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Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Música porque sí, música vana

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo,
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

Conrado Nalé Roxlo

Me persigue la música (Música del siglo XX).

Quiero decir, los versos que recuerdo son los que tienen algo de ella; apenas inicio el gesto de recordar (Análisis psicológico de la película Memento) un poema ya está en mi boca “Sólo tenía una flauta de caña en las manos”, de Seferis, o “Y tú Colette y tú la hermosa Genoveva/ todas han pasado temblorosas y vanas/ y sus pasos ligeros seguían la cadencia/ de la música pastoral que guiaba sus ávidas orejas”, de El músico de Saint Merry, de Apollinaire, que tradujo Octavio Paz.

Aparte, el cuento preferido que viene de mi niñez es el que trata de los infantes robados por un flautista, en Hamelin, con el encantamiento de sus notas (La neurobiología de la psicoterapia: las neuronas y las sinapsis en acción).

A la vez, soy una extraña para la música, ella no me recibe.

No pude entonar nunca ni una canción de cuna (Palabras desde una ventana); mis niños se dormían para no oírme.

Novedades sobre una vieja flauta

Pero esa sangre antigua que circula por mí se niega a renunciar a la más sagrada de las artes (La sangre).

Y cada vez que encuentro noticias, audiciones o documentales que a música se refieren, mis sentidos se alertan (5 sentidos).

He aquí una noticia que me hizo volver casi al principio del mundo (El fin del mundo, ¿alegoría o profecía?). Volverme hacia él con melancólicas reflexiones:

Hallaron una flauta que sería el instrumento musical más antiguo

Al menos 35.000 años atrás, en las profundidades de la última edad de hielo, el sonido de la música llenó una caverna en lo que hoy es el sudoeste de Alemania, el mismo lugar y en el mismo momento en que los primeros Homo sapiens también estaban esculpiendo los ejemplos más antiguos conocidos de arte figurativo del mundo. (…) El hallazgo fue realizado a unos pocos metros de donde se encontró la figura femenina esculpida de una mujer desnuda, también de unos 35.000 años de antigüedad.  ¿Cómo se explica la relación entre ambos hallazgos? ¿Ritos de fertilidad o lazos sociales? Los arqueólogos alemanes sugirieron que la música de la Edad de Piedra “podría haber contribuido al mantenimiento de redes sociales más extensas, y por lo tanto quizás haya ayudado a facilitar la expansión demográfica y territorial de los humanos modernos”.

Como esta nota es de John Noble Wilford, del The New York Times, tal vez la moraleja es que no sólo los bailes de graduados, tan fértiles en Estados Unidos, contribuyen a la expansión demográfica…

El mismo día

A la vez, a la noche, prendí el televisor: pasaban un documental de ciencia, y… estaba Sting, el músico.

Los neurólogos trataban de descubrir el sitio exacto del cerebro que se activaba en el momento de la creación musical.

Luego de varios ensayos de escaneos cerebrales, Sting, adentro del tunel que se utiliza para el caso, se “inspiró” y creó una nueva pieza musical.

Los ávidos científicos recogieron sus resultados: el lugar que más intensamente se moviliza es el tálamo, pero también participa el cuerpo calloso.

Resulta asombroso que se activen los mismos sitios que en el caso de, por ejemplo, escribir una autobiografía, según sentenciaron los investigadores.

Explicaciones

Según entendí, el cuerpo calloso une o comunica el hemisferio izquierdo y el derecho del cerebro.

En líneas muy generales, digamos, el hemisferio izquierdo comanda todos los procesos lógicos: matemáticas, escritura; y el derecho los más sutiles, emocionales, artísticos, como la danza, el arte.

Sting hacía uso de sus dos hemisferios, claro, porque creaba pero a la vez tenía presente la escritura aprendida (en este caso la escritura musical).

Por lo tanto se activaba el cuerpo calloso, que lleva y trae información de uno a otro hemisferio.

Al escribir una autobiografía es fácil comprender que suceden parecidos intercambios entre la emoción y lo aprendido, lo “agregado” a nuestra persona. En fin ¡qué sofisticados somos, qué fina creación!

Pedido

No les pediré que me manden partituras, aunque si alguno pudiera enviar fragmentos, sería una maravilla…

Los invito a un ejercicio que activará ambos lados de nuestro cerebro y hará posible que nos conozcamos un poco más (todo lo humano sirve para otro humano).

Les pido un trozo, un pedacillo de autobiografía, o un recuerdo de infancia, o un suceso mirado profundamente, individualmente, por cada uno de ustedes.

Es casi innecesario que yo haga lo mismo, porque lo hago, bien o mal, todos los miércoles, pero si alguno me pide un párrafo de una parte de mí que le interese, seguro lo complaceré en la próxima entrega.

Gracias a todos -aun a los que no les gustan los asesinatos- por sus opiniones; si acaso no les gustara la música, recibiría con felicidad esos argumentos.

Van muchos abrazos y una melodía.

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Editorial

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Comentarios

21 respuestas a “Música porque sí, música vana”
  1. Iván Salazar Urrutia dice:

    …Al igual que mis hermanos mayores, fui matriculado en la Escuela Nº 1. En verdad, le decían sólo Escuela Uno. En el primer año fue mi profesora una belleza; una mujer estupenda, suave, cariñosa, siempre sonriente: me enamoré inmediatamente. Tal vez por eso mi adaptación al régimen escolar fue muy rápida; más bien esperaba con ansias la hora de ir a la escuela. En ocasiones cometía faltas para que la profesora me castigara dejándome una hora más en clases; entonces yo trabajaba garabateando un cuaderno y mirando de soslayo la figura amada de mi profesora leyendo o revisando trabajos sentada en su pupitre doctoral. Poco duró esta suerte mía: a mediados de año me cambiaron la profesora por Doña Sara, una profesora adusta, no sonreía nunca y su rostro reflejaba amargura. Mi primer amor desapareció como llegó: de improviso.

    Las cuatro estaciones eran personajes de Angol. Las cuatro con su personalidad, su perfil de naturaleza, su retrato para el recuerdo. Si en el verano los soles radiantes y las aguas de los ríos para nuestro refresco, en el Otoño la suave brisa cada vez más helada, las nubes rápidas y livianas, la Plaza con su alfombra de requebrajos de hojas; contra el horizonte, la desnudez de las ramas. Pero el invierno como que se echaba sobre el pueblo, nos llegaba de todas partes, desde las altas cumbres, desde los valles de El Vergel, o del río Malleco, desde le cielo mismo en el día, y como levantándose de la humedad de la tierra en las noches. Dormíamos uno para la cabecera, otro para los pies; si el frío era mucho y los ladrillos calientes envueltos en periódico, no daban abasto, entonces llegamos a poner “un libro” del colchón arriba del otro. Mi hermanita Chita solía no despertar para orinar; la Tato la amenazaba con las penas del infierno. Recuerdo su voz bajita como murmurando sueños: -Iván, me meé-. –Bueno, acuéstate aquí. Y yo a tientas enchufaba la plancha y me dedicaba a planchar la sábana mojada. En esos días de temprano amanecer yo era el primero del barrio en salir a la calle y romper la cubierta de hielo de todos los charcos. Un día, en el sitio vacío de la esquina, una cañería rota lanzó su ducha de agua sobre las plantas, pasto y palos secos; el agua se congeló con el frío de la noche y se transformó en una cubierta de cristal para todas las hojas y los pétalos de flores silvestres. El sol puso de su parte y luego de despejar el cielo le puso brillo de diamante a la luz reflejada, salpicando de colores, de arco iris, de luz de luna, guiño de la Cruz del Sur… corté las dos ramas más bellas y –una en cada mano- me fui corriendo a la Escuela Uno. Todos los profesores, los estudiantes, todos, todos, mirando embobados esa fiesta, ese regocijo de hermosura. Hasta que se percataron que yo tenía los dedos congelados. Me llevaron a la cocina y me pusieron las manos en agua tibia. No muy caliente, sólo tibia, sentenció el cocinero; si no, le hace más mal que bien… ¿Y la primavera? Pienso que en Angol inventaron ponerle ese nombre a la estación entre invierno y verano…
    VANCHO…

  2. Jose Itriago dice:

    De mi infancia, todos los recuerdos son buenos, o por lo menos, no malos. Quizás Dios me dio el regalo de olvidar las lágrimas y recordar las risas. Puede ser.

    Viajamos mucho, conforme lo requería el trabajo de mi padre. Mis primeros recuerdos son de la casa en Muerto a Isleño No. 72-3 (en Caracas las esquinas del centro tenían nombres, que se recogen en historias bien sabrosas, algunas pintorescas. La esquina del muerto y la del Isleño -de las Canarias- entre esas dos estaba la primera casa que realmente recuerdo). Como a todo niño, me parecía inmensa. Mucho después pude darme cuenta que no lo era tanto: muy angosta (unos 10 metros, pero larga, quizás unos 40 o 45 metros). Al frente estaba el despacho de mi padre (que ejercía como abogado), después un zaguán muy bello, un gran portón y daba directamente al que hacía de recibidor y sala (la sala original era el despacho), un jardín interno con un magnolio y muchas rosas al cual daba la galería; más atrás el comedor y una especie de estudio, la cocina, el baño y el gran patio trasero. Siempre recordaré a mi madre cuidando sus rosas, lo que siguió haciendo casi hasta que murió en su buena casa que le regalamos sus hijos. El magnolio, en cambio, era el orgullo de mi padre. En las dos casas que he vivido desde que me casé, he tenido muchas rosas y un magnolio, esculturas vegetales a la memoria de mis viejos queridos.

    El recuerdo más preciado es el del patio, que en realidad era grande, quizás de 10 metros por 15 o más de largo). Cada uno de los hermanos (fuimos en total 8, pero para esa época todavía éramos 6) tenía su propia mata. Fue una manera de asignarnos una responsabilidad con una aparente propiedad. La mía era la de toronja, que era importante porque de ella mi madre hacía uno de nuestros dulces favoritos, pero las más valiosas eran la de guayabita del Perú y la de mandarinas. Como había más matas que hijos, todos compartíamos la de parcha granadina, que hacía una especie de gacebo (es del tipo enredadera y le habían puesto unos tubos y alambres, de modo que hizo techo), la de limón y una de aguacate, que no recuerdo si llegó a dar frutos. Además, entre mi hermano Pedro y yo, teníamos un gallo que llamamos “Rayo”, que era importantísimo, porque le habíamos asignado virtudes de gran peleador. Cuando llegábamos del colegio, le amarrábamos por un muslo y lo soltábamos a la casa del vecino de atrás, donde vivían unos amigos a los cuales, muy de vez en vez, encuentro todavía, que tenían un gallo similar que llamaban “Trueno”. Esas “peleas de gallo” entre Rayo y Trueno eran escarceos de lo más modestos. Los pobres animales ni podían pelear con los mecates amarrados, ni eran realmente gallos de pelea. Pero ambos nos considerábamos galleros triunfadores (somos del llano, donde los galleros eran importantes)

    Creo que no teníamos mucho más que la casa, pero nos sentíamos grandes propietarios y no vivíamos nada mal, más aun en relación al modesto estilo de aquellos tiempos, donde a los zapatos se les ponía casquillos (una lámina de metal para que no se gastaran) y se les cambiaba la media suela, zapatos que eran heredados de mi hermano Rafael y que heredaría mi hermano Miguel Angel, como con toda la ropa y todos los libros.

    Sin embargo, en alguna oportunidad las cosas desmejoraron demasiado, tanto que un buen día Rayo fue el protagonista del almuerzo. Toda una gran tragedia, para nosotros, mi hermano y yo, que nos negamos a comernos a nuestro querido gallo y para tristeza de los vecinos, que vieron también interrumpida abruptamente una de las diversiones favoritas.

    Mi padre vendió la casa de Muerto a Isleños mientras nos mudábamos brevemente a Ocumare de la Costa y después a Maracay. La estadía en Ocumare fue muy agradable, llena de excursiones y de mar, un mar terrible, por cierto.

    Muchos años después decidí volver a la vieja casa. La habían cuadriculado con cuartos de cartón piedra y convertido en burdel, lo cual después de todo me alegró porque era un sitio alegre. El magnolio lo habían respetado: habían hecho un hueco en un techo de zinc que pusieron en el que fue jardín y se asomaba sin dignarse a enseñar sus flores a los nuevos inquilinos, los medio permanentes y los fugaces. Se lo conté a mis hermanos, pero no a mi padre (esa había sido la casa de mi abuelo). Para hacer la visita y recorrer toda la casa, me pasé por cliente indeciso y después tan tímido o decepcionado, que me retiré sin hacer uso de los buenos servicios de esas muchachas. Lo debía haber hecho, se lo debía a la casa, pero llegué con una actitud forense, viendo el cadáver de lo que una vez tuvimos y esa satisfacción de verla como sitio alegre no la tuve de inmediato, sino en la medida que la comentábamos entre los hermanos.

    Mucho más adelante, esa y todas las casas vecinas fueron demolidas y en su lugar hay un gran taller mecánico. Se perdieron las fronteras y se hizo, por fin, realmente enorme, algo así como tres casas de ancho. Ahora es como la veía cuando niño, pero sin sus celosías, sus pisos de colores, sus jardines, sólo un gran cascarón vacio y ruidoso. Pero ese espacio existe y seguirá existiendo y transmutándose de hogar a burdel, de burdel a taller y de taller me imagino que le tocará ser gran edificio. Cuando al fin ascienda al último grado que le podré ver en vida, buscaré como subirme a la azotea para ver al mundo desde una altura de sueño infantil, que todos interpretarán como una chochera más.

  3. Júdith Mora V dice:

    Mmm bueno Morita, realmente leí tu anterior entrada –encantadora como todas- sabes bien que siempre te leo, sólo no opiné porque no me gustan las cosas de crímenes, puede que lleve alguna relación con el nivel de crímenes en mi país, que es DEVASTADOR… nosotros, por estadísticas, podríamos entrar perfectamente dentro de los países que están en guerra, sólo que la guerra es entre nosotros mismos y con la venia de un nefasto régimen que a conveniencia lo permite, mientras más deterioro haya, más se amilana el espíritu, y un espíritu amilanado, es presa fácil para implementar un régimen de autoritarismo, como en el que de hecho vivimos, entonces, esos temas definitivamente prefiero pasarlos.

    Es bellísimo estudiar esto del desempeño de los dos hemisferios, interesantísimo trabajar actividades que permitan la utilización conjunta de ambos, como la matemática y la música, o las habilidades óculo manuales con música –bordar, tejer, recortar y hasta tocar el piano o escribir en el teclado con los audífonos puestos- yo lo disfrutaba enormemente, era trabajo fijo y seguro en el diario con los niños, generalmente a la primera hora de la mañana, frescos aún, para así lograr la maximización de sus recursos neuronales. Y cuando era época de evaluaciones, muchas veces le poníamos música a ciertos conceptos que para ellos eran complicados, logrando el aprendizaje seguro de los mismos.

    Existe un conjunto de movimientos que se denominan Movimientos Diacocinésicos, son muy divertidos, y seguramente conozcan el más famoso, que es ubicar la palma de la mano derecha a una altura sobre la cabeza, la palma de la izquierda a la altura del vientre, e intentar mover la de la cabeza en círculos, mientras la del vientre de arriba abajo, jajajaja, me los imagino, se ven tan bellos jajajá… difícil no? O tratar de girar una mano hacia la derecha, mientras el pié del mismo hemisferio corporal girarlo hacia la izquierda, jajajá, esto es difícil lograrlo de adulto si no se ha aprendido a controlar de chico… todos estos ejercicios permiten el desarrollo de ambos hemisferios, involucra un nivel de concentración tremendo -de hecho, los chicos cuando lo logran hacer, tienen las caras serias- y forma parte además de un grupo de técnicas destinadas a la gimnasia cerebral, estupenda para ahuyentar el mayor tiempo posible al alemán que nos visita después de cierta edad… inténtenlo, inténtenlo sin ruido, luego con una música cualquiera, y luego con música de Mozart, que es la que se acopla más a los movimientos neuronales por la armonía del 4.40… después me cuentan… :)

    Vanchito, te imagino con los deditos congelados pero la cara risueña, qué bello jeje.

    Mi infancia fue hermosa, a pesar de mi, era tremendísima y lleve más palo que gata en tejado jajajá. Les contaré un episodio chistoso, pero que recuerdo vívidamente. Llegamos al Club Tanaguarena, (he amado la playa desde pequeñita) soñaba –como todavía- con tener la oportunidad de meter mis piecitos en la orilla de la playa y sentir como se hundían en la arena al compás de las olas que iban y venían, razón por la cual siempre, donde llegáramos, yo iba en brazos de mi papi o mi papá abuelito, como en este caso, para que no saliera disparada y me perdiera, nunca le temí al mundo, siempre me perdía jajajá. Mi papá abuelito y mi papi se consiguieron con unos amigos intelectuales y se apertrecharon en las sillas a emprender sus grandes cuitas, por supuesto, me soltaron y me dejaron a mi libre albedrío, mientras mi madre y mi abuela buscaban sitios en las sillas de playa con mis otros dos hermanos, muy tranquilos ellos. Salí corriendo a la playa y allí me quedé un rato, cuando me quise quitar la ropa para meterme al mar, me percaté de que estaba sola… en realidad me preocupaba poco, al final, siempre me encontraban jeje. Como no vi a nadie, me desvestí –llevaba mi pantaletita de baño debajo del vestidito, azul con florecitas, recuerdo. Miré a mi alrededor y sólo vi a un señor muy muy gordo sentado en la arena, a quien le pedí por favor si me podía cuidar mi vestido y mis sandalitas, este aceptó gustoso, muy simpática su cara, por cierto… y me metí al mar, en la orilla claro. Al rato, salí a descansar un ratito y me senté a su lado, él comía un enorme helado de chocolate, por lo que yo me le quedé mirando fija, asumo que mis ojos estarían casi desorbitados. El hombre me ofreció helado, que nos lo comiéramos entre los dos, y así hicimos, el lamía por un lado, yo lamía por el otro. De pronto, vi venir a mi mamá con cara de susto y molestia, y detrás de ella, mi papá y mi abuelito con caras de risa. Cuando vi a mi mami, me asusté, asumí que me darían mis dos buenas nalgadas, pero al ver la cara de los otros dos, me reí contenta, no pasaba nada malo, me dije. Mi mamá me agarró casi infartada, su infarto era más por el helado compartido a lengüetazos con un desconocido que por haberme perdido (según contará mucho después)… me tomó en brazos, agradeció al señor, y de inmediato me llevaron y lavaron la boca hasta con limón y sal. El señor que vio el espectáculo, se apareció de pronto con otro helado, nuevo, de chocolate y dijo: para que se le quite el sabor del limón y la sal y no le pique la lengüita… mi mamá le dijo que no, que dos nalgadas era lo que merecía por haberme perdido, y el señor le dijo: “cuando un niño se pierde, es culpa de los padres, no del niño señora” y se fue, mi mamá no me pegó. La vez próxima que me perdí, y me encontraron, cuando vi a mi mamá con intenciones de darme mis nalgadas, le dije muy rápido: “cuando la niña se pierde, es culpa de la mamá no de la niña, no me pegues” y cerré los ojos, entonces fueron tres nalgadas, no dos, por irreverente jajajá.

    Besos achocolatados jeje… lindo ejercicio.
    Los quiero ♥

  4. Cristina Julia Rodriguez Wong dice:

    Los recuerdos de mi infancia son demasiados para contarlos, pero hoy precisamente recordé por la mañana a la hora del almuerzo cuando era niña y comiamos riquisimo en el restaurant que tenían mis padres aquellas gorditas con manteca llamadas “bocoles” podias comerlas rellenas de lo que quisiera y los demas platillos que preparaban estaban de lo mejor y gracias a todos esos lindos recuerdos puedo sentirme de lo mas orgullosa por conocer sobre mi comida regional y contar que mis padres son los maestros de mi buen paladar para todos los platillos.

  5. nora vieyra dice:

    Hace muchos años que te leo y muchas veces has sido entre muchos de los servicios que he tomado del sitio, la palabra justa para mis tristezas, pero nunca te escribi para agradecerte, hoy me disparaste y por eso lo hago, para decirte que es tan cierto lo que decis que lo puedo comprobar porque tengo un bar cultural en Remedios de Escalada que es cantobar y café poético entre otras cosas y puedo ver este proceso que describis en la conducta de mis clientes, entran con sus penas y luego de cantar se van con otra actitud, realmente asombra ver lo que hace la música en la gente! Muchas gracias y debo felicitarte porque además soy abogada y docente y la calidad y calidez que tiene este sitio no lo he encontrado y mirá que recorro la web…Te mando un beso y saludos para todo el equipo, y por supuesto a todos los “lectores” (nueva forma del libro) !!

  6. María del Socorro Nievas dice:

    Hola Mora, amigos:
    Somos seis hermanos y los recuerdos que tengo siempre pintan algún retrato de alguno de ellos.
    Recuerdo que un tiempo después de comprobar que mi hermana Sara era alta como todo el largo de una media de seda de mi madre, las cosas empezaron a cambiar. El problema era que Sara, que tiene dos años menos que yo, atravesó con dificultad mi compulsión a la lectura entre los siete y los doce y se sintió abandonada. Un poco abandonada.
    -Ya terminaste?
    -No, me falta….
    -Ahora terminaste?
    -No, todavía falta. ….
    Vamos a jugar, decia sentadita junto a mi, jugando con un piolín, juego que nunca entendí, a hacer figuras que no le salían. .
    -Ya va.
    No se como empezó a satisfacer su necesidad de movimiento accediendo a jugar al fútbol y a Combate con mi hermano que tenía su peor edad: 13 años. Malo y gordo. Que gracioso, después fue bueno y flaco para toda la vida.
    Un día había un gran alboroto en el patio de casa con mi hermana Clara, la responsable, gritando desesperada, y fue tanto el ruido que dejé “Principe y Mendigo” para ver. El espectáculo eran mi hermano y Sarita cogados de la medianera pasándose como el sargento Sanders y Caje. Era muuuy peligroso. Allí pense: Guau, Cuánta fuerza de brazos que tiene Sara. Y si se cae?…
    Se vino abajo Sara, con sus ocho años y con media pared. Cayó y golpeó frente a mí con la nuca en las baldosas.
    Se hizo un silencio. Mi madre había llegado instantes antes y estaba detrás mío sin emitir sonido seguramente para no invocar al demonio de los accidentes infantiles. Sara sobrevivió a la caída demostrando que no sólo tenía fuerza de brazos. Fue bastante milagroso. En ese momento no había pensado, no había considerado siquiera que la gente se muere, los niños se accidentan, muchas personas pierden hermanos o hermanas. Y la vida nos regaló a Sara a todos nosotros otra vez, hecho afortunado porque ella es imprecindible.
    No me molestaron los crímenes.
    Atesoro las reflexiones morianas sobre de la música. Bellísimo Nalé Roxlo.
    Hasta aquí he leído a Vancho a José y a Jud. Me quedo a vivir en sus relatos. Anticipo otros que serán bonitos..
    Un abrazo inmenso
    Socorro

  7. Alberto Sinza dice:

    Cuando era niño, el viejo parque Lezama estaba sembrado de dioses clásicos. (paisaje magistralmente retratado por Sábato en “Sobre Heroes y Tumbas”).
    Volvía a casa con la pelota debajo de un brazo y desencontrado con mis amigos.
    Una pareja, no mucho mayor que yo, se había hincado frente a la estatua de Atenea y estaba rezando.
    Me acerqué para decirles que estaban en un error, que no debían arrodillarse, que no era la Virgen, sino una vieja diosa de la sabiduría y los ejércitos.
    Entonces noté que llevaban un bebé y que el bebé estaba enfermo.
    No hacía falta ser médico para darse cuenta y el Hospital Argerich está enfrente.
    En ese momento me di cuenta que lo importante era la oración, no la iconografía y recé para que la deidad, cualquiera, todas oyeran ese ruego.

  8. Iván Salazar Urrutia dice:

    Alberto Siza, gracias por enseñarnos a aprender. Pareciera que el verdadero aprendizaje tiene que ver con la conjunción de la emoción y la inteligencia… Gracias, Alberto.
    VANCHO

  9. Joise Morillo dice:

    QUERIDOS.

    Siempre quise ser músico, incluso, toco un poco de guitarra, cuatro y hasta batería, me gusta la percusión y la cadencia africana, pero bien, querida Mora, el tópico es grato en el sentido de efecto que produce al individuo humano, tal elemento cultural, en una de vuestras entregas hablamos de las cualidades, sino virtudes del genio, este que ve y siente lo que el hombre común no percibe (eso no tiene que ver con la inteligencia) por motivo de cualidades especiales tanto psíquicas como físicas, ejemplo: interpretar una obra de Chopin aparte que era de espectacular variedad, tenia una singular longitud en las manos, cosa que quien interpreta su obra, debe tener una especial habilidad aparte del genio mental, las artes comprenden un elemento de orden intelectual en la existencia del individuo, sea cual sea su índole, incluso las artes marciales, que serian las únicas a las cuales reprocharía de ser necesario, el arte se desenvuelve de la capacidad del individuo reflexivo, quien convierte su ocio en beneficio, imaginaos a quienes crearon el steel band, sacarle provecho a un traste, convertir a un desecho de metal en un instrumento espectacular, otro pedazo de hierro: la trompa guajira que produce un sonido tenor y monótono pero a la vez vibrante y eólico, su único elemento acústico es la boca como cámara.

    La música: Vivaldi, Tchaicowsqui, Bach, Liszt, Mozart, Ravel, E. Deodato, Marconi, Abreu, JL Guerra, Diaz, E. John, Lenon, McCartney, Hendrix y, muchos otros conocidos de vosotros y de vuestro terruño, quienes han proporcionado muchas satisfacciones de lar espectacular, Wagner, sin querer queriendo inspiro a otros para la marcha nupcial, precisamente aludiéndose a un drama pasional, Tristan e Isolda, pero no es el poema ni la lirica sino además de lo histórico y mitico del drama, el impresionante compas de las notas las que motivan, las que desencadenan emociones hasta el punto del llanto. El bolero de Ravel, no ha dejado de dar satisfacciones, menos a él (Ravel) quién hubiera deseado que su fortuna pasara a manos de una institución benéfica para premiar a músicos ilustres y no a los abogados que ganan dinero por derecho de publicación, algo similar le pasa a Giussepe Verdi. Pare UD. De contar

    Pero un caso patético, vivido en carne propia es Wagner, un genio, abandonado por su esposa, infiel con uno de sus mejores amigos, y pobre, protegido de un rey Homosexual, detestado por uno de sus más antiguos Admiradores: F. W. Nietzsche, quien se le voltea hacia la enemistad por una única y exclusiva obra; Parsifal, que linda entre la tibieza y la arrogancia del filosofo en contra de la religión, Guernica, terrible y grotesca pero precisa y sublime, demuestra la atrocidad de la guerra simple y profundamente, Picasso con trazos incalculados despliega todo su desprecio por la injusticia sin mucho esfuerzo en una obra de arte, lo cual le saca como de catarsis de toda frustración patriótica. Si mis queridos amigos ese es el arte, Hallado en Altamira, Machupichu, Tebas, Neardenthal, Mexico. 35000 años no han bastado para opacar el arte, al contrario pasan las épocas y el arte crece.

    El arte: es poema y canción de las manos más la dulce escultura de la pluma y la boca.

    Os ama

    Joise

  10. Joise Morillo dice:

    Perdonad mi tenacidad, vuelvo con vosotros porque me llamo mucho la atencion de las maximas citadas por Editorial de Monografias y por Mora misma, en esta fina entrega.

    Música porque sí, música vana
    como la vana música del grillo,
    mi corazón eglógico y sencillo
    se ha despertado grillo esta mañana.

    Conrado Nalé Roxlo

    Siempre he pensado en el poder de la voluntad humana, la fuerza de la costumbre y la tenacidad hacen al hombre triunfar o perecer, en la medida que cada quien obedezca a sus mas intensos deseos, en esa medida se podria lograr la cosa deseada, empero cuidado!! que ello debe acarrear perjuicion en consideracion de ejercer con esos deseos bajas pasiones. La perseverancia es como la expeculacion cientifica, a diferencia de la terquedad del ignorante, constituye el triunfo de quien con propositos benignos los promueve, igualmente la persistencia de las cosas en el ambiente hacen paralelamente a la insistencia, mella en la mentalidad humana, este metodo lo utilizan entes perversos para adoctrinar a sus victimas, ejemplo el lavado de cerebro durante la guerra de VietNam, y anteriormente, las doctrinas Maquiavelicas de Goebbles durante el nazismo. Ademas de otros muy recientes y hasta vigentes

    “Dios no te hubiera dado la
    capacidad de soñar sin darte también
    la posibilidad de convertir
    tus sueños en realidad.”
    Hector Tassinari

    Igual que anterior, todo radica en la voluntad humana, sin embargo hay quienes logran objetivos sin nisiquiera haberlos soñado, por supuesto estos ultimos deben haber recibido, tacitamente, mucha influencia exterior a su ingerencia mental original, aunado a su desenvolvimiento cotidiano, Santo Tomas en la quinta via de aprehender a Dios, nos plantea algo que es de alta reflexion. Sus acepcion se refiere a la creacion de algo perfecto y con ello su inteligencia, esa cosa perfecta es el Universo y, en él, el hombre. El creador!! Dios.

    JP II, en el concilio V-II, plantea una maxima plasmada en el Dintel del templo de Delfos en Atenas

    En Fides et Ratio. -Se tu mismo-

    Es algo que invita a conocerce a uno mismo para llevar la vida de forma optima, en relacion de observar vuestras limitaciones y alcances, en tal sentido consolidareis vuestras mas profundas aspiraciones en aras de conseguir la felicidad, que no es mas que evitar el maximo de frustaciones.

    Os ama

    Joise

  11. Osvaldo Bonini dice:

    Supuse que la gran nave interestelar debía llegar a orbitar algún lejano mundo. No fue así,…o quizás sí.
    Mientras la dulzura del sonido de aquella flauta retumba aún delicias en mis recuerdos, la excelsa nave detiene su travesía en la imagen indeleble de aquella mirada.

    Llevaba puesto su sombrero de paño, aunque a él no le gustaba que lo usase. Su sonrisa delataba su orgullo.
    Paseábamos de la mano por el barrio, bajo el sol, entre baldosas flojas en las veredas o por la calle de tierra respirando aquel vaho de recién mojada.
    Al regresar a la casa, esa de verja de madera con un enanito en el jardín, se sentaba en el banco a descansar mientras yo, complacido por la representación, subía a una silla a colgar el sobrero en su lugar.
    La abuela propuso el almuerzo y allá salimos con él, de nuevo de la mano, hacia la huerta. Arrancó seis zapallitos brillosos que sostuve y un tronco del que descartó la hoja.
    Nos sentamos en el patio luego de darle los zapallitos a la abuela. Él traía una navaja. Arrimé la silla para ver mejor lo que haría.
    Estudió minuciosamente el tronco y su interior. Comenzó a realizarle cortes precisos, a distancias precisas medidas por el saber. Redondeó los bordes y lo llevó a los labios. Sopló suavemente, mientras me miraba, un ritmo mágico con penetrante sonido a evocación.
    Aquella melodía parece seguirme hasta aquí. No recuerdo su entonación.
    Solo me llega su dulce y melancólico sonido; y la mirada del abuelo.

    Gracias a ti, Morita.

  12. EVANGELINA LUNA REVOREDO LUNA REVOREDO dice:

    MORITA TU SIEMPRE TAN INQUISIDORA EN TODO,LA MUSICA,EL CANTANTE STING,LAS NEURONAS,DE CRIMENES !NI ME HABLES.!
    DE MI INFANCIA RECUERDO LA CASONA COLONIAL MUY SEÑORIAL CON SUS PATIOS AMPLIOS,JARDINES Y ESTATUAS DE MARMOL DONDE JUGABA CON MIS HERMANAS,ERAMOS SEIS EN TOTAL,MI HERMANA LA ACTRIZ FALLECIÓ HACE UNOS AÑOS DE CANCER Y PARA ABREVIAR PODÉS LEERME EN MI NOVELA CORTA “LA CASA DE HUANTA” EDITADA POR :EDITORIAL DE LOS CUATRO VIENTOS-BS .AS.-ARGENTINA PRESENTADA EN LA 35 FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO,EN LA NOVELA LA CASA DE MIS ABUELOS MATERNOS ES DONDE SE DESARROLLAN LOS HECHOS ,LLAMADA ASÍ POR ENCONTRARSE EN EL JIRON HUANTA DEL ANTIGUO BARRIO LIMEÑO DE LOS BARRIOS ALTOS,OTRORA HABITAD DE HONORABLES FAMILIAS ,ALLÁ POR LOS AÑOS 70 CON LA LLEGADA DE” LA NUEVA OLA”,EN ESTA CASONA “LA CASA DE HUANTA” ,ENTRE SUS CUATRO PAREDES SE LLEVAN A CABO LOS ACONTECIMIENTOS DE MI IMAGINACION ,NO ASÍ LA CASA COLONIAL ANTIGUA DONDE PASÉ MI NIÑÉZ Y LUEGO VIAJARÍA A LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA A VIVIR DIEZ AÑOS ,HOY RECUERDOS DE MI NIÑEZ ME VIENEN A LA MENTE CUANDO TE LEO Y ESPERO ME LEAS,ESTÁ EN VENTA EN LA CAPITAL FEDERAL DE BS AS.PODÉS COMUNICARTE CON LA EDITORA EN :BALCARCE #1053-OFICINA 1-SAN TELMO (1064)CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES.TELEFONO:011-4300-0924. Y SOLICITAR UN LIBRO DE MI PARTE.
    CON AFAECTO
    EVANGELINA LUNA REVOREDO
    JOURNALIST
    LIMA-PERU

  13. lucia alvarez dice:

    los alrededores de la casa eran todo cardones y tunas, cujies altos y eternos, sombreadores maravillosos, nada atractivos, pero frescos. mi bicicleta era buena, una sola velocidad, me llevaba a todos los terrones subidas y bajadas que mis pasiones infantiles comandaban. una cadena suelta -qué remedio!- parar sin voltear la bicicleta, de cualquier manera hacer que volviese a las andanzas y continuar lo bello del aire entre mis cabellos, del mirar de las dunas y de mis narices aspirando el canto de la chicharra vibrando mis oídos estruendosos los colores del atardecer oradando mi conciencia eterna de la luz y el color en vibración sublime. sagrado y perfecto, redondos momentos de despreocupación y libertad, vuelven por instantes cuando de nuevo subo sobre las ruedas en línea y retando la gravedad, avanzo sola la sangre oxigenada y el cerebro mas liviano. solo por eso…

  14. lucia alvarez dice:

    lo que falto decir fue que disfruto enermemente este blog, ya ni se como llegue hasta aqui, gracias a la web. y gracias a su facilitadora, morita, creo que te llamas. gracias, y les digo, como no soy intelectual, no dispongo tiempo para leer todo. pero casi siempre que leo, me vibra algo divino por dentro. que todos los seres sean felices!

  15. Osvaldo Bonini dice:

    A Leonor de Amado Nervo

    Tu cabellera es negra como el ala
    del misterio; tan negra como un lóbrego
    jamás, como un adiós, como un «¡quién sabe!»
    Pero hay algo más negro aún: ¡tus ojos!

    Tus ojos son dos magos pensativos,
    dos esfinges que duermen en la sombra,
    dos enigmas muy bellos… Pero hay algo,
    pero hay algo más bello aún: tu boca.

    Tu boca, ¡oh sí!; tu boca, hecha divinamente
    para el amor, para la cálida
    comunión del amor, tu boca joven;
    pero hay algo mejor aún: ¡tu alma!

    Tu alma recogida, silenciosa,
    de piedades tan hondas como el piélago,
    de ternuras tan hondas…
    Pero hay algo,
    pero hay algo más hondo aún: ¡tu ensueño!

  16. Iván Salazar Urrutia dice:

    Lucía Alvarez, o simplemente Lucía: Te veo, te siento, en mi frente y mejillas siento ese aire coqueteando mi piel, mientra mi cabalgadura a pedales trota sobre empedrados…
    Gracias por compartir,
    VANCHO

  17. Violeta Valdivieso Milla dice:

    Realmente Mora logras engancharme con tus escritos, y encuentro muy bueno los comentarios de tantas personas que a través de sus notas me las imagino muy conocedoras, educadas y sobre todo amables, en este mundo que anda tan ruidoso ultimamente, es increible. El tema tratado hoy, al menos el que he leido hoy, me ha hecho recordar tanto a mis padres quienes sus actividades las realizaban cantando en forma muy afiatada y lograron que sus hijos se interesen mucho en la música. Gracias por haberme permitido recordar momentos muy felices vividos con ellos y a quienes los hemos perdido hace tan poco.
    Un fuerte abrazo a todos.
    Violeta

  18. Osvaldo Bonini dice:

    Morita, seguro que me interesa “…un párrafo de una parte de mí…”, además de lo de todos los miércoles. Lo especial para ti.
    Por lo que haces todas las semanas es hermoso y provocador.
    Gracias, como siempre.
    Mi saludo para ti será, esta vez, con la mayor admiración y exclamados.

  19. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    Mora, Morita:
    Al fin recorde mi contraseña y aqui estoy.
    Aca en mi tierra, uno de los muchos recuerdos de infancia era que en la familia materna todavía vivía mi abuelo Pepe, y cada 15 o 20 días en domingo nos reuniamos, decian los tíos la pipiolada, refiriendose a todos los niños, simplemente de un tío fueron 11 hijos, nosotros eramos 7, y así todos los hermanos de mi mamá, los compadres y amigos.

    Pues veras se colocaban 3 grandes mesas en un gran patío, de chica yo lo veía amplio para comer todos los primos tios tias y agregados culturales, eramos mucha familia, teniamos que salirnos a la calle a jugar, pues en ocasiones la algabaría gritos y lloridos era un caos, pero era costumbre reunirnos en una gran mesa y los primos nos juntabamos por caracteristicas propias de la edad y género.
    Los días de año nuevo, era una emoción, ver arreglado con luces de colores, nochebuenas, esferas y musica navideña, todos nos preparabamos con nuestros mejores trajes, casi siempre rojos o blancos, no podía faltar la pedida de posada en donde en cada puerta se seguia el coro unos adentro, otros afuera, los de afuera con velitas de colores y en la voz de ooos pido posaaada, recuerdo que no faltaba quien se quemara con la cera o quien payaseando con los canticos les daban pamba.
    Seguian el gusto de romper piñatas, de barro adornadas con papel colorido, en forma de estrella que simulaba los 7 pecados capitales y llena de fruta como jicamas, cacahuates, tejocotes, papas rojas, manzanas, naranjas, cañas. (hoy en día nada que ver).

    Nos repartian canastitas con colasión, dulces que en muchos casos no servian para jugar a las canicas o al día siguiente de seña para no perdernos en el camino.

    Y esperabamos que dieran las doce para comernos 12 uvas y en cada una pedir un deseo y se servia infinidad de platillos, recuerdo a las tias lucirse con sus guisos desde romeritos llamado aqui tambien como revoltijo, pescado a la viscaina, pescado empapelado o carpa asada, pollos rellenos, ensalada de nochebuena, ponche de frutas calientito, los adultos le agregaban ron o brandy, una delicia.

    Luego como eramos muchos chiquillos comenzaba los juegos de competencia, recuerdo que mis primos mayores habian estudiado la normal y la hacian de maestros de ceremonia y entre ellos habian preparado un ciclo de juegos que hiban desde: la gallina ciega, no tires el huevo, comete la dona sin meter las manos, pongale la cola al burro, etc hasta los primo(as)s talento, pues había quien se animaba a cantar o decir una recitación hasta algun chiste.

    Como eso de las 2:00 de la madrugada se premiaban a los ganadores, recuerdo que mis primos (donde eran 11) casi siempre ganaban, pues entre ellos se ponian de acuerdo para sacar de la jugada a los otros. pero nos superdivertiamos.

    Luego llegaba la hora del baile, las parejas y los jovenes se quedaban a bailar y nosotros segun nos retirabamos a dormir.

    Pero no, comenzaban las grandes historias y leyendas de terror que nos hacian temblar y mas de uno nos metiamos de miedo bajo las cobijas.

    Recuerdo una historia que en mi tierra corria, “Las brujas del cerro de la Teresona”, se contaba, que en el cerro de la terezona, por las noches se veían bolas de fuego, y que los viernes se juntaban las brujas pues tenian su escondite en unas cuevas del cerro en donde hacian su magia y salian en sus escobas a robarse los corazones de los niños, esto era cuando los bebes se ponian morados y morían, he de recordar que macabramente una de las primas lo contaba con tanta enjundía que
    nos ponía a temblar.

    Se hablo que en días pasados a la vecina le robaron a su bebe y solo encontraron su ropita, sucedió que escucho fuerte ruidos en la azotea, que al abrir la puerta cayó un gran guajole negro por la espalda y en lo que lo espantaba con una escoba, porque este se le aventaba, nunca se dió cuenta que a su bebe se lo robaban, cuando entró la cuna estaba vacia y entonces la mujer hasta perdió el habla y sus ojos mostraban un susto indescriptible.

    Pero en otros casos los bebes morian y quedaban morados de la noche a la mañana y decian que las brujas aspiraban su ser, y cuando amanecia los niños estaban morados y muertos, los doctores decian que se asfixiaban con sus propias flemas, pero que sucedió que un bebe de un gran médico de Toluca el Doctor Alvear, quizo hacerle una autopsia a su niño y la sorpresa era que no tenia corazón, esto llamó la atención de la ciudadania y comenzaron a investigar las muertes posteriores y coincidieron que los niños que aparentemente morían morados, tampoco tenían corazón y se quedó la leyenda de las bolas de fuego en la teresona eran las brujas que se robaban el corazón de los niños para poderse conservar jovenes.

    Esta leyenda nos hizo temblar de miedo y ese año nuevo mejor nos amanecimos a la par que los adultos.
    Saludos a todos, Vancho cuidate mucho. Celestino ¿Cómo vas con los cuidados de tu presión? dejame te presumo baje 7 kilos por lo mismo que tú, Saludos a todos, Blanca Estela, Soco, José I.
    Osvaldo, Joise, Judith y todos los lectores y un abrazote grande y apapachador a Morita por activar la inspiración. Los extrañé mucho
    Martha

  20. Joise Morillo dice:

    Marthita que lindo, que hayais vuelto, pintorezco y lindo vuestro relato-cuento.

    Os ama

    Joise

  21. Celestino Gaitan dice:

    Mora, mi amada Maria de los Milagros,
    Hay veces que el tiempo no nos lo permite…
    …otras, no nos llega la inspiracion para comentar algo interesante.
    A veces mi mejor participacion es la sola lectura.

    Ahora aprovecho para aclarar algo.
    A veces puede parecer exagerada la forma con que me dirijo a
    Nuestra Maria de los Milagros…
    …Pero Honestamente…no encuentro otra forma mas adecuada
    para nombrarla…(solo escribo lo que siento)
    …Mi Amada Mora, Mi amada Maria de los Milagros,
    que hace que estos sucedan a su alrrededor…
    …y alrrededor Mio.
    Sentia que algo me faltaba y regrese’ a esta entrada…
    solo para darme cuenta de que marthita,
    en forma milagrosa me ha cedido 7 Kilos,
    …resulta que no me faltaba,sino que me sobraba.
    Ahora busco candidatos para cederle 7 Kilos.

    Marthita, un gusto tenerte de nuevo,
    (lo de los 7 Kilos es Broma, te felicito)
    (mi presion Bien,y a partir de este momento…Mejor)
    Nosotros tambien te extra~amos.
    Me gusto mucho tu relato.
    Gracias!!!
    Reciban un Fraternal abrazo y Saludos para Tod@s…



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