Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Reencuentro con la vida

Leo en “La muerte en la historia” que la “existencia es la vida más la conciencia de la muerte”. Además encuentro al pie del mismo texto el comentario de una lectora, Ana María Martínez:

Un tema que siempre será un reencuentro con la vida. Paradoja podríamos pensar pero (…) su misterio y significado es el gran nudo al que todos los hombres a través de la historia quisieron darle sentido y razón. El gran misterio, el final de todo o el comienzo de algo, quizás…”.

Acaba de ocurrir la catástrofe de Chile que removió toda la Tierra y nuestro corazón. En parte porque para nosotros es más que un infortunio cósmico, es una tragedia personal (Los desastres naturales y sus consecuencias).

Y acabo de tener otra tragedia más personal aun, que sé es ínfima a escala cósmica por natural (Filósofos de la naturaleza) : murió mi madre y mi orfandad por momentos no tiene nombre, y por momentos se parece a una hermosa despedida con medida de tiempo.

De ella puedo decir que se mantuvo joven durante los ochenta y ocho años de su vida, que mis hermanos y yo citamos a menudo -no ahora, desde hace mucho- sus frases llenas de inteligencia y humor, y que hasta me hizo reír cuando fui a darle el abrazo final, una hora antes de dejarnos (La juventud).

Un escritor amigo, Enrique Butti (El Fantasma del Teatro Municipal, de Enrique Butti) dijo de ella que era algo así como una de las últimas representantes de un modo de ser que ya no se ve ni se estila, mezcla de “refinamiento y criollismo”.

No sé explicarla muy bien a mi madre, pero en su muerte vuelvo a ser una niña y a valerme de las palabras de Olga Orozco para llamarla:

“Madre: es tu desamparada criatura quien te llama,

quien derriba la noche con un grito y la tira a tus pies como un telón caído (…)

Madre: tampoco yo te veo,

porque ahora te cubren las sombras congeladas del menor tiempo y la mayor distancia,

y yo no sé buscarte,

acaso porque no supe aprender a perderte.

Pero aquí estoy, sobre mi pedestal partido por el rayo,

vuelta estatua de arena,

puñado de cenizas para que tú me inscribas la señal,

los signos con que habremos de volver a entendernos.

Aquí estoy, con los pies enredados por las raíces de mi sangre en duelo,

sin poder avanzar.

Búscame entonces tú, en medio de este bosque alucinado (…)

donde cada cristal de nieve es un fragmento de tu eternidad

y cada resplandor la lámpara que enciendes para que no me pierda (…).”

Envío

No puedo dejar de saludar a Vancho, Osvaldo, Blanquita, Celeste, Jud, Joise, José, Celestino, César, pero este blog está dedicado hoy a mis hermanos, a quienes nombraré del modo como los llamaba en la infancia:

a Carlos Fede

a Pato

a Huerto

Mora

Editorial

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Comentarios

33 respuestas a “Reencuentro con la vida”
  1. Karli Rodríguez dice:

    “… y yo no sé buscarte,
    acaso porque no supe aprender a perderte…”
    Qué conmevodora poesía… nunca la había leído… estas dos frases hicieron más eco en mi corazón que las demás, y es que yo creo que a las madres no se les aprende a perder porque se quedan por siempre morando en nuetsro corazón, y la verdad es que eso se aplica a todos los que hemos aprendido a querer, a amar, cuando se marchan no nos dejan del todo su presencia sigue brillando en nuestra alma.
    Y creo que eso es lo que ha sucedido con su madre, Morita, se ha quedado para siempre en el lugar más íntimo de ustedes… de ese lugar donde nunca se irá.
    Bueno, las palabras se me escapan (y a decir verdad no creo que hayan palabras suficientes para proveerle de consuelo) así que le dejo acá un gran abrazo, de mi corazón al suyo, ahí doonde las distancias no existen.
    con todo mi cariño,

    Karli

  2. Yolanda Suarez dice:

    Qué artículo más hermoso y profundo. Sin lugar a dudas la muerte es renacimiento. Mora Torres ha reencontrado a su madre después de su muerte.

    Bien hace en pedir a su madre que le busque en “este bosque alucinado” porque somos inmortales.

    Gracias por dejar conocer tu esencia a través de tus hermosas palabras, si es posible me gustaría compartir tu artículo “Reencuentro con la Vida” para un trabajo con mis alumnos. Espero tu autorización. Si no es así, me he enriquecido y he fortalecido mi poco miedo a la muerte.

    Abrazos desde Ecuador.

    Yolanda

  3. GuidoSantiago Silva Alvarado dice:

    Mara torres con impresionante y conmovedor interés he leido tu poesía, que ha calado hasta lo mas profundo de mi. cuando amas a un ser querido mas aún cuando se trata de el ser mas preciado y adorable como es la MADRE, no existe fronteras, tiempo ni olvido para seguir amandola hasta el mismo día de nuestro existir.

    Si naciste para la escritura sigue convirtiendo tus pensamientos y palabras en poemas, estos de salen del alma.
    Un abrazo a la distancia

  4. Júdith Mora V dice:

    Te admiro, enormemente, la verdad, no sé si yo hubiera tenido la voluntad de escribir, y aquí estás, escribiendo para ella y los tuyos, pero aquí, en tu sitio de siempre… tu tenacidad me envuelve.

    La verdad, me golpearon las mismas frases que a Karlis, y es que me dejaron encantada, el significado oculto…

    “(…) y yo no sé buscarte,
    acaso porque no supe aprender a perderte”…

    hay una especie de isodinamia ahí, recurso que no es fácil de emplear, pero deja resultados grandiosos… y bueno, es Olga Orozco… y lo borda al final con el “resplandor de la lámpara”… para mí, ese resplandor lleva el vuelo de una libélula…

    Mis brazos extendidos para ti, y mi corazón en ellos…

  5. jorge chacon dice:

    Era un viaje muy caro yo tendria apenas diez años, como mi familia era pobre, no tenia muchas esperanzas de poder realizarlo y yo pues, nunca le pedia nada a mi papá, para no hacer que dijera NO. En la escuela todos mis amigos y compañeros comentaban sobre el viaje, yo solo escuchaba y se ensombrecia mi espiritu, el profesor de la clase, me instaba a inscribirme para poder viajar, decia que me haria muy bien un viaje como este ya que veia en mi, !un gran futuro! .. y que aprenderia mucho. pero mi familia no tenia como costear la excursion. La aldea donde nací, se encuentra cerca de la costa atlantica, es muy dificil el acceso durante el invierno pues la lluvia anegaba la carretera principal que era y sigue siendo de terracería era muy dificil viajar y sobre todo por lo oneroso, Pedirselo a mi papá sería aún mas costoso.
    Una noche antes, habia preparado los libros que leeria durante la siguiente semana que duraria el viaje ya que no habria escuela, ya habia decidido viajar a través de los libros. Debo decir que hasta esa fecha nunca habia salido de mi pequeña aldea; sin embargo mi infancia fue muy feliz, con la naturaleza inmensa bordeando mi ínfima existencia, los animales eran los mejores vecinos que se puede imaginar, aunque tambien teníamos alguno que otro conflicto, pura convivencia nomás.
    Pues me encontraba preparando mis libros una noche antes del mencionado viaje cuando mi madre entro a la casa; me vió, me mandó a dormir luego se fue a la cocina, obedicí. Recostado en mi cama soñaba con ciudades inmensas, con edificios que rascaban el cielo haciendolo reir a carcajadas, con autos de aqui para alla y de alla para acá, con aviones gigantes en la tierra listos para alzar el vuelo, ¿como vuelan los aviones? le pregunte una vez a mi hermano mayor, como los zopes me habría dicho y soñé con zopes gigantes que llevaban tanta gente sobre ellos, yo iba en una ala, soportando la fétidez de las plumas, soñé con el Héroe Nacional Tecún Human luchando contra Pedro de Alvarado en uno de los vitrales del Palacio Nacional y el Quetzal que volaba más alto que el cóndor y el águila real cayendo sobre el pecho ensangrentado del Héroe manchando su plumaje de carmesí tiñiendo de rojo la leyenda ancestral, allí estaba yo en esa ciudad inmensa con paredes de hielo, tal como soño Jose Arcadio Buendia que seria su Macondo, ya paseando por un parque de diversiones un amigo me llamaba, gritaba mi nombre, Jorgeeeee. Jorgeeee. Despierto.

    Mi madre habia organizado una rifa para agenciarse el dinero del viaje. me estaba despertando para que puediera abordar el bus, Jorge, Jorge, Jorgee, levantate vas a ir a la capital aqui esta el boleto, dinero y un poco de comida.

    En estos momentos mi madre se encuentra en cama sin poder moverse…….. y me duele……mas que a ella que se queja del dolor todo el tiempo………me duele tanto.

  6. LUIS ENRIQUE CAMARGO PEREZ dice:

    Al perder a mi querida Madre, fue como una relación divina, que me unía mas a esta tierra, quien fue la que me abrió ese hilito de luz, sí a solo casi cinco años , y nunca he dejado de sentirla , ahí juntito a mi, la estrechez es infinita y solo agradecerle por darme a mi la vida . Morita ahora estarás más unida a ese espíritu maravilloso que es tu vida.Un Abrazo somos muchos los que te Queremos, pero ella mucho mas.

  7. Gloria Gonzalez dice:

    Querida Mora “….estas frases de tu poesia que dicen “…donde cada cristal de nieve es un fragmento de tu eternidad….. y cada resplandor la lámpara que enciendes para que no me pierda…..” calan muy profundamenten en mi corazon…pues comparto tu duelo….pues he pasado por la misma situacion cuando mi padre murio …que cuando trate de resignarme y aceptar a medias su partida…..comenze a sentir su inmensa proteccion como el resplandor de la lampara para que no me pierda y me paso cada noche espectante…esperando que me de una señal en alguna estrella del firmamento…..para seguir expresandole a viva voz que siempre ocupara el mejor lugar en mi corazon…. y que no dejare de recordarlo y amarlo……y aprovechando la bendicion de Dios de darme la oportunidad de tener a mi madre viva……tratare de no perder un minuto mas de hacerla feliz y gozar con ella en vida nuestros mejores momentos…..Kurry

  8. Yanina Yanina dice:

    Querida Mora, al igual que a Judith y Karli a mi también me tocaron muy en el fondo esa frase ” y yo no sé buscarte, acaso porque no supe aprender a perderte”… para quienes hemos tenido la desdicha de perder a nuestra madre es es una frase muy cierta, pero yo la siento de otra manera, cada día camino a mi casa paso por el cementerio y me doy cuenta que a pesar de todo el tiempo transcurrido “yo no aprendo a perderla”….

    Admiro tu fortaleza, ese don de seguir escribiendo y sobre todo de la forma como lo haces, a pesar de las circunstancias… que más te puedo decir…. solo la poesía que elegiste expresa nuestros sentimientos….

    Un abrazo con todo mi afecto para ti

    Yanina

    PD. podrías decirme cómo se titula el poema?

  9. Osvaldo Bonini dice:

    No pude llorar a mi madre, todo pasó muy rápido. Actualmente, con frecuencia, poseo algunas incontinencias emocionales, en especial cuando ella regresa; a veces adopta formas increíbles sin que me dé cuenta. A veces pienso que a veces siempre.

    Una lágrima
    se desliza
    por la mejilla amiga.
    En sus reflejos estelares
    transitan
    recuerdos, vivencias
    inolvidables.
    Cada cual con su sabor,
    cada cual con su sonrisa.

    En cada sonrisa una historia,
    en cada historia un recuerdo.
    En cada recuerdo
    otra lágrima
    hermana
    inundada de luces
    de imágenes reflejadas.

    Cada imagen
    un sitio
    propio,
    un espacio
    indefinido e infinito
    con su medida
    de sustancial memoria
    de interminable cordillera
    de montañas sensaciones.

    Y los lazos todos;
    todos los lazos.
    Inundados de esplín
    con tedios
    de sabor dulce y fresco,
    aroma a cabellos añosos,
    textura de manos talladas
    el sonido de una voz temblorosa,
    una sola frase que son todas,
    para trocar
    suelo por cielo
    debajo de los pies.

    Y en los labios del beso
    el sabor
    último
    de esa lágrima seca en la mejilla.

    Morita, tienes mensajes para ti en
    http://blogs.monografias.com/la-gente-y-su-sombra/2010/03/07/hoy-por-morita/#comments
    Y aquí, muchos besos y te quieros.

    Ah, Yanina, el poema se llama “Si me puedes mirar”.

  10. María del Socorro Nievas dice:

    Mora:
    No pude ingresar en el blog de Osvaldo cuando el comunicó tu pérdida.
    Yo no sé como define uno el tremendo sentimiento que produce leerte en ésta ocasión.
    ¡Que bello el poema y que suerte disponer de la palabra para nombrar cuando urge nombrar!.
    La paradoja es que a pesar de tu pena, te estoy diciendo “afortunada” por que estás armada de maravillosas herramientas de decir y de buenos amigos.
    Con todo mi cariño
    Socorro

  11. ANA LILIAN ECHEVERRI dice:

    Excelente texto, que ilogico que aveces la muerte con su figura oscura y malebola como culturalmente no la han enseñado sirva de motor para inspirar corazones en honor de seres que han existido en nuestras vidas , cuando nuestra madre o nuestro padre faltan quedamos huerfanos del alma y del corazon, felicitaciones por su escrito!

  12. sergio chavez dice:

    Hola a todos ustedes amigos lectores;es la primera vez que escribo para expresar mi comentario y al igual que ustedes el impacto fue conmovedora por esa hermosa poesia…la cual yo no he perdido a mi madre pero esta muy delicada por un infarto cerebral… mas sin embargo he aprendido a amarla de diferente manera;es decir hoy con cariño,respeto y sobre todo un gran amor por ser simplemente la figura mas importante y emblematica en mi desarrollo personal…por que la madre siempre nos estara mirando con el alma y corazon donde quiera que se encuentre.

    Morita desde Mexico recibe un cordial y respetuoso abrazo.

  13. Jose Itriago dice:

    Persistiremos mientras alguien nos recuerde.

    Al principio, todos los recuerdos son duros, son tristes. Queda subyacente un escozor en el alma por no haber podido estar más tiempo con los seres queridos y se llega hasta sentir que si, que era posible, como si los últimos días hubieran sido diferentes a los de todos los años anteriores.

    Después empiezan a surgir los recuerdos hermosos, las anécdotas agradables de la vida.

    Esa es la actitud balsámica del ser humano, es el decantar de las realidades, de aceptar lo mortales que somos.

    Pero la despedida de la madre de Mora nos ha traído a todos, otra vez, la parte triste de los recuerdos de las nuestras, ya idas o postradas ante nuestra impotencia por devolverles la luz de la alegría.

    Mi madre cultivaba y amaba las flores, especialmente las rosas, las gladiolas y por sobre todas, las magnolias. Era una llanera de ojos verdes, muy directa y muy sincera. Hablaba tranquila, en conversas largas donde siempre retoñaban los cuentos del llano. Pero tenía un claro concepto de la muerte como paso obligado y aun cuando la veía como a una vecina -muy cerca, pero del otro lado de la pared- le tocó ser la última en morir en su larga familia. Así se fue llenando de esas cicatrices que no estoy seguro si endurecen o no la débil caparazón que nos protege. A mi no me ha resultado, más bien me ha debilitado y mucho. Pero con ella como que era diferente. Sentía el deber de garantizarle a su gente una “buena muerte”, sin dolores innecesarios que lo humillen, con su santos oleos, con su buena ropa para ese último viaje y que fueran velados en sus casas, no en esas casas funerarias impersonales. Cuando murió le escribí:

    Te fuiste madre, deslizando tus alas en el viento,
    más allá, detrás del viento, más allá de todo.
    Tus alas bordadas de sueños
    con pétalos de rosas, gladiolas y magnolias.
    Tus alas de ojos verdes.

    Eras montaña madre,
    paisaje amigo;
    eras
    como árboles florecidos;
    como sombra fresca y olor a flores de siempre;
    como rumores entre las ramas extendidas;
    como el sol que se asoma entre las ramas extendidas,
    filtrándose y dibujando caminos en el piso fértil…
    tu, tu eras el camino

    eras llano sin límite
    sabana de sol;
    eras
    como el recuerdo de todas las navidades;
    como canciones de niño, viejas y amadas;
    como los jardines de las casas donde vivimos, con tus flores consentidas
    y una ventana para ver la luz al abrigo de tu sombra
    y una ventana para transitar en la sombra desde tu luz…
    tu, tu eras la luz

    eras verdad sin compromisos
    palabra sincera
    eras
    como un cuadro de pinceladas fuertes, sobre matices suaves;
    como frases esperadas, voluntad presentida;
    como impulsos vitales para el alma cansada,
    fuerte sobre un fondo dulce.
    Sabia consejera, norte firme, misionera…
    tu, tu eras la esperanza.

    Quisimos decirte, cuando te ibas,
    que no temieras,
    que a pesar de tu silencio,
    un silencio grande como de sequía,
    nos dejabas el retoño de tu primavera
    que florecerá mil veces en nuestros días
    y seguirá floreciendo siempre.

    …y no pudimos decirte cuando te ibas,
    que si es tan difícil la ausencia,
    que si es tan triste la ausencia,
    igual nos aferramos a tu camino, con tu luz y tu esperanza,
    para recordarte siempre alegre:
    montaña madre, paisaje conocido,
    sabana de sol, palabra sincera,
    dulce madre nuestra

    Hoy vuelvo a sentir el frío de tu ausencia
    y la lloro escondido, fragmento de un algo
    que se ha roto una vez más y que debo empatar.
    Después de todo, nos iremos todos,
    gota a gota haremos río destino
    y tú,
    cauce que eras y serás,
    verás crecer magnolias nuevas en tu orilla.

  14. Karli Rodríguez dice:

    Jorge y Sergio: vayan para ustedes todos mis buenos deseos para que sus madrecitas puedan restablecerse… de verdad, de todo corazón, deseo que ellas puedan gozar de buena salud…

    Jorge, vecino (que soy salvadoreña), me has hecho llorar con tu relato y es que las mamás son capaces de hacer tanto sacrificio por verlo feliz a uno! Ah, si yo contara todo lo que mi mamá hizo y sigue haciendo (sólo levantarse a las 5:30am para prepararme desayuno antes de venir a trabajar, es ya un acto de entrega total…) Y bueno, que las lágrimas no pudieron dejar de aflorar al leerte…

    Sergio: me gustó esa frase de “amarla de diferente manera”, cuando uno ya es adulto ya se le ama a la madre (y al padre) de una manera más madura, siendo consciente que ahora es el momento de darles y de comenzar a hacer el trabajo al revés: preocuparnos por ellos y cuidarlos, como ellos lo hicieron por nosotros en la infancia (aunque claro ellos no dejan de cuidarlo a uno, pues…)…

    Bueno, un abrazo a ambos, desde esta mi tierra de colores…

  15. Gilberto González dice:

    Abrazo grande desde México para Mora y familia!!!

    Gilberto

  16. María Celeste Cécere dice:

    Mori… otro abrazo amoroso de corazón a corazón. Me dejan sin palabras las búsquedas de palabras de los poemas de Olga (que vos citaste) y de José… No hay modo, me parece, de expresarlo. Tal vez siempre en presente, tal vez ese sea el modo. Como en la canción de Peteco:

    http://www.youtube.com/watch?v=P9-YQ6_Gi_8&feature=fvst

    Ahí la canta la Negra, con su voz cristalina.

  17. jorge chacon dice:

    Gracias Karli, vecina
    Todos hemos de transformarnos, en recuerdos, pensamientos, historias, en energia, en luz, en amor, en misterio, en llanto, en risas, en lagrimas o gotas de lluvia, en copos de nieve, en musica o notas, en poesia o versos, en palabras, en arte, en el silencio, en viento apacible o enojón, en lo intangible, transformados hemos de vivir en alguna de estas cosas o en otras, pero nunca dejamos de existir. “Persistiremos mientras alguien nos recuerde” estoy de acuerdo con Jose I. Cuando logramos amar, la retribucion es la eternidad.

    Dedico un minuto de silencio a la memoria de la Sra. Madre de Mora Torres y a las victimas del terremoto en Chile.

  18. Joise Morillo dice:

    Hoy, querida Mora, os parafrasearé, o, transcribiré frases de dos personas intelectuales ambas de sesgo socialista-democrático. Una periodista, el otro abogado. Chile y Venezuela respectivamente. Luego continuaré con el estribillo de una Gaita, espécimen folklórico local (Maracaibo-Venezuela) luego, mi acepción peculiar.

    a) “El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano. Por suerte hay una sola, porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”

    b) “A la madre en su día, retribúyale de la manera más noble, sincera y genuina una pequeña parte de lo que ella ha hecho en su vida, renueve sus votos de afecto y amor infinito y hágalo con sinceridad para que sus hijos vean el ejemplo y lo reproduzcan con la madre de sus hijos…. Eso sí, no seamos vanidosos ni prepotentes. Aceptemos que con todo lo que hagamos por ella, nunca podremos retribuirle lo que han hecho por nosotros.”

    “Madre sólo hay una y merece
    la fortuna de toda la humanidad…
    Madre es sol y luna
    Se merece la fortuna
    Por toda la eternidad
    Como ella no hay ninguna
    Por su amor y bondad”

    Querer a la madre es darle dinero para que ella con su infinita bondad pueda ayudar a aquel hijo necesitado, por lo cual se sentiría frustrada, en el caso de no tener como solventar la precaria situación de ese vástago que para ella está indefenso, para ella el chico preso está ahí, no por su rebeldía y malos pasos producto de influencias externas y conducta propia derivada de su temperamento desbordado, sino por su culpa, por no haber podido –supuestamente– haberle dado una buena educación.

    Ahora en otro contexto pero con u mensaje profundo comparando a la madre con la tierra en un mito Andino señalado por: James Arévalo (Malku)

    La Madre Tierra es la que da vida al hombre, es la divinidad excelsa en nuestro mundo. La Pachamama nos enseñó a amar a todo incondicionalmente, nos mostró el trabajo como una altísima virtud, porque amando todo y construyendo con el trabajo nos tornamos sabios.

    La Pachamama nos dio estas enseñanzas de vida para nuestro crecimiento, nos dio el MUNAY, el YANKAY y el YACHAY. El hombre no necesita de otras leyes o mandamientos; porque el AMOR (MUNAY) nos hace conscientes del “SERVICIO”, que debe ser siempre el SERVICIO DEL SER”, ya que el Servicio es la conciencia de la reciprocidad o TRABAJO… estén seguros que el AMOR y el TRABAJO (YANKAY) nos llevarán a la conciencia superior del SABER o CONOCER (YANCHAY).

    Esto anterior señalado, es lo que enseña una madre –“verdadera Madre”– a sus hijos, porque su erudición no ha sido adquirida de forma sintética, sino que es patente de su género, esta, nace al momento de parir su hijo, una madre sabe con solo observarlo si su hijo está bien de salud o no, descubre que algo no anda bien en él.

    Sin embargo, debo recordaros que toda mujer es una madre potencial, pero no todas tienen el espíritu de una verdadera Madre.

    La Muerte,

    Concepto mexicano: “pasar a mejor vida”

    Acepcion platonica: “el espiritu se deshace del cuerpo, que considera como lastre que no deja concebir la sabiduria, por el cuido que debe ca quien profesarle”.

    Acepción peculiar: “Solución sabia de la omnipotente sabiduría de la naturaleza” ¡imaginaos si fueramos eternos! ¿como estaría la Tierra?

    Os ama

    Joise

  19. Cèsar Manuel Pingo Querevalù dice:

    ¿Cómo estaría la Tierra si fueramos eternos?
    Esa pregunta se contrasta con una inteligente obra: La Vida.
    Gracias a una omnipotente sabiduria es que estamos en el lugar que estamos, rodeados de las personas que, al igual que nosotros, alcanzamos un poco de ella (La Vida).
    Gracias a una omnipotente sabiduría es que podemos gozar con lo poco (o lo muchísimo) que las demás personas (aquellos que, al igual que nosotros, alcanzamos un poco de ella) nos engolosinaron para recurrir a su presencia cuando necesitamos de ellos, su vida.
    La omnipotente sabiduría… La energía aquella que produjo una minúscula implosión, que luego fue explosión, que luego fue el inicio de todo y ahora es el final de algo… O quizá no.
    …Si fueramos eternos… Quizá lo somos… Quizá, sólo quizá. Quizá la vida es una implosión, inversa a la explosión de la vida, quizá es cierto que luego de ésta vida nos encontraremos en otra. Aunque ya no igual, sino al revés… No sé… Yo no sé.
    Quizá no me entienden, quizá no me entiendo.
    Quizá vivo, quizá no.
    Yo no sé.
    Sólo soy uno más de aquellos que queremos pasar desapercibidos abarcando lo más posible.
    No sé.
    Os ama (también)
    César Manuel

  20. Iván Salazar Urrutia dice:

    Siempre contigo.
    VANCHO

  21. fernando perez valderrama dice:

    Igual que quienes han comentado este escrito, tambien perdí a mi madre y con nostalgia la recuerdo a cada instante de mi vida. A diferencia de algunos, mi madre es mi angel guardian y ha realizado maravillas en mi y en los q

  22. fernando perez valderrama dice:

    Igual que quienes han comentado este escrito, yo también perdía a mi madre pero a diferencia de algunos, mi madre se ha convertido en mi angel guardián y ha realizado maravillas en mi y en quienes me rodean. Cada vez que la recuerden oren por ellas y veran lo fantástico que es tener su memoria permanente y permitir que desde su infinita univesalidad nos acompañe para ayudarnos en el camino de la vida. Dios los guarde a todos los que con tanto sentimiento han manifestado su amor materno, amor inigualable y eterno.

  23. Fanny Mejía dice:

    Hola Mora, sentimos mucho la perdida de tu Querida Madre, tal vez nosotros no hayamos aprendido aún a desprendernos de nuestros seres querido, su despedida es una catastrofe enorme para quienes nos quedamos, lamentando no tenerla cerca para abrazarla y decirle lo mucho que le amamos. Pero debemos estar consciente que la despedida de esa persona querida aqui en la Tierra, es su Renacer en otro ciclo. Te dejo este mensaje que leí en un libro:

    “No vayas a mi tumba y llores, pues no estoy ahí.
    Yo no duermo. Soy un millar de vientos que soplan, el brillo de un diamante en la nieve,
    la luz del sol sobre el grano maduro, la suave lluvia de verano.
    En el silencio delicado del amanecer soy un ave rápida en vuelo.
    No vayas a mi tumba y llores, no estoy ahí, yo no Morí”.

    Besos y Abrazos Fuertes

    Atte. Fanny Mejía

  24. Maria Estela Alvarado dice:

    Mora aún no me conoces por lo que haya escrito en este “nuestro lugar común”,pero he recorrido en silencio tus líneas y las de todos esos poetas que te acompañan siempre ,re- encontrandome en todo ese universo.Me ha dejado algo de tristeza la noticia de la muerte de tu madre Yo, tengo la dicha de tener a mi madre a mi lado, deslumbrandome con su inteligencia, aprendiendo día a día y luchando por demarcar un lugar en este mundo que hasta a mí se me presenta extraño y ajeno por momentos. Mi madre me despierta la compasión que nace, de un recocerme en sus dudas y temores,en sus lucha por ser y ser reconocida….Ya la he llorado muchas veces,con la nostalgia de lo que no conocí, la he llorado en la niña que fué, en la joven bonita y sensible que fué, en la esposa adnegada ,en la amante reprimida, pues solo me había quedado conocerla en la madre que és, y los hijos siempre queremos verlas como eso, madres.
    Siento que me he perdido de cosas maravillosas…se llama Carmen.

  25. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Que ojalá, los que conservan a sus madres, sepan valorarla y amarlas como ellas se merecen.

    “No le dí el último beso a mi madre”

    Como todas las mañanas desde hace ya 6 años
    me despertó mi madre esta mañana para ir a la escuela,
    había pasado mala noche, con pesadillas sobre monstruos,
    y me costaba trabajo levantarme,
    a los 10 minutos mi madre volvió a despertarme
    esta vez con más premura, se me estaba haciendo tarde,
    me levanté como un bólido, apenas si me lavé la cara
    me zampé el desayuno en un abrir y cerrar de ojos
    y ahí estaba mi madre diciéndome- que comas despacio,
    que te vas a ahogar-

    Con las prisas del momento le contesté de mal talante:
    -Si, ya lo sé, no empieces a regañarme,
    aún tuve que soportar las preguntas de rigor:
    -¿Llevas el almuerzo?, te cepillaste los dientes?,
    ¿Tienes listos los libros….?
    Yo aún más impaciente le contestaba levantando un poco la voz
    -¡Que te dije que si!-
    Ella sonrió suavemente y me dijo:
    -Anda, dale un beso a tu madre
    y ve con cuidado a la escuela.-

    Alcé los hombros con fastidio y le dije medio enfadado:
    -¡Mamá! Que ya es muy tarde no tengo tiempo para eso!-
    -Está bien hijo, ve de prisa, que Dios te proteja.-
    Aún retumban mis propias palabras en mi oído:
    -No tengo tiempo para eso…-
    Con las prisas y el enfado me pasó por alto
    un levo destello de tristeza en su mirada,
    mientras iba corriendo hacia la escuela
    estuve a punto de regresarme a darle el beso a mi madre,
    sentía un nudo en el corazón,
    pero mis compañeros comenzaron a llamarme
    y fui hacia ellos, ¿con qué excusa regresaría?
    ¿Qué iba a darle un beso a mi madre?
    Se hubiesen reído de mí.
    De todas formas al regresar a casa
    después de las clases vería a mi madre
    en la puerta de mi casa esperándome como siempre,
    temerosa de que me suceda algo, impaciente si tardo unos minutos,
    ya que me he entretenido con los amigos.
    El día se me pasó volando en la escuela
    entre clase y clase, juegos y almuerzo,
    y se me había olvidado el incidente de la mañana,
    sin embargo esta vez, apenas sonó el timbre salí corriendo
    a mi casa sin entretenerme,
    desde la esquina esperaba divisar la figura de mi madre
    en la puerta, pero no había nadie esta vez,
    supuse que estaría adentro entretenida con algo
    pero extrañé de momento su presencia tan segura.

    Antes de tocar el timbre salió a la puerta mi padre,
    ¿Pero era mi padre? aquel hombre era mucho más mayor
    de lo que siempre me había parecido,
    los hombros caídos, los ojos hinchados y un profundo halo de tristeza lo rodeaba,
    mi corazón empezó a latir alocadamente, presintiendo algo,
    apenas me salió la voz para decir, ¿qué pasa papá, mamá está bien?
    en un suspiro me contestó :-”tu madre sufrió un ataque al corazón esta mañana
    su muerte fue instantánea, nadie se enteró hasta que vinieron a visitarla
    y la encontraron allí tendida en el pasillo, fue muy rápido, hijo,
    se fue nuestro ángel…”-un sollozo salió de su garganta
    y no pudo continuar hablando.

    ¿Mi mama?, mi mama?, la que todas las mañanas me despierta,
    la que por las noches reza conmigo, me arropa y me da un beso de buenas noches,
    mi madre, a la que esta mañana contesté de mal modo,
    a la que no le di el beso de despedida, ¿mi mamá?
    Dios,perdóname,dile que me perdone,
    aun soy un niño pretendiendo ser un hombre,
    dile, por favor, que ella es lo que mas quiero en esta vida,
    que sus abrazos me han dado seguridad siempre
    y es ahí donde me he sentido mas protegido,
    dile que su suave sonrisa me acompañará toda la vida,
    y que prometo valorar a las personas que comparten conmigo mi existencia,
    no malhumorarme con ellas sin ningún motivo,
    y que le daré mil besos, día a día, por todos los que no pude darle a ella, a mis hijos, sus nietos,

    Cuídala por mí, mi Dios, que ella es muy buena,
    y dile por favor, Dios mío, que cuando me toque la hora de partir de este mundo
    venga a mi lecho y me arrope como siempre lo hizo.

    Mora querida, sé cuánto amaste a tu madre, tanto que estará siempre en tu corazón, deseoso de volver a abrarla nuevamente un día, tanto como yo a la mía.
    Un fuerte abrazo, estoy siempre contigo. ¡Dios te bendiga!
    tu amiga Chilena.

  26. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Osvaldo: querido amigo, me encantó el poema, dime cómo te encuentras, ¿bien?, eso espero.
    Cariños , y un reconocimiento enorme de parte de toda mi familia por la demostración de afecto tan hermosa, aunque jamás nos hayamos visto.
    Te q

  27. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    SE pinchó la tecla…
    Te quiere tu amiga Chilena. con todo el corazón.

  28. aura ivania acevedo luna dice:

    mora es la primera vez que te escribo me dio mucho sentimiento tu poema lo que me animo a escribir sepa que no soy muy buena para escribir bonito ya que casi no uso el internet por falta de tiempo pero cuando lo hago lo primero que veo son sus publicaciones.
    mi madre y yo poco nos entendemos , tenemos muchas diferencias , somos temperamentales pero no se que seria de mi vida sin ella , cuando no esta en casa extraño hasta sus regaños,tambien me gusto muchisimo el poema de blanca estela mantuvo mi interes y el cuerpo erizado de principio a fin ,compartire ambos poemas con mis estudiantes de primaria son pequeños pero muy sentimentales.
    trabajo en una comunidad bien pobre de mi pais nicaragua se llama tonala pertenece a un departamento llamado chinandega hojala leas este correo busques en un mapa este lugar y sientete feliz pues tu poema y el de estela serviran de mucha ayuda a estos niños ya que en muchos hogares se ha perdido el respeto a los padres principalmente en estas zonas tan vulnerables que por su trite realidad economica salen de sus hogares a trabajar dejando la mayor parte del dia a sus hijos solos sin nadie que los oriente.
    tu madre esta ahora en un lugar mejor alla arriba al lado de la persona que mas te ama jesus.

    disculpa las faltas ortograficas pero es que mi computadora es bien viejita la compre usada y esta bien malita y algunas cosas no puedo corregirlas.

    me inspiraron tu y estela chao y besos.

    hojala puedas leer mi comentario

  29. sergio chavez dice:

    Karli Rodríguez.Gracias por tus lindas palabras de aliento no sabes como son confortables a mi persona y ami madre;sabes le platique de tus deseos y de verdad te manda muchos saludos y bendiciones.
    Jorge; espero que tu querida madrecita mejore y reciban un abrazo desde Mexico.
    saludos.

  30. Karli Rodríguez dice:

    Sergio: dile a tu mami que recibo sus bendiciones con todo mi corazón!!! Saludos a ambos!!!

  31. Yanina Yanina dice:

    Gracias Osvaldo Bonini!!!

  32. Leonidas Perez dice:

    Es extraordinariamente conmovedor…y mi corazón iente la nostalgia de no poder tomar tu mano para trasmitirte la alegría porque tu existes y la tristeza porque tu corazon sufre. Pienso lo dificil que es pretender explicar esas sensaciones que tu trasmites. Ese olor a nostalgia y ese color gris de tu tiempo. Recibe de mi, el mayor acto de cariño y respeto y ten presente que dejas mi corazón angustiado por la distancia que hoy nos separa. Desde esta bella ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, Venezuela, en lo mas hermoso del crepúsculo larense estarás presente y alli cada tarde saldre a preguntar por ti, tus angustias y tus nostalgias. Un gran abrazo y un pequeño beso.

  33. eri angel dice:

    muuuy HERMOSA POESIA
    aunq aparte de ser linda es dolorosa
    ya q el hecho de perder una madre es casi como perder una parte de si mismos
    y bien sabemos q si no estamos completos
    no podemos hacer todo lo q se nos imponga pues se dificulta un poco

    FELICIDADES POR ESTA MONOGRAF



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