Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Vengo a despedir a mi segundo padre

En la Argentina, en la primavera del ‘83, el dolor se tocaba, era casi sólido (Los idus de marzo: el consenso civil al advenimiento de la dictadura militar argentina). Todos teníamos algún familiar, amigo o acaso sólo conocido al que le habían arrancado toda esperanza (De cómo se construye la esperanza).

Pero, paradójicamente, también la esperanza se tocaba (Finalidad y paradojas del comunismo platónico).

Una mañana de esa primavera –no sé si el recuerdo pinta colores y pone aromas frescos exquisitos, pero era la más espléndida que rememoro en muchos años- los argentinos fuimos a votar (El voto electrónico: el caso vasco).

Al entrar a una escuelita de barrio para depositar mi voto, una señora que tenía muchos años estaba discutiendo con los guardias: “¡No encuentro el cuarto donde se vota a Alfonsín!”, vociferaba (Calidad de vida en la tercera edad e hipoacusia).

Los policías trataban de explicarle que el voto no debía ser “cantado”, porque sería invalidado , y la señora persistía indignada en sus demandas: “¿No debería haber un cartel indicativo que dijera “Alfonsín”?”.

Entré y vote y nunca supe lo que ocurrió con la indignada dama, quedó como una anécdota pintoresca, pero todavía puedo revivir el especial latido que había en mi corazón esa mañana y, podría asegurarlo, en el corazón de casi todos (La felicidad, esa constante búsqueda).

Por la tarde fueron llegando los primeros cómputos, y los siguientes, y los definitivos al llegar la noche, y aunque allí lo que se esperaba no era específicamente el triunfo de una persona en particular, sino (¡oh, palabra!) el de la democracia, me alegró enormemente que Raúl Ricardo Alfonsín fuera elegido presidente (Golpes militares y salidas democráticas).

Yo vivía todavía en Santa Fe, así que no tuve oportunidad de concurrir a la archihistórica Plaza de Mayo (Historia de San Telmo -Buenos Aires, Argentina).

Resolví pasarme toda la noche mirando televisión y ahora, cuando los noticieros acuden a sus viejos archivos para refrescar esa jornada, me parece haber estado allí, en esa plaza renacida; tengo presente hasta la brisa que rozó alguna cabellera de las que estaban en el histórico balcón.

Y, especialmente, la fuerza de la voz, de los gestos, de la persona total de Alfonsín, como quien recuerda la fuerza del surgir de una nación (El Poder Ejecutivo de la Nación).

Y eso eran efectivamente esas imágenes, las de un nacimiento (El nacimiento del organismo social argentino).

Luego todos –latinoamericanos, americanos, europeos, asiáticos, africanos- quedamos subyugados por la decisión de Alfonsín de juzgar a los militares que habían tomado vidas, torturado y acabado el país.

Mundialmente se conoció como “El Nüremberg Argentino” este juicio (Proceso de Nüremberg), pero en algunos aspectos fue más importante: en primer lugar por el número de acusados.

Alfonsín encargó a uno de nuestros mayores escritores, Ernesto Sabato (Sabato - El túnel), la investigación y redacción de un informe que diera cuenta con pelos y señales de las atrocidades cometidas por la dictadura en cada gran ciudad, o pueblo, o distrito, o comisaría.

El resultado fue el libro Nunca más, escalofriante cómputo de torturas y asesinatos, que la prosa de Sabato no quiso ni pudo aligerar: eran cifras y actos feroces.

Pasó el tiempo. Alfonsín debió hacer algunas concesiones para mantener la democracia. En la Argentina todavía quedaba –y queda- resentimiento y algún que otro deseo trasnochado de… un golpe más. Pero hizo lo indispensable solamente como para que eso no ocurriera; de los responsables absolutos no quedó nadie sin ser juzgado y castigado. ¿Y qué más podía hacer? Sin concesiones, habríamos vuelto al estado policial.

Pasó mucho tiempo, y vinieron otros gobiernos. Algunos empezaron a recordar de mala manera a Alfonsín: parecía que había gente que tenía la clave para enriquecer al pueblo, para que hubiera pan y trabajo permanentes, para que nunca volvieran los días más tristes, los del Proceso militar.

Por supuesto, nada resultó así.

En los últimos años la figura del líder radical cobró ante todos su verdadera dimensión: nadie podía discutir que durante toda su vida había dado lo mejor de sí mismo, de sus esfuerzos y aptitudes.

Era un gran estadista, un socialdemócrata sin máscara, un orador sin mentiras ni medias verdades. Franco, abierto, amigo de sus amigos y siempre listo para ayudar a quien no lo fuera y de todos modos necesitara su consejo u opinión.

Un gobernador peronista dijo: “Todo lo envolvía en calidez, en humanidad, de cualquier partido que uno fuera, daban ganas de ser su amigo”.

Una vicejefa de gobierno de signo opuesto afirmó: “Cuando pienso en quién podría hablar con solidez y verdad en el escenario político actual de Argentina, la primera que se me aparece es la figura de Alfonsín”.

Y hoy, en el Congreso, donde sus restos son velados, una mujer de poncho rojo identificada como peronista –es decir, del partido opositor al del líder radical-, dijo: “Vengo a despedir a mi segundo padre. Él me enseñó a no discriminar por partido ni banderas, además de ayudarme a crecer con sus consejos”.

Entonces noté en el ataúd abierto el rostro tranquilo de Alfonsín; había entrado con calma en la inmortalidad de la historia.

Mora Torres

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Editorial

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Comentarios

19 respuestas a “Vengo a despedir a mi segundo padre”
  1. María Celeste Cécere dice:

    Querida Mori… ¡qué cálido tu retrato de Alfonsín! Me encantó, realmente, a pesar de que nunca fui de su mismo signo político.
    También recuerdo con emoción y nostalgia ese glorioso día de octubre cuando fuimos a votar: la democracia volvía y con ella, después de la larga y espantosa noche de la dictadura, volvían las esperanzas, los sueños, el deseo de construir un nuevo país.
    Los años pasaron y ya no soy la jovencita llena de ilusiones, que deposito su voto con conciencia, sabiendo que la fórmula que votaba no ganaría, que apenas si llegaba a tercera fuerza… pero deseando generar una oposición inteligente: “en la diversidad de opinión se construyen las grandes naciones”.
    Yo también viví esas experiencias de pensar, de sufrir, de desear más memoria en la gente común, menos egoísmo, menos individualismo. Ciertas expresiones como “solidaridad”, “compromiso”, “militancia”… están bastardeadas y han perdido su verdadero valor y significado, cuando no se han tornado en MALAS PALABRAS para la clase media argentina.
    Gracias por la semblanza y por permitirnos reflejarnos en tus palabras y sentimientos.
    Un especialísimo beso y abrazo para vos.

  2. Iván Salazar Urrutia dice:

    Esto es más que lo de antes. Esto es el corazón mismo.
    Pensaba yo, desde acá de la cordillera homenajear y tributar a mis hermanos nacidos en argentina, acompañarlos.
    Pero no. Somos todos los chilenos, uruguayos, latinoamericanos, americanos todos, europeos, africanos, asiátuicos y chinos, australianos, la humanidad toda la que hoy debe recogerse sobre sí misma y reconocerse en este triunfo, en esta muerta pequeña de un hombre.
    Fuimos y seremos triunfo de humanidad. No somos triunfalista; debemos no bajar la guardia, debemos avanzar. Superamos la dictadura del garrote y el asesinato, de la muerte como demostración política de la bestia; debemos superar la dictadura de la necesidad básica insatisfecha, del dolor de la discriminación, del poder con letras universitarias y toga de autoridad. Debemos confrontar la histórica represión establecida en nuestras Constituciones. Debemos organizarnos como sociedad para resguardar la satisfacciones de la sociedad.
    Así nos deja Alfonsín. Adios Alfonsín.

  3. Osvaldo Bonini dice:

    “Quizá el amor es simplemente esto” de Antonio Gala.

    Quizá el amor es simplemente esto:
    entregar una mano a otras dos manos,
    olfatear una dorada nuca
    y sentir que otro cuerpo nos responde en silencio.

    El grito y el dolor se pierden, dejan
    sólo las huellas de sus negros rebaños,
    y nada más nos queda este presente eterno
    de renovarse entre unos brazos

    Maquina la frente tortuosos caminos
    y el corazón con frecuencia se confunde,
    mientras las manos, en su sencillo oficio,
    torpes y humildes siempre aciertan.

    En medio de la noche alza su queja
    el desamado, y a las estrellas mezcla
    en su triste destino.
    Cuando exhausto baja los ojos, ve otros ojos
    que infantiles se miran en los suyos.

    Quizá el amor sea simplemente eso:
    el gesto de acercarse y olvidarse.
    Cada uno permanece siendo él mismo,
    pero hay dos cuerpos que se funden.

    Qué locura querer forzar un pecho
    o una boca sellada.
    Cerca del ofuscado, su caricia otro pecho exige,
    otros labios, su beso,
    su natural deleite otra criatura.

    De madrugada, junto al frío,
    el insomne contempla sus inusadas manos:
    piensa orgulloso que todo allí termina;
    por sus sienes las lágrimas resbalan…
    Y sin embargo, el amor quizá sea sólo esto:
    olvidarse del llanto, dar de beber con gozo
    a la boca que nos da, gozosa, su agua;
    resignarse a la paz inocente del tigre;
    dormirse junto a un cuerpo que se duerme.

    Acompaño con respeto la despedida al político, recordando además sus esfuerzos por el Mercosur y acentuando el valor y el honor de hombre de bien en ocasión de tomar la decisión de adelantar elecciones por su pueblo y por las instituciones democráticas.

  4. Mauricio Chávez dice:

    América Latina tiene esa vivencia común (las dictaduras militares)y ese logro colectivo (el triunfo de los pueblos sobre ellas).
    Este sentimiento expresado, convertido en palabras, que nos permiten revivir la vivencia pasada con cariño, pero con conciencia de que no debemos bajar la guardia para que quienes sueñan con retornarnos a ese pasado oprobioso, no tengan la más mínima oportunidad.
    En nuestra preciosa Nicaragua, en el 79 nos liberamos de una de las dictaduras más sangrientas, y esa libertad alcanzada, hizo enfurecer al más sangriento de todos, al imperialismo; quien inmediatamente nos impuso una guerra asesina, injusta e inmoral que fué condenada por el mundo entero, en la corte internacional de justicia, que a su vez les obligaba indemnizar 17 mil millones, factura, que aún tienen pendiente de cancelar. Nuestro pueblo resistió con dignidad y en un gesto absoluto de madurez logramos alcanzar el cese de las hostilidades militares.
    En el 90, nuestro pueblo decidió por la paz, y engañado por cantos de sirena, siempre venidos desde el norte tomó una decisión que le devino en una larga noche oprobiosa y tribulatoria, que tardó 16 años que dejó a 8 de cada 10 nicas sobreviviendo con un dólar; que dejó a los campesinos sin tierras, que negó el derecho a la salud y educación gratuita, que dejó a 7 de cada 10 nicas en el desempleo, retornó al pueblo hasta el 40% de analfabetismo, logró que murieran más jóvenes por la violencia que en la guerra misma, un millón de nicas abandonaron el país por hambre (más gente que los que emigraron por la guerra); trataron de matar la esperanza, trataron de avergonzar al pueblo; pero la sabiduría popular logró en el 2006 el triunfo nuevamente, logró que un gobierno encabezado por Daniel Ortega restituyera los derechos confiscados y floreció el amor y con ello la esperanza.
    Hoy en Nicaragua vivimos nuevamente la revolución, vivimos nuevamente la esperanza de crecer y desarrollar un proyecto de justicia social.
    En América Latina, independientemente de los matices de cada país, estamos renovándonos en la esperanza, rescatándonos en los valores humanos, recuperándonos en la solidaridad, reencontrándonos y reconstruyendonos en dignidad y soberanía.

    Quiero culminar mi comentario con un pensamiento del que no conozco su autor “Nada, ni el viento del desánimo, ni la lluvia de la derrota, ni el abrazador sol de la injusticia, ni las palabras arteras del enemigo, ni el silencio, ni el miedo, pueden nunca detener el camino de quienes con determinación conocen su deber para con aquellos que viven en la injusticia, la tiranía, la opresión y la violencia”.

    VIVA AMERICA LATINA; VIVAN NUESTROS PRÓCERES;

  5. Jose Itriago dice:

    No sé hasta qué punto la democracia en Argentina es real, hasta donde trabaja para el pueblo. Qué logró realmente Alfonsín. En Venezuela estamos hartos de las democracias de carnaval. Un disfraz renovado en sucesivas y dudosas elecciones que conforma bajo el slogan “si hay elecciones hay democracia”.

    Wiston Churchill dijo una vez que toda la flota inglesa existía para que cada juez pudiera sentenciar objetiva y libremente. También señaló que gobernar es realizar satisfactoriamente un presupuesto. Dos aspectos que parecieran estrábicos y sin embargo convergen. La igualdad ante la justicia: que el poder judicial no sea usado como arma para reducir al disidente y que todos tengamos elementos suficientes para creer que es una instancia objetiva, contra la cual se estrella hasta el más poderoso que quiera violar las leyes. La gestión presupuestaria: que cada bolívar o peso o como se llame, sea usado dentro de un programa para lograr provecho social, y que no se distraigan los fondos para cuanta corrupción y locura se ampare. Esos dos elementos ya bastan para empezar a tener democracia.

    La incapacidad de nuestros gobiernos para enfrentar las realidades económicas busca alivio en los problemas internacionales, avivando patriotismos subyacentes, como si cada día tuviéramos que sacar pecho para defender nuestras soberanías. Para sostener esas alharacas patrioteras, tienen que ganarse la atención de los mandatarios del exterior, con costosas e injustificadas dádivas y con transgresiones a las más elementales conveniencias nacionales.

    Los problemas económicos nacionales, lo interno, pasa a un segundo término. Para no entrar en el cono de sombra propia de su naturaleza, los caudillos adoptan grotescas actitudes que los beneficiarios toleran y hasta aplauden, no importa, a ellos también les toca y deben actuar de la misma forma en ese mismo escenario. Están en el escenario de un teatro sin público pero las candilejas son para ellos, o al menos así lo creen. Unos a otros, los monigotes de cada país se ensalzan, se aplauden y se pudren.

    En estos países extensos, pobres y con una industria atrasada, el principal problema del Estado tendría que ser preservar su integridad, manteniendo un sistema de gobierno que sea respetado y reconocido masivamente. Para eso tendrían que garantizar la justicia y el orden administrativo. Pero es difícil: en cuanto llegan a poder se desata una sed implacable por el erario público; es tan grande que no deja espacio para la justicia y el orden administrativo. Además, sus propios delitos los impulsa a un necesidad de eternizarse, bien sea directamente, a través de reelecciones indefinidas, o a través de terceros seguros, sus hermanos, su esposa, sus hijos.

    Cuando surgen los “líderes” arrasan con las mismas banderas a través de los siglos. El pueblo desconcertado, vuelve a creer y las oposiciones se desintegran estructuralmente para convertirse en coaliciones de descontentos y frustraciones.

    Así como una película (era originalmente una telenovela) descarnó una realidad social bajo el lema “Sin tetas no hay paraíso”, igualmente al pueblo le venden que sin líderes no habrá redención. Y el pueblo, en constante actitud retaliativa cree una vez más que no tienen nada porque los ricos se lo quitaron. Pero en el barrio el rico es el que tiene la pulpería; para los pulperos, el rico es el que tiene la tienda y entre los tenderos el rico será el que tiene el automercado y así sucesivamente. Eso es tan cierto que cuando ha habido saqueos, los primeros saqueados son los pulperos de los barrios y difícilmente la turba llega a las urbanizaciones importantes.

    Para que la perversión del sistema se mantenga, se requiere al gran cómplice beneficiario: las fuerzas armadas, una de las mayores plagas de Latinoamérica.

    Se debe mantener como reyes a una partida de manganzones, porque no existe una contrapartida decente y no existe porque los mismos militares no lo permiten. Son el foco principal de la corrupción. Cada inútil fragata, avión, fusil o uniforme lleva los sobreprecios que le permiten a tenientes, capitanes, hasta llegar a generales, vivir en casas de lujo, hacer viajes fabulosos, comer en los mejores restaurantes, sin jamás hacer hecho un esfuerzo intelectual, simplemente han operado bajo el secreto militar, que es el secreto de las comisiones, coimas, canonjías, chollos, momios o como la llamen en cada país. (En Venezuela la corrupción ha sido tan profunda que a esas coimas se les denominó con el térmico comercial “comisión”, como si fuera una intermediación válida). Las armas que el dinero del pueblo compró y los militarcitos que mantuvo, sólo sirven para que los gobiernos los usen contra él.

    Este es el sistema. Uno empieza a escribir y se molesta y sigue y de pronto todo se hace muy largo para el blog de Mora y volvemos a la señora que le dijo a Mora que venía de despedir a su segundo padre. Alegra saber que hubo un Alfonsín, que le dio algo importante a su Argentina y que pudo morir en paz.

  6. Joise Morillo dice:

    Hola Mora, yo quiero afirmar que R. Alfonsin, si era un verdadero lider Democratico y lo avalo con los conceptos mas abajo perdonadme lo largo pero Igual que Jose la indignacion que siento me oblica a opinar un poco mas.

    El líder

    Lao Tse (600 AC)

    “El mejor lider
    Es el que apenas se hace notar,
    No aquel al que la gente obedece y aclama,
    Ni al que todos desprecian.
    El buen lider habla poco,
    Y cuando ha concluido su trabajo y alcanzado su proposito,
    La gente dirá:
    Lo hicimos nosotros”.

    Ej.: Alfonsín

    Alvarez de Mon Pan S.

    El verdadero líder desea y trabaja por su prescindibilidad, en ese romper dependencias y ataduras esclavizantes estriba el encanto y la grandeza de su misión. El médico ansía la salud del enfermo, el profesor trabaja para que el discípulo le exceda con creces, el padre sueña la madurez del hijo, el líder procura transformar al seguidor en persona libre e independiente. […] el líder o es íntegro, decente, sano, noble o no es líder en su sentido filosófico.

    ¿Si la pasión y amor por la verdad no guía sus pasos, ¿qué otro poder oculto lo hace?

    El líder no es ni quiere ser objetivo. Pamplinas, ¡cómo va a ser objetivo e imparcial ante la injusticia y la miseria! ¡Cómo se va a permanecer impasible ante el engaño y la mentira! ¡Cómo no rebelarse furioso ante el horror y lodazal en que viven tantos vecinos de esta aldea global!

    Ortega y Gasset, José (1883-1954)

    El líder, rige la actividad comunitaria que integra la vida social en una concepción aristocrático-intelectual que da un papel relevante a las minorías intelectuales selectas, no a las masas, cuya rebelión sin dirección comporta la quiebra de la sociedad y la caída en la inautenticidad. Las más de las veces reconocido como miembro intelectual de los mejores, El gran peligro para la historia es que las élites intelectuales no sepan ejercer su liderazgo, y que las masas no tengan el ejemplo adecuado a seguir.

    Para Ortega la minoría selecta no se confunde con las clases burguesas dominantes, ni la masa equivale a la clase trabajadora. Hay hombres masa en todos los estratos sociales, y puede haber minoría capaz de liderazgo también en todos ellos. Se trata más bien de una minoría de liderazgo moral e intelectual capaz de poner en entredicho las creencias para sustituirlas por ideas.

    Según Ciencias Políticas

    Del análisis sociológico, es lógica y natural la unanimidad recabada de cómo se determina un líder en cuatro características o cualidades inherentes a su desenvolvimiento y capacidad de modificar sustancialmente las sociedades.

    1) Olfato para rastrear y husmear por donde discurren los anhelos y ansiedades del pueblo. Es como un sabueso de lo intramundano.

    2) Habilidad excepcional para comunicar, para captar y retener la atención, para provocar y mantener altos los ánimos.

    3) Un talento extraordinario para influir en las conductas y formas de pensar de los dirigidos.

    4) Una fuerza descomunal, una osadía sin par para movilizar a las masas que les siguieron.

    En todo caso, el anti líder, lo que desea es manejar el asunto en aras del beneficio peculiar, aun cuando se provea de sequitos para alcanzar el objetivo, las mas de las veces su deseo antes que filantrópico o altruista es megalómano y aun peor tiránico, esta realidad se fundamenta; no en faltas como: moral y ética, sino en ambición de poder, ejemplo claros son: “los pseudos lideres pro comunistas” quienes bajo el mecanismo de la demagogia y la sofistica envuelven a las masas trabajadoras para proveerse de apoyo y ostentar el triunfo en el ámbito gubernamental, ya J. Paúl Sartre sufrió de ese conocimiento debido a su apoyo a la causa Soviética, luego decepcionado de y Lenin y Stalin, aunque mantuvo durante toda su vida política una constante lucha por tratar de sanear El PCF de las actividades sectarias y corruptas, que constantemente les criticaba. “Aun siendo él comunista”

    Esto anterior, está sucediendo en Venezuela, desgraciadamente, esto, sumado a lo que Jose I, manifiesta en su entrega

    Yo propongo

    Si se va a trasformar la historia, se debe transformar para bien, no para esclavizar al individuo, estigma erradicado en el siglo XIX. La democracia se ha encargado de superar estas condiciones desde mucho antes de nacer cualquier sistema político administrativo, la idea democrática, el método democrático es (Lógico-dialéctico) en él se conjugan los presupuestos tanto intelectuales como científicos y populares, en aras de lograr la fórmula perfecta de mantener un pueblo, una nación o la patria -como quieran llamar a un grupo humano organizado- lo más feliz posible. Esta sin mas se empeñara en lograr para el colectivo el mínimo de frustraciones, recolectando las inquietudes y ordenando requerimientos y necesidades para darles pronta solución, todo esto con la representación mediante la figura del líder o lideres, quienes; son el objeto, el recurso de amparo, la vos y el voto elegido y reconocido por la voluntad del pueblo o propiamente dicho soberano, con el fin de manifestar sus necesidades y traumas, de manera de solucionar y solventar o mejor eliminar sus sufrimientos; por ende frustraciones y fomentar la felicidad.

    Os ama

    Joise

  7. Osvaldo Bonini dice:

    José, sintonizamos.
    Las palabras que odio de la política, militancia y disciplina partidista. En la política actual me resultan símbolos de estructuras capitalistas y despóticas. Forman parte de frases que implican la participación ante un sistema que impone subordinarse única y exclusivamente a la voluntad de un partido, el que pierde en el camino la razón social y la utiliza como falacia en camino hacia el poder.
    Desesperanzan tantas mentiras, ambiciones y manipulaciones. Ya no creo en estos órdenes de gobierno. ¿Es que, no habrá otra alternativa de organización? ¿Es que, no aprenderemos de las razones de las historias de las guerras?
    Somos tan humanos…

  8. María Celeste Cécere dice:

    Siiiiiiii Osvaldo, a eso me refiero cuando digo de lo bastardeadas que están esas palabras. Creo que tus sentimientos y cómo los expresaste, explican a lo que me refiero: yo recuerdo que hace muchos años, cuando yo era una niñita de 10, escuchaba a mis primos hablar de “militancia” y ésto era sinónimo de compromiso, de trabajar para otros con total generosidad, de preocuparse y ocuparse de las diferencias sociales yendo a los barrios marginales y dando clases de apoyo, atendiendo a los enfermos gratis, buscando cómo contribuir al crecimiento y el bienestar. Vos podías “militar” en un partido político o en una organización social, o tal vez en un grupo juvenil, de cualquier religión, o en el club de barrio… pero siempre era eso: el volcarse generosamente hacia el otro más desposeído que yo o con menos posibilidades que las que tengo. ¿Dónde está todo eso?
    Porque no es sólo lo que hacen los pseudo líderes, sino lo que hace la gente común, que da vuelta la cara ante los problemas, como si no fuera parte de esa sociedad que se corrompe y se destruye, como si no tuviera ninguna responsabilidad en la conformación del entorno.
    ¡Qué enfermos estamos!

  9. Agustin Roberto Vidal Valls dice:

    Para poder despegar un pueblo necesita ser respetado, los mas debiles incluidos y respetados, los opositores respetados, los que no respetaron encarcelados, los que se adueñaron de la democracia y cometieron los mas aberrantes hechos contra todos y cada uno de los argentinos enjuiciados y condenados, los que se adueñaron del estado y lo manejaron a su antojo enjuiciados y condenados, los que nos metieron en una guerra absurda con sus visiones mesianicas empapadas de alcohol barato de wiskeria quedaran en la historia como deben quedar.
    Los justos, los honestos, los democratas, los respetuosos, los humildes quedaran en nuestra memoria definitivamente junto al Dr. Alfonsin, nunca tuve la oportunidad de verlo personalmente pero no quiero perder esta oprtunidad de agradecerle Argentino todo su esfuerzo nos dio. GRACIAS DR. ALFONSIN.

  10. Osvaldo Bonini dice:

    Estimado Joise, tu opinión bien trabajada es excepcional. Pero, como siempre hay un pero, no comparto alguna de los puntos de vistas vertidos. Resulta que el formato de líder, definido por Ciencias Políticas, no es más que un análisis que determina las características que debe tener el mismo. Análisis que parte del estudio de los comportamientos de éstos. Se cree que se puede formar líderes, pero siempre serán ‘formados’ con política y artilugios de todo tipo.
    Un verdadero líder nace líder con las características del mismo. Hay líderes que se hacen por las necesidades de cada uno de los grupos sociales. Pero en todos los casos son reconocidos, no solamente por sus características de personalidad, fundamentalmente por la representación que ejerce del sentir de su grupo.
    Aquí viene el tema de las élites intelectuales y menorías selectas, ¿dentro de estos grupos, un guía es reconocido más por sus características de líder que por su poder?
    Creo que no, por eso cuando éstos grupos son los que gobiernan, en realidad está gobernando su poder. Ya, cuando vamos a votar no votamos líderes, votamos a un grupo que posee un personaje carismático o fabricado a medida de los pueblos, como imagen. Y los que se dan cuenta de estas farsas votamos una oposición, como lo dijo Mª Celeste, convencidos de hacer funcionar los engranajes democráticos intentando regular el poder. Pero aún así y luego de un tiempo nos encontramos que esa oposición también persigue el poder y utiliza las necesidades de la gente como medio para obtenerlo. Si hasta se nota en algunos que sus intensiones finales son voltear al grupo de gobierno para llegar ellos allí.
    Discúlpame que te lo diga así, pero tu propuesta es la misma cháchara de siempre; lo que no me cierra es eso de la estructura piramidal de la democracia. No traigo propuestas porque no tengo la suficiente claridad, pero si tengo claro que cuando más piramidal son las estructuras mayores son las necesidades de poder y ambición y menores se hacen las representaciones de los pueblos.
    No te ofendas por eso de cháchara, lo mío también lo es, más aún desde que me alejé de la participación activa por descreimiento de las estructuras.
    Me quedo con las ultimas palabras de la opinión de Lao Tse, con un agregado “lo hicimos nosotros… para todos”.
    El hecho que cada uno viva inmerso y preocupado de su propia vida no nos deja ver con claridad muchas cosas. Tú puedes resumir el circuito que se requiere para que alguien pueda consumir pan, o azúcar, o café, o un ladrillo, o una aspirina. Verás que cada una de esas cadenas se puede resumir en una simple cartulina. Si lo trasladas a cómo se hace, verás que todo lo demás es política de los políticos.
    Todo esto me hace acordar a una fábula de hormigas.
    Saludos a todos.

  11. Joise Morillo dice:

    Perfectamente de acuerdo Osvaldo, la apreciación de líder de filosofía del derecho es una cuestión subjetiva, es un concepto, por eso os plantee varios para que reconocierais el más acertado respecto a Alfonsín, para mi es el de Lao Tse, y lo podría combinar con Alvares de Mon Pan, por su honesta acepción de la no pescindibilidad, Ahora os hago una pregunta personal ¿Quién creéis fue un líder de verdad, entre: Salomón, Gandhi y Alejandro? Tomando en consideración Paz, Justicia y no el Poder. ¡Nadie es imprescindible! Por ello cuando alguna propuesta falla debe haber un concurso para que otro u otros hagan el trabajo.

    Maria Celeste, muy bien, el concepto de pseudo líder, 100% de acuerdo, ese es el que determino yo como aquel que se vale de una verborrea, emitiendo conceptos tergiversados, y promesas irrealizables(sofismas y demagogias respectivamente), para obtener adeptos, con el único propósito de haberse del poder y permanecer– pe r seculo seculorum- con él en sus manos, luego al opacarse su carisma, empiezan a sentir la presión de quienes engañados lo eligieron, como ya no hay modo convincente de mantenerse con la batuta, deciden aplicar el terror (terror de estado) finalmente el totalitarismo.

    Actualmente se esta desarrollando un neototalitarismo, que se manifiesta con acusaciones falsas apoyadas con el manejo de los poderes, principalmente el poder judicial, persecuciones, vejaciones, humillaciones y ofensas en público sin ningún fundamento, principalmente en contra de quienes se supone es un opone político, ataque frontal y violento contra la mas incipiente disidencia etc .

    Por ultimo con su mirada complaciente a favor de fuerzas de choque, tipo las Camisas Pardas de Hitler, entrenadas para contrarrestar las protestas pacificas. La mayoría de las veces constituidas estas fuerzas de choque por delincuentes y renegados, que luego pasan a ser o el chivo expiatorio o la carne de cañon ante la parafernalia -el teatro- de la justicia, nepotica y despóticamente manejada.

    ¡Os ama!
    Joise

  12. Jose Itriago dice:

    Copio de un artículo que me enviaron de León Febres Cordero, cuya trayectoria no conozco. El artículo, muy bueno, se llama
    “Vidas transitorias: De la necesidad y peligros del cambio, la permanencia, las expectativas y la confianza”

    La “tendencia a subjetivar lo objetivo es una de las más comunes y peligrosas formas de idealización y es altamente contagiosa puesto que las subjetividades se potencian entre si, cegándonos al producir un encadenamiento de malentendidos que distorsionan lo que en realidad de verdad está aconteciendo. Este peligro se extrema cuando la infección alcanza al colectivo, afectando a comunidades enteras, a países enteros, a continentes enteros como una epidemia. La crisis de confianza que aqueja al hombre actual por los recientes fraudes financieros, demuestra hasta qué punto se ha visto opacada la realidad objetiva por una masiva y desaforada subjetividad”

    Los líderes no se hacen, nacen, dice Osvaldo y es relativamente cierto. Tiene que tener algunas características que, por lo general, se pueden percibir desde pequeño. Pero también se tiene que dar un cúmulo de circunstancias que concreten ese liderazgo. Es necesario que el colectivo subjetive lo objetivo, como dice Febres Cordero, que el colectivo o pueblo crea una vez más en las mismos cantos de sirena, en el dinero fácil o en la reivindicación justa que alguien, sin más argumentos que el aireamiento de las reales injusticias que el pueblo padece, promete descaradamente que él cambiará, sin saber ni cómo ni cuando. Eso de ser líder puede ser hasta desagradable: por lo general, no puede tener sentimientos de compasión o piedad, menos vergüenza: son las rémoras de su lanzamiento al mundo. La arbitrariedad, el egocentrismo, la prepotencia son los combustibles de su día a día.

    Pero definitivamente deben coincidir el líder y la frustración para que el colectivo se infecte.

    Estos días releo a ratos “Tiempos Modernos” del historiador inglés Paul Johnson, una obra maestra de la historia actual (Jonhson ha escrito muchos libros de historia, redactados de una forma agradable y muy objetivos, incluso cuando trata la frecuente participación inglesa en todos los asuntos del mundo desde el siglo XIX). Reencuentro la increíble historia de Mao, el típico gran líder: un mandato lleno de desaciertos y fracasos, publicitados como grandes éxitos, amparados en el terror, el desmembramiento de las instituciones y la autodesignación de él como “el pueblo” (cualquier parecido con la realidad venezolana y de otros muchos países latinos no es coincidencia: todos los tiranuelos necesitan venderse como si fueran la voz del pueblo). Baste leer el desastre económico que representó el “salto hacia adelante” que fue todo lo contrario o la “revolución cultural” cuyo slogan era “permitamos que las masas se eduquen a si mismas”, vista inicialmente por occidente como una revuelta de intelectuales, cuando fue lo contrario. Fue una revolución de los analfabetos y semianalfabetos contra los intelectuales, contra “los que usan anteojos” Millones de muertos, más hambre y desolación. Pero el pueblo creyó que realmente Mao era la redención y que los “terratenientes”, los mercaderes y después, los intelectuales, eran la causa de sus males. No supieron distinguir la retaliación de la envidia contenida en la realidad de su presente y sobre todo, de su futuro.

    Aquí en Venezuela, en las bibliotecas de uno de los estados (como departamentos en que se divide el país), se vendieron más de 62.000 libros (es lo registrado en ese Estado, pero se supone que fueron muchísimos más y en todos los estados) para hacer papel higiénico, se vendieron por kilo, a Bs. 0,35 el kilo (algo así como $ 0,07). Hay que desaparecer la historia. En su lugar, se trata de imponer una nueva historia. Para sustituir los libros convertidos en papel sanitario, se abrió una sección de Ideología, para que los niños entiendan desde pequeños al régimen. Los nuevos libros infantiles están llenos de héroes cubanos y similares. Una “verdadera revolución” cultural caribeña. Y esto es lo que se sabe, lo que se debate, lo que justifican. El líder, también semianalfabeto, necesita moldear la cultura a la altura de su entendimiento. Los universitarios son una plaga o si se quiere, “la culebra se mata por la cabeza”.

  13. Fabu 11 dice:

    Mora
    Recuerdo cuando Alfonsín ganó
    Yo estaba con un primo yanqui agitando pañuelos por las calles céntricas de Córdoba, nunca vi semejante festejo por todos lados!
    El primo me decía “esto ess.. incroiibleeu!!”

    Que época de renovación después de…
    Después…
    Y Ahora…
    Chau

  14. Júdith Mora V dice:

    Hola tod@s

    Leo con admiración lo por Mora traído, sobre un verdadero ser humano, que de seguro tuvo sus tras pies, pero de quien no se puede dudar que amaba su tierra, a pesar de ser un hombre universal… la mejor descripción del líder positivo… lo leí con pasión, y termino llorando. Puede mi alma estar contaminada con las horas aciagas que estamos viviendo, y por ende, lejos de sentir alegría por la existencia de ese gran hombre, siento es una profunda tristeza y un dolor que me taladra el alma, al ver ante lo que nos encontramos actualmente.

    Leí una a una las intervenciones, estupendas casi todas -obvio que hay una con la que no concuerdo- pero por favor discúlpenme, es que estoy tan cansada de leer lo que es bueno y lo que es malo, las teorías de los procesos, los síntomas indicativos de cuándo se va por mal camino, los desmanes de unos y las virtudes de otro, lo que se debe y no se debe hacer… mas sin embrago por ninguna parte encuentro un rayito de luz que nos diga realmente qué hacer y cómo, para salir de esta situación que nos mantiene hundidos en una soledad de alma que abate, penetra y duele hasta la médula.

    En Venezuela, en dos días hemos vivido el mejor ejemplo de una dictadura de facto, persecuciones descaradas, amedrentamientos abiertos, complacencias y conchupancias, desconocimiento del derecho de los ciudadanos y de su voz hecha voto, y la mayor burla que un tribunal y unos “jueces” pueden llegar a cometer, en un acto de absoluta y rotunda mofa al estado de derecho… y luego de tanto leer y pensar y re pensar, sólo atino a decir: dónde está nuestro Alfonsín?

    Hoy, sólo rezo, rezo con mis ojos anegados, aunque siento que de alguna forma la justicia divina debe ser aplicada por nuestra mano… alguna justificación real debe tener el fulano libre albedrío.

    Estupendo tu escrito Morita… como bien decía mi padre, quien tuvo a bien conocer a Alfonsín y entrevistarlo: Todo un señor… sólo perdóname que lo manche de lágrimas, pero hoy, hoy estoy devastada.

  15. Luis María Fuentes dice:

    Hola Mora: me han parecido más que buenas tus palabras en referencia al Dr. Alfonsín. Sin duda que fue el artífice de dejar las bases sólidas para quepodamos seguir disfrutando de lo que entre todos hemos obtenido. Recuerdo aquellas eleciones de 1983. Sólo tenía 18 años. Fue miprimera votación. No tenía el mismo color político que Don Raúl, pero eso ya no importa, sólo es una anégdota. Sentí un gran dolor ante su pérdida, hecho inevitable pero no por eso menos doloroso. Me acuerdo todo lo que estudié para esas elecciones ya que como tenía militancia y afiliación me tocó desempeñarme como fiscal general de 5 mesas en el medio del campo, dos localidades pequeñas de la Pcia. de Buenos Aires con no más de 400 habitantes cada una y distantes entre sí por 1 legua y media (7,5 km). Hoy a casi 26 años de aquel episodio histórico recuerdo cada minuto. Sabía que mi movimiento político (MID - Frondicismo) no ganaría, pero eso no importaba y mucho menos importa ahora con lo que se ha logrado. Llegó la noche y se conoció el triunfo del Don Raúl, qué alegría!. Con mi padre, ya fallecido, también Frondicista, nos abrazamos y llorábamos. Mi padre en los años 40 cubría su cabeza de color blanco y pese a su pase a los intransigentes y luego al MID, nunca dejó de tener un busto de Don Hipólito (herencia a su vez de se padre). Papá de cía gamos todos hijo!!, ganamos, ahora tenemos que luchar por no perder este triunfo, nos abrazamos, lloramos, gritamos…, tomo el busto de Don Hipólito lo besó, me lo hizo besar y junto con él, me refiero al busto, salimos a la calle de nuestro pueblo a festejar. Hace seis años que he perdido a mi padre. El 1° de Abril por mí y en su memoria fui al Congreso a despedir a Don Raúl, cuando llegué frente a su féretro saqué una foto de mi padre, una tontera o no, he hice que el le diera la bienvenida en la nueva morada. Uno en la vida sabe que sólo tiene un padre biológico, pero al igual que vos a mí se me ha ido un segundo padre. Gracias por tu escrito y gracias a todos los amigos que han escrito algo, no todo lo comparto pero si se ve que todo fue realizado desde el corazón.

  16. Iván Salazar Urrutia dice:

    Caramba, ¡cómo cuesta decir lo simple!
    “Estamos contra las dictaduras, crímenes políticos, encarcelamiento por razones políticas. exilio político, desaparición de personas.”
    Otro:
    “Estamos en contra la dictadura del mercado y el Capital (neoliberalismo)”
    otro:
    Homenajeamos a los hombres ilustres en estas luchas.
    Punto. (disculpen)

  17. María del Socorro Nievas dice:

    Claro y compartido tu recuerdo, Mora.
    Pensaba en “un padre”.
    No en “El Padre”.
    Un padre con fisuras y aún así, padre. No, uno que te “tiene de hijo”. Uno que responde por eso, por ser padre.
    Y no es Súperman. Así, ¡Qué fácil!
    No habiéndolo “votado” pude no “botarlo”.
    Por eso, estoy asombrada, Mora, de las cosas que se han dicho tanto y sin embargo uno las escucha por primera vez.
    Cuando dijiste , ante una claudicación que le reclamo: ¿Y que más podía hacer….?
    Te confieso que es la primera vez que lo siento así. (el famoso clic)
    Tal vez pueda decir de mi propio padre, al filo de mis reclamos ¿Y qué más podía hacer?
    Abrazo


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