Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Asesinatos de todo corazon

Antes de pasar a mis asesinatos (Asesinos en serie), les cuento un secretito referido a la escritura: cuando yo digo yo, quiero decir tú; cuando digo tú, quiero decir yo. Cuando digo él o ella, quiero decir todos nosotros (La transmutación de la escritura).

Asesinatos de todo corazón: Capítulo I - Mara

Soñé que la vida era bella, que pesaba sombras en balanzas de pescadores, a las orillas del río de mi niñez (Restaurando el dolor), y me desperté en mi cuarto frente a viejos cuadernos, olor a papel húmedo y la ropa para ir al trabajo doblada sobre una silla (Reflexiones sobre la moda).
Me quedé acostada un poco más para tomar el café que había llevado en la bandeja, en mi papel de camarera. “¡Camarera de mí misma!”, escuché que decía en silencio. Me decía demasiadas cosas a mí misma y se las decía también al gato, animalito perplejo empecinado en resolver mis enigmas. ¿Cómo podría entender el pobre lo que había decidido anoche antes de dormirme, por mucho que se lo explicara? (La enseñanza para la comprensión).
Yo había leído de muy joven Crimen y castigo (Fedor Dostoiesvky). Desde entonces estuve deslizándome hasta aquí, hacia esta impresionante conciencia de mi poder -sentir que mi vida iba a cambiar de un solo golpe necesitaba de la palabra impresionante. Y además, si bien sería por algunos minutos o por algunas horas, no lo sabía con precisión, lo que iba a sentir era distinto de lo que había sentido en toda mi vida: un segundo, un minuto, una hora de sentimientos desconocidos, cuando una ya es otra, hasta con cambios en la fisonomía, en la temperatura del cuerpo y el color de la piel.
Me levanté para llevar la bandeja y el gato me siguió, reclamando su desayuno; puse un poco de leche en su plato, al lado de la mesa de la cocina, y volví a mi cuarto. Me acerqué a la ventana. No iría al trabajo; estaba dispuesta a mirar tranquilamente la mañana luminosa y el cielo azul entre los edificios. ¿Cómo explicar lo que mirar ese cielo me producía? Una sensación que -en pocas palabras- traía una ráfaga de libertad, de hierbas altas y reposo. Yo amaba la vida y todas las vidas posibles, y aunque resultara una paradoja por mi decisión -mantenida-, esto era en realidad lo que había impulsado mis planes homicidas. No sentía indiferencia hacia nada sino pura pasión. Parte de esa pasión me hacía repetir gozosa: “matar porque sí”. A alguien desconocido del todo, al azar, impredeciblemente, mejorando un poco al personaje de Crimen y castigo, ya que él conocía a sus dos víctimas (Comprensión Lectora).

El gato no entendió y nadie hubiera entendido, por eso me vestí con aires de heroína y antes de salir guardé en la cartera la agendita, el rouge morado que se me hacía cada vez más necesario y, como tenía que llevar un arma, el fino lazo de seda que hacía de cinturón de una bata. “Tomo arma suave”, me dije, pero sabía que no era nada inocua. Me sentía capaz de cumplir cualquier misión; eso hacía brillar el sol y yo lo irradiaba mientras paraba un taxi en la avenida. Ya dentro del coche, consideré que debía pensar un poco más en lo que me había propuesto. ¿Realmente lo que deseaba era matar a un desconocido? Parecía una buena idea la del distanciamiento, como si se tratara de una obra de teatro. Y yo no sólo quería probar el acto de matar sino que éste fuera, entre todos los actos, el más absurdo e incomprensible del mundo (claro que yo sí comprendía). Sin embargo algo me hacía vacilar y otra idea se interponía sostenidamente: el placer, el espanto, el encantamiento del poder, ¿no serían más intensos si mataba a alguien conocido, y mucho más intensos si era alguien querido?

Fui a visitar a mi amiga Lila porque en medio de tantas vacilaciones apareció como posible candidata a víctima.
Estaba lejos de ser un beneficio para mí mi relación con Lila, que se basaba en sus propios sentimientos para analizar los míos, no conseguía apartarse de su papel de Teresa de Jesús (La felicidad improbable. El caso de Yolanda). “Las palabras obscenas entre las azucenas”, el último cuento de Lila, era bastante bueno, pero estaba escrito con una conmovedora ingenuidad, no parecía obra de alguien experimentado en la pornografía -pretendía ganar dinero publicando en ese rubro-, sino de alguien sólo un poco experimentado en la escritura.
¿Era erótico al menos el relato? ¿Qué me estaba diciendo? ¿Había caído en el lazo de los razonamientos infantiles de Lila?

¿Yo amaba o admiraba a Lilita? ¿O sólo me provocaban ternura su inteligencia y su inocencia y esa lucidez ensombrecida por la bondad, donde se atravesaba a veces cierta crueldad flotante, inesperada.

Salí de lo de Lila extendiendo mi brazo y un coche paró al instante frente a mí.
Le pedí al taxista que apagara la radio y en realidad sólo recordé, cuando tenía que pensar en otra cosa, en “las acciones y movimientos” de ese día, o tal vez de esa noche. A ese recordar inoportuno lo atravesaron poemas breves, comienzos o finales de novelas; yo llevaba a todas partes y traía de todas partes voces; pensaba en mis escritores más queridos, como Proust, y que las flores trasplantadas a su genial novela habrían sido una simple rosa o margarita que él tuvo en la mano, aunque era asmático y sólo podría tener flores artificiales en la mano y esas que se hacía traer de Japón, las flores minúsculas de papel de arroz que se volvían gigantes al hincharse en el agua de la bañera. Yo también era asmática cuando chica. Hasta me habían prohibido participar de la clase de gimnasia y me tenía que quedar mirando.

Bajé del taxi en el microcentro, en un shopping famoso por las pinturas en la cúpula. No resultaba mal lugar para pensar, planificar un poco, ordenar las ideas… Era injusto que Lilita me acusara de plagiar a Oscar Wilde (Resentimiento vs. Estupidez). Por otra parte, ¿cuándo había leído Lila algo mío, aparte de la nouvelle? Si mi obra eran fragmentos de fragmentos, bloques truncados. También en eso pensaría mientras tomaba té con masas. En el café del shopping alguien tocaba el piano; me senté.
Muy agradable. No siempre todo es tan desagradable, hay cosas magníficas para disfrutar.
Pero nuevamente se presentaron recuerdos inoportunos:

Una vez -¿tenía veinte o veintiún años?- me enamoré de un hombre, de Rodolfo, y me casé. Me enamoré -aparte de porque era fotógrafo y me hacía fotos sensuales vestida con una piel de animal que él tenía-, por algo que ahora me resulta increíble, hasta me produce vergüenza: Rodolfo no decía nunca chancho sino cerdo; decía regresar en lugar de volver. Y cuando se le ocurrió, a los seis meses de casados, construir una cara, “la más atractiva y expresiva del planeta”, con retazos de fotografías, a su idea la llamó “el rostro”, no “la cara”.
Para empezar a concretarla recorrió el mundo -y no era rico, lo hizo casi a dedo, y con material robado de las revistas en las que trabajaba como fotógrafo-, tomó 2500 fotos, hizo amistad con cientos de personas. Y era sólo el principio, cuando estaba buscando apenas el contorno de aquel rostro, contorno en cuya perfección entraron los óvalos de veinte mujeres y de cuatro hombres. Una vez que tuvo armado en su laboratorio lo que él llamaba la base, el fondo de su obra, se dedicó a recoger ojos y sólo ojos de la gente. Pensó que esta tarea podría realizarla entre los límites de la Argentina, sin salir del país. Empezó muy temprano y en Buenos Aires, una mañana de otoño. Por la noche, llevó a casa un muestrario de preciosas gemas en negativo. Reveladas, fueron verdes, azules, castañas, pero en todos los matices de este color, desde el que tiene incrustaciones de miel hasta el que tiene reflejos azabaches o de betún. Sin embargo, en cada color, y aun dentro del mismo matiz, había formas extraordinariamente cambiantes y -muy en especial- todo tipo de expresiones. Cada una de éstas era única y cuando Rodolfo eliminó las menos interesantes, pero con dolor, porque en el fondo podía entre ellas estar eliminando la más apropiada para “el rostro” en conjunto, se quedó con una bolsa de piedras preciosas con la que ya no sabía qué hacer. ¿Qué criterio estético dictaminaría la armonía con aquella base, aquel óvalo perfecto a fuerza de ser casi un dibujo formado con una pequeña línea del contorno de cada cara de 24 personas en total?
Rodolfo decidió que no debía salir a recorrer el país en busca de más ojos: en este rubro era agobiante la cantidad y el criterio de selección le iba disminuyendo, enamorándose de pares y pares de ojos opacos, transparentes, luminosos, hoscos, divertidos, soñolientos, estudiosos, risueños, despreocupados, sombríos y cuanto adjetivo se me ocurra para recrear las tonterías de Rodolfo.
Durante meses ocupó toda la casa con láminas que me miraban. Yo, que tanta importancia le daba a la privacidad, me horroricé. Era observada desde cualquier ángulo, y cuando hacía calor no podía circular desnuda por la casa sin que esas presencias, aunque fueran de cartón, como le decía despectivamente a Rodolfo, me relojearan (empleaba el brutal verbo relojear para molestar a Rodolfo) desde su cuadrito. Eran íncubos y súcubos, según, le decía a Rodolfo. Él no contestaba nada porque había entrado en esa estrechez estática de la creación, que bien mirada -pensé ahora con seriedad- es ciertamente estrecha porque no deja pasar el trozo de realidad más cercano. Es decir, no lo abarca todo. A mí, por ejemplo, que me fui a vivir otra vez a lo de tía Julia, no me abarcaba en absoluto…

…en absoluto, la misma tía Julia me lo hizo notar, y fue por eso que no quise volver a verlo. ¿Se habría muerto Rodolfo? Ni siquiera se me había ocurrido averiguarlo, no consideraba que fuera parte de mi historia esa anécdota; más bien parecía uno de los cuentos “eróticos” de Lila.
¿Debía tomar en serio lo que decía Lila, o acaso era una de esas frases hirientes que hace falta examinar mientras se toma el té con masas en un lugar acogedor, con un pianista que toca a Chopin pasablemente? Lilita era una reina en las palabras, pero no lo sabía y yo no se lo hacía saber, la dejaba continuar considerándose algo mediocre, algo tímida, algo banal, y era una reina. Una reina que se subordinaba a sus amigos menos dotados que ella, e incluso haciendo un esfuerzo singular, yo misma podía llegar a sumarme a esos amigos.

Yo algún don tenía que tener. Y en efecto, iba más allá de lo común, transgredía todo, no temía. Como me sucedió, para recordar uno de los casos, cuando conocí a Violeta, poco después de que Lila desapareciera por un tiempo de mi vida. Mi deseo de esta mujer, Violeta, me hizo convertirme en algo así como su prenda predilecta, el camisón negro, de raso, con el busto marcado y con breteles finos, y así yací debajo de su almohada. No sabía si era una condena o una gloria; a veces sufría, a veces me aburría, otras esperaba. Cuando disfrutaba el placer se parecía a un orgasmo mecánico detrás de un celofán. Había sido reducida a pura prenda de placer. Mi cuerpo, por ser de raso, no se alteraba; pero mi alma o mi espíritu o mi inteligencia sí, aunque, ¿dónde estarían ubicadas esas cosas en el organismo de un camisón?

Empecé como secretaria de Violeta. Me engañó al principio, como en el caso de Samuel, por lo curioso, el aviso que publicó en el diario: “Joven mujer, preferentemente use sombrero, para profesional médico”.
Me miré en el espejo de cuerpo entero; buscaban, evidentemente, a una mujer muy atractiva. Y yo ya tenía unos 35 años y no lo había sido nunca, e imaginé la larga fila de chicas modelo con sentadores sombreritos. Pero estaba decidida a ganarme el puesto.
Tenía tres días para ser una mujer muy joven, hermosa y con sombrero.

Compré en una librería El libro de la belleza, El libro de la elegancia y El libro de los buenos modales; el de la belleza aconsejaba, en el capítulo correspondiente al maquillaje, no disimular las facciones que fueran algo irregulares, sino, por el contrario, destacarlas.

Me pareció que estaba hermosa al fin de cuentas, pero no sabía bien si esto sucedía por el sencillo hecho de ver asomar a otra persona y no a mí misma en el espejo; quizás yo no era fea anteriormente y sólo estaba aburrida de mi cara.

A último momento, cuando empezaba a buscar en “El libro de los buenos modales” el capítulo destinado a cómo encarar una entrevista de trabajo, me acordé de la extraña sugerencia: “preferentemente que use sombrero”.
¿Un sombrero con tul que cubriera la cara, ansiosamente maquillada? ¿O uno de paja, alegre, campesino? Vi en mi memoria un sombrero de alas anchas que estaba en el baúl. De allí lo saqué; me confería un aire sofisticado.

Pero si bien no era una larga hilera, las chicas que esperaban de sombrerito mexicano o gorras o boinas de colores y pelo brillante, sedoso, casi hasta el largo de la minifalda, me llenaron de angustia. Fueron pasando por orden de llegada y, cuando me tocó el turno, la persona que me hizo la entrevista no parecía un profesional médico ni un psicólogo laboral. Era una chica con ojitos ingenuos que nunca me engañaron, al punto de que desde el primer momento supe que había conseguido el trabajo. Las demás chicas eran una pesada competencia para Violeta…

…el té se enfrió pero probé la masa más redonda, coronada de crema color marfil y frutas anaranjadas, y lo llamé al mozo. Mientras pagaba le pedí que me aconsejara una película que estuvieran dando en el cine, y él dijo muy circunspectamente: Titanic.

El Titanic, ¿se hundió?

La película ya había empezado, me dijo el boletero.
A pesar de eso entré en la sala, aunque con desgano.
Por otra parte, sentada frente a la pantalla, no me concentraba, pensaba en la inmensidad de lo que me había propuesto, de lo que me exigía a mí misma, pero no abandonaba de ningún modo la apuesta. La violencia no me gustaba, sólo la aceptaría si fuera necesaria. Y acá en el cine había violencia; recrear en una película el crimen cometido por Dios, la naturaleza o algún creador demente; miles de muertos, un barco, aquel que ni Dios podía hundir. No podía mirar porque sí todo esto. Eran morbosos los que a lo largo de los años se habían entretenido con esta historia.
Enseguida me levantaría, iría al baño, antes de tomar el taxi para volver a casa. Me levantaría aunque molestara a los morbosos, extáticos espectadores. No esperaría al choque del barco con el iceberg. Lo de ser un camisón para Violeta era una metáfora, esto no, esto había sucedido. Me iría, seguro que esta noche tendría pesadillas o insomnio. No cumplir conmigo misma siempre había sido mi pecado. Pero no era no cumplir, era una postergación, si yo misma hacía un rato me había reprendido por mi apresuramiento. Sólo estaba aquí por si la ocasión se daba. Sonriendo, pensé que podría darse. En el baño. Pasé por la misma fila a la que ya había molestado llegando tarde; la gente, como era de prever, se molestó otra vez.

Entré en el baño a fumar un cigarrillo frente al espejo.
Y fue en el baño, después de un rato de estar parada allí, cuando ella apareció. No estaba de acuerdo con mis pretensiones; no era ni la anónima total, ni Lila, la querida. Tenía algo de alguien del pasado, tampoco muy cercano, por eso no la recordaba, pero era alguien bastante familiar, aunque tal vez mucho más vieja que cuando estuvimos juntas en algún lado.
La mujer me miró al entrar, un rato desproporcionadamente largo para alguien que mira a una desconocida, y después, con una sonrisa inescrutable, se acercó a los servicios y se empezó a lavar la cara. Estuvo un tiempo con la cara metida en el chorro de la canilla, con la cabeza baja, y allí fue donde no pude soportar más la sensación de que esa era mi víctima, de que el destino me presentaba una oportunidad; y yo llevaba el lazo de la bata en la cartera, desde la mañana. Pero hasta me pareció que ya estaba muerta antes de apretar, por su falta de reacción; en realidad no sé si estaba muerta o apenas desmayada y la maté, o estaba desmayada y apreté el lazo pero no se murió, porque me fui caminando despacito, tomé el taxi, llegué y me puse a escribir esa historia como ficción, y ahora le pongo el punto del final.

Envío

Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón anticipadamente, no quiero que les duela lo que voy a decirles:
Siento que hay poca “comprensión”, aunque mucho cariño, en ustedes, los participantes del blog (Amor cósmico). Vi que unos pocos sí habían comprendido, en parte.
Mi explicación es sutil, pero, por favor, asociénla con los escritos que trato de ofrecerles durante las últimas entregas (Los orígenes de la transmisión en el psicoanálisis), y tengan presente, además, que la literatura encubre y descubre, que no soy en todo y literalmente la protagonista de mis relatos, y a veces ni siquiera estoy de acuerdo con lo que mis personajes postulan (El cuerpo en la literatura y la literatura del cuerpo).
Ahí va la “explicación” -esto ya me está pareciendo como explicar un chiste, pero bueno…- y es una cita del famoso maestro zen Daisetz T. Suzuki, que hasta juntó su pluma a la de Carl Jung (Psicología transpersonal: lineamientos básicos) en importantes oportunidades:

Uno de los factores esenciales en la práctica del tiro de arco y de las otras artes que se cultivan en el Japón (y probablemente también en otros países del Lejano Oriente) es el hecho de que no entrañan ninguna utilidad. Tampoco están destinadas a brindar goce estético, sino que significan ejercitación de la conciencia que ha de relacionarse con la realidad última.
Así pues, el tiro de arco no se realiza tan sólo para acertar el blanco; la espada no se blande para derrotar al adversario; el danzarín no baila únicamente con el fin de ejecutar movimientos rítmicos. Ante todo se trata de armonizar lo consciente con lo inconsciente.
Para ser un verdadero maestro del tiro de arco, no basta dominio técnico. Se necesita rebasar este aspecto, de suerte que el dominio se convierta en “arte sin artificio”, emanado de lo inconsciente.
Respecto del tiro de arco, significa que arquero y blanco dejan de ser dos objetos opuestos y se transmutan en realidad única. El arquero ya no está consciente de su yo, como un individuo cuya misión es acertar el blanco. Mas ese estado de no conciencia lo alcanza sólo si está enteramente libre y desprendido de su yo, si se aúna a la perfección de su destreza técnica. Esto se distingue fundamentalmente de todo progreso que pudiera alcanzarse en el manejo del arco.

La entrada de hoy está dedicada a Blanca Estela, por sus amores grandiosos con Dios y con la gente; a Mas, por su alegría balsámica, y a Osvaldo, por su profundidad y consuelo.

Besos de todo corazón, uno que otro de color rojo sangre…

Mora Torres

Editorial

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Comentarios

127 respuestas a “Asesinatos de todo corazon”
  1. joise dice:

    Muy lindo Mora.

    Ahora os entrego esto

    Te advierto soledad

    Apartad vuestras miradas, minuciosas y tristes de envídia
    no véis que observáis mi inquietud, dejádme pesar en el cuchíllo
    mas aun corréd y leéd el periódico de manana, donde sabréis de vuestro deceso
    mientras yo, os observaré desde mi muro vuestro trágico y dulce estertor.

    no véis que estoy solo, no véis que vivo y deso vuestro orgullo
    no importa que seais enano o regordete, feo lo que sea, o, es que pensáis que no tengo suenos
    enteráos, pago y cobro de mi limosna por placer, y allá vos, inerte
    no sublíme, ni perfecto, pásmais y sucumbiréis en polvo.

    Iros, en alma, y polvo de cuerpo, ¡no!, mejor transformáos
    veréis que sois mi obra, mi obra de muerte, y de vida, sin ser dios
    que viva la maldad, pero antes, descubridme muerto de miedo
    aún cuando más triste es: encontraros, solo, igual que yo.

    Joise

    Ciao1

  2. Zambrano dice:

    “quizás yo no era fea anteriormente y sólo estaba aburrida de mi cara.” no me habia puesto a pensar… pero tiene sentido. Saludos!

  3. ximena dice:

    Morita:

    …….me maquillo ,me visto ,me adorno……zapatos azules ,zapatos rojos ,zapatos morados ,zapatos amarillos….zapatos……si este queda bien ………hoy……cartera..claro la cartera…lista …….el vestido…y el anillo ..es lindo ….en el espejo………lista……….soy la nada,solamente por ti me…visto,me pinto ………….aqui estoy ….¿ me sonriés ?…
    afectuosamente xim.

  4. Murillo dice:

    En ocasiones se hace”necesario” salirse de la realidad, crear un personaje, “protagonista” ó “Antagonista” que más da; y vivir, vivir nuestra propia película.
    La gran mayoría de las personas “no viven” ó “están muertas” y no reaccionan, parecen “entes” que sólo caminan y ocupan un lugar que tal vez no merecen, ó necesitan ocupar un mejor “lugar” y si está en nuestras manos colaborar
    ¿porqué no hacerlo?
    Lo que nos propongamos lo que sea “se debe realizar” sea una idea loca, descabellada, imposible ó muy posible, no importa si fallecemos en el intento.

  5. Eduardo Arancibia Díaz dice:

    Leer estas líneas (nulla dies sine linea) me ha provocado un placer lindante con el de la meseta previa al orgasmo, sin necesidad de anticonceptivos ni preservativos.
    Gracias!

  6. Clara María dice:

    Hola, me encanto, la redacción, hace que una se trasporte a los hechos. Felicidades

  7. socorro dice:

    Mora:
    Impresionante.
    Matar es lo que corresponde cuando uno se convierte en objeto de los otros, y viceversa.
    Impresionante.
    Ah! También uno se puede enojar.
    Un relato impresionante.
    Gracias !
    Un abrazo

  8. Celestino dice:

    Felicidades Mora,
    Solo tengo una palabra para nombrarte…
    MAESTRA.
    Y atrapado dentro del Efecto Tunel…
    Vos serara’s la u’nica culpable,
    de que no descanse hasta matarte…
    …a Besos.
    Gracias por tu entrega, como Siempre.

  9. Gustavo dice:

    Mora, escribiste una de los mejores relatos que he leído. El final me pareció perfecto, imprevisible, lógico.

  10. gerardo motomochi dice:

    en verdad me sorprende, cómo la autora ve el sentir de la persona asesina en serie, a veces pienso que ese tipo de personas realmente asesinan por ese motivo, demasiado profundo el sentir de la escritora, lo poco que leí fué suficiente para verla a ella,desnuda e ingenua y a la vez atrevida y altanera felicidades Mora

  11. Marina dice:

    Hola, la felicito por la narración, en verdad me llenó de emoción, aunque la que escribe se pierde un poco en demasiadas fantasías, pero aun así es muy lindo.

  12. Néstor Aníbal Torres Alvarez dice:

    Guayaquil, 30 de Octubre del 2008

    LA REALIDAD VIRTUAL DE UN NIÑO EN ECUADOR.

    Son las 8 de mañana de un domingo cualquiera todos salen de sus casas para desestresarse de unos rumbo a la Costa otros al campo los que no tienen dinero a los parques de la ciudad y los niños que tienen a sus padres que fueron a buscar un mejor futuro a Europa y EEUU es otra realidad.

    Es desolador saber que muchos hogares en mi querido Ecuador han quedado destrozados con la inmigración y que los padres de los niños han sido reemplazados por parientes, tíos, abuelos y su fiel consejo el televisor, videos juegos y las malas compañías de las bandas juveniles que se apoderan de las mentes de los infantes.

    La televisión que tiene programas extranjerizantes y vulgares que lo único que promueven son violencia, sexo, homosexualidad y degradación, me pregunto que pasará en la próxima generación que producirán gente sin sentimiento.

    Y se cumplirá la parte bíblica, padres contra hijos, desamorados, sin alma un negro panorama que se esta sembrando en el mundo, porque los vendedores de realidades inventadas solo les interesa mantener una audiencia que les rinda un fruto económico y tenerlos atrapados en esa realidad virtual, ya que son simples consumidores de ese producto y que nos permitirá pensar y desarrollarse como individuos en bien de la sociedad.

    Con ese panorama el domingo anterior no salí huyendo de la casa de casa que son cuatro paredes sino que estuve parado en la esquina de mi barrio y se me acercaron un par de niños que de vista los conocía, como estaba cerca el que vende helados los niños me dijeron tío regáleme un helado para los dos, la edad de ellos fluctúa ente 5 y 6 años entonces le dije al heladero de uno a cada uno.

    Pero si los hubieran visto la alegría que desbordaban ellos me contagiaron y también pedí un helado, para ese momento aparecieron mas sobrinos no sé de adonde y el heladero me miraba y se frotaba las manos le dije okay dale a los demás.

    Después que hubieron saboreado los helados se me ocurrió decirles que jugar un partido de fútbol a un solo grito dijeron que sí, pero les dije la calle esta sucia y polvorienta hay papeles y no hay arcos, los niños dijeron que eso no era problema.

    En un ratito tenía 24 niños, les dije ayúdenme a limpiar y recoger los desperdicios en unos sacos que un vecino me los cedió, no demoramos ni media hora y teníamos 8 sacos de basura que nos sirvieron de arcos.

    Después de eso unos amigos que tampoco se habían ido de paseo me preguntaron que si estaba preparándome para una fiesta y le s dije que los niños querían jugar y que quería su ayuda ellos voluntariamente dijeron que iban a comprar las pelotas a la ferretería que estaba a dos cuadras.

    Una señora de avanzada edad llamada Narcisa mujer trabajadora y jubilada se entusiasmo al ver tantos niños y dijo que iba a preparar jugo de naranja para los niños y se le salieron unas lágrimas, yo le pregunte porque lloraba por nada por nada entonces mi vecina se acerco a ella para ayudarla hacer los jugos y ahí le contó lo que le sucedía.

    Era que ella tenía 3 hijos y todos emigraron al viejo Continente al principio le enviaban algo pero hace 2 años se olvidaron de ella y la risa y la algarabía de los niños la remontó a sus tiempos ya idos y pensar que la mayoría de esos niños que estaban jugando pelota sus padres los habían olvidado.

    Los niños como un imán, luego del heladero apareció el sandiero, el panadero, el naranjero, de repente se movió un pequeño comercio de frutas para los deportistas y no importaba el pleno solazo que hacía, ya que de por medio estaba el entusiasmo de los niños.

    Como no tenía quien pitara los partidos dos se prestaron a pitar los partidos, le cuento que son los mariguaneros del barrio que son los que conocen de fútbol y los que paran en los estadios, les solicité de favor que no fumaran delante de los niños me contestaron esta bien profesor.

    Lo único que les pedí es que se lavaran la cara porque se les vía demacrados y para que los niños no se asustaran y que los tratarán como niños ya que lo importante era el juego como no había pitos, que no había problemas porque sabían silbar fuertemente y que para eso estaban preparados físicamente, la verdad que del deporte mundial ellos si saben porque son los que no fallan a un partido de su equipo favorito y cuando son internacionales se prenden en un televisor que es para todos y dan su opinión de cómo juega el deportista y de que cuando falla el arbitro claro acompañados de una cerveza.

    Los canillitas son los voceadores de periódico de mi barrio que son alrededor de unos 50 ellos terminan de vender sus producto más o menos 11 de la mañana , los mismos que se integraron a la fiesta , pero como son más grandes querían otra cancha les dije que se armaran y que había que limpiar la otra cuadra y que los arcos serían los yutes llenos de basura a lo accedieron aunque estaban cansados estos pedían un premio les dije que al campeón se le regalaba 20 dólares y una sandía grande que colaboró el sandiero.

    Ahora los niños querían también su premio al campeón y vice-campeón, entonces hay que conseguir una bandera y enviamos a 4 colaboradores a solicitar no el dinero si no en comida de todas casas comenzaron a entregar uno dio un atún, otro dio una funda de fideos, aceite vegetal, el dueño de la agencia de periódicos dio los 20 dólares para el premio de los mayores.

    La señora María que es del sector Interandino de la Sierra que mujer de mas de bello corazón aunque es una persona anciana, es trabajadora y vendedora de fruta, ella sin mucho esfuerzo es la que más aportó, con frutas y vendió fritada a precios sumamente módicos no le saco ventaja solo recuperó su inversión.

    Todos habíamos centrado nuestras esperanzas que la gente pobre dio parte de su alimento esperábamos que la Sra. Angelita dueña del abarrote daría mas, pero fue lo contrario no quiso colaborar y preguntó quien hacía la fiestita y le dijeron que era yo, ella expresó que si iba me entregaba la colaboración, pero reflexione si voy los demás son considerados a menos y a la final si le acepto dicha comida le podría hacer mal a los niños, no me acerque y expresé que la ignorarán ya que la fiesta era de todos.

    Fue la mañana, La tarde y la parte de la noche un ajetreo total, hubieron mas personas que colaboraron con la fiestita , ya que de una cosa va otra, de un simple colaboración de unos motiva a otros, esa fiesta desestresante fue la mejor que he tenido en mi vida, ya que en los últimos tiempos he pasado más tiempo en la computadora que en la presencia de seres humanos donde la calidez humana cada vez da mayores satisfacciones y siento que este remedio me reintegro al mundo real, saliendo en gran parte de esa realidad virtual en que todos atrapados.

    Muchos de ustedes se han desconectado de ese mundo, donde lo más importante era lo sencillo y que un abrazo reconfortante, una sonrisa inocente, muchos quieren descargar sus frustraciones ya quiere que alguien los escuche, unos quieren un consejo, están muy desamorados que más les interesa el carro, el salón de belleza, que dirán las amistades de nuestra sociedad y el cuidado que le dan a su laptop, más que a un niño que es real.

    Si quieres desatarte de ese mundo virtual ve quien esta a tu lado y dale la mano y si es alguien muy cercano atiéndelo, porque esta vida es tan corta, ya que el día que estés enfermo siempre tendrás un amigo que te reconforte, porque manos que dan reciben.

    Néstor Aníbal Torres Álvarez
    0906202064
    Guayaquil- Ecuador

  13. Carlos Alberto Rojas Chiroque dice:

    esta bonito reflexiona mucho ya que si tenia que matar talves , mataria a alguien que queria o tslves a alguien que odiaba pero como que comienza a razonar y se da cuenta de que era absurdo matar y “si matamos a alguien comosido”.

  14. José Itriago dice:

    Sobre el pozo, las garzas como pinceladas blancas, destacaban las amarillentas aguas. Como si no fuera con ellos, una pareja de gabanes, inertes, parecían esperar su destino. Más allá, muy lejos, en uno de esos mundos, los hombres se entretenían en el ejercicio de la crueldad cotidiana. Le era ajena, indiferente Sabía que alguien estaría gritando, alguien rogando, alguien maldiciendo. Le era indiferente. El sopor de hace rato había dejado paso a un brisa que acercaba y alejada, presentaba y mezclaba, todo tipo de ruidos. Trató de concentrarse en seguir el rumbo de una raíz de Merecure, que tomó un curso superficial, pensaba, contrario a toda lógica, poniendo su proa frente al mismo llano, de tierra cuarteada y dejando atrás el vital pozo.

    Cerró los ojos para ver con más claridad el significado de ese momento y así se mantuvo hasta entrada la tarde, cuando creyó al fin haber dado cabida a una melodía hermosa que trataba de incrustarse en tu corazón, pero el vacío que te dejaba el conocer cada nota que seguiría a la otra, una predictibilidad que te agobiaba, te obligó a entregar los ojos al sueño. Lo dejó correr, hacer estelas, trazos en el firmamento cerrado, mientras se veía reflejado en la transparencia del aire, mientras la melodía avanzaba y se confundía con otras, cada vez más distantes y allá, muy lejos, en el trasfondo de su conciencia, sabía que eran también las notas de alguien que estaría pidiendo clemencia, rogando, maldiciendo.

    Volviste a una realidad. Frente al pozo la negrura, las gráciles aves hace rato se habían marchado, la música se hizo de grillos. El dolor y el odio de las ciudades resplandecen – pensaste. Resplandecían en la naciente noche como manchas celestiales. Por eso, cada vez más, preferías cerrar los ojos. Tú fuiste, si es posible que el traspasar la barrera de la consciencia tenga pasado, fuiste uno más de los “ellos”, no de los perseguidos, no, sino de los otros: tú también maldijiste mientras oías gritos y te rogaban. Cómo te molestaban los gritos, los ruegos, que seguiste oyendo hasta la madrugada.

    ¡Ah Compadre!, ¿supo la última?. El Comandante hará un plebiscito y será reelegido, así que quite esa mala cara que estamos otra vez en los reales.

    ¡Démosle pues!

    ¿Oíste vieja? . Tu hijo va de jefe otra vez. Prepárenos un buen guarapo que nos vamos pa’ la ciudad.

    La vieja escrutó la cara del hijo buscando entre pliegues alguna bondad oculta, mientras muy para sus adentros rezaba “Bendecid al Señor todos sus ángeles, vosotros que tenéis gran poder y sois los ejecutores de sus órdenes y prontos a la voz de sus mandatos.”, colaba el café y le ponía el papelón.

    Arrancaron el 4×4 con la música a todo dar.

    Oiga Compadre, ayer tenía como pesadillas, como atormentado por gritos y cosas de esas, usted sabe compadre, las vainas esas… Pasé la noche en vela. Cámbieme esa música y póngame una buena salsa.

    Eso le pasa por tomar cocuy. Lo nuestro es un buen 12 años y unas buenas putas. ¡Déjese de esas pendejadas que desde que lo vi, lo siento como encogido!

    A su paso, el 4×4 espantó las garzas, que se extendieron en el gris de la mañana, mientras la vieja, al descubrir la raíz del Merecure que se alejaba del pozo, supo que debía entrar a la casa a buscar su viejo Rosario y su libro de las letanías.

    En la mañanita, con el sol salió el dolor, que se oyó, otra vez, como siempre se oyó y se seguirá oyendo, gritos, ruegos y maldiciones.

    Los pájaros del llano, paraulatas, turpiales, arrendajos y gavilanes, entre escupitajos de sangre y dientes rotos, entre gritos desgarrados, van sonsacando el silente canto, que después repiten en todos los esteros:

    Oh Dios todopoderoso, Dios del valor,
    que no surja en mí la duda,
    que no flaquee mi alma, que mi boca permanezca muda.
    Déjame mantener con honor
    la frente en alto, el gesto altivo.
    Que mi sangre marque así la ruta
    que tendrán que seguir los hijos de mi dolor.
    Imploro tu divino socorro y ruego
    que nos des acogida entre los tuyos,
    mártires, si, pero banderas también.

    ¡No qué va! Esto es mucho trabajo. Púyeselo Compadre. Vamos a pasar por donde Justo que quiero comprar un buen lechón pa’l domingo. Usted se viene también Compadre. Un buen lechón, de no más de 14 kilos.

  15. milagros dice:

    hola?
    escribi esto hace mucho tiempo…tengo 18 años y por eso esta con la ortografia que solemos usar ahora los jovenes de Perú
    solo lo quise dejar para que lo leyeran…y haber si me dicen que les parecio…
    Comienzo:
    Cuando mas segura taba dtu amor, mas fuert fue la desilucion…
    Palabras i sueños al viento se fueron xq simplemnt djast q io sola me consumiera n st amor…pero noc como raios fue q ntrast a mi coazon i ps aun no encuentro la formula para sakrt de el…
    planes i promesas sin cumplir x part tuia…icist qt creiera…qm aferrara a ti…q100pre m aga de la idea dq TU starias 100pre ai…incluso después de la muert…xq te crei!!! xq!
    aora no puedo cntinuar…ia no!!! i iego 1 dia donde me dijist ADIOS sin importart cmo me sitia en ese momnto sin importart como estaria luego, sin importart q io me sintiera cn ganas d desaparecer de q me tragara la tierra no pnsast en las consecuencias de aqel ADIOS podria traerm no lo pensast solo lo icist!
    Las noxes son frias, tu ausencia me mata avcs recuerdo tu voz…tu respiación i tngo unas ganas loks d iamart de oirt…peo no puedo xq se qno debo…xq lo mjor es djart ir…olvidarm dti…peo intento..no sabs cuanto…i no lo logro *=s
    xq st coazon no kiele! Sabs mi coazon agoniza cmo matar al dolor qm mata? Cuando deseo ota cosa? aora lo unico qm qda es aogar a st amor cn el dolor qm az djado aora scribo stas palabras q alguna vez m dijist [no me importa en lo mas minimo si me kieres o no…no te pido qlo agas…ADIOS PARA 100PRE, olvidam] No es el ADIOS q espeaba, peo fue un adios cruel qm partio el coazon en 2,4,6 i se izo trizas lo recogi…peo ia no era lo mismo xq ia lo apias destruido cn tu ADIOS, esas palabras las guardo en mi coazon pa olvidart pa seguir adelante pa recordar tu indiferncia…i asi sakrt dmi coazon i dmi mnt…peo…ash no puedo…me odio x qerert tanto! A pesar d too no te guardo rencor i ese amor qt tuve a perdonao too ahora sigo cn mi vida i eso tu lo sabs perfectamnt peo iega un momnto donde mi mnt viaja x esos recuer2 i me sumerjo en eios i x mas q trato ia no puedo asalir de ai…es cuando tngo ganas de q ts a mi lado…i q jamas t vaias d ak…dim q ago? Pa ia no sntir eso…ehh q ago? E vuelto a ser la xik amargada de antes la q dejo de serlo cuando te conocio i lo unico q qeria era kmbiarlo too i q entregó aunq sea un poco de lo q pudo dar…es q como explikrt cuando 1 kiere dar muxo peo no tiene naa q perder tons como podia demostrart lo muxo qt ame? Me enseñast a conocer el amor…peo solo fui io kien lo sintio…tons xq ehh xq lo icist xq “ilusionarm” para luego simplmnt matar mi corazn xq? cn eso icist q se hiciera una erida mui grande en mi coazon, aora se q naa es eterno i perdurable como aqel amor q decias sentir x mi… peo xq decirm algo q jams iegast a sentir…como tu mismo dijist [nunca te ame] xq no nos dimos una oportunidad? aora se q tu no qisist naa xq jams iegast a sntir naa xmi aora se q too fue un sueño de amor en el cual me atrevi a flotar peo me olvide q la k-ida podia ser dolorosa me tomo muxo tiempo superarlo…es qe no tienes idea de cuantas noxes pase iorando…recordandot…iamandot cn mi coazon…pensando qlo scuxarias peo naa…cuantas veces tenia q ser fuert pa no iamart…pa no marcar ese bendito numero…i no solo tngo eso si no tmb los recuer2 aqeios q me siguen 100pre qno me dejan xq? xq? solo stas palabras me an aiudado a superar st dolor tan inmnzo q tngo dntro dmi me a aiudado de alguna manera a desaogar too sto…st dolor q tngo!! i q no puedo lograr decirtelo cuando tamos frent a frent viendonos…lo q me guarde dsd ace tiempo…ojala q algun dia leias stas palabras i sepas q st amor qt tuve jamas volvere a sentirlo xq ia no kiero iorar mas ni tener mas dolor en mi…xq tuvist q ser esa persona q me izo sntir tantas cosas…peo q tmb me izo iorar muxo! me odio x qerert tanto!!! i extrañart demasiado!!!

  16. ernestino dice:

    està muy bueno ya que deja mucho que analizar pero creo que es un articulo de mucho analisis y hay que conservarlo ya en lo particular es interesante muchas gracias.

  17. José Itriago dice:

    Néstor Anibal:
    Te felicito. Fue una gran idea y un gran trabajo.
    Como dices “manos que dan, reciben”. Realmente lo difícil parece tomar la iniciativa, la decisión. Tú la tomaste y arrastraste a más de uno en la misma idea. Yo hasta visitaría a la Sra. Angelita, la que no colaboró y sin reclamarle, le diría “que lástima que no tuve tiempo de venir a buscar lo suyo, de todas maneras todo quedó maravilloso, lo repetiremos”, porque lo bueno en lo tuyo es ganar gente, no batallas.
    ¡Qué buena entrada!

    Milagros:
    Mi niña querida, los amores y los desengaños a tu edad son siempre de gran magnitud. No pueden ser de otra manera. Se requieren muchos callos en el corazón y el tuyo aun es muy tierno. Pero lo que me gusta, aquí en este entorno donde te metiste, es cómo lo escribiste (claro, para mi es dificilísimo leer así). Fíjate ahora puede que descubras que tienes vocación para escribir. Yo te pondría como ejercicio (aunque no soy ni siquiera un medio escritor) que dijeras lo mismo con la mitad de las palabras y después, con la mitad de la mitad. Eso es como destilar las ideas. Al tipo ese, todos les deseamos que nunca más encuentre una mujer como tú.

  18. Irma dice:

    El simple maquillaje hace que asesinemos a quien realmente somos.

    Creo uque seria bueno, la originalidad de cada pensamiento, aunque muchas veces estemos de acuerdo con autores que en sus escritos muestran su manera de pensar y que concuerde con la de uno o viceversa pero no hay como realmente echar a volar la imaginacion meclada con el conocimiento y cada sentimineto que uno tenga.

  19. connie dice:

    Hola, Mora, excelente, bien dicen que para vivír hay que morir, y si mueres daras un fruto eterno que nunca morira…

    Felicidades.

  20. soledad henríquez riveros. dice:

    muy bueno,exelente,se asemeja mucho a la realidad de cada ser humano.

  21. El Extranjero dice:

    Mora:
    Tu sublime escrito me hizo acordar, en realidad no se porqué ya que el argumento es totalmente diferente, a la novela “Pacto de Sangre” de Cain.
    Es gratificamente encontrar en este abismo virtual que es internet escritos tan lindos como estos.
    Te saludo y espero que sigas escribiendo asi.
    Pablo

  22. Juan dice:

    Debo decir que me sorprendió. Me sorprendió como me sorprendo de mí mismo cada día al creer entender por instantes fugaces de la vigilia el sentido del todo, que se me revela en imágenes y palabras, sonidos y colores, texturas, sabores y sensaciones, y todos revueltos, para eventualmente perderse en el vacío olvido del sueño. Y es que en el resto de las ocasiones que hacen mis días no creo en el absoluto; ni siquiera me importa completamente su existencia -tanto así que es casi ficticio que usted lea estas palabras que escribo-. Pero escribo porque porque usted llegó a mi inconsciente, a la volátil conciencia de las tácitas relaciones que existen entre el momento y las coincidencias con mis pensamientos y sensaciones, a la inútil, bella y al mismo tiempo tétrica esperanza de que todo encajará de nuevo, cada noche, con cada deseo cumplido entre mis párpados cerrados.

    Cada día las palabras no son más que palabras… pasajeras… pero hoy valió la pena leerlas porque sentí la necesidad -que creía ya olvidada- de finalmente arriesgarme a vivir, pues vi en sus letras algo relevante, imponente, universal, y, tal vez, verdadero. Le agradezco con mi infinita imaginación.

  23. el gato volador dice:

    Estimada Mora
    NO he podido leer tu ensayo, por falta de tiempo, que lo tengo asignado a cosas extremadamente criticas, aun asi, te hago una sugerencia:
    El planeta esta viviendo un remezon, todo va a cambiar,
    no crees que es tiempo ya de cambiar la excesiva prosa, paginas de paginas, para decir algo?
    no crees que hay qu darle un mejor valor al tiempo?
    no crees que hay que empezar esta inmensa inventiva, en cosas productic vas? en nuevas maneras de sobrevivir? crear empelo, ajustar las costumbres y los paradigmas sociales,.. no dejarle toda la inmnsa tarea de redefinicion d ela vida,.. para este 2009 en el que NECESITAMOS DE TODAS LAS MENTES, …. y no dejar todo el peso a los economistas ..y a nosotros los ingenieros,…
    NO quiero llegar al extremo de tener que decir que es necesario dejar ya de ser mas ese “peso muerto” de gente brillante pero que no aporta nada a la sociedad., que no sean criticas, descontento y problemas (caso de una gran parte de las ONGs) …solo que, me aturde ver tanta neurona desperdiciada en … pensamientos gaseosos
    ….. en resumen, ir un un poco mas “al grano” y a alinearse con la vida, , no creen?

  24. María Celeste dice:

    Estimado Gato: para empezar, te diría que si tuvieras algo de ese empeño y resolución para cambiar el mundo que estás demandando en tu entrada, habrías firmado con tu nombre y apellido y no con un seudónimo.
    Quienes se comprometen en el cambio global, realizan muchísimas acciones en su vida cotidiana para lograrlo, desde el modo en que enfrentan sus respondabilidades diarias hasta una entrada en un blog como éste… pero siempre con nombre y apellido. Es decir, nos hacemos cargo de lo que hacemos y decimos, sea bueno o malo… o aún lo que algunos pueden juzgar una estupidez.
    Este es un blog que intenta desarrollar diferentes aspectos de la literatura. Si no lo sabías, te lo cuento. Por lo tanto, todo lo que encuentres en este blog estará vinculado con la escritura. Hemos opinado creo que prácticamente de todo. Hemos jugado con muchas cosas… pero eso no nos hace unos inútiles imbéciles que no hacen nada por su mundo.
    No me conoces, así que no me insultes. No in sultes a Mora ni a ninguno de mis amigos del blog. Con muchos de ellos tengo contacto permanente y sé quiénes son y qué hacen en su vida diaria… Y PUEDO ASEGURARTE QUE SI ESTA TIERRA TUVIERA MÁS PERSONAS COMO ELLOS, NO VIVIRÍAMOS EN LA SITUACIÓN EN LA QUE VIVIMOS.

  25. carlos acevedo dice:

    Hola mora, creo que tu escrito es basura, por que justifica un crimen de una persona inocente, que no tenia nada que ver con tu fultracion, tal vez era una persona con hijo y esposo y tu la matate.
    Esto son los escrito que leen los asesinos potenciales y seriales para justificar el porque matan.
    Te aconsejo que deje este tipo de literatura porque tu va a cabar asesinandos y esta alentado para que otras personas los hagan.
    Carlos Acevedo.

  26. Patricia dice:

    Lo importante es asumir la responsabilidad personal de lo que hacemos, de lo que decimos. Ciertamente como dice el gato volador, el mundo esta cambiando y va a seguir haciendolo, que estas haciendo tú para cambiar. El punto no es que hacen los demás, sino que hago yo.
    Todos somos potenciales asesinos, del amor, de las ideas, del respeto, de la libertad, si es hora de cambiar.
    Patricia

  27. Byron dice:

    En esa linea de pensamiento, por lo mismo que somos tan complejos, cada cual interpretará y tendrá su óptica al hacer una apreciación de un objeto analizado, o simplemente acariciado. Pues la historia contada, llega a despertar el recuerdo de tantas reflexiones psicológicas por las que se atravieza cuando uno va leyendo a Dostoievsky; pero evidentemente, al menos así lo sentí yo, hay un toque erótico que marca la pauta del relato y que despierta un interés algo confuso, quizá hasta sospechoso. El final me pareció preciso; desenfadado y a prisa, concluyó un pensamiento desarrollado con cierta planificación. La víctima, no sabíamos cuando ni quién, llegó, algo así como la muerte, que la divisamos incluso en sueño, pero de la cual la única certeza que tenemos es que algún día llegará.
    Saludos ;)

  28. elvia dice:

    Querida Mora. No sé de dónde eres. Leí tu texto y cro que eres buena con las palabras, pero hablas demasiado. Pareces ansiosa de demostrar que si lo eres. deja que el relato tome su curso, creo que lo forzaste llevándolo de un lugar a otro, mostrándo todo lo que puedes hacer y el pobre relato se quedó sin ser contado. el escritor debe pasar inadvertido. Debe haber más intorspección y menos show. No escribimos para agradar a nadie, sino para permitir que las historias se cuenten a través de nosotros. somos su instrumento. Respeta tus historias. Permíteles madurar y madurarás tú como escritora. Pero eres valiente y lo estás haciéndo. Y eso vale un montón. Y un comentario para los cometnaristas del blog. Más que decirle a Mora lo que piensan de su obra se despachan con unos textos, que valgame Dios.

  29. erimar corrales dice:

    muy bueno,excelente,se asemeja mucho a la realidad de cada ser humano.està muy bueno ya que deja mucho que analizar pero creo que es un articulo de mucho analisis y hay que conservarlo ya en lo particular es interesante pero igual es bueno un cnsejo cuando comiences a escribir una redaccion siempre al principio trata de anticipar la moraleja de la redaccion ya que el lector se va a interesar mas en el tema besossss i felicitaciones eres muy bueno en lo que haces sique adelante muaaaaaak…

  30. Katherine Zuleika dice:

    Hola Mora,
    esta entrada me parecio muy interesante,algo para analisar y a la vez analizarnos al mismo tiempo podemos encontrar respuestas y hacernos mas preguntas de forma analitica usando este caso y relasionando lo que hicimos y lo que no pudimos hacer;el arepentimiento y la satisfaccion de los actos hechos sucesos en nuestras vidas;pasadas actuales y futuras…incluso me hizo pensar del como y el porque de cada circunstancia en mi vida,y me anime a mandarla a algunos amigo para que la leyeran,se que algunos la leeran como otros simplemente la desecharan pero de una u otra manera les quedara algo de lo que escribiste;te felicito.
    sigue escribiendo y publicando mas…
    muchos exitos.
    Katherine.

  31. José Itriago dice:

    Esto de que el mundo está cambiando y no se puede perder tiempo es, por decir lo menos, bien pintoresco. No me extrañaría que quienes así critican vean TV, o vayan al cine, o a fiestas. ¡Qué barbaridad!, el mundo cambiando y ellos perdiendo el tiempo como muertos frente a una TV.
    Hace muchos años me tocó dirigir las obras de un teatro muy importante y costoso. Las críticas en la prensa se parecían un poco a las que hoy leo: ¿porqué gastar ese dineral cuando hay tanta gente sin casa, tantas clínicas mal atendidas, etc., etc.?.
    Las prioridades no son lineales, son paralelas. Los seres humanos necesitan pan, salud y seguridad, es verdad, pero también necesitan, como el aire, esparcimiento, alimento para el alma. Para algunos, los más, el esparcimiento primario es contemplativo: ver el cine, la TV, oír programas radiados. Otros están mejor preparados para la creatividad: pintan, escriben, hacen teatro. Hoy el país entero agradece su gran teatro, como agradece sus plazas, sus monumentos, sus parques (¿espacios inútiles porque no hay nada construidos en ellos?). Hay que entender el paralelismo de las prioridades: todo debe caminar, una crisis económica no puede detener el natural desenvolvimiento intelectual.
    El mundo no se podrá componer nunca con discursos de odio, con armas, con politiquerías. Necesita y ahora más que nunca, de calor humano, de intelecto. La crisis que propiciaron los tiburones de siempre tiene su raíz en la falta total de “pensamientos gaseosos”, bella expresión muy mal usada.
    De todas maneras es muy buena intervención. Para poder pintar la luz se requiere la sombra, si no, será como aquel famoso “Blanco sobre blanco” de Malevich, el cual no desmerito (es trascendental en el desarrollo del arte), pero que fue otra cosa y condujo a otros caminos, pero el arte siguió evolucionando, también en paralelo.
    Por último y como ya bien dijo María Celeste ¿de dónde sacan estos críticos que somos desocupados, que no aportamos igual o más que ellos? ¿Porqué nos viene en gana escribir, bien o mal?.

  32. ir más allá dice:

    creo en estas tres palabras, juntas y separadas.
    creo en el poder de las palabras!!!
    creo en que todas las voces tienen algo que aportar.
    creo que Mora es extremadamente hermosa y generosa.
    creo que el escrito de hoy muestra humanidad, muestra necesidad de ir más allá, de jugarse, de morir y vivir…
    creo en un gran ventanal en cada mirada, algunos abiertos otros no tanto.
    creo en yo como posibilitador de cambio (y aqui hago referencia al principio del escrito de mora: en él y ella)

    ¿Alguna vez cantaron el Himno de la Alegria, en Alemán?

    Yo le regalo una idea, propongo que que cada cual cante este himno en su propio idoma, en su propia expresión, propongo cantar alegria mientras vivimos, mientras nos proponemos ir más allá…

    y que cuando nos juntemos, formemos el primer Coro de Risas…

    un abrazo grande y poco de picardía y yapa para él y ella!

  33. Ir Más Allá dice:

    Me olvidaba! …mmmm heee… ssssss

    ME OLVIDE!

    Besos

  34. gusmar dice:

    Excelente relato, todo un mundo oscuro… Pero mundo al fin, real dentro de una irrealidad válida, pues todas son válidas, que suspende en el aire mucho elementos para pensar… Yo también miro el cielo a veces… Y encuentro mi libertad.Saludos.

  35. Ir Más Allá dice:

    Mora: Gracias por “Por la noche, llevó a casa un muestrario de preciosas gemas en negativo.”

    Bellisima, siempre bella Mora: recuerdo los labios morados, las manos que no alcansaban para tal botín, y el trepar a lo alto, buscando el fruto mas dulce.

    Hermoso el relato de los 20 o 21 años de la protagonista y Rodolfo…

    Tenia un atril en miniatura, con su respectivo tablero, hojas a medida…me sentaba en un paseo, y les proponia a los que portaban los ojos que más me iluminaran, que posaran para que pudiera capturar esas gemas, ser retratista de ojos fue una de las experiencias mas bellas de mi vida…

    cuando me prepare la valija, voy a buscar todos los implementos necesarios, y… quien sabe…

    Todo el cuento me atrapo, el poder estar dentro de la mente de la protagonista, sentir eso que siempre queremos sentir, y la reacción tipica de no queres saber tanto, la identificación con tal o cual…nuestros valores, nuestras representaciones. Aristoteles decia que no podemos ser sin fantamas.

    Bellisima, siempre bella Mora: Y caer en picada, buscando las ramas en desenso vertiginoso, alcanzar el suelo, la remera impregnada del botín, y el tapial como ultimo obstaculo, para saboriar, los gritos de la carcelera del árbol a la distancia, la gotas de sudor, el sol y el tambor juntos a la sensación que desprendre una gran sorrisa.

    Ir Más Allá
    besos

  36. Viví dice:

    Mora, ¿será que transmutarme con tu personaje significa finalmente sentirme mas yo? y no lo digo solamente por que sea una asesina de todo corazón -en un sentido menos literal-, tal vez sea entre otras cosas que no sé cómo explicar lo que mirar este cielo me produce.
    Un gran saludo desde Colombia.

  37. Ir Más Allá dice:

    Bella Mora:

    “…,y tengan presente, además, que la literatura encubre y descubre,…”

    “Una palabra no dice nada,

    y al mismo tiempo dice todo

    como el viento que esconde el agua,

    o las flores que esconden el fango

    Una mirada no dice nada,

    y al mismo tiempo dice todo

    como tu rostro bajo la lluvia

    o un viejo mapa de algun tesoro.”

    A esta canción la escuche a mediados de año, la queria compartir con todos,…

    Esta canción es parte de mi Ludus Mundus.

    Saludos Cordiales

  38. thais dice:

    me parecio un relato.. interezante, suspicas. la forma de determinacion en el juego de palabras, deseos y sublime en la presion de recuerdos vagos… impactan mucho. Soy una estudiante de Fisica pura y anteriormente escribia relatos personales (que no deje ver a nadie) pero que en el fondo de mi conciencia me llenaban y expresaba ansiedades, alegrias y en vagos poemas mis tristezas y tragedias hacia mi forma de ver el mundo rodante. Me entretuvo mucho.. y aparte recorde lo interezante de leer y el de escribir, que por descuido propio he dejado de hacer. Mucho exito y mil gracias por amena y angustiosa lectura. Si pudiera llegar hasta mi email otro tipo de relatos, agradeceria mucho de antemano.

  39. damfor dice:

    me parece todo una locura pero la vieja escribe bien jajaja

  40. Yoyis dice:

    Me parecio algo insolito, realmente no habia leido relatos así antes, no podría describir que me deja al leerlo.
    No se si me deja una sensación de vacio (me falta algo) o bien me resulta inesperado como salirse or la tangente en final

  41. Marcela dice:

    Simplemente genial.

  42. ELIAS dice:

    BIEN POR TU RELATO…..SEPARANDO CUERPO DE LA ESENCIA E IMAGINACION EXTENSA, CON UN POCO DE MIEDO….SIGUE ESCRIBIENDO ASI……..!!FELICIDADES!! BUEN RELATO.

  43. janine dice:

    muy bonito el relato , denotas que todos somos diferentes y complejos , y que todos podemos llegar hacer un poquito mas imaginativos , y no ser tan comunes y simples .

  44. MAYRA dice:

    hola, Mora!
    Escribes muy certeramente que algunos de nosotros no hemos llegado a comprender muy bien el relato, en lo personal me ha causado problemas pero lo que he comprendido es bastante genial.

    Es ese transporte entre lo espiritual y la realidad, como un viaje en el mundo real pero no en una forma solida sino con espiritu.

    vale, mando saludos a todos.

    y hasta pronto

  45. Alessandro dice:

    Muy bueno, gracias por el aporte,,,,,,

  46. Beybi dice:

    Esa historia me parece que es de alguien desquiciado y que ademas promueve el asesinato por hobby, mas si esta escribiendo en la web q’ cualquiera puede leerlo, hasta un niño pequeño.

  47. walter dice:

    no debiera ser tan necesario ni tan imposible de detener en dentro de nosotros mismo esos impulsos,no deberiamos sentir la necesidad de asesinar, sinó de amar a todos los q nos rodean, lo ultimo me pasa a mi y a muchos otros.pero a la gran mayoría le cae presizo tu obra.
    MORA.. té felicito

  48. Angela Clavel dice:

    satisfacer pasiones, buscar situaciones y personas desconocidas, desaburrirse de uno mismo, hacerse notar, conocerse… anuarse a la perfección de la destreza técnica! quizas por ahi va el sentido de la vida.

  49. Carlos Mnauel Martínez Goitizolo dice:

    Asesinatos de… La historia me parece interesante y me enganchó desde el primer momento. Solo que siento la presencia de dos relatos, ahí justamente cuando apareció Rodolfo hasta la aparición inesperada del Titanic y su archiconocida historia. y me decae un poco la atención hasta que aparece Lila. Quizás la presencia de estos elementos me confundió o atentó un poco con la comprensión total y final.

  50. joise dice:

    Estimado paisano José, deseo felicitaros por cuanto habéis acertado en un sesgo nepótico, respecto a mandatarios, se que os duele cierta actitud que prefiero la dilucidéis, sin mas, desgraciadamente; hay muchos que viven engañados, yo se que vos no sois de esos, y desafortunadamente ese mismo nepotismo arrastra mentes ilustres a la destrucción del bienestar de mucho por cuestiones morales, que no serían; si quienes sufren estuvieran enchufados al poder o a entes comprometidos con el orden social afectado, que, arrastrando con sus ideas súper utópicas, no se muestran tangibles con Freud; pero si con los reformuladores de Hegel. En tal sentido se muestran muy sutiles con el materialismo, pero obtusos con los sentimientos de cada persona, por ende el espíritu libre del hombre, esos economistas, que muy bien pueden fecundar supuestos panaseico conciernen con la barbarie de la teoría del ensayo y el error, mientras las clases oprimida viven soñando con un Espartaco que: ¡Os aseguro querido Jose, si llegasen a obtener alguna plausible victoria su endiosamiento seria infalible!

    Por los demás que se sienten ofendidos por apreciaciones de advenedizos, ¡Dejad que sufran de envidia!, no veis que: lo que les molesta es que los bloguer se diviertan dando su opinión. Mora es sumamente ilustre para tentarse por ello, y si no lo habéis notado, hace caso omiso a las criticas superfluas de participantes que muy bien tienen sus cuatro dedos de frente, pero, adolecen de intolerancia e independencia.

    Quien piense que la entrega de Mora incita al crimen que se lea “El Muro” de J.J Sartre.

  51. joise dice:

    hey, me divierto!, al final, adolecen de tolerancia e independencia.

  52. wilson dice:

    me parecio exelente la tematica de lo que escribistes mil felicitaciones

  53. irmasalla dice:

    Angela: vida, sentido…quien sabe?… es que lo que escribes coincide con lo que pienso, saludos!!!

  54. ARIADNA dice:

    HOLA: MORA TU HISTORIA ME PARECE EXELENTE DESDE EL PUNTO DE VISTA RELATO O FICCION, HAY QUE APRECIAR LO QUE ESCRIBISTE ESTOY DEACUERDO CADA CUAL TIENE SU PUNTO DE VISTA SOBRE LO QUE NOS INVITASTE A LEER, PERO HAY QUE SER UN POCO OBJETIVOS UNA PERSONA NORMAL (NO ENFERMA PSICOTICA) NO HARIA LO QUE NOS ACABAS DE MOSTRAR, LA PASION, AMOR, DE MATAR POR EL GUSTO DE MATAR, ESTA PERSONA QUE INVOLUCRAS EN TU RESEÑA ES UNA PERSONA DAÑADA POR FALTA DE AMOR, COMPRENCION, Y UN VACIO EN SU VIDA QUE NO HA LLENADO Y LO QUIERE LLENAR CON LA MURTE DE ALGUIEN CERCANO A ELLA, Y CLARO QUE POCO A POCO SE BA DANDO CUENTA QUE SERIA ASI, ME PARECE DESCABELLADA ESTA IDEA PERO NO TAN LEJANA A LO QUE MUCHAS PERSONAS AN HECHO, Y NO ES JUSTIFICACION ES IMPORTANTE ACLARARLO PARA QUE NO LO TOMEN ASI LOS QUE STAN LUCIDOS AUN, ES UNA MANERA DE REFLECCIONAR Y ENCAMINAR A BUEN VIVIR Y QUE SOMOS BELLOS Y DEFECTUOSOS ASTA LA MUERTE YA QUE CADA CABESA ES UN MUNDO (TU O YO) Y ASI MISMO NUESTRO MUNDO SE DESTRUYE SOLO POR NOSOTROS.
    EXELENTE NOS ENVIAS VARIOS MENSAJES EN ESTA OBRA

  55. MIGUEL DALGUERRE dice:

    Para todos aquellos que no son asiduos al Blog de Monografias:

    Es posible que yo sea el menos indicado para dar éstas instrucciones y advertencias, pero el hecho de seguir por buen tiempo estas monografias con sus respectivas acotaciones (de las cuales esporádicamente y no necesariamente de manera acertada participo) me confiere a hacerlas:

    1.- En realidad se trata de un diálogo, entre la autora - anfitriona de las monografias y los lectores de la misma, en la que se propone diversos géneros literarios (con predominio de la poesia) y que permite una respuesta que puede o nó, ser a su vez, objeto de observaciones y respuestas.

    2.- La participación es de libre albedrio y no necesariamente relacionada al tema planteado, esa es la razón por la cual algunos lectores responden con otros temas que frecuentemente incluyen experiencias personales, o simplemente expresan la impresión causada por el envio.

    3.- Yo supongo…. creo, que un objetivo es restablecer la afición por la lectura, de ahi que entre parentesis la autora sugiere o propone lecturas adicionales, que resultan ser interesantes, ilustrativas y bastante educativas.

    4.- Todos sabemos que la ignorancia (todos somos ignorantes en algún campo del conocimiento) es la peor enemiga del progreso y del desarrollo (expresado en los mejores términos), entonces que mejor que aprender y de una manera divertida, además de estimular la capacidad intelectual y la sensibilidad de las personas, y encima que se le permita expresarlo.

    5.- La amplia diversidad de los géneros literarios planteados con destreza y maestria por parte de la Sra. Mora Torres, nos debe impulsar a escoger uno de nuestra preferencia y quizás adentrarnos y explorar en el mismo, eso definitivamente hará de nosotros mejores personas y lógicamente mas ilustrados.

    6.- Creo que es importante leer los envios con “mente abierta”, dejar de lado los apegos religiosos y morales, ya que los mismos no nos permiten apreciar el valor literario de los mismos.

    7.- Si tomamos como parte del esparcimiento personal la lectura, no me parece que sea una pérdida de tiempo, al contrario, es una muy buena forma de escapar del stres diario al que estamos sometidos en nuestra actividad diaria, hacer algo diferente a lo rutinario es bueno, sobre todo para la salud mental.

    Esa es mi manera personal de ver el presente blog, me divierte, me ilustra, me desestresa y muchas veces me permite ver la vida desde otro angulo que no habia considerado.

    Un abrazo.

    MIGUEL DALGUERRE
    CUSCO - PERU

  56. Arquímedes Contreras dice:

    Me gusta leer mucho, aunque tengo poco tiempo en el mundo de la lectura y solamente haya leido la colección de coelho y el quijote y algunos relatos cómo este en monografías.com. El caso es que yo he escrito varios poemas y, me vienen a la mente historias como la tuya. Nunca lei ningun cuento sobre esesinatos, este es el primero; esto me motiva a escribir mis pensamientos, lo que pasa por mi mente es algo diabólica o fuera de lo común y pensé que a las personas no le gustaría leer e interpretar mis historias. De hecho, mis poemas se llaman ANGELES Y DESIERTO, HALCÓN DE SUELO, ALAS DE SANGRE Y muchos más que he dejado al olvido porque me parecía divertido y no les di importancia.

    Hoy quiero escribir lo que me venga a la mente y no disfrasar las palabras fuertes o sólo escribir y ya. Tu historia es muy buena que tengas suerte en tu camino…

  57. Juan Pablo Acosta dice:

    Muy buena redaccion. Hace que, uno como lector se transporte a los hechos de una manera inigualable. Felicitaciones.

  58. María Celeste dice:

    ¡Gracias Miguel! Muy buena tu interpretación de los alcances del blog… aunque, como escritora te lo digo, no creas que las opiniones desagradables le son indiferentes a Mora. Una sabe que no le puede “gustar literariamente” a todo el mundo, pero molesta que se tergiversen tus intenciones. La creación literaria requiere de la exploración de la mente humana, sino, lo que escribís, se transforma en una vacuidad. Para el que no lo entiende así, nosotros somos unos perfectos imbéciles, como ya dije anteriormente. Pero esto es un oficio que requiere de largos años de trabajo, de muchas horas de borronear páginas que no conforman y de vencer nuestras propias limitaciones y pruritos… eso sólo lo sabe el que escribe. Pero bueno… como solía decir mi hermana: A PALABRAS ELECTRIZANTES, OÍDOS DESENCHUFADOS… jajaja.
    Arquímedes… ¿has perdido los originales de los versos que escribías? ¿no los recuerdas como para regalarnos algunos? La intención del blog es, justamente, utilizar el texto con que nos invita Mora como disparador para nuestra propia creación literaria. Es obvio que el de hoy nos plantea explorar nuestro lado más oscuro.
    ¡Abrazos!

  59. Enrique Arce dice:

    En realidad mis neuronas cerebrales no están muy adiestradas a seguir los vericuetos de las “novelas detectivescas”, pero encuentro, en esa supuesta mujer con mente criminal una forma de evitar encontrarse consigo misma. Puede ser que le falte un ámbito de encuentro con los valores, y surja en ella “la sombra” de Jung. Donde hay verdadero amor no hay lugar para el resentimiento y las ideas delirantes. De todas maneras encuentro muy valedero las citas que nos muestras a menudo; son muy interesantes como dispensadoras de conocimiento e ideas.

  60. oscarmiguel dice:

    El goce de la incertidumbre, el no saber si se cometió el acto o solo quedo en un deseo insatisfecho o en una quimera, el miedo de haberlo realizado o el temor de no haber llegado hasta el final, todas ellas sensaciones que nos llenan de vida, las describes perfectamente.

    Te recibo esos unos que otros besos teñidos en sangre

    fraternalmente

  61. Sophia Martinez dice:

    La capacidad de expresar sentimientos lejanos, no influye en cuanto lo podemos hacer, si no de que manera lo expresamos.

    Tal vez no soy ni escritora, ni poeta, simplemente un alma que agrada de adentrarse en las profundidades de personajes irreales asi como sensuales.

    Un poco inconclusa y permisible a la imaginacion, dar rienda suelta a sentimientos que sabes que estan dentro, sin embargo no los puedes externar con facilidad, porque el Super YO desea continuar siendo Juez de la mente que produce el movimiento del alma.

    Me parece excelente la lectura

  62. BETSA dice:

    HOLA¡¡¡
    SIMPLEMENTE ME PARECI GENIAL¡¡¡
    ES UN RELATO QUE ME TRANSPORTO POR UNOS MINUTOS LEJOS DE MI PROPIO ABSURDO CONVERTIDO EN VIDA AMBULANTE¡¡¡
    MUCHAS FELICIDADES Y SIGO AL TANTO DE TI¡¡ BYE

  63. ROMINAA dice:

    MUY BUENO, ME ENCANTO SE ASEMEJA MUCHO A LA VIDA
    COTIDIANA.

  64. gabriela dice:

    hola….
    la verdad es la primera vez que me tomo tiempo para leer los articulos y la verdad este me ha dejado un poco fuera de orvita pues habla de tanatas y tantos significados a la vez que ahora la verdadera persepcion de hacer, pensar y tener que hacer a cambiado….
    gracias

    “come frutas y toma cheve”

  65. kervinn "Kel" dice:

    Francamente, para mí representa un desafío empezar a escribir mi comentario sin caer en la excitante tentacion de Hablar de mis “Asesinatos de Todo Corazón”. Todos los Días me levanto con armas y con el deseo frustrado de asesinar a mis complejos. Todos los Dias me enfrento a la analogía de “Asesinar” o ser “Asesinado”, ni lo uno ni lo otro. Hay Historias que solo de torturas y de agonias. La distancia que hay entre una y Otra se llama “Realidad”, Y las realidades tienen Miserias pero tambien Grandezas. Esa es la Razon por Lacual Todos los Amaneceres estan llenos de Asesinatos Frustrados, de Llantos escondidos y de juegos de un Amor Asesino. “Asesinatos de Todo Corazón”, No se si logramos Asesinar - del todo - pero “De TOdo Corazón” lo Intentamos.

  66. Osvaldo dice:

    Queridísima Mora ¡QUE HERMOSO RELATO! Tu manera de decirnos las cosas, de proponernos la senda, proponernos desaparecernos un pedacito, o mirarnos en algún aspecto de nosotros mismos en él,… o mirarte. ¡¡Eres genial!! Muchas gracias. Y muchas gracias también por la dedicatoria, me siento muy adulado, honorablemente adulado.

    ¿Es cierto que desde Nicolás I hasta ahora las cosas han cambiado bastante muy poco?
    Incluso desde mucho antes.
    ¿O es mi subjetividad? No me refiero por supuesto al mundo y sus lugares. Me refiero a los sentimientos que vamos percibiendo acorde a nuestra evolución. A la asimilación como productos de la sociedad. A las referencias, a las tradiciones, a los ideales, a los objetivos.
    De un momento para otro y por circunstancias que rebotan sin cesar ante nuestras narices nos sentimos angustiadísimos y con las manos atadas. ¡Después de tanto esfuerzo! ¡Después de tantas semillas!
    Y tenemos que masticar esa angustia, esa desazón. La noche se pone negra y ya no queremos jugar. Nos vemos acorralados o encarcelados. Las botas de lodo (de Vancho) se hacen vestimenta, pegajosa, desconocida. Parecemos desvariar, contrastar con lo que nos rodea. (¿No me comprenden, no me escuchan, o están mirando a otro lado? ¿Tan opuesto estoy?) Comenzamos a sentir miedo por lo que vendrá (¿la desgracia, la enfermedad, la muerte?), conjeturamos, soñamos, nos adentramos en nosotros, en nuestros “espejos”. Nos vemos…pero con el color parco. Con ojos de murallas. ¡Las murallas propias!
    Los temores nos rodean y comienzan a contaminar. Empezamos a vislumbrar las más terroríficas visiones y a hacernos los más descabellados cuestionamientos. Metidos en ese sótano solo vemos un pedacito de cielo por la claraboya…¡tan distante!
    Rumiamos esa angustia.
    Al digerirla, un día de una mañana de presagio que solo puede dar el despertar con la sensación de los sentidos que renacen, esos que se despiertan antes que nosotros y nos despiertan; el cielo entra por la claraboya y se expande por todos lados. Los colores cambian. Vemos ahora: “donde”. Con claridad, aunque con la misma incertidumbre, pero redescubriendo la razón que se hace más fuerte en nosotros más vulnerables. Sucumbir no es alternativa.
    Seguimos caminando hacia las Itacas…con la poesía en la mano.

    Te copio de Gerardo Diego:
    ¿Quién dijo que se agotan la curva, el oro, el deseo,
    el legítimo sonido de la luna sobre el mármol
    y el perfecto plisado de los élitros
    del cine cuando ejerce su tierno protectorado?

    Registrad mi bolsillo
    Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro,
    migas en busca de pan, dioses apolillados,
    palabras de amor eterno sin
    carta de aterrizaje
    y la escondida senda de las olas.

    y

    “…En el éxtasis de un atardecer que no será una noche,
    oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.” (ya sabes de quien)

    Me despido con lluvia de moños de seda para tu espíritu.

  67. Marioly dice:

    Me encantó leer todos los comentarios….. y el relato de Mora sencillamente lindo

  68. Ylba Maria dice:

    Un relato algo confuso, al comienzo pensé que la victima seria el gato, como el gato negro del cuento de Allan Poe, luego pensé en Lila, el personaje que más me gustó con sus escritos eroticos, se nota en la protagonista que lleva un gran vacio dentro de si, quien no ha pensado alguna vez en asesinar o asesinarse para dar fin a sentimientos ocultos dificiles de aflorar, explorar nuestro lado oscuro, menos mal que al final nos damos cuenta que no todo es tan desagradable y que tenemos cosas magnificas para disfrutar, como en el relato, seguimos viviendo.
    Este es un simple comentario de una lectora confundida con tan exelente relato e interpretaciones

  69. La ciega del garrote dice:

    La lectura es para mí uno de los placeres más geniales, más íntimos, más didácticos, más emocionantes, más estimulantes que pueda disfrutar un humano. La lectura de buena escritura, digo… Al contrario, no hay cosa más fastidiosa y asesina del placer de la lectura que una pluma que cree escribir bien y se explaya barrocamente en juntar palabras, casar frases y concubinar ideas para construir unos pastichos (lasagnas) intragables. Mora Torres, lamento decirlo, me parece una persona que quiere escribir pero lo que hace es monologar fastidiosísimamente, asumiendo una arrogante postura de conocedora de vocabulario para producir estos fastidiosos escritos. Mora: el secreto de la buena escritura es la sencillez, el decir lo poco necesario para que el lector fantasee y cree su propio escenario a partir de lo que le das de información. Y no es necesario un vocabulario rebuscado, ni ideas intrincadas. Sencillez, no lo olvides… y sigue intentándolo.

  70. Osvaldo dice:

    Hola a todos!!

    Joise: mal compañera de viaje la soledad…Cuando se aferra con sus garras, penetrando en el alma, su abrazo produce mutaciones en ella. Modifica la física, modifica la química, modifica la biología y la genética. Uno se comienza a secar lentamente, se aferra a su subsuelo -su mundo interior- y se pierde interés por las cosas que no pertenecen a allí. No se cree en nada ni en nadie, todo se torna conocido y cíclico; y finalmente muy pesado. Lo único que nos mantiene motivados esta en nosotros mismos.
    En ese camino se matan muchos corazones, también el de uno.

    Para Erima Corrales: buena crítica constructiva pero ¿Quién eres?

    Por supuesto me sumo a las contestaciones de Celeste, Patricia, Joise, José y Miguel, dada a aquellas personas que evidentemente no viven en la poesía. Ellos, y más si no leen todo, nunca entenderán. Ya saben, cada comentario conlleva un pequeño reflejo de sí mismo.

    Ir: estas en todo!! ¿ahora, Ir es el mismo que Ir más alla?? (pero no en el mismo lugar)

    El camino.
    El camino a la belleza me ataja en sombras,
    destellando de evasivas y distracciones.
    El camino de la risa es salud,
    la que me pierde en mi coartada de andante.
    El camino de las letras leídas golpeando sobre mi pequeñez,
    me marea y sustenta.
    El ego, sobre el filo del camino, con sus manos donantes abiertas,
    duerme.
    No despierta. Sueña, entre razones, que terminó su camino.
    En mí.
    Si no tuviera tantas preguntas aún…
    Si aún no necesitara las respuestas…
    Detrás de cada cima se divisa otra. Hacia esa voy. Y a la otra.
    Existiré mientras las recorra. Como alguien antes. Y alguien después.
    El camino de la vida con sus senderos marcados de pesarosos pies,
    no se detiene.
    Los que se detienen sobre él, descansan y controvierten regresar,
    esperanzados o irresistentes.
    Prosiguen por más, valientes, locos o profetas. Andantes.
    Los controvertidos se sientan, indecisos, esperado lo oportuno
    que los libre.
    Los irresistentes desandan hacia sus estructuras.
    Voy donde puedo ser. Lo recorrido apegado a mis espaldas, lo que soy.
    Resulta peso y alivio.
    Todo; mi razón

    Besos y abrazos.

  71. Ir Más Alla dice:

    Osvaldo: la vida es cambio…

    siempre iguales siempre distintos.

    saludos cordiales!
    yo elijo estos trajes para este convidio.

  72. vancho1 dice:

    Mora, querida Mora: Qué importante son los títulos en los cuentos. Quizás en Poesía puede sacarse de contexto poético; pero en el cuento -cuando el título es bueno- se integra al discurso. ASESINATOSS DE TODO CORAZON nos induce, nos prepara; pasión, muerte, crímen. Que sea asesinato no habla ya de acto más o menos premeditado. ¿Qué pensamientos existen tras este asesinato? ¿cuál es el móvil? La simpática Asesina, sujeto de nuestro cuento, busca un día…
    Qué hago; casi digerir la comida del otro. Digo sin embargo que es necesario asesinar, matar, descuartizar, y luego pisar sobre el cadaver, cundo la vida se nos presenta como un fetiche de la fama, de la estética, de las Lilas de este mundo -más si este mundo es el cercano-. Peor este mundo está hecho también de los escritos del mundo. Y en Crimen y Castigo -¿Raskolnikov?- el asesino no logra jamás cortar la relación con su víctima, con su crimen. Nuestra Asesina no logra establecer el vínculo con su potencial víctima: vacua, poco interesante, finjidora de emociones, engreída en su ignorancia y -por ello- intelectualizadora de la pasión ¡La pasión! la gran heroína del relato.
    Pareciera que todo se pudo haber resuelto en el pasado; pero no, Rodolfo fetichiza hasta la médula los ojos -nunca más bellos que la humedad de la pasión-, las fotos, y finalmente toda su obra, despegada ya de los olores, sudores, vibraciones de la pasión. Ya entonces la Asesina fue saherida por este abandono de la sangre y escogencia de los tintes de la fotografía.
    Toda la vida procurando el ahora, el ya de la emoción profunda, la honestidad de la pasión verdadera. Toda la vida con el corazón valiente en la batalla, y aparece Violeta al borde del abismo pregonando una pasión bajo la almohada, porque ella misma ostentaba la más perfecta indiferencia hacia la pasión pura, virginal de películas, ausente de las fotografías, de las recetas…
    Lo más real fue la molestia de la gente en el cine, cuyo tránsito por el pasillo les impedía seguir concentrados en la vana reproducción del pasado.
    Finalmente ni el asesinato tuvo certeza de realidad y también la protagonista se internó en la mediocridad rechazada y no vencida…
    ____________________
    No se enojen, por favor. Caí en ta tentación por tanta opinión sanamente preocupada, sanamente enferma.

  73. Carolina dice:

    Me gustó el relato… gracias querida Mora y demás colaboradores, siempre es una compañía poderlos leer a todos Uds.
    Y difiero de esos que dicen que escribir es no hacer nada.
    Escribir es ir a un encuentro de almas, aunque sea a través de un medio virtual, es real.
    Cariños

  74. Osvaldo dice:

    Querido Vancho, Raskolnikov necesita para sí ser castigado –inconscientemente por su culpa-, cumplir la condena no solo del sistema sino por si mismo. Va por un amor que lo comprende. ¿quizás el único? (aún quedan siete años…)
    ¿El peso que lleva el personaje de Memorias del subsuelo tendrá que ver? ¿Y las relaciones entre uno y otro (que es el autor)?
    Los títulos son parte del envoltorio y dentro está la pasión, bien como opinas. ¿Qué pasa cuando aquella pasión también se comprende una forma de fetiche, y pasa a ser otro envoltorio? La pasión verdadera, la de cada uno, puede estar en otro lado.
    Yo, visto, observado, sintiéndome juzgado en todo momento. Yo eligiendo a mi víctima refrescándose como de una borrachera, tratando de “aclararme”, ¿es víctima física o soy yo que entro a mi otro mundo evolucionado y me decido asesinar sin saber si se mantendrá o no muerto?
    ¿Es real o no la gente del cine? ¿Puede ser la representación de la trivialidad?
    ¿Es posible que Ernesto y Rodolfo sean la representación de nuestras oportunidades?
    ¿Desde donde se pueden ver (percibir) las cosas así?
    Creo que la simpática asesina no busca un día, sino una oportunidad o mejor definido: un estado.
    Ay!! estoy entrando donde no quería…

    Dime también…que pasó con el título de tu poema del blog anterior? ¿Te conformaste o aún libas?
    Quedé provocado e intrigado. ¿Lo rematas?

    Y Socorro, Blanquita, Mas, Gloria y sus poemas prometidos???

    Otra pregunta: ¿no te parece que Morita es realmente todo un genio?? Sobre cada personalidad provoca un efecto.

  75. Osvaldo dice:

    Mis disculpas hermano, olvide saludarte con un fuerte abrazo.

  76. joise dice:

    Para Aquellos que: desean entender, y, entenderán si lo intentan.

    Os Busco y Os encuentro

    Heme aquí, con mi luciérnaga, alumbrando la plenitud de vuestro espíritu
    Y aquellos, todos, de la mano construyendo barreras de hielo
    Son hipócritas, de ellos mismos, y aunados se les templa el ímpetu
    Como sátiros y ninfas, despechados, pretenden lograr el cielo.

    Como? si robaron las alas que Mefistófeles ayer dejo guardadas
    Despejando a los buenos los senderos, que tienden tocar luceros
    No hacéis mella, en las almas, retorciendo vuestras miradas
    Ni las brujas lujuriosas que persiguen los mancebos.

    Trocareis vuestro honor con las huestes de los muertos
    Que blandiendo vuestra espada , vos, centauro! habéis contado
    Si, sois príncipe de lo oscuro, sois amo de los tuertos
    Muchas vidas, mucho llanto, dolos, ruina, has logrado.

    Callad blasfemo, no veis que los párvulos duermen de hambre y frío
    En la calle, pues casas no han optado, como mendigos los habéis concebido
    No profesan las bondades, no conocen el suspiro, tientan heces de albedrío Y por mas que os oyeran, retorcidos crecerán, y con balas lo podrido.

    Joise. 03/11/2008

  77. vancho1 dice:

    Osvaldo: Un abrazo para tí.
    Muchas preguntas y poco cariño… ahora sí.
    Volveré sobre los asuntos. Tantos años hace que leí Crimen y… que dudo si se llamaba así el personaje; pero concuerdo 100 por cien contigo. Respecto de Mora, la respuesta es rápida y previamente pensada: ¡Es un Genio!
    La dificultad para responder tus interrogantes o, mejor dicho, para referirme a tus interrogantes, es que pones el dedo ahí, en la llaga. Sospecho que el tema del fetiche, en un mundo tan lleno de información, es diferente a los fetiches que invadieron nuestras culturas del pasado. Fuera ya de campanarios y hechizos, la realidad se nos escabulle en la cátedra -con el perdón de los profes, que quiero tanto-, en los semáforos, en el mercado del arte, y más cerca aún: en el espejo, en la arruga o en la no-arruga, en el perfume, en nuestra idea privada, en el orgasmo que no tuvimos…
    Por eso, por favor, dame un otro tiempo para rumiar y otro para no ser petulante. Un abrazo a todos: Socorro, Fabu, José, ¡María Celeste!, Ximena, Ir, Mas, M. Dalguerre, etc, TODOS.

  78. Ir Más Alla dice:

    “…y morirme contigo si me matas y matarme contigo si te mueres…
    …por que amores que matan nunca mueren”

  79. Osvaldo dice:

    Joise, se entiende clarito! Hay que ver ahora quienes lo leen.

    Vancho, la metralla de preguntas no tiene que ver con ninguna actitud de aspereza, sino por el contrario, propongo abrir los enfoques. Si de alguna manera resulté insolente, te pido me disculpes porque definitivamente no fue la intensión.

    Saludos a todos.

  80. @ngel, toro, Bravo dice:

    Querida Mora,
    Gracias por la forma tan sutil, exitante, alucinante y hast aun poco endemoniada con la que me has transportado por el mundo de “Asesinatos de todo corazón”
    Como muchos, soy apenas un ave de paso por este pequeño laberinto - el mundo es cada día más chico - del que nos afanamos en cuidarlo, pero muchas veces nos quedamos de expectadores impávidos detrás de nuestras trincheras que nos permiten vivir - o morir - en paz.
    Si todos tuviésemos la libertad de desahogarnos como lo haces, de seguro tendríamos un mundo menos convulsionado, hasta más vivible. Siento una gran alegría al haberme estrellado con tus asesinatos que me hacen también recordar que alguna vez escribí cosas que pueden ser interesantes para los demás. Todavía no alcanzo a la libertad de poder compartirlos.

    También quiero agradecer inmensamente a Milagros por su espontaneidad y fuerza que casi me hizo sentir culpable de ser hombre, pues muchas veces dejamos pasar inadvertidas a mujeres tan hermosas como lo eres.

    Un abrazo!!!

  81. Osvaldo dice:

    Bien, faltan muchos!! Y como Socorro no esta para las canciones les paso esta de Fito Páez.

    Un vestido y un amor.
    Te vi.
    Juntabas margaritas del mantel
    Ya sé que te traté bastante mal
    No sé si eras un ángel o un rubí
    O simplemente te vi.

    Te vi
    Saliste entre la gente a saludar
    Los astros se rieron otra vez
    La llave de mandala se quebró
    O simplemente te vi.

    Todo lo que diga está de más,
    Las luces siempre encienden en el alma
    Y cuando me pierdo en la ciudad
    Vos ya sabes comprender
    Es solo un rato no más
    Tendría que llorar o salir a matar.
    Te vi, te vi, te vi
    Yo no buscaba nadie y te vi.

    Te vi
    Fumabas unos chinos en Madrid
    Hay cosas que te ayudan a vivir
    No hacías otra cosa que escribir
    Y yo simplemente te vi.

    Me fui
    Me voy de vez en cuando a algún lugar
    Ya sé, no te hace gracia este país
    Tenías un vestido y un amor
    Y yo simplemente te vi.

    Todo lo que diga está de más,
    Las luces siempre encienden en el alma
    Y cuando me pierdo en la ciudad
    Vos ya sabes comprender
    Es solo un rato no más
    Tendría que llorar o salir a matar.
    Te vi, te vi, te vi
    Yo no buscaba nadie y te vi.

  82. Blanca Estela dice:

    Desgarrada por conflictos y unida, a pesar de todo, por el cariño y la decisión de salir adelante.

    Dedicado a mi amada Mora, mi amigo; Miguel Dalguerre, y todos…

    “No me mueve mi Dios para quererte
    El cielo que me tienes prometido,
    Ni me mueve el infierno tan temido”…

    Iremos juntas al funeral, me gustan las rosas blancas y de ocasión amarillas…
    PERDÓN:
    POR FAVOR PERDÓNAME, TRES PALABRAS TAN SIMPLES, TAN SENCILLAS, TAN DIFÍCILES DE PRONUNCIAR PARA QUIEN LAS DICE, Y TAN HERMOSAS PARA QUIEN LAS RECIBE.

    TE HAS PREGUNTADO ALGUNA VEZ LO BIEN QUE TE HAS SENTIDO DESPUÉS QUE ALGUIEN TE HA DAÑADO, OFENDIDO O PERJUDICADO, SE ACERCA A TI Y TE DICE: “POR FAVOR PERDÓNAME”?

    ES EN LA CRUZ DE CRISTO DONDE ENCONTRAMOS LA MARAVILLA DEL PERDÓN, ES EL PUNTO DE PARTIDA PARA RECONSTRUIR NUESTRA PROPIA VIDA.. LA CRUZ NO MINIMIZA LA MALDAD, MAS BIEN LA DESENMASCARA Y LA MUESTRA CON CRUDEZA EN TODA SU REPUGNANCIA, SIN EMBARGO NOS OFRECE UN NUEVO PRINCIPIO, UN NUEVO AMANECER…LA GRACIA DEL PERDÓN.

    LAS HERIDAS QUE HEMOS RECIBIDO PODEMOS TAPARLAS CON INDIFERENCIA, ORGULLO, O DESCORTESÍA, PERO LAS HERIDAS SEGUIRÁN ALLÍ MIENTRAS NO ME ACERQUE A LA PERSONA QUE ME HA HERIDO Y LE DE A CONOCER TODO LO QUE LLEVO GUARDADO DENTRO DE MI HACIA ELLA, Y A SU VEZ ESTA PERSONA NO ME EXPRESE LO QUE TIENE DENTRO DE SU CORAZÓN HACIA MI… SÓLO ASÍ LA HERIDA SANARÁ, Y…ABRIENDO MI CORAZÓN, PERMITO CONOCERME AÚN MEJOR.

    CUANDO ME ACERCO A LAS PERSONAS QUE ME HAN HERIDO, Y QUE YO TAMBIÉN HE OFENDIDO, NO SOLO LES DIGO, ESTA BIEN, LO SIENTO, NO FUE MI INTENCIÓN, SINO QUE LLEVO EL AMOR DE CRISTO DENTRO DE MI CORAZÓN HACIA ELLOS, ESE AMOR QUE JESÚS NOS REGALA EN LA CRUZ CUANDO DICE : “PADRE, PERDÓNALOS NO SABEN LO QUE HACEN.”

    AL PEDIR PERDÓN, ESTA HERMOSA PALABRA, NO BUSCO DEFINIR QUIEN ERA CULPABLE O NO, O QUIEN TENÍA LA RAZÓN O NO, MAS BIEN DESEO QUE NADA SE INTERPONGA ENTRE ESA PERSONA Y YO…AL PEDIR PERDÓN ME LIBERO DE UN GRAN PESO, ME SIENTO LIBRE, LIVIANA, FELIZ, CON UN CORAZÓN LIMPIO Y DISPUESTO HACIA LOS DEMÁS.

    EN UNA OCASIÓN, UNA MAESTRA DE ESCUELA…VE ACERCARSE AL ESCRITORIO A SU ALUMNO, CON SU TAREA TERMINADA, SU HOJA SUCIA Y MANCHADA…CON LABIOS TEMBLOROSOS:…¿TIENE UNA NUEVA HOJA PARA MI QUERIDA MAESTRA? ¡ECHÉ A PERDER ÉSTA!…TOMÉ SU HOJA SUCIA Y MANCHADA Y LE DI UNA NUEVA Y LIMPIA Y AL VER SU CORAZONCITO CANSADO Y AFLIGIDO, LE DIJE: HAZLO MEJOR AHORA HIJO MIÓ.

    UNA NOCHE CANSADA Y AFLIGIDA ACUDÍ A LA CRUZ DE CRISTO,… EL DÍA SE HABÍA TERMINADO…CON MIS DÍAS SUCIOS Y MANCHADOS …CON LA VOZ TEMBLOROSA…DIJE: JESÚS, ¿TIENES UN NUEVO DÍA PARA MI?…, ¡ECHÉ A PERDER ESTE! …JESÚS TOMÓ MI DÍA SUCIO Y MANCHADO Y LO LANZÓ AL FONDO DEL MAR…Y ME DIO UNO NUEVO Y LIMPIO Y AL VER MI CORAZÓN CANSADO Y AFLIGIDO, EXCLAMÓ: “HAZLO MEJOR AHORA HIJA MÍA”….-

    Y ojalá sepas tú, hoy en mí, mañana en otra, lo que vale una palabra regalada cuando brota de la generosidad magnífica del corazón…

    Si nos hieren…paciencia; será porque lo merecemos o porque aquel que nos hiere no tiene en el alma flores, sino tiene espinas…y nadie puede dar lo que no posee…

    Nosotras mismas, las que lloramos el rasguño recibido, ¿cuántas veces hemos herido sin piedad, y hasta sin saber que causábamos tanto daño?

    Cuando nos duela la actitud o el desplante ajeno, pensemos en las actitudes o los desplantes nuestros y evitemos el causar tristezas en la vida, que ya tiene demasiadas cosas penosas e inevitables, no agreguemos “porque sí”, inútiles dolores al corazón.

    Muchas veces el que nos ofende no lo hace por menospreciarnos; tal vez ignora lo que son piedades, sentimientos o dulzuras…

    Puede también que le falte salud y no sea dueño de sus actos, que pese sobre él el ambiente en que vive o que haya interpretado mal, sin quererlo, aquello que hicimos o dijimos. Aunque nos resientan, guardemos nuestra palabra, hagamos como si no lo vimos o no lo oímos, o leímos. Demostremos al que tiene la pequeñez de herirnos la grandiosidad de excusar, de perdonar.
    Pero…¿Es posible que la gente haga una costumbre esa actitud maligna? La mordacidad es el diente que hiere, siempre pronto a hincarse en la carne…Y el que lo posee, lo ejercita, lo mantiene en actividad; teme dejarlo en descanso, porque si descansa puede perdonar y olvidar a la víctima a quien va destinado.

    Cuando el mordaz tiene talento podemos a veces perdonar tanta insidia, tanta ansia de ofender, porque no hay duda, con talento hasta cuando se quiere ofender mucho se ofende menos…pero cuando una mujer o un hombre vulgar se hace mordaz, entonces se convierte en el “intolerable”, en el ser a quien no debemos frecuentar.

    Hay familias enteras hirientes, como si fuera un respetable legado de propiedad que pasa de una generación a otra. En este caso es la mala educación el legado, bueno he dicho mala educación. ¿Es que acaso no es incultura y mala educación la mordacidad?

    ¿Por qué no usar el respeto que la gente merece? ¿Por qué señalar su defecto, poner en relieve su falta, por qué ahondar su pena? ¿Por qué ser siempre el diablo que echa leña a la hoguera para que el fuego sea más intenso, si es tan fácil ser ángel y abrazar y cubrir con las alas todos los males ajenos para que otros no los vean? ¿Por qué no podemos usar la bondad y la tolerancia?…es como si la gente fuera poco caritativa o tiene miedo “de pasar por tonta” y prefiere ser inculta, hiriente mordaz e indiscreta.
    En la vida lo mejor es ser definido, ocupar un sitio absolutamente franco; lo que no se puede ser es indefinido, estar con un pie aquí y otro allí…Lo más tibio es ser un “casi”…Y lo más triste también. “Casi” inteligente, “casi” fea, “casi” linda. Pero lo más terrible es ser “casi” bueno…

    Esta semana sucedió algo inexplicable y profundo, que me transformó…ya no soy la misma después de tu última noche y de beber aquella poderosa poción…perdí el miedo a la muerte y experimenté la eternidad del espirítu.

  83. José Itriago dice:

    Joise, hermano, hay que alejarse un poco, para no ver los detalles, que son como caries, pústulas y encontrar en la perspectiva correcta una dimensión tolerante, dispuesta a abrir cauces cuando, por fin, sea propicio.

    “Os busco y os encuentro:

    heme aquí, con mi luciérnaga, alumbrando la plenitud de vuestro espíritu”

    Blanca Estela de nuestros corazones:
    ¿De dónde salió tanto dolor?. No importa. Sólo dime ¿Cómo hago para aliviártelo? ¿Qué podremos hacer?
    Sabes, a veces tenemos el espíritu desprotegido y cualquier roce nos hace mucho daño, pero después de todo, son sólo roces y es nuestro ánimo el que está frágil. Todos, como nosotros los que estamos aquí pareciera que venimos acumulando tristezas, decepciones. Me atrevería a decir que hay un aire de tristeza en el ambiente, no de melancolía, sino de pérdida, con pretensiones de apoderarse de más de lo que le corresponde. Yo, que me puse bajo el paragua de tus ángeles, porque tienes la fe que me falta, no puedo menos que decirte “sursum corda”: que la alegría se apodere de tu corazón (Claro, es una traducción sumamente liberal para un simple ¡arriba corazones!, pero es que sin alegría no hay vida)

  84. Blanca Estela dice:

    José: amigo
    El espacio necesario para encontrar algo de mi misma sin interferencias es éste, donde escribir libera mente y corazón, cuerpo y alma de desazones que a veces van y vienen, que forman parte de la vida y nos sirven para aprender.
    A las mujeres nos falta hoy en día un lugar donde podamos llorar sin dañar a los hijos o sin que alguien pregunte qué pasa? ¿Dónde estar en silencio tratando de dilucidar algo que nos tiene inquietas? ¿Dónde hacer pataletas como las que tantas veces quisiéramos hacer sin provocar una crisis innecesaria?…En el auto, se me ocurre, pero no todas las mujeres tienen auto propio; y las que lo tienen no siempre nos atrevemos, aún ahí, solas, a ser mujeres en el sentido mas bello y absurdo de la palabra. José, no te preocupes, que esto no mata, y de alguna manera misteriosamente es agradable salir de la oscuridad a la luz, después de la tormenta la calma, después del infierno, el cielo.

    No me hagas mucho caso, estoy quedando como una mujer complicada, y eso no me agrada, mas bien me considero “10 puntos”, como dicen los argentinos,

    Te mando un beso y gracias!
    sursum corda para ti también

  85. vancho1 dice:

    Blanca Estela: Mi mejor cuento, mi mejor poesía, mi mejor dibujo en la arena, mi lágrima privada, mi coqueteo ingenuo, mi moneda antigua, esta novela que no termino, para tí. Un abrazo de yapa…

  86. Osvaldo dice:

    Blanca Estela: sublime, emocionante, humano. Me reflejo en tus expresiones y me sumo a los regalos de corazón de José y Vancho.
    Si este es tu espacio, tu rinconcito de emociones, nuestros oídos lo respetan y atienden, y también reconocen esa necesidad. No puedo dejar de agradecerte por integrarnos a tus aprendizajes.
    Acabo de recibir este poema de Mario Benedetti. Te lo regalo.

    Táctica y estrategia.

    Mi táctica es
    mirarte
    aprender como sos
    quererte como sos

    mi táctica es
    hablarte
    y escucharte
    construir con palabras
    un puente indestructible

    mi táctica es
    quedarme en tu recuerdo
    no sé cómo ni sé
    con qué pretexto
    pero quedarme en vos

    mi táctica es
    ser franco
    y saber que sos franca
    y que no nos vendamos
    simulacros
    para que entre los dos
    no haya telón
    ni abismos

    mi estrategia es
    en cambio
    más profunda y más
    simple

    mi estrategia es
    que un día cualquiera
    no sé cómo ni sé
    con qué pretexto
    por fin me necesites.

    Un beso grande.

  87. Osvaldo dice:

    También falta Jorge!?. ¿estan de vacaciones??

  88. vancho1 dice:

    No sé qué ocurrió: lo envío por segunda vez.
    Queridas(os), Hermanas(os), Mora:

    CEREMONIAS OCULTAS

    El sol venía prendido del rostro de Isabel cuando la vio por primera vez.

    Ella murió en Septiembre de mil novecientos setenta y tres. No supo de su muerte hasta mucho después, de modo que no tuvo memoria de velorio, ni funeral, ni llanto colectivo.

    -Te presento a una amiga.

    -Mucho gusto.

    -¿Cómo te llamas?

    -Rigo.

    Así fue; nada de otro mundo.

    En el mercado compraron uvas y panes; sobre el césped del Parque platicaron de cosas mientras mezclaban la sabrosura del pan y los jugos de la uva. No era de Santiago, vivía con unas amigas, le gustaba hacer artesanía, pero más le gustaba viajar; venía llegando del lago Titicaca. -Cuando uno hablaba ella miraba fijamente y en forma alternada a los ojos y a la boca. Pelo negro, largo. De vez en cuando un cigarro, no muchos; menos que nosotros. Luego nos vimos en El Hoyo: no le gustaba mucho el baile, aunque lo hacía bien. Recuerdo que me llamó la atención el movimiento de sus caderas: era ondulante y continuo, es decir que no paraba un movimiento para iniciar otro, sino que siempre parecía que estaba iniciando el movimiento, o tal vez que siempre estaba en pleno movimiento. No sé; era bonito. Nuestros temas políticos no le molestaban, pero intervenía poco; se desplegaba con entusiasmo cuando hablábamos de arte, poesía o de nuestras experiencias de niño. Extraño, pero ese fue un tema constante entre nosotros luego que la conocimos-. Era de un pueblito chico y rural; o parecía rural porque ella vivió entre el campo y el límite urbano del pueblo. Tercera de entre cinco hermanos, su padre trabajaba arreglando maquinarias y aperos de los campesinos; éstos le pagaban con huevos, gallinas, cabras, quesos, granos, en fin, lo que tuvieran en ese momento. Nunca le faltó comida ni ropa. No vino a estudiar a la capital, sino al puerto de Valparaíso, donde un hermano de su padre: el Tío. Así lo llamaba; simplemente Tío. El hombre más admirado. El incondicional respaldo para emprender aventuras de libertad. Tal vez él lo aprendió del mar; fue marino, y entre las olas infinitas seguro que el hombre puede adivinar cientos de puertos y por lo tanto miles de destinos… o de caminos.

    Llovía en el Parque y Rigoberto quiso sentarse y ver llover; sentir la lluvia en su rostro. Triste y relajadamente lloró mirando los hermosos verdes tras la cortina de fina llovizna y ese ventanal de penas. Sus penas eran penas de amor; constantes, persistentes, sin un momento especial en el día, pero con fuertes altibajos durante las noches. Isabel apareció lentamente tras un pequeño paraguas. Le miró sonriendo y con un gesto indicó el deseo de sentarse; luego le tomó del brazo y compartió la protección del paraguas. Quedaron así, juntos en la complicidad de la lluvia que les hacía ver como una pareja de enamorados en el paisaje gris. Esa sola imagen hizo sonreír a Rigoberto: una pintura de amor con el más triste de los hombres.

    Ella no preguntó nada; él no dijo nada: era acariciador estar juntos y sentirla apegada a su cuerpo y a sus penas.

    Su desaparición fue repentina; nada hacía suponer ese desenlace.

    Una noche sintió suaves golpes en la puerta del taller –Bulín le decían, imitando a los argentinos-; era Isabel, toda mojada; sonrió a sus ojos adormilados. Calentó un poco de vino con naranja que había sobrado de la charla nocturna. Ante que Rigoberto reaccionara, ella se desnudó y se puso un chaleco de lana que más o menos la tapaba; sonrió de verla tan bella y graciosa: -Toma mi pantalón y sácate esos calzones mojados- le dijo. Aprovechó la ocasión para ir al baño, al fondo del pasillo. Cuando volvió se había acostado en la única cama; aún con el rostro tiritando de frío y medio oculta tras las frazadas le invitó a su lado. Pensó que era demasiado, que debía dormir en el suelo; pero no había más ropa de cama; de modo que se acostó a los pies, es decir con la cabeza para los pies como cuando niño con sus hermanos.

    Fue agradable despertar acompañado. –Sólo te pido una cosa: por favor no arregles mis papeles, ni ordenes la pieza-. No lo hizo. Pero ayudó a lavar las tazas y platos en el baño.

    Medio arrastrándose, Rigoberto dirigió los pasos a la universidad. Por la tarde pasó al local del Partido y temprano aún fue al habitual recorrido por el Parque. Esta vez la pena no lo dejó sentir apetito y aún cuando tenía dinero no compró pan, ni nada. Sólo fumar era suficiente compañía. Al llegar al Bulín lo encontró con sus amigos que discutían en la acera sobre el carácter simbólico de las pinturas medioevales. Alejandro venía llegando de una beca en Paris y sostenía que ese simbolismo no tenía la fuerza de las pinturas y dibujos de las catacumbas de los cristianos perseguidos y que él vio en Francia; tal vez el tránsito de la rebeldía y persecución a la institucionalización del poder cristiano medieval los había hecho perder fuerza. Terminaron conversando sobre lo narrativo en la pintura y la revolución del impresionismo; todo lo cual en el Bulín de Alejandro, en el primer piso. En el de Rigoberto estaba Isabel trabajando collares en alambre de cobre.

    -Parecen de inspiración mapuche…

    -Talvez; Pero no es mi intención. ¿Cómo se explica que los mapuches tuvieran tan alta percepción estética en sus collares y adornos, sin un desarrollo similar en otros aspectos?

    -¿Y los toros de Altamira o Lasqueaux?- replicó Rigoberto a la defensiva. –Además no sé si esos objetos son ya producto de la influencia española… recuerda que algunos se hacen con monedas…

    -¡Hummm…! Puede ser…

    -Sin embargo los tuyos son… no sé; algo así como… ¡Mágicos! Eso es: son mágicos. No me extrañaría que se utilizaran en ceremonias ocultas.

    -¿Tú participas en ceremonias ocultas?

    -No. Nunca he participado… bueno, sí, algunas veces con un vaso y el abecedario…

    -Guija. Así se llama. Pero no es cierto: todos participamos en ceremonias ocultas.

    -¿Todos?

    -Todos.

    -Pues no; yo no participo, ni creo en ellas. Salvo esa vez, que más bien fue una entretención, un juego…

    -Entiendo, y no me refiero a eso. Yo digo que todos, quien más quien menos, participamos en ceremonias ocultas. Pero mejor no hablemos de eso. ¿Te gustan?

    -¿Que cosa?

    -Las cosas que hago…

    -Sí. ¡Claro que me gustan!… y mucho.

    -Te voy a hacer uno; especial para ti.

    Las cosas siguieron ocurriendo. Las penas no dejaban descansar a Rigoberto, los amigos seguían llamándolo Rigo, Isabel aparecía y desaparecía del Taller; la cuestión política se ponía cada vez más candente: o las fuerzas populares eran capaces de tomarse el poder o la derecha daría un golpe de estado. Ese razonamiento presidía todas las reuniones. Algunos amigos se dedicaban a pintar más que nunca, otros hacían diseños de carteles y afiches. En los Talleres la vida se hizo más intensa y no se distinguía el día de la noche.

    Rigoberto se sumergió en el hacer político; casi no asistía a las clases en la universidad.

    Entraba el invierno y el pan con uva en el Parque se cambió por una leche con plátano y un hot dog, no todos los días por supuesto; los higos secos con harina tostada o las nueces, almendras, piñones y las siempre exquisitas castañas adornaban el medio día de los escaños del Parque y las conversaciones cada vez más nerviosas y tensas sobre política nacional. En las noches, el bar Los Buenos Muchachos, el Negro Bueno, el Rey de las Papas Fritas y El Hércules. En días especiales, El Hoyo, la Piojera. Pero los acontecimientos gastronómicos más importantes eran las inauguraciones de exposiciones; buena conversa, mejor vino y bocaditos.

    -Rigo, mira, te hice al fin tu regalo.

    -¿Qué regalo?

    -El que te estaba haciendo… ¿te olvidaste?

    -No, por supuesto que no. Es que me sorprendiste con…

    -No importa-. Le tomó la mano y lo condujo a una silla; ella se sentó en el suelo frente a él.

    -¿Me puedes dedicar esta tarde o mejor dicho este atardecer?- Isabel mostraba en su mirada todos los arreboles que el invierno negaba entre la noche y los nubarrones. Rigoberto, cansado y triste, aceptó en silencio. -¿Estás cansado? Sí, estás cansado-, se respondió.-Voy a hacerte un masaje.

    El tono de voz, suave, pero seguro; tal vez la acción decidida, aunque sin apuro; en fin, algo o todo hizo que Rigoberto se dejara guiar y hacer.

    -¿Dónde aprendiste a dar masajes?- La pregunta no sólo era tonta; el propio Rigo la reconoció así, aún antes de terminar de hacerla. –No me contestes, discúlpame; qué bien se siente-. Primero ambas sienes, luego el cuero cabelludo, el cuello, atrás justo en aquellos lugares que con el movimiento circular crujía como cuero reseco. Todo transcurría como entre brumas: ahora tiéndete en la cama, te sacaré los zapatos, ayúdame con la camisa, date vuelta, y los dedos ágiles entre los huesos, entre los músculos, casi dentro de las articulaciones, y como una mariposa aleteando sobre la piel. Rigoberto despertó muy temprano; parecía que salía de un estado casi de inconciencia. A su lado, Isabel dormía con la cabeza medio sumergida bajo la almohada.

    Se levantó silenciosamente y salió en puntillas. A esa hora no tenía nada que hacer. Recordó las clases de dibujo que se impartían desde temprano. Llegó al Casino Universitario cuando recién lo estaban abriendo; tomó desayuno, salió luego a comprar papel, tinta y lapicero: no se atrevió a regresar al Bulín. Mientras realizaba uno y otro croquis, cada vez a mayor velocidad, repasaba los acontecimientos de la noche anterior. No recordaba haber bebido, llegó sólo cansado, ¿en qué momento se durmió? ¿Hicieron el amor? No, no lo hicimos; es absurdo, lo sabría. Pero, ¿por qué estaba durmiendo a su lado y no en el saco de dormir? Porque estaba desnuda, ¿o no? –Vamos, ahora croquis sin mirar casi el papel, deje correr la pluma; no pierda la mirada en el modelo-. ¿Le daría algo para dormir? No, no. Lo que sucede es que estaba muy cansado.

    Esa noche no fue al Bulín. Luego del Partido, se quedó a dormir con el cuidador; no era primera vez. Ni siquiera le preguntaron por qué.

    ¿Quién no ha tenido alguna vez un momento en la vida en que no sabe cómo fue? Que estuvo presente, pero no sabe cómo actuó; aunque haya tenido una figuración importante. Rigoberto no salía de su asombro; y ni siquiera sabía que era asombro. Menos la razón de esa sensación perturbadora. Ese día, la pena aflojó sus grilletes y Rigoberto imperceptiblemente no pensó en ella, no la vio en las mujeres que doblan una esquina, o que suben presurosas en un taxi. Ese día sus oídos no escucharon por primera vez en meses el sabroso reír de la ausente.

    La muerte fue una noticia cruel en un momento cruel: luego del Golpe de Estado, en una conversación apresurada. No hubo más explicaciones; tampoco los tiempos estaban para eso. El padre preso en el Estadio Nacional, un profesor asesinado en el jardín de su casa, todo el grupo de artistas, o casi todos, presos en alguna parte. Y no se te ocurra ir a casa de fulanito: está súper vigilada. Tampoco saludes a nadie en la calle: son presos que sacan para ver quien se les acerca… Y la Isabel muerta.

    El recuerdo de esa noche de masajes siempre fue recurrente. Cuando a los tres días regresó al Bulín, no estaba Isabel. Eso lo tranquilizó. Pero cuando ya estaba acostado y conciliando el sueño, la sintió llegar; se hizo el dormido, ella trató de no hacer ruido. En la mañana, despertó con un café que le ofreció Isabel.

    -Buenos días.

    -Hola, buenos días. Gracias.

    -Cuando llegué no te hablé porque te hiciste el dormido. Pero te quería regalar lo prometido. Mira.

    Era una figura casi plana, seguramente de plata, con unas pequeñas piedras engastadas formando algo así como una guirnalda; al centro, una especie de pequeño plinto que coronaba otra piedra, quizás un cristal en forma de pirámide o triángulo. Todo lo cual se mostraba sobre una base metálica con una forma comba y rara; es decir, tenía una forma rara, aunque bella –pensó Rigoberto.

    -Es para ti. La hice en el taller de un amigo que tiene fragua. Esas piedras las tenía guardadas, para alguien. Para ti. Eres un buen hombre. Te quiero mucho.- Dicho lo cual se paró y dijo: ¿quieres tostadas?

    Rigoberto no sabía qué hacer con el objeto: muy grande para usarlo como pendiente, tal vez coserlo en solapa o en el chaleco. Un tiempo lo llevó en el bolsillo y jugó con los dedos recorriendo sus contornos mientras los demás ignoraban ese pequeño placer.

    Un día ocurrió lo inevitable.

    -¿Quién es ella?

    -¿Cuál ella?

    -La que amas, la que te tiene triste.

    -Ah, ya…

    -Tienes que decírmelo. No por curiosear, sino porque me preocupas.

    -En verdad no me gusta hablar de ello.

    -Yo sé que tú no crees en esoterismos; pero fui donde una… amiga y me dijo que debías cuidarte; que no usaras calcetines rojos, que debías asumir tus sentimientos, que debías soltar algo tus tensiones…

    -¿Y tú realmente crees en eso?

    -Sí, yo creo. Como tú no crees; te lo pido por mí. No te hará daño. Sabes que yo no iré por ahí contando lo que me digas. Deja que te cuide… aunque sea un poquito.

    Y Rigoberto fue de poco en poco contando sus cuitas. Isabel le atendía: un poco de agua, un pañuelo simulado para las lágrimas, un masaje en las manos, una mano en el hombro.

    Cuando terminó, se desplegó un gran silencio, suave como un aletear. Isabel lo condujo de la mano a la cama y ambos se acostaron sin sacarse las ropas. Se abrazaron, se besaron, y se durmieron.

    Esa mañana fue Rigoberto el que ofreció café. Ambos sonrieron.

    -Isabel, nunca he usado calcetines rojos… y nunca los usaré. ¿Contenta?

    -Sí, gracias; no lo olvides, es una promesa.

    -Es una promesa.

    La tristeza es como un perro perdido: si encuentra un ambiente adecuado, digamos amable, se queda. Rigoberto fue un excelente anfitrión para ella; a pesar de lo tensa de la situación política, de la intensa vida cultural, de las actividades universitarias.

    -Murió mi tío.

    -¿Cómo? Tu tío… ¿Cuándo?

    -Lo enterramos ayer. En Valparaíso. Vengo llegando. Fue un ataque-. Isabel respondía como sonámbula; sin entonación. Había ido a visitar a su familia; el propio Rigo –como Isabel gustaba de llamarlo- la había ido a dejar al terminal de buses. Su rostro estaba radiante: más de un año que no veía a su tío. Si no vuelvo es que me reenamoré del Puerto, le dijo como despedida.

    -Lo siento, Isabel-. Rigoberto la abrazó tiernamente. –Ven, vamos a sentarnos…

    -No. Acostémonos mejor.

    Tendidos y abrazados, Isabel lloró por largas horas. Le contó desde el momento en que se encontró con su tío, el té con galletas en la Fuente de Soda, la caminata hasta la casa; todo había transcurrido muy familiar y amorosamente. Al día siguiente fue a una reunión de camaradería con otros ex-oficiales jubilados como él. Isabel lo esperó leyendo. El viejo –quizás ni siquiera era viejo- llegó con un algo de olor a alcohol, pero no borracho. Te lo juro, Rigo, no estaba borracho. Sí, claro, te creo. Pero es que no estaba borracho; sólo olía un poco. Sólo un poco. Y me dijo que mejor me hubiera quedado en Bolivia, que todos eran unos carajos –carajo era la palabrota que usaba para todo lo malo-, que van a dejar la grande; que parece que todos los dirigentes… incluso los universitarios… como tú. No sé, en fin que todos van a pagar caro. Yo creo que ahí fue todo; nunca se repuso. No estaba ebrio, sólo un poco mareado. Pero estaba muy triste; no sé; tal vez enojado o excesivamente preocupado… Yo no supe nada; hasta que en la mañana, lo fui a ver… estaba muerto en su cama. Un derrame cerebral. Se murió. Yo fui a la Escuela, fui y quise hablar con el tío… otro tío, amigo de la casa, creo que es el subdirector o algo así. No me dejaron verlo. Les grité que lo habían matado, que querían matar más gente, que yo sabía, que no me iba a quedar callada…

    La oscuridad fue lentamente enseñoreándose del Bulín; lentamente Isabel fue dejando de llorar; lentamente Rigoberto fue queriendo a esa mujer destrozada.

    -Debo volver al puerto… No, no me enamoré; pero debo terminar de hacer algunos trámites en el cementerio, en la Armada, por esto de la pensión… no acepté la guardia de honor que me ofrecieron. Debo irme.

    -Si quieres te acompaño. A pesar que no puedo. No, no puedo. Pero llámame a la escuela para ir a buscarte. O mejor no: dime cuándo y a qué hora te vienes.

    -No, Rigo. No te preocupes; voy y vuelvo. Un hombre triste no debe estar solo mucho tiempo.

    -No lo digas por mí.

    -Sí lo digo por ti; y con cariño. Mírame.

    -No te veo; está muy oscuro. Voy a prender la luz.

    -No. No la prendas. Tócame.

    Rigoberto tocó.

    El pecho desnudo de Isabel se estremeció tanto como la mano de Rigoberto.

    -Isabel, ¿por qué haces esto?-

    Ella, con su mano impidió que Rigoberto retirara la suya.

    -Porque soy mujer. No te enojes; déjame sentirte… no sólo como amigo, también como hombre. Acaríciame… así…

    Esa noche Isabel restañó viejas heridas en el alma de Rigoberto y rompió la dura costra del dolor provocado por la muerte de su tío y por la prepotencia de los marinos. Susurraron palabras, conocieron cada músculo, cada hueso, cada rincón del puerto de sus cuerpos; lamieron el dibujo de su piel. Rigoberto supo que estaba en un límite; que traspasaba ese límite, que mañana sería realmente otro día. En cada instante experimentaba cómo se separaban y juntaban las letras de su nombre. Isabel sentía que todo lo aprendía; sólo una experiencia sexual y casi por compromiso. A ratos le parecía que lo sabía todo, que todo transcurría como debía ser.

    Isabel no se fue hasta la tarde del día siguiente. Rigoberto no la acompañó hasta los buses; prefirió quedarse en el Bulín.

    Cuando el Golpe de Estado, recibió un llamado telefónico en la universidad:

    -Rigo… cuídate, era cierto.

    -Sí. Vente ya, no te quedes en el puerto…

    -Tienes que irte de la universidad. No vayas más al taller. Cuídate…

    Poco más, no se escuchaba bien, todo el mundo hacía ruido, sacaban cosas: retratos del Che, fotos de la toma de la escuela, afiches, revistas, los archivos de cartas, en fin: hasta los papeleros.

    Rigoberto no volvió a pisar la escuela, ni el Bulín. Tal vez eso fue un error: ahí se mató Isabel. La encontraron muerta cuando el allanamiento. La policía dejó la puerta abierta, y con la corriente de aire el cuerpo giraba y se mecía suavemente al extremo de una cuerda. Alejandro la vio cuando lo tomaron preso, lo bajaron del vehículo militar y a culatazos lo hicieron subir hasta el Bulín para que la reconociera.

    -Ya no importaba, compadre: estaba muerta.

    -Seguro…

    Los guardias se instalaron al lado. Alejandro ofreció su brazo para que Rigo pudiera caminar entre los escaños del Estadio Nacional.

  89. Monserrat Garza dice:

    Hola Mora:
    Como Psicòloga apasionada de la Psicologìa Criminal leì tu escrito con gran interès, la conducta criminal es apasionante por demàs, pues permite escudriñar en una vasta marejada de sentimientos, actitudes y demàs panoramas dignos de toda atenciòn para acercarnos a una posible explicaciòn de los hechos que se presentan a nuestro alrededor de manera cotidiana.
    Me surge la pregunta de ¿què fue realmente lo que te llevo a realizar tu escrito, es un deseo de “fuga” un deseo “de poder sentir poder”…lo que haya sido, me gusto bastante y lo disfrute de igual manera y de tacito me dejo “algo” que es realmente lo que se persigue al final de toda lectura.
    En hora buena y deseo que tu interès e intelecto te permitan continuar desarrollando tna fructìferos textos.
    Monserrat Garza.

  90. María Celeste dice:

    Doloroso y exquisito, Vancho. Otras formas de “Asesinatos de todo corazón” los que se hicieron y se hacen con la excusa de una causa.
    Pero “mi” asesinato de hoy, tiene que ver con otras formas de asesinar y morir… el suicidio a plazos es un asesinato lento de una persona: el sí mismo.

    Mastiqué mi hastío de sabor amargo en la boca, el resabio de tanta indolencia. Di una mirada alrededor de mi… y no me gustó lo que vi. El lugar era una inmundicia: una sola habitación que hacía las veces de dormitorio, sala de estar, taller de trabajo, atiborrada de objetos desperdigados aquí y allá. El telar y la rueca de hilar se arrumbaban en un rincón, mientras la mesa entremezclaba los utensilios con los restos de las últimas dos comidas y las pinzas, los buriles y los restos de cuero y metal de los bolsos que había logrado terminar.
    “Tengo que ir a llevarle al Turco los bolsos” pensé, “no estoy de ánimo para armar el puesto en la feria… él me los puede vender, es de confianza… un amigo”. La palabra actuó de disparador de mi conciencia. El único ser que había demostrado amistad por mí en los últimos meses era Zipo. Obstinadamente y a pesar de mi indiferencia, había permanecido a mi lado aún cuando todo se desmoronaba y caía en pequeños trozos, fragmentos monocordes en su despeñarse, mi vida en piezas. Miró con atención cuando Edurne empacó sus cosas en una mochila vieja y desteñida… la que era de su abuelo, el militar, y luego del portazo, se enroscó con indiferencia en nuestra cama, previo mirarme como diciendo “viejo, pa’ lo que te ayudaba”. Y ahí se durmió.
    Miré a los pies de la cama, ese colchón armado sobre el tapete marroquí y bajo las colgaduras de telas y más telas traídas del último viaje con Edurne a India, pero Zipo no estaba allí. Me apoyé sobre un codo para poder enfocar mejor la pequeña arcada que separaba la cocinita de la habitación. A él le gustaba sentarse en la mesadilla a mirar por la ventana las palomas posadas en el techo vecino. Pero hoy no estaba.
    - Zipo… - llamé, con voz arenosa. Silencio.
    Tanta ausencia de sonidos comenzó a pesarme en los tímpanos con una opresión que mareaba. Me senté en la cama y luego me arrastré lastimosamente hasta llegar a una silla, a la que me aferré como a un madero en el naufragio. Logré incorporarme para atisbar la superficie de la mesa. Una mosca se daba un festín en uno de los platos… una costra amarronada se adhería a la superficie, con algunas manchas blancas dispersas. Intenté reconocer lo que había servido allí para alimentarme, pero no lo logré… ¿arroz? Tal vez. Pero eso fue hace una semana. Obvio. Si no tengo nada de apetito. A veces alguna fruta… pero nada más. El estómago no lo resiste.
    La cabeza pareció serenarse, aunque flotaba en una nebulosa. Me dirigí a la cocina. El plato de Zipo estaba deplorablemente vacío, al igual que su taza de agua. Miré por la ventana, pero a pesar de escudriñar por los tejados de zinc, los ladrillos oscurecidos de verdín y el bosque de antenas y cables, no logré divisarlo. “Habrá ido a cazarse una laucha… pobre viejo” pensé, “No lo culpo… me olvido que tiene que comer”.
    De golpe, una revelación me azotó el rostro. ¿Y si se hubiera ido? ¿Si cansado de mi indiferencia y mi maltrato él también me abandonó? Recordé el tacto cálido y afelpado de su cuerpo durante la noche, con un runrún placentero y acariciador en mi oído. A mi pesar, las lágrimas comenzaron a rodarme por el rostro lentamente.
    - Zipo… - murmuré quedamente – Creo que te entiendo… yo mismo me abandonaría.
    Sequé mis lágrimas con el puño desprendido de mi sudada camisa y observé con detenimiento el antebrazo, tornasolado en azules, verdes y amarillos. Suspiré.
    “Tengo que llevarle los bolsos al Turco” me repetí, “Ya no tengo un centavo… si no consigo algo hoy, esta noche será un infierno”. Me estremecí imaginando las horas de abstinencia.
    El temor de los horrores de la fiebre y el sudor frío me quitó los restos de vahído. Me calcé las botas y cargué en el hombro la mercadería lista. Cuando cerraba la puerta del cuarto para marcharme, la voz del Juanito me atronó detrás:
    - ¡Hombre! ¿Paso esta noche con lo de siempre?
    El Juanito… nunca supe por qué le decían así. No se llamaba Juan ni ningún otro nombre que yo supiera.
    - Eh… ¿me la dejas igual si me faltan unas pelas?
    Me miró con su habitual sonrisa torva congelada en los labios, palmeándome el hombro con energía.
    - Por supuesto, hombre… ¿cuánto hace que nos conocemos? – dio media vuelta y agitando la mano sin mirar gritó: - ¡Hasta la noche!
    Volví a suspirar, esta vez de alivio. Ya me había garantizado otras veinticuatro horas de sobrevivencia adormilada.
    - A ver viejo… - murmuré – al mundo.
    Y, colocándome los anteojos oscuros, atravesé el zaguán del inquilinato y me lancé a la calle.

  91. José Itriago dice:

    Vancho, cada retazo de Isabel se le pega a uno y se siente el desprendimiento final. Alienta lo transitorio de todo, lo que hay es que tener paciencia. Un relato trascendental.

    María Celeste:
    El suicidio lento, que a veces se precipita como una catarata. Todo tan cotidiano, tan transcurrir, apenas el adormecedor rumor del agua y de pronto la decisión final. Bella tu prosa y se queda uno esperando que Zipo reaparezca esta noche, aunque sea para buscar su plato de comida, que ya es muy buena razón, mucho mejor que suponer, por ejemplo, que regresará por la mera costumbre.

  92. María Celeste dice:

    José… no creo que Zipo vaya a volver por costumbre. Él era el único que parecía entender… creo que era afecto sincero.
    Además… he visto a gente muy valiosa ir muriendo así, lentamente, que no puedo dejar de pensar en qué cosas los llevaron al camino que eligieron. No son personas dispuestas a la “catarata”… no tienen el coraje que se necesita para eso… o la suficiente desesperación. No lo sé.
    Por ahora alcanzó para un cuento… pero creo que por ahí puede venirse una novela… jajaja. Un beso.

  93. Osvaldo dice:

    Cero pelo le dicen.
    Hombre mayor, podría decirse: muy mayor. Sus años no se pueden calcular a simple vista por ser de raza negra mestiza que se representan eternos. De labios gruesos y mirada… digamos…pizpireta.
    Su bicicleta de reparto esta reparada por donde se mire y lo acompaña por toda la ciudad. Adelante un tanquecito con chimenea que suele humear.
    Su atuendo informal no tiene lugar sin parches y usa siempre un sombrero brasilero de paja.
    -¡Buen día varón!
    ¿Como le va?
    Usted siempre sentado ahí ¿no le duelen las nalgas? Jaja
    ¿Vio que hermoso día?
    Me estoy yendo despacito pa’l hipódromo.
    ¿Va ir? Va a estar guenazo. Hoy no hay carreras pero la Expo pinta lindo.
    Van a ir muchas gurisas jaja.
    Bah Pa’mi son gurisas jaja
    Y todavía me acuerdo de cuando las tenía rodeadas
    ¡todas alrededor del sombrero de paño!
    Ahh! ¡que pituco que era ese sombrero! ya no se usa más.
    Allá en el clu Chaná nos juntábamos a bailar tangos ¡si!
    Íbamos con la vieja del brazo. ¡Ahh madrecita santa! ¡que Dios la tenga en la gloria!
    Me dio la vida y yo le devolví cuidándola siempre ¡si! Mi mejor orgullo varón.
    (Una pequeña pausa y una mirada a lo lejos)
    -¿Le conté que soy pariente del General Leandro Gómez?
    ¡Si! La abuela era hembrita del General.
    En esa época los caudillos tenían mujeres por todos lados jaja.
    (Otra pausa y otra mirada)
    -Y bué, me voy a convidarle manices a los gurises. Alguno me compra. Alguno no.
    Pero todos quedan contentos. Jaja. Que va sé ¿no?
    ¿Qué esta leyendo? ¡Seguro que es pa’l trabajo!
    Deje eso, apróntese el mate y váyase pa la Expo.
    ¿No quiere un manicito? Es muy temprano, pero hace bien pa’l amor.
    (Me tira con uno)
    -Bueno lo dejo que llego tarde. Hasta mañana mozo!

  94. Osvaldo dice:

    Deseo recordar parte del discurso que pronunciara Pablo Neruda en ocasión de recibir el Nobel de Literatura en 1971.

    “…amigos, surge una enseñanza que el poeta debe aprender de los demás hombres. No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto: a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y de creer en un destino común…”

    Saludos a todos.

  95. Osvaldo dice:

    El show de los muertos (Sui Generis-Charly Garcia)

    Tengo los muertos todos aquí
    ¿Quién quiere que se los muestre?
    Unos hincados, otros de pie
    Todos muertos para siempre
    Elija usted en cual de todas ellas
    Se puso a pensar

    Tengo los llantos todos aquí
    Cómo una llovizna fría
    Cuál es la mueca que él le dirá
    La de su espectro, la mía
    Elija usted en cual de éstas muertes
    Se puso a llorar

    Yo crecí con sonrisas de casa
    Cielos claros y verde el jardín
    Y qué estoy haciendo
    Acá en esta calle con hambre
    ¿Cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo?

    Y no ese, que duerme tranquilo
    después de asesinar sin saber
    Y ríe en su casa
    Con el cuerpo limpio de muerte so loco
    su propia muerte pequeña, tibia;
    En su espalda

    Bailen las viudas, vuelen los velos negros
    Al infinito
    Caigan las balas sanas aquí
    que las sombras se hagan gritos.
    Algo anda mal señor
    ¿Qué es eso rojo en su pantalón?

  96. Blanca Estela dice:

    Los abrazo a todos, y bienvenida a los nuevos

    Gracias Vancho, por tanto regalo exclusivo, sobre todo por tu obra aún inconclusa de Rigo e Isabel, un amor infértil apenas consumido en los años en que nuestro país tuvo ausencia de amor, ¿cómo lo titularás?

    En la vida todo cambia; todo evoluciona. Solamente el amor no varía, y aún viviendo en medio de aguas turbulentas, tormentos o guerras, él se manifiesta, es un bálsamo de optimismo que regala al corazón en medio de la incertidumbre y el dolor…

    No cabe el olvido, aunque la ausencia de los días se encuentre en el pasado. Vancho, vivimos la misma época refugiados de metrallas y toques de queda, amparados milagrosamente por el amor de Dios, pero con el corazón gritando: “¡Libertad!”…
    Mamá botando hasta las hojas de coca para el dolor de estómago que tenía acumulada en una olla enlosada de considerable tamaño, mi hermano Ernesto, el mayor, por orden del papá tuvo que deshacerse de la “cantata de Sta. María” por los Kilapayún,.. Hay cosas que no deseo volver a recordar…

    El día jueves 30 recién pasado, tuve el tremendo agrado de ser invitada a reunirme con mis ex compañeras de colegio en el “barracuda”; un grill de la ciudad, como ven, en medio de:… una acción salvadora; nos reímos hasta quedar sin aire recordando las travesuras y lo mal que nos portábamos, ( Casi todas recordaron al “curita”) .Katie nos contó que ella era la de los “bandos”. En la parte superior de un costado del pizarrón escribía todos los días el Nº de bando anunciando: “Bando Nº 88.889, hoy no hay clases no vino el profe de química”, o “las alumnas apoyan el paro de camioneros, NO HAY CLASES”. Lo pasé super…hasta las 4:A.M. (17 MUJERES)

    Osvaldo: ¡Gracias!, gracias por tu regalo hermoso. ¡Qué más puedo pedir!
    Mario Benedetti, ya me venía sonando…, me parece increíble…El mismo día jueves 30 sucedió casi todo. Después de la “reunión de los jueves” (profesores aburridos) 20Hrs., fui invitada al palacio de la cultura : Benjamín Astoreca a presenciar una apología de Benedetti, su vida, sus poemas y un vinito para recordarlo. Lo mágico fue escuchar a Isabel, “la buena onda de los niños”, su inspectora de patio recitar de corrido uno de sus poemas, me quedé pa`entro, como dicen ellos…Y ahora tú me regalas otro. Con esto tengo deseos y lo haré: me aprenderé uno, el más hermoso y el más extenso, para el día que nos conozcamos te lo recite a ojos cerrados.

    Hoy ya es otro día…miro desde la ventana la bahía, noto un cambio en el ambiente… como anunciando las tardes que preceden a navidad, …¡Es hermoso!

    Caigo rendida de amor a vuestro pies.
    Un beso, un abrazo fraternal y puro como el aire de cielo.

  97. Blanca Estela dice:

    Joise, Socorro, Fabu, Jorgev, Delia, Gloria, Miguel, dónde estáis?

  98. Fabu dice:

    -¡¡¡Hey Amigos sono qui!!!
    Mora estoy sin tiempo, pero como me gusto este cuento! Me asecharon los olores todo el tiempo en que lo leí, me invadió la cabeza y me entregué para el asesinato…, propiamente de todo corazón.
    Saludones!!!

  99. Fabu dice:

    Amigos blogueros, sé que han escrito de lo lindo, bien por ustedes!!!
    Sin particulares por ahora,
    o mejor dicho con muchos..

  100. socorro dice:

    Hola a todos:
    Hoy estoy muy cansada.
    Semana de circunstancias más que estresantes.
    No dejé de leer pero no he tenido espacio mental para decir nada.
    El texto de Celeste me pareció increible. Un ser instalado en el dolor! Un ser que ya no puede perder más!.
    Vancho: Ni siquiera puedo soportar decir, leer, la palabra “estadio”…. No quería que terminara mal. Y termina mal! Me esperanzé y me frustré. Por eso es que no he hecho más que leer.
    Gracias Osvaldo, Joise, José, Blanca y toooodos.

    Aquí Serrat con una vuelta sobre los amores perdidos

    Donde quiera que estés,
    te gustará saber,
    que por flaca que fuese la vereda
    no malvendí tu pañuelo de seda
    por un trozo de pan
    y que jamás,
    por mas cansado que estuviese abandoné
    tu recuerdo a la orilla del camino,
    y por fria que fuera
    mi noche triste,
    no eché al fuego ni uno solo
    de los besos que me diste.

    por ti,por ti brilló mi sol un dia,
    y cuando pienso en ti
    brilla de nuevo,
    sin que
    lo empañe la melancolia
    de los fugaces
    amores
    eternos.

    donde quiera que estés,
    te gustará saber que te pude olvidar
    y no eh querido
    y por fria que fuera
    mi noche triste
    no eche al fuego ni uno solo
    de los besos que me diste…
    donde quiera que estes..
    si te acuerdas de mi…

    Amigos:Para no matar o morir mi receta es ponerle el cuerpo y el alma a la pena. Para que un día ya no esté más.
    un abrazo

  101. ir más alla dice:

    Hoy estoy. Saludos a todos.

    Socorro te regalo una canción:

    Tengo los ojos, llenos de sol
    Tengo la vida, llena de vos
    Y tú, me tienes a mí.

    Son tus dedos, pimpollos en flor
    Perfuma mi cuerpo, aromas de amor
    Cuando, estas junto a mí.

    Soy triste poesía, si tú no estas
    Entre estos mares, dame una señal
    Sueñitos de sal, me hablan de vos

    Algo que suena, hecho canción
    Se enriada en mis cuerdas
    Galopa el corazón
    Cuando, escucho tu voz

    Soy triste poesía, si tú no estas
    Entre estos mares, dame una señal
    Sueñitos de sal, me hablan de vos.

  102. ir más alla dice:

    La escribí en un momento muy felíz…

    Cuando la canto, el cansancio desaparece.

    TE TOMO POR SORPRESA, TAPO TUS OJOS, Y TE PREGUNTO ENTRE SUSURROS, ¿QUIEN SOY?

    Es parte de mi Ludus Mundus.

    saludos cordiales

  103. ir más alla dice:

    Osvaldo: ¡como escribis hemano!

    La verdad que admiro tu regalo continuo.

    ¿Que nos estara preparando Mora…

    Hasta pronto.

  104. vancho1 dice:

    Señora Ciega del Garrote:
    No he leído nada suyo en este blog; si lo hubiera leído ya le habría solicitado que sólo lea: que no opine. Por suerte este mundo no es plano; pero eso no significa que alguien tenga la autoridad para mirar desdeñosamente. Esas palabras suyas “no lo olvides… y sigue intentándolo” con las cuales cierra su perorata sobre el bien escribir, son dignas de una revista literaria cuya directora y dueña sea Ud. En tal caso podrá dictar cátedra y traicionar esos “secretos de la buena escritura” que heredó de nadie. Demasiados espacios existen donde sabihondos(as) escachan y escabechan a diestra y siniestra.
    Aquí hemos intentado generar un espacio -invitados por Mora Torres- donde podamos comunicar nuestras opiniones y escritos -somos talvez los que “cree escribir bien” y sólo nos dedicamos a “concubinar ideas”-; donde la crítica pasa a ser comentario, -no porque la crítica sea mala por sí misma, sino porque, como en su caso, puede ser destructiva, arrogante- y donde la mano que escribe y el corazón que alienta ocupa el sitial único del humano, hermano.
    Me siento mal de perder mi tiempo contestando sus garrotazos ciegos; pero el respeto a mi mismo y mis hermanos me obligan. Con ellos me disculpo de corazón y con humildad: perdónenme. Mora ¡eres genial! Adios.

  105. María Celeste dice:

    Socorro! Transmisión de pensamientos… sabías que la canción de Serrat que posteaste es la que yo solía cantar pensando en la persona sobre la que escribí el cuento? Qué loco!
    Un beso…

  106. María Celeste dice:

    Vancho… qué risa… se me había pasado el comentario de la Ciega… pero, es que es evidente… ¡ESTÁ CIEGA! jajaja

  107. joise dice:

    Si Blanca Estela, estoy por aqui. Acerca de la entrega de Mora, queridos amigos: Jose, Osvaldo, Ma. Celeste, Socorro, Delia, Gloria, Miguel, Vancho1, Fabu, y demas, he de transportarme a lo mas intimo de las almas, para escudrinar sus mentes, pero lo insolito es: creerse, excento de cometer homicidios, puede ser que no aparezca en vuestra cotidiana actitud, pero, en potencia, el ser humano esta apto para matar, algunos lo ejercen incluso como profesion (mercenerios, sicarios, kamikasis, delincuentes comunes y antisociales) y otros aunque no lo hacen con sus manos, son el autor intelectual de ellos (mandatarios de toda especie, agiotistas, tahures, traficantes de toda indole), otros por un falso orgullo territorial y/o nacionalista; adoctrinados, coersionados y vaya usted a saber cuantas causas habidas y por haber acaban matando, no varias sino infinidad de gente, finalmente los que por defensa propia matan, los por error, accidentes etc.

    Lo triste de este topico complicado es; lo que sucede en esas almas solitarias, sin animo de sobrevivir, aun cuando lo tienen todo, esas almas que no participando en ningun volumen de cordialidad con el projimo, se entregan a la deseperacion de la soledad, y pasan con su apatia inducida al estado de suicidas, aun peor magnicidas, unica y exclusivamente con el fin de hacerse notar, un ejemplo terrible: los megalomanos y sicopatas (Asesinos en serie).

  108. José Itriago dice:

    De paso, yo me anoto de primero en eso de “concubinar ideas”. Me parece genial. Es más, agrego el azar, para hacerlo orgiástico: “concubinar ideas al azar” (aun cuando todos concordaremos que no hay nada más difícil que el “azar”: la sinapsis, amigos míos, trabaja por caminos tortuosos)

    Joise: añádale los asesinos por omisión, aquéllos que dejan que cada semana mueran 70, 80, 100 personas por “ajustes”, que según su buen parecer, ni siquiera deberían ser contabilizados. Para hacer una novela: “los muertos que no hicieron méritos para ser contabilizados”, los muertos de arrechera, diría en el capítulo 10 de mi novela.
    ¡Garrote de ciegos con toda esa gente! (pero certeros).

    Vancho: No hay porqué que ser Lazarillo. Pero gracias, por todos.

  109. *L* dice:

    excelente. La cita del tiro al arco está hermosa

  110. Katicita flo dice:

    muy interesante, me gusto muchisimo, y como alguien ya lo dijo, espero con ansias un III asesinato ;)

  111. YANET dice:

    … pues vaya forma de capturar … y si “aburrida de mi cara” creo q tiene mas que mucho sentido …. lindo relato …exlente forma de escribir… e incisto me capturo profundamente….

  112. Tamara dice:

    Estimada Mora, gusto en saludarte, me gusto mucho tu historia es muy buena que tengas suerte en tu camino…

    Siempre que tengo la oportunidad de leer nunca opino, pero en esta oportunidad fue diferente, ya que di mi opinion, y lo envie a varias amigas (os), de verdad que te felicito, sigue escribiendo y publicando mas, ha me lo envian tambien…

    Muchos exitos.

    Hasta pronto,
    TM

  113. javier dice:

    Me gusto mucho tu relato me parecio autobiografico y sin serlo… la verdad no leo mucho pero he leido a Cortazar y me hizo recordar algunos cuentos llamados Omnibus, Lejana, o una pelicula (otto e mezzo)…”Un buen vino es como una buena película”…-o un buen relato-…… “dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.”… Federico Fellini….
    saludos a todos

  114. Deiner dice:

    claro, joven de quince, aunque los diesiseis me aterran, y no entiendo aún el porqué, de todas formas, bonita redacción, me encato profundamente!.
    muchas gracias.

    Den.

  115. Deiner dice:

    perdón, me encantó :D… haa, buen hilo con la segunda parte… jaja por casualidad tope con A D T C II, jeje y claro tuve que buscar la I y me facinó de sobre manera!:D…

    nuvamente gracias!…
    Den!

  116. Ely dice:

    M PAREC QUE TODAS LAS PUBLICASIONES SON MUY INTERESANTES AL IGUAL QUE LAS FRASES. SOLO QUE M GUSTARIA QUE LAS PUBLICASIONES TUBIERAN ALGUANAS IMAGENES.

    GRACIAS

  117. Ely dice:

    M PAREC QUE TODAS LAS PUBLICASIONES SON MUY INTERESANTES AL IGUAL QUE LAS FRASES. SOLO QUE M GUSTARIA QUE LAS PUBLICASIONES TUBIERAN ALGUANAS IMAGENES.

    GRACIAS

  118. fabu dice:

    Vancho:
    No te hagas problemas por el garrote de una ciega…a la buena escritura nunca la va a poder leer, y menos pegarle.

  119. johana dice:

    querida mora:

    alucine con tu historia e imagine cada linea que escribiste, me gustaria tener mas tiempo para leer, trabajo y estudios lo ocupan todo…

    espero leer algo tuyo pronto…

    ^:^

  120. ANGIE PAO FONSECA dice:

    Simplemente es esa comparacion de esa conciencia y lo realmente quieres
    ¿QUE QUIERES REALMENTE?

    EXCELENTE!!!

  121. ...Gab! dice:

    A veces suelo sentirme asi.. viviendo en la monotonia.. con un hastio total… buscando entre sombras solo un poco de luz… cansada ya de caminar por los mismo lugares.. ver los mismos rostros… cansada ya de navegar en un mar de miradas.. perdidas en su`propia osuridad.. y no c q hacer… tomar un arma?.. y matar a mi a la persona q mas daño me hace… correr .. a algun lugar.. solitario y silencioso mientras las lagrimas resbalan suavemente por una piel aun tibia… quitarme la ropa mientras grito en silencio… mientras el viento me golpea hasta casi extaciarme…. quitarme la piel.. quitarme .. los musculos… hasta convertirme en energia.. y ser todo.. y ser nada… a veces me siento asi .. GRITANDO EN SILENCIO….

  122. Lupita Rodriguez dice:

    Me encanta el blog la estupenda Mora es la maestra, sin embargo en esta sala Joise, osvaldo y celeste comparte y compiten por el maravilloso espacio. me fascina como opina de las critica y el relato definitivamente tienen talento aunque siempre hay quien critique lastima que no tenga su experiencia en mi corta vida para escribir aportar algo mas Felicidades a todos Saludos y besos desde Puerto Rico

  123. katy dice:

    matar creo que todos tenemos ganas de eso en algun momento matar creo que la victima comun suele ser la rutina y Mora relata y describe MAJISTRALMENTE ESTO

  124. kenia dice:

    Hola.
    Me ha gustado mucho la manera en que Mora ha relatado su historia. Es imprecionante. Creo que en algún determinado momento de nuestras vidas hemos sentido algo así. Espero que podamos seguir disfrutando de sus escritos para que nos enseñé, a estos que recien empesamos en el mundo de las letras. Felicidades a todos. Saludos…ken.

  125. Galileus (José Garay) dice:

    Mora… WOW… me has dejado pegado a la pantalla con este post, al que llego creo un poquito tarde… ya que he visto que hay una segundo y hasta una tercera parte… Las leeré de todas formas…

    Impresionante relato… escalofriante por momentos… muy bueno!!

    Te felicito.

    Galileus.

  126. Bernardo dice:

    Bajo condiciones más pragmáticas esto sería considerado “literatura decadente”, me recuerda la obra “Del asesinato consideradfo como una obra de arte” en ambas el asesino no se detiene a pensar en lo malo de lo que hace, pues para él no existe ni Dios ni el Diablo, ni bien ni mal, solo la suprema libertad del hombre como medida de todas las cosas (y entre estas cosas están sus semejantes), bajo esta perspectiva es como se nos hace facil comprender a Nietzche su superhombre y crear nuevos Auschwitz y Buchenwald en donde 10 o 20 millones de muertos solo son numeritos y nada más. No hay nada malo en eso siempre y cuando seas tu él que estes entre los que cuentan y no entre los contados.
    Me recuerda el relato de un alemán antes de su ejecución como criminal de guerra en donde explicaba como de joven había sido educado en el mito del superhombre por su adorado y respetado profesor de filosofía en la universidad, y después ya siendo miembro de la SS le tocó a él ordenar el envio del mismo profesor a un campo de exterminio, y él consideraba tal acto como el triunfo supremo del espiritu sobre la razón y que su profesor debía estar orgulloso de los niveles de suprahumanidad que había logrado inculcar en su antiguo discípulo. Cosa no…

  127. Nayely dice:

    mi vida se parece mucho a esta historia y al leerla me di cuenta de como hay otras personas con mi mismo problema



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