Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Cartas Muertas

¡Cuánto se esperaba una carta!

Y qué alegría daba recibirla, releerla y guardarla en la caja de madera donde empezaba a convivir con muchas como ella.

A los amantes parecía dibujársele el perfil del remitente al fondo del papel.

Los amigos se contaban aventuras, disparates, travesuras, hacían trabalenguas en sus cartas.

También estaban las cartas tristes, las chismosas, las malas noticias y los anónimos.

Y aun estos últimos tenían cierto encanto “humano”. Se olía, se percibía a su redactor.

Una cortesía

En la actualidad escribir a mano una carta es tan raro que se ha tornado un acto exquisito, como un ramo de rosas para la novia, o bombones, o un libro de poesía.

Porque las cartas no sólo eran lo escrito: eran el papel, el sobre, los sellos del correo, el lacre, las estampillas.

Cartas antiguas ahora se ven ennoblecidas porque se han vuelto de ese notable color amarillento indicador de tiempos bellos: las estampillas lucen admirables en este marco.

Por si quedan aún filatelistas

Para esa interesante y casi extinta especie, puedo recomendar “Las clasificaciones de los sellos“, un trabajo bastante completo enviado por Carlos González, y “La palabra escrita y la filatelia“, de Jorge Eduardo Padula Perkins

Cómo escribir hoy una carta. Y dos cartas de ayer

La monografía que a mi modo de ver será de ayuda en este caso está más dirigida a la escritura de cartas comerciales u oficiales, aunque también puede dar una idea para organizar una escritura personal.
Su nombre es “Correspondencia” y nos la envió José Avilez.

Hay unas cartas de “ayer” en nuestro sitio. En el trabajo enviado por la periodista Ana María Rouco, “Inmigración a la Argentina: cartas” se encuentran perlas como ésta: “Aquí, del más rico al más pobre, todos viven de carne, pan y minestra, y los días de fiesta todos beben alegremente y hasta el más pobre tiene cincuenta liras en el bolsillo. Nadie se descubre delante de los ricos y se puede hablar con cualquiera”, de Girolamo Bonesso.

Y una particular y graciosa exclamación de un suizo llamado Luis Mettan: “¡Queridos hermanos, en esta carta os digo que si tenéis el coraje de venir, traed vuestra batería de cocina, panera, vajilla, tinajas, mantequera para fabricar manteca, dos pecheras de caballo, un buen carro… rastrillos de madera, garlopas y sierras a una y dos manos… toda clase de semillas para jardín, y de flores… y toda clase de semillas de árboles frutales”.

El escribiente

Un día leí el cuento “Bartleby, el escribiente”, de Herman Melville, y todas las cartas se envolvieron en melancolía.

El personaje se destruía, se desmayaba entre los ojos que leían y las letras dibujadas en la página, y en el final uno comprendía por qué. El narrador termina exclamando: “¡Cartas muertas!, ¿no se parece a hombres muertos? Conciban un hombre por naturaleza y por desdicha propenso a una pálida desesperanza. ¿Qué ejercicio puede aumentar esa desesperanza como el de manejar continuamente esas cartas muertas y clasificarlas para las llamas? (…) A veces el pálido funcionario saca de los dobleces del papel un anillo -el dedo al que iba destinado tal vez ya se corrompe en la tumba (…) Con mensajes de vida, estas cartas se apresuran a la muerte. ¡Oh, Bartleby! ¡Oh humanidad!” (pueden leer este cuento de Melville en traducción de Borges aquí).

Pero los ojos empezaron a brillar de nuevo cuando empecé a leer novelas escritas en forma de cartas. La primera fue “Boquitas pintadas” de Manuel Puig (”Manuel Puig“,de Cintia Musina).

La segunda, Las relaciones peligrosas. Redactada en 1780 por Choderlos de Laclos, un militar jacobino cuya única obra literaria fue ésta, no parece lectura para una adolescente: el autor habrá sido militar, habrá escrito sólo una vez en la vida, pero era un talento que pintaba la sordidez, las intrigas, la frivolidad, el materialismo del siglo XVIII como tal vez nadie lo haya hecho jamás, y por medio de cartas cruzadas entre nobles. Les recomiendo que concurran a Relaciones Peligrosas para informarse sobre el tema.

Van Gogh me hizo entrar por una rendija de su pobrísima habitación y conseguí leer las cartas que le escribió a su hermano Theo.

Una mujer llamada Mariquita Sánchez de Thompson, a quien yo sólo asociaba con la escuela primaria y con aburridas “fiestas patrias”, me mostró en una antología su epistolario. Vi su corazón, sus rencores, su inteligencia.

El duro Sarmiento me hizo llorar con una carta de amor de la cual ya no recuerdo a cuál de sus amores estaba dirigida.

Un día, yo misma escribí una carta a mi poeta más admirada. Y me la respondió. Decía: “¿Cuándo vienes a visitarme”, etc.

Y visité, conocí y admiré aun más la vida y obra de Olga Orozco (ver “Literatura argentina: entrevistas” y “Romanticismo, literatura romance“).

Creo que fue ella la que finalmente me enseñó que una carta tiene el poder de cambiar a la persona que la recibe y hacer de su oscuridad “otro sol” (”La oscuridad es otro sol” es uno de los pocos libros de narraciones que escribió Olga).

Me empecé a interesar en cartas privadas de reyes y escritores, y leí desde las que le mandó Napoleón a Josefina cuando realizaba sus conquistas territoriales hasta las profundas reflexiones estéticas que hace para sus amigos Pier Paolo Pasolini.

También encontré “ensayos-cartas”, como la iluminada Carta sobre los ciegos para uso de los que ven, de Diderot, donde aprendí a mirar mejor todo lo que antes no veía.

Y finalmente di con una mina de oro puro: Cyrano de Bergerac , que era, para citar la gracia de Quevedo, “un hombre a una nariz pegado”, pero era mucho más que una nariz, y más que un escritor de cartas: un valiente militar filósofo, que cambiaba a menudo de armas, entre el sable manchado de sangre y la pluma de ganso mojándose en la tinta.

Tan feo era por aquello de la nariz -seguramente hoy sería un bello ejemplar de hombre, porque los gustos de las mujeres y las modas cambian- que debió contentarse con escribirles las cartas de amor a los demás, y enamorar muchachas a plumazos. Y siendo poeta, dramaturgo, alquimista, nos dejó además una Historia cómica de los imperios de la Luna.

Él, que confesó y repitió mil veces: “Esta carta de amor que yo mismo he escrito y reescrito cien veces, hasta quedar colgando mi alma al lado del papel… Este pliego es mi voz, esta tinta mi sangre, esta carta soy yo”.

Mora Torres

Editorial

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Comentarios

20 respuestas a “Cartas Muertas”
  1. ROSA ESTER FUENZALIDA dice:

    Estoy completamente de acuerdo, con lo hermoso que era (es), escribir una carta de puño y letra, y que la reciba un ser querido, a mi me gusta recibir cartas asi, y solo recibo de mi viejita, ya que ella no entró al sistema de la computadora, ni al celular.- A ella le gusta recibir mis cartas y la de mis hermanos que estamos lejos de casa, y lejos del país de origen.-La vida nos ha llevado a vivir apresurados, la sociedad te insta a correr, a ser las cosas mecanicamente.-
    Yo aún disfruto de ir al correo, charlas con el empleado de la ventanilla, hacer una broma, y salir un poco de la frialdad del sistema computarizado.
    Cuando escribís a puño, expresas los sentimientos, eso lo notas en la letra, es mas cordil,es calido, vale tomarse unos minutos y hacer unas lineas a esos seres queridos, que no tienen, o que no quieren entrar a este sistema, (los envidio), yo por mi trabajo me ví obligada, pero tengo una caja grande grande, donde estan muchas cartas guardadas y se las leo a mis hijas.-
    Me gustó el tema, y quiera Dios sigan escribiendo artículos tan buenos.-
    Les quedo agradecida y les deseo felicidad, salud y amistad.-

  2. ibrahim dice:

    hola amiga, hace como un mes arreglaba mis archivos, y me encontre con una carta de amor que me habia escrito mi esposa hace 5 años, cuando eramos novios. me impacto tanto y me lleno de mucha alegria el haberla encontrado. pero tambien me inundo una gran tristeza. porque sabia que quien me la escribio no lo volveria hacer. mi esposa fallecio de cancer hace 1 año. ESCRIBAN CARTAS,PENSAMIENTOS, todo lo que se venga a la mente que eso queda y es material invaluable. esa carta la guardo para mi hijo.

  3. Ángel dice:

    En 1954 recibí la invitación de una de mis primas para acompañarla en la celebración de sus 15 años. Residía en una hermosa ciudad al sur de México y acudimos mi hermano mayor y yo a celebrar con ella. Fue una fiesta memorable con la presencia de mucha gente y como estuvimos varios días en la población, tuve la oportunidad de tratar entre otras a una jovencita de parecida edad. No es probable que estuviéramos enamorados, pero acordamos escribirnos y en cuanto regresé a la ciudad de México, me ocupé en llenar un pliego de los lugares comunes que corresponderían a un verdadero enamorado y en pocos días recibí respuesta. Su misiva estaba llena de sentido común y rechazaba mis encendidos conceptos, pero a pesar de su razonable postura y mi apasionada mentira, intercambiamos muchas cartas y cuando volvimos a vernos muchos años después, la relación epistolar se había agotado y me había casado. Ella estaba ilusionado por la posibilidad de encontrarme, su actitud y sus ojos me lo dijeron, pero yo ya no era libre y no intenté ofenderla con un interés indebido. Volví a su ciudad en 1988 y mi parienta organizó una reunión con sus amigas, para que saludaran a su primo que conocieron en nuestra primera juventud, pero cuando acudí a su casa, me encontré con que mi antigua amiga no se encontraba ahí. Al informarme con mi prima por la razón de esta ausencia, me indicó lo siguiente:
    -Ella me dijo que su dignidad de mujer, sufriría si tu la vez tal y como está ahora.
    La galanura que pude atribuirme alguna vez se había disuelto entre el sobrepeso y las huellas del paso de 34 años y me dolió que no nos reencontráramos. No pretendía otra cosa, que renovar esa amistad que pudo ser aunque yo la equivoqué con mi impetuosidad adolescente, pero tal vez para ella tuvo un significado más romántico y era su privilegio y su derecho rechazarme.
    Recuerdo a grandes rasgos que escribí un compendio de intenciones indebidas pretendiendo que ella aceptara que ese amor que yo gritaba entre signos de admiración, remontaría el tiempo. Sin embargo la imagen que me regaló con sus tímidas y sensatas letras, ha quedado en mi memoria como un ejemplo de dignidad femenina que conservaré como paradigma. Se que la hubiera querido si la vida nos hubiera acercado y siento que ella si aceptó un amor que por su formación recatada proclamaba indebido y sobre todo imposible por la distancia.
    Saludos
    Ángel

  4. camila dice:

    cartas muertas
    Evidentemente no veo la relacion entre cartas y muertos algo debe tener de vivesa el mortal que las escribe .Una coleccionistas de cartas escribiria, enamorado de bos-o bohemio y recursivo de la siguiente manera :
    Erase una vez una floresita .. o En tierras remotas un capullito…Para mantener una trama interminable o mas bien estimular un poco nuestras curiosidades ; pero sin lugar a dudas las mejores son las que tratan de libros (en buen estado claro) y novelas famosas o comentadas : como dulcinea y su caballero andante , elena de troya, romeo y julieta . hamblet?
    Es lo unico que me desmaya leyendo.
    Hasta ya no respirar…
    saludos

  5. Camino Maya dice:

    ¿No se pueden escribir cartas electronicas?
    ¿Contarle a un amigo, quizas imaginario, como se vive en este lado del atlantico, decirle a que sabe el polvo de estos caminos y como se saborea el sol en la piel morena?
    Talvez no sea una buena idea. ¿Han notado que cortos son los e-mail que las personas escriben? Digo, los que las personas escriben porque los mas grandes son cadenas o peticiones de ayuda para un niño hidrocefalico.

  6. Ángel dice:

    No puedo resistir la tentación y te envío la primera cuarteta del poema “Post umbra” de Juan de Dios Pesa (El poeta del hogar) quien describió la vida familiar del México decimonónico con poesías llenas de ternura y sentimiento.
    Dice así:
    Con letras ya borradas por los años,
    en un papel que el tiempo ha carcomido,
    símbolo de pasados desengaños,
    guardo una carta que selló el olvido

    Se trata de una obra muy larga y en ella se muestra por mano masculina, la delicadeza de los escrúpulos de una mujer que se culpa por haber cedido al requerimiento de sus sentimientos y de una pasión. La descripción es intensa y tiene un final dramático, pues la dama reprocha al caballero a quien envió sus líneas, el engaño diciendo: Tengo que devolverte en ultratumba/ Todo el mal que me diste con un beso.
    Termina así diciendo el hombre:

    Leí las líneas y en eterna ausencia
    esa cita fatal vivo esperando…
    y sintiendo la noche en mi conciencia,
    guardé la carta y me quedé llorando.

    Tal vez mi romanticismo está fuera de tiempo, pero aun siendo anacrónico y obsoleto, espero que siga encontrando eco.
    Saludos cordiales, Ángel

  7. S.E.M. dice:

    Este artículo Blog-Torres, con el que se aprende gratamente…
    Eran tales letras, “letters”, “letteras”, de una ceremonia entre personas, a veces seguían la fluidez de un decir navegador, las del arroyo decursivo -como veleros-. Otras letras , las normalizadas o en mayúsculas, venían con la autoridad de una maquinaria -eran parte de “cruceros”-.
    Serían de recordar también, …la “carta robada”, …las escritas con zumo de limón -invisible escritura que se revelaba con arrimarla a una leve llama.
    Y por demás: …algun sobre fiestero con papel picado dentro, …y en otro los pétalos de esa flor, …y los papeles perfumados. Sí; por demás, pero sin solemnidad, …una pequeña ceremonia; y les dejo mis saludos.

  8. mary cruz dice:

    Hola a todos. Excelente tema el de las cartas. Tengo 31 años, y apesar de que mas o menos mi generación ha utilizado la tecnología para comunicarse cotidianamente, siempre he tenido por maravilloso el género epistolar. He escrito muchas cartas, algunas fueron entregadas y otras no, las que he escrito para mí, aunque tuvieran destinatario concreto… y nada puede compararse con el placer de tomar lápiz y papel y volcarse de lleno en una carta. Los medios actuales siempre me han parecido muy fríos, y sin embargo, aquí esta uno, tratando, como ahora en este espacio, de imprimirle un poco de humanidad al hecho de escribir un correo a través de una computadora. Me resistía, pero no hay otra, así es ahora. Todavía estoy tratando de acostumbrarme, como aun trato de acostumbrarme a dejar mensajes en una contestadora…todavía no lo supero…la verdad.
    Acabo de releer un libro de cartas, precisamente, maravilloso y conmovedor, “Querido Diego, te abraza Quiela” de Elena Poniatovska, a propósito del tema y basada en cartas de Angelina Beloff a Diego Rivera. Otro libro de epistolas hermosísimo: Las Cartas a un jóven poeta de Rilke… sencillamente maravilloso.

  9. Ángel dice:

    En mil novecientos ochenta y algo, la conductora de un programa radial preguntó a su auditorio cual sería nuestra opinión si confrontábamos las cartas de la monja portuguesa, Mariana de Alcoforado con las letras que se hacían en esos momentos para el Rock en español. Se trataba de comentar un libro que se publicó en París en el siglo XVII “Cartas portuguesas” que contenía las cinco misivas que Mariana Alcoforado, monja portuguesa del convento de Beja, en el Alemtejo, había escrito al conde Chamilly, capitán de la caballería francesa. Estas cartas pasaron a la historia como una de las más firmes expresiones del amor femenino: la monja portuguesa, escribía desde su celda dando rienda suelta a su fogosidad, a su amor y a la pasión insatisfecha, concentrada en sus quejas y desatinos. Ha quedado como un testimonio inmortal, de romanticismo; ¡Un genuino breviario de amor!
    La comparación me pareció en esos momentos odiosa y de inmediato tomé el teléfono y rebosante de indignación, afirmé ante la telefonista que recibía las opiniones de los radioescuchas, que mientras que las cinco cartas portuguesas representaban la cumbre del romanticismo culto, las repeticiones sin valor que eran musicadas por los jóvenes aficionados a esos ritmos, no pasaban de ser copias sin mérito alguno y además sin gracia.
    Tranquilamente y en paz con mi conciencia, me fui a dormir, sin sospechar el torbellino de reclamaciones que mi opinión había causado al ser difundida al aire. La siguiente ocasión que busqué el programa, escuché con asombro el comentario que ella hacía, preguntándome por mi nombre; si tenía yo idea de la borrasca que causó mi torpe opinión. Entiendo que en el fondo de su pequeño corazón debía estar muy agradecida con quien le dio por unas horas la notoriedad de tener todas las líneas telefónicas de la estación, saturadas con la indignación del pueblo. “A furore rusticorum liberanos Domine” esta cita latina no requiere traducción y si bien creo que en estos momentos en algunas letras roqueras (¿?) ya hay mérito y originalidad, en la mayoría sigue imperando la estulticia.
    Saludos
    Ángel

  10. Nerudaoruga dice:

    Muchas veces nos tropezamos con nuestras propias antítesis y concluimos por deflagar lo que añoramos… Cuántas veces necesitamos escribir una carta y terminamos sentándonos (cual flor de lotto) frente a la congelante PC que tenemos perpetuada en nuestro cubil para REDACTAR un igualmente congelante “Mail”.
    Nuestra propia inconsecuencia nos permite recibir lo que hoy merecemos… la extinción de una bella manifestación del alma: ESCRIBIR.
    Quizá podamos sentarnos frente a la PC para recibir muchas cosas positivas (o sus correspondientes antípodas) que nos regala la tecnología y el constante avance (avasallante avance) de la ciencia. Quizá (solo quizá) utilizamos los favores de la internet para mantener una estrecha y vinculante relación con todas aquellas personas a quienes no tenemos cerca. Quizá es cierto y las constantes manifestaciones del progreso se nos aparecen frente a la PC disfrazadas de interés, de cultura enclaustrada, de avasallante dominio atávico, (ayer nuestros padres, nosotros hoy, mañana nuestros hijos…) Quizá, solo quizá…
    Una carta escrita con tu propia mano, adornada con la humedad de lágrimas e impotente sudor; de angustia o de contenido amor, dentro de poco tiempo solo se hallarán en museos…
    … Y algún niño de aquella época, de la mano de su niñera virtual, hará un gesto vil y solo atinará a llamarnos… “PRIMITIVOS”
    Nerudaoruga

  11. Barbara dice:

    Bueno, primero muchas gracias por enviarme tu opinión en la cual por cierto concuerdo correctamentamente y se nota que te encanta escribir, solo sigue adelante. Ah y por si lo deseas en mi colegio hay una página en la que te puedes inscribir, es cta2007 tienes que crearte un correo en yahoo, algo similar al mio ctao7b_o4, pero algo hay, cosas bien interesantes. Y si no te llama mucho la atención cta pasalo a alguien que quieras. La verdad no soy muy creyente pero me encanta tu manera o estilo que tienes de enfocar un tema.

  12. Barbara dice:

    Hola… me llego el artículo del Arca de Noe, me gusta tu estilo de enfocar las cosas, de alguna manera no esta como muy afirmada mi fe pero me doy cuenta que ultilizas figuras literarias para hacer una buena redacción. Probablemente no mucha gente esta de acuerdo con tu posición, pero ahi esta el truco en convencerlos de tu afirmacion…. sigue adelante y no me dejen de enviar sus trabajos, please.

  13. Erica dice:

    Realmente me pareció muy interesante este tema… Tengo 18 años, me encanta escribir cartas a las personas que quiero… me gusta mucho escribir, mas si expreso mis sentimintos… normalmente lo hago para eso… que otro lea lo que exprese escribiendo me hace sentir algo inexplicable… creo que no soy la unica que lo hace… las cartas, en mi opinion, nunca moriran.
    Es la primera vez que opino sobre una monografía, me parecio muy interesante.

  14. marta travos dice:

    SOBRE EL GRAN ROBO DE DERECHOS
    Parece ser, que los directivos de Gesmusic-Endemol España, han decidido hacer una nueva edición de Operación Triunfo, y como muchísima gente sabe, ese formato fue un gran plagio del Festival Autonómico de la Canción, del que tomaron todo lo esencial, y le pusieron un título y una Academia. También sabemos que el autor del festival, quiso dialogar y se negaron, y que a raíz de ello, éste mandó un dossier muy exhauistivo a toda la prensa del país, donde las cosas están muy claras a pesar de ignorarlas. Pero lo que pasó unos días después de esta denuncia a la prensa, aunque se conoce, debemos continuar en propagarlo, puesto que tiene un calibre de gran magnitud y, que la prensa y los telediarios difundieron el 27 de octubre del 07:
    Ha fallecido de un infarto, a los 43 años; el que fuera Director de TVE. del 2000 al 2002, D. Älvaro de la Riva Reina, quien desempolvó de los cajones y propulsó OT. que pasó después a otra cadena, para recalar más tarde como Consejero de Endemol, y fichar después, como Presidente de Zeppelín, hasta el día de su muerte. Todo ello, (decian otros medios) de la mano de Josep Mª Mainat y Toni Cruz, directores de Gesmusic, cuyas tres productoras son del mismo grupo, para referencia del lector, y como vergüenza entre excrables vergüenzas. Sabemos de buena tinta que el autor del Festival plagiado ha hecho alguna intentona reciente para hablar con el Consejero de Endemol, actual y con cargo de por tanto de director general para España, pero también se hace el desentendido escudándose con una secretaria, ”Se escondan donde quieran, los voy a desenterrar ante la opinión pública mundial, y los llevaré ante los Tribunales puesto que tengo tiempo”, asimismo, y si hace falta, desvelaré los que están detrás de dichas productoras, desde el origen y que han hecho ventas y recompras tan sospechosas y tan escandalosas que ni los niños tontos se lo podrían creer; son los que han impedido que este escándalo con muerto por sentimiento de culpa no salga a la gran luz.

  15. Andrés. dice:

    Estimada Mora Torres

    Mi nombre es Andrés Valencia, vivo en Chile y estudio Licenicatura en Arte,
    agradesco este pequeño artículo que has escrito y me dirijo a usted para pedirle una informacion que se ha convertido fundamental en la realización de mi proyecto. Necesito saber donde puedo encontrar en internet referencias o modelos de cartas del siglo XVIII en adelante. Necesito reprodicir el estilo y manierismos de la época, no he podido encontrar nada hasta ahora y he visto con agrado los diferentes estudios que has realizado referente al tema, es por eso que me dirijo a usted para solicitar la información.

    De antemano muchas gracias.

    Andrés Valencia A.

  16. marian dice:

    Hola yo tambien una vez escribi cartas, cartas de amor a un soldado que decia que me queria,y aunque la historia hace años que termino aun lo recuerdo con cariño.
    Hoy 20años despues aun conservo esas cartas no por amor ,ya que estoy feliz junto a mi pareja actual las conservo por nostalgia,son pensamientos,sentimientos que tenia a los 17 años y eso jamas lo olvidare gracias a unas letras que escribi hace mucho,mucho tiempo.


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