Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

La muerte del literato

Sigo encontrando papeles antiguamente escritos (Fernando Pessoa, corazón de nadie. A su propio encuentro), y en un acto de singular arrojo compartiré algunos…

Esto, aparte de permitirme descansar (Afecciones del estrés en la productividad), en el sentido de que no tengo más que pedirles a mis dedos que inicien una ágil danza sobre el teclado copiando hojas amarillas -es cierto, a veces estos dedos parecen bailarines (El cuerpo, el mundo y la historia)-, permitirá que también ustedes se sientan inspirados para ofrecernos “curiosidades”: muchos deben guardar estas reliquias, estas especies extinguidas, estos dinosaurios del espíritu que son los manuscritos.

Estuve clasificándolos por rubro, por ejemplo “Listados”, “instrucciones para parecerme un poco más a mis ideales”, “Cartas que nunca envié”, “Números telefónicos sin referencias”, “Relatos”, “Poemas de los cuales no sé cuál era la idea para armar”, “Recetas con flores que algún día pondré en práctica”, hasta “Guiones de radio” había (Historia de la radio en la Argentina).

Era el mar si las hojas fueran olas, era el infinito, seguro todas las palabras están allí, en esos armarios donde guardo estos “tesoros” -Me detengo y pienso: da para escribir algo sobre el tiempo, pero también me detiene la sensatez: “¡si ya los hartaste del tiempo y sus cambios y sus máscaras y sus…!!!” (Evolución histórica de las concepciones sobre el tiempo).

También había papeles que otros escribieron para mí: cartas de mis hijos, por ejemplo.

Elegí algunas cosas mías, por supuesto, ya que no puedo transcribir cartas no publicadas de otros, porque les pertenecen a ellos -cometí un “delito” hace un tiempo, con una carta de Olga Orozco que transcribí aquí-, no podría asegurar que las más pintorescas, pero sí lo hice con esa intención: alegrarlos o distraerlos (Tibidabo).

Transcripciones

Ahora copio esas pequeñas “perlas” opacas (Amado Nervo) que hallé en mi rastreo.

Organizar mi escritura:

Objetivos:

Conocerme (¡fácil!)

Hacer alguna cosa con lo ya escrito.

Continuar escribiendo y revisando lo antiguo.

Estudiar Borges desde un punto de vista casi filosófico.

Entender realmente lo que es o significa la posmodernidad -no quiere decir en absoluto adherir (La historia frente a la globalización y la posmodernidad).

Poseer íntegro un cuento de Borges: “La busca de Averroes”. Lo que quiere decir entenderlo hasta en sus detalles más secretos además de saberlo de memoria sólo de tanto leerlo, no intencional; ser Averroes, lo que es -en este cuento especialmente- ser Borges -ser B. en el transcurso del cuento, de su meditación.

Meditar de ese escrito cada rosa escrita o no escrita; cada susurro de “amorosa paloma” y “camello ciego” (destino) y árboles cuyo fruto son pájaros verdes; cuyo color, a su vez, es una facilidad para que el prodigio se dé (La contemplación, el pensamiento espiritual y la libertad).

Luego de hacer carne Averroes, quizá Deutsches Requiem o El Aleph, y también me interesa no sé por qué motivo relacionado con ellos La otra muerte, y también en esta relación, con Averroes, Pierre Menard. Es verdad que las profundidades físicas, como de cielo o mar, de estos cuentos en nada se parecen a cierta frivolidad “divertimento” de la Historia de la Infamia.

¡Ah!: “La escritura del dios” (El sentido de la tierra tras la muerte de dios).

Como verán, tenía las mejores intenciones respecto a algún futuro como crítica literaria o algo así. Por supuesto que no hice nada de lo que me propuse.

Es curiosidad: ¿alguno de mis amigos del blog tiene una lista así, de sueños incumplidos?

Poe y un manojo de hojas muertas

Y ya que me escribió Poe al blog –por momentos pienso que no es el mismísimo Allan, pero tengo mis esperanzas porque mandó un lindo poemita, y aparte anda dando vueltas por todos nuestros espíritus –Poe siempre anda dando vueltas por la escrituras de los que vinieron después de él (El cuento de terror)- decidí copiar un conjunto de “hojas secas”. Contienen un cuento, pero es largo y les transcribo la primera parte para que me contesten si quieren la segunda, o si ya está con esta “muestra de estilo”, pobre muestra si quedara allí, el cuento con su resultado final no estoy segura de que sea efectivo pero, al menos, estaría completo -el experimento, llamémoslo mejor.

Contesten con sinceridad, ya casi oigo a algunos, otros me son más difíciles de anticipar, y hasta habrá alguno nuevo, como  el propio Poe.

Habrá otros como Vancho que enviarán un relato que deje a mi cuento pálido y descompuesto, de puro insignificante. Pero Vancho y sus transcripciones dan pie para que yo me anime a hacer público un trozo de este cuento, que está escrito en hojas amarillas, muy amarillas, y también muy gruesas de ésas… que venían antes. Por motivos que la lectura lleva a comprender (me parece, ojalá sea así), está escrito sin comillas en los lugares donde deberían ir: hay muchas frases y párrafos enteros que son de Poe, de “El pozo y el péndulo”. En “El pozo y el péndulo” el protagonista sufre pero se salva, y el “literato” de mi escrito, cobarde como casi todos los de su especie –salvo “honrosas” excepciones, o en verdad “horrorosas”- intenta, condenado, salvar su pellejo recreando –o haciendo realidad- el cruel relato de Poe, a cambio de seguir viviendo. Las comillas hubieran arruinado la idea-experimento, que es mezclar al protagonista “verdaderamente, en serio” con el cuento de Poe.

La muerte del literato

Podía haber pasado una media hora desde que llegó a esa habitación, quizás una hora -porque no podía medir el tiempo sino muy aproximadamente- cuando levantó la mirada. Lo que vio entonces lo confundió y le causó estupefacción. En uno de los paneles del techo atrajo su atención la figura pintada del Tiempo, como es de ordinario representada, salvo que en vez de una guadaña tenía un objeto que al primer golpe de vista tomó por la imagen pintada de un enorme péndulo como los que se ven en los relojes antiguos. No le hubiera llamado la atención que esta figura hubiese estado pintada en algún techo de las otras habitaciones, donde él ya había pasado muchos meses, de este mismo hospital, ya que se trataba de un edificio antiguo, con techos altos y molduras. Pero lo habían traído a un cuarto que, se murmuraba, estaba perfectamente acondicionado para morir, con techos que habían sido bajados -aunque ahora le parecía que volvían a elevarse-, paredes impolutas y comodidades especiales. Al observar directamente, con la mirada hacia arriba -porque la figura estaba colocada justo encima de él-, creyó ver que se movía con un balanceo corto y muy lento. “El pozo y el péndulo”, dijo entrecortadamente.

Que su última visión fuera el tremendo cuento de Poe lo conmocionó, pero a la vez le dio una idea inmejorable para escapar de la muerte, ya que el protagonista lo había conseguido. Si lograba reconstruir allí mismo el escenario y el relato, paso a paso, llegaría al último paso, que era el de la salvación. Escaparía de la muerte por medio de los objetos que la imaginación puede crear de tal modo que hasta se revisten de materia visible. No ignoraba que el sufrimiento era inexpresable, según lo había transmitido el autor.

Se preguntaba si los médicos creerían que un moribundo era ya un muerto, y si por eso no tendrían cuidado de ser más cautelosos al hablar. Ahora sabía que ésta era su última dosis de morfina, y que no sólo le aliviaría los dolores sino que también lo aliviaría definitivamente, por eso había una sola salvación que, aun siendo tremendamente dolorosa, obraría con efectividad. Confiaba en su memoria y en su imaginación, pero no dejaba de comprender que era difícil erigir con la sola ayuda de ellas una mazmorra sobre un cuarto aséptico, confortable y grato en cierto modo. Se preguntó por último si no sería preferible entregarse a lo que fuera en la comodidad del cuarto, y se contestó que prefería vivir. Las paredes blancas, de un impecable blanco, fue fácil que se trocaran en penumbra espantosa donde su propio cuerpo había perdido todo límite, tragado por el abismo. O limitado por la forma de un ataúd, no lo sabía aún.

De golpe, volvieron a su alma sonido y movimiento, el movimiento tumultuoso del corazón, y a sus oídos el ruido de sus palpitaciones. Luego, una pausa en la que todo desaparece. Luego, otra vez, el son, el movimiento y el tacto, como una sensación vibrante que penetrara en su ser. Luego, la simple conciencia de su existencia. Sin pensamiento; situación que duró mucho tiempo. Luego, muy súbitamente, el pensamiento, y un terror espeluznante, y un ardiente esfuerzo para comprender verdaderamente su estado.

Se preguntó otra vez si deseaba continuar creando. Si deseaba edificar completamente el escenario. Poe había creado una obra literaria; él tenía que hacerla verdad, con todos sus terribles objetos, de los cuales ya hasta veía las ominosas ratas, aunque todavía faltaba mucho para que ellas entraran en la historia.

De repente, una horrible idea impelió la sangre a torrentes hacia su corazón, y, durante algunos instantes, recayó otra vez en la insensibilidad. ¿Si se quedara aquí, en este cuarto blanco? Al volver en sí, se irguió de un golpe en pie, temblando convulsivamente en cada fibra.

No, no había conseguido ponerse de pie, pero iba a volver a intentarlo. Extendió locamente sus brazos encima y alrededor de él, en todas direcciones, tratando de desprenderse de los cables que lo mantenían atado a la máquina dispensadora de drogas. Logró pararse sobre la cama; estaba parado sobre la cama, con los brazos en cruz, cada uno agarrado a la máquina. No sentía nada; no obstante, temblaba a la idea de dar un paso, tenía miedo de topar con las paredes de su tumba, temía caerse de la cama junto con todos los aparatos a los que estaba conectado, y el sudor brotaba de sus poros y se detenía en gruesas gotas frías sobre su frente. La agonía de la incertidumbre se hizo a la larga intolerable. Por fin, respiró más libremente. Le pareció evidente que el más terrible de los destinos no era aquel que le habían reservado. Y entonces mil vagos rumores que corrían acerca de los horrores de este tipo de muerte se amontonaron mezclados en su cabeza. Se contaban cosas extrañas -él las había considerado siempre como fábulas-, pero tan extrañas y tan horripilantes que no se podían repetir sino en voz baja. Si su cuerpo ya no absorbía los alimentos, y era por eso que no se los daban aunque creía haberlos pedido, ¿tenía que morir de hambre en aquel mundo subterráneo de tinieblas, o qué destino, más horrible aún, lo esperaba?

Sus brazos extendidos encontraron a la larga un obstáculo sólido. Era una pared, una pared que él debía construir todavía de piedra muy lisa, húmeda y fría, ya que ésta estaba tibia por la calefacción del hospital. La siguió con la mano atada al cable hasta donde pudo, con la cuidadosa desconfianza que ciertas antiguas historias le habían inspirado. La extrema fatiga lo decidió a volver a acostarse, y pronto le llegó el sueño.

Al despertar halló a su lado un pan y un jarro de agua. ¿Cómo era posible que le hubieran dejado alimentos, cuando él no podía tomarlos, y tampoco podía acercárselos a la boca, puesto que tenía los brazos atados? No, mientras dormía había creado el pan y la jarra de agua, lo que le produjo una gran alegría, y lo alentó para seguir, aunque estaba demasiado agotado todavía para reflexionar acerca de esta circunstancia. No era un milagro; era la fuerza desconocida de su propia voluntad, aun obrando en sueños, por lo que conjeturó que debía realmente continuar. Lo que tenía que hacer ahora era encontrar el modo de desprenderse de la máquina y recorrer la habitación, aunque, recién se daba cuenta, ya había creado la tiniebla y ahora la había perdido, puesto que pudo ver el pan y el agua. Volvió, con facilidad, a crear la tiniebla. Después se sentó, y en un esfuerzo inmedible estiró los brazos de tal modo que las agujas se desprendieron y él quedó liberado de los cables. Voluntariamente, se adormeció otra vez antes de hacer el esfuerzo de salir de la cama, un rato más; finalmente se desentumeció, se sentó a beber y a comer, aunque le resultaba insoportable esto último, y apartó las sábanas, puso las piernas sobre el piso, dio unos cuantos pasos que le parecieron aproximadamente cien, y cayó violentamente de cara.

En el desorden de su caída, no notó enseguida una circunstancia algo sorprendente, que, no obstante, algunos segundos después y cuando aún estaba extendido, fijó su atención: su mentón reposaba sobre el suelo, pero sus labios y la parte superior de su cabeza, aunque parecían situados a una menor elevación que la barbilla, no tocaban nada. Al mismo tiempo le pareció que su frente estaba bañada de un vapor viscoso y que un olor particular de viejos hongos subía hasta su nariz. Alargó el brazo y se estremeció al descubrir que había caído al borde mismo de un pozo circular. Levantó el brazo y dejó caer dentro del pozo un pequeño fragmento de mampostería que había hallado, que era tal vez el tapón del lavatorio. El mismo hizo en el agua una ruidosa zambullida, y él se felicitó una vez más: había creado el lúgubre pozo de la mazmorra. Al fin, se desmayó de felicidad.

Estaba desmayado, pero no se podría decir que hubiera perdido toda conciencia. Lo que de ella le quedaba no podría siquiera describirlo, pero se daba cuenta de que no todo estaba perdido, y quizá todavía desmayado, enumeró: la tiniebla, el jarro con agua, el pan, el pozo. ¿Estaba en el más profundo sueño? ¡No! ¿En el delirio? ¡No! ¿En la Muerte? ¡No! Seguía pensando o recordando: no todo estaba perdido, ni en la tumba. Al despertarse del más profundo sueño, el hombre desgarra la telaraña de algún ensueño. Pero un instante después -tan frágil es quizás aquel tejido- no se acuerda de haber soñado. En la vuelta del desvanecimiento a la vida hay dos etapas: la primera es el sentimiento de la existencia moral o espiritual; la segunda, el sentimiento de la existencia física. Parece probable que, si al llegar a la segunda etapa, se pudiesen evocar las impresiones de la primera, se encontrarían en ella todos los elocuentes recuerdos del abismo transmundano. Y ese abismo, ¿cuál es? ¿Cómo se podrían distinguir sus sombras de las de la tumba? Pero si las impresiones de lo que a él se le había ocurrido llamar la primera etapa no venían a la llamada de la voluntad, de todos modos, después de un largo intervalo, aparecían sin ser invitadas, y uno se maravillaba y se preguntaba de dónde podrían haber salido.

Quien no se ha desmayado nunca es el que descubre raros palacios y caras extrañamente familiares en las brasas ardientes; no es el que contempla, flotantes en medio del aire, las meláncolicas visiones que el vulgo no podría percibir; no es el que medita acerca del perfume de alguna flor desconocida; no es aquel cuyo cerebro se extravía en el misterio de alguna música que hasta entonces no ha le ha llamado la atención jamás.

Sin embargo el desmayo duró, a su parecer, muy poco; casi en el mismo instante se produjo un ruido encima de su cabeza, como el de una puerta cerrada apenas abierta, mientras que un débil rayo de luz -quizá otra vez se estaba deshaciendo su creación de la oscuridad- atravesaba súbitamente la tiniebla y se apagaba casi al mismo tiempo. No, no se había deshecho su creación; se dio cuenta enseguida de que seguía reconstruyendo el escenario y recordando el relato paso a paso, si bien, quizá, había alterado en algún momento sus partes. Ahora venía aquello de haber visto claramente el destino que se le había preparado, y de alegrarse por el accidente oportuno que lo había salvado. Un paso más y el mundo no lo hubiera vuelto a ver, hubiera caído dentro de aquel pozo que Poe y él habían edificado. Pero las víctimas de una tiranía -que no otra cosa era su enfermedad- no tenían otra alternativa que la muerte con sus más crueles agonías físicas, o la muerte con sus más abominables torturas morales. Eso era exactamente lo que estaba creando; la muerte propia que ya había imaginado, y luego sufrido, un poeta posterior a Poe. Pero la muerte propia para ese poeta había sido una dulce enfermedad provocada por el contacto con el objeto más estético de la tierra, una rosa. Él debía, contra el tiempo, luchando contra cualquier anacronismo, crear una Inquisición, unos jueces imprevisibles, una prisión insoportable. De todos modos, y aunque resultara paradójico, se dijo otra vez que los estaba creando más bien contra la muerte; es decir, estaba creando su propia muerte contra su propia -¿y natural?- muerte, y hasta para escaparse de las dos, de la propia y de la impuesta; “el protagonista se había (se salva al final”) salvado al final, se repitió casi en tono de promesa.

Sus nervios estaban distendidos por un largo sufrimiento, hasta el punto de que temblaba al son de su propia voz, si es que no eran sólo sus pensamientos que parecían hacer ruido, como si hablara entrecortadamente, y se había convertido en el sujeto más adecuado para la especie de tortura que lo esperaba.

Con incontenible temblor que afectaba a todos sus miembros reptó a tientas hacia la cama, donde otra vez debía estar resuelto a dejarse morir allí antes que afrontar el horror del pozo recreado, que su imaginación multiplicaba entonces en las tinieblas recreadas. Ya desde la cama, estaba a punto de construir -y éste sería uno de sus logros especiales- el calabozo a plena luz. En otra situación de espíritu hubiera tenido el valor de acabar con sus miserias de un modo digno, de un solo golpe, conectándose a la máquina que le calmaba los horribles dolores, lo que conseguiría con solo apretar el timbre que convocaría al enfermero, a pesar de que sospechaba que había sido llevado al cuarto de morir del hospital -donde estaría controlado su sufrimiento por la máquina- para que el exiguo personal se ocupara de casos que, no como el de él, tenían alguna posibilidad de remisión. Podría intentar apretar el timbre y, con un poco de suerte, dejar de sufrir, como solía decirse, pero por entonces era el más perfecto de los cobardes.

La agitación de su espíritu, el dolor físico y la excitación de su imaginación, que daba vueltas y vueltas en la fiebre de la creación compulsiva, lo mantuvieron despierto durante largas horas, pero por fin se adormeció otra vez.

Envío

A todos les agradezco la invitación a descansar; la tuve muy en cuenta.

Pero sucede que mi labor en Monografías no sólo consistía en escribir el newsletter (junto con este blog): ese es el menor y el más agradable de los trabajos y continuaré haciéndolo. Trabajaba como editora y correctora, concurría a la oficina nueve horas diarias, y eso es lo que no hago más.

Hoy, en este momento, tengo presente el amor de ustedes, y se me aparece para representarlos la cara de Blanca Estela, todo su expresivo cariño. Entonces es a ella a quien dedico lo escrito, aunque el blog es de todos nosotros.

Hasta el miércoles, y gracias por cada palabra

Mora Torres

Editorial

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Comentarios

39 respuestas a “La muerte del literato”
  1. Joise Morillo dice:

    Mi querida Mora, sois maravillosa, vuestra voluntad la concibo de un calibre no menos que virtuoso. En vista de vuestra entrega cerca de los momento pre y pos que acaecen a la muerte para el mas del común y pasar a mejor vida según los Aztecas, os voy a entregar dos párrafos hermosos:
    El primero, filosófico; acerca de la inmortalidad del alma y los momentos previos a la muerte de Sócrates(470AC-399AC)en Fedón y Fedro de Platón, donde el primero mencionado es condenado a muerte por la Polis -por ir en contra del politeísmo griego, y corruptor de menores, dado a enseñanzas al respecto en su Academia a los jóvenes en Atenas- y se prepara a morir envenenándose con cicuta (Cianuro).

    El segundo explica la forma como el difunto es preparado mediante la sanación espiritual a los diferentes caminos y estaciones que va a salvar durante el devenir de su reencarnación, si es que logra despojar el Karma.

    I.-La reflexión.

    Pues bien, amigos-Sócrates se dirige a sus homólogos filósofos-, justo es pensar también en que, si el alma es inmortal, requiere cuidado no en atención a ese tiempo en que transcurre lo que llamamos vida, sino en atención a todo el tiempo. Y ahora sí que el peligro tiene las trazas de ser terrible, si alguien se descuidara de ella. Pues si la muerte fuera la liberación de todo, sería una gran suerte para los malos cuando mueren el liberarse a la vez del cuerpo y de su propia maldad juntamente con el alma. Pero desde el momento en que se muestra inmortal, no le queda otra salvación y escape de males que el hacerse lo mejor y más sensata posible. Pues viaja el alma al hades sin llevar consigo otro equipaje que su educación y crianza, cosas que, según se dice, son las que más ayudan o dañan al finado desde el comienzo mismo de su viaje hacia allá. Y he aquí lo que se cuenta: cada cual, una vez muerto, le intenta llevar su propio genio, el mismo que le había tocado en vida, a cierto lugar, donde los que allí han sido reunidos han de someterse a juicio, para emprender después la marcha al Hades en compañía del guía a quien está encomendado el conducir allá a los que llegan de aquí. Y tras de haber obtenido allí lo que debían obtener y cuando han permanecido en el Hades el tiempo debido, de nuevo otro guía les conduce aquí, una vez transcurridos muchos y largos períodos de tiempo. Y no es ciertamente el camino, como dice el Téfelo de Esquilo. Afirma éste que es simple el camino que conduce al Hades, pero el tal camino no se me muestra a mí ni simple, ni único, que en tal caso no habría necesidad de guías, pues no lo erraría nadie en ninguna dirección, por no haber más que uno. Antes bien, parece que tiene bifurcaciones y encrucijadas en gran número. Y lo digo tomando como indicios los sacrificios y los cultos de aquí.

    Así, pues, el alma comedida y sensata le sigue y no desconoce su presente situación, mientras que la que tiene un vehemente apego hacia el cuerpo, como dije anteriormente, y por mucho tiempo ha sentido impulsos hacia éste y el lugar visible, tras mucho resistirse y sufrir, a duras penas y a la fuerza se deja conducir por el genio a quien se le ha encomendado esto. Y una vez que llega a donde están las demás, el alma impura y que ha cometido un crimen tal como un homicidio injusto, u otros delitos de este tipo, que son hermanos de éstos y obra de almas hermanas, a ésa la rehúye todo el mundo y se aparta de ella, y nadie quiere ser ni su compañero de camino ni su guía, sino que anda errante, sumida en la mayor indigencia hasta que pasa cierto tiempo, transcurrido el cual es llevada por la necesidad a la residencia que le corresponde. Y, al contrario, el alma que ha pasado su vida pura y comedidamente alcanza como compañeros de viaje y guías a los dioses, y habita en el lugar que merece. Y tiene la tierra muchos lugares maravillosos y no es, ni en su forma ni en su tamaño, tal y como piensan los que están acostumbrados a hablar sobre ella [.….] Pues bien, oh Simmias, por todas estas cosas que hemos expuesto, es menester poner de nuestra parte todo para tener participación durante la vida en la virtud y en la sabiduría, pues es hermoso el galardón y la esperanza grande.

    Ahora bien, el sostener con empeño que esto es tal como yo lo he expuesto, no es lo que conviene a un hombre sensato. Sin embargo, que tal es o algo semejante lo que ocurre con nuestras almas y sus moradas, puesto que el alma se ha mostrado como algo inmortal, eso sí estimo que conviene creerlo, y que vale la pena correr el riesgo de creer que es así. Pues el riesgo es hermoso, y con tales creencias es preciso, por decirlo así, encantarse a sí mismo; razón ésta por la cual me estoy extendiendo yo en el mito desde hace rato. Así que, por todos estos motivos, debe mostrarse animoso con respecto de su propia alma todo hombre que durante su vida haya enviado a paseo los placeres y ornatos del cuerpo, en la idea de que eran para él algo ajeno, y en la convicción de que producen más mal que bien; todo hombre que se haya afanado, en cambio, en los placeres que versan sobre el aprender y adornado su alma, no con galas ajenas, sino con las que le son propias: la moderación, la justicia, la valentía, la libertad, la verdad; y en tal disposición espera ponerse en camino del Hades (con el convencimiento de que lo emprenderá cuando le llame el destino). Vosotros, oh Simmias, Cebes y demás amigos, os marcharéis después cada uno en un momento dado.

    A mí me llama ya ahora el destino, diría un héroe de tragedia, y casi es la hora del encaminarme al baño, pues me parece mejor beber el veneno una vez lavado y no causar a las mujeres la molestia de lavar un cadáver.

    II.- El preámbulo de la verdadera muerte y de la vida futura del budista.

    El primer Bardo, llamado Chikhai Bardo o “Estado Transitorio del Momento de la Muerte” es el que ocurre inmediatamente después de la muerte, cuya duración es entre 3 días y medio a cuatro. En este estado aparece la Clara Luz, primero como pureza primordial, posteriormente el percibiente, incapaz de “reconocerla”, es decir incapaz de aferrarse y de permanecer en este estado (debido a su karma) de mente inmodificada la percibe como oscurecida.
    Cuando termina este Bardo, el difunto despierta al hecho de la Muerte, es decir se hace consciente de su cambio de estado, y empieza a experimentar el Segundo Bardo llamado Chonyid Bardo o “Estado Transitorio de la Realidad”, el difunto se halla bajo la ilusión (a menos que sea un iniciado, y que haya despertado la conciencia ante los distintos cambios de estado y sea capaz de discernir) de que aunque muerto, todavía posee un cuerpo de carne y sangre, se le aparecen visiones simbólicas creadas por sus propios reflejos karmicos motivadas por las acciones y pensamientos que creó cuando se hallaba en su estado de conciencia física, el contenido de su conciencia perteneciente a su personalidad se le revela ahora de una forma poderosísima.
    Cuando el difunto va percatándose de que en realidad no POSEE un cuerpo físico ‘real’ empieza a desarrollar un avasallante DESEO de poseer uno y al hacerlo entra inmediatamente en el Tercer Bardo denominado Sidpa Bardo o “Estado Transitorio del Renacimiento”, que termina cuando el principio de la conciencia renace en el mundo humano o en algún otro mundo. Previo al renacimiento el difunto al salvar sus estados escoge quien deberán ser sus padres.
    Las Visiones por las que atraviesa el difunto en el paso del estado intermedio, de Deidades Pacificas y Deidades Iracundas no son más que el reflejo de su propio contenido mental.

    ¡Os ama!

    Joise

  2. Walter Ovidio Chinguel Espinoza dice:

    ! Aleluya ¡ Eureka, Enhorabuena y demás etc. Saludo con profunda alegría el estar en este espacio del mundo virtual pero sobre todo por que tengo la magnifica oportunidad de nutrirme de maestros como Pablo Besoron, disculparme, si cometo un yerro de ortografía en el apellido de alguno.Tambien digno de mencionar a Mora torres.
    Opino que estos escritos,comentarios son son altamente valorados por este modesto amante de las letras y por añadidura empírico,considero que son feliz y agradablemente motivadores reverberando vuestras palabras en lo mas profundo de mi ser.
    Cuando leo de sus escritos me trasladan al mundo que por mi modesta preparación, creo que cometo una herejía, horadando campos, creo siempre virginales.
    Hasta otra oportunidad. Walter

  3. Celestino Gaitan dice:

    Morita, mi muy amada Mora…
    Me ha dado mucho gusto sentirte Bien…
    Y me agrada el aplomo con que mencionas
    “Trabajaba como editora y correctora, concurría a la oficina nueve horas diarias, y eso es lo que no hago más.”
    hay veces que el mejor regalo que podemos
    darnos es tiempo para nosotros mismos…
    Y aunque en esta ocasion me ha costado trabajo
    hilvanar las ideas (por los accesos de tipo alergico
    tipicos de esta espoca, que sufro a consecuencia de
    los vientos y la polinizacion de los encinales del
    Hill Contry )
    Si he podido imaginarte escribiendo y te he visto
    a traves del Aleph que me encontre en tu escrito.
    Me ha resultado facil encontrarte, al principio solo
    vi un atestado librero y casi con la sola intencion
    de moverme he afinado mi linea de vision para
    observar sobre tu hombro derecho, tus diligentes
    manos acomodando escritos y papeles…
    Disculpa que en esta ocasion no doy para mas…

    Solo recibe como siempre todo mi Amor y mi Respeto,
    y para tod@s mis hermanos un fraternal abrazo.

  4. Fabu 11 dice:

    SE VÁ LA SEGUUNDAA..!!
    Sinceramente sí que quiero la segunda parte.
    En un momento sentí que entré en el personaje, y me dió como taquicardia.., se me durmió la mano arriba del ratón…, al que casi le arranco la cola (el cable del mousse)
    Totalmente embolvente, como un sueño, como en una pesadilla… Cuantas palabras inquietantes
    Y cuanta sabiduría
    Quiero más
    La famosa lista aunque la haya escrito en algun papel, tambien la llevo sellada en mi cabeza. Si que la tengo..!
    Un abrazo para vos Mora
    Saludos a mis Compañeritos

  5. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    MARTHA DICE:
    La muerte del literato

    Si el literato hizo su obra
    el literato nunca muere
    vive en su obra,
    cuando mueve los follajes
    que en sus lecturas provoca
    en viajes y ensueños
    placido y sonriente
    logra en las mentes
    de varias generaciones
    de múltiples lectores.

    Escucharas entre la fronda
    el murmullo del agua
    la voz del viento;
    si fue lírico acaso
    dolor desgarrador
    en tu alma provoca,
    eufóricos sentimientos
    o quizás sientas el silencio
    te mueva a la soledad,…

    Agonía que provocan
    los amores perdidos.

    Hay de aquel que allá sido
    un luchador social cautivo
    probable sea la causa de
    su reprobable muerte
    pues por expresarse
    abiertamente, esta sea la causa
    por la que haya caído.

    La verdad no mata pero incomoda
    al poderoso y al corrupto
    y la injusticia prevalece
    por la inmundicia, poder y dinero
    es mal augurio y mal habido.

    Por eso con letras y grafos
    y algunas hojas, el literato
    te abraza al fuego de su alma
    por la angustia cordial
    de estar contigo.

    Literato bueno nunca muere
    y perdura en las páginas del navío
    de oleadas esperanzas
    de encrespados acantilados
    perduren en el tiempo
    por los siglos de los siglos.

    Y aquel que se aventure
    a tomarlo y vivirlo
    toma la brújula de su navío
    de ignorancias no sabe
    es fuente de luz
    que alumbra los caminos
    y evita ser torturado
    por la innefable ignorancia
    ni juguete será del ávaro
    ni esclavo servil de tiranos
    defendiéndote por la palabra
    escrita, leída y reflexionada.

    Palabra que te lleva a encumbrar
    a la sapiencia de la vida
    al conocimiento
    de un mapa más amplio
    se acerca a la sabiduría.

    La muerte del literato
    vuelve a la vida
    cada que alguien toma su obra.

    Saludos Mora, y a todos que leen,
    escriben y dejan su obra.
    Para que no mueran

  6. Iván Salazar Urrutia dice:

    Quierida Mora: ¡A vacacionar! Bien; al fin. Todos debemos de algún modo imitarte; aunque tu vacacionar sea concentrar tu tiempo laboral en lo primo importante y poder dejar de lado aquello que como peluza del aire aparece gastando el mismo tiempo de lo importante.
    A.Poe nos tuvo literalmente de cabeza a todos. Recuerdo conversaciones con Carlos Catania (por cierto compatriota tuyo ¿Qué será de él? En ese entonces escribía Las Baronesas) y de cómo en ocasiones los personajes se raptan al escritor. En el caso de Carlos, se raptaron también su máquina de escribir…
    Como el literato escribe sobre la vida (la realidad de la vida), sus escritos son parte de la vida de otro literato que lo lee y escribe. Si no le pongo comillas a la Luna cuando escribo Luna ¿por qué ponerle comillas a un verso existente al cual me refiero como parte de la relidad de la vida?… digo yo.
    Todas mis promesas -cero cumplimiento- las he hecho así no más, de memoria; al igual que Fabu. Una vez hice algo sorprendente para mí: escribí dolores que me habían impregnado, los quemé en un ceremonial privado. ¡Me sentí muy bien; limpio!
    Esta primera parte espectacular de nuestra Mora (¿se fijan que hemos desarrollado un sentido de posesión y pertenencia con Mora?) nos deja como seguramente quedaban en el siglo pos pasado con las entregas de capítulos por el semanario de algunas de las grandes obras de la literatura universal: ansiedad por la próxima entrega. ¡Qué agilidad para entrar y salir del yo del personaje y del yo del narrador!! Te abrazo.
    Joise, como siempre con su bandeja llena de manjares eruditos. Si en mi viaje me permitieran llevar un acompañate, te elegía a vos.
    Martha: Yo, en lo que respecta a mi, no creo en eso de no muere porque vive en su obra. Mi obra no beberá mi vino, ni besará la boca amada. Para los demás, sí; es un buen consuelo.

  7. María Celeste Cécere dice:

    ¡Querida Mori! Qué gusto leerte y percibir que estás mejor… Por mi parte, me estoy comiendo las uñas, los dedos y los codos por la segunda parte… jajaja.
    El listado de cosas que me propuse y no hice, en mi caso, no es muy extenso. Lo que más me molesta es que siempre me gustó viajar, que siempre soñé con conocer lugares del mundo que me sonaban maravillosos, pero no he podido hacerlo. De cualquier modo, tampoco es algo que sea indispensable…
    Las cosas importantes verdaderamente, siempre he tratado de realizarlas… no quiero tener asignaturas pendientes. Pienso: ¿quiero esto verdaderamente? ¿por qué? ¿qué me motiva? Si las respuestas son coherentes… entonces nada me detiene para realizarlas. Me gustaría irme satisfecha, diciendo: ¡Qué buena vida… intensa, plena de experiencias! ¡Cuánto he aprendido! ¡Cuánta gente maravillosa me ha enriquecido!… Así que hacia eso apunto, no me hago listas, me hago propósitos.
    ¡Abrazos inmensos a todos y especialísimo para vos, Mori!

  8. Jose Itriago dice:

    El próximo 12 de febrero se cumplen 25 años de la muerte de Julio Cortazar. En Madrid programaron varios eventos, toda una semana dedicada a Cortázar, pero aquí, en América Latina no sé.

    En Venezuela no he oído nada sobre tan importante fecha. Es verdad que estamos inmersos en la estupidez y es difícil ver algo que no sea político decadente. Tampoco es que tema que Cortázar se pueda olvidar: es inmortal. Pero los círculos literarios deberían estar atentos a las fechas memorables, usarlas como pilares sobre los cuales mantener el edificio de la intelectualidad. Además, me hace sentir mal que allá en España le den tanta importancia y aquí tanto olvido.

    Organizar algunas lecturas de sus obras es fácil, posiblemente promocionar alguno de sus libros, escribir algunos artículos. No es mucho ni costoso lo que se requiere, basta con un poco de consecuencia con quienes fueron labrando nuestro pensamiento.

  9. Joise Morillo dice:

    Danzar pre mort.

    Has de danzarme y convencerme
    Aun así os invito a dejar vuestra guadaña
    Ayudadme a segar los últimos henos
    Que he de compartir mientras pueda
    Acaríciame, indolente
    Mañana iré a pasear con vos
    Aun cuando no vuelva ¡pero no!
    No acarreéis a las hades los infantes
    Que nada temen de vuestras hazañas
    De difuntos triturados en vuestras manos
    De balas y bombas forradas
    Mientras en los banquetes con lujuria y derroche
    ¡Los huérfanos! ¡no comen!
    Y Las vírgenes sin novio lloran de angustia
    Vos tenebrosa, infranqueable, tiritáis de frio
    Lejos del infierno, caída de la nada, y lo disfrutáis
    Sé que me venceréis, pero antes llenare de trigo la despensa
    De quienes no pudieron con vuestra guadaña
    Cosechar el cielo de Mefistofeles para darselo a Poe.

    ¡Os mama!

    Joise

  10. Fabu 11 dice:

    Volviendo al listado de sueños incumplidos…, no me caracterizo por no cumplirlos al pié de la letra. Algunos…-Vamos! no los cumplí ni los cumplo, porque además hasta a veces me son imposibles lograrlos. Los que NO, si me acuerdo es porque alguna vez y aún hoy han sido y son importantes. Los que SI, por ejemplo el primero de mi vida, no lo escribí, se lo dije a mi Madre cuando tenía cinco años; y empecé a cumplirlo cuando tuve los veintiuno y lo concreté a los veintitres hasta los treinta. Antes, durante y despues se fueron sucediendo otros junto con la vida, y ocaciones en que si los cumplí, y otros que no… los cumplí. Y los motivos siempre vienen y van…, con los propósitos anhelados, con los deseos inacavables…y los caminos por recorrer CON SUEÑOS SIEMPRE ESPERANDO CUMPLIR

    Martha
    Para mi modo de ver la Obra puede trascender, es lo que queda, y el que la realizó fué solo su Autor, el que se fué y no se la llevó con él.

  11. Júdith Mora V dice:

    Ah! Morita, espero la segunda parte, para darme una mejor idea de responder al desenlace.

    Mi lista de cosas? Inmensa jaja, es que no importa la edad, al contrario, a medida que se me montan los años, creo que quiero hacer más, puede ser porque hay más oportunidad de apreciar, ya que el apuro es menor, o porque los hijos crecen y uno entonces se da permiso de hacer aquello que quiso o con lo que soñó y por razones de estrategia y prioridad, pues fue delegando.

    Papeles? Jajaja, soy misia papelito, y te puedo imaginar leyendo muchos de ellos y poniendo cara de circunstancia al no saber de dónde venían o por qué se dio la ocasión de escribirlos, digo, es que así soy jaja. Tengo, si, muchos papelitos, cada tanto hago un reciclaje de éstos, desecho los que ya no tienen importancia o los ya cumplidos, pero aún guardo muchos, y es que como soy tan despistada, pues debo anotar todo jaja, pero a veces se me olvida que los anoté y bueno, aparecen inclementes, recordándome mis fallas de memoria implacable jaja.

    Estupenda como siempre tocaya… y contenta de notarte con más ánimos… esperaré la segunda entrega con ansias.

    Besos a tod@s… les he dicho que me encantan? si, bueno, lo reitero.

    Jud.- ♥

  12. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    Mi querida Mora, muchos besos

    Vancho;
    He de decirte que aunque mueras se que en tu obra vivirás
    al menos yo te recordaré
    y a mi hijo comparto aquello
    “de la paleta del pintor”
    desde que yo comencé a leer este blog
    y a pesar que nuestra amiga Mora
    que es la parte inicial detonante
    de esta encrucijada y emocionante caminata,
    Vancho1 ya existía en su obra que escribis
    y no creo que sea la unica
    que te leyó y que te evoca.

    No conozco ni tu foto ni tu vida,
    pero dejas sentir tu obra, …
    ¿Cómo no recordarte?…
    en “el cementerio de Viña del mar”
    junto a Violeta tu esposa,
    o aquella señora que dejaba claveles
    en cada tumba que estaba sola.

    Bueno se que vives y
    ¡Salud mi amigo chileno!
    ahora que podemos
    “En tu copa de vino
    que se siluetea de espuma,
    el lobo feroz….”
    ¿Cómo no recordarte?….
    “…en una mirada desde
    el café hacia el oriente,
    más allá de las cumbreras
    cordilleranas hacia tu chile lindo”?….
    yo un poco al Norte,
    en el Centro, en el nudo Mixteco
    cerca de mi volcan Xinantecatl
    ahora le dicen Nevado de Toluca
    Te mando un beso virtual en la boca.
    (con todo respeto por si tienes esposa)
    que no muera de celos
    que sólo es virtual
    es para que no te quedes con las ganas.
    Y cuantas veces tu obra he leído
    y tan breve el espacio,
    que por mencionar algo…
    “4 pinceladas y al buche”
    jajaja buenisima expresión
    y cuando Mora nos hablaba
    “Del sexo de los angeles”
    “….aquel que reconoció su infierno,
    sus pecados culposos,
    sus pecados mentirosos,
    (como las obleas con manjar)
    sus ansiedades eróticas,
    sus deseos de provocar
    o de ser provocado….
    y traspasas al otro
    la responsabilidad de las emociones,
    y con el secreto compartido
    nos sumerjimos en la escafandra….

    Vancho o he de decir Ivan Salazar
    a mi tambien se me cayeron las lágrimas,
    como muchos de los que te leyeron,
    cuando expresas ansiedad,
    cuando mueves sentimientos
    si mueres y leo tu obra,
    aunque el vino si te lo tomaste,
    no se si bocas besaste,
    pero al leerte…
    al leer tu obra
    y si nos haces vibrar entonces viviras.
    por siempre en tus letras
    que escritas quedaron ya,
    y tus narraciones y tus ancianitos
    que me puedes negar?…

    Ahora que Jose I. nos habla de Julio Cortazar, a fuerza de la curiosidad, me pongo a buscar, quien fue este autor y que hizo,
    seguro que si lo leemos no sólo su obra, sino su vida
    volvemos a traerlo al imaginar lo que vivió.

    Esto va tambien por Favu…
    yo si creo que a travez de sus obras,
    sus obras bullen en nuestras mentes
    en nuestra imaginación y al evocarlos
    y sentirlos claro que no mueren….
    es mi punto de vista personal…..
    no soy escritora ni literata,
    soy quimica sin mucha experiencia
    en eso de filosofear
    pero creo que la imaginación hace maravillas.
    y muchos literatos los recordamos
    los leemos, los sentimos
    y al evocarlos, los revivimos
    hasta creo que nos trasladamos
    a los lugares que expresan
    sus vivencias….
    Saludos a los chilenos, argentinos venezolanos, cubanos, mexicanos y todos mis amigos cibernautas de este blog,
    Gracias Morita, mi querida Mora un abrazote.
    Martha

  13. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    a Poe, si a Poe… si lo revivimos
    hasta nos causa escalofrio
    y valla que lo lograste Mora
    con esa magnifica narración.

    Yo recuerdo un poco más a los poetas
    y quizas más a mis paisanos del siglo XX
    Manual Maples Arce quien trató de impulsar
    el estridentismo con poco éxito
    respuesta mexicana al ultraísmo español
    y al futurismo italiano
    Xavier Villaurrutia quien flirtea con el
    subrrealismo francés,
    los contemporáneos como Novo,
    Pellicer, Torres Bodet, Gorostiza
    que denominan el panorama literario
    dentro de la diversidad de estilos
    Despues reciben un gran impulso con,
    Octavio Paz, con la llamada
    generación del “taller”

    Entre los poetas Institutenses
    (Instituto Literario, hoy mi Universidad)
    sobresalieron:
    Heriberto Enríquez, Enrique Carniado,
    Horacio Zuñiga, Josue Mirlo
    y José Luis Alamo, este ultimo
    mi favorito.

    y sueños incumplidos?… no los recuerdo…
    casi todo lo que sueño trato de lograrlo
    y si es imposible, solo me lo imagino
    lo pienso y hago como que se me hace….
    quizas por eso se me va el sueño…

  14. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    fe de erratas:
    escribi favu y era FABU11, perdón
    pero te mando un abrazo.
    y a libélula, y a Kao Joise, Maria Celeste, Celestino como vas con la hipertensión?, besos a Jose I…. no te he visto acapulqueñita Celestina, a Soco a Blanca Estela… y a todos los que leen y escriben en el blog….abrazos y apapachos.

  15. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Gracias Mory por la dedicación, espero mis hijos me ayuden en un momento a tener rostro, no (soy muy erudita en la materia para hacerlo sola), de hecho estando inspirada con tu relato, no pude escribir hasta hoy debido a que esta maravillosa maquinita entró a reparación, lo “hicieron de nuevo”, lo cual agradezco a Alberto, ahora está como bala.
    Joise: me gustó mucho lo que escribiste, espero tener “esa” conciencia para el momento de mi muerte.
    Claro que tengo algunos escritos en hojas sueltas y otros en cuadernillos con hojas amarillentas, creo que los románticos siempre escriben situaciones y vivencias en trozos de papel deseando dejar detenido el tiempo tal vez, o como en una fotografía el momento grabado a mano, y yo debo ser una de ellas; más adelante, quiero decir más tarde iré en su busca para transcribirlo, en este instante no puedo debido a que mi hijo menor Alonso ocupa mi pieza, Él se encuentra recién operado y no deseo sacarlo del trance en que debe estar su mente, la que seguramente entreteje fantasía para aliviar su dolor, tal como el hombre del cuento.
    Mory: haces un presagio apocalíptico muy bien logrado lo que puede llegar a ser la antesala de una muerte anunciada, te felicito, por lo que siempre he pensado lo difícil que es lograr escribir sobre los vericuetos de la mente y sus viajes en un loco, por ejemplo, o un borracho con delirium tremens, o en diferentes momentos al estar experimentando descarga de adrenalina, etc.
    Imagínate que en sí misma, en estado normal se dice que todos estamos un poco locos, y que el siquiatra es el espejo de la locura que no alcanzamos a percibir, y pensando así Ma. Celeste tiene razón en llevarnos a despojar la “cháchara mental perturbadora” que nos tiene aprisionados y no nos deja libres. Sin embargo sin esa “cháchara”, no existirían esos locos lindos; los artistas, los que nos ayudan a soñar; los poetas, escritores, escultores, actores, pintores, tú, Mora Torres y yo.
    Recuerdo a Mamá Mercedes, mi madre, meses antes de su muerte, (cáncer) me habló que la morfina era un gran descubrimiento, le alivió mucho su dolor y también la llevó en viajes maravillosos, que tal vez quiso dejar grabados en algún lienzo o en un poema.
    De hoy en adelante me preocuparé del momento de mi muerte, comenzaré a educar la mente y a decirle que se concentre en la luz blanca que es Dios, Él vendrá a mi encuentro, sea donde quiera que esté, aunque no me gustaría estar en un hospital como el hombre del cuento que lo necesitaba con cuanta manguera tenía conectada, esto sería como embarcarse en el vuelo sin que nadie te despida, y a mí me gusta la fiesta como en el sur, estar acompañada, pero que no sufran porque me voy, o mejor quizás sería para todos aquí, el sueño anhelado, aún no cumplido; pasar mientras dormimos, durante el sueño. Y despertar en la otra vida, la vida nueva, donde ya habremos llegado transformados, con las cosas viejas puestas en el pasado, sin recordar nada. Todo es nuevo, limpio y diáfano como el cristal, con un aire liviano y claro, todo nuestro ser purificado y en éxtasis y…no sé más, pero me gusta imaginarlo, y ¿ustedes? ¡Ah! De todas formas Él allí nos concederá el maravilloso encuentro con todos; ¡Qué formidable momento! Y esto no es una locura inventada, es una promesa hecha por Dios y Él cumple todas sus promesas.
    O no Vancho?, ¡Qué Dios nos bendiga y venga pronto, para no hacer “aquel” viajecito.
    Con mi lámpara encendida de amor, les mando un poco de su luz a cada uno.

  16. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    MMR, Martha: ¡franca alegría de contar contigo en este rincón del espacio! Te leo desde que entraste por primera vez, y de verdad te admiro como a todos aquí, observo tu foto y resuelvo ser tu amiga “uña y mugre”, hay dulzura de alma en tu expresión, y pareciera conocerte desde siempre. Además déjame decirte que eres una poeta innata, cuéntame si has publicado y cómo te inspiras, lo haces muy bien, te felicito.
    Recibo tu abrazo apapachado. Has de saber que éste término está de “moda” en Chile, ahora sé de donde viene, los chilenos copiamos todo, todo. No pensarás con esto que no somos para nada originales, también tenemos nuestro propio idioma, pero no sé si algún vecino lo repita en su casa. Dime si sabes algo de los chilenos obviando lo malo si te incomoda, a mi no, pero mejor piensa en lo bueno por ahora. Yo te puedo decir lo poco que sé de los mexicanos, aún no he tenido el placer de conocer tu bello país, sólo por fotos y películas. Sé que les gusta cantar, que son muy apasionados en todo lo que hacen, que hablan cantadito, que tienen grandes artistas, eso quiere decir que son sensibles y…nada más, cuéntame tú.
    Desde aquí veo brillar el sol en tu alma.
    Hasta pronto.

  17. Fabu 11 dice:

    EL DULCE MAL

    VUELVO LOS OJOS A MI PROPIA HISTORIA.
    SUEÑOS, MÁS SUEÑOS Y MÁS SUEÑOS…; GLORIA,
    MÁS GLORIA…; ODIO…; UN RUISEÑOR HUYENDO…,
    Y ASÓMBRAME NO VER EN TODA ELLA
    NI UN RASGO, NI UN ESBOZO, NI UNA HUELLA
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    TOMO A MIRAR HACIA EL CAMINO ANDADO…
    MI MARCHA FUE UNA MARCHA DE SOLDADO,
    CON PASO VENCEDOR, A TODO ESTRUENDO;
    MI ALEGRÍA, UNA BÁRBARA ALEGRÍA…,
    Y EN NADA ESTÁ LA SOMBRA TODAVÍA
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    SURGIÓ UNA CUMBRE FRENTE A MÍ; QUISIERON
    OTROS MIL CORONARLA Y NO PUDIERON;
    SÓLO YO QUEDÉ ARRIBA, SONRIENDO,
    Y ALLÍ, SUELTA LA VOZ, TENDIDO EL BRAZO,
    NUNCA SENTÍ NI EL LEVE PICOTAZO
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO

    VOLVÍ LA FRENTE HACIA EL MÁS BELLO OCASO…
    MIL BRAVOS SE RINDIERON AL FRACASO,
    MAS YO FUÍ VENCEDOR DEL MAL TREMENDO;
    FUÍ GLORIA EMPURPURADA Y VESPERTINA,
    SIN PRESENTIR LA MARCHA CLANDESTINA
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    FUERZAS Y POTESTADES ME SITIARON,
    Y PRUEBA SOBRE PRUEBA ACORRALARON
    MI FE, QUE NI LA CAMBIO NI LA VENDO,
    Y YO LES VI MARCHAR CON SU DESPECHO,
    FELIZ, SIN PRESENTIR NADA EN MI PECHO
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    MUJERES…, POR MI GLORIA Y POR MIS LUCHAS,
    EN MUCHAS PARTES SE ME DIERON MUCHAS,
    Y EN TODAS PARTES ME DORMÍ QUERIENDO,
    Y EN LA MAÑANA HACIA OTRO AMOR SEGUÍA;
    PERO EN NINGUNO EL DARDO PRESENTÍA
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    Y UN DÍA FUE LA TORPE CIRCUNSTANCIA
    DE QUEDARNOS A SOLAS EN LA ESTANCIA,
    LEYENDO JUNTOS, SIN ESTAR LEYENDO;
    MIRARNOS EN LOS OJOS, SIN MALICIA,
    Y QUEDARNOS DESPUÉS CON LA DELICIA
    DEL DULCE MAL CON QUE ME ESTOY MURIENDO.

    Andrés Eloy Blanco

  18. Fabu 11 dice:

    Y…, si por un momento
    dejo de vivir,
    muero dejando
    vida vivida a medias,
    cuando muero
    vivo dejando muerte,
    muerta a medias.

    Sabemos que morimos
    en la continuidad
    de lo vivido,
    es por eso que…,
    quiero vivir
    la vida muriendo menos.

  19. Joise Morillo dice:

    Si, mis amigos la idea de nosotros, definitivamente; es: precisamente intercambiar ideas, lo percibo y lo disfruto.

    Blanca Estela, me da mucho gusto que os haya gustado la transcripción que hice del Fedon de Platón, aun cuando muchos prefieren otra literatura, los clásicos son el origen de nuestra cultura y mucho de nuestro desenvolvimiento ético y moral se lo debemos al pensamiento Heleno. Incluso la moral de San Agustín y de Santo Tomas de Aquino se basan en preceptos Platónicos el primero y Aristotélicos el segundo, me gusto mucho vuestra reflexión de acerca de prepararse para las últimas esperanzas, y utilizar el tiempo organizadamente sin lo estricto de un método.

    María Celeste nos sumerge en la forma de eliminar esos Karmas malignos que nos perturban tanto mental como físico, mediante el orden y organización de ejercicios para nivelar cada chakra que conforman los pranas de cada ser individual, adecuadamente.

    Fabu, sutil y sublime a la vez, con su arte, y prudencia, nos pinta una singular forma de concebir momentos, gracias por entregarnos ese poema maravilloso de nuestro Andrés Eloy.

    Socorro, bella e ilustre, hermosa vuestra manera de interpretarnos científicamente nuestros límites y capacidades, por tanto miserias y virtudes de la mente humana.

    Martha, Erudita y enigmática, contemporánea y de percepción precoz, muestra el mundo abierto y accesible al triunfo, pero no sin las restricciones de los conflictos de toda índole que aunque han minimizado en decenas de miles de años, los sigue sufriendo.

    Además de mis amigas y de Mora, de la misma índole de mis amigos Eruditos, Osvaldo, Jose I., Ivan, Celestino, Vancho, JorgeV, siempre he tenido la sensación que sois de lo más versados en los tópicos que suelo discutir y sé que no puedo menos que reconocer vuestra virtud que fecunda el vacio de mi mente. Para luego cosechar con vuestro aporte generoso y desinteresado; conocimientos que me han de servir en mis inquietudes filosóficas, por tanto, os doy las gracias por permitirme disfrutaros mediante esta galera epistolar que tanto nos prodiga.

    Perdonadme los no nombrados, de igual modo se de su existencia virtuosa, también debo nombrar como tal al novel Yei Poe.

    ¡Os ama!

    Joise

  20. Pongo Pongo dice:

    ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO ESTA PEQUEÑA CREACIÓN..

    ARTICIO MENTAL
    Aun cuerdo,no tanto como hoy en mi silla de madera carcomida, percibí el aroma de la sangre fresca y noté la presencia de las aves de rapiña. Estaban rondando algo que aun no conocía. Corrí en busca de respuestas truculentas, pues mi afán por descubrir la muerte hecha materia se hacía cada vez más intenso. La adrenalina invadió mi cuerpo y de repente evoqué los sueños de la noche anterior. Empecé a creer en el sonambulismo como hecho real y en una duda insoportable me aborde. Uno de los mayores temores en mi vida consistía en finiquitar la existencia de los demás. Avance en dirección hacia donde sobrevolaban estos horribles avechuchos negros de tez putrefacta. En el camino encontré algo que marcaría mi duda: La boina que había buscado toda la mañana. A pasos trémulos seguí por el sendero hasta que se asomo el aroma de la muerte. Divisé un cadáver destazado. Había sido aniquilado con tanta ignominia: Sus ojos fueron puestos en su boca, sus piernas amputadas y sus manos desgarradas a la fuerza. No pude reconocer de quien se trataba este hombre que parecía ser joven. Controlé mis nervios, pero una rabia se sublevó contra mis instintos e inició una masacre mas tortuosa contra aquel cadáver. Mis manos tomaron el rol de cirujano y crearon un monstruo perfecto. Cuando se termino la función de horror inicié una interminable cadena de sollozos y regresé espantado por aquel hecho fatal. Abrí la puerta de mi casa y encontré un conjunto de herramientas ensangrentadas. Al fin afronte la verdad. Me había convertido en un asesino en serie, de los peores,pero también de los más inocentes. Ese asesinato no fue el único que cometí. Según muchos estoy loco, y encerrado en estas cuatro paredes trato de explicar que fui víctima del sonambulismo como hecho fatal y casi irreal…..

  21. Osvaldo Bonini dice:

    Hola Morita! de regreso, como siempre, en ti.

    Poe, Borges, esquelas o machetes como le decimos, trencitos en el Uruguay, volatinero como le dices tú, o perlas opacas. Útiles en tus manos, que amasan este pan de los jueves con que nos alimentas.
    Sí que quiero la segunda parte. Ahora ya no hay marcha atrás. Algo me dice que esto no es estresante para ti. Algo me dice que lo disfrutas incitándonos. Y me agrada, y me contagia.
    Impresiona ese estilo en el que tomas oraciones completas y la colocas en otro contexto, manteniendo similares percepciones; es excitante.

    Hoy mi saludo no tiene calabozos ni cuartos de hospital, lucho como el personaje de Poe, acuerdo con Borges que aquel Aleph no es el verdadero, y te envío millones de estrellitas titiladoras dispuesta a ofrecerte vida por su propia vida, por tu propio Aleph.
    Y las gracias, y el beso de siempre.

  22. Osvaldo Bonini dice:

    Morita, ensayando tu propuesta (muy precariamente, perdón) y esperando que Iván no se moleste, “copio” algo de él que tengo colgado en mi pared.

    Tengo un hermano chileno que de viejo ha renacido. Luce una figura celeste delante de lo que puede ser su figura de ilusión. Ha nacido muchas veces, siempre le sobra tiempo para volver a nacer. Y sigue naciendo, así como si nada. Como que cada palabra, cada gesto es su motivo. Como que en ellos vive, y al visitarlo nos recibe con manos consteladas, en una casa de paredes y ventanas abiertas.
    Escribe con tintas volátiles y coloca sobre la escritura papeles de colores con palabras a descifrar. Si deseas leerlo debes comenzar por leer esas palabras en papeles de colores.
    Que cada palabra no te confunda, que el color de cada papel no te distraiga.
    No los descartes tampoco, son parte de la magia de mi hermano chileno.
    Trae la madurez de generaciones y a cada palabra que escribe le ha dedicado, personalmente, una situación o ilusión propia que se deberá descifrar. Escribe casi sin adjetivos, los usa mínimamente a su conveniencia. Los que faltan serán incluidos según los deseos que su lectura provoque. Seremos quienes los agreguen, pero de una manera diferente, lo haremos no desde la crítica habitual, sino desde el sentimiento interior que excita.
    Así aparecerán sus códigos, las profundidades de sus lagos, el ir y venir de sus recuerdos; su generosidad, hasta la nada misma derramándose.
    Su lectura, incluye sus escritos y la imaginación personal de quien lo lee, manejada abiertamente, combinándolo con justeza. El resultado es un efecto con el que liba placidamente cuando le retornan interpretaciones. Como las maneras de comprender su mensaje. Así sus tintas volátiles toman formas en él y en nosotros.
    Posee un bollón muy grande bajo su brazo izquierdo, con el que viaja a todos lados. Dentro ha guardado estrellas entre las hojas de sus cuadernos, mendrugos de pan de sus amigos. También se pueden ver algunos arcanos de su Valle de Talca con los que saluda, copia, infla velas y duerme el cansancio; además besos a las mañanas, gente que espera su ayuda, y…la ternura de su amada, y…el vientre de su madre donde aún habita con su hermano Jaime.
    De su bollón de vida, mi Hermano Vancho extrae con un gotero, de tanto en tanto, gotitas de emociones que nos regala para hacernos parte de él.

    Muchos besos y abrazos a todos.

  23. Joise Morillo dice:

    Yei Poe, vuestro relato me hace recordar, a J.J. Sartre en El Muro, donde en varios de sus relatos presenta, como: el individuo humano enfrenta la muerte, y que sin embargo nunca se desembaraza de ella, no obstante de su triunfo inminente, la muerte tiene su gesto de humor muy existencialista por cierto. También a las asesinas, en el Mal Entendido de Albert Camus, donde: un destino no sólo ciego, sino de voluntaria crueldad, convierte en criminales a seres inocentes. Pero tengo un relato Cuasi real lo transcribo a continuación:
    Cita
    Extraído de: http://www.elmalentendido.com

    “Hacía falta que saliera a escena el señor Kuyas [abogado del policía que disparó a Alexis] para que por fin nos enteráramos de la verdad: el país se tambalea desde hace cinco días por culpa de un malentendido. El policía no quería matar a Alexis Grigorópulos, sino disparar al aire con la intención de asustar a una multitud que pretendía atacarle. Sencillamente, la bala malentendió sus intenciones y se clavó en el corazón de un estudiante de dieciséis años. Nadie le preguntó por qué se alejó tranquilamente de la multitud encolerizada o por qué no corrió, como debería haber hecho, para ayudar al chico al que se supone que había herido por error”.

    Ahora bien:

    Aun cuando solemos nacer con una condición humana peculiar esta se desarrolla en términos sociales, esta condición intrínseca no se reciente de lo que es, sino, de lo que los demás suponen que el otro sea, por ello las actitudes humanas tendientes a los crímenes, asesinatos, etc. La mayoría de las veces resentimientos, se hacen patéticos al materializarse, mientras tanto habían permanecido en el inconsciente, ocultos en la mente de ese individuo que no se percató de esa condición y dio rienda suelta a esos instintos muy humanos pero prístinos y por ende precarios. El poder en muchos casos promueve estos, y las manos asesinas por ej. Los sicarios, por un puñado de dinero ni siquiera se dan cuenta que pronto serán las próximas víctimas.

    Ahora citare a JJ Sartre:

    “El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. El hombre es ante todo un proyecto. Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es; yo opino que es real el motivo o causa del ser”

    ¡Os ama!

    Joise

  24. Jose Itriago dice:

    Me preocupa esas expresión de Osvaldo: “Hoy mi saludo no tiene calabozos ni cuartos de hospital” que unida a varias alusiones suyas sobre las dificultades para intervenir como lo desea en diversos foros, pareciera indicar que él o su gente cercana confronta problemas importantes. Me preocupa Osvaldo que no estés bien, mientras el resto de nosotros sigue indiferente a tus angustias.

    Igualmente me entero que Blanca Estela tiene un hijo operado, o sea, que vivió en zozobra estos días. Me hago solidario en su alegría, que afortunadamente fumiga todas las anteriores ansiedades y tormentos.

    Entrando en el tema que propuso Mora, coincido en que los literatos no mueren mientras su obra no se olvide. Es imposible considerar que Cortázar, Roberto Bolaño, Julio Herrera y Reissig, César Vallejo, José Asunción Silva, Manuel Gutiérrez Nájera, Rómulo Gallegos, José Martí, Rubén Darío, John Dos Passos, por citar personalidades de algunos países del Nuevo Continente, hayan muerto alguna vez. Al contrario, al paso de los años su presencia se ha fortalecido y han sido la semilla que germinó y seguirá haciéndolo durante el resto de nuestra historia. No importa que la ignorancia ascienda al poder con su manto opaco para todo lo que es arte o artístico, es igual, están sembrados eternamente. Como bien lo resumió Marha:

    Si el literato hizo su obra
    el literato nunca muere
    vive en su obra,
    cuando mueve los follajes
    que en sus lecturas provoca
    en viajes y ensueños
    placido y sonriente
    logra en las mentes
    de varias generaciones
    de múltiples lectores.

    Escapar de la muerte por medio de los objetos que la imaginación pueda crear es lo que tratamos de hacer a diario y mientras tengamos imaginación seguiremos vivos. La imaginación de Mora la salva una y otra vez, la de nosotros en plena etapa de aprendizaje, busca su salvavidas. Ahora, con la multiplicidad de sitios, donde podemos encontrar a Osvaldo, María Celeste, María del Socorro y Judith Mora multiplicamos nuestras herramientas de supervivencia. Pero tenemos que inventarnos cotidianamente, inventarnos un entorno agradable, inventarnos una esperanza de porvenir, inventarnos una justificación de aguante.

    Por ejemplo, cuando Vancho nos dice que “Una vez hice algo sorprendente para mí: escribí dolores que me habían impregnado, los quemé en un ceremonial privado. ¡Me sentí muy bien; limpio!” lo que hizo fue inventarse un Iván lavado y planchado con garantía de algunos días, suficiente para el momento y entre momento y momento, como todos, hará vida. Copio una cita de Sartre que hizo nuestro querido y sabio Joise: “El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. El hombre es ante todo un proyecto. Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es; yo opino que es real el motivo o causa del ser”

    Hoy no quiero ver aves funestas, al contrario, necesito ver aves multicolores, aves luces que iluminen mi cielo. Me siento muy alejado del cuervo, de los raros infolios y los nunca jamás. A lo sumo me tranzo por los tal vez, o los mañanas puede ser. Hoy no me siento cerca de Poe, más bien prefiero la delicada poesía de nuestra Martha, siempre positiva y alegre, aun en sus peores momentos.

  25. Fabu 11 dice:

    VIDA QUE REGALASTE UN DIA,
    DIA QUE REGALASTE VIDAS,
    VIDAS SUFRIDAS,
    VIDAS CREIDAS MUERTAS,
    VIVIENDO
    Y COLMANDO ESPACIOS,
    DESABITANDO BOCAS…,
    BOCAS VIVAS,
    MUERTAS A GOLPES,
    GOLPES QUE VOS VIDA…,
    REGALASTE UN DIA.
    VIDA, GOLPÉANOS MÁS…,
    QUE NECESITAMOS
    DESAHOGAR
    CON BOCAS ABIERTAS,
    EL DOLOR DE SABER
    QUE FALTAS CUANDO VIVES;
    Y AÚN FALTAS…,
    CUANDO MUERES MÁS.

  26. Fabu 11 dice:

    Si José, estoy de acuerdo.
    Digo…, pienso y digo…
    La inmortalidad del Artista en su Obra.
    La inmortalidad del Artista y su Obra.
    La Obra inmortaliza al Artista.
    El Artista inmortaliza a la Obra.
    La Obra y el Artista son inmortales.
    Su vigencia en el tiempo nos lo demuestra, porque trasciende, porque nos deja un mensaje importante, un goce. Como bien los situas tu en tu escrito.
    Y Marta…, claro que te bien interpreto, y es muy bello lo que haz escrito.
    Hey Joise!
    Gracias por tu apreciación.
    Saludones!!!

  27. Joise Morillo dice:

    Fabu, cuando alguien menciona a Tales puede ser que pase por alto, pero cuando le hablan a una persona que: lee, estudia, investiga, que le gusta adquirir conocimientos o simplemente se entretiene leyendo toda clase de literatura, se dará cuenta y estará haciendo inmortal a aquel que hizo algo importante por la humanidad, ej. Tales de Mileto, predijo por primera vez un eclipse, y determinó las estaciones del año nada menos que en el 639-547 AC. Con esto estamos recordando su obra por ende lo estamos haciendo inmortal, empero su producto fue el beneficio, a diferencia de aquellos que también pasaron a la historia, y se les desprecia incluso se les maldice por sus maléficas obras, todo aquel que haya dejado algo digno de admiración y respeto, bien sea de corte artístico, científico, o político pasara a la historia –será inmortal- sobre todo a nivel de la epístola, porque siempre habrá voluntad de divulgar su obra en buen sentido, por tanto seguirá siendo más amado que despreciado. Sin embargo Recordad que siempre existen detractores gratuitos. Y entes mezquinos que no reconocen las virtudes de otros, bien sea por carácter particular o por cuestiones dogmaticas que nada tienen que ver con la verdadera historia y los acontecimientos que involucran al autor de las obras abordadas.
    ¡Os ama!
    Joise

  28. Osvaldo Bonini dice:

    Querido José, gran José, gracias por tus preocupaciones. Afortunadamente la salud me baila un Twist en una pata por vez; las dificultades, por fortuna, no van más halla de lo mundano. Es que hay veces que las circunstancias nos eligen a nosotros, y no nos dan opciones, preferencias o privilegios propios como alternativas.
    Hay que seguirlas; pero, por las vivencias que tengo acumuladas, casi puedo asegurar que nacen impetuosas con el año y muy pronto su brío aflojará, ya lo verás.
    Martha, ¡que inspiración! parece verte cada día más joven y tu abrazo nos toca.
    Blanquita, me parece que, si no me equivoco, Martha ha estado interviniendo en el blog antes que nosotros. ¿Dime si no se parece a “La morocha del Abasto”?
    Fabu, gracias por llevarnos en tus caminos y en tus sueños.
    Joise, coincido contigo sobre el maravilloso Yei Poe.

    Saludos a todos. Los quiero mucho.

  29. Jose Itriago dice:

    Añado a cuanto dijo Joise, que Tales de Mileto fue uno de los pioneros de las matemáticas y la geometría. De hecho fundió el álgebra y la geometría con aquellos teoremas que llevan su nombre y que estudiamos en bachillerato: el primero establece los triángulos semejantes y el segundo, a veces llamado de los puntos cocíclicos, establece que cualquier triángulo inscrito en un círculo que tenga por uno de sus lados un diámetro, es un rectángulo. Estos los estudiamos allá por tercer año. Pero lo importante es que Tales fue el primer filósofo, maestro de Pitágoras, que racionalizó el estudio de la naturaleza, prescindiendo de lo sobrenatural. Buscaba una causa y origen, que supuso que era el agua, de toda la materia. Fue también el que inició la estructura de las ciencias físicas y matemáticas. Se le han supuesto muchos dichos o ideas. Incluso algunos piensas que fue él quien dijo aquello de “conócete a ti mismo”. Aristóteles lo definió como el “Filósofo de la Naturaleza”.

  30. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    …No importaba mucho, pero sí el lugar por su clima templado de 24º, sobre todo para los niños que pasaban por un resfrío con un poco de tos, éste era el consejo que aba el doctor aquella mañana en el diminuto cuarto de la clínica pediátrica; Niño Jesús, en Sta. Cruz de la Sierra. Hemos sido padres preocupados como todos, por la salud de nuestros retoños y al estar fuera de casa todo lo que sucede pareciera tornarse en dimensiones gigantescas.
    El lugar específico donde nos hospedaríamos era un resort ubicado en lo alto de la montaña, seguro, confortable, con todas las comodidades que ofrecen para el turista las agencias de viajes, sólo que esta vez, la debida reserva se hizo con un mes de anticipación. Todo sonaba de maravillas, pero no para nosotros que llegamos dos días antes del fin de semana, en el que se celebraría durante cinco días el famoso carnaval en todo el país, está claro que la fiesta de plumas tambores y baile es influencia directa de sus vecinos los brasileños. El viaje lo hicimos en medio de una carretera que atravesaba el Mato groso de la selva boliviana, duró media hora hasta llegar al lugar de destino: Samaipata.
    Nada hacía presagiar que entraríamos a un lugar de reclusión por tres días, las recuerdo como las vacaciones de terror…
    Nos fuimos resueltos a pasar una extensa tarde de peloteo en medio de jueces improvisados, un doble de dos set, hasta que un tiro mandó la única pelota a lo más alto de un árbol de donde no bajó nunca más, entonces el juego se terminó, y nos fuimos a la cabaña que teníamos destinada…Allí fue que empezó todo…

  31. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Voy al Doc.luego continúo..Sorry, los quiero

  32. Osvaldo Bonini dice:

    Ya que nombras a Cesar Vallejo, sugiero leerlo con optimismo…

    El momento más grave de la vida

    Un hombre dijo:

    —El momento más grave de mi vida estuvo en la batalla del Marne cuando fui herido en el pecho.

    Otro hombre dijo:

    —El momento más grave de mi vida, ocurrió en un maremoto de Yokohama, del cual salvé milagrosamente, refugiado bajo el alero de una tienda de lacas.

    Y otro hombre dijo:

    —El momento más grave de mi vida acontece cuando duermo de día.

    Y otro dijo:

    —El momento más grave de mi vida ha estado en mi mayor soledad.

    Y otro dijo:

    —El momento más grave de mi vida fue mi prisión en una cárcel del Perú.

    Y otro dijo:

    —El momento más grave de mi vida es el haber sorprendido de perfil a mi padre.

    Y el ultimo hombre dijo:

    —El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía.

  33. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Desearía poder cambiar u omitir algo en el relato para que no que parezca tan trágico, pero me creerán que al lugar que llegamos parecía estar abandonado en pleno verano?. Después de recorrer las diferentes dependencias y alrrededores, nos topamos con un hombre que por su aspecto parecía ser el cuidador a cargo, más que un guía turístico, quien se vió sorprendido con nuestra presencia y nos hizo saber que el resort no estaba funcionando por las fiestas de carnaval.

    Así fue que erroneamente decidimos alojarnos allí, y viajar al pueblo en busca de la logística cuando lo necesitáramos.
    No estoy muy segura si fue en ese mismo instante que mis defensas inmunológicas bajaron, al extremo de hacer fiebre y sentirme morir por lo que estaba pasando o es que algún virus se alojó gratuitamente en mi garganta, después de jugar aquel partidazo de tenis y quedar un poco sudoroza. Ya saben cómo nos decae un estado así. Alberto no pudo tolerar verme así, y partió al pueblo en busca de lo que encontrara para destruir al bicho que había causado estragos en menos de dos horas. Cuando le oí volver mis ojos apenas se abrían, y el pobre Alberto asustado corrió a constatar que aún estaba con vida, luego muy seguro de sus conocimientos de médico frustrado inyectó el millón de benzoaina, la que me volvió a la vida después de la media noche, las horas siguientes intenté dormir y ya cuando el sueño aparecía, detecté un ruido que no conocía; era la lluvia que comenzaba a bañar la cabaña cada vez con más intensidad hasta dejarla aislada, y no permitirnos salir al exterior durante los próximos dos días. Los niños pasaron hambre y sed, también mucho aburrimiento, el que me preocupé no fuera demasiado. El truco era no pensar en lo que estaba sucediendo. A fuerza de ingenio y cariño nos entretuvimos con todos los tipos de juegos que existen con las manos: corre el anillo, toma y esconde el ladrón, quien lo tiene, papelpiedratijera, el gallito, etc. Era necesario imponer el buen ánimo y salir de esa. Las oraciones fueron respondidas y a la mañana siguiente apareció un camión caído del cielo. Le rogamos al conductor por favor nos sacara de allí, el dolor y la pena quedaron atrás una vez que el bendito vehículo se alejó y pudo pasar el río sin que el agua entrara por la puerta.
    Consejo; No viajar en temporada de carnaval a menos que participes de el. (Febrero)
    Este chasco en vacaciones, sucedió el año 1996 y quedó escrito en papelitos de taco sueltos en medio de mi desorden en la cajita del velador.

  34. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Bueno Osvaldo, ya ves como quiero tomar posición vitalicia en el clan y apenas estoy empezando, sólo que desde el tiempo que llegué a este lugar no la tengo registrada en mi memoria, y tal como escribe MMR. la habría reconocidoen un millón de participantes, la vuelvo a felicitar.

    Osvaldo, acaso tu corazón no se ha podido defender de las cosas que no causan alegría?. Te doy mis fuerzas y presto mis armas para que combatas en la batalla y seas el vencedor.

  35. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Perdón Osvaldo, aquí estan las armaduras que también son tuyas y de todos los que deseen combatir:” Manténgase firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. ( Biblia Internacional) Efesios: 6:14-17

  36. Joise Morillo dice:

    Si, gracias por apoyar mi entrega Jose, bastante explicativo, y demuestra que: pasan todos los años del mundo y siempre habra quien admire a Tales, pues, sus planteamientos no se olvidaran.

  37. Osvaldo Bonini dice:

    Gracias Blanquita, sos retierna. Te admiro.


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