Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Palabras que no existen

Noticias de un nacimiento

Ayer José Itriago me regaló una noticia: había muerto Inge Christensen, danesa, “la poetisa de las matemáticas” (La belleza como guía para la ciencia).

No sé por qué me entristeció al principio esa información, después comprendí que en realidad Inge no había muerto: si antes ni la había escuchado nombrar, ¿no era bueno saber de ella por una anécdota como es la muerte de un extraño? ¿No era bueno que ella “naciera” de ese modo en mí? (La muerte en la historia).

José habla de su obra El valle de las mariposas, poemas en los que “desarrolla una simetría del dolor a partir de la observación de diversas formas de mariposas” (Las mariposas). Además transcribe uno de sus poemas, y traduce también una expresión de la poetisa: “Trato de hablar acerca de palabras que no existen con el fin de hacerlas existir” (¿Por qué a las palabras se las lleva el viento?).

Ante el impacto de este pensamiento, comprendí que no otra cosa hago yo, que no otra cosa hacemos todos, y que no de otra manera se creó el mundo que tratando de hacer existir lo que no existe o está oculto (Lo siniestro en las Leyendas de Bécquer: La ajorca de oro).

Luego de leer lo que me contó José y un poema por él traducido del inglés, creo, volé en busca de otros detalles sobre Inge, como una poseída (Réplica de Simón Royo a “Filosofía para una nieta”…).

En ninguna biblioteca de carne y hueso la encontré, pero estaba presente, claro, aunque no demasiado explícita tampoco, en Internet (Automatización de Bibliotecas).

Algunos datos que, navegando, recogí sobre la obra de Christensen

“Uno de sus libros más conocidos es Alphabet, una serie de poemas con una estructura que corresponde, por una parte, al alfabeto de la A a la N, y por otra a la serie de los números de Fibonacci” (ver en este blog “El encuentro de la poesía con la ciencia”).

“El primer poema de la serie tiene un verso, el segundo dos (1+1=2), el tercero tres (2+1=3), el cuarto cinco (3+2=5), y así sucesivamente… (Introducción a las propiedades matemáticas de la Gran Pirámide). La escritora danesa procuró con frecuencia verter en la poesía formas propias de la matemática o de la música” (Las cartas matemáticas).

Recordé de inmediato, como si me cayera un rayo, mis propios experimentos en poesía, hechos por supuesto con menos talento y mayor desparpajo. Y recordé también que ante el fracaso de uno de esos experimentos, algo escribí que estaba en algún lado. Lo busqué, lo copio para ustedes, quizá porque quiero que me ayuden a desentrañarlo o, como dice Christensen, a inventar esas palabras que escribí:

Arte y parte poéticas

Intentar experimentar en poesía es parecerse a un alto sacerdote que probara por puro placer sacar o poner objetos de su alma.

Los experimentos en poesía deben hacerse en alambiques secretos, en huevos filosofales secretos y en laboratorios donde la asepsia no haya dejado una sola palabra invasora, un solo microbio destructor.

Y ese lugar, ese laboratorio, está tan lejos en el tiempo y el espacio que está en el cielo,

como la luna con una flor está en el cielo,

como Saturno con su globo terráqueo escolar está en el cielo.

El único experimento posible en poesía es mirar lo que hubo cuando las palabras estaban por nacer,

lo que hubo de libertad en el espacio

y lo que pudo decirse por vez primera cuando la primera palabra emergió de su parto.

La libertad de la poesía es el espíritu rozando el ritmo, la construcción y las imágenes

sin que el hacedor de la poesía la haya tocado con su voluntad.

El hacedor de la poesía es un brazo artificial ortopédico del Hacedor del universo y del espíritu,

es alguien que por azar descubrió ese tentáculo que le comunicaba el otro mundo

y al descubrirlo se hizo buzo entre las burbujas eternas, pero sin entender la ciencia de esta naturaleza invisible,

tal como un buzo del mundo es contratado para fotografiar el suelo submarino, pero no sabe interpretarlo.

El hacedor de la poesía pretende ser aceptado por la gente, como si su tentáculo, que él ha hecho visible y muestra con orgullo, pudiera ser aceptado en buena sociedad.

¿No ha advertido los estremecimientos de la gente cuando un pulpo, por cualquier motivo, les anda caminando por un brazo?

¿Y tampoco el rechazo de la gente de otras culturas por los frutos de mar?

Este hacedor cree que sus descripciones sobre los jardines del mar y las luchas crueles de los peces entre las rocas más profundas pueden integrarse convencionalmente a una charla de sobremesa. Pero no; con el agravante de que esto es sólo una métáfora: él no es un buzo de las profundidades sino de los abismos de la altura. Los peces que menciona fácilmente podrían ser catalogados de ángeles en cualquier enciclopedia de más lejos que acá.

Brinda detalles, y los demás van dibujando su perfil: está muerto o está loco. Los más pacientes consideran que el niño de él todavía está dentro de su carne.

Envío

Perdónenme, queridos, que hoy venga sin regalos. Estoy atravesando un período muy fastidioso, y además me fatigo bastante porque no estoy bien de salud… ya pasará.

Sólo un gran beso para Martha, ella es la elegida de esta nota.

Mora

Editorial

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Comentarios

33 respuestas a “Palabras que no existen”
  1. Joise Morillo dice:

    Mora, y mis amgos coblogs, ahi os envio mi hecho en linea

    Jaleo y Roleta

    He visto una cara linda y preciosa
    Tanto aquí y en todo el mundo
    Quiero acariciar su vida hermosa
    Serle su animal, entregarle amor profundo
    Quiero tener su cuerpo, disfrutar su hermosura
    Después de hablar corduras y entuertos
    Palparle carnes y frescura
    He de crear su paraíso, en mejores y bellos huertos
    Fingiré que no la amo, creerá que estoy muerto
    Solo al brillar mis ojos, emociones detectando
    Besara mis vivos labios, descubriendo: ¡no era cierto!
    Tararea mil canciones, los balcones correteando
    Heme aquí vuestro Jaleo para vos jovial Roleta
    Jugueteando como un niño, para hacerte más feliz
    Te he Traído una flor, tocando mi pandereta
    Una cual vos rosada, otra blanca flor de liz

    Joise

  2. Osvaldo Bonini dice:

    Una frasecita de Mark Twain:
    “Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”.
    Cuídate por favor Morita, desde aquí te mando un tren con vagones de yuyos sanatorios para todos los males. Curiosamente, la locomotora en su chu chu piiii, va escribiendo, alternadamente: tú nombre y te quiero.

  3. Joise Morillo dice:

    Si Osvaldo, ecepto, pero, ¿vos creeis que este loco, dejara de ser loco, y volvera a ser loco otra vez, aunque sus ideas triunfaron para luego pasar a ser tristemente despreciables?. ejemplo

    Herodes
    Neron
    Caligula
    Hitler
    Stalin
    Adi Amin Dada
    Pol Pot
    Torquemada

    Y otros que por sus obras maleficas, si no son locos, orates, esquisofrenicos por lo menos han tenidos traumas tan severos que su conducta y acciones han vuelto a decenas de millones de personas miserables, huerfanos, viudos, discapacitados, muertos.
    y parad vos de contar. ¿que me decis por Twin?

    Si ya se, Tales de Mileto, Galileo Galiley, Keppler, Jesus, Rasputin, Nostradamus. Empero, los que podrian estar fallando como locos, por ignorancia, serian los que no creyeron en ellos.

    Joise

  4. Joise Morillo dice:

    acepto por ecepto

  5. Jose Itriago dice:

    Mora le hace un homenaje a una artista que hoy nació para muchos de nosotros, porque, como bien dice ella, a través de su reciente muerte la conocimos y como parte de ese homenaje, Mora nos brinda un conjunto de expresiones de su creación, en apariencia sueltas o disociadas. Yo, usando sus mismas palabras, considero que la niña de ella todavía está en sus palabras, gracias a Dios.

    Es difícil discernir y hasta valorar lo que es absurdo y verosímil o lo que es normal o anormal.

    Una vez más y perdonen el abuso, cito a Pirandello:

    “…la vida, por todas sus descaradas absurdidades, pequeñas y grandes, de que está felizmente llena, tiene el inestimable privilegio de poder prescindir de esta estupidísima verosimilitud… Las absurdidades de la vida no tienen necesidad de parecer verosímiles, porque son verdaderas. Al contrario, de las del arte, que, para parecer verdaderas, tienen necesidad de ser verosímiles… tachar de absurdidad y de inverosimilitud, en nombre de la vida, una obra de arte, es una estupidez…”

    La verdadera poesía, aun si la quisiéramos amarrar injustamente a un ritmo determinado (un ritmo, a veces clarísimo, a veces difuso), o a la melodía que resulta del juego de las palabras, es sobre todo el escudriñamiento de lo más profundo de cada quien y de cada cosa, es raspar con las uñas una y otra capa que cubre cada luz humana hasta hacerla resplandecer, es hurgar en cada rincón buscando lo bello, es la belleza del hombre reaccionando ante el horror de la bestia humana. Como dice Luisana Itriago, es latir desde el silencio de la hoja y les copio ese verso de ella:

    “latir desde el silencio de la hoja

    sostener un centro
    cuando la tierra se entrega
    en amorosa cercanía

    tocar los contornos de una casa
    como si en algún sueño
    se hubiese poseído

    hasta que la palabra profane
    la silenciosa unidad
    de arraigada pertenecía”

    La normalidad se conforma de relaciones calificadas arbitrariamente como tales. La poesía tiene el derecho de ejercer esa arbitraria calificación, porque ella y sólo ella puede ver el reflejo de otras dimensiones ajenas a lo necesario; puede apreciar lo que para muchos es prescindible, banal y dotarlo de “normalidad”, hacerlo apreciable y hasta de imprescindible.

    Con frecuencia, las supuestas contradicciones en algunas expresiones se deben a la incapacidad de entenderlas, o a que salen de demasiado adentro del individuo, como imágenes del inconsciente en ebullición, rozando la coherencia. Hay que lograr que la fantasía haga aparecer como real a la máscara mientras no se manifieste desnuda.

    Por eso no hay contradicción alguna de la imaginación suelta al aire y las reglas de la razón. Para eso es la poesía. Dice Mora:

    “El único experimento posible en poesía es mirar lo que hubo cuando las palabras estaban por nacer,

    ….

    y lo que pudo decirse por vez primera cuando la primera palabra emergió de su parto.”

    Lo cual se compagina con la explicación de Octavio Paz:

    “La poesía se emplea para aplacar las tormentas del alma, redimir a una mujer o un hombre o llenar el corazón de ese sentimiento llamado amor. Puede, en dosis bien servidas, alimentar el espíritu, asustar una soledad y alejar una tristeza. Sirve también para reflexionar acerca de si las piedras hablan o si la luna es medicina para el mal de amores.

    Por medio de la poesía podemos hacer hablar las flores y voltear el cielo de cabeza, cambiar la tarde de lugar. Es un buen recurso para transgredir la monotonía y curar el insomnio.

    Un simple verso trastoca el sentido de una palabra, de un enunciado. El verso es una transgresión del sentido común, un ahogado del poeta, un halo místico que impulsa los dedos, un flagelo al silencio.

    A través del verso el poeta reflexiona acerca de la vida de una mariposa, de la muerte de un minuto en las manos del tiempo. Por medio del trabajo refinado de la palabra se desdibuja el rostro de un recuerdo, la desventura de un te quiero en la boca del blasfemo.

    En fin, la poesía es útil de muchas maneras, pero sobre todo es instrumento para observarnos a nosotros mismos, como expresa el poeta y pintor chino Xingjian. Porque cuando se concentra la atención internamente surge la poesía y empieza la aventura emocional de la palabra.”

    De paso, Gao Xingjian, nacido chino y nacionalizado francés, fue el premio Nóbel 2000 de literatura y escribió, entre muchas obras, “La Montaña del Alma”. Algún día deberíamos dedicarnos un poco a este gran hombre, que un día dijo que el ego era el infierno y que ha luchado a nivel mundial para evitar que la literatura esté al servicio de intereses políticos.

    Y hablando de los premios Nóbel, de la ganadora en literatura del 2004, Jelinek, se decía que era muy difícil traducirla “porque trabaja mucho con el lenguaje, con juegos de palabras que no se pueden traducir y con referencias culturales, especialmente del campo austriaco, que tampoco se pueden traducir… Su escritura llega a ser a menudo “metaliteratura” porque “escribe partiendo de otros textos, de citas”, especialmente de filósofos y de románticos alemanes.”

    Volviendo a Inge Christensen, fallecida estos días y postulada con frecuencia al Nóbel, ganadora de muchos otros premios, habrá que seguir la búsqueda. Hay poco traducido del danés al inglés, donde todos nos defendemos un poco mejor, pero si alguien del grupo conoce danés, se puede conseguir bastante material.

  6. gloria maría piña dice:

    Mora querida:que pena que estès enferma…pero ya pasarà recuerda que eres guerrera,de la orden de las que hacen felices a los demàs,yo con volver a encontrarte en el cyber espacio ya me siento feliz.segunda vez que vuelvo a recibir tus entregas semanales.la pasada semana no me atrevì a tocar nada en mi P.C.,por miedo a que te me fueras de nuevo.Pero ahì estàs y me produce una alegrìa que no te imaginas el volver…volver…volver.Un gran beso y saludos a todooooooooos,especialmente a M.Celeste,que siempre se ha preocupado de mì.Gloria.

  7. Cristina Julia Rodriguez Wong dice:

    Mora animo, cuidate mucho. la salud primero.
    2009 año de esperanza,salud y trabajo. en ese orden
    un beso y un abrazo.
    me encanta leerte.

  8. delia civalero dice:

    Por eso es que la palabra más hermosa es la que aún no hemos pronunciado, la mejor poesía la que llevamos adentro y aún no le dimos forma, la pintura más sublime la que Turner tenía en su corazón y jamás plasmó…. queremos expresar la maravilla que se manifiesta a través nuestro pero el talento nunca la llega a poseer completamente. Tu poesía dice mucho más que esto y ya ves….yo no lo se expresar!
    Deseo que muy pronto te sientas bien y así será.
    Un beso.

  9. john alexander rondon guzman dice:

    la mágia de la poesía, la cúspide de lo sublime donde pocos avesados logran llegar, en donce unos pocos desdichados consiguen ahogar su pérfida vida de penumbra; otros ebrios del espumenate néctar de un manojo de rosas perfumadas llamadas palabras, la inmortalizan; la pena que agovia o la ilusion que hace soñar….alegre, febril, lúgubre, taciturna, homogénea, heterogénea, constrastante, casi que indescriptible, un sin fin de sensaciones inagotables, eso es la poesia.
    un dia de estos publicare una en el blog, para que le den el visto bueno. saludos a todos los lectores

  10. Celestino Gaitan dice:

    Morita:
    Tiempo de dejarte AMAR…
    …y dejarate APAPACHAR.
    Descansa y Cuidate…
    Somos contigo…
    …te queremos Bien,
    …y BIEN te queremos.

    Recibe un Fuerte Abrazo.

  11. Soledad De Otaduy dice:

    Hola gente linda!!!!
    Permítanme transcribir este poema de Alejandra Pizarnik:
    La palabra que sana.
    Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje,
    alguien canta el lugar en que se forma el silencio.
    Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar,
    ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa.

    Ahora bien:

    Me gusta pensar que no hay palabras inexistentes, sino, palabras que no utilizo.
    Me agrada la idea de que todos los poetas son pequeños dioses disfrazados de poetas.
    No me gusta la definición de poeta que aparece en los diccionarios: Poeta. m. Autor de obras poéticas.// Versificador. (Peor aún la de poetisa: f. Mujer que escribe poesía) jaja.
    No me gustan los diccionarios. (¿Será por eso que mi ortografía es pésima?)
    Me encantaría encontrar en los diccionarios la increíble definición de Mora torres, acerca de los poetas: “El hacedor de la poesía es un brazo artificial ortopédico del Hacedor del universo y del espíritu,…”
    Me fascina la idea de que a cada segundo, y en algún lugar, que desconozco y que probablemente jamás conoceré, este naciendo una palabra.
    No creo que, Herodes, Nerón, Caligula, Hitler, Stalin, Adi Amin Dada, Pol Pot ni, Torquemada, fueran locos. Pienso que eran oscuras y tristes almas abandonadas totalmente de cualquier idea del amor. (Con el agravante de ser poderosas)
    Creo que el amor es lo que salva a nuestras almas de la oscuridad.
    Y por supuesto, creo que todas las palabras tienen alma. Y en cada una de sus particularidades, está el poeta y su poesía.
    Y por ultimo y para resumir y por si acaso, ustedes sí, creyeran en definiciones de diccionarios, entonces: Alma: substancia espiritual e inmortal del hombre (¿esto me lleva a pensar que ningún poeta puede morir?).
    Creo en lo que dice Morita. Es muy probable que Inge, no haya muerto y que por el contrario, acabe de nacer.

    Soledad DeOtaduy.

    P.D.: Alma también se define como, (lo que da fuerza y aliento). Por tal motivo y por si esto fuera realmente así, ADJUNTO MI ALMA A ESTE MENSAJE PARA QUE TE RECUPERES PRONTO. Cuando esto suceda, me la reenvías.

  12. Ely VMTZ dice:

    Apenas soy una novel escritora y la poesía no es lo mío, nunca me ha gustado. Mas, lo que has escrito me agradó; tal vez porque es una bonita forma de ampliar el vocabulario; jugando con las palabras.

  13. Iván Salazar Urrutia dice:

    Mora: cuidarse hace bien. Sentirse bien, también. Cuídate, siéntete. Te regalo y dedico este cuento que estaba por ahí esperando la ocasión. No es facil esta ocasión cuando se trata de la magia de la poesía o de las palabras. Ojalá te agrade y le agrade a los demás de la familia Mora a la cual por voluntad pertenecemos.

    MIRA DONDE PISAS

    -Disculpe señor, no lo vi.
    -¿No me vio? Imbécil…

    Arrodillado en el sendero de arena del Parque, Mario no dejó de proteger con su mano pisoteada la mariposa muerta.

    ¿Qué se hace con una mariposa muerta? Los bellos colores de sus alas perdían pequeños pedacitos al roce de sus dedos; al tomarla por el cuerpo, sentía en sus dedos la consistencia de un gusano muerto. Tal vez si la guardara entre las páginas del libro… pero al hacerlo, sintió con más fuerza ese carácter de gusano que, ahora, seguramente se destriparía entre las hojas al cerrar el libro.

    -Permiso, señor, permiso…

    Decidió tomar la mariposa por sus alas y sentarse en la punta de uno de los asientos del Parque, donde una pareja de jovencitos estudiantes se besaban. Con el libro abierto entre sus piernas miraba esas alas que dejaban entre los versos un mínimo polvo de colores.

    Por ser fin de verano o inicio del otoño, unas gotas de agua dieron sentido a la humedad ambiente y dibujaron mínimos charcos en el poema. Mario reaccionó rápido y desocupó de pañuelo, llaves, lápiz y un corta uñas, el bolsillo de su vestón y con mucho cuidado depositó en él la mariposa.

    Un fuerte dolor de espalda le hizo buscar con la mirada el resto del asiento; pero los muchachos no se percataron de las gotas de agua y seguían su oficio de besadores. Se irguió lentamente empujando sus hombros hacia atrás, mas luego sintió una puntada bajo las costillas que le hizo desistir de su estiramiento.

    La mano pisoteada le dolía un poco, no mucho; ¡cómo no se fijó! ¡Imbécil! Aunque es posible que el tipo se hubiera sorprendido al ver un paseante de rodillas en el camino. Puede ser. Mario no iba a gastar mucho tiempo en lamentarse. Con el pañuelo aún en su mano se limpió los dedos de arena.

    Hay poemas que o no quieren nacer o nacen muy lentamente. Claro, existen otros que son engañosos, pareciera que nacen rápido, como un fluir de aguas desde la altura de su cabeza o de su corazón, o de ambas, y luego se deslizan hasta la mano, los dedos y de ahí al papel… o el teclado. Todo fácil. Pero luego, el trabajo de orfebre desbasta casi todos los versos, rechaza los adjetivos, reemplaza sustantivos, cambia verbos, la rima elemental, el ritmo como de bolero… ahí se percata recién el poeta que ese poema es de los difíciles, de los que no se entregan dócilmente: un poema engañoso.

    Mario estaba irritable; hacía días que casi no se le podía hablar. Escribía un poema de amor a Rosita, su enamorada; ya le había escrito muchos, pero el que debía escribir ahora era especial; aunque se puede decir que todo poema es especial. Rosita estaba enferma; una rara enfermedad la arrastraba inexorablemente.

    A duras pena Mario caminó sobre el césped; las gotas eran cada vez más. Sería talvez la primera lluvia del año; una espesa humedad en el aire.

    El dolor de espalda no le dejaba caminar con la rapidez que lo hacían los otros; todos buscaban refugio en los negocios frente al Parque. Más de una vez en esos restaurantes había escrito poemas que le hacían más comprensible la ciudad. Tal vez ahora le permitieran conocer ese sentimiento de amor tan de pronto sólido, equilibrado y… tan dolido.

    A Mario le gustaba el Parque; cualquier cosa importante que le ocurriera seguro ocurriría en el Parque. De hecho, un año atrás conoció en sus jardines orillados por senderos para paseantes, a Rosita; la acompañaba en aquella ocasión una mujer con delantal blanco, ella misma vestía una falda amplia, blanca. En ambas mujeres se reflejaba la luz creando a su alrededor una suerte de atmósfera blanquecina.

    Cabalgas la luz
    Como mariposa
    En la tristeza de
    Una mirada triste.

    Mario siempre había sido hombre triste. Quizás era una costumbre. Cuando se percató de lo triste de su mirada que entristecía todo lo que veía, buscó cómo sacudirse de ese manto empapado con las penas de todos (Llegó a pensar eso: sus penas eran la sustancia de las penas del mundo).

    Con el tiempo él reemplazó a la mujer de blanco que acompañaba a Rosita. Mario se dedicó con pasión a aliviar las penas de esa mujer adolescente que convalecía por los caminitos del Parque.

    Esas golondrinas en el aire
    No vienen del viento norte
    Sino del centro mismo de mí
    Como primavera de amor.

    Tú sabes que cabalgo
    Lejos de ti
    Sabes que sueño
    Donde no estás.
    Como viejo carrusel
    Me agoto
    En las risas perdidas.

    Pidió un café, del mismo modo que saludó, del mismo modo que se sentó tras los cristales, con los ojos anudados a la imagen del recuerdo.

    Vivía con sus padres, en el campo, de Curicó hacia la cordillera donde los bosques nativos forman catedrales y los ríos caen saltarines en su sinfonía de aguas. Allí, en un pequeño valle donde los frutales se visten de colores en primavera, donde la lluvia de invierno semeja finas veladuras en el paisaje. Ahí se casó Mario con Rosita.

    Tómame, amor, desde la sangre
    En el aroma de las raíces
    Germinadas para ti.

    La salud de Rosita siempre fue delicada, pero parece que Mario le hacía bien; al menos se notaba una mejoría desde que Mario apareció en su vida. El día del matrimonio fue más bien Mario el que tuvo problemas: ahogos que todos diagnosticaron como reacción alérgica. Rosita, por el contrario, parecía radiante: así era cuando niña, sentenció la madre.

    Ese día cuando el sol
    Bese la humedad
    De tu mirada
    Yo serviré la mesa
    Aquella del desayuno
    Del amanecer cotidiano.

    Desde la mirada de un crítico de literatura, los poemas de Mario eran una crónica del viaje de amor de Mario. Sólo que nunca un crítico leyó estos poemas; únicamente el propio Mario cuando se los leía a su enamorada. Me encanta que me escribas poemas; cuando los lees siento muy adentro de mí tu cariño. ¿Tú sabes que yo también te quiero? Tal vez no sepa expresarlo con la belleza que lo haces tú -¡eres mi poeta!-, pero yo te amo tanto que siento que eres mi vida; que desde que te conozco vivo para amarte…

    Entonces un beso de Mario, un suave pasar la mano por los cabellos, sonrojaba a Rosita y le hacía brotar esa risa cantarina mitad nervio, mitad alegría.

    La lluvia se desplegó como un abanico sobre el Parque. Los paseantes se habían ya refugiado. Sólo una que otra pareja se resistían a abandonar sus juegos eróticos. En los árboles los pájaros sacudían sus plumas, las arenas de los caminitos se movilizaban con el agua dibujando pequeñas huellas como venas transparentes. Mario trataba de concentrarse en el café, pero el recuerdo de su esposa le sustraía la mirada hacia la nostalgia.

    Quizás fuera esa actitud o quizás uno más de sus descuidos, pero los dedos de su mano no pudieron sostener la pequeña tasa y esta se quebró contra el suelo sobresaltando a los parroquianos y rompiendo la magia de la primera lluvia del año.

    Luego del matrimonio en los campos precordilleranos de Curicó, el invierno se enseñoreó en el paisaje. Todos los ojos estaban atentos al color de la piel de Rosita, blanca como pocas cuando enfermaba se tornaba opaca; pero ese invierno fue piel blanca brillante, un leve rosado se diluía desde sus mejillas e inundaba todo su cuerpo. Rosita ese invierno fue bella: como cuando era niña, repetía su madre.

    Agradezco tu presencia de agua
    En este invierno al pie de cordillera.
    Tu luz, Amada,
    Cuando dibuja sombras amanecidas.

    Los versos fluían cada vez con mayor agilidad.

    Se quiebra la noche en tu mirada
    Mi latir, se quiebra, en tu respirar.
    Toda mi constelación genética,
    Amor, en el equinoccio de ti.

    Cuando la Primavera, el amor se disponía a florecer como una más de las plantaciones del valle. No, mi amor, me parce que debemos esperar al menos un año más. Aún estás débil. No lo digo sólo por ti; piensa en nuestro hijo: debe ser fuerte y sano. Y la madre: que Mario tiene razón, hija, debes reponerte primero.

    Siento desde tu carne mi sangre
    Como polvo de estrellas nacer
    En el hijo que sabes nos espera
    Lleno de luna, de sol, de tierra.

    Mario ya presentaba síntomas de algo raro. Cuando acompañó Rosita a control médico, éste le dijo qué le pasa; mire Don Mario, no me gusta nada su aspecto. ¿No duerme bien? Debemos hacerle algunos exámenes de sangre. Y entre risitas nerviosas Mario decía que no, que no ve que la enferma es ella. ¡Qué va! Doña Rosita está cada vez mejor. Más bien debemos cuidar que no suba de peso; sería bueno que a las caminatas de la mañana le agregue algunos ejercicios. Hablaremos con un kinesiólogo, si Ud. está de cuerdo, Doña Rosita.

    Cordillera arriba subo hasta ti,
    Sé que me esperas de bosque,
    De fuente y de canto
    Yo de agua y melodía.

    Primero, que había carencia de glóbulos rojos; luego que las plaquetas, que tal vez una infección. De nuevo el tema de la alergia. Que el stress; que un inductor del sueño, un ansiolítico…

    Mario recordó que debía tomarse una de las pastillas recetadas. Buscó en sus bolsillos se encontró con la mariposa muerta; con cuidado la depositó en la mesa junto a la taza de café Express. Estaba con las alas francamente destruidas; o al menos rotas.

    Al paso de ti, viviendo de ti,
    Como ala rota, como primavera
    Muriendo, Amor, en la espera
    Una mariposa llega a su fin…

    El cuadernillo de poesía sobre la mesa, cerca del café; el cuerpo de Mario, como si fuera un gato herido, arrellanado ya sin fuerza. De su mano pálida, el último verso, cerca del ala destrozada…

  14. Joise Morillo dice:

    Hola Soledad, volviste, que bien, si, no son locos o no fueron locos, pero, como explique su condicion siquica aunque muy humana, no conformaban una actitud muy saludable, seria bueno preguntarle a Socorro algunas clases de esquisofrenias y como actuan algunas conductas en contra del individuo dependiendo en el ambito que se desenvuelve (traumas).

    ahora paso a dejarles esto:

    Deconstruido, hubierais vos mejor estado.

    Siempre he querido ser poeta, pero muerto de dolor
    No entiendo en Derrida su deconstructivo clamor
    Por las lexías bien habidas, las minutas las erratas
    Las palabras que dijisteis y jamás nadie oyo
    Hoy me siento acongojado contando con los dedos
    A lo godos, los plebeyos, genuflexos y confiados
    Que pasaban rezongando sus versos no encontrados
    Maldiciendo eruditos con sus libros bien guardados
    No importando cuanta impronta vuesas lecturas han logrado
    Parida sus cabeza todavía no han soñado
    ¿Eran parias vuesas culturas y vuesas huestes mal hablados?
    Cuando quiero ser poeta palabreo mal parado
    ¿Será que otros versos mi conciencia ha cambiado?
    ¿O la praxis de la prosa por mi casa no ha pasado?
    Hoy no quiero veros yerto, pero si regocijado
    No por mi frialdad, sino, por lo que os he confiado
    Desgraciada mi existencia por Hesiodo no encontrado
    Y Homero si viviera, yo, sido hubiera enseñado
    Mejor tranquilo me quedo y vos mejor feliz estado

    ¡Os ama!
    Joise

  15. Christian Andrés Mondragón Baquero dice:

    Recuerdo que desde niño he tenido un extraño interés por las letras, las palabras, las frases los textos y las poesías; sin embargo nunca he sido un buen lector y mucho menos un buen escritor a excepción de pasajes de mi vida en los cuales me dedicaba a leer y a escribir sin control palabras que hoy no recuerdo, cuentos excéntricos que se creaban en mi imaginario, novelas sin un fin, verso encerrados dentro de mi (si es que se le pueden llamar versos yo diría que son expresiones del alma).

    A veces reflexiono sobre este tema y no se si mi ignorancia literaria se deba a una mala educación primaria, a la inexistente cultura literaria en mi familia o simplemente a que debí poner un poco más de mi parte. Lo que yo considero es que la poesía debe venir del alma, te debe hacer volar, viajar como gota agua de la tierra al cielo, te debe atrapar en cada segundo en cada letra en cada coma en cada punto, acompañado de una cultura literaria y una buena ortografía ya se que está demás decirlo pero no es malo recordarlo.

    Desde hace un buen tiempo vengo leyendo tus post Mora y la verdad nunca me había atrevido a comentar tal vez por un estúpido miedo a ser criticado por una coma, un punto o una tilde mal puestos que muy seguramente deben haber en cantidad en este comentario, pero lo que me ha animado son comentarios como los de Jose y Kao sumados a tu Post que son excelentes por cierto me han motivado a tomar el riesgo que no es riesgo si no aprendizaje.

    Tal vez por lo de la cultura literaria y la buena ortografía no me considero poeta ni escritor, aunque en un futuro me veo redactor publicitario es por esto que hoy me concientizado de la importancia de aprender todo lo posible sobre literatura y buena ortografía, hay quienes dicen que los redactores publicitarios son escritores frustrados yo no lo veo así aunque no debe faltar el caso que si sea cierto.

  16. Soledad De Otaduy dice:

    Hola Iván:
    Me gustó tu cuento… es triste. “Como viejo carrusel
    Me agoto
    En las risas perdidas.”
    Hermoso!!!

  17. Jose Itriago dice:

    Ese extraordinario cuento de Ivan me trajo a la memoria el Nocturno de José Asunción Silva, gran poeta colombiano que sólo vivió 21 años, muerto por su propia mano. (1875-1896).

    Una noche,
    una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
    una noche,
    en que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,
    a mi lado, lentamente, contra mí ceñida toda,
    muda y pálida
    como si un presentimiento de amarguras infinitas,
    hasta el más secreto fondo de tus fibras te agitara,
    por la senda florecida que atraviesa la llanura
    caminabas,
    y la luna llena
    por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
    y tu sombra
    fina y lánguida,
    y mi sombra
    por los rayos de la luna proyectada
    sobre las arenas tristes
    de la senda se juntaban
    y eran una
    y eran una
    ¡y eran una sola sombra larga!
    ¡y eran una sola sombra larga!
    ¡y eran una sola sombra larga…!
    Esta noche
    solo; el alma
    llena de infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
    separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
    por el infinito negro,
    donde nuestra voz no alcanza,
    solo y mudo
    por la senda caminaba…
    Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
    a la luna pálida
    y el chirrido de las ranas…
    Sentí frío. Era el frío que tenían en la alcoba
    tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
    entre las blancuras níveas
    de las mortuorias sábanas!
    era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
    era el frío de la nada…
    Y mi sombra
    por los rayos de la luna proyectada,
    iba sola,
    iba sola,
    ¡iba sola por la estepa solitaria!
    y tu sombra, esbelta y ágil
    fina y lánguida,
    como en esa noche tibia de la muerta primavera,
    como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
    se acercó y marchó con ella,
    se acercó y marchó con ella,
    se acercó y marchó con ella…
    ¡Oh las sombras enlazadas!
    ¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!
    ¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de lágrimas…!

  18. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    Morita, gracias por dedicarme el envío,
    y ser la elegida de esta nota,
    gracias por el beso, digno apapacho
    me dio mucha emoción, saludos.
    me encanta cuando te expresas,
    cuídate, y que te repongas
    la salud es muy importante,
    cuídate y no la pierdas, y te lo digo yo
    que salud se me escapa día a día.
    Y esta va a la memoria de Inge Christensen

    Búscame, donde no esté,
    entre la inmensidad de los sueños,
    dentro de los grandes mares,
    poblado de duendes luminosos.

    Búscame, en el salón de clases,
    invadido de alumnos y maestros
    semejando enjambres de fantasmas,

    Búscame, en las calles desiertas,
    donde pulula gente
    que no se conoce entre sí.

    Búscame en el submundo
    donde habitan sombras
    de melancolía y soledad.

    Búscame en tus recuerdos infantiles
    en tu juventud inquieta
    en tu madurez perfecta.

    Búscame, en una sonrisa
    en una mirada
    en tus pensamientos,
    en mis letras, en mis poemas
    en fin, búscame.
    porque si tardas en encontrarme
    tristemente ya no estaré.

    Y en tu corazón, aunque muera
    Seguro viviré.
    Abrazos y besos mil a tod@s mis amigos
    En vida hermanos en vida.
    los quiere Martha

  19. Júdith Mora V dice:

    Morita, tocaya…
    Pues tu prosa me resulta tan genial, como tus escritos semanales, tienes la propiedad de la palabra justa para el momento exacto, para la descripción precisa de lo que sientes y así, en consecuencia, produces… y podría acotar a la última parte de esta, que este hacedor es niño, si, y hasta puede estar medio loco (acaso no sufrimos todos en algún momento trazos de locura) pero muerto nunca… por eso llena, estremece y permite que la imaginación vuele o se identifique con esa soledad, ese amor, esa pena, esa flor o ese mar y nos hace peces por momentos…
    La poesía forma parte de mi expresión emocional, me encanta, considerarme poeta sería una osadía al lado de un Becker, un Neruda, un Benedetti o una Pizarnic (por nombrar algunos) pero suelo escribir, suelo ser hacedora eventual, cuando las musas tienen a bien visitarme o cuando una pena me deslastra el alma… algún día les dejo caer algo por aquí.

    Por cierto Kao, personajes como Hitler, Idi Amín, Calígula y más actualmente Chávez, sufrieron y/o sufren de lo que se conoce como Narcisismo Maligno, con fuerte incapacidad para entender o asimilar el punto de vista de los demás, incapacidad de percibir una realidad distinta a la de ellos, una megalomanía que los lleva a niveles insospechable de maldad, irascibles, con cambios de humor fuertes, disociados de la realidad… también podrían considerarse dentro de la Sociopatía… Hitler también ha sido considerado como Psicópata, así como Castro… hacen mucho daño, pero no son más que mentes perturbadas, pobres de ellos pues su final se conoce.

    Martha, espectacular el escrito de Inge Christensen que has traido… gracias por compartirlo…

    Mora, lamento tu malestar y agradezco por ende el esfuerzo de tus letras… el calor puede contribuir en mucho a esos malestares, sé que por allá está agobiante… espero sanes muy pronto. Te dejo un beso grande, un té heladito y reconstituyente y un abrazo nutridor, de esos que refrescan la vida.
    Jud.-♥

  20. Jose Itriago dice:

    Este domingo, escuchando Black Earth de Fazil Say, un compositor y pianista turco muy joven (de 1970), se me ocurrió buscar otras obras suyas. En You Tube encontré el impresionante “Oratorio de Nazim Hikmet”. Hikmet (1901-1963) fue un celebérrimo poeta turco muy perseguido por sus ideas. En el Oratorio se combina la orquesta y los coros con la declamación de uno de sus poemas. (Lo pueden encontrar en You Tube buscando a Fazil Say, aun cuando está declamado en turco, esta subtitulado en inglés).

    Inicié una investigación muy superficial, limitada a Internet, de Hikmet, que Neruda consideraba uno de los más grandes poetas y de quien Miguel Ángel Asturias dijo, “Sólo lo conocíamos por sus poemas de lucha, de protesta, y eso nos basta. Nos basta que en algún lugar del mundo, como si estuviera entre nosotros, haya habido un hombre tocado de la poesía que hacía frente a los bárbaros de siempre, siempre los mismos bárbaros”.

    Tiene muchas facetas: inicialmente, político efervescente. Sus versos eran tipo proclama, Por ejemplo:

    “.. has de saber morir por los hombres.
    Y además por hombres que quizás nunca viste,
    y además sin que nadie te obligue a hacerlo,
    y además sabiendo que la cosa más real y bella es vivir.”

    O esta otra estrofa:

    “¡ No vengan con nosotros
    quienes llorando en sus casas
    arrastran sus lágrimas
    como una pesada cadena
    al cuello!”

    Pasó 15 años de su vida encarcelado, después de haber estado a punto de ser ahorcado y de haber sufrido los rigores de la persecución política que todos conocen hubo el siglo pasado en Turquía (cuyos coletazos no han cesado). Liberado por la presión internacional, desposeído de su nacionalidad se hizo polaco y murió en Rusia de un infarto. En Wikipedia pueden leer toda su interesante biografía de luchador. Pero ni en sus últimos años dejó de intercalar poemas de contenido político (quizás diría mejor: poemas sobre el sufrimiento humano causado por las persecuciones políticas). Por ejemplo, este de 1959:

    EL JEFE DE POLICÍA

    Abierto como una herida, el sol en el cielo
    se desangra.

    Un aeródromo.
    Los presos preventivos, las manos sobre el vientre:
    porras, jeeps,
    muros carcelarios, comisarías
    y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo
    y los paisanos que no aparecen
    y un niño que no pudo soportar la tortura
    y se tiró desde el tercer piso de la Jefatura.
    Y ahí está el señor Jefe de Policía
    baja del avión
    vuelve de América
    de un curso de formación.

    Estudiaron métodos para no dejar dormir
    y quedaron encantados
    de los electrodos aplicados en los testículos
    y también dieron una conferencia sobre nuestras celdas de castigo
    ofrecieron satisfactorias explicaciones
    de cómo poner huevos recién hervidos en los sobacos
    y cómo despellejar delicadamente la piel con cerillas encendidas.

    El señor Jefe de Policía baja del avión
    vuelve de América
    porras y jeeps
    y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo
    ha vuelto el jefe dicen encantados.

    Por mi parte, y volviendo a este domingo, recién había leído el poema que publicó nuestra amada Martha en el sitio de Mora y estaba impresionado por esta estrofa:

    “Búscame, en una sonrisa
    en una mirada
    en tus pensamientos,
    en mis letras, en mis poemas
    en fin, búscame.
    porque si tardas en encontrarme
    tristemente ya no estaré.”

    Y tracé un paralelismo entre esos versos que tienen la angustia del tiempo y los que estaba leyendo del turco Hickmet. Así que transcribo alguno de ellos.

    AL PARTIR (1959)

    Al partir, me quedan cosas que acabar,
    al partir.
    Salvé la gacela de la mano del cazador,
    pero siguió desvanecida, sin recobrar el sentido.
    Cogí la naranja de la rama,
    pero no pude despojarla de su corteza.
    Me reuní con las estrellas,
    pero no pude contarlas.
    Saqué agua del pozo,
    pero no pude servirla en los vasos.
    Coloqué las rosas en la bandeja,
    pero no pude tallar las tazas de piedra.
    No sacié mis amores.
    Al partir, me quedan cosas que acabar,
    al partir.

    CON ESTE CALOR (1959)

    Con este calor pienso en ti
    tu desnudez
    tu cuello tus muñecas
    las cosas que me decías
    con los pies como una blanca paloma descansando en un cojín.

    Con este calor pienso en ti
    no sé si lo que más recuerdo
    lo que viene a mis ojos
    es tu cuello tus muñecas
    tus pies descalzos
    las cosas que me decías cuando eras mía.

    Con este calor amarillo pienso en ti
    en la habitación de un hotel con este calor amarillo pienso en ti
    y me despojo de mi soledad
    mi soledad que se parece un poco a la muerte.

    BAKÚ DE NOCHE (1960)

    Noche sin estrellas hasta el pesado mar
    noche cerrada y oscura
    la ciudad de Bakú es un soleado campo de trigo
    Estoy en la colina,
    el sol me da de lleno en la cara
    se escucha en el aire un preludio de rast que fluye como las
    aguas del Bósforo.
    Estoy en la colina,
    mi corazón es como una balsa
    que se aleja en una separación infinita
    y va más allá de los recuerdos
    hasta el pesado mar sin estrellas
    en la noche cerrada y oscura.

    (Nota 1: Bakú es la capital de Azerbaiyán, a orillas del Mar Caspio.
    Nota 2: Rast: es un modo de música básica turca, usado en cantos religiosos, especialmente en el na’at, que es un canto de alabanza a Mahoma. Estas alabanzas comienzan diciendo:

    Oh, Señor Maestro Nuestro, amigo de la verdad.
    Eres el bienamado de Dios,
    profeta inigualable del Creador.
    Eres el ser puro a quien Dios
    ha elegido entre sus criaturas.)

  21. Jose Itriago dice:

    NOTA:

    Desafortunadamente, el programa que usa Monografías no conserva el espaciado original, que es parte de la estructura de los poemas de Hikmet y fuerza una alineación a la izquierda del texto, que malogra un poco la idea y el ritmo. Por ejemplo, en la copia de la última estrofa, intercalaré signos “#” para mantener el espacio que crea como sangrías, que a su vez jerarquizan la poesía:
    “Estoy en la colina,
    mi corazón es como una balsa
    ###################### que se aleja en una separación infinita
    ###################### y va más allá de los recuerdos
    ###################### hasta el pesado mar sin estrellas
    ############################# en la noche cerrada y oscura.”

    Estos espaciamientos están en todos los versos, a veces separando una palabra del resto, dándole como una pausa especial. Así que a pesar de haber dejado los espacios como fueron incluidos originalmente, el resultado me hace sentir como si hubiera alterado el sentido de la obra, pero así resultó ser.

  22. Martha Lilia Mejía Reynoso dice:

    Palabras que no existen
    palabras que se mueven cuidadosamente
    sombras de metales relucientes
    escurriéndose entre los fragmentos
    de los fantasmas de polvosos estantes
    metidas entre hojas amarillentas
    de los apretados montones de hojas
    brillantes y negros jeroglíficos
    que expones elegantemente
    desde chuscos cuentos inéditos
    hasta desechos de explosiones mecánicas,
    tu función dejar volar la imaginación
    alrededor de matorrales de máquinas
    tratando de evitar la contaminación,
    de la escoria de la comercialización
    y la enajenación de la mente humana.

    Retuercen sus cuerpos para dar vida a sus formas
    sobre las nubes de desechos arbolados
    hoy caprichosamente mas modernizadas
    metida en celdas que las teclas van sintonizando
    se esconden de mentes corrientes
    en el fondo de la selva humana,
    se aleja de espíritus de las cárceles domesticas
    que intentan atraparlas con claves trilladas
    con sus largos brazos de pulpos industrializados
    huyendo de las calles frías y solitarias,
    se refugia en los bosques de recuerdos
    de las memorias de mentes civilizadas.

    Caminando a hurtadillas por veredas sembradas
    de filósofos, escritores y lectores urbanos
    buscando la verdad escondida
    detrás de cada esqueleto carbonizado.
    su alma, la pureza de sus sentimientos,
    sus lagrimas es un caudal de ideales
    petrificados por las miradas de sus lectores
    ha tendido sus ideas al sol quien ose mirarlas
    no es miope, y sueña con la libertad de expresión.

    Ha roto las murallas del silencio
    para impedir que sus sentimientos
    sean programados por voces mercenarias
    sigue y seguirá buscando
    el intrincado laberinto subterráneo
    de su inefable conciencia, que construye puentes
    que le faciliten el encuentro de sus ideas
    Palabras, palabras que eviten la ignorancia.

    Mora: te leo y releo que exquisitos ratos en
    que pones a trabajar mi mente, luego sigo existiendo
    aunque mi foto se fue extinguiendo, pero mi palabra sigue
    y la secuencia de palabras van dando sus frutos.
    Libélula un fuerte abrazo, gracias igual te leo.
    José Itriago, mi reverencia a ti que me llevas de la mano
    y un gran beso que te mando volando.

    MARTHA

  23. Osvaldo Bonini dice:

    De Mario Benedetti
    “Las palabras”
    No me gaste las palabras
    no cambie el significado
    mire que lo que yo quiero
    lo tengo bastante claro

    si usted habla de progreso
    nada más que por hablar
    mire que todos sabemos
    que adelante no es atrás

    si está contra la violencia
    pero nos apunta bien
    si la violencia va y vuelve
    no se me queje después

    si usted pide garantías
    sólo para su corral
    mire que el pueblo conoce
    lo que hay que garantizar

    no me gaste las palabras
    no cambie el significado
    mire que lo que yo quiero
    lo tengo bastante claro

    si habla de paz pero tiene
    costumbre de torturar
    mire que hay para ese vicio
    una cura radical

    si escribe reforma agraria
    pero sólo en el papel
    mire que si el pueblo avanza
    la tierra viene con él

    si está entregando el país
    y habla de soberanía
    quién va a dudar que usted es
    soberana porquería

    no me gaste las palabras
    no cambie el significado
    mire que lo que yo quiero
    lo tengo bastante claro

    no me ensucie las palabras
    no les quite su sabor
    y límpiese bien la boca
    si dice revolución.

    Disculpas pero no pude resistir la tentación.
    Un gran abrazo a todos los hermanos del Blog.

  24. Jorge A Rodriguez V dice:

    Mora todas las emociones, los estímulos, los escozores que me provocas al leerte se complican rebasando la base de datos de mis diccionarios mentales, las palabras se trillan agostadas ya sus reflejos no me satisfacen tengo necesidad de inventar otras. Ante la angustia, tengo que reconocer que no soy el brazo artificial ortopédico del hacedor del universo que tiene alma de poeta, pero la mía proviene del mar único de donde provienen todas las almas del universo, donde el repartidor de las almas las extrae al azar a unos cuerpos les toca de actor y a otros de espectador, parece que al mío le toco de espectador, ¡bravo Mora! ¡Bravo!… Continuare hurgando en los rincones, intentando subir a los abismos de lo alto. Cuida tu salud por favor.

    Vancho lindo cuento.

    Sáquenle provecho al día.

  25. Fabu 11 dice:

    La Poesía vibra en el pentagrama, en el pigmento y en todos los suelos de los cielos.
    La Poesía conjuga lo eterno con el último instante y el primero.
    La Poesía en su punto líquido, emerje de los Elixires Sagrados, y nos embriaga.
    La Poesía nos inquieta, nos devora el cielo, y nos muestra que atras, hay un Universo escrito flotando en el espacio.
    La Poesía es infinita, como la última mirada del moribundo, y como la mirada primera del Amor.
    La Poesía es Milagrosa, como los Milagros de Maria de.., como Maria de los Milagros, como Mora..

  26. Fabu 11 dice:

    Mora
    Me ha llegado tán especialmente lo que haz escrito..
    Justo ése día perdí un Amigo muy Querido.
    Yo a él le dedico…, le dedico ésta, tu entrega.

    Salud!!

  27. Joise Morillo dice:

    Maravillosa cita Jorgev, un poema muy critico, lleva un mensaje muy veras, ojala lo leyeran esos seudo revolucionario que lo que desean es: solo mantenerse en el poder, engañando al pueblo ignorante para manejarlos con un bocado, y empalagandolos de circo, con un discurso esteril y falaz respecto al Beneficio verdadero para el pueblo, de modo que al final, lo que verdaderamente desean antes que la felicidad del soberano es su voto y mantenerse en el poder.

  28. Iván Salazar Urrutia dice:

    Querid@s: Tengo una ventaje que en ocasiones es desventaja: no escribo mi participación en mi casa, con mis libros, con mi vino; lo hago en ratos, luego del trabajo en mi oficina, sin libros, sin vino. Improvisación. Poco meticuloso. Espontáneo. Falto de sudor -salvo los cuentos, que los escribo en meses de transpiración que suele parecerse a la fiebre-.
    Vamos, tenemos al hombre, por ahí viviendo el instante, con los ojos inundados de extraños; un día puso sonido a un extraño: la palabra. Cada vez que pronunciaba la palabra se le aparecía en la mente la cosa. ¡La palabra se fue independizando de la cosa! La palabra fue referente. Más después, el tipo este diferenció un referente de otro; le pareció que siendo casi igual uno era un poco más de algo y le endilgó otra palabra ¡lo adjetivó! “árbol” y luego “árbol bello”. Pero lo bello no existe, fue una estricta creación del hombre, de su mente. Magia de magias, mezcló un referente de la cosa con un referente inventado. Ustedes ya lo saben; mezclar luego un referente de la mente con otro de la mente o con el de una mente ajena… asumir los referentes generados por otros ¡la educación! Profundizar en lo extraño hasta aprehenderlo en su profundidad y en cada paso del develamiento nuevas y nuevas palabras como referentes de lo descubierto: Lo mismo para las calificaciones humanas.
    Luego viene la cuestión de la palabra perdida; aquella precisa que no tenemos para aprehender, para comunicar, para orientar en la búsqueda. Y el mundo de las palabras. La tendencia a abandonar la cosa, lo externo, lo independiente; esa tendencia a la cración del mundo de las palabras, de los significantes y significados; los signos, los símbolos.; y su consecuente semiología, semántica… y la poesía como arte mayor.
    Un alguien dijo que el que llamó “flor” a una mujer fue un poeta,; el segundo, un imbécil.
    Para mí, hermn@s, la poesía debe ser consumida por necesidad. Debe transformarse en cosa (como el mar, la soledad, la muerte) y debemos referirnos a la poesía escrita como lo hacemos con el pan. Si digo me gustas cuando callas no uso comillas, no digo que Neruda, simplemente lo digo porque ese verso ya existe, es, como el pan, yo lo puedo consumir, escribir, referir; usarlo como una herramienta más para concocer…

  29. Joise Morillo dice:

    Martha, felicitaciones muy conmovedora vuestra entrega

  30. Joise Morillo dice:

    Osvaldo impresionante vuestra cita, esas palabras que emiti refiriendome a JorgeV las extiendo hasta vos tambien

    “esos seudo revolucionarios lo que desean es: solo mantenerse en el poder, engañando al pueblo ignorante para manejarlos con un bocado, y empalagandolos de circo, con un discurso esteril y falaz respecto al Beneficio verdadero para el pueblo, de modo que al final, lo que verdaderamente desean antes que la felicidad del soberano es su voto y mantenerse en el poder”


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