Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

El gesto es para siempre

El 13 de junio es el día elegido en la Argentina para celebrar el Día del Escritor: fue cuando nació Leopoldo Lugones (El escritor y el camino hacia la profesionalización) -Borges murió mucho después en décadas, pero un 14 de junio, el Día del Libro.

No importa lo que se diga de bueno o malo de Lugones; cierro los ojos (Ojos… La revista parlante) y recuerdo para siempre uno de sus poemas, y vuelvo a abrir los ojos para trancribírselos:

Alma venturosa
Al promediar la tarde de aquel día
cuando iba mi habitual adiós a darte
fue una vaga congoja de dejarte
la que me hizo saber que te quería.
Tu alma, sin comprenderlo, ya sabía,
con tu rubor me iluminó al hablarte
y al separarnos te pusiste aparte
del grupo, amedrentada todavía.
Fue silencio y temblor nuestra sorpresa
mas ya la plenitud de la promesa
nos infundía un júbilo tan blando
que vuestros labios suspiraron quedos
y tu alma estremecíase en tus dedos
como si se estuviera deshojando.

Invitación con licencia poética

No tiene la menor importancia que se trate, el 13 de junio, exclusivamente, del día del escritor argentino (¿Quién tiene un libro de Juan Filloy?), pero me permite una convocatoria excepcional.

He elegido a mis poetas argentinos, y de ellos sólo a los que fueron o son amigos o al menos conozco o conocí -es también un homenaje a la amistad en mi caso- para empezar la fiesta -aclaro que elegí la poesía por su brevedad; si no tal vez los hubiera llenado de cuentos y novelas (Cómo concibo un taller literario).

La convocatoria para ustedes es la misma, aunque no necesariamente tengan que hacer mi voto de amistad  (Mujeres a las urnas…), y tampoco, necesariamente, recoger sólo versos: elijan a los escritores/poetas/dramaturgos etc. más amados, de su país, desconocidos o no, ¡y llénenme de versos, de cuentos, de joyas encantadas!

Mis elecciones

Les aclaro que van sin orden ni concierto, sin alfabeto (Comunicación humana) y sin evaluaciones de maestría o talento (Cómo ayudar al desarrollo del talento con las inteligencias múltiples). Algunos son poetas que tuvieron fama y fueron después algo olvidados, como Pedroni -a quien conocí mucho pero murió cuando yo tenía 18 años (Grageas historiográficas…).

Maternidad
José Pedroni
Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura
durante nueve lunas crecerá tu cintura
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.
El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido
y a vino derramado nuestro mantel tendido.
El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
Tu cuerpo, todo entero, como un vaso rajado
que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.
(…)

Mal iluminado
Enrique Butti
Ya sé que soy injusto
como esta fotografía
que eligió tu peor ángulo
que te cava dos pozos en los ojos
que transforma tu sonrisa
en la mueca de un muerto
que te arranca tres dedos de una mano
y te mancha el pecho de lepra.
Busco otro encuadre
no quiero ser injusto
busco otras luces.
Y es siempre para peor,
amigo.
Es hora de que las sombras nos separen.

El gesto es para siempre
Diana Bellessi
Perpetuo es lo habido, no lo que dura
Invierno, bienvenido a casa,
desmedido y sujeto al ancla
de lo que vive aún, la forma
que resiste concentrada
en lo mínimo y segura
de su futura gloria, lujo
en el aire cálido de la mañana
O no, segura ya de nada
Como arena entre los dedos
un día más. Y la alegría
de lo ganado desafiando
a su pastor, ¿quién?: el vacío
Recordándole que es lo habido,
no lo eterno lo que dura.

Evangelina
Olga Orozco
Duerme aquí Evangelina.
Su dulce tierra fue tan leve
que en un día cualquiera la invadieron los cielos.
En ningún corazón tatuó su nombre como en una corteza.
Ningún semblante amado se sumergió en la aureola de su sueño.
Alguien recuerda a veces vagamente su vestido celeste.
Acaso es el color de esa estación brumosa que envolvió con sus gasas las altas alamedas
o quizás el hechizo de algún cuento de infancia
donde había una barca abandonada llevando entre las noches de cierto aniversario
unas pálidas flores por los ríos.
Nadie lo sabrá nunca.
No es ésta la morada de ninguna memoria,
de ningún olvido.
Por eso aquí la hierba es sólo hierba,
pero hierba celeste.

Tarea inclemente
Enrique Molina
Antes de que todo desaparezca
escribo con el viento que sopla sobre el cerdo y la rata
y ciertos huesos desnudos entre las hojas saltarinas.
Con palabras
dirigidas a gente que no existe,
a una última llama en el último leño.
Pero no es pesadumbre sino un vuelo,
insalvables tesoros de langosta.
Con cuanto he visto y palpado,
un asombro perpetuo ante cada latido,
con las fugaces bebidas de la orilla
y cuanto descubrí mientras dormía
(…)
Entonces escribo
con palabras equívocas aparejadas a la lejanía.

Breve vida
Ernesto F. Costa Perazzo
Creí en los vientos, las mitras y el incienso,
en las crecientes de julio
y el amor que se ocultaba tras tu nombre.
Entonces era calma la vida atesorando palabras
en el secreto desvelo de la noche.
Miré la estrella fugaz mientras los naranjos ofrecían sus frutos
y los campanarios callaban hacia el nuevo día.
Amé los sonidos del poeta
como si fueran mi propia voz.
Uno a uno sumaron nombres
y recuerdos en mi alma los días vividos,
ofrecidos como un don al tiempo de la esencia,
al poder de un alma vibrante
que decae y lleva a pensar en este juego,
en la similitud disfrazada de casual
que une el destino a la verdad de una moneda
donde el anverso fue la misma vida sin saberlo.

Envío

Amigos: nos hicimos un regalo espectacular, tanto los que participamos en el cadáver exquisito como los que sólo lo leyeron. Hay “clima” entre nosotros, hay rapport. Por eso los surrealistas, cuando lograban un poema en común que se entrelazara tan bien como el nuestro, hablaban de experiencias extrasensoriales y hasta místicas. Yo no hablo… yo callo… pero les cuento…
Gracias a escribientes poetas y poetas lectores, creo que se me está ocurriendo algo muy bueno para que continuemos trabajando en común -¡esperen!

Abrazos y Besos.

Editorial

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Comentarios

19 respuestas a “El gesto es para siempre”
  1. Joise Morillo dice:

    Queridos, escritores, poetas, amigos y compañeros, “Mora”. Hoy tengo el placer de regodearme en entregaros. Una de las pocas poesías que llevan un sesgo humanitario, con una simpleza extrema y que trata de demostrar, estéticamente, la discriminación y las consecuencias
    Del abandono, de las madres desamparadas debido a la ignorancia, y la falta de responsabilidad de algunos hombres.

    Es pues un ilustre venezolano:

    Andrés Eloy Blanco quien se aboca a denunciar mediante la poesía esa clase de elementos que deterioran tanto psíquica, como físicamente a un ser indefenso. Creando de este modo miseria, miseria humana.

    Los deditos.de tus mano;
    los deditos de tus pies:
    uno, dos, tres, cuatro, cinco,
    seis, siete, ocho, nueve, Diez.

    Anónimo.

    El escenario, las montañas de los Andes venezolanos

    PALABREO DE LA LOCA LUZ CARABALLO

    De Chachopo a Apartadero
    caminas, Luz Caraballo,
    con violeticas de mayo,
    con carneritos de enero;
    inviernos del ventisquero,
    farallón de los veranos,
    con fríos cordilleranos,
    con riscos y ajetreos,
    se te van poniendo feos
    los deditos de tus manos.

    La cumbre te circunscribe
    al sólo aliento del nombre,
    lo que te queda del hombre
    que quien sabe donde vive;
    cinco años que no te escribe,
    diez años que no lo ves,
    y entre golpes y traspiés,
    persiguiendo tus ovejos,
    se te van poniendo viejos
    los deditos de tus pies.

    El hambre lleva en sus cachos
    algodón de tus corderos,
    tu ilusión cuenta sombreros
    mientras tu cuentas muchachos;
    una hembra y cuatro machos,
    subida, bajada y brinco,
    y cuando pide tu ahinco
    frailejón para olvidarte,
    la angustia se te reparte:
    uno, dos, tres, cuatro, cinco.

    Tu hija está en un serrallo,
    dos hijos se te murieron,
    los otros dos se te fueron
    detrás de un hombre a caballo.
    “La Loca Luz Caraballo”
    dice el decreto del Juez,
    porque te encontró una vez,
    sin hijos y sin carneros,
    contandito los luceros:
    .. .seis, siete, ocho, nueve, diez.

    Andrés Eloy Blanco .

    Os ama
    Joise

  2. Jose Itriago dice:

    Tomo la idea de Mora como una posibilidad de recordar algunas voces de nuestro país, que de cualquier manera estuvieron relacionadas con nuestra época y contaron con nuestra admiración y aprecio. Voces que fueron cercanas a nosotros, los que hoy escribimos. Esta selección la hice más por afinidades o cercanías, lo cual es muy injusto. He dejado a un lado a grandes vates, perjudicados por este miope y egoísta antojo, pero creo que fue la pauta dada. Otros más objetivos y mejor ilustrados podrán ir completando el capítulo “Venezuela” de esta entrada de Mora.

    Ya Joise presentó al poeta Andrés Eloy Blanco, amigo de la familia y un caso extraño de poeta-político-poeta, así en ese orden, porque siempre prevaleció el poeta.

    - Yo empiezo con Ida Gramcko, que falleció en 1994. Me imagino que debería catalogarla como consagrada por haber ganado varios premios y publicado varias obras, pero muy, demasiado, olvidada.

    Elizabeth Schön, poeta insigne y abuela de mi querida Luisana Itriago, dijo de Ida:

    “Me encuentro, entre espacios, después de tantas búsquedas, para agrietar la inquietud del olvido que me cuesta tanto abrazar. Un artista que no está en presencia visible, cómo puede pasar al océano sellando su puerta, sabiendo, del que deja un legado tan preclaro en las encontradas vertientes de la literatura, que se debe dar a conocer con honor de herencia hispanoamericana. ….. Sin esperas, veo esos luminosos ojos, abriendo el telón del cielo, tratando de no dejar caer la lluvia, mirando el vuelo del pájaro rozando la mecedora donde nuestra artista Ida, en presencia llegaba y descansaba, después de horas dedicadas a la escritura, visión latente en mi memoria, cuando esa misma mirada, encuentra a la niña, mujer y gran artista, sintiendo la vivencia, percibiendo lo auditivo, el movimiento del péndulo entrando desde la mar hacia el lazo uniendo presencias que levar sus anclas hacia lo infinito.”

    No te puedo nombrar. No tienes nombre.
    Eres lo que se siente. Nunca lo que se explica.
    ¡Oh mi absoluto amado a quien descubro ahora sin que ninguna forma lo limite!
    Perdóname la antigua reflexión.
    No eres lo que se piensa. Eres lo que se ama.
    No eres conocimiento, sino sólo estupor.
    No eres el perfil sino el asombro.
    No eres la piedra sino lo inaudito.
    No eres la razón sino el amor.
    (…)

    - Y de la propia Elizabeth Schön, fallecida recientemente, en 2007, que escribió decenas de libros y llenó un espacio importante en el arte nacional, que viene sufriendo un vacío progresivo, les copio:

    El alma pregunta: ¿quién soy?, ¿quién es esta multitud que hierve en mí, como la espuma de un pozo intransitable?
    Y el silencio la cubre, con la humedad de las hojas caídas.
    Le nacen barcas y se pierden en los garfios del espacio, galas y retoños se mueren sin saber de dónde llegaron; sujeta un sentimiento y se le escapa a otro cuerpo, coge una idea tal cual la sardina apresa el oro de la luna, y emprende un viaje al mundo. Cuanto contempla se aleja sin lograr detenerlo.
    Se devana en buscar su origen y mientras está más sumergida, encuentra que cuanto la cubre es un gobelino zurcido que la fecunda.
    Podría decir. Soy una multitud. Se me adhieren las ideas, los fervores y cuanto existe, sin poseer un centro único y mío. Cada pájaro, hoja, página que me ronda es un lago ignorado que marcha a la vida o se consume dentro de mí. El yo no es mío, se me disuelve al encontrarme sujeta por la belleza, la humildad, las aves y los deseos que me cercan.
    Si alguien grita: Soy, desconoce que ese ser es una multiplicidad aprisionada en busca de salida.

    - Si sigo esa línea, llegaría a Luisana, de quien ya les he hablado y copiado varios sonetos. Agrego otro muy corto:

    sólo ese adiós y
    cierren las compuertas
    no más aire
    vientos
    ni mares

    - Paso ahora a Luis Pastori, que está vivo y no se si aun escribe poesía. No lo conozco personalmente, pero él, entre muchas obras, escribió una estrofa muy importante para mí: la del himno de la Universidad Central, donde hace más de 40 años me gradué:

    Campesino que estás en la tierra,
    marinero que estás en el mar,
    miliciano que vas a la guerra
    con un canto infinito de paz;
    nuestro mundo de azules boínas
    os invita su voz a escuchar.
    Empujad hacia el alma la vida
    en mensaje de marcha triunfal.

    - Pego un salto al pasado, con Pérez Bonalde de finales del siglo XIX, o sea, del período del romanticismo. Desterrado, por fin en un cambio favorable de gobierno, algo así como una buena mano de cartas en el juego que le tocó vivir, pudo regresar (por algún tiempo) a Venezuela y escribe:

    Madre, aquí estoy: de mi destierro vengo
    a darte con el alma el mudo abrazo
    que no te pude dar en tu agonía;
    a desahogar en tu glacial regazo
    la pena aguda que en el pecho tengo
    y a darte cuenta de la ausencia mía.
    Madre, aquí estoy; en alas del destino
    me alejé de tu lado una mañana,
    en pos de la fortuna
    que para ti soñé desde la cuna;
    mas, ¡oh, suerte inhumana!
    hoy vuelvo, fatigado peregrino,
    y sólo traigo que ofrecerte pueda,
    esta flor amarilla del camino
    y este resto de llanto que me queda.

    Claro que cronológicamente no está dentro de la pauta de Mora, pero afectivamente si. Para mi, después de las poesías de mi padre, fueron las que más repetí cuando estudiaba en el colegio.

    - Tendría aquí que poner alguna estrofa de mi padre, Pedro Leonidas Itriago, publicado en su libro “Mis versos” hace más de 40 años. De su poema “Las Palmeras”, esta estrofa:

    Se abatían con el viento,
    mortal, cruento,
    en un día gris y triste, sin verdores, pesaroso.
    Se elevaban
    cual se elevan las ideas en el fondo misterioso
    de la mente.
    Se inclinaban
    y oscilaban
    como oscilan las goletas de los mares turbulentos
    al embate proceloso,
    y sus rítmicos penachos
    en alternos movimientos,
    se alejaban,
    se cruzaban,
    se juntaban
    por momentos,
    desgarrados se abatían,
    tal que en pálida penumbra mil espectros parecían.

    - Vicente Gerbasi es un venezolano con sangre italiana, murió a principios de los ‘90. Amigo de todos y de todo, muy poco recordado como poeta, pero de fina pluma:

    No se ha meditado aún sobre estas tristes ruinas.
    Participo de la gran alegría que hace cantar con el vino,
    luego me hieren los lamentos como a un árbol la tempestad nocturna.
    Se pierden conmigo en la sombra
    como se pierde la noche en el bálsamo misterioso de la muerte.
    Busco mi voz abandonada sobre los mares, en el aire de las islas,
    en las comarcas donde habitan los desterrados y los místicos,
    y vago bajo la lluvia de los bosques en la soledad.
    Como el árbol al borde del abismo, me salva la inquietud perenne,
    y me acerca a Dios que vigila tras las músicas terrestres.
    Alguien puede llamar a la puerta de alguna vivienda en la noche,
    mas solamente aparecerá el rostro del silencio
    en medio de la pesadumbre.
    No hemos meditado aun para amar y ser serenos.
    Oh, si tendiéramos la tristeza como niebla delgada,
    serenamente, sobre estos vastos dominios desolados.

    - Juan Liscano, murió en 2001. Todos lo conocieron por su obra humanista. Su poesía un poco menos. Este es un fragmento de “Señor de los espejos y las espinas”

    Hombre, yo, tú,
    el otro de mirada mansa
    o aquél que bebe en una copa su rostro amargo.
    Hombre pequeño, grande, tamaño de tiempo,
    tamaño de olvido, tamaño de lágrima y de puño,
    entre la sierpe y la nube, como la hormiga,
    como el caballo, con su sitio lleno del río a la montaña.
    Hombre, yo, tú, que grita, suspira, sueña,
    mueve su cuerpo y se desangra. Y una tarde mira
    los ojos del cielo en una brizna, mira su signo,
    su almohada, su mujer. Mira su espejo
    herido. Y pasa, escribiéndose, pensándose,
    soñándose con ternura de ciego ante una violeta,
    y luego, así, con toda su carga al hombro, se olvida sin saberlo.
    Hombre pueblo multiplicado por el alfabeto,
    por la copla, por el cuatro, por el arpa; multiplicado
    por el hambre, por el sol, por el hijo; hasta que el uno
    lo alcanza, lo repite, lo devuelve a su cifra exacta,
    a su letra. Y helo allí contando torpemente con los dedos,
    deletreando la palabra inmensa, la a, la m, la o, la r,
    que brisa y mar, desordenadamente empujaron
    hasta la orilla fértil de un domingo.
    (…)

    Creo que ya está muy largo. Quedan poetas, millones, pero que nunca publican y escasamente los apreciamos como tales. Hay poesía hasta en el asfalto que cubre las calles y hay poetas hasta en los barrenderos que lo limpian.

  3. Júdith Mora V dice:

    Y bueno, me venía con un poema de Ida Gramcko, de mis favoritas, porque fue un fenómeno para su época y así se mantuvo siempre, aunque muchos no la oyeran nombrar… pero Jose se me adelantó, así como con un montón de autores… quedan unos cuantos, pero no tan de mi gusto, por lo que me voy a jugar a Rosalinda jajaja, como decimos aquí cuando nos la damos de atrevidos en algo, y les voy a dejar una poesía de un escritor venezolano estupendo, pero que pocos escritos románticos tuvo, porque fue más bien humorista de escencia, el maestro Aquiles Nazoa, a quien tuve el honor de conocer en casa de otro gran escritor amigo de la casa, Miguel Otero Silva… esta, extraída de su libro: Humor y Amor de Aquiles Nazoa…

    EL MAYORDOMO Y EL GATO

    Recientemente falleció en Montana
    una viejecita norteamericana
    que, en calidad de único heredero
    le dejó a un mayordomo su dinero.

    Mas la anciana del caso que relato
    dejó también un gato
    que ha venido a plantearle al mayordomo
    un problema, lector, de tomo y lomo,
    ya que en el testamento hay un mandato
    que le impide aunque llegue a la indigencia,
    disponer ni una puya de la herencia
    hasta que no se muera dicho gato.

    Me diréis: - ¿Y por qué ese mayordomo
    no se arma de una estaca o de un zapato
    y acaba de una vez con ese gato
    que debe de caerle como un plomo?

    Ah, porque la viejecita, en previsión
    de que ocurrir pudiera cosa tal
    aclaró al imponer su condición
    que del gato en cuestión la defunción
    debe ser natural,
    y si no muere así, tampoco hay real.

    Lo que le queda, pues, al mayordomo
    ante este caso, es conservar su aplomo,
    con paciencia llevar su dura cruz
    y esperar que se muera el micifuz.
    y como el gato tiene siete vidas,
    ¡esas puyas*, lector, están perdidas!

    (* )antigua moneda (o monedita) venezolana que valía 5 céntimos y que se le ponían a los mocasines de la escuela jajaja

    Y esta, que es una belleza, poesía (o fábula) infantil del mismo autor, que interpretara mi hija menor cuando tenía 6 años, en el concurso Canta Claro, y por la que ganara el primer premio.

    LA RATONCITA PRESUMIDA

    Hace ya bastantes años, doscientos años tal vez,
    por escapar de los gatos y de las trampas también,
    unos buenos ratoncitos se colaron en un tren
    y a los campos se marcharon para nunca más volver.

    Andando, andando y andando llegaron por fin al pie
    de una montaña llamada la montaña Yo-no-sé,
    y entonces dijo el más grande: lo que debemos hacer
    es abrir aquí una cueva y quedarnos de una vez
    porque como aquí no hay gatos aquí viviremos bien.

    Trabaja que te trabaja tras de roer y roer
    agujereando las cuevas se pasaron más de un mes
    hasta que una hermosa cueva lograron por fin hacer
    con kioskos, jardín y gradas como si fuera un chalet.

    Había entre los ratones que allí nacieron después
    una ratica más linda que la rosa y el clavel.
    Su nombre no era ratona como tal vez supondréis,
    pues la llamaban Hortensia que es un nombre de mujer.

    Y era tan linda, tan linda que parecía más bien
    una violeta pintada por un niño japonés:
    parecía hecha de plata por el color de su piel
    y su colita una hebra de lana para tejer.

    Pero era muy orgullosa y así ocurrió que una vez
    se le acercó un ratoncito que allí vivía también
    y que alzándose en dos patas temblando como un papel
    le pidió a la ratoncita que se casara con él.

    ¡Qué ratón tan parejero! dijo ella con altivez.
    Vaya a casarse con una que esté a su mismo nivel,
    pues yo para novio aspiro, aquí donde usted me ve,
    a un personaje que sea más importante que usted.

    Y saliendo a la pradera le habló al Sol gritando: Jeeey!
    usted que es tan importante porque del mundo es el rey,
    venga a casarse conmigo pues yo soy digna de ser
    a esposa de un personaje de la importancia de usted.

    Más importante es la nube - dijo el Sol con sencillez-
    pues me tapa en el verano y en el invierno también.
    Y contestó la ratica: Pues que le vamos a hacer…
    Si es mejor que usted la nube con ella me casaré

    Más la nube al escucharla, habló y le dijo a su vez:
    -Más importante es el viento que al soplar me hace correr. -
    Entonces - dijo la rata- entonces ya sé que hacer
    si el viento es más importante voy a casarme con él.

    Mas la voz ronca del viento se escuchó poco después
    diciéndole a la ratona: -Ay Hortensia, ¿sabe usted?,
    mejor que yo es la montaña aquella que allí se ve-
    porque detiene mi paso lo mismo que una pared.

    -Si mejor es la montaña con ella me casare-
    contestó la ratoncita-, y a la montaña se fue.
    Mas la montaña le dijo: - ¿Yo importante? ¡Je, je,je!
    Mejores son los ratones los que viven a mis pies,
    aquellos que entre mis rocas tras de roer y roer,
    construyeron la cuevita, de donde ha salido usted.

    Entonces la ratoncita volvió a su casa otra vez
    y avergonzada y llorando buscó al ratoncito aquel
    a quien un día despreciara por ser tan chiquito él.

    Aaaaaaaaaalfreditooooooooooooooooooooo!!!!!!

    ¡Oh, perdóname, Alfredito – gimió cayendo a sus pies-,
    por pequeño y por humilde un día te desprecié,
    pero ahora he comprendido -y lo he comprendido bien-
    que en el mundo los pequeños son importantes también.

    … no es hermosa?

    Otro, también bellísimo

    RETABLILLO DE NAVIDAD

    De su esposo en compañía,
    soñolienta y fatigada,
    por ver si les dan posada
    toca en las puertas María.
    El le dice: -Esposa mía,
    ten calma, vamos a ver…
    Nos abrirán al saber
    que te encuentras en estado
    y un lecho busca prestado
    tu niño para nacer.

    Pues tiembla la Virgen bella,
    él se quita en el camino
    su paltocito de lino
    para ofrecérselo a ella.
    -Vaya mi linda doncella
    con este manto abrigada
    -dice con gracia forzada
    mientras siente las diabluras
    que hace el frío en las roturas
    de su franela rayada.

    De portón van en portón
    suplicando humildemente
    y en todos les da la gente
    la misma contestación:
    «Esta casa no es pensión»,
    o «¿Cuánto van a pagar?…»
    Y en uno que en otro lugar
    hay quien al ver a María
    dice alguna picardía
    para hacerla sonrojar.

    ¡Qué pobrecitos que son!
    ¡Qué pena tan sin alivio!
    Todos tienen lecho tibio,
    ¡nadie tiene corazón!
    De cansancio y aflicción
    la Virgen se echa a llorar
    y torna triste a mirar
    que en la noche, alta y desierta,
    la luna es como una puerta
    que se abre de par en par.

    A la casa de un pastor
    van por fin José y María;
    sólo piden hostería
    para que nazca el Señor.
    Pero hay allí tanto amor
    por los buenos peregrinos,
    que la pastora sus linos
    abandona en el telar
    y al punto les va a buscar
    cuajadas, panes y vino.

    Ya la Virgen tiende el manto
    sobre la hierba olorosa;
    ya como delgada rosa
    se dobla su cuerpo santo;
    ya a través de un claro llanto
    los ojos del buey la ven;
    llora el burrito también.
    Y la historia nos relata
    que una estrella de hojalata
    brilló esa noche en Belén.

    Amo la escritura de Aquiles Nazoa. Su libro “Humor y Amor” vale 100% la pena, porque además cuenta con otra serie de escritos, hasta a los chanchitos les escribió, más adelante la transcribo para que se rían. Tiene también una ópera llamada “Los Martirios de Colón” en donde una termina con dolor de estómago de la risa… sencillamente genial.

    Un beso inmenso… me encanta esta entrada Morita, estupenda y excelente idea… espero espectante tu próxima idea, esa por las que nos pides esperemos…. yo, gustosa.
    Abrazo cálido para tí… ♥

  4. Joise Morillo dice:

    Ahora mi querida Mora para seguir con vuestro Cosmopolita Areópago poético, os presento a alguien que conozco personalmente, aunque tengo años sin contacto con el.

    Pablo Riquelme Senra nace en 1947. Es profesor asociado de la Facultad Experimental de Ciencias de La Universidad del Zulia (LUZ) a dedicación exclusiva, y está adscrito al Departamento de Ciencias Humanas. Licenciado en Letras (1970) y con Master en Lingüistica
    (Sorbona, 1979).

    Su poesía es un relato, es parte de la historia que se teje, del momento que se dibuja, y que, en todo caso, el la construye -mediante el uso de signos, ej (.….) de forma no convencional, e intencionalmente- para dejarle un desenvolverse, a la fantasía del lector.

    NOSTALGIA

    Para: Rulayda.

    Ya no hay nadie en la casa
    que mueva los materos de un sitio a otro,
    que gratamente haga rejuvenecer los espacios,
    que sorprenda los ojos
    con nuevos desplazamientos de los muebles,
    o que abra en la noche agitada
    una rica botella de champagne,
    beba una o dos copas,
    y en esa ebriedad dulce
    sienta el furor de la alegría.

    No hay tampoco las bromas
    que surgían en torno a esos momentos,
    las largas conversaciones plácidas y tibias,
    que nos hacían querernos más y más comprendernos,
    o la hermosa alegría de los juegos y de las risas
    explosivas de russécita
    en medio de todos nosotros,
    más tendida sobre el regazo de uno de ustedes. ..

    …………
    ¿No vuelven realmente los tiempos?
    ¿Son en verdad irrepetibles los momentos pasados?
    ¿Las risas se hunden en el eco de la nostalgia?
    ¿La noche oscura las devora
    bajo su severidad?
    ¿Sobre los ojos se puede sentir el cansancio,
    la pesadez en el borde de los párpados?
    ¿La inocencia se ha desvanecido entonces?
    ¿Queda la pureza sólo para los niños?
    ¿O nuestra candidez aún aflora en los sueños?
    ¿Y quién, distinto a nosotros,
    nos rescataría entonces?
    ¡Qué serios y grises parecen algunos de nuestros días
    en ciertas ocasiones!
    ¡Cómo cualquier cosa se puede tornar insoportable,
    imposible casi de superar o enormemente difícil
    en las almas humanas!

    Mas, una brisa en la calle o una mirada al cielo
    —cuando todo lo abandonamos
    y queremos huir hasta de nosotros mismos,
    cuando pareciera que ya nuestro espíritu no soportara más—
    puede súbitamente rescatarnos del olvido, del terror,
    y devolvernos al goce,
    a la vida,
    al grito salvaje de la existencia,
    al pulso y a la sonrisa bondadosa y amable,
    a quienes nos necesitan y a quienes necesitamos.

    ¡Qué extraños son los destinos!
    También se tuercen como los árboles.
    En verdad nuestras vidas se abren al cielo,
    devastadas de soledad,
    como sus ramas en invierno.

    Pero está todavía lo extraordinario en nosotros,
    aquello que nos sobrepone y nos impulsa a penetrar
    la soledad a veces inabordable del otro.
    Aún poseemos el lenguaje,
    el cariño de la voz,
    la dulce magia de la palabra.
    No obstante, hay ciertos pasos,
    ciertas instancias que permanecen inaccesibles,
    que nos separa,
    que nos delimita,
    y nos deja en el abandono definitivo
    para siempre.
    Entonces quedaría la ropa usada,
    las cartas,
    los sitios por donde se nos ha visto pasar,
    tantas otras cosas que se tejen en torno a uno,
    o esos lentes por donde los ojos vieron tanto. . .

    Pablo Riquelme Senra, en: “Una rugosa pared”, 1985

    Os ama

    Joise

  5. Celestino Gaitan dice:

    Mora, mi muy amada Morita:
    Que gran disfrute…
    y con las excelentes aportaciones de Jo-i-se y de Jose- i
    Magistral!!!
    Y problematico, mostrar la grandeza de
    nuestros poetas…sin pecar de injustos,
    …pero dejemos que hable el Poeta…
    NADA ES MIO
    de Manuel Gutierrez Najera.

    Me preguntas ¡oh, Rosa! ¿cómo escribo?
    ¿de qué manera, con menudas hojas,
    cintas de seda y pétalos de flores,
    voy construyendo estancia por estancia?
    ¡yo mismo no lo se! ¡como la tuya
    es, Rosa de los cielos, mi ignorancia!

    Yo no escribo mis versos, no los creo;
    Viven dentro de mí; vienen de fuera:
    A ése, travieso, lo formó el deseo;
    A aquél, lleno de luz, la Primavera!

    A veces en mis cantos colabora
    Una rubia magnífica: ¡la aurora!
    Hago un verso y lo plagio sin sentirlo
    De algún poeta inédito, del mirlo.

    Del parlachín gorrión o de la abeja
    Que, silbando a las bellas mariposas,
    Se enbriaga en la taberna de las rosas.
    Los versos que más amo, los que expresan
    Mis ansias y mis íntimos cariños,
    Esos versos que lloran y que besan,
    ¿sabes tú lo que son? Risas de niños.

    Otras veces me ayudan las estrellas
    Y sus rayos de luz trazan en mi alma
    Líneas celestes y figuras de oro.
    Aquel soneto a Dios, es del Boyero;
    De sirio deslumbrante, esa cuarteta,
    Y ese canto a la rubia que yo quiero
    Fué escrito por la cauda del cometa.

    Yo escucho nadamás, y dejo abiertas
    De mi curioso espíritu las puertas.
    Los versos entran sin pedir permiso;
    Mi espíritu es su casa: Dios lo manda
    Con cédula formal del Paraíso
    Para que aloje a la traviesa banda.
    Algunos a mis castas ilusiones
    Escandalizan con su alegre charla:
    Esos son los soldados, los dragones,

    Los que trae, en su clámide sombría,
    “húmeda noche tras caliente día”.
    Otros de aquellos huéspedes pequeños
    Se detienen muy poco: los risueños,
    Cantan, mis penas con su voz consuelan,
    Sacuden sus alitas y se vuelan!
    Los tristes…¡esos si que son constantes!
    Alguno como lúgubre corneja
    Posada en la cornisa de la torre,
    Mientras la noche silenciosa corre
    Hace ya mucho tiempo que se queja!

    No soy poeta: ya lo ves! En vano
    Halagas con tal título mi oído,
    Que no es zenzontle o ruiseñor el nido
    Ni tenor o barítono el piano!

    Y otro boton…del mismo ramillete…
    DIOS
    Los mares en tormenta o en bonanza
    Nos revelan, Señor, tu omnipotencia;
    Y los astros nos dicen tu alta ciencia,
    Y las aves nos cantan tu alabanza.

    La tempestad, Señor, es tu venganza;
    Tu mirada amorosa, la clemencia;
    Tu santuario del justo, la conciencia;
    Y tu dulce sonrisa, la esperanza.

    No puede el hombre concebir tu alteza,
    Y el azul pabellón del firmamento
    Un reflejo sólo es de tu grandeza:

    En todo está tu poderoso aliento,
    Y es un canto a tu amor Naturaleza,
    Y un canto a tu saber el Pensamiento.

    …y dos pedacitos mas…(estas no completas)
    AMA APRISA
    Mientras ufana la risa
    de tus labios no se aleje,
    si quieres que te aconseje
    ¡ama aprisa!
    ¡Todo en risa, todo en risa!
    ¡Todo entre galán y dama!
    Sin amar a todas, ama…
    pero aprisa, muy aprisa.
    Que así, yendo sin cesar
    de esta flor a aquella flor,
    cuando te quiera buscar
    no te encontrará el dolor.
    Quiso Dios
    que abran las almas el vuelo;
    más solo llegan al cielo
    las que van de dos en dos.
    NON OMNIS MORIAR
    ¡No moriré del todo, amiga mía!
    De mi ondulante espíritu disperso,
    algo en la urna diáfana del verso,
    piadosa guardará la poesía.

    ¡No moriré del todo! Cuando herido
    caiga a los golpes del dolor humano,
    ligera tú, del campo entenebrido
    levantarás al moribundo hermano.

    Tal vez para entonces por la boca inerme
    que muda aspira la infinita calma,
    oigas la voz de todo lo que duerme
    con los ojos abiertos de mi alma.

    Y acaso adviertas que de modo extraño
    suenan mis versos en tu oído atento,
    y en el cristal, que con mi soplo empaño,
    mires aparecer mi pensamiento.

    porque existe la Santa Poesía
    y en ella irradias tú, mientras disperso
    átomo de mi ser esconda el verso,
    ¡no moriré del todo, amiga mía!

    Perdon por lo extenso…
    Un Abrazo para tod@s…

  6. gabriela Iglesias dice:

    Hola a todos se que mi falta de vocabulario o exprecion puede incomodar a gente como ustedes… no es mi intencion solo queria dejar mi comentario..la verdad que lo que hacen ustedes de luchar por la cultura ya que tanto autores argentinos y extranjeros han echo marabillas con la literatura y no es reconocido es lamentable..pero yo queria agradecer por que nunca habia leido tantas maravillas y gracias a ustedes hoy se lo que es la literatura de verdad…yo tengo 17 años y estoy en 5to año de una tecnica quimica por eso la literatura no es algo que me allan implementado pero es lo que hay…desde ya muchas gracias y no bajen los brazos tienen mi apollo!!…espero que no alla sido molesto mi comentario..suerte!!

  7. Jose Itriago dice:

    Querida Gabriela:
    Este sitio de Mora (y todos los demás, hijos de éste) son abiertos, cálidos y acogedores. Están hechos para ti, para que de vez en cuando encuentres donde dulcificar tus momentos, para que extiendas tus alas y hagas volar las ilusiones. Prueba escribir, como lo hiciste hoy, un poco más sobre ti, sobre tus sueños y verás como, casi por magia, empiezan a tomar una nueva forma, más posibles.
    Gracias por estar con nosotros.

  8. Osvaldo Bonini dice:

    De mis autores preferidos -quizás el más- Horacio Quiroga ‘el escritor de la selva’; desde muy chico me sedujo.
    Supo tener muy buenas relaciones con Alfonsina Storni -otra favorita- hasta el punto de casi persuadirla para que lo acompañe a su retorno a Misiones. Ella es convencida por otro amigo, Quinquela Martín y no lo acompaña.
    Luego del suicidio de Horacio Quiroga, Alfonsina le dedica estos versos:

    Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
    y así como siempre en tus cuentos, no está mal;
    un rayo a tiempo y se acabó la feria…
    Allá dirán.
    No se vive en la selva impunemente,
    ni cara al Paraná.
    Bien por tu mano firme, gran Horacio…
    Allá dirán.
    “No hiere cada hora –queda escrito-,
    nos mata la final.”
    Unos minutos menos… ¿quién te acusa?
    Allá dirán.
    Más pudre el miedo, Horacio que la muerte
    que a las espaldas va.
    Bebiste bien, que luego sonreías…
    Allá dirán.
    Sé que la mano obrera te estrecharon,
    mas no si Alguno o simplemente Pan,
    que no es de fuertes renegar su obra…
    (Más que tú mismo es fuerte quien dirá.)

    Ambos estaban enfermos de cáncer.
    Él se envenenó,…ella bebió del mar.

  9. Jose Itriago dice:

    Qué bueno recordar a Manuel Gutierrez Nájera, el gran poeta mexicano, rey de la armonía, llamado con razón “la sonrisa del alma”. Vale repetir esta estrofa que nos regaló el inefable amigo Celestino:

    Otras veces me ayudan las estrellas
    y sus rayos de luz trazan en mi alma
    líneas celestes y figuras de oro.
    Aquel soneto a Dios, es del Boyero;
    de sirio deslumbrante, esa cuarteta,
    y ese canto a la rubia que yo quiero
    fue escrito por la cauda del cometa

    ¿De dónde le venía el apodo de “Duque Job”?

  10. Raúl González dice:

    Desde Chile deseo enviarles dos poemas de un Poeta nuestro, no tan conocido como Pablo Neruda, se trata de Carlos Pezoa Veliz un poeta con crítica social.
    Poema: Tarde en El Hospital
    de Carlos Pezoa Veliz

    Sobre el campo el agua mustia
    cae fina, grácil, leve;
    con el agua cae angustia:
    llueve

    Y pues solo en amplia pieza,
    yazgo en cama, yazgo enfermo,
    para espantar la tristeza,
    duermo.

    Pero el agua ha lloriqueado
    junto a mí, cansada, leve;
    despierto sobresaltado:
    llueve

    Entonces, muerto de angustia
    ante el panorama inmenso,
    mientras cae el agua mustia,
    pienso.

    Poema: Nada
    de Carlos Pezoa Veliz

    Era un pobre diablo que siempre venía
    cerca de un gran pueblo donde yo vivía;
    joven rubio y flaco, sucio y mal vestido,
    siempre cabizbajo… ¡Tal vez un perdido!

    Un día de invierno lo encontramos muerto
    dentro de un arroyo próximo a mi huerto,
    varios cazadores que con sus lebreles
    cantando marchaban… Entre sus papeles
    no encontraron nada… los jueces de turno
    hicieron preguntas al guardián nocturno:
    éste no sabía nada del extinto;
    ni el vecino Pérez, ni el vecino Pinto.

    Una chica dijo que sería un loco
    o algún vagabundo que comía poco,
    y un chusco que oía las conversaciones
    se tentó de risa… ¡Vaya unos simplones!

    Una paletada le echó el panteonero;
    luego lió un cigarro; se caló el sombrero
    y emprendió la vuelta…
    Tras la paletada, nada dijo nada, nadie dijo nada… Espero los hayan disfrutado. Finalmente les envío uno de mis poemas:
    “IMÁGENES”
    (Santiago de Chile, 1987)

    _ RAÚL GONZAVAS. (Seudónimo de Raúl D. González Vásquez.)

    QUIERO RESPIRAR LA LIBERTAD
    QUE SIEMPRE HA HABIDO EN TI,
    VIEJO SANTIAGO.
    DEJAR MI HUELLA IMPRESA
    EN TUS GRISES AVENIDAS.
    VER LA VIDA PALPITANTE DE TUS CALLES.
    SENTIR TU PRISA,
    BEBER LA ARQUITECTURA DE TU HISTORIA.

    VOLAR EN UNA LIEBRE,
    CORRER EN UN MICRO
    Y DESDE UN TAXI,
    ASISTIR AL DESFILE DE TUS EDIFICIOS.
    VIAJAR EN TU “METRO”
    DE VENTANAS CIEGAS AL PAISAJE
    Y ENAMORAR A UNA NINFA
    EN ALGUNO DE SUS CARROS.

    ARROJAR AL MAPOCHO MIS TRISTEZAS,
    HUNDIRME EN TU NOCHE E INDIFERENTE
    PERDERME…ESFUMARME CAMINANDO
    ENTRE TU GENTE,
    PARA RENACER A LA VIDA
    EN CUALQUIER PARTE.

    (-Poema publicado en España Concurso Arte Poética. Dic. 2008).

  11. Joise Morillo dice:

    Quiero entregaros un aporte mas, a vuestro inquietante haber de arte.

    La mujer de cada dia

    Quiero pasear mis desdichas y,
    Ante todo disfrutar vuestra alegría
    Las preguntas de vuestros padres
    De los niños la algarabía

    Me basta con vuestro encuentro
    me basta vuestra simpatía
    Aunque vuestro bello cuerpo
    No he tocado todavía

    ¿Quién soy yo?
    ¿Vuestro futuro amante?
    ¿Quién sois vos? ¡Mi alegría!
    Solo veros me conforta, lo capricho, lo tardía

    Me desesperáis, pero os quiero
    Muero alegre cada día
    Cuando pienso ¡la veré!
    Y no encuentro la estadía

    Pero, sé que me tendréis
    Si es vuestra la osadía
    De perder tiempo conmigo
    Que sin más disfrutarías

    Pero, ¡vaya vuestra merced!
    ¿Que pretendo? ¿Qué osadía?
    Si la virgen que eres vos,
    no comparte mi deseo
    es por eso que os veo,
    y reparto mi querencia
    con las musas y los cuentos
    con mi alma y mi alegría
    y el deseo de haceros

    ¡No mi mujer! Sino, ¡la mujer de cada día!

    Os ama
    Joise

  12. pepeluz2006@yahoo.com.ar dice:

    Estimada Mora:
    Gracias por el correo del 13/06/09, con relación al día del escritor. Me encantó que te acordaras de Filloy, uno de nuestros más grandes escritores. Puse tu blogg en “Favoritos”. Te envío un gran saludo y espero visitarte a menudo.
    José Carlos Celaya

  13. Osvaldo Bonini dice:

    Hoy es el día del escritor.
    Para todos ellos, unas inmensas ¡Gracias!
    Quisiera remembrar estas sextinas hernandianas que son, sin dudas, parte de la poesía gauchesca que forma parte de nuestras raíces.
    …”Aprovecha la ocasión
    El hombre que es diligente;
    Y, tenganló bien presente:
    Si al compararla no yerro,
    La ocasión es como el fierro:
    Se ha de machacar caliente.
    Muchas cosas pierde el hombre
    Que a veces las vuelve a hallar;
    Pero les debo enseñar,
    Y es gúeno que lo recuerden:
    Si la verguenza se pierde,
    Jamás se vuelve a encontrar.
    Los hermanos sean unidos
    Porque ésa es la ley primera
    Tengan unión verdadera
    En cualquier tiempo que sea,
    Porque, si entre ellos pelean,
    Los devoran los de ajuera.”…

    …”Y les doy estos consejos
    Que me ha costado alquirirlos,
    Porque deseo dirigirlos;
    Pero no alcanza mi cencia
    Hasta darles la prudencia
    Que precisan pa seguirlos.

    Estas cosas y otras muchas
    Medité en mis soledades;
    Sepan que no hay falsedades
    Ni error en estos consejos:
    Es de la boca del viejo
    De ande salen las verdades.-“…

    Y no puedo dejar de recordar a Hugo.
    “…por qué escribo…”

    “Si me preguntáis por qué escribo, debo decir que lo hago en procura de que despierten campanas desconocidas y en silencio que creo habitan en destinatarios eventuales; en procura de que tales campanas suenen y en su repique quieran unirse a mis campanas echadas a volar cuando escribo.

    Y entre tales eventuales destinatarios incluyo, naturalmente, a la gente que amo y que está más cerca de mí. Y lo hago, precisamente, porque mucho de lo que amo de ella me es desconocido, día a día presentido pero acompañado por la seguridad de que jamás será de mi conocimiento y dominio. Y es a esa porción amada y desconocida de mi semejante adonde recurre mi poesía y también, ¿por qué no decirlo?, muchos de mis actos y mis palabras habituales.
    Además, esta intencionalidad, me evita el riesgo de componer oraciones amenas, una de las enfermedades infecciosas más graves de la Poesía.”

    Morita, en especial para tí.

  14. Joise Morillo dice:

    He aquí la arenga poética de un intelectual venezolano (tachirense) al momento de proferir un analisis de la obra literaria del Libertador, Simón Bolívar.

    Tres auras de Bolívar

    Bolívar
    Libertador con la espada,
    Libertador con el verbo,
    El nos legó por acervo
    La América libertada.
    Toda patria esclavizada
    por infame usurpador
    tuvo en él su defensor.
    Tanto que por tanta gloria
    lo ha proclamado la historia
    Bolívar Libertador.
    ________________________________________

    Bolívar
    Destello si con la espada,
    destello si con la pluma.
    Todo en su genio fue suma
    de poderes donde nada
    faltó nunca, clarinada
    de asombro sobre la historia.
    Si luchaba, qué victoria,
    si hablaba qué egregios dones.
    Padre de cinco naciones,
    ninguna como su gloria.
    ________________________________________

    Bolívar
    Político, militar, héroe, soldado y poeta,
    ¡Y en todo grande! Como las tierras liberadas por él.
    Por él, que no nació de patria alguna,
    Sino que muchas patrias nacieron hijas de él.
    Tenía la valentía del que lleva una espada;
    Tenía la cortesía del que lleva una flor;
    Y entrando a los salones arrojaba la espada,
    Y entrando a los combates arrojaba la flor.
    Los picos de los Andes no eran más a sus ojos
    Que admirativos signos de sus nobles arrojos.
    Fue un soldado poeta. Fue un poeta soldado.
    Y cada pueblo libertado
    Era una hazaña del poeta y era un poema del soldado.
    … ¡Y fue crucificado!

    Pablo Mora

    Os ama

    Joise

  15. Joise Morillo dice:

    Las tres obras compiladas en “Bolívar el Poeta” de Pablo Mora fueron realizadas por:

    Jerez Valero, Elio. Bolívar.
    Paredes, Pedro Pablo. Bolívar.
    Llorens Torres, Luis. Bolívar.

    En: Poetas de América le cantan a Bolívar. Caracas, 2ª. Edición, Ediciones de la Presidencia de la República, 1983; p. 138.

  16. EVANGELINA LUNA REVOREDO LUNA REVOREDO dice:

    MORITA ,ME ENCANTÓ “EL GESTO ES PARA SIEMPRE”,LEI EL POEMA DE OLGA OROZCO “EVANGELINA” Y LO SENTÍ ETEREO,DULCE,SUAVE COMO LA BRISA Y LLEVA MI NOMBRE,EN ALGO ME IDENTIFIQUÉ.
    MIS POETAS PERUANOS FAVORITOS SON:
    CESAR VALLEJO-OBRA: “LOS HERALDOS NEGROS”
    JOSE MARIA EGUREN: “LOS SUEÑOS”
    ABRAHAM VALDELOMAR : “LA DANZA DE LAS HORAS”
    JOSÉ SANTOS CHOCANO: “ALMA AMERICA”
    MARIANO MELGAR: “A SILVIA”
    MANUEL GONZALES PRADA: “AL AMOR”
    MARTIN ADAN: “LA CASA DE CARTÓN”
    MANUEL SCORZA:”REDOBLE POR RANCAS”
    MARIO VARGAS LLOSA: “LA CASA VERDE”
    TENEMOS MUCHOS MAS QUE HONRAN EL MUNDO DE LAS LETRAS AMERICANAS,ME ENCANTA TU MUNDO DE POESIA,NOVELA,ENSAYO,ESPERO LA SORPRESA QUE NOS DARÁS MORA,MI COLEGA,MI AMIGA,SEGUÍ SIENDO ASÍ COMO TE MUESTRAN TUS ARMONIOSOS ESCRITOS.
    CARIÑOS
    EVANGELINA LUNA REVOREDO
    JOURNALIST
    CORRESPONSAL :ARGENTINA,COLOMBIA,U.S.A

  17. María Celeste Cécere dice:

    Querida Mori… amigos todos… La propuesta de nuestra amada hechicera me tienta hasta lo más profundo, pero… ¿qué poner? ¿Cómo hacer una selección de los autores sin desmerecer a unos ensalzando a otros? Pues, decidí la variante más simple inspirada por las palabras de José. En tanto que poesía y poetas hay por doquier, buscaré regalarles de aquellos que muy probablemente no tengan otra oportunidad de leer. Aquellos que por provenir de una provincia mediterránea de mi Argentina (Córdoba) y de una pequeña ciudad (Villa María), donde yo nací, no han de tener otra ocasión de regalarles los oídos y los ojos.
    Leánlos, entonces, en voz alta. Para poder percibir el rumor del río Ctalamochita lamiendo las luengas ramas de los sauces detrás, como un coro. Con los biguá refrescándose y las garcitas blancas mirándolos con sus ojillos de oro. Y todos los cantos somnolientos de la siesta: benteveos, curucuchas, calandrias y, por qué no, las cigarras zumbando incansablemente. Todo bajo el cielo más azul, más profundo y más límpido.

    VIAJERA (Fabiaba León)

    Yazgo aquí
    eterna sospechante.
    Heredera de asombros,
    dueña del tiempo,
    impávida viajera.

    Yazgo aquí.
    En esta tierra inmutable
    de palabras violadas.
    Enardecida.
    Impotente.
    Alucinada.
    Sin andar peregrino.
    Sin estrella fugaz.

    Yazgo aquí.
    En el centro de qué?
    Embrionaria.

    ESTA MAÑANA (Eduardo Belloccio)

    Esta mañana
    he despertado afónico.

    Yo, que tengo la voz clara;
    que duermo con un pañuelo de seda
    rodeándome la garganta;
    que no fumo ni bebo alcohol;
    que me cuido del frío de este tiempo;
    que nunca levanto la voz;
    que no canto, que no tomo helados;
    que me lavo los dientes y me limpio
    la garganta con agua natural.

    Yo, que todo el día me protejo el cuello
    con una corbata;
    que guardo eternos momentos de silencio
    y que respiro siempre por la nariz,
    no puedo encontrar la razón de mi afonía.

    Debe ser que anoche, en sueños,
    grité tu nombre.

    IRREMEDIABLE (Susana P. de Zazzetti)

    Sin hadas,
    sin cobijos,
    sin la mano
    que mece suavemente
    la proximidad del sueño,
    se acostó en silencio.
    Apretó los párpados
    y descolgó la magia
    de creerse distinto.
    Soñó con la luz del otoño,
    mariposas azules,
    barriletes cercanos
    remontando su fingida alegría,
    su presente nostalgia,
    su dolida tristeza.
    Creyó ser, entre sueños,
    un niño común
    creciendo entre espumosas manos,
    entre canciones vivas
    de felices obreros
    marchando hacia el trigal.
    Abrió los ojos.
    Bajo el temblor del aire,
    sintió morir los trenes
    sepultando su infancia.

    POEMA Nº 2 (Rosa Ain)

    He de pasar,
    soy de papel y vuelvo al árbol
    y el mágico caudal de tu vertiente
    que me nutre, me inspira y me consuela,
    será el dorado fruto que en mi copa
    eleve hacia el azul, como la cuota
    de bien que puso Dios en mi camino.
    Has de pasar,
    como el susurro y la tormenta,
    eres el viento norte, la voz celeste
    del tiempo inmemorial de la semilla,
    y el sueño inquebrantable del torrente.

    LA AGONÍA DE LAS MÁQUINAS (Rubén Rüedi)

    ¿Quién salvará a las máquinas
    para que este país no sea un gran féretro
    donde acaben los seniles motores,
    la agónica fresadora, el balancín manco?

    ¿Quién ofrendará sus pulmones
    para oxigenar las arterias
    del torno estrangulado
    -el mismo torno que labró las piezas
    del sueño en el que entrábamos todos-?

    ¿Quién pondrá cataplasmas de abuela
    en la desfallecida lengua
    de la soldadora autógena?

    ¿Quién abrirá las coronarias de los electrodos?
    ¿Quién golpeará el pecho infartado del campo
    para que vuelva el ronroneo de los tractores?

    ¿Quién curará la boca de la garlopa
    y la parálisis dactilar de los tupíes,
    en rescate de urgentes cunas
    donde asomen brazos palpitantes de luz?

    ¡Quién, quién, quién…!

    El hombre que sigue tirando del carro
    ya ni puede calmar la cefalea de su casa.

    Mientras pasan los escrutinios
    y se van muriendo las máquinas.

    LAS ESTRATEGIAS AMOROSAS (Normand Argarate)

    Escribir, esa perpetuación de la sombra.
    Escribir, esa coartada del crimen y del incesto.
    Escribir, escribir, escribir sobre el cuerpo
    del deseo
    del vacío
    del horror
    surgir del orden depurado de la razón enferma
    para construir una oralidad fugaz
    sobre los labios de una mujer.
    Nombrarla hasta saciarla, porque el espacio donde el hombre
    se imprime, es el cuepor de una mujer.
    Allí, su voz se multiplica, lo sorprende,
    lo aleja de sí, lo exilia de su propia culpa.

    Escribir, sonámbulo, sobre el sueño de una mujer.

    Bueno, bueno… podría seguir así durante horas… si algo tiene de particular mi ciudad natal es que abundan las personas con creatividad. Pintores, músicos, poetas… la lista sigue. Dicen que es característica de mi provincia, no lo sé. Pero para que vean otro botón de muestra, les voy a copiar algo que les va a divertir… aunque requiere de prólogo. Hay un amigo por allá, del otro lado del río en la vecina Villa Nueva, que tiene una radio y en ella se hace difusión de la cultura gauchesca.
    Se entiende por cultura gauchesca a todas las actividades vinculadas al campo, de la manera nativa… tal como la practican los criollos, es decir, aquellos que descienden orgullosamente de los primeros pobladores del país, mezcla de indio y español. La doma, el asado y la mateada, los bailes folclóricos… y hasta la payada y la poesía.
    Este amigo, Ricardo Kestli, tenía un programa llamado “La Cuadrera” (una cuadrera es una carrera de caballos con apuestas, a campo traviesa o por caminos rurales) donde homenajeaba a sus conocidos con breves poemas gauchescos de corte humorístico. Va el ejemplo:

    “Dicen que es algo gordita
    la china del barrio San Justo.
    Anotarla ha sido un gusto
    a esta bella jovencita;
    caballo no necesita,
    va’ correr con un manchao.
    Ya lo tiene preparao
    la simpática Julieta
    que promete empezar la dieta
    después que halla ganao.”

    Jajaja… si quieren más de estos, tengo su maravilloso libro y les copio otros. Un abrazo y comenten, pues pienso pasarles el link a todos los involucrados para que vean sus comentarios.
    ¡Abrazos!

  18. Joise Morillo dice:

    Mis queridos amigos, todos, dado a lo maravilloso que es compartir con nuestra virtuosa anfitriona “Mora” os voy a exhortar con una frase que ambiciono se convierta en “máxima”

    “Cuidad vuestros actos, procurad que sean grandiosos, hecho esto, seréis eternos”. Aun mas, si ellos contribuyen al perfeccionamiento y la sana permanencia de la especie Humana, sobre la faz de la tierra.

    Os ama
    Joise

  19. Guillermo Echevarria dice:

    Mora,
    Muy linda tu convocatoria!
    Me gustaría compartirte algunos versos de un poema que escribió mi abuelo cuando cumplio noventa y un años.

    Noventa y un años los tiene cualquiera.
    Cualquiera, por cierto, que llegue a tenerlos.
    Lo lindo es vivirlos venciendo temores,
    olvidando agravios y sembrando amores.
    Pese a sus espinas, las rosas dan flores.

    Juan Andrés Cameirone



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