Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Trotsky, un cadaver exquisito

Antes de comenzar seriamente la lectura, les recomiendo que en caso de apuro, ansiedad o aburrimiento salteen los párrafos que empiezan con un guión y cierran con un punto (Lecturas para mejorar el proceso de lectura). Ya los primeros tres pueden saltarse, aunque sería bueno ponerse en contacto con las monografías a las que nos conducen los links, como otro laberinto desordenado o caos surrealista. Otra recomendación sería que no leyeran esto ni siquiera como una remota toma de posición política de mi parte sino como un relato de la Historia, que tiene sus enigmas atrapantes (Principio de incertidumbre).

-Para quienes ignoran qué es un cadáver exquisito: es una construcción, un entretenimiento para poetas en el que cada uno de los participantes aporta un verso o una línea, y línea a línea de diferentes voces se construye un poema.

-Lo inventaron los surrealistas; se jugó mucho desde los años 30 a los 50, pero yo también lo jugué en los 80  (Surrealismo y anarquismo).

-Y nunca dejó de rondar por mi loca cabecita la idea de que el asesinato de León Trostky, el líder soviético antiestalinista, fue un cadáver exquisito jugado por toda una época de pintores, pensadores y literatos en la flor de su juventud, que aportó cada uno una rima, una palabra; pero, por Dios, ¡qué flores! (El surrealismo y el cine de Buñuel).

Diálogo de cenizas

En el cementerio de Donskoi, en Moscú, reposan los restos de Leonid Eititong, el organizador en México del asesinato de Trostky; a su lado yace el espía soviético de la segunda guerra, Iosef Grigulevich, que vivió durante muchos años en diversos países latinoamericanos, se especializó finalmente en nuestros temas políticos y terminó sus días como periodista en Moscú, en 1988 (Agentes secretos o agentes encubiertos).

Se me ocurre que en sus diálogos –qué enriquecedores suelen ser los diálogos que mantienen los muertos (Los narradores de Pedro Páramo)- saldrán a la luz muchas verdades; me gustaría escuchar cuando Eititong se las revela a su vecino, porque el asesinato de Trostky está todavía en sombras, al menos en penumbras, a pesar de la cantidad de documentales, libros y hasta filmes de directores del nivel de Losey que existen, para los cuales a su vez se han realizado rigurosos estudios. Pero ningún estudio logró romper, por ejemplo, la reserva del autor material del crimen, Ramón Mercader, que terminó viviendo en Cuba y, dicen, sólo desarmó su silencio ante un isleño que después escribió un libro que no conseguí: creo que se llama El amante de los perros, o algo parecido (si alguien sabe… por favor, contribuya a esta “confusión general”).

David Alfaro Siqueiros y su mural oculto en el sótano

El asesinato de Trostky se bifurca en tantas historias y personajes que parece… una novela rusa.

-Leer a Dostoievsky, por ejemplo, es estar siempre volviendo algunos trechos para saber quién es, de dónde viene, de qué página, una tal Natalia Alejandra Ivanona Sofía digamos, que aparece de golpe como si ya la conociéramos de hace mucho, y no sabemos si no la conocemos o es la misma Sasha, pero no: en la mezcla de nombres y situaciones alguien se nos perdió desde el primer capítulo; lo que no me hace dejar de amar a D., ni a T., ¡rusos magníficos!

La primera parte de “mi” historia tiene sus habituales rasgos personales. Desde siempre, para mí, hubo dos David Alfaro Siqueiros; uno, el pintor gigantesco, el muralista universal mexicano; otro, el autor “intelectual” del asesinato de Trostky.

-Yo leía apenas aprendí a hacerlo todo papel que caía en mis manos, solía frecuentar las Selecciones del Reader’s Digest que compraban en casa, y de la cual mi padre tenía una colección que empezaba con el número cero; y diarios, películas en el televisor en blanco y negro, noticieros, Sucesos Argentinos y Latinoamericanos en el cine; que todavía me ponen sabor dulce en la boca al recordar el placer que me traían: una chica completa… mente desaforada. En las Selecciones y en los Sucesos… se contaban alguna verdad y dos o tres mentiras sobre la muerte del pensador soviético, pero un día descubrí que había una obra de arte involucrada…

-Aunque más allá de que Siqueiros fue realmente uno de los autores de ese crimen, y participó en persona del primer atentado, otras figuras de las artes, las letras y el periodismo comenzaron a borroneárseme y doblárseme: también la lista de participantes en la organización del crimen incluía a Diego Rivera, Frida Kahlo, Alberti, gran parte de la cultura latinoamericana de los años 30, ¡y mi Neruda mismo! Todo lo cual, considerando que muchos de ellos eran mis figuras de referencia intelectual, o espiritual, o artística, no dejó de ser un golpe muy bajo. Para mi consuelo, Vallejo, el genial poeta hoy bastante olvidado para mi gusto, era antiestalinista y por lo tanto no había participado.

De cualquier modo, hay quien guarda la novela del asesinato de Trostky bajo siete u ocho llaves todavía. Aún no se sabe bien cómo fue, pero es seguro que, al menos en el primer intento participó David Alfaro Siqueiros, quien fugando y fugando, consiguiendo visas y pasaportes de parte de diversos amigos latinoamericanos que eran diplomáticos -oh, Pablo, Pablo-, llegó hasta la Argentina, y una vez aquí logró la protección de uno de los personajes más extraños, controvertidos y famosos del periodismo de la época: Natalio Botana.

La historia del mural secreto y que durmió después durante años dividido en fragmentos en un contenedor, al sol y al aire y a la lluvia, la contaré en la próxima entrega, junto con algunos detalles de la vida de Natalio Botana y su famoso diario Crítica. La nota actual en realidad la escribo más por mí que por ustedes: ¿pueden tal vez aportar alguna clave? Sería un verso más en el cadáver exquisito.

Envío

Ahora murió Mario Benedetti, todos estamos tristes. Yo también lo recuerdo actuando en El lado oscuro del amor, Libélula, y también sospeché alguna vez que había vivido refugiado en lo de Vancho en los años tan negros de nuestros países latinoamericanos. El mismo día que él, murió el abuelo de mis hijos, que compartía su idiosincrasia. Se llamaba Rubén Rodríguez Aragón, todos lo conocían como “Chiry”. Aparte de amar la literatura y sus ramificaciones -hasta hemos jugado a hacer cadáveres exquisitos con Chiry- era un actor enorme y maestro de actores, alguien que se negó a dejar sus teatros provincianos y venir a “triunfar” en Buenos Aires. Pero triunfó, todo santafesino lo recuerda, lo ha visto actuar o dirigir, o lo ha escuchado reflexionar sobre arte, teatro y poesía.

Les mando un abrazo como deudos de la alegría poética de Benedetti y de su fe en los seres humanos.

Editorial

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Comentarios

11 respuestas a “Trotsky, un cadaver exquisito”
  1. María Celeste Cécere dice:

    Mi querida Mora… por un momento deliré con la idea de que ibas a pedirnos elaborar un cadáver entre todos estos “locos” que te seguimos. Hubiera sido, seguramente, una obra extraña y de profundidades recónditas, no me caben dudas. Pero te sueltas con una reflexión sobre Trostky y nos deslizas tangencialmente tus dudas, que son las de todos los que reflexionan, sobre su muerte.
    Y de golpe, sin aviso, nos das la vuelta sobre la muerte de nuestro adorado Benedetti. Huelgan palabras. Nada diré.
    Sólo te cuento que he aquí un link donde se habla de ese libro que buscabas.
    http://www.inprecor.org.br/inprecor/index.php?option=content&task=view&id=698&Itemid=74
    Y mi corazón entero para cobijarte.

  2. Joise Morillo dice:

    Mora, siempre he sido amante de la paz y de los humanos, sin lugar a dudas Trotsky es un drama de la vida real, opositor y litigante ante la hegemonía totalitaria estalinista, que como engendro del sistema leninista, fue producto de la tergiversación de la gran obra económica “El Capital” , (Manipular las masas para haberse del poder). Esto es lo único político que os puedo sugerir, por cuanto se que no queréis tales tipos.

    Sofía. Lindo nombre, como etimología os puedo recordar que provine del griego antiguo y quiere decir sabiduría, lo importante de ese nombre es que: en este caso fue el cuasi seudónimo de Natalia Ivanova Sedov, de estirpe ucraniana, sencilla pero intelectualmente prolifera como la tierra ucraniana de donde era “su verdadera historia se plasma” e la obra de su marido nada menos que León Trostky “Mi Vida” donde relata los momentos mas dramáticos y prolijos de su vida al lado de “ella” Natalia, Socialdemócrata como su marido, se gano la enemistad de Stalin precisamente, por denunciar la distancia que había entre el régimen estalinista y la revolución socialista.

    Es impresionante como un supuesto opresor del pueblo(Nicolás Romanov) el ultimo Zar de Rusia, no persiguió a un opositor de su Imperio tan grande como Dostoievski ( al contrario siguió sus preceptos) como lo hizo Stalin con Trostky, aun siendo del mismo partido comunista, pero con diferentes puntos de vista respecto al socialismo y la democracia.

    Natalia ingeniera botánica, luchadora social, igual que su marido, Sartre, Martov y muchos otros, sufrieron la debacle del totalitarismo, confundido o disfrazado de socialismo, de la forma más terrible habida y por haber, no tanto por la persecución física sino por el ataque a la inteligencia, que trataron de opacarles mediante el uso de la fuerza de la difamacion y la injuria.

    El método totalitario maquiavélico es precisamente ese, a los miembros de la misma tolda que se ven como opositores se les siembran delitos que no ha cometido, para destruirlos 1) moralmente y 2) a la primera oportunidad físicamente, Trostky un cadáver muy exquisito se le rindió un gran homenaje en Méjico, luego de su reivindicación como un verdadero socialista, inocente de todo hecho delictivo que se le imputo, nada menos que por el Filósofo estadounidense John Dewey.

    La “La Guerra y la Paz” de león Toltstoy, leedlo, os invito.

    Esto no es política “es historia relatada con un halo de criticismo”

    Os ama
    Joise

  3. Júdith Mora V dice:

    Morita, nos pides una clave, acaso “Muerte al Invasor” sería una?…

    Tuve la exquisita y extraordinaria oportunidad de disfrutar de la obra de Siqueiros en mi viaje a México, así como la de Rufino Tamayo, Diego Rivera, Frida Kahlo y Clemente Orozco… y el mural “Nueva Democracia” que se encuentra en el Palacio de Bellas Artes, fue uno de los que más me impactó –si acaso es posible elegir uno entre tanta maravilla- la capacidad de darle vida a la obra es sencillamente conmovedora, estremecedora, hasta erizarse la piel… la imponente figura se sale de la obra, tal cual avanza, como fuera su propósito al realizarlos, en una apología a lo que deseaba las masas aprendieran, “avance social sin detenimiento posible”, leí, reafirmando sus convicciones políticas. “Del Porfirismo a la Revolución” fue otro que llamó mi atención, y es que sus obras hablan solas.

    Así mismo, y en contra posición, fue un shock para mí descubrir esa parte de su historia que nos has descrito, y la de Neruda, y Rivera, y Frida… algo de eso se lee en artículos de la Sala de Arte Público de Siqueiros en Polanco, arrebatos –incluido los celos- de Rivera y Frida (cada uno por su lado)… claro, lo descubrí bastante más crecidita que tú jejé. A mi regreso lo conversé con mi papá, y lo que ahora recuerdo me dijo fue, parafraseándole: “en todas las épocas ha habido manipulaciones, y las seguirá habiendo, por lo que nunca sabremos dónde se esconde el enemigo (…) los espías enviados por Stalin supieron embaucar al resto, al final, no estaba claro cómo habían sucedido las cosas entre Stalin y Trotsky, eso si, Stalin era un radical”… este comentario a modo de darle una ”posible” justificación a éstos, o tal vez para mí…

    Y de Benedetti, aparte de sus letras, me encantaba la expresión de su rostro… de dulzura total.

    Celeste, pensé lo mismo jaja, y lo interesantísimo que sería llevar a cabo un cadáver exquisito entre tod@s…

    Un abrazo arrebujado Morita, me quedo pendiente de tu próxima entrega, intrigada jejé…
    Jud.- más libélula que siempre ♥

  4. Jose Itriago dice:

    Por naturaleza, estoy a favor de cualquier disidente perseguido por el aparato político de quienes toman el poder como cosa suya. No me importa que el prepotente de turno sea un Bush (y puede que un Obama) en Guantánamo, un Fidel en Cuba o un Stalin en Rusia.

    Trosky quizás hubiera desaparecido en la historia; desde México su influencia en los asuntos rusos era insignificante. Pero la soberbia del poder tenía que aniquilarlo porque su sola sobrevivencia era una rebelión. Así está escrita la historia de las infamias.

  5. Júdith Mora V dice:

    Por cierto Morita, qué descuido, se me pasó, lamento lo del abuelo de tus hijos, un abrazo solidario para todos.

    Jud.- ♥

  6. Iván Salazar Urrutia dice:

    Trostky… un cadaver exquisito, nunca lo había pensado así; parece bien. Además Mora amiga, fui un nocturno jugador de cadáveres exquisitos, sólo que no sabía que se llamaba así: uno más de los secretos de ese viejo maestro que nunca nos dijo. Tengo por ahí un escrito autobiográfico donde me refiero a esos ejercicios que en medio de muchas copas de vino jugábamos en los bares de Santiago, década de los 60. Si no viene al caso en el blog, te los enviaré por correo; hay ahí algunas alusiones a Neruda que te gustarán -pequeños pelambrillos de un grande-.
    Respecto de Trotsky me declaro un ferviente admirador. Políticamente nunca fui trotskista, porque ellos eran grupos muy pequeños como para hacer política y además estaban despedigados en una veintena de más pequeños grupos que no se soportaban entre sí. La década de los sesenta era la época para los grandes cambios, no para dirimir pequeñeces. En esa época conocí algunos compadres argentinos más directamente trotskistas; en verdad conocí a muchos de toda latinoamérica y de Italia (otros de EEUU de la revista Monthly Reiwiu-no se escribía así; así sonaba-). Buenos tipos. Hay algo que escribir de este hombre; algo que no he leído. No sé si yo sea capaz de hacerlo. Tiene que ver con una dialéctica demoníaca: los acontecimientos son una moneda al aire de la historia; dificlmente caerá de canto -pero puede ser-, cuando cae, cae de un lado y oculta la otra parte , lo no ocurrido, pero que podría haber ocurrido. El hecho que no ocurriera, no significa que no exista, existe como potencial realidad… y como tal actúa en la realidad. Este fenómeno tiene que ver con la capacidad de avisorar, planear, prometer, que tenemos los humanos. Siempre lo hacemos: te amaré toda la vida, mi gobierno será democrático, seré un padre ejemplar, etc; ninguna de estas promesas o avisoramientos del futuro constituyen una mentira… pero no se cumplen. Ocurre que siempre pasó algo imprevisto, porque para preveer exactamente se debe manejar toda la verdad de la realidad; y como la verdad es un eterno acercamiento, un proceso… he aquí que nuestros planes no resultaron: ¡se invirtieron! no sólo no ocurrió la planeado, sino que ocurrió el reverso de lo planeado. Por eso es una dialéctica diabólica.
    A la muerte de Lenin, el sucesor natural era Trotsky; quien no podía haber sido era Stalin, oscuro miembro del Comité Central, reconocido por su terquedad, cortedad de mira e ignorancia. Luego sería conocido, además, como asesino. La Revolución Socialista Soviética, buscando la satisfacción de su población se transformó en su reverso… No argumento más. ¿Cómo hubiera sido el reverso de la moneda con Trotsky? ¿Cómo se manifestará hoy en EEUU el proyecto político derrotado por Obama? Esta dialéctica diabólica genera estos cadáveres exquisitos. Es hora que no fabriquemos más cadáveres exquisitos y nos solacemos en vidas exquisitas. Pero la realidad, esta medio cotidiana que conocemos por realidad, nos anuncia fúnebres sones de cadáveres exquisitos… como el gran maestro León Davidovich, Trotski.

  7. Osvaldo Bonini dice:

    Morita, entre la entrega anterior sobre Manuel Puig, sus “Boquitas pintadas” y su “Beso de la mujer araña” –muy impactante- y ahora la conjugación de arte y política que nos planteas de Trotsky, me introduce en mundos que poco conozco y has provocado mis ansias de leer y leer sobre ellos. Cosa característica en ti, que adoro.
    Muchas gracias por incitarme, muchas gracias por conducirme así. Te quiero mucho.
    Que puedo decir yo con mis limitaciones, más que prestar oídos a aquel grito que aún es seguramente escuchado, que de alguna manera también fue de Pablo y de sus miedos, como de éstas, sus líneas:

    Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
    del cielo se abre como una boca de muerto.
    Tiene mi corazón un llanto de princesa
    olvidada en el fondo de un palacio desierto.

    Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
    que reflojo la tarde sin meditar en ella.
    (En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
    así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

    Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
    y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
    ¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
    abandonada en medio de la tierra infinita!

    Se muere el universo de una calma agonía
    sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
    Agoniza Saturno como una pena mía,
    la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

    Y por la vastedad del vacío van ciegas
    las nubes de la tarde, como barcas perdidas
    que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

    Y la muerte del mundo cae sobre mi vida

    Te saludo así, con este verso beso de Becquer:

    Besa el aura que gime blandamente
    las leves ondas que jugando riza;
    el sol besa a la nube en occidente
    y de púrpura y oro la matiza;
    la llama en derredor del tronco ardiente
    por besar a otra llama se desliza;
    y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
    al río que le besa, vuelve un beso.

  8. Armando Galvan dice:

    Desde México un ex-militante trotskista de los ochentas. Independientemente de que no me he detenido a leer todo lo que hay aquí que se antoja exquisito, quiero agradecer a la que provocó este espacio. León Trotsky tiene muchas facetas y creo que sigue vigente su bandera de equidad y de tener, si me apuran, un mundo más ordenado, más justo y mejor cada día. En el sentido más sencillo de estos conceptos.
    Como quiera que sea, agradezco este espacio y me voy a tomar el tiempo para leer todo lo que hay aquí y realizar un comentario más pulido o cuando menos, más estructurado en la intención de este Blog.

  9. Edilsa Peñaloza dice:

    Apreciada Mora:

    es la primera vez que leo algo desde este portal; y a decir verdad de usted, respetada Mora Torres, soy sincera nunca antes habia escuchado nombrarla, o quizás si, pero no me había detenido a escudriñar en otros escritores. Las políticas de los paises latinoamaericanos escondene muchas una serie de sucesos que si nos ponemos en la tarea de sacar al sol nos sorprenderiamos y maxime cuando aquellos políticos que han tomado el poder para gobernar al otro sobrepasando todos los límites. En cuanto a la vida de este personaje David Alfaro es un vivo ejemplo de aquella época, habrá que saber con seguridad que lo llevo hacer lo que hizo y porque lo hizo?; nunca se ha sabido bien el porque?

    En cuanto al fragmento muy ejemplar donde deja un agradable sabor y sobre todo con la curiosidad de seguir averiguando mas sobre, como tu lo llamas “un cadaver exquisito”. ya me imagino.

    Muchas gracias por esos fragmentos muy exquisitos… espero continuar deleitandome; y gusto en conocerla.

  10. rosa montes dice:

    Señora Torres, me pareció interesante su trabajo por los rasgos surrealistas de él. No se sabe exactamente dónde usted desarrolla el tema propuesto en el título. Y eso, a mi juicio, es una muestra del surrealismo puro. Por otra parte, me parece poco probable que escritores, pintores, etc. de las tallas de los mencionados por usted hayan tenido el tiempo y el dinero para viajar (según su versión) a liquidar a Trotsky en su tierra. Prefiero pensar que usted lo dice en el sentido connotativo del termino “viajar” a asesinar a Trotsky. Porque, desgraciadamente, pese al aporte como historiador que él hizo al mundo, no destaca por su participación en el gobierno de su época. Y en cuanto que fue “asesinado” por los que usted nombra, creo que se confunde. La muerte de él la hizo la historia. Y cuando la historia sepulta a un personaje es poco probable que este resucite pese a las lamentaciones de sus pocos seguidores, o mejor dicho, de los odiosos detractores de un régimen social que es parte de la historia.

  11. JOSE DE LA CRUZ CAMACHO dice:

    Sra. MORA…

    Yo no soy poeta ni escritor; pero me gusta desahogar mi alma escribiendo lo que siento dentro de mi y lo que admiro o veo de otras personas, asi como de la naturaleza misma.
    Por accidente cai en este portal y sin ser tan intelectual como las personalidades que le escriben, yo tambien fui conmovido por su forma de escribir. Tal vez en algun futuro pueda escribir como usted y sobre todo hacerlo con esa magia que la caracteriza.
    Reciba mi cariño, mi admiracion y respeto desde Mexico, donde tiene un admirador mas, Dios la Bendiga. José



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