Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Escolopendra, Escolopendra

Poetas mayores y menores, regalos inolvidables y otro festín de versos

Hace algunos años había en esta ciudad -es decir, en cualquier ciudad latinoamericana (El impacto de las tecnologías de información y comunicación en las sociedades latinoamericanas)- una casa con patio grande, árboles rodeándolo, sillas y una tarima iluminada desde donde se leían poemas por la noche.

Siempre ocurría en verano, o en los días más cálidos de la primavera, y a veces una gran luna nos acompañaba y nos hacía pensar en Li Po: “…bebo e invito a beber a la luna, con ella y con mi sombra seremos tres” (Cultura China).

Allí se bebía poesía buena, mala, antigua, romántica, surrealista, moderna o posmoderna; no importaba mucho la etiqueta, ni siquiera la calidad (Las Islas de Chiloé en el Mundo Global).

Era la voz de alguien que bajo luces fantasmales y entre el perfume de rosas y hortensias (Ikebana: El camino de las flores) leía sus escritos de papel, nos hipnotizaba con palabras que sonaban a música (Impacto de la Música sobre los adolescentes).

También se bebía un poco de vino: algunos tenían en la mano un vasito de plástico blanco (desde acá y ahora mismo brindo con Carlos Esquivel Zapata, quien escribió en el post anterior: “…sabrá usted que yo soy un chacarero del vino que por esas cosas de los nietos, me introdujeron en esta caja, donde como usted bien dice echo a volar los pájaros y además leo y admiro las cosas contadas por otros (…) me producen una incontable cantidad de sensaciones que me acompañan en las madrugadas o en las oraciones de la tarde entre mis parrales…”).

El vino (Los vinos) no era precisamente el mejor, pero estaba mezclado con amigos, lecturas y miradas en éxtasis (Los efectos extraños de las endorfinas).

Y esa era toda la fiesta que tiene guardada mi memoria; escuché leer bajo la luna y entre los árboles a poetas grandes, medianos y mínimos, y entendí que lo “mínimo” también hace magia, y que por algo “J. L. B.” tiene un poema llamado “A un poeta menor de la antología” y otro titulado sencillamente “Un poeta menor”.

Yéndonos de los versos -pero relacionado con ellos, ya van a ver por qué- contaré una de mis historias.

Anécdota muy ilustrativa

Un día me sucedió regalar un libro al que, de fábrica, le faltaban palabras.

No era un defecto demasiado importante; el nombre de un poema estaba en blanco por esos accidentes inevitables, en ocasiones, de la tinta y la imprenta.

Intenté reparar el error, aunque sabía que mi amigo Enrique se daría cuenta de inmediato, pero yo no quería ocultarle el parche.

Dibujé con tinta china, con mi mejor caligrafía, las palabras “Milibares de la tormenta”, que tal era el título faltante del escrito de Aimé Cesaire que figuraba en esa página y que copio para ilustrar la maravilla de este genio de la Martinica llamado “el poeta de la negritud”, surrealista por vocación y longevo por gracia de Dios (nació en 1912 y acabo de enterarme que murió hace unas pocas semanas; les prometo averiguar un poco más, ustedes también pueden hacerlo en Internet):

“No apacigüemos al día y salgamos a cara descubierta
cara a los países desconocidos que interrumpen el canto de los pájaros
la asechanza se instala a lo largo de un ruido de confines de planetas
no prestes atención a las orugas que tejen
una carne sutil con hombros y senos posibles
sino sólo a los milibares que se plantan en el ojo de una tormenta
para liberar el espacio donde se yerguen el corazón de las cosas y la llegada del hombre
Sueño no apacigüemos
entre los clavos enloquecidos
un rumor de lágrimas que se dirige a tientas hacia el ala inmensa de los párpados”.

(Busquen por mí en el diccionario la palabra “Milibar”, cuyo significado desconozco pero imagino en parte).

El arreglo que hice quedó bastante bien: se notaba que había intentado reparar un “error de fábrica”; el libro acababa de ser adquirido por mí, y, además, era hermoso (”física” y “espiritualmente”).

Pasó un año y medio y en un cumpleaños alguien me lo regaló, supe que era el mismo ejemplar precisamente por el arreglo que yo le había hecho al escribir en tinta china.

El obsequiante no era Enrique sino otra amiga, llamada Milita, de quien ni siquiera yo hubiera sospechado que conocía a Enrique, por lo que entré en averiguaciones, y era verdad, ¡no se conocían!

¡El libro había pasado por muchas manos antes de regresar a mí!

Estaba intacto, con un nuevo papel de celofán y un moño rojo con ribetes verdes.

Lo agradecí, y ahora lo tengo entre mis preferidos, a mi lado para siempre, imprestable por decisión mía.

Es la Antología de la poesía surrealista, de Aldo Pellegrini, publicada por Editorial Argonauta, en cuya tapa hay una boca de espléndidos labios sobre fondo rojo, de Man Ray, el gran fotógrafo.

Me declaro incompetente

No sé hacer regalos, nunca lo supe.

Generalmente intento “gastar un poco más” para agradar a mi regalado agasajado.

Pero es precisamente ese “poco más” de dinero lo que convierte a mi ofrenda en fría, convencional y rápidamente olvidable.

Se mezcla con los perfumes que las damas ya tienen y da por resultado sólo olor a cálculo.

Se mezcla con los chalecos y suéteres de caballeros que, quizá, no comparten mi afición a los colores pastel, o si la comparten tienen ya suficientes y mis regalos pasan inadvertidos.

Se mezcla con mi gusto particular por cierta especie de literatura, y da por resultado un libro -Bella Durmiente- que reposará cien años en un estante o que, con mejor suerte, será obsequiado nuevamente.

Por eso, tengo el mayor respeto por aquellos cuya sabiduría se expresa -generalmente acompañada de otros talentos, por ejemplo el de hacer buena poesía en la persona que voy a retratar- al elegir lo que nos gustará.

María Magdalena, obsequiadora de lo inolvidable

Una María Magdalena que conozco es maestra en esas artes de escoger regalos, es decir, es de esos artistas de lo “para siempre” que tanta dicha y amor producen (otra María Magdalena, más antigua, obsequiaba perfumes a Jesús) .

Estoy rodeada de los objetos más preciosos imaginables que puedan conseguirse a la medida de mis deseos, y ella los consiguió para mí.

Haré una lista rápida e incompleta de sus mágicos aportes a mi bienestar y alegría:

Un libro con dibujos -no con pinturas, que son muy comunes- de Chagall.

Las Mil y Una Noches con letras doradas y tapas enteladas adquirida en una librería de viejo.

Un bastidor de pintor donde pongo todos los días una lámina diferente.

Un gato de madera sentado sobre la tabla de la biblioteca que sostiene una caña de pescar con un hilo en cuya punta hay un pescadito (minúsculo).

Un almohadón - edredón que parece un caramelo y que me es imprescindible para apoyar el hueco de la cabeza (ese que está entre el cuello y la nuca).

Un libro que da noticias y transcribe obras de poetas chinos, que cuenta, por ejemplo, con breves poemas de Tsa Chen Chi, quien expresa en una sola línea que su casa “está cerca del mar, la tuya en la otra orilla. Las lágrimas que te envío llegarán a ti con la marea”.
Y con esta increíble “travesura” llena de picardía de Wu Kieng llamada “Tormenta”:

“Maldije a la lluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir.
Maldije al viento que robaba las flores de mis jardines.
Pero tú llegaste y alabé a la lluvia. La alabé cuando te quitaste la túnica empapada.
Pero tú llegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagó la lámpara”.

Y:

Un ajedrez cuyo tablero es de cuadros azules y dorados lo mismo que sus piezas, que están labradas con el arte y la inocencia de los artistas - artesanos de la feria de Plaza Francia, en Buenos Aires.

Envío:

Ya que mencioné un ajedrez, quiero decirle a quien me pidió que hablara del poema de Borges así titulado, que pronto intentaré hacerlo.

A quien solicitó algo relacionado con la vejez, que ya hablé en parte de ella en una entrada de hace algún tiempo llamada “El fuego del atardecer“, y que volveré a tocar el tema, tal vez con más cuidado.

A todos: asegurarles que los recuerdo uno por uno, que es un verdadero placer conocerlos y leer sus historias y argumentos… ¿Con qué me “obsequiarán” esta vez? ¿Anécdotas, reflexiones, o un hacerse presentes que siento cada vez más cercano?.

Además, les preparé una “adivinanza”:

En lugar de aclararlo al final, ustedes, que serán leídos por otros “ustedes” aparte de por mí, intenten entre adivinar y descubrir por qué llamé a este artículo “Escolopendra, escolopendra”, teniendo en cuenta todas las cuestiones que al pasar rocé: la poesía china, Aimé Cesaire, María Magdalena (la amiga de Jesús, no mi hija), los artesanos de las plazas…

Y abrazos, y gracias por escribir conmigo - estamos llenando este blog ya no a cuatro sino a cientos de manos.

Mora Torres

Editorial

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Comentarios

75 respuestas a “Escolopendra, Escolopendra”
  1. joise dice:

    Mi querida Mora, tu moraleja diáfana y a la vez oculta me parece infinita, yo también soy como vos, además de no saber regalar, se me olvida hasta mi cumpleaños, no es por lo importante del asunto, sino por la importancia de los demás, una vez, leí un artículo de un maestro de la educación en Venezuela “Luis Beltrán Prieto Figueroa” (difunto), contaba que le pasó algo con un libro, pero no similar, el asunto fue que afirmó como máxima “es tan ingenuo quien presta un libro como el que lo devuelve” sin embargo conozco un proverbio que dice: A caballo regalado no se le mira el colmillo, por eso de haber sido yo, quien recibiera el obsequio, hubiera sido parte de mi peculio por un largo tiempo con sesgo a la eternidad.

    Milibar : palabra compuesta de dos; mili: diminutivo de milésima, milímetro, mililitro, etc.

    bar: variable de presión; presión atmosférica en bares, presión de los neumáticos,

    Por ello, el poeta se puede haber inspirado en el no temor a las cosa producidas por el hombre, que son siempre de orden perentorio, sino a la estética de la naturaleza que como sublime fenómeno nos impacta, ejemplo: el rayo de la tormenta que mirado directamente nos afecta la vista, y, la presión del viento batiendo objetos por doquier ej.: el desastre de MIANMAR.

    Vives de azules cielos y noches de hadas
    Mientras los pinceles construyen hermosura
    Dios dibuja tu inteligencia y figura
    y lo hombre te regalan mil miradas

    Moros, godos, fieles, ciervas en las cuevas
    Inocentes carpos, no las manos son clavadas
    las Marias no se inmutan por vejadas
    Si, musas que se cimbran de longevas

    Muy hermosa tu prolífica, y prolija narrativa, aun cuando, de una jerga sencilla, pulcra y penetrante, hasta alcanzar bien profundo, mas allá de lo sensorial, he allí vuestra virtud.

    chau

  2. gabriela dice:

    Querida Mora, creo que no eres la única que no sabe o piensas que no sabes dar un regalo, siempre he pensado que cada persona es única por eso siempre trato de ser muy clara que voy a regalar y a quién, debe ser especial, sólo pensado para esa persona, los libros son como nuestros grandes trofeos y cada cual tiene su historia, ¿has pensado por cuántas manos pasó un libro antes de que llegue a ti? Cuando tomo un libro entre mis manos, si es muy antiguo trato de sentir las vibraciones que emanan, las huellas que dejaron los otros lectores y trato de descubrir cómo son y qué les interesa. Me encantó todo lo leído, gracias.

  3. Elizabeth dice:

    Hola Morita
    Dulce frutilla, no te preocupes si no sabes regalar, finalmente las cosas materiales se acaban y sobre ellas perduran los recuerdos.

  4. M. XAVIER BORGES ACOSTA dice:

    PRECIOSA E INTERESANTE ES LA POESIA, QUE UNE A TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES DE LA FORMA MAS SUTIL. PALABRAS SABIAS QUE EXPRESAN NUESTROS SENTIMIENTOS MAS ALTOS Y ESCONDIDOS. OJALA TENGAMOS MAS DE ESTO. TU NOTA ME DEJO EN EL ALMA EL SABOR MAS DULCE QUE ÁCIDO DE TU NOMBRE, MORA. YO TAMBIEN QUIERO APRENDER A REGALARME A LOS SERES A QUIEN AMO.

  5. francisco dice:

    Como siempre agradable y refrescante tu comentario, de él me quedo con las noches de verano de antaño, cuando las luces de la ciudad no nos deslumbraban impidiéndonos ver el universo, en mi caso me es muy grato el recordar cuando siendo muy niño se reunían padres, tíos, abuelos, vecinos a la fresca de la noche y asombrado escuchaba historias pasadas mezcladas con comedillas del pueblo, al tiempo que esperaba impaciente la hora en que pasaba el “satélite artificial” que con la oscuridad de la noche de aquellos años 60 convertía el firmamento en un espectáculo que nos dejaba absortos, dando lugar al igual que tus comentarios a avivar la imaginación.

  6. Delia dice:

    Mora:
    Como siempre tus comentarios son fascinantes, después de volar por sobre todos estos temas, me quedé con tu anécdota del libro que después de una travesía desconocida volvió a tus manos. Ya sabemos que hay una intrínseca conexión entre todo lo que sucede, pero es, en casos como este, que esa conexión se hace patente y …quedamos casi paralizados por el descubrimiento.
    A mí me sucedió con un cantito en italiano que me enseñó una profesora en el secundario, se grabó en mi memoria y siempre lo cantaba. Al cabo de varios años mi abuela me escuchó cantarlo y conmovida me preguntó cómo lo conocía… era algo que los chicos cantaban en las calles de Italia cuando ese país estaba en guerra con Etiopía y la letra aludía a esa guerra y a sus protagonistas. Entre lágrimas mi abuela comenzó a contarme anécdotas de su niñez italiana…y fue una de los momentos más fuertes en mi relación con ella.
    Atraemos lo que necesitamos y por eso hay que estar alerta y con la mente abierta para apreciar cada momento y su significado, antes de calificar como bueno o malo lo que nos pasa… tratemos de intuir su mensaje.
    Delia.

  7. Mayra Méndez dice:

    Bueno, me gusta la poesía pero no estoy muy muy práctica en ella, pero de ahora en adelante, visitaré más a menudo esta página, pues, me gusta mucho la música romántica que al fin y el cabo sus letras son pura poesía.
    He escrito algunas canciones desde niña a lo largo de mi vida, pero sólo para mí y los mios, no para difundirlas, porque no se ha dado del caso, que al fin es poesía. Me parece muy interesante leer estas cosas aquí y me parece muy agradable, los visitaré luego, hasta pronto!!!

  8. LINA MARCELA GONZALEZ dice:

    Hola Mora, me gusta mucho tu forma de escribir, me encantó cómo describías las noches de poesía y me imagino a mí misma cuando tenga mi casa.
    No te preocupes ´por el regalo, pierde más quien no valora un libro.

  9. victor dice:

    Hola Mora, no se trata del simbolismo que tiene un regalo, se trata del porqué éste se convierte en un simulacro de aceptación. Lo leyó, lo hojeó o simplemente lo convirtió en una posibilidad de acercamiento y presencia social al obsequiarlo nuevamente.

    Es enigmático dar con la razón, tratar de resolver el problema no es tema que revista importancia, un regalo es un modo de identificarnos, en fin, demuestra la necesidad de socialización y sobre todo de comunicación que existe entre nosotros.

    Cuál es la relación entre una medida de presión y la escolopendra -animalito parecido al ciempies sin llegar a tantos, posee 21 pares de patas- no lo sé!

    Pero el hecho de estar aquí en plena comunicación es gratificante, y el sabor de la poesía china de Wu Kieng reconforta y halaga, en fin el sabor de la vida y las anécdotas formarán parte siempre de nuestra humanidad. Nos vemos, en la historia o acaso en un furtivo beso.

  10. Marilyn dice:

    Hola Mora;
    Me encanta tu forma de expresarte es imaginativa, sabes a veces la verdad se parece mucho a la falta de imaginación…
    Por eso llenarse en los poemas y la literatura es lo mejor!

  11. Roberto dice:

    Estimada Mora
    Con este que es el segundo escrito (tuyo) que devoro evoco en tu nombre algo que en una película viejita, recuerdo que fue con Henri Fonda (no recuerdo su compañera) ambos viejitos, que llevaron a su hija y su yerno a una cabaña de su propiedad al lado de un lago donde ella fue al bosque en busca de moras silvestres para elaborar un pastel, parece ser que la película se llamó “Los años dorados” del producto se obtuvo un delicioso pastel exquisito como hasta hoy han sido tus dos escritos que leo, incluso algo que nos traes “rosas y hortensias” también lo encontré por cierto muy delicioso en Maqroll el Gaviero, es tan agradable leerte que a veces me haces sentir que cuando intuyes oportuno darnos un dulcecito, al final nos lo ofreces de manera sublime y a veces algo lúdico, por lo que te pido que te conserves en la fina, rica y fabulosa forma de darnos tus letras, eres mi gran decidora.
    Soy de la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, adicto a las letras y adoro a quienes como tú nos obsequian con esos bocadillos tan deliciosos para nuestro amor y nuestra alma.
    Saludos afectuosos
    Roberto Andrade

  12. OSCAR BOLAÑOS dice:

    Mora… sencillamente espléndida, pocas veces he estado ante esa necesidad de decir, escribir como lo derramas.

    Oscar Bolaños

  13. alberto cortes dice:

    Ayer, jueves 8 de mayo, me preguntaba ¿por qué es el arte el que hace que la vida valga la pena? y hoy, viernes 9 de mayo, Mora Torres me ha dado una respuesta contundente. El poema “Tormenta” ha reconfortado mi espíritu y me ha puesto en otra dimensión. Y a propósito de regalos, lo que tú me has regalado Mora, es y será absolutamente inolvidable. Gracias.
    Alberto

  14. Osvaldo dice:

    El acertijo que planteas ha provocado que renueve el dolor de una novísima cicatriz del corazón. Casi curada (ya que este platónico órgano no sana jamás).
    Un bichito de “esos” engulló un décimo de mí. Y a veces por las noches, las más cálidas y húmedas, su ponzoña se renueva y me irrita.
    Es posible que la poesía de tu narración o las imágenes que se arriman al nombrar a Chagall, extrajeran de la cajita una canción: “Óleo de una mujer con sombrero”. Les paso el vínculo por si les interesa:
    http://www.cancioneros.com/nc.php?NM=1155
    Y un poema de Berna Wang: “El verano de la escolopendra”.
    http://lamiradaoblicua.bitako.com/index.php?a=busqueda&q=el+verano+de+la+escolopendra
    También su “Carta de amor” es espectacular.
    ———————————————————————————————————-
    El ajedrez que poseo tiene mucho valor por su connotación. Su tablero es muy grande, marrón y beige. Sus piezas de madera se notan maquinadas. Regalo de mis padres.
    Pero existe otro que habla, canta y estereotipa imágenes; y no es solo un juego de ajedrez. Si pudiera contarles….
    Su tablero está hecho en cartón con sus cuadros pintados a mano. Las piezas de plástico mordidas y golpeadas. De los años ´70.
    Está en manos de Bruno, un amiguísimo de esos que solo quedan atrás en los caminos materiales y que aún así están siempre con uno. En mi ciudad natal.
    Hace poco me enteré que todavía lo tiene. Aunque su valor sea de dos, vale mucho más que muchas otras cosas. (Y por eso me provoca el tácito realismo del poema de Borges.)
    Y ahora me ha dado deseos de jugarle un partidito a Bruno.
    Mano a mano con nosotros.
    Aunque me asusta un poco que explote este corazoncito por el reencuentro…
    ———————————————————————————————————-
    Tenemos algunas muchas puertas cerradas por soplos del tránsito del tiempo.
    Hay quienes diariamente o casi, nos descubren la llave y atrevidamente para nuestro placer la usan.
    Y así podemos rozar siempre alguna lágrima dulce que cae sobre la sonrisa de la vida.
    ¿Querrá decir esto que me estoy poniendo viejo? Me vienen ahora las palabras del niño al final en una vieja película (“La última nieve de primavera”).
    ¡Que bien se siente que nos permitas compartir un sitio que provoca tantos sentimientos!
    Gracias Mora por tu huella (haces que no me canse de decirlo). Y también a Uds.

  15. mariela dice:

    Hola, la verdad que fascinante leer tus escritos, me gustaría escribir tan bien como tú. Y en relación a no saber regalar, lo importante es que lo hagas con el corazón y siempre será un buen regalo .

  16. yanly dice:

    Mira, me pareció interesante, un libro encuentra a su propio lector y aquel libro te encontró a ti; me encanta leer, el libro es la ventana del mundo y la sal de la vida. Siempre he soñado que el día de mis cumpleaños me regalen un ejemplar, no ha pasado eso, yo me los voy regalando, a veces uno piensa que son muy caros pero no es cierto, qué triste que haya tan pocos lectores y aquellos que gastan su dinero en vicios no sean capaces de comprar un libro para leer, hagamos una cosa: invitemos a la gente a leer, a que sean lectores para que no se pierda la cultura. Es todo, me despido, espero nos podamos comunicar más adelante.

  17. manuel mena dice:

    Pero yo me quedé con la duda, ¿cómo consiguió el libro tu amiga?
    Esa descripción de la noche con poesías, solo en sueños; pero despierto.
    Me dio ánimos de escribir porque dices que ayudamos al blog, ojalá cada una de nuestras respuestas sea considerada por ti como una oración al cielo para que te bendiga con más y más amigos en el blog.

  18. O. dice:

    Hola, me gusta mucho la forma en que escribe, hace parecer que hay todo un mundo de libros, páginas y recuerdos entretejidos con su ser, su vida y a la vez me hace pensar todo el mundo de vivencias increíbles que me quedan por vivir, leer e imaginar; es una lectura ampliamente específica, complejamente estructurada y bien entendible, maravillosa. Me encanta :) saludos y felicitaciones!

  19. Mercedes Pinto dice:

    La verdad que he leído muy poco. Quizá la televisión, los quehaceres o las ganas de hacerlo. Pero esto que he leído me ha dejado perpleja.
    Lo he encontrado fascinante, meditabundo, metafórico etc.
    De verdad me encantó y no me arrepiento de haberme inscrito en este blog de Monografias.com
    Saludos Mercedes Pinto.

  20. Vania dice:

    Me agrada la literatura y sé que mucho de lo que mencionan en lo anterior es cierto: siempre hay una forma de expresarse para que todos te entiendan, para que aprecien tu trabajo. La verdad es que es muy difícil expresarse directamente, frente a frente, cara a cara, y, escribir lo hace más fácil.

  21. Alberto Mejía Vélez dice:

    Mi querida señora Mora. Leer cosas hermosas como las que Ud. tan bellamente escribe, le llenan a uno el alma, lo transportan a mundos y épocas ya vividas que le arrugan el corazón, es transportase uno en el tiempo al rincón paterno cuando el padre amoroso, nos leía con voz bonachona los cuentos para niños, como aquel de Tangaré el hijo de Tanané. Esté tranquila, me ha hecho un gran regalo.

  22. Irina Tatiana dice:

    …las expresiones del alma, del corazón, y no podemos obligarnos a ser y hacer lo
    que no se quiera, los sentimientos son para compartirlos porque son un regalo del corazón.

    Gracias

  23. Verónica dice:

    Mi querida amiga, no creo que te sea tan difícil regalar, ya que cada vez que escribes nos regalas a todos no sólo tus bellas palabras, sino que tus sentimientos, tus recuerdos, tu magia. En el día de hoy me encontraba muy triste y tú me regalaste una sonrisa que furtiva se posó en mis labios cuando recordé las tardes de verano en El Tabo (pequeño pueblo costero en la zona central de Chile) en donde pasé largas horas mirando las estrellas y escuchando a las abuelas.
    También lograste que yo misma obsequiara un poquito de poesía a alguien que para mí es especial pero está muy lejos, al menos a través de ti, le regalé un momento de belleza.
    Gracias amiga, espero seguir leyéndote a ti y a todos los que escriben aquí.
    Verónica

  24. socorro dice:

    Hola Mora!!
    Leo tus palabras y pienso que son cercanas. Como las de los amigos que escriben, a veces, cosas mas bellas o interesantes que otras, pero suenan siempre amigos. Me sucede algo con los libros, las novelas, que tengo que contarlo. Una vez que termino uno, necesito que alguien lo lea. No quiero que pare en mis estantes. Pero con la poesía es diferente. No la suelto. Tiene que estar cerca mío. Le regalé (y me regalé, no nos engañemos) a mi hija Diana un libro de dibujos y poesía llamado Itaca, es un tesoro. No lo suelto. Pero así también me pasa con algunas fotos, algunos discos. Supongo que será la documentación que da cuenta en los objetos de nuestro patrimonio espiritual.
    Un abrazo, querida Mora.

  25. Antonio Espinosa dice:

    Hola.
    Soy una persona que vive un tanto aprisa y poco se detiene a leer, en el último año esto ha sido aliviado Gracias a todos UDs. que hacen posible esta página, me han hecho sentir como halago más personal (no leo todos, aclaro) y siento como si estuvieran dirigidos por un gran amigo que conoce mis necesidades, es así como hablar de la poesía llena un espacio en mí y me permite ver más allá y conocer mucho más

    Espero continúen por este camino y tener la dicha de leer algo más.

  26. Carlos Parra Muñoz dice:

    Quiero expresarte mi admiración por todo lo que escribes y a quienes mencionas, también como tu poeta, chileno, escribes precioso, gracias a Dios tienes el talento para ello.

    Bueno, contarte que mis poemas los puedes ver en escribe ya, portal de poesía en internet y mi alias o seudónimo Parra1958, espero me visites y puedas opinar de mi humilde poesía, si pudiéramos llamarla así.

  27. Silvia Alicia dice:

    Querida Mora, delicioso tu relato. Me encantó el lenguaje a ratos etéreo y a ratos sutil. Silvia Alicia, desde Salta (Argentina)

  28. Trina Leé de Hidalgo dice:

    Sumergida en la tristeza por las sorpresas que nos depara la vida, encontré el blog de monografìas.com y empecé a reflexionar sobre la espiritualidad y la comunicación a distancia de la musa, la rima, la mente veloz, la transformaciòn que nos eleva y subyuga hacia nuestro propio mundo: el de la redacción literaria, la poesía, para transformar las cosas más sencillas en una lectura incitante, motivadora, atractiva, placentera, que ojalá todos pudieran disfrutar como nosotras, sintiendo que es una necesidad, aunque a veces, no escribimos todo, dejamos escapar muchas ideas, por eso, expresé una vez:
    Mi verso silencioso escapa,
    como una débil luz
    que la noche mortecina opaca.
    Pero es el verso mío producto nato,
    es mi alma que en la rima se retrata.
    Es un verso libre que surge humildemente,
    como en el claro arroyo, la corriente!

    Mora, gracias infinitas por tu inspiración, por traerme otra vez hacia este espacio con esa facilidad expresiva que te caracteriza.

    Mora en tu mente la rima
    y el verso que no demora
    pues la musa se empecina
    en adornarte las horas.

    Desde El Salado Alto, Ejido Estado Mérida, Venezuela.

  29. Ximena dice:

    Hola… sobre tu pregunta del milibar… es una unidad de medida de la presión atmosférica.
    La presión atmosférica a nivel del mar (0 metro de altitud) es de 1013 milibares o hectopascales, o una atmósfera de presión.

    Listo. Por eso se llama los milibares de la tormenta. La presión de una tormenta acasp?

    Saludos

  30. Lidia Almeyra dice:

    Es el primer artículo que recibo y tengo la posibilidad de leer. Me parece muy interesante.

  31. epsilon dice:

    Hola Mora… gratamente sorprendido y expectante…
    Una maravillosa puerta. Casi como la puerta que recuerdo en el Lobo Estepario. Intentaré volver. Un placer. Hasta la vista

  32. Hyllel dice:

    MORA

    AHORA QUE YA TE CONOZCO VOY A SEGUIR TU TRAYECTORIA, ME PARECE MUY INTERESANTE LO QUE ESCRIBES, ES MUY FRESCO Y NATURAL Y ME ENCANTA Y TRATARE DE APRENDER DE TI TODO LO QUE PUEDA, PARA VER SI ALGUN DIA PUEDO LLEGAR A ESCRIBIR UN LIBRO O ALGO Y QUE COMO AIME CESAIRE ALGUIEN LEA ALGO MIO Y ME RECUERDEN, ES UNA DE LAS COSAS QUE MAS ANHELO EN EL MUNDO.

    MIS SALUDOS Y RESPETO POR SIEMPRE.
    TU ADMIRADOR LITERARIO.

  33. YSKRA dice:

    Querida Mora: …me impactó mucho tu poema por ser hoy un día tan especial (DÍA DE LAS MADRES); sobre todo la parte relacionada con la cultura china, cito: “…bebo e invito a beber a la luna, con ella y con mi sombra seremos tres”; eso me da la razón del porqué nunca estamos solos, siempre y toda la vida estamos acompañados pero no queremos ver ni sentir lo hermoso que nos da la creación.
    Me encanta la poesía, de hecho tengo un amigo y colega poeta a quien lo agregaremos en tu lista. Quisiera saber más de por qué el título de Escolopendra… será porque llega muy rápido por las vías correctas de comunicación?
    Hasta una próxima ocasión,
    Desde Puerto Spíritu-Venezuela
    YSKRA

  34. alexander dice:

    Hola, primeramente felicitarlos por su gran inteligencia y al mismo tiempo saludarlos; la poesía es lo más hermoso que existe para el hombre, sus versos, de cualquier poema, son los que nos hacen buenos recuerdos a todos nosotros que somos los seres humanos. Me despido y saludo a todo su directorio.

  35. noe dice:

    Gracias por hacer al lector adentrarse en los mundos de la imaginación y poder contemplar lo hermosa que es todavía la vida, hace muchos años tuve la inspiración de escribir muchos poemas sólo que al terminar con una persona dejé de hacerlo… espero que algún día vuelva a escribir poemas y pensamientos como lo hacía hace mucho tiempo. Felicidades en tus notas, están muy interesantes y gracias por recordar que la vida es hermosa a través de la poesía.

  36. jOE Claudio Marcelo Villarroel Mariani dice:

    Joise: Es verdad, los milibares se usaban para medir la presión atmosférica pero se han reemplazado por hectopascales por una cuestión de practicidad y de reducción de dígitos. Pero NO se usa para medir presión de neumáticos Joise, puesto que tendrías que lidiar con cuatro dígitos enteros y tres dígitos decimales minimamente, así que para eso se usan las libras (psi) como patrón de medida.
    Mora: El bajón mayor es que un regalo dado no haya sido guardado bajo siete llaves… Los regalos no se venden ni se regalan. Que vuelvan a uno debería ser señal de que fue robado u olvidado en un bondi… Romántico pirata ladrón de libros / Un libro olvidado es un banco de tristeza… Cuidado con encallar…

  37. Mario Roberto dice:

    Estimada Mora,
    no es extraño que tantas personas estemos conectados con tu “magia”, decir por ejemplo que te amo desde siempre, o por lo menos desde que te apareciste en nuestras vidas tampoco es extraño. Sigo tus escritos casi religiosamente, tienen ese “que se yo” que me conectan con mil noches vividas en distintas ciudades del mundo, donde encontré trozos de mi historia, y aunque lejos de mi ciudad natal siempre en la mochila estuvo aquella alegría por vivir, de aquellas nostalgias que la tarde evoca. Tu anecdota sin duda te hace dueña del invaluable poder que posee nuestro gesto al regalar una parte de nosotros, porque los libros eso son, pertenecen a nuestras más íntimas vivencias, y llevan con ellos nuestra propia riqueza. Gracias por existir, aunque suene cursi, tu prosa es exquisita ya anhelo la que viene, hablamos.
    Ah!… por cierto leo también los comentarios de los demás

  38. Aris dice:

    El título “Escolopendra, escolopendra”, debió ser elegido al pensar en los diversos tópicos tocados en el editorial de turno. Una Escolopendra (mejor conocido como el ciempiés) tiene varios pares de patas. Creo que la Escolopendra de hoy tuvo 4 pares de patas. :-)

  39. alejandro silva dice:

    En ese fragmento se nota la melancolía hacia la destrucción del mundo por los países más industrializados y cómo la globalización acaba con los pequeños países y paisajes sin importarles la tormenta de lágrimas que provocan. Te felicito porque es muy commovedor,
    milibar es una medida de presión atmosférica que es igual a 1000 dynas por cm cuadrado

  40. Nelson Riveros dice:

    Estimada Señora,

    Es un gusto leer sus artículos, la verdad alimentan el alma y me hacen viajar a lugares que no conozco pero espero conocer…. algún día. Soy ingeniero y no tengo el don de la escritura incluso tengo mala ortografía, pero me devoro sus relatos.
    La palabra milibar tiene que ver con medida de presión y en el caso de su relato se refiere a la lectura de los barómetros que indican la presión atmosférica se puede asociar a la proximidad de una tormenta.

    Puerto Ordaz, Venezuela.

  41. Ylba Maria dice:

    Me encanta la manera tan sencilla y tan dulce de tus escritos. Tengo que confesarte que a mis 79 años,ahora es cuando comienzo a leer poesía, semanalmente disfruto tus poesías y anécdotas, hoy me has transportado a mi niñez, en las noches frías de la montaña, cuando mamá después de la cena se sentaba en la entrada de mi casa, y nos relataba, algunas veces anécdotas de su vida, otras veces nos leía poesías, pero otras nos contaba cosas de espíritus que nos producían un terror grande, miedo que aprovechábamos para hundir nuestras cabecitas en su protector y dulce regazo. Dices que no sabes regalar, y esos regalos con que todas las semanas nos obsequias, que nos transportan en el tiempo y el lugar? Cuando regalamos enviamos nuestro afecto, y si algún día vuelve a nosotros, como en tu caso, ese afecto viene sobrevaluado.
    Gracias por tus escritos, y recuerda la promesa, escribir sobre la tercera edad, La Vejez. Un cariñoso abrazo.

  42. Mildred dice:

    Hermosos y espléndidos tus escritos, como siempre!!!! Estoy verdaderamente encantada con ellos. He tenido la fortuna de acertar casi siempre con los regalos que he dado! dentro de mis amigos no hay quien se desprenda de uno de sus libros; de hecho son muy mezquinos ni siquiera los prestan!!!!! Todos comparten la opinión de PRIETO!!!!!!!!!
    Hasta el próximo JUEVES……!!!!!!!!

  43. adan dice:

    Me encantaron sus escritos….

    Bueno, sigan escribiendo tan lindo como lo han

    hecho hasta ahorita…….

    xausss

  44. hector ariasp dice:

    Interesante y bucólico, eran otros tiempos, en el cual había tiempo y no se conocía ni coca ni morfina como dice el tango y a la luz de un bombilla en las noches hablábamos con Dostoiesvky, a través de Crimen y castigo o con Novakok y Lolita, en fin, eran otros tiempos, ok.

  45. joise dice:

    Gracias Joe Claudio, pero, lo que se quiso explicar es: que es un bar, y, sus posibles aplicaciones, no un milibar como medida de presión de neumáticos, 1 bar son 14.5 psi. igualmente 29 psi son 2 bares, Qué pena, pero, la explicación fue que al dividir la variable de presión en milésimas, se obtiene la posibilidad de medir en milibares = Variable de presión. Espero que con esto se haya captado mejor la respuesta.

  46. Osvaldo dice:

    Aportando a las definiciones técnicas, Wikipedia dice “El ojo de una tormenta es la región de mayor calma atmosférica” y “La presión barométrica más baja de un ciclón, ocurre en el ojo”.
    La interpretación del autor sería la calma previa a la tormenta. Nos dice:
    “Seamos valientes, el riesgo está, la tentación está, más disfrutemos la calma previa. Y sigamos valientes ante el inevitable desenlace posterior del furor y del dolor.”
    Sobre escolopendra podemos encontrar de todo. Se trata de un animal nocturno, solitario, territorial, carnívoro, venenoso entre otros atributos.
    Pero debemos seguir la huella de Mora, quien trata de trasladar con su estilo uno de esos atributos: “nocturno”, y con el nos teje la mejor poesía.
    Provocando así el vuelo de sus mariposas, que libando aprovechan su más larga posible semana de vida.
    Y para ayudar a estos sitios que de tanto nos sirve, además de participar, podemos hacer clic derecho en trackback (al pié del post), clic en “copiar acceso directo” y pegarlo en algún mensaje o blog. Esto crea un “enlace”, y de esta forma también se mide y beneficia la “utilidad” de un sitio.
    Besos a todos y en especial a nuestra mentora.

  47. Osvaldo dice:

    Me olvidaba…
    Me sumo al brindis!!
    Hace poco me emocioné mucho con una película llamada “Un buen año” con Russell Crowe. Se las recomiendo. Tiene que ver con vinos y quienes lo fabrican.

  48. María Celeste Cécere dice:

    Querida Mora: me tomo el atrevimiento de llamarte querida, porque con vos me ocurre lo que con tantos otros autores leídos: la empatía que se produce al encontrar un punto común en el pensamiento, el descubrir como el otro expresa la verdad intuida… Mora: sos un sol.
    Me encantó este escrito tuyo, como casi todos los que escribes… también me devolvió a los años de mi infancia a finales de la década del ‘60 y principios del ‘70, cuando en las tardes de invierno muy frías para “salir a jugar afuera” (leáse el patio gigante con frutales y flores de la casa de mi abuela), mi madre y mi tía (hermanas ellas) tomaban mate y recitaban de memoria poesía para educación y placer de nuestros oídos infantiles. Así comencé a escuchar… y luego leer, la gloriosa generación del ‘80: Machado, Lorca, Darío, Herrera y Reissig… Hernández. De ahí a la poesía universal… un paso… de ahí a la gran literatura… otro. Leer y escribir es un placer… casi un vicio… te diría.
    Me encantó también tu jueguito… y empeñosamente he tratado de interpretarlo. Hasta ahora llegue a entender que “Escolopendra, escolopendra”, es un poema de Aimé Cesaire… no soy experta en este tipo de poesía… más bien me cuesta… Lo leo y lo releo… tal vez con un poco de perseverancia interprete el juego.
    Si lo logro… te contaré. Un gran abrazo

  49. Laura López dice:

    Al leer la palabra Escolopendra me acordé de Julio Cortázar; estuve varios días sin poder saber dónde la había leído y claro, él la escribió en varias ocasiones, en este momento no puedo recordar nombres ni carátulas.
    En fin, bonito lo que escribes, yo por mi parte, no sé hacer regalos; piensa que es pura pereza mental o todo pierde su valor cuando me acerco; no lo sé.

  50. kpto20 dice:

    Qué ricura de lectura, es la primera vez y espero con ansia me siga llegando, hermoso español! enriquece el espíritu! gracias

  51. Roel Escobar dice:

    Pues yo no sé tanto de poesía ni de historia pero sí sé que las palabras escritas perduran mucho y si se leen con el corazón más.

  52. Stella Maris dice:

    No sé de poesía, ni tampoco conozco mucho de vinos. Sí aprendí algo en la vida: disfrutar de todo aquello que enaltezca el alma. Gracias por tus escritos

  53. Stella Maris dice:

    Continuemos en pos de amor paz e igualdad

  54. anatorotonese dice:

    Mora, su relato me hizo pensar en una de mis hijas a quienes sus sobrinos naturales y adoptivos la apodaron “tía maña” y que también es maestra y sus alumnos del primer ciclo la llaman “seño dulce” y ya de niña todos decían “¡qué niña tan dulce!” y me emocionó saber que hay seres así, y que serán recordados a través del tiempo por estos pequeños de hoy, hombres y mujeres de mañana, y que esta pequeña gota de miel que destilan, les ayudará a saber que existe miel en la vida aun entre tanta hiel, como existen rosas entre tantas espinas
    Continúe transmitiendo con su escritura cosas que marquen nuestras vidas y nos enseñen que hay vidas en nuestro entorno, que no son noticia pero son real, éxito. Ana

  55. neida dice:

    Primero que todo quisiera felicitar a Mora Torres por su espacio y porque en verdad me parece maravillosa su labor al hacer llegar a las personas tan bellas palabras que llegan al alma…

  56. MARIA B. dice:

    Mora:
    hermoso su escrito!!!!
    cada vez me empapan más de dulces palabras.

    No te preocupes si no tienes el arte de escoger regalos, tu esencia es la que permanecerá pase lo que pase.

  57. tinita dice:

    Hola Morita, como le podria decir a mi hija, me fascina poder leer toda esa madeja de expresiones, con un toque de sentimientos.
    Porque a través de tus escritos me transporta a una puerta que se había cerrado, y es poder escribir las notas de la canción que hay en mi corazón, que por muchos años solo piensa en lo mínimo de su existencia, y no doy lugar a lo máximo de la creación, nuestras vidas.
    Podrías hablar sobre las Poesías del famoso Poeta de mi amada Centro América, El gran Señor Don Rubén Darío, poeta Nicaragüense.
    Te agradecería mucho.

    argemtoma

  58. zuly dice:

    Hola Mora, me encantan las poesías y tu artículo me pareció maravilloso, a veces no es lo que regalamos lo que hace feliz a los demás pero sabemos que tuvimos las mejores intenciones del mundo al hacerlo. Lo que me pareció más fascinante aún fue la combinación de la poesía antigua con pensamiento de la nueva generación, espero que me lleguen muchas cosas hermosas de tu parte así como tu artículo de las escolopendras. Muchas gracias!!!

  59. césar dice:

    Mora:

    Un sabor a sabiduría se disfruta en todo tu texto.
    Quedo con la no respondida adivinanza: ¿hablas de la “lengua cerval” o del animalito?
    De cualquier modo, interesantes tus palabras.

    César

  60. fridabrel dice:

    Querida Mora:

    Si es cierto que el Universo entero conspira para darte lo que de verdad ansías, espero que el Universo (y tú) me ayudéis a despejar la incógnita que, desde tu artículo, me obsesiona: Tsa Chen Chi. Soy incapaz de encontrar referencia alguna de este poeta, salvo la mención que haces en tu artículo “Escolopendra, escolopendra….”. ¿Puedes darme más información? La imagen de una marea llevando sus lágrimas hacia ella, en la otra orilla, no para de insinuarse, y reclama devolverle al poeta el honor de conocerlo mejor, de anular su anonimato. ¿Lo harás? Gracias mil.

  61. rosaelen dice:

    Estimada Mora
    Esta es la primera vez que te leo. Excepcionales tus textos a través de monografias.com.; quisiera pedirte que me orientes de como poder o empezar a escribir un libro, que es una ansiedad que tengo hace mucho tiempo y que tiene que ver con una experiencia personal y que además me gustaría poder escribirlo (está basado en hechos reales que me sucedieron que dejaron profundas huellas en mí) pero que además quisiera de ser posible algun día que sirva de alerta para muchas mujeres y quizás otras personas que se encuentran enredadas en una maraña de hechos que no sabes cómo resolver y que sé por lo vivido que pueden estar afectando a muchos otros y por la condicion de su estado siempre permanecen impunes. Entenderás que es muy complicado, pero quisiera que ese texto mío pudiera servir de alerta, por hechos que no somos capaces de expresar a la sociedad por temor al descrédito. Sólo quisiera ser una pequeña luz que encienda muchas preguntas, en una sociedad tan hipócrita y que cada día se despoja de valores fundamentales y vas cayendo en ese letargo que te ofrece el dejar pasar las cosas que te suceden cada día. Desde ya muchas gracias Mora, si puedes orientrame. Te diré que escribo mucho, pero todo lo guardo en mi máquina y allí queda, sin darme una oportunidad de ofrecerlo a alguien que me diga si está bien o mal. Mis mejores saludos.

  62. Rosario Delgado Viteri dice:

    Mora:
    Disfruté de su texto, hace uso de un vocabulario muy amplio, sin embargo aunque es hermoso, en cierta parte sentí -que hay un poco de rebuscamiento en las expresiones emitidas, no era la emoción la que guiaba su mano sino más bien el crear un texto que atraiga al lector.
    Sinceramente.

  63. Julio dice:

    Hola,
    Al leer tu página, me he transportado a mis años de niñez, donde bajo la sombra de un parrón, el aroma de las chirimoyas madurando y las violetas jugando con el agua de las acequias se confundían con la voz de mi madre acompañada por una guitarra desafinada.

    Me encanta la poesía y a veces me creo un poeta, pero soy un poeta “mínimo”, así y todo trato de describir la realidad con algún acento poético.

    http://diaguitajbm.blogspot.com

  64. J. B. C. dice:

    Mi querida señora:
    Al leer su anécdota sobre el “libro” que regresó a sus manos, no pude evitar traer a la mente dos enfoques de la creación de las almas, y una experiencia que tuve hace años. El primer enfoque es desde el punto de vista del cristianismo, llamado en la Biblia como la “Parábola del Dinero” (Mateo 25: 14-30), en donde comparan al reino de los cielos con un hombre que, antes de “viajar” llamó a sus “criados” para dejarlos a cargo de sus “negocios”. A cada uno les dio una “diferente cantidad de dinero” de acuerdo a sus “capacidades”. A uno le entregó 5 mil monedas, a otro 2 mil monedas y a otro mil monedas. Cuando “regresó”, el que había recibido 5 mil, le entregó otras 5 mil monedas más (dones espirituales) que había “ganado”; lo mismo sucedió con el que recibió 2 mil monedas, duplicándolas; pero el que había recibido mil monedas, las entregó tal y como las había recibido sin incrementar el “capital”, debido al “miedo” a sus amo. A los dos primeros los enalteció, dándoles más, pero al tercero lo “recriminó” por “malo y holgazán” y lo arrojó fuera de sus vista, a la “oscuridad”. El otro enfoque es desde el punto de vista del hinduismo, particularmente del Saivismo, cuyos preceptos dicen que el “alma” surge del “Gran Océano de Luz” (Dios) para encarnarse por primera vez. Lleva consigo tres “ataduras” (maya=forma, anava=individualidad, ingnorancia… y karma=hecho, acción, ley de causa y efecto ), las cuales evitan que el alma conozca su verdadera naturaleza divina, y tengan que esforzarse en esta vida para alcanzar este conocimiento Divino; llevan además, en la “esencia del alma” una parte del “Gran Océano de Luz”, llevan la Energía Divina oculta en el interior de su alma, el “sello de la casa”. Estos “dones” o “monedas” debe el individuo trabajarlos durante su estancia en este plano de vida y a través de las “experiencias” sabiamente aprovechadas, trascenderlas ataduras para poder incrementar los “dones” recibidos (la luz refulgente del su “cuerpo del alma”). De esta forma, al regresar a su lugar de origen, podrá fundirse de nuevo y para siempre con Dios Siva. Ellos dicen, “como una copa de agua que se vacía en el océano para no ser encontrada jamás”. Así su “libro”, salió de sus manos con ciertos arreglos, pasó por varias manos (varias vidas) donde de alguna forma nutrió y benefició a otras personas, fue mejorado y finalmente regresó de donde había salido. La vida de una persona es un libro abierto, un volumen más que llenar en cada vida. Nuestras experiencias nutren ese libro. Aprovecharé la ocasión para describir y comentar un “sueño” que tuve la noche del 11 de julio de 1987. Lo pongo entre comillas porque todos sabemos que guardan ciertos mensajes, y más que simples sueños deberían ser considerados como una forma de comunicación entre planos diferentes. Lo escribí tal y como me sucedió, así que lo describiré directo de mi diario, por lo que espero disculpen la redacción.
    “En un lugar que no me fue del todo conocido (x) estábamos mi hijo Arthurín y yo frente a un hombre de tez güera, pelo tipo canoso, pero no lo era de viejo, tenía entre unos 30-35 años, la piel de su cara era muy lisa y tenía un aspecto muy culto, sencillo y bondadoso. Este hombre me decía algunas cosas que yo “no recuerdo”; después salimos de ahí (era un lugar tipo escuela), que por cierto estaba muy retirado del centro de ese pueblo, como entre una colonia. Salimos de ahí y nos fuimos al centro, yo llevaba de la mano a mi hijo y caminábamos, cuando al tratar de entrar en una casa “una persona” que en realidad no recuerdo si era viejo, joven o niño, me agarra y me dice que él me presta una “revista” para leer, yo accedí y nos sentámos cerca de ahí, mi hijo a un lado de mi (izquierda) y el señor “ese” enseguida de él. Me impresionó y disgustó ver que la revista no tenía “pastas” por atrás ni por delante ni tampoco tenía principio ni fin (como que le habían arrancado las hojas), sin embargo, empecé a ver esa revista que no recuerdo de que se trataba, pero conforme iban pasando los minutos, para mi eran como si pasaran “años”, pues mi hijo crecía ante mi asombro y por decirlo así, a cada vuelta de las hojas que yo daba, él crecía otro tanto, cosa que me alarmó, pero yo seguía viendo la revista. El hombre que estaba sentado con nosotros, como que se reía de lo que estaba sucediendo. Donde estábamos sentados había enfrente una especie de espejo que era donde yo observaba que a mi lado mi hijo crecía y yo envejecía (mi hijo al crecer se volvía más “desobediente”, y yo, al estar ahí leyendo, pensaba que estaba actuando “mal”). Así estuvimos hasta que me levanté casi enfadado, agarré de la mano a mi hijo y nos fuimos caminando, y continuábamos él creciendo y yo envejeciendo, y a mi me daba miedo ver eso, pues pensaba que mi hijo se rebelaría contra mi y apresuramos el paso por entre esa colonia para llegar a esa escuela donde veríamos otra vez (en el 2o piso) aquella persona que hace muchos años visitamos los dos juntos, solo que ahora estábamos, yo envejecido y mi hijo como de unos 18-20 años, más o menos. Nuestra sorpresa fue mayúscula al ver que ese señor mantenía la misma figura de antes, era idéntico, nada había cambiado en él, absolutamente nada, era igualito que antes, y su nombre estaba escrito con letras rojas en un espacio blanco luminoso. Nos acercamos y nos vio, yo creo que al momento nos reconoció porque luego dijo “siéntense ahí y esperen”. Y ahí fue donde se me fue la imagen de ese sueño o revelación.” En este caso mi hijo tenía dos años, dos días de nacido a la fecha de este mensaje.”
    Esta experiencia me dejó en claro que los seres humanos somos como libros en blanco que Dios nos entrega antes de venir a este mundo. De nosotros depende que es lo que escribimos en ese libro de la vida. Estamos enmarcados de tal forma en esta vida, que queramos o no, a cada instante nuestra “tinta” impregna ese libro de experiencias.
    Su anécdota, ha resucitado del catálogo de mi pasado esta experiencia. He vuelto a mirar hacia atrás las páginas de mi libro para fortalecer el enfoque de la conciencia en este trayecto de vida. Gracias Estimada señora. Que tenga un excelente día

  65. maria dice:

    Divino, me encantó, Mora, escribes divino, no sé nada de poesía pero esto me gustó, seguiré visitando esta página para aprender, ser poeta debe ser bello, sacar en palabras que rimen lo que tu alma siente me encantaría, feliz día

  66. José Porfirio Vivanco Hermoza dice:

    Hola Nora: momento especial para dirigirme, sólo para felicitarte por las publicaciones que, frecuentemente lo haces. Para mi, estos mensajes y las respuestas y/o comentarios de otros lectores, constituyen un bálsamo de riqueza intelectual, me placen, la verdad. Me encantan la literatura y la poesía, me dan ttranquilidad y sosiego; por este regalo, muchas gracias. Esta vez primera, quería comentarte lo que, cuando era adolescente me sucedió: cierto día, hace más de 45 años, me rebelé contra la autoridad de mi padre y, la verdad es que yo esperaba un fuetazo; pero, la respuesta fue otra, simplemente me dijo: “aprenderás a ser hijo, cuando seas padre”. Ahora a mis 61 años, recién puedo darle la razón, efectivamente, se aprende cuando se tiene hijos mayores que, normalmente te cuestionan.

  67. daniel dice:

    cabe recalcar que son unas magnificas anegdotas para la juventud de hoy en dia, para que sepa emprenderse para el futuro que el acontecera, y que sera cada ves mas fuerte en medida que la conpetencia sea mas avanzada, son buenos paradigmas los que poden en sus frases. me agrado.

  68. Venus dice:

    Mora:
    A pesar de decir que no sabes regalar, nos regalas a todos parte de tu esencia en cada escrito. ¿ Felicitaciones por este maravilloso y relajante espacio lleno de calidez, sencillez y juventud! dios te bendiga!!!!

  69. flor marina dice:

    Hola mora lo importante es la poesia no te preocupes que el regalo es más valioso para ti.


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