Meditaciones frente a un cuadro de Vermeer
Dudé mucho antes de transcribir lo que tenía pensado para esta ocasión (Las dudas), ya que a todos nos compete lo referente a la salud (Psicología de la salud): “expertos en Salud corren para frenar la gripe porcina”, leo apenas me conecto a Internet, un título entre miles.
Es que hablar de la eternidad (La eternidad o el cambio) -en la medida en que mi pluma puede hacerlo, precariamente-, del infinito o incluso de pintura o de un pintor como Vermeer de Delft, parece hasta agresivo en estos momentos. Sin embargo, siento que el hombre es más eterno e infinito que cualquier evento, que la gripe o que la corrupción de los gobiernos (La peor pandemia de la historia de la humanidad: la gripe española). Nada de fin de la historia, sino que nos quedamos para siempre acá mismo, iguales pero tal vez mejores, ¿por qué no? (El fin: ¿de la historia, la historicidad o el historicismo?).
En homenaje a mis dudas, cedo las primeras palabras a uno de los “comentaristas” de la entrada del miércoles pasado, cuando me referí a una epidemia de dengue que asola la Argentina. Este autor, Osvaldo Bonini, quien además desde su blog llamado “La gente y su sombra” nos sorprende y nos hace reflexionar cada semana, apunta:
‘Les quiero copiar una parte de la conclusión de un análisis de Monografías sobre “La peste” de A.Camus.
“Probablemente el mensaje más importante que trae Camus en “La Peste”, es que en medio de las plagas se aprende algo: que hay en los hombres cosas más dignas de admiración que de desprecio. A pesar de estar toda la ciudad lanzada al dolor de vivir cara a la muerte, queda la posibilidad de una profunda solidaridad; esto es la prueba suprema para el ser humano, que si en oportunidades semejantes a las de Rieux y Tarrou, se comporta como ellos, es posible afirmar que la superará. Además, el ser solidario no es una tarea tan simple como parece, ya que es un compromiso incondicional con uno mismo y con los demás, donde se da todo y no se espera recibir nada a cambio. Por otro lado, el autor reconoce la individualidad esencial de cada persona, ya que no es justificable que se viva en la abstracción. La vida es lo concreto: está compuesta de pequeñas batallas y de éxitos pasajeros, no es eterna. Es por eso que la gente tiene que aprender a mirarse a sí misma y a respetar en la creación aquello que en los humanos es exclusivo e intransferible como experiencia y como respuesta.” (El Superaprendizaje).
Ahora, la meditación
Estoy sentada mirando la fotografía de un cuadro de Vermeer, La bordadora (Estudio comparativo entre Vermeer y Courbet).
No puedo dejar de pensar que esa mano en verdad se alzó, fue de ese color durazno con grises, enlazó el hilo, hincó la aguja, hizo una microscópica ranura en la tela, y que esos ojos bajos miraban nacer de sus propias habilidades una rosa ficticia, como Vermeer miraba su propio cuadro surgir (Arte y Filosofía. De Nietzsche a Heidegger).
Tal como la rosa que quedó inscripta en la tela tenía el modelo de todas las rosas de los jardines pero en particular el de una sola, Vermeer copiaba a todas las mujeres pero homenajeaba a su bordadora, su modelo, la mujer que estaba frente a él como ahora está el cuadro -o la fotografía del cuadro- frente a mí (El juego con lo inaprehensible).
No sé por qué esto me habla de cajas chinas y de mamushkas -esas muñecas rusas que consisten en una muñeca dentro de una muñeca dentro de una muñeca dentro de una muñeca, sigan ustedes… (¿Qué ocurrió antes del big bang? Hipótesis del ciclo infinito).
Sí: la mirada de la joven inclinada sobre la tela que observa la flor que está bordando; la mirada de Vermeer sobre la modelo que está pintando en su lienzo; la mirada del desconocido fotografiando el cuadro de Vermeer y mi mirada mirándolo me hablan de eternidad.
Es como una brasa encendida hace milenios que nos pasamos; la persona que dibujó en las cavernas el primer bisonte también nos lo pasó y el bisonte está con nosotros y también el primer humano que lo dibujó.
No, no hay muerte.
Envejecer es ir abandonando poco a poco la hojarasca (Gabriel García Márquez) hasta irse, pero quedan aquí esas cosas pequeñas que fuimos, y las que fabricamos; el cuerpo es sólo un instrumento para expresar esas cosas, y sólo eso se pierde para siempre, aun cuando no estoy hablando de cielos más allá (Más de filosofía).
Pero, aun así, y todavía girando la noria de la filosofía… ¡quisiera ver al natural la tela que bordó la modelo de Vermeer!
Esa tela tan desaparecida
Esa tela tan desaparecida como su bordadora es el cuerpo sólido que abandonaré cuando muera -o bueno, es una metáfora del cuerpo sólido que abandonaré cuando muera.
¿Por qué me aferro a él?
Casi, como todos, nací sabiendo que mi vida sería una despedida.
Aunque viva cien años, ¿qué son cien años en la historia del mundo, en la historia de las modificaciones del mundo?
Se necesitaron millones de años para hacer que estallara un único y opaco punto y nacieran de allí los universos: el big bang se repite cada vida.
Se necesitaron millones de años para que una aleta de pez del primer mar se convirtiera en mi brazo y en el tuyo.
Y otros millones para un pensamiento, y otros tantos para emitir sonidos parecidos a voces, y otros tantos para darles sentido a los objetos llamándolos con nombres, con palabras.
Para que conversáramos vos y yo.
¿Y pasarán tan rápido tu voz, mi voz, nuestros brazos y abrazos?
Pero en una cueva está el primer bisonte cazado por el primer artista.
En el viento la primera palabra.
En alguna especie de papel las primeras letras que escribió un hombre.
Y frente a mí el cuadro de Vermeer.
Y la modelo-bordadora.
Y Vermeer.
Y el fotógrafo desconocido.
Si quiero huir, adonde vaya las palabras me seguirán con su peso de objeto, de “carga” cultural; vestiré las telas que gentes antiguas diseñaron, por ejemplo una túnica; si para mis males decido olvidarme de los médicos, de la “civilización”, y beber tisanas, usaré hierbas de las que otros médicos descubrieron propiedades y bondades.
Mis gestos están calcados de los gestos que hicieron otros, no puedo levantar la mano sin imitarlos.
Los abrazo con mis brazos de aletas de pez modificadas.
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Comentarios
21 respuestas a “Meditaciones frente a un cuadro de Vermeer”Deje su comentario
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29 de Abril de 2009 a las 1:46 pm
Aaaaaa!!!… este escrito me ha gustado mucho, mucho… todos tus escritos llevan aprendizaje con emoción al máximo, mucho de ti que a la vez es algo de nosotros reflejado, en ese levantamiento de mano que acotas… pero hoy te reflejas en la huella, esa que dejamos y que viene de la que nos dejan, esa que considero tan importante como examen fundamental y secreto de nuestras vidas, esa propia huella que vemos o veremos reflejada en algún momento, en alguna parte, en algún otro… esa que será más fuerte en el libro de la vida de aquellos a quienes tocamos con un poquito más de fuerza, siendo su prólogo esa divina exclusividad atribuida por derecho.
Una de las técnicas de tratamiento emocional usual con mis pacientes es justo la huella, entender de qué se trata y hacerla consciente, porque es como la camarita que llevo siempre conmigo prendida –mi ejemplo particular- esa mía y única que de noche me muestra lo que he hecho, en un juego de sentirme bien por lo dejado y de observar aquello a reformar… esa camarita que a sabiendas de que la llevo conmigo, me ayuda a vigilar los pasos que doy para que sean los mejores posibles, que no pisen a nadie, que no se sientan retumbando, pero que si se huelan, y que el aroma sea grato… y deje huella… aunque a veces se me queda sin batería y es cuando meto la pata jeje –y es que nunca estaremos exentos de perder la fuente de energía-
Cultura y contracultura se nos presentan como hechos fehacientes de que existimos y que seguiremos existiendo en el tiempo y en la distancia de alguna forma, en alguna mente que nos posesione en otra, en alguna huella que lleve un poquito de la nuestra… acaso no lo sospecharon los que dejaron su grabados en las Cuevas de Altamira, esa necesidad de trascender, tan aparentemente inherente al ser humano… muchas serán huellas estupendas, como las que tu dejas en nosotros… y las que habrás de heredar en el tiempo a todos los que alguna vez te lean, o hayan tenido la dicha de compartir unos minutos contigo… hasta mis nietos llevaran un poquito de tu huella.
Un beso, aromado con rosas, como la de La Bordadora de tu Vermeer.
Jud.-♥
29 de Abril de 2009 a las 4:12 pm
Mori, dulzura… nada es eterno pero todo lo es. Y una huella que se deja no se borra nunca, como las que quedaron marcadas en las rocas para nuestro deleite.
Hace dos días me enteré que una persona que admiraba dejó este mundo silenciosamente y con la infinita sabiduría con que vivió. Una sabiduría hecha de cosas cotidianas… aletas de pez transformadas en manos que cocinaron, cosieron, peinaron miles de trenzas rubias, escribieron delicados poemas en cuartetas, pintaron esbeltas acuarelas anónimas. Era una isleña nacida en el Delta del Paraná de padres españoles, y vivió toda su vida entre el campo y una pequeña ciudad del interior. Pero cada vez que vuele un “panadero” en el aire, es su mirada que vuela, para sintetizar en palabras los pensamientos de la gente común… vaya mi pequeño homenaje a una mujer de ley que no se irá del todo nunca.
Y para los lectores de Vancho, y con el permiso tuyo, Morita, la segunda parte de su cuento “El viajero” se encuentra como comentario en mi blog… los invito a pasar para leerlo:
http://blogs.monografias.com/caminos-de-conocimiento/2009/04/13/calidas-manos-amorosas/#comments
Un cálido abrazo y besos en ambas mejillas para vos…
29 de Abril de 2009 a las 9:43 pm
Hola,
A pesar de no dejar comentarios en el blog, suelo leerlo con puntualidad. Este editorial me ha impresionado, porque he tenido ese tipo de pensamientos con cierta frecuencia, tanto asi que he llegado a comentar que me gustaria realizar alguna labor social sin esperar a recibir alguna remuneracion, de manera que al pasar brevemente por esta tierra ser recordada por un grupo mas amplio que el familiar. Estoy consciente de que no descubrire una vacuna o sere una persona influyente en ninguna area como para pasar a la inmortalidad. Pero tengo la inquietud de que nuestro paso debe tener un fin mas alla de ser uno mas. Pienso que pocas personas que han alcanzado la inmortalidad la encontraron sin buscarla.
No importa si hemos calcado los gestos de otros, si nuestra conducta es parcialmente heredada, lo que importa es que ya estamos aqui y debemos colaborar con las futuras generaciones para que como nosotros hemos encontrado llano el camino (al comparar mi vida con la de mi madre que en su adolescencia y temprana juventud no cocinaba con gas propano, ni tenia electricidad, etc. alguien aporto sus ideas para masificar ese tipo de comodidades), poder dejarlo trillado para facilitar la vida a los demas.
La idea principal que deseo transmitir es que la eternidad puede alcanzarse de multiples maneras, el tiempo es precioso y debemos aprovecharlo, ayudando a los demas se puede alcanzar la inmortalidad, aunque sea en un circulo pequeno. Nuestro presente sera el pasado de nuestra descendencia, tenemos una responsabilidad.
Espero no haber dado muchas vueltas para darme a entender. Saludos a tod@s.
30 de Abril de 2009 a las 12:11 am
UN CALIDO SALUDO MORITA
LEERTE Y SENTIR LO QUE DECÍS SIEMPRE ES UNA GRAN SORPRESA PARA MIS OJOS Y SENTIDOS .HABLAR DEL CUADRO DE VERNEER ,LAS PINTURAS RUPESTRES Y DECIR FILOSÓFICAMENTE QUE CIEN AÑOS NO ES NADA PARA VIVIR ,DESPUES DE HABER ESPERADO QUE SE FORMARA EL MUNDO Y QUE NOS FORMARAMOS NOSOTROS PARA HABITARLO,Y QUE NADA DE ENFERMEDADES NI MEDICOS,QUE UNA TISANA ES LO MEJOR PARA SENTIRSE BIEN ,ME ENCANTÓ.
ME HACES RECORDAR EL TANGO :” QUE CIEN AÑOS NO ES NADA,QUE FEBRIL LA MIRADA ERRANTE EN LAS SOMBRAS TE BUSCA Y TE NOMBRA,VIVIR AFERRADA A UN RECUERDO QUE LLORO OTRA VEZ”……ETC
CON AFECTO
EVANGELINA LUNA REVOREDO
JOURNALIST
SINDICATO DE PRENSA DE BUENOS AIRES
SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES
CIRCULO DE ESCRITORES PERUANOS
30 de Abril de 2009 a las 8:01 am
me gusto mucho su meditacion… me gustaria poder leer mas de la escritora…
tengo 16 años y no me motiva mucho leer, pro felicito a la escritora por poder lograr captar mi atencion.
desde ya, muchas gracias.
veloso salomé.
30 de Abril de 2009 a las 9:12 am
Me gusto lo que acabo de leer y añado mi pensar,yo creo en la Eternidad,así que odos mis actos y mis pensamientos pasan por ahí.Creo en la eternidad del AMOR,que siento por mi hija,esa hermosa niña que alegra mis días,llamada Nicole.Por mi esposo que se esfuerza a diario pra brindarnos todo lo que necesitamos pero por sobre todo por su ejemplo,como ser humano9,como cristiano,como esposo,amigo.hermano y como Padre.Creo que los seres humanos se detienen demasiado en cosas sin importanvçcia y nos equivocamos,la vida pasa demasiado aprisa,y se peierden las oprtunidades:de mirar un amanecer,de tomar mate y conversar con amigos,de decir te quiero…etc.Creo que solo nosotros podemos cambiar,Creo en Dios y en su Hijo Jecucristo ,los siento cada día.Disfruta del cuadro que mencionó la autora de esa hermosa reflexión
30 de Abril de 2009 a las 10:03 am
Mora Torres, estoy aquí, por los siglos de los siglos, para acompañarte. VANCHO
30 de Abril de 2009 a las 12:51 pm
Morita, mi muy Amada Mora…
Gracias, como siempre por tu Entrega,
y por la oportunidad de comprobar como
se cruzan nuestros caminos y…
como la era tecnologica nos mantiene tan
cerca y tan unidos, parece que leyeras
en nuestras mentes y nos estimularas para
compartir contigo… siembras en nosotros y
y es una lastima que por falta de tiempo y de espacio
no veas lo tupido de los Frutos…
…Jan Vermeer, uno de mis primeros preferidos…
Cuantas cosas que escribir!!!
Pero reconociendo entre nuestro grupo,
a los que amamos la Pintura, logro el espacio
para reporducir una traduccion que hice hace tiempo
y que considero muy Intrersante…sale tracuccion con Copy-Paste
“”ALL THINGS PAINTER…
Camaras sin rollo. By John Derry
Con el auge de la fotografía digital, utilizar una fotografía como el punto de partida para la creación artística de imágines a llegado a ser algo fácil. Dentro de una gran parte de la comunidad creativa esta práctica es vista como una forma de hacer trampa. Su propuesta es que un “real” artista empieza con un lienzo en blanco. Podría un usuario de Corel Painter sentir algo de culpabilidad cuando emplea estas técnicas de asistencia?…
Desde que los artistas han estado dibujando sobre superficies planas, ellos han tenido que valerse de técnicas para ayudarse en la búsqueda del realismo. Previo al Renacimiento, la mayoría del arte fué principalmente empleado para ayudar a la Iglesia en la enseñanza a un pueblo analfabeta. El uso del Simbolismo en vez del Realismo, fue primordial para el artista y para su audiencia.
Con el Renacimiento vino el Humanismo y el florecimiento de las ciencias. El Arquitecto Florentino e Ingeniero-artesano Brunelleschi a sido acreditado como el inventor de la perspectiva lineal. Este sistema matemático con precisión describe el efecto visual de que el aparente tamaño de un objeto decrece cuando se incrementa la distancia hasta el observador. El uso de la perspectiva permite la representación de escenas tridimensionales en una superficie bi-dimensional.
Debido a la sofisticación de nuestra visión, es dificil para nosotros evaluar el impacto emocional de una imagen pintada tridimensionalmente sobre una población no-familiarizada con la representación de una perpectiva. Dominar esta habilidad, aumentó el realismo plasmado por los artistas con esta poderosa herramienta para la comunicacion visual. A medida de que la teoria de la Perspectiva se difundió entre los artistas , varios mecanismos de ayuda fueron creados a fin de asistir en la transcripción de la realidad a una superficie de dos dimensiones.
Concurrente con el Renacimiento fué el desarrollo de los científicos en óptica. Lentes finamente pulidos fueron usados a fin de mejorar la observación de los cielos, asi como tambien otros objetos microscópicos. Uno de estos lentes fué eventualmente montado en el orificio de una camara oscura, una técnica que empleó un espacio oscurecido, tal como un cuarto, para proyectar una escena exterior sobre una superficie bi-dimensional alojada dentro del interior del cuarto. Esto es escencialmente una camara del tamaño de un cuarto y sin rollo… (entiendase sin pelicula).
Alrrededor de mediados del siglo 17th., empiezan a aparecer pinturas representando imágenes con una asombrosa precisión óptica. Este es el mismo período de tiempo en que la cámara oscura basada en lente-espejo llega a ser conocida por los artistas, particularmente por los pintores al óleo Holandeses. El trabajo de pintores tales como Jan Vermeer ha sido el objeto de análisis escolar demostrando el uso de la cámara oscura como una herrramienta en la creación de sus temas descriptivos de la vida cotidiana.
El trabajo de Vermeer exhibe una dramática y precisa representación de luz y color. La diferencia en el tamaño aparente de objetos relativa al observador es consistente con una imagen proyectada ópticamente. El efecto óptico del suave halo alrrededor de objetos brillantes e iluminados, está presente. Para mantener un perfil competitivo, los artistas que emplearon la cámara oscura fueron altamente celosos y mantuvieron en secreto su uso, dejando al público en duda de como ellos lograban pintar con tal Realismo.
La Cámara Oscura de nuestro tiempo es la pantalla de la Computadora.Un fotógrafo puede coexistir facilmente dentro del estudio de arte de los pinceles de Corel Painter, el artista tiene la libertad de llevar su diseño de Paintbrush a una fotografía. Exactamente como la teoría de la Perspectiva y la cámara oscura antes de él, el programa Painter Brush es otra herrramienta tecnologicamente avanzada de interés para los artistas. Con cada una de estas herramientas, una imagen de la realidad es presentada como un punto de partida. El Artista, entonces desarrolla la imagen con un toque de su sensibilidad, imprimiendole su sello particular.
Logrando asi el Artista ser el rollo o película.
Traducción:C Gaytán (solayd@hotmail.com)
Tomado de The Painter Canvans/July 2006
Articulo Original escrito por John Derry
30 de Abril de 2009 a las 1:06 pm
Hola, Mora y amigos, no los quiero aburrir, pero me gusto esa jerga de hoy, siempre he insistido en conoceros vos mismos para poder percibir y desenvolverse en el entorno humano con propiedad, si es verdad Albert Camus con su literatura acerca de lo absurdo como medio de concebir solidaridad es patética, sublime, y promueve una estética de características seculares.
Sigmund Freud , lo simplifica maravillosamente cuando dice el genio es aquel que ve cosas que el mas del común no puede ver, y lo compara con los pájaros, diciendo estos últimos elaboran sus nidos con el propósito de vivir, librarse de los avatares e inclemencia de factores naturales y no naturales. En cambio, los verdaderos arquitectos, los genios de la arquitectura elaboran casas a petición de otro genio, el que desea VIVIR, no como pájaro, que es comodidad sino como humano que ama la representación de la belleza que su razón le concede.
Nuestro pintor, aludido, tiene en su haber algo que otros, o no han tomado en consideración, son muy aparte de su estilo, o le han hecho caso omiso, todo depende de la corriente pictórica. “La luz”, quien la atrapa la goza, Prometeo sucumbe ante las fuerzas de los rayos deslumbrado por su esplendor, Vermeer , la plasma con sutil delicadeza pero con un esplendor desbordante de sublimidad, sus confinamientos le otorgan al observador una clara sensación de soltura y comodidad representada en la labor que desempeñan las imágenes en sus obras “La Lechera” por ejemplo; representa un espacio encerrado pero se nota alumbrado única y exclusivamente por la colación de la “luz” por la ventana, en esta no se advierte calor ni malestar sino por el contrario un estado apacible de comodidad.
Nosotros tenemos a nuestro A. Reveron, aunque de estilo diferente siempre se aboco por atrapar la luz y plasmarla en sus obras de la forma mas natural y sublime posible (Estética sin mas).
¡os ama!
Joise
30 de Abril de 2009 a las 6:42 pm
de Pablo Neruda “Oda a los calcetines”
Me trajo Mara Mori
un par de calcetines,
que tejió con sus manos de pastora,
dos calcetines suaves como liebres.
En ellos metí los pies
como en dos estuches
tejidos con hebras del
crepúsculo y pellejos de ovejas.
Violentos calcetines,
mis pies fueron dos pescados de lana,
dos largos tiburones
de azul ultramarino
atravesados por una trenza de oro,
dos gigantescos mirlos,
dos cañones;
mis pies fueron honrados de este modo
por estos celestiales calcetines.
Eran tan hermosos que por primera vez
mis pies me parecieron inaceptables,
como dos decrépitos bomberos,
bomberos indignos de aquel fuego bordado,
de aquellos luminosos calcetines.
Sin embargo, resistí la tentación
aguda de guardarlos como los colegiales
preservan las luciérnagas,
como los eruditos coleccionan
documentos sagrados,
resistí el impulso furioso de ponerlas
en una jaula de oro y darles cada
día alpiste y pulpa de melón rosado.
Como descubridores que en la selva
entregan el rarísimo venado verde
al asador y se lo comen con remordimiento,
estiré los pies y me enfundé
los bellos calcetines, y luego los zapatos.
Y es esta la moral de mi Oda:
Dos veces es belleza la belleza,
y lo que es bueno es doblemente bueno,
cuando se trata de dos calcetines
de lana en el invierno.
Morita, mis caricias más abrigadas para tu lucha.
30 de Abril de 2009 a las 7:48 pm
Otra!
Federico García Lorca
La monja gitana
Silencio de cal y mirto.
Malvas en las hierbas finas.
La monja borda alhelíes
sobre una tela pajiza.
Vuelan en la araña gris,
siete pájaros del prisma.
La iglesia gruñe a lo lejos
como un oso panza arriba.
¡Qué bien borda! ¡Con qué gracia!
Sobre la tela pajiza,
ella quisiera bordar
flores de su fantasía.
¡Qué girasol! ¡Qué magnolia
de lentejuelas y cintas!
¡Qué azafranes y qué lunas,
en el mantel de la misa!
Cinco toronjas se endulzan
en la cercana cocina.
Las cinco llagas de Cristo
cortadas en Almería.
Por los ojos de la monja
galopan dos caballistas.
Un rumor último y sordo
le despega la camisa,
y al mirar nubes y montes
en las yertas lejanías,
se quiebra su corazón
de azúcar y yerbaluisa.
¡Oh!, qué llanura empinada
con veinte soles arriba.
¡Qué ríos puestos de pie
vislumbra su fantasía!
Pero sigue con sus flores,
mientras que de pie, en la brisa,
la luz juega el ajedrez
alto de la celosía.
Estas caricias pretender abrigar, Morita, el agotado rumor de la vida, que susurra tu nombre también.
1 de Mayo de 2009 a las 1:58 am
Siempre estoy feliz de leerlos a todos, un saludo afectuoso a cada uno y a mis hermanos mexicanos un gran aliento, recuerdo también a Marthita, como lo hace Osvaldo.
Albert Camus nació en Mondovi, Argelia, el 7 de noviembre de 1.913, cuando Francia dominaba a ese país africano. A una edad temprana quedó huérfano de su padre agricultor y le tocó vivir en medio de todo tipo de privaciones materiales por la situación económica precaria en que quedó la familia. Su infancia transcurrió en un barrio pobre de Argel y pudo adelantar sus estudios gracias a una subvención que daban a familias víctimas de la guerra. Estudió Filosofía y Letras, mientras trabajaba en diversos oficios para colaborarle a su madre. Luego trabajó como actor y periodista, pues fue rechazado como profesor de esa materia a causa de la tuberculosis que padecía. Su primer trabajo periodístico fue en el Alger-Republicain, y a los veintisiete años se traslada a Paris para colaborar en el Paris-soir. Durante la guerra, con la llegada al poder de los nazis, cerró filas en torno a la resistencia y, a partir de 1943, dirigió el periódico Combat, un órgano clandestino de esa militancia. En esa época ya era un impulsador del teatro del absurdo y había fundado una compañía teatral en la que fue actor y director.
Un hombre que vivió de cerca lo que podría significar estar pronto separado de este mundo, época de confusión pestes y guerras, y razón tuvo en declarar que la vida no es eterna, refiriéndose, si me imagino bien a la vida que existe en la materia llamada cuerpo.
Es muy cierto, que el hombre trasciende dejando huellas positivas o no, siempre se deja testimonio en su paso por esta vida.
Para el ser humano de mente existencialista existe un gran abismo común que lo angustia por desconocimiento de no poder aclarar por sí mismo, ni sus amigos, o todos los libros intelectuales y filosóficos que lea; de dónde viene y hacia dónde va.Es decir, cuál es su propósito, el por qué vive aquí y ahora…
La preocupación toma consistencia una vez que aparecen las canas, las arrugas y las enfermedades, y es natural que así suceda, por cuanto la naturaleza de la que está hecha el ser proviene de un ser superior que es eterno; Dios, quien es eterno e infinito. Por tanto, el hombre no ama, ni desea la muerte, ni la peste, ni nada que se le parezca, fué creado para la eternidad, “A su imágen y …”
Dios es A-Mor: A=sin, Mor= muerte, entonces Dios no tan sólo tiene amor, sino que él es AMOR, luego si amor es sin muerte, Dios es infinito. Algo que ni la más sofisticada ecuación algebráica de la física cuántica pueda explicar, entonces ahí está el problema, el hombre se toma la cabeza a dos manos y prefiere quedarse confundido o pensar que su brazo alguna vez fue aleta de pez. Por favor Mora, no seas una de ellas. Eres inmortal e inteligente, y te irás como yo y todos los demás al descanso cuando él lo decida. Perdona si mi tema es recurrente, pero permite que te diga lo ¡Mucho que Jesús te ama!, dió su vida por ti, y fuiste creada por el Padre para la eternidad, sólo tienes que creer con el corazón en su hijo, eres tan especial y única, que no hay otro ser igual a ti en la tierra,( ya lo he dicho antes, pero qué importa), nos diferenciamos uno de otro en más de cinco áreas: ADN. Sustancia xx, en el pelo y uñas, concavidad del paladar, cornea del ojo, y huella digital, éstas últimas descubiertas gracias al avance tecnológico.
Te mando un gran abrazo y muchas bendiciones, querida amiga.
1 de Mayo de 2009 a las 9:58 pm
Muy bella disertación.
El cuadro se denomina también “La encajera” o mejor “La encajera de bolillos”. Sobre él hasta se hizo todo un programa en Film & Arts en aquella excelente serie que se llamaba (o quizás se llama aun y no la han terminado) “La vida privada de las obras de arte”. Además, la entrega que nos concedió Celestino es suficiente y hermoso complemento a la inspiración de nuestra Mora.
Me incliné a aclarar el nombre del cuadro porque los encajes tienen una magia que supera con creces a los bordados. Cuando a uno le hablan de encajes le abren la mente al glamour, a lo sensual. Y Vermeer pintó a una dama realizando un encaje de bolillos. No cualquier bordado.
Copio de Internet la opinión de un señor Carlier, (Carlier, por lo que he podido leer, era una especie de crítico de arte y algo parecido a un estilista del siglo XVIII):
“El encaje es una de las expresiones más bellas del arte decorativo y también de la mentalidad más refinada que ha presentado hasta ahora la historia social”
(Cuando lean esta opinión, seguramente pensarán que Carlier tenía una fábrica o venta de encajes. Por mi parte creo que se quedó corto y le faltaron algunas palabras como insinuación, velación, magia, perfumes, licores)
Copio de Internet (http://www.encajedebolillos.es/): “El origen histórico del encaje se fija por lo general a mediados del siglo XVI y se supone que nació en Venecia. Pero si entendemos por encaje cualquier tejido transparente y bordado, hay que remontarse a las antiguas civilizaciones de Oriente para encontrar sus primeros vestigios. Se pudieron fabricar en la antigüedad bordados sobre telas transparentes, al igual que sobre piezas tupidas y hasta llegar a formarse mallas de pasamanería con adornos, de todo lo cual hay indicios y noticias y así la historia del encaje se confunde con la del bordado. Pero según la definición de encaje, se supone que es más reciente habiéndose disputado su paternidad venecianos y flamencos a mediados del siglo XVI.”
Y la definición que da Wikipedia de encaje de bolillos: ” El encaje de bolillos es una técnica de encaje textil consistente en entretejer hilos que inicialmente están enrollados en bobinas llamadas bolillos para manejarlos mejor. A medida que progresa el trabajo, el tejido se sujeta mediante alfileres clavados en una almohadilla, que se llama “mundillo”. El lugar de los alfileres normalmente viene determinado por un patrón de agujeritos en la almohadilla.” (http://es.wikipedia.org/wiki/Encaje_de_bolillos)
Añado que cuando llegaron las máquinas textiles, las artistas artesanas se esmeraron en complicar sus diseños para superar a las máquinas. Desafortunadamente, los ingenieros superaron con creces esas complicaciones y la actividad artesanal quedó en desuso. No obstante en Brujas todavía hay personas que se dedican a esa actividad) En el tiempo de Vermeer se pintaba con frecuencia a encajeras, porque era un signo de feminidad hogareña.
————————
Pero la sola mención de “bordado sobre telas transparentes” ya invoca una dimensión diferente en la visión de la dedicada dama y podemos dejar volar la imaginación y pensar lo que podría haber estado pensando, con la mente puesta en el impacto que causaría el traje que con tanto afán prepara. Imaginarla en ese agradable estado de excitación donde alguien vislumbraría un hombro, un pliegue, un algo velado, insinuado a través de la rosa que con tanto empeño bordó. Tapar con bordados para dejar ver, el fascinante arte de la moda para seducir.
Quizás ese próximo viernes asistiría a una fiesta y por fin lograría que el Van Rickeer, demasiado ocupado en negocios, puertos y embarques, demasiado envarado, viéndola regia, bella y encantadora le pediría que tocara el dulcéleme (único instrumento que podía tocar una dama en público) y quizás hasta se animara a bailar al ritmo del “hurdy-gurdy” ese desenfrenado “baile del huevo” que rozaba la moral y que los curas detestaban, pero que permitía enseñar algo de la pierna y alegrar el corazón.
O quizás estaba por casarse y preparaba el trousseau y jamás sus dedos habían manejado mejor los bolillos y jamás sus ojos habían sido mas finos, más precisos. Sabrá Dios cuántas rosas más le faltará bordar sobre esos encajes, los de su bata azul con la cual deslumbrará a quien desea y a todos los que la hubiéramos podido ver.
Con esa evocación de encajes, de sedas con encajes, de transparencias y perfumes, todo en un ambiente dorado que ha persistido a través de tantos siglos, me apego a lo dicho por Mora: nada muere del todo.
2 de Mayo de 2009 a las 6:19 pm
Me preocupa que ésto sea leído por miles.Si ud. vive en Buenos Aires de dónde obtiene datos catastróficos sobre el “dengue” ? No nos está matando el dengue precisamente, ni nada parecido!!!
nos mata la desidia de los que suben al gobierno, y solo hay un porcentaje depreciable de mortandad que sobre los más de cuarenta millones que somos no es calificable como “país en cuarentena”.
saluda a Ud. cordialmente
SELINA.
3 de Mayo de 2009 a las 1:10 pm
hola morita, como diriamos en boyaca , colombia, sumerce es de esas personas que obligan a querer a respetar a adorar la vida sin apegos pero con relidad y respeto, tratando de dejar un legado de sabiduria inata a las proximas generaciones; admiro ese poetisa que dejas ver en sus palabras y que deja retratadas en el interior de mi ser. GRACIAS POR HACERLO
4 de Mayo de 2009 a las 9:01 pm
Hola, me gusto mucho su meditación espero tener la dicha de seguir haciendolo, un afectuoso saludo.
5 de Mayo de 2009 a las 12:07 am
Mora:
Saludos y apenas te leo, me atrasé un poco pero me pondré al corriente, mi GABO muy bien
siempre tocas las fibras de la emoción, de la cultura y toda la imaginación.
Si aqui estoy amigos siberamig@s
si me encuentro bien, bueno no tan bien, estuve hoy en el hospital, me asusté pues tenia dolor de cabeza, dolor de anginas y gripa, afortunadamente no es influenza, fue un poco dificil, vi morir a una nenita de 10 años y tuve algunos de mis alumnos enfermos, afortunadamente ya se están atendiendo y van de salida ya el 7 de mayo nos integramos al trabajo.
Gracias Osvaldo, gracias Blanca Estela, he escrito algo, pero tambien me desconectaron el INTERNET, por exeso de pago jajaja… la crisis tambien me ha pegado duro, no he podido trabajar y a duras penas alcanza, pero ya aquí estamos.
y frente a la epidemia esto escribí:
A mi enfermedad
llegó para quedarse
aquí muy dentro………………..
y queriendolo borrar de mi mente
más la recuerdo
es más que fiebre me dá,
sólo de pensarlo…………..
como me hace soñar
y soñar como una locura
como una grave
y crónica enfermedad…..
que pulula por doquier,
en mis sueños,
en mis fantasías,
en mis pensamientos
en mis sensaciones,
en mis ilusiones,
infectando mi alma y mi mente
atrofiando mi corazón
y cada célula
invadiendo todo mi cuerpo,
todo mi ser
como mortal epidemia
y mi mente a cada instante
evocandolo
cada detalle,
cada pequeña cosa
que me virulea la mente.
Los síntomas:
recuerdos efusivos,
fiebre muy alta.
aleteo en el pecho,
mariposas en el estómago
tremenda emoción,
fuerte palpitar
necesidad de verlo
y sed de vino tinto,
Evocación de muchos recuerdos
sueños extremadamente eróticos,
ganas, muchas ganas y deseos.
acaso necesite vacuna
para inmunizarme???
ojala ya exista esa vacuna
o sigo enferma
estoy pensando que usted tiene
esa vacuna, que no..???
solo su amor me inmunizará
solo su amor me sanará
solo su amor me levantará a seguir
y vacunarme,
si necesito vacuna antiviral
con antigeno Amor H1N1 no hay más.
tiempo de incubación: como 1 a 7 noches
considerada como enfermedad grave pero curable
se requiere vacuna y refuerzos mínimo cada semana
muchos besos y comprensión.
cariños y emoción
Recordandote horrible virus
y volvi a recordarte
y hoy si voy a apagar la luz
para pensar en ud……………
http://www.youtube.com/watch?v=ugij_DDJYi8
ops… saludos amigos
y ya regresé, saben me sisque cuando salió todo
el nombre y me sentí muy a la vista
y sólo quería que supieran mi nombre
pero salí al umbral de la puerta
queriendo que me vieran
y queriendo pasar desapercibida
pero en fin… que mas dá
si me conocen por mis poesías
mis sentimientos ja ja ja
sólo que soy un poco tímida
Abrazo apapachador
aca en mi tierra ya no se quieren
ni dar la mano, ni besarse,
tremendo choque,
así nos saludabamos efusivamente,
abrá que inventar saludos
que no sean las feas
reverencias de los nipones
que desperdicio,
por eso mejor les mando
mil besos y abrazos
apapachadores y sin riesgo
de contagiarlos ja ja ja
porque la fiebre es…mmm…
Martha
5 de Mayo de 2009 a las 1:00 am
Mora:
Estaba leyendo todo lo del dengue y las epidemías, aquí en México, estamos pasando por una epidemia de influenza, mal llamada porcina, pues ni siquiera es esa es una mutación entre influenza aviar, porcina y estacional, al parecer ya la bautizaron como “Influenza Humana”, yo viví algunos casos de cerca, pero tambien a despertado mucha polémica, por las proximas elecciones en mi pais, por la visita del presidente de los EEUU y por cuantioso prestamo que el FMI hizo a México, verdades, mentiras, mitos, muchos de mis alumnos saturaron mi correo con infinidad de preguntas y de información política, pues yo doy dos asignaturas que tienen que ver una que es MICROBIOLOGIA y tenemos una unidad en donde vemos Virus y viroides, y otra de TECNOLOGIA DE PRODUCTOS PECUARIOS, y trabajamos mucho con cerdos, supe responderles muchas de sus preguntas, pero aquellas que llevaban sesgos socio-políticos de verdad que al leer a mis amigos José I. y a Osvaldo de verdad quisiera compartir, pero este espacio se me hace pequeño, como para mandarles los mensajes, por lo que, si me quieren hechar una mano les mando mi correo, pues sus comentarios me parecen muy interesantes marthalilia_63@yahoo.com.mx gracias por permitirme participar en tu blog Morita, besos y saludos a todos.
MARTHA
5 de Mayo de 2009 a las 1:04 am
Mora:
Y es una pena que en pleno siglo XXI haya mucha discriminación, lo que hacen los chinos con mis compatriotas Méxicanos es denigrante, por eso les digo, no compren productos CHINOS, que son desechables, y solo duran una puesta, invaden todo pero no sirve, consuman lo hecho en su pais.
MARTHA
5 de Mayo de 2009 a las 5:21 pm
Carlos Alberto, firmo todo lo que escribes; es un grato compartir mismos reconocimientos y puntos de vista.
Quizás mi comentario no sea más que un añadido al de José, siempre tan certero. Siendo así, reconcozco que me he demorado en intervenir, pues tengo una no muy confiable memoria y buscaba afanoso una reproducción de Vermeer; encontré algunas, pero no la bordadora o tejedora o no se cuanto más. Mientras buscaba en libros viejo, incluso en diccionarios, mi memoria fue cada vez más recordando la luz y los colores de la paleta de Vermeer. ¡Qué película aquella de la perla en la oreja!
Al fin dí con una pequeña reproducción. El revoltijo de mi memoria tendió a ordenarse. Pasé ratos con la mirada recorriendo, intruseando; gracias, Mora. Vermeer pintó para mí este cuadro que alguien fotografió y alguien imprimió para que pudiera verlo en un pueblito de Chile –zona central-. Muchos años ya que no lo veía; quizás cuarenta años alojado en algún rincón del Taller de la Memoria (recordando a Néstor Mourelo, gran poeta costarricense).
Fondo plano que camina hacia nosotros –la distancia de nuestros ojos- en la partidura del pelo. La luz e desplaza de derecha superior a izquierda inferior, derramándose sobre la tejedora, particularmente en la frente y parte de la mejilla y sus manos –sus dedos-; esa luz tiene una dirección que tiende a la oblicua. El color amarillo de la blusa replica no sólo la luz directa, sino además como “veladura” se agazapa en el fondo -¿la pared?- y se mueve casi como áurea de la cabeza de esta mujer que nos oculta la mirada con sus párpados cerrados para nosotros pero abiertos lo justo para trazar una recta fija sobre el bordado.
La mirada fija, ya enamorada del juego de formas y color que nos propone el artista, tiende a crear una recta que une el vértice superior izquierdo con el vértice inferior derecho: ¡exactamente opuesto a la dirección de la luz! En esta suerte de “X”, el rostro queda a partir del punto central –medio del pecho- hacia la parte superior del rectángulo pictórico; en tanto las manos hacendosas quedan en la parte inmediatamente inferior derecha. Juntas establecen un centro del cuadro tan poderoso y atractivo que Vermeer se siente en la necesidad de jugar con las formas del primer plano que le permiten un juego de artificios de luz y sombra que “expanden el cuadro”.
Como de Vermeer se trata, la luz es gran personaje –siempre lo es, tanto en pintura como e escultura; lo que el espacio para la arquitectura-; en las manos, brazos y dedos, la luz tiene su mayor sortilegio. Aún cuando no logro apreciarlas en toda su magnitud en la pequeña y torpe imagen que tengo a la vista, si se percibe cómo esta juega entre los dedos y en los dedos (no olvidemos el hilo transparente y misterioso que une los ojos de la mirada con ese punto). Es tanta la difusión o juego de malabar de la luz en ese punto –hasta rebotando del pecho, donde debiera ir un botón si se tratara del siglo XX-, que existe la posibilidad que se invente un nuevo foco de luz que cae sobre el brazo derecho; más suave, o menos vigoroso, sólo como sendero de llegada a foco central: los dedos de esas manos que poetisa con tanto acierto nuestra Mora. ¿Tendrá ella en su entorno quien eternice la luz sobre sus manos mientras trabaja sus escritos que nosotros devoramos? ¿Será tarea de uno de nosotros, Joise Vermeer, Osvaldo, Martha…?
En tan poco espacio donde trabaja Vermeer, el dibujo es necesariamente trascendente; aquí aparece el arquitecto Vermeer. Generalmente la crítica se ha concentrado en el dibujo como expresión de las formas; que no se nos escape el dibujo como proporcionalidad, equilibrio…y mensaje: Dividamos el cuadro en tres partes horizontales e iguales: pongamos a la parte superior el valor de lo divino, al centro el valor de lo espiritual-humano que nos puede o no llevar a lo divino; en el tercero, plano de abajo, lo terrenal- profano; ¿lo hicieron? ¡qué lectura, queridos! Sigamos: trazo al medio y vertical, lado izquierdo lo femenino; derecho, masculino. De otra forma: la idea y lo abstracto, lo material y el trabajo concreto.¿verdad que nos envuelve un algo misterioso que Mora bebe como saliendo de un desierto y que nosotros reconocemos recién como un necesario rocío en la mirada escrutadora?
No me canso de decirlo: Mora es más.
Vermeer también.
VANCHO
6 de Mayo de 2009 a las 12:04 pm
¡Qué gusto oír nuevamente a Martha, ahora como saliendo vencedora de la ultratumba de los virus y de las publicidades atormentantes!
¿Qué no se besan, nos dices?
¡Qué barbaridad de virus es ese que mata el beso!
Que tendrán que japonizarse con genuflexiones entre bramidos ininteligibles, sin contacto, sin saber nunca si también comparten calores, sin los roces que nosotros, los latinos, en general reducimos a un beso en el aíre con las mejillas en contacto, pero que en otras partes, más sabias, incluye un beso cierto, aunque breve, para evitar que los diapasones se alboroten.
Cosa grande tenerte otra vez, Martha la más querida.