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Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 
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El guardián de la puerta de entrada

Según Freud -y le creemos (Biografía de Sigmund Freud)- Schiller (Teatro) escribe a Körner: “en los cerebros creadores sospecho que la razón ha retirado su vigilancia de la puerta de entrada, deja que las ideas se precipiten pêle-mêle al interior, y entonces es cuando advierte y examina el considerable montón que han formado” (El Inconsciente).

A mí me sucede retirarla a voluntad, a la vigilancia de la razón, digo; como si estuviera mirándome soñar o mirando los sueños de otra persona (El conocimiento, un sueño humano).

Pero lo raro es que intento entonces escribir dentro de esta ensoñación (La transmutación de la escritura) a lo que además de todo agrego entonces la idea de que tengo una superconciencia ya que no una conciencia (¿Que es la conciencia?); me fijo en cada movimiento del lápiz y soy aparte consciente no de mi conciencia sino de la inutilidad de ella y también de la inutilidad de “crear” (Investigar para crear y resolver problemas).

Me salen cosas como ésta, que intenta ser un cuento realista (El cuento y sus características):

Patricia

Ella era bella, si se me permite un personaje demasiado estereotipado que no le quite verosimilitud al relato, y estaba sentada -le parecía que la vida era que estaba sentada dentro de una carroza, y que, la vida seguía por sus propios medios, lo que no le resultaba para nada incómodo.

Ahora me arrepiento de que fuera tan bella puesto que hay que describirla y no, no lo parecería tanto resumiéndolo en partes: alta, delgada, cutis de magnolia, grandes ojos de miel. Y tampoco era así: delgada no era, y mucho menos alta, sus ojos eran castaño de tamaño normal y relucientes, pero sin miel; y sólo la piel -no sé si era de magnolia, que es una flor que desconozco- podría describirse con palabras formales tales como perfecta, pálida, con fragmentos rosados donde debían estar rosados (no, por ejemplo, en la nariz). Y mucho más allá no profundizaré en la belleza, porque no sé qué es.

¿Adónde iba Patricia en su carroza? Esta vez, viajaba en un colectivo de la línea 29, y yo estaba sentada detrás de ella.

Y lo que sucedió después, perdonen -pero para nada imaginen algo obsceno- es imposible de contar. ¿Cómo narrar algo que no sucede? Mejor dicho, ¿cómo cuando nada sucede narrar algo?

Yo, que estaba sentada detrás de ella, bajé antes, y ni siquiera sé si Patricia era su nombre.

Hubiera sido una gran casualidad.

Para otro miércoles

Me sucedió hace unos años -varios- ser perseguida por teléfono por alguien que no se daba a conocer pero que me conocía.

Al mismo tiempo, durante ese año estuve intentando leer poemas de Li Po y no los conseguía -no existía Google ni nada de eso- porque estaba segura de que me cambiarían el mundo.

Con ese material escribí durante los acosos y las búsquedas un libro de poemas que imita el sonido del teléfono -el terror que producía en toda mi casa- y la negativa de Li Po a que yo lo leyera -estaba segura de que él hacía algo para que yo no pudiera acceder a sus escritos.

El libro que escribí se llama Si sueñas con Li Po y es tan extraño que, si no se le encontrara ningún valor, sí lo tendría: el del misterio -casi seguro pocos más tiene en efecto, pero me intriga tanto…

Envío

Me acordé de Si sueñas con Li Po gracias a Joise -¡gracias amigo mío, el único que conozco en persona de los caballeros de este blog!-, quien tuvo el amable gesto de poner un link hacia otro escrito mío.

Los poetas -bueno, los que escribimos poemas, dicho más humildemente- queremos compartirlos, y eso no es vanidad: queremos que nos dejen darles algo, si es que algo hubiera.

Besos muy cálidos a mis amigos -los mando de todo corazón y también alma, pero en especial, hoy, a Celestino, porque recuerdo que él siempre los aprecia más que nadie -sin desmerecer la gran respuesta de todos ustedes.

Mora

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Monografias

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Comentarios

24 respuestas a “El guardián de la puerta de entrada”
  1. daniel ipoutcha dice:

    Hola Señora Mora Torres:
    Me encanta leer sus grandes paginas, la verdad cada vez nos deleita mas, estaria muy interesado si puede y no es molestia que me envie algunos otros articulos ya que soy nuevo en el blog., es un gran placer poder saludarle, desde ya muchisimas gracias, lo saluda muy Atte. Daniel H. J. Ipoutcha

  2. Luis Vivanco dice:

    Hola, interesante la lectura: es a veces como ir caminando con alguien que le cuenta algo a uno, pero cada tanto se detiene a ver algo en el paisaje o en la calle o en el zapato. Si alguien me saca de duda, me dejó curioso eso que pone al principio, pêle-mêle: ¿Qué significa? Me pareció curioso y nos reímos algo con la familia al respecto cuando se los mostré. Resulta que en medio oriente había dos hermanas cantantes bien conocidas de la radio, allá por los años 50s o 60s, que se llamaban “Pili” y “Mili”, creo que también hubo un dúo así llamado en México o España, y también en esas épocas (las desgracias, que no vienen nunca solas, parece que además vienen gemelas, y por continentes…). Pues cuando leí pêle-mêle me acordé de Pili y Mili y de las canciones de Mohammed El Bakkar (”¡Haun Mili! ¡¡Pili Mili!!” etc.). ¡Que tiempos aquellos! Uno prendía el televisor y esperaba como un minuto para que apareciera la imagen, y ni nos pasaba por la cabeza que hubiera otro tipo de imagen que no fuera en blanco y negro. Bueno, pêle-mêle … gracias por el recuerdo. ¡Ma as-Saláma ya Mora h’biba!

  3. Joise Morillo dice:

    Querida Mora, y todos, perdonad que intente como concebirme prolijo, mas, aclaro no es, o no soy así, empero no reconocer la virtud de los demás; sería: no reconocer algo propio, lejos de la mezquindad, creo, ¡el espíritu crece con sesgo compatible con la verdad, la bondad y la belleza del individuo humano! De otro modo, podréis, con muy alto grado de posibilidad desbarrancaros en la propia desestimación. A veces (siempre) nos encontramos con nuestra propia virtud caminando de nuestro lado, pero, desafortunadamente, lo que más aflora: es la gama de defectos peculiares, que muchas veces son tan comunes que se omiten o se toman como cualidad intrínseca del individuo humano, a los cuales hasta se festejan, luego –mediante el conocimiento de las tres virtudes antes dichas-, sale a relucir el verdadero ser, el yo individual, en función de rectificar lo que unos concebirán como bueno y otros como malo.

    Por tal reflexión os invito a que abráis el link siguiente:

    http://www.apocatastasis.com/ante-la-ley-franz-kafka.php#axzz0mTzEHBmj

    Frasz Kafka, la lupa de lo absurdo.

    Os ama

    Joise

  4. Joise Morillo dice:

    En vez de Frasz, Franz

  5. Joise Morillo dice:

    La ficción de vuestro amor

    No ha transcurrido movimiento
    Que no altere nuestro espacio
    Ni tampoco algún momento
    Ni una rosa ni un topacio

    Más, inerte amada mía
    Con sentirte en mí regazo
    Con tu bella palidez Y tu fresca lozanía
    Vivo emulando cada día, la libertad del Pegaso

    Aun con todo lo que tengo
    Vuestra ausencia tan lejana
    Mal presagio yo sostengo
    ¡Me abandonareis una mañana!

    Porque no os dije linda
    Ni doncella, menos moza
    ¿Vos creéis, mi amor se extinga?
    ¡Aun no siendo, parecéis caprichosa!

    Perdonad, me equivoqué
    Hace tiempo estoy herrado
    Que te vais por no amarme
    Hoy me doy por enterado.

    Os ama
    Joise

  6. Joise Morillo dice:

    errado por herrado

  7. Jose Itriago dice:

    .
    Patricia Maria de la Concepción Rodríguez Campoamor, así se llama y le molesta ese nombre tan largo porque en su carnet de identificación, en todos los documentos legales, en las listas del colegio, de la universidad y de votación y hasta en la licencia de conducir tiene que aparecer completo. A veces, por razones de espacio, queda como Rodríguez Campoamor Patricia Maria de la Concep. y aunque parezca contradictorio, entonces rechaza ese cercenamiento de parte de su nombre. Llegó hasta reclamarlo airada en una oficina notarial y tuvieron que rehacer el documento. Estorba más cuando viaja, sobre todo al norte, donde hay tan poca imaginación y esperanzas al elegir los nombres. Joe S. Campell, Mary B. Curtis, nombres así que no dicen nada, rápidos. How do you spell your last name, miss Compomol? No, no, my last name is Rodriguez, Ar, ou, di, ar ai, yi, iu, i, zita. Campoamor is my mother last name, you know?. We use the surname of our father and mother, it is our custom. You know? Y así como media hora en cada aduana, porque además ocurre una confusión sobre cuál es la inicial del segundo nombre, si M de la C o sólo M C o quizás M de la C. Algo muy, pero muy infeliz, porque todo el mundo la ve como bicha rara y a ella le gusta que la confundan con una del lugar, nunca como una latina de mierda turisteando ¿sabes?

    A ella le gusta que la llamen Paty. Solo Paty con ‘y’ al final. No Pati, que es como nombre de perro. Claro que cuando lo pronuncian no se nota tanto la diferencia, pero sí, dice ella, es distinto y pronuncia “Paty” y “Pati” con evidentes diferencias, sobre todo en cómo engurruña su delicada y bella boca.

    El día que tomó el colectivo de la línea 29 (detesta los colectivos, pero ni modo, no siempre se puede andar en taxi) iba a una audición de su amiga violinista, Lucy, que le pidió con toda su alma que no faltara, que se moriría si le faltaba cuando iba a tocar ante músicos de verdad, son de verdad chama, óyeme, de verdad. Chama, no músicos de esos que tu ves, estos no, estos son los de las orquestas, no faltes chama que yo me muero por tocar y me muero por que me oigas tocando y bueno, para allá iba.

    Paty era bella: alta, delgada, cutis de magnolia, grandes ojos de miel y sabía perfectamente que era bella: alta, delgada, cutis de magnolia, grandes ojos de miel. Esa certeza condicionaba su forma de ser, sobre todo en sus relaciones con los demás jóvenes, divididos entre competidoras derrotadas, algunas que formaban parte de sus damas de compañía y miembros de la corte de admiradores y eventuales pretendientes. Pero con Lucy era diferente. Ella tenía algo que escapaba de ese mundo encerrado en los meridianos de su cuerpo perfecto. Tenía la música, el arte, lo entendía, lo vivía. Chama cuando toco voy pensando en colores, en cuadros en paisajes, en personas. La música es eso chama, son las cosas que te rodean, tus paisajes y de pronto chama, se pone fuerte, como taladrándote y tu pierdes la conciencia y te dejas llevar con las tristezas, con las emociones que ni sabías que tenías en algún lado . No lo creerás chama, yo he sentido hasta el calor de la gente en una secuencia de notas y después la vuelvo a oír, como aprendiéndola, y entonces no siento nada, sólo notas, como pasos que vas dando. Es una cosa del otro mundo chama. Y Paty llegaba a su casa, sacaba el Ipod y escuchaba los mismos pasajes, los mismos conciertos, pero se quedaba dormida sin haber sentido nada. Sabía que le faltaba eso, le faltaba entender un concierto, un cuadro, un poema, cualquier cosa fuera del entorno comercial y social bien convencional.

    Al principio se burlaba de Lucy y lo hacía más por defenderse que por atacarla. Pero poco a poco empezó a descubrir un brillo en sus ojos, una forma de ver, que ninguno de sus miles de cosméticos podía repetir. A veces trataba de imitar esa cara como iluminada, pero no le quedaba bien, sabía que era una máscara fuera de medida, que no se ajustaba a sus facciones y que más bien hacía ver las ausencias y eso jamás.

    Fue a la audición. En la sala de ensayo de las cuerdas, le dijeron. Se sentó detrás de un grupo de personas que seguramente eran los evaluadores. Había más gente que la que se imaginó, quizás unas cuarenta o cincuenta personas. El ambiente no era el de ella. Era otro. Con bastante timidez logró saludar y que Lucy la viera. Por primera vez sintió vergüenza de que todos se fijaran en ella saludando como una sifrina cualquiera, demasiado acomodada, demasiado maquillaje, demasiado fuera de lugar. Como si se hubiera entrometido en una conversación reservada para otros.

    Oyó a Lucy, con una voz suave que le pareció lejana e insegura, diciendo que interpretaría la Sonata No 6 para violín solo, Opus 27, de Eugene Ysaye. No es que haya entendido todos esos nombres en ese momento. No, en ese momento oyó algo y fue después que le hizo escribir los detalles de lo que había oído. Se hizo un silencio total. Lucy miró a Paty como diciéndole “Presta atención, chama, que vas a volar”. Bueno, eso lo pensó después, pero mucho después que voló. Quizás ni siquiera miraba a nadie en particular, sino que se acomodaba el violín así, mirando de frente.

    Se rasgó el silencio, una fuente de oro brotó de pronto, tersa, acariciante. Todo lo que nos rodeaba desapareció mientras ascendieron los perfumes de la tierra, quizás de la lluvia o quizás de algún campo que uno visitó cuando era feliz, cuando todo el porvenir cabía en un mango o en una nota de una sonata de violín. Ascendió también el contraste de las luces, era de tarde, estaba amaneciendo, o quizás era la penumbra de un amor, de las entregas, quizás un amanecer de pájaros, de caminos no transitados. Ascendimos también nosotros, flotando sobre todo y todos, llevados y traídos por la fuente tersa que ahora nos acariciaba con amores maternales o pasiones sabías que nunca habíamos conocido, nuevas, diferentes, tan remotas y tan presentes en nuestros sentidos. Allá, muy lejos, veíamos el movimiento de unos dedos y un cuerpo a un compás distinto al que seguíamos.

    De pronto otra vez el silencio, voces, aplausos y miré a Lucy preguntándole qué le pareció, que si le gustó, que le dijeron que la iban a aceptar en la orquesta, que tenían que celebrar y a Paty, más bella que nunca, con su piel de magnolia encendida, regresando al mundo con los grandes ojos de miel brillantes como topacios, contestando que claro que si chama, que eso estuvo genial, que tenía que decirle que fue lo que interpretó, que jamás, óyeme bien, jamás, se había sentido así tan transportada, que tenía que contarle, que eres genial, que nadie me va a creer pero que sí, que yo estaba volando, sintiendo como nunca antes chama, algo rarísimo, ¡Cuidado con tu violín!, sería el colmo que ahora se te estropeara y ¿tú te acuerdas de todo o inventas partes?, porque a esta gente debe ser difícil meterle una coba.

    Al rato se perdieron entre la gente y seguramente no veré más a Paty. A Lucy si, tiene un gran futuro y la veré y oiré interpretando. Pero Patricia Maria de la Concepción Rodríguez Campoamor, tan llena de ella misma, quizás ahora con algo más de alma, seguramente formará su hogar y posiblemente le irá bien o medio bien en la vida. Dudo mucho que otra vez coincidamos en el colectivo. No es su ruta. Fue sólo esa vez, cuando iba a la audición de Lucy.

  8. Ibeth Payehuanca Flores dice:

    señora Mora sinceramente las paginas que usted escribe contienen un exquisito lenguaje le cuento que a mi encantaba escribir poemas, cuentos hasta canciones pero como que aun le faltaba algo hubiese querido estudiar hacerca de todo esto pero no me fue posible puesto que no cuento con los medios economicos es por ello que me inscribi a esta pagina de monografias para deleitarme un poquito con las lecturas que me envian al correo cuidese mucho y siga deleitantodos con sus lecturas gracias

  9. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    NO PUEDO NI DEBO PERMITIR EL AVANCE DE MI LOCURA, CADA VEZ QUE COMIENZA HABLO UN POCO CON ELLA Y PRONTO LA DEJO. Pienso que estoy envejeciendo y lo siento bien y mal.
    La música forma parte de esa unión íntima cuando voy por la autopista a eso de las seis de la tarde, a la salida del trabajo. He puesto la calefacción, enciendo un cigarrillo y voy relajada dando una vuelta de frente al mar. ¡AH ¡ ESE MAR…
    Pienso mientras me detengo…
    Tengo entrada liberada, pero con invitación especial en el cielo. Allá arriba donde existirán nuevas fórmulas para todo, ¡Asombroso! Donde dejaré de usar cosas que hoy me molestan, un lugar donde estarán eliminadas las promesas sin cumplir, un lugar donde podré besar a más de mil cien amigos a la vez. Donde seré longeva, pero con vigorosidad, quiero decir siempre joven. Del clima no pienso ni me preocupa, pero me gustaría que fuera como iluminado como la luz del sol de Miami, pero sin calor, con una brisa que acaricie, y muchas flores de hermosura indescriptible perfumadas a “miracle”…
    Siempre estoy esperando aquel momento y sé que todo se transformará para bien de todos los que quieran ir allí a vivir, tal vez no me crean, pero eso no me preocupa, sin embargo no dejo de pensar por lo menos una vez por día adivinen en qué…es en el “rescate”, no sé cómo será, pero de seguro será… bueno no me preocupo más no tengo por qué hacerlo, sólo es curiosidad. Y me aseguro a mi misma de no estar loca.
    Un fuerte abrazo a todos, los quiero mucho, oro por ustedes.
    Bienvenida a los nuevos.

  10. Joise Morillo dice:

    El sexo, no es obseno de ninguna forma, aun cuando puede ser inmoral considerando la naturaleza.
    Sublime considerando el placer y, felicidad en el sesgo de la pasion.

    ¡Todo gira alrededor del sexo! El sexo despierta, probablemente, más interés y, al mismo tiempo, más confusión que cualquier otro aspecto de la vida humana.

    “Creedlo, para hacernos amar no debemos preguntar nunca a quien nos ama: ¿Eres feliz?, sino decirle siempre: ¡Qué feliz soy!” (S. Freud)

    “Ser amado es muy diferente de ser admirado, pues se puede ser admirado de lejos, mientras para amar realmente a alguien, es esencial encontrarse en la misma habitación, y si posible debajo de la misma sábana” (Woody Allen).

    Aun cuando nuestros genios, Psicólogos el primero y cineasta el segundo tienen en su haber mucha experiencia de manejo de celebridades e individuos comunes, sus acepciones se fundamentan en el algo sumamente ventral y moral, y no mas allá de la real capacidad humana de desarrollar inquietudes maravillosas y terribles en función de la voluntad, sobre todo en fomento del deseo peculiar, eso incluye precisamente, complacer los supuestos gustos de la cosa o ente que se adora –que se le rinde pleitesía-, aun cuando no haya sexo (pasión). No obstante ninguna especie –al menos terráquea- subsistiría, evolucionaría y/o permanecería sobre la faz de la tierra, si no ejercita el aspecto axiológico del coito. Es pues, inmoral, tener sexo solamente por diversión, tomando en consideración la necesidad de engendrar y procrear, en esto se fundamenta la belleza de la unión de parejas heterogéneas, en contra de las homogéneas de Platón (El Banquete).

    Sin embargo, también es inmoral engendrar y procrear, sin tener la mas mínima capacidad paternal, por cuanto esa incapacidad genera miseria y caos. No obstante, haber otras capacidades presentes en la especie humana para salvar la situación de aquellos que por indolencia son abandonados por sus progenitores (caso omiso al deber, tanto natural como social) y se hacen cargo, como propio el cuido, trato y alimentación de la creatura abandonada. (Filántropos). ¡Eso es amor!

    “Sabe más de amor, quien da amor, que quien recibe amor” (Diotima, el Oráculo de Mantinea) Ibid.
    Os ama
    Joise

  11. Joise Morillo dice:

    ¿Quien Ama?
    ¿Quién creéis que ama? ¿Quién no quita y da?
    Despertando con cizaña vuestra solemne ingenuidad
    O quien quita y no da
    Dejando descubrir el amor, la libertad

    ¿Quién creéis que ama?
    ¿El sumiso, el decente?
    Quien abrazando esperanzas
    Vive lerdo eternamente

    ¿Quién creéis que ama? ¿Quién quita y da?
    Abrumando, adormeciendo, con sofisma falsedad
    O, Quién todas las mañanas: susurrando, acariciando
    Os ha sabido despertar

    ¿Quién creéis que ama? ¿Quién no quita y no da?
    Convirtiendo horas tristes en cobijo, bienestar
    El que enseña, el que guía, el que muestra la verdad
    Concediendo porvenir con honor y dignidad

    ¿Quién creéis que ama de verdad?

  12. Jose Itriago dice:

    .
    Mi querida Blanca, estela de nuestro curso:
    Quisiera saber acompañarte en el rescate que emprendes. Hoy te molesta la parte cortante de la edad, la que es abrasiva, que va día a día desojándonos irremediablemente.
    Ojalá tengas el tiempo de leer cuidadosamente este soneto 138 del amigo Shakespeare:

    Si mi amada jura que es sincera
    yo le creo aunque sé que está mintiendo,
    y así ve en mí a un joven candoroso
    que ignora las mundanas sutilezas.
    Finjo creer que ella me cree joven,
    cuando ella sabe que pasó mi estío;
    doy crédito al engaño con simpleza
    y la simple verdad los dos callamos.
    ¿Mas por qué ella no admite su falsía,
    y por qué yo no admito que soy viejo?
    Oh, estas farsas al amor complacen,
    los amantes no aman contar años.
    Yo miento pues con ella, ella conmigo,
    y mintiendo halagamos nuestras faltas.

  13. Joise Morillo dice:

    Juventud, divino tesoro, empero no siendo la edad escasa, ni el espíritu joven solamente lo que define la verdadera juventud, si lo es: la capacidad del individuo de crear cosas buenas, beneficio, tanto peculiar como colectivo, en otras palabras la edad, no es óbice para determinar la juventud, de hecho, hay gente que siendo adolecentes son viejos de voluntad, mientras: Deng Xiaoping saco del bodrio conservador comunista chino y creó una clase media de más de 350 millones de habitantes a los 83 años, murió a los 93.

    Ahora, leed, si es de vuestra voluntad de Ricardo Arjona este bello compendio de versos.

    Senora de las 4 decadas

    Señora de las cuatro décadas,
    Y pisadas de fuego al andar
    Su figura ya no es de los quince,
    Pero el tiempo no sabe marchitar
    Ese toque sensual
    Y esa fuerza volcánica de su mirar

    Señora de las cuatro décadas,
    Permítame descubrir que hay
    Detrás de esos hilos de plata,
    Y esa grasa abdominal que
    Los aeróbicos no saben quitar.

    Señora, no le quite años a su vida
    Póngale vida a los años que es mejor
    Señora, no le quite años a su vida
    Póngale vida a los años que es mejor.

    Porque nótelo usted al hacer el amor
    Siente las mismas cosquillas que
    Sintió hace mucho más de veinte.

    Nótelo usted de repente,
    Es usted amalgama perfecta
    Entre experiencia y juventud.

    Señora de las cuatro décadas,
    Usted no necesita enseñar
    Su figura detrás de un escote.
    Su talento está en manejar
    Con más cuidado el arte de amar.

    Señora de las cuatro décadas,
    No insista en regresar a las 30
    Con sus 40 y tantos encima
    Deja huellas por donde camina
    Que la hacen dueña de cualquier lugar.

    Señora…

    Como sueño con usted, señora, imagínese
    Que no hablo de otra cosa que no sea de usted
    Qué es lo que tengo que hacer señora
    Para ver si se enamora de este 10 años menor.

    Señora…

    Os ama

    Joise

  14. Osvaldo Bonini dice:

    Deep Purple
    Cuando un ciego llora

    Si ya te vas, cierra la puerta
    ya no espero a nadie más.
    Escúchame llorar por ti,
    estoy tirado en el suelo.

    Ya sea que esté borracho o muerto
    la verdad no estoy muy seguro.
    Soy un hombre ciego,
    soy un ciego y mi mundo pálido.

    Cuando un ciego llora,
    Dios mío, tu sabes que no hay una historia más triste.

    Tuve una amiga en mi habitación alguna vez,
    lo pasé bien pero terminó demasiado rápido.
    Un frío mes en esa habitación
    encontramos una razón para las cosas que teníamos que hacer.

    Soy un ciego, soy un ciego,
    ahora mi habitación está fría.

    Cuando un ciego llora,
    Dios mío, tu sabes que lo siente desde el fondo de su alma.

    http://www.youtube.com/watch?v=YAZyjARWKzM

    Mis cariños a todos.

  15. Osvaldo Bonini dice:

    Lleva la mirada perdida, sus manos en los bolsillos y su caminar rápido y ligero por la acera. Parece que se concentra especialmente en mirar el suelo que pisa a su paso y levanta la vista solo para reconocer el rumbo hacia la ochava de la próxima esquina.
    Treinta o cuarenta pasos por delante sobre un tapiz ralo de hojas secas amarillentas que la noche húmeda, fresca y sin brisa adhirió al piso y que despiertan poco a poco al paso de transeúntes incógnitos sumidos en su propio sopor.
    Va sumiso, uno más, recreando la discusión de anoche que golpea en su mente. Aún se siente incómodo por la risa y la descomprensión que apreció en ella. Como si hubiese estado hablando con un idioma diferente, como si su manera de sentir y de pensar fuera diferente a todos, como si él no fuera de este mundo.
    Intenta descifrar cómo a veces un aroma le despierta la asociación de un color, si eso es natural o si se trata de una de esas cosas que son imposibles de admitirse para no pasar por raro. Piensa que es totalmente posible que ella tuviese otro tipo de asociaciones o que simplemente no las concibiera como él. La forma de expresarlo fue un aspecto meramente poético pero mundano, ¿o no? Hasta, en ese momento, le pareció una puntita para algo romántico ¿O quizás sería necesario ponerse a pensar en su actitud, en su risotada irónica, en su burda respuesta? ¿En su respuesta a qué?
    -¿Qué es esta incomodidad que estoy sintiendo? ¿Es por mí o es por ella? ¿O es por ambos?- se dice.
    Habían estado hablando de aromas.

    -Crecí en un barrio casi perfecto. Lo tenía todo; las calles limpias, la gente magnífica, las casas con sus puertas abiertas a toda hora con sus plantas y el aroma de sus flores; casi que puedo decir que si me tapaban los ojos podría haber identificado cada familia por el aroma de su casa. La plaza y la iglesia a una cuadra, la escuela a tres, el club a cinco. La laguna, el puerto y hasta la fábrica de cerveza donde conseguíamos las barras de hielo. Pasaban por él todas las líneas de ómnibus para irse a cualquier lugar y regresar.
    También había una usina que en aquel entonces quemaba carbón. Tenía -aún existe pero no funciona- una chimenea enorme por donde salían espectaculares bocanadas de humo negrísimo. Proporcionaba la energía eléctrica a la ciudad y en aquel entonces no se hablaba de contaminaciones; entonces, el aspecto más preocupante para el barrio era cuando comenzaba a soplar viento del sur. El humo se elevaba por sobre él y todos salíamos apurados a juntar la ropa que estuviese colgada en los tendederos. El hollín se depositaba por doquier y lo ensuciaba todo. Las lluvias lo lavaban y el barrio no tenía ningún aroma a humo, pero cuando arremetía el hollín nos dábamos cuenta por el olor característico que comenzaba a flotar en el ambiente. Para mí tenía un cierto olor a tierra ácida, mineral, un olor ocre.

    Así aprendió a definir aquel aroma desde muy chico y jamás se lo cuestionaron ni se lo cuestionó como ahora. Quizás tuvo algo que ver el comienzo del otoño, cuando empezaban a soplar los vientos del sur; que ese aroma indefinido del hollín de la usina estuviera relacionado con los colores de la estación, de alguna forma.

    -¡No seas ignorante! ¡Ocre es un color! JA JA JA Un color es un color, un olor es un olor. ¡Si no sabes lo que decís más vale no hables!

    Quizás siempre estuvo equivocado al asociar un aroma con un color. Quizás hay otras cosas que asocia así y en las que está desacertado, ¡cuantas, entonces!

    -¿Tengo que replantear mi manera de sentir y de pensar? ¿Tengo que replantear…?- siguió hablando para sí, mientras gira en la esquina y se silencia el eco de sus pensamientos.
    Se confunde aún más en el amanecer sepia del otoño mientras que, por detrás, parece que el guardián de la puerta de entrada lo sorprende a la salida de la ochava sugiriéndole que se equivocó de lugar.

  16. Joise Morillo dice:

    Permitidme opinar, Excelente me parece el relato de Osvaldo, es evidente que la tendencia poética del interlocutor del protagonista de suyo relato se muestra nula, sin embargo debería saber que los sabores y los olores siempre serán relacionados con los colores, Ej. La sangre con el rojo (hematíes) y el sabor a hierro (oxidado) y por supuesto su olor específico y su respectiva degradacion.

    ¡Os pido mil perdones si estoy equivocado!

    Os ama Joise

  17. Osvaldo Bonini dice:

    Creo que para nada estás equivocado, Joise, y también creo que ésa es una verdad o razón absoluta y comparto tu comentario; pero aún así me sigo preguntando ¿la razón es tan absoluta?, o mejor: ¿la razón debe ser absoluta? ¿Patricia existió realmente o solo existió para Mora y José?
    Y luego, ¿cómo se aplica en lo cotidiano, hacia donde debe apuntar la decisión?
    Realmente –te digo- me siento muy ciego.
    El color rojizo, el sabor a hierro,…asocio con un viejo barco hundido frente a la isla de Chapicuy sobre el rio Uruguay y con eso…un aroma a verde cuando cierro los ojos…
    Un fuertísimo abrazo.

  18. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    ¡Hay! ¡Hay! mi querido amigo José, cómo estás tú.
    Sabes del dicho “hay que envejecer con dignidad”? Es tan cierto, pero por favor no me hablen de dignidad ahora, mira que mi deseo es hacer el menor esfuerzo posible por dejar de serlo. Tu sabías que trabajo con adolescentes? Ellos son una ternura, me recuerdan los días pasados, pero con algunas marcadas diferencias, entre ellos no hay mucha delicadeza en el trato, es como si lo románticono lo conocieran, tal vez así sea y jamás sueñan con Romeo o Julieta. ¡Ah! Shakespeare, cuando tenía unos 17 años supe de su vida en el cine, era un romántico perdido, pero de su propio amor, la música, dejó en el completo abandono a su amada por ella. Yo me enamoré, por supuesto, pero del actor y su música.
    En cuanto al “viajecito”, no lo dudes en acompañarme, nos iremos en una nube a lo alto, y dejaremos atrás, allá en lo bajo, las cosas pasadas, porque tendremos todo nuevo: mente, espíritu y cuerpo, más no te puedo contar porque ni yo sé, pero que será muy bueno lo será, o no?
    Espero no tengas muchas dudas, aunque es natural que así sea….

    Un besote, un gran abrazo amigo.

  19. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Osvaldo Bonini, querido amigo también.
    Deseo, te encuentres muy bien, gozando del dinero, el amor y la pasión….de tener a los amigos alrededor de un ¡rico! ASADO al palo, con un buen vino de la mejor cepa. ¡salud!
    Oye, es muy tarde, y mi vida hoy es, trabajo, trabajo, trabajo, en esa estoy, y además pintando un ojo en óleo sobre tela dos veces por semana, me relaja un poco y me encanta, tu sabes.
    Bueno, recuerdo unos saludos pendientes de entregártelos de parte de Miss Rosa María, quién te contactó cuando anduve perdida, ¿te acuerdas?. Sí, ella se puso a saltar de alegría cuando me vió. me dijo: hora soy amiga del Sr. Bonini ¡estaba eufórica! de haber podido ayudar.
    Ok. Osvaldito, quisiera enviar mi nº de teléfono, por qué medio será má seguro?
    Te mando muchos cariños, te recuerdo como un gran hombre, capáz de cruzar mundos.
    Te quieo mucho y a todos y a Mora y a los nuevos.
    Pero, más a Dios.

  20. Joise Morillo dice:

    El hombre, “Zoon Politikon” un animal social. En la cita de Editorial (frase de la semana) encontramos una máxima de S. Freud bastante elocuente, “si actuáis como soñáis te tomaran por loco”, ¡nada es absoluto! sino la verdad, esa verdad la vive el individuo cada día de su vida al abrir los ojos –si es que despierta; la creación, en teología- encontrando las limitaciones o las características propias del día, si sois libres vuestro verano, otoño, invierno, o primavera, aun cuando viváis la verdad de un régimen sea cual sea, si sois cautivo, encontrareis el confinamiento de las rejas o cualquier otro tipo de razón o avatar para sentiros oprimido.

    El caso de José y Mora, son sendos casos cotidianos y normales –típicos- de esa característica psicológica de la especie humana, señalada al principio, en el caso de Mora, sea cuento o simple relato de un acontecer, para nosotros podría ser: una creación de su imaginación; es algo real, algo que para creer, debemos tener fe en su veracidad, lo que sería absoluto (la fe) y, -como lo es Dios, la actitud de Mora- por otro lado consistiría en la capacidad que tenemos de leer e interpretar suya obra o relato, aun cuando sea virtual la interrelación, mas no son absolutas ni la interpretación, ni el relato en sí necesariamente (sino nuestra actitud).

    José, emplea la lógica de una forma acertada e instrumentalista, La Campoamor, con cualidades propias del garbo que la favorece, evidente pero fugas, mientras Lucy verdaderamente des conmensurable, a ciencia cierta, por cuanto se conoce solo por sus referencias. Pero más accesible y quizás cotidiana por su arte y estética.

    Sin embargo, ambas Patricias fueron el contacto directo de nuestros dos Cyber amigos ellos se sintieron identificados con ambos entes de forma aguda, por motivo que son: cuerpo y alma (absolutas hasta la muerte); así como son Mora y José, los relativos son sus narraciones, sus visiones peculiares del asunto que nos han dado a conocer, aunados a las interpretaciones que nosotros le concedamos.

    No obstante, recordad, no somos lo que vemos, ni vemos lo que somos. Detectamos el fenómeno, ¡pero no que lo conforma ¡ (Lo Noumeno)

    Os ama
    Joise

  21. Osvaldo Bonini dice:

    …entonces, Joise, la interpretación es abstracta para cada uno dependiendo de cada verdad personal dentro de una razón común que sería el hecho estético del relato que provoca tales interpretaciones. El relato es un suceso cotidiano el cual se puede dar por cierto según la fe que cada persona deposite en su veracidad, lo que convertiría el relato en una verdad de cada uno. Convertir el suceso en veraz para cada uno lo convierte en absoluto dentro de la relatividad de cada interpretación. O sea, –creo- una situación que puede haber sido o no real se puede convertir en real en función de nuestra fe en creerla. Como ver fantasmas o extraterrestres, por ejemplo.
    Ahora, alejándonos de que puede haber sido real o no, me parece que todo relato nace por algo concreto que se hace –se elabora- en la evolución del aprendizaje de cada persona y que además conlleva ineludiblemente un mensaje o una provocación a un razonamiento existencial orientado a la frontera del autor –su interpretación propia-. No se cuenta un hecho cualquiera solo por contarlo o hablar de algo. O sea, -me parece- siempre habrá un antes y un porqué.
    Regresando al relato y teniéndolo como eje -supongámoslo absoluto-, al leerlo tú y al leerlo yo; teniendo en cuenta que para ti, para mí y para Mora y José ha habido diferentes `antes’, la interpretación o el mensaje que recibimos cada uno de nosotros es diferente ya que es relativa a ese antes. Previo al relato sobre Patricia, Mora hace referencia a una frase que concibe la falta de razón –en función al motivo- para no atar las ideas. Es –creo- la orientación a un antes común, donde nos sugiere que la interpretación del relato posea al menos un antes de referencia para nosotros ya que afirma `…y le creemos…’ y así se otorga a sí misma la licencia para crear y nos la da a nosotros.
    Pero a la vez hemos aprendido que los motivos –la razón- para hacer las cosas o comportarnos son conceptos absolutos ya que absoluto es el concepto de la fe, absoluto es el concepto del buen proceder, absoluto es el concepto del amor, y así también con otras cosas de tal talante; pero al mismo tiempo pueden ser todos conceptos abstractos dependiendo de la interpretación de cada uno… El hecho absoluto de `vender su cuerpo’ para algunos puede ser una barbarie y para otros una cosa cotidiana; para ambos debe haber un antes, lo que definirá abstracta la idea de moral que tiene el segundo ante el primero y a la vez, abstracta la idea de barbarie que tiene el primero ante el segundo, siendo el concepto de moral y de barbarie diferente para ambos cuando debería ser un común universal… y así sigo con mis dilemas porque no se discernir la verdad de la verdad de la verdad.
    ¿Me equivoco?
    No importa, igual ¡te juego un ping-pong!, mientras le pedimos a Morita que por favor nos dé a conocer sus sueños con Li Po. ¿Qué te parece?

  22. Celestino Gaitan dice:

    Mora Amada…
    …Amig@s Tod@s, Amados…

    Los aprecio y los admiro,
    y sigo de cerca sus comentarios,
    sus enseñanzas y sus consejos.
    No tengo mucho que decir por ahora,
    lo mas correcto seri’a solo decir…
    …GRACIAS!!!
    Me siento como un Pavoreal…
    …Mi Maria de los Milagros, ya me hizo el año,
    Y de regreso con e’ste, una carretilla de c’alidos besos
    para ella y muchos Abrazos y Saludos para Tod@s.
    …Mas unas Ma’ximas de Antonio Gala,
    aderezadas con algo de Celestino Gaitan, ok?…
    Salen Ma’ximas…
    - No consiste la Felicidad en que nos Amen, sino en saber que se nos Ama.
    - Amar y ser Amado es un privilegio, es la gloria en esta vida y en este mundo.
    - Un hogar es el lugar donde uno es esperado… para amar y ser amado.
    - El Amor nunca aspira a ser agradecido ni compadecido…
    …sino correspondido con Amor.
    - La Felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.
    - No aspiro a la Felicidad sino a la Serenidad, la primera es un don, la segunda un
    aprendizaje.
    - Los Sentimientos no expresados, se convierten en Resentimientos.
    - Los problemas del corazón, simpre maltratan el alma.
    - Otorgar amistad a quién brinda Amor…
    …es como darle pan, a quién tiene sed.
    - El Amor Perfecto seria el que consistiera en una amistad con momentos eróticos,
    una situación equilibrada en la que el amigo consuela de la pena que provocó como
    amante.
    - Cuando cambiamos de parecer sobre alguien, es mas probable que hayamos cambiado nosotros mas que ese alguien.
    - El que no Ama, siempre tiene razón; es lo único que tiene.
    - Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra.

    Celestino Gaitan.


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