Aquí y ahora.

Ser feliz

Ser feliz

He estado como loca saltando de una localidad a otra de mi territorio nacional –con todas las vicisitudes que ello implica en un país en conflicto- y cada vez que puedo me conecto y salto a ver quién ha escrito, quién ha aparecido, qué han dicho, y veo con sorpresa que Jose apareció un ratito, siempre tan preciso, Osvaldito otro –en excelente copy/paste jaja- y Morita continúa como todos los miércoles deleitándonos con sus temas, los que por cierto, aunque no comente, siempre leo. Y me digo, al muy estilo de mis amigos del Sur: A la pucha!!!… pero qué pasa? Dónde andan? Tendrán problemas? Se habrán aburrido? Y así mi cabeza comienza a elucubrar en una serie de pensamientos que tratan de responderme, hasta que de pronto me digo: Epa, no importa lo que pienses, la respuesta, sólo la tienen ellos, lo demás, es especulación, por lo tanto, puede convertirse en emisiones de juicio que, tomando en cuenta mi creencia de que la palabra es energía, puede terminar haciéndose realidad, SUSTO, y si, porque si observan bien, ninguna de mis preguntas lleva a algo positivo… entonces acallo mi cabecita, sólo me centro en la posibilidad de hacerlos volver, en ese Cómo, que hoy se hace tan importante, porque si leyeron ya a Morita, se les está extrañando, ella lo dice y yo lo afirmo, LOS EXTRAÑO hasta el tuétano.

En fin, que así como Winnie The Pooh, cuando Christopher Robin le hace preguntas o él se hace planteamientos, me la he pasado estos dos últimos días, en un “Pensar, pensar, pensar”… y bueno, no se me ha ocurrido ningún tema, que no hayamos tocado en algún momento, por lo que he decidido contarles unas anécdotas de mis días de campamento y de estos últimos y locos días.

En principio, pues que tengo un dedito fracturado, oh! si, y lo más chistoso, es que es el dedo medio –o sea, el de la grosería jajaja- me la paso pintando palomitas en la calle, eso si, es recia esta eh?, porque es con férula de metal, por lo tanto no pasa desapercibida jajaja. Pues resulta que este año inventamos una nueva diversión para la laguna, una liana jeje, sisisi, al muy estilo de Tarzán, y de un divertido, que para qué les cuento. Pues me tiré de mi liana en varias oportunidades, cada una mejor y más artística que la otra. La primera vez, fue con la idea de darle valor al más chiquitito del campamento, un precioso gordo, blanco como el muñequito deMarshmelows, ese que sale en la película de los Gohst Buster? así de bello.

Mi catire estaba empeñado en tirarse de la liana, pero al llegar al cerrito y tomar la soga, se quedaba paralizado; sus ansias de tirarse y la imperiosa necesidad de demostrarles a todos que él si era capaz, lo mantenían por minutos y minutos, intentando su lanzamiento triunfal, y nada. Todos en coro desde el muelle y la laguna lo aupábamos para que se atreviera. Algo me dijo que las cosas no se veían igual desde donde estábamos nosotros, que desde donde estaba él, esa distancia no se hacía presente en el resto porque nadie tenía su tamaño. Fue así como me acerqué hasta él, y en efecto, la perspectiva para él, era un tanto aterradora. Lo abracé por detrás y le indiqué que él no tenía nada que demostrarle a nadie, sólo a sí mismo, y que si no deseaba hacerlo, no importaba, nadie diría nada –lo cual era cierto, era nuestra mascota y nuestro muñeco consentido, a pesar de lo hombrecito que es para sus pequeños 7 añitos-. Me volteó a ver y me dijo: si sólo supiera cómo hacerlocon los ojitos cargados de lágrimas-… se me hizo un nudo en la garganta, no me imaginé que significara tanto para él. Entonnnceeesss jajajaja, pues le dije: mi gordo, quieres que lo haga yo? Y así al saberlo, te explico cómo? Y además, me quedo en el agua y te espero cuando te lances, vale? … por supuesto me dijo que si, secándose las lágrimas y esbozando una sonrisa. Nunca le he temido a nada, siempre he sido exageradamente osada, pero creo que los años me están traicionando, y de verdad, yo también temí hacer el ridículo jajaja. Pues en lo que agarré la liana, TODOS voltearon a ver y a coro comenzaron a decir mi nombre, oops, jaajajajaja, esto no lo hizo más fácil, oh no. El guía me indicó exactamente todo lo que debía hacer y así lo hice: tome la liana por el nudo, me impulsé hacia arriba y me dejé caer sólo cuando estaba lejos de la tierra, y tantánnnnnnnnnn… excelente salto, 20 puntos para mi HEEEEEEEEE!!!!, el público ovacionó jajajajaja… salí a la superficie muerta de la risa y súper emocionada, cual niña chiquita, y todos me aplaudieron jujuuuu jajaja… Así, le dije a mi gordo cómo debía hacer, paso por paso, su cara seguía siendo de terror, pero tomó aire, y se lanzó, me cayó al ladito, excelenteee… también salió a la superficie –más rápido que yo porque él tenía salvavidas- con una gran sonrisa, entre satisfacción y susto, y nos abrazamos, felicitándonos mutuamente, TODO un éxito para ambos, yeiiiii.

Bueno, el último día, mi gordo se fue a tirar y se soltó antes de tiempo, por lo que se dio un barrigazo, pero como era el último día, y como buen niño, lo quiso hacer de nuevo y me llamó para que lo hiciera yo antes, así él se acordaba bien cómo era. Camino a la liana, me pidió que le ayudara a echarse en la espalda crema contra insectos, así hice, me limpié las manos con un paño y nos fuimos ambos a la liana… me tiré como las otras veces –ah si, obvio que lo repetí, la sensación es demasiado buena jajaja- pero la mano se resbaló por los restos de la crema, y la soga me envolvió el dedito y al caer, me lo estranguló… y chaz, falange partidita, primera vez en mi vida, una fractura, después de vieja… pero me la gocé jajajaja, y aguanté estoicamente  mi dolor hasta que él se tiró.

El otro cuentito que les tengo, y al final entenderán por qué les cuento ambos, es sobre el temblor que nos sacudió el día sábado. Fue bien fuerte, de 6.4 y duró 35 segundos según tengo entendido. Yo estaba en Caracas, en el salón de belleza arreglándome mi cabello por aquello de mi manito mala. La impresión fue grande, pues al llegar al Centro Comercial -o mall- a eso de la 1pm, había un sol radiante y un cielo azul sin una nube. Hice unas cosas antes y a la hora y algo más de estar allí, de pronto empezamos a sentir un ruido, a lo que comenté admirada: ¿Está lloviendo? y en eso entró una chica y dijo que llovía a cántaros, con vientos huracanados, que un pasillo del CC estaba inundado y que en una zona de Caracas había caído granizo… me impresioné, pero continué leyendo mi libro. De pronto, sentí un rrrrrrrrr en mis pies, y al ratito, los espejos del salón de belleza casi que se nos venían encima. Pasó todo, salí del salón de belleza y no podía comunicarme con mi mamá ni con mi hermana, cuando de me pronto llegó un mensajito de texto que decía: Mami, es Andry, cómo estás? Yo estoy bien, estamos en la playa, ya estoy más calmadita, pero fue horrible. Por favor trata de comunicarte con mi papá y dile que estoy bien, y déjame saber cómo están él y mi hermana sólo atiné a entender que ella también lo había sentido, y ella es una matica de nervios.

Al tratar de comunicarme con mi otra hija, me llegaron dos mensajes de amigos preguntando si estábamos bien, a lo que asumí que en Valencia se había sentido más fuerte y algo estaba pasando. Me comuniqué con mi hija mayor por mensaje de texto, y me dijo que tanto ella como su papá estaban bien y juntos, y que fue horrible, y yo les comuniqué que Andry también estaba bien. Al entrar a una tienda, entendí: el epicentro fue en la costa, muy cerca de donde estaba Andry y de Valencia, donde vivimos… se me fue el mundo; hasta que la logré llamar rapidito y le escuché la vocecita, no me volvió el alma al cuerpo. Al día siguiente vi las fotos de los destrozos en el área y logré llamarla y conversamos, y lo que pasó la pobre fue muy duro, estaba en uno de los Islotes que llaman Cayos, los pies se le enterraban en la arena, las palmeras llegaban hasta el suelo en los movimientos y tuvieron que esperar más de una hora a que los peñeros les fueran a buscar, mientras veían cómo la marea crecía y sintiendo dos réplicas del sismo. Luego nos enteramos que uno de los islotes, el contiguo a donde estaba ella, quedó debajo de las aguas. Adelanté mi regreso, sólo quería verla y abrazarla… ese día dormimos juntas, y ella lloró mucho… sin que ella supiera, yo también, de sólo pensar que sería de mi si la hubiera perdido.

Estos sucesos de alguna forma nos enseñan, al menos a mi, y una vez más, que la vida es un aquí y un ahora. El futuro es tan incierto, como inútil el pasado a la hora de hurgar en ellos y torturarnos en lo que dejamos de hacer o lo que tendremos o nos espera. No, no es que no planifiquemos ni trabajemos para, es sólo que no dejemos de vivir el momento, y de disfrutarlo como si fuera el último minuto, porque realmente, nunca sabremos cuál será el último. Por eso me tiré de la liana a pesar de mis años, sin mirar para atrás en las consecuencias; por eso disfruto a mis hijas a pleno todos y cada uno de los instantes que con ellas comparto; por eso me lleno de mi familia cada vez que voy a Caracas, y soy para ellos lo máximo que pueda ser… no hay garantías, no hay advertencias, sólo hay un aquí y un ahora, y es ese el que debemos aprovechar, y al que le debemos honrar, siendo lo que queremos ser y como queremos ser.

Los extraño a morir, ojalá que aparezcan, porque deseo disfrutarlos… aquí y ahora.

Dios me los bendiga

Mis besos

Jud.-

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Sólo por un mes

Mi rinconcito estará cerrado por un mes, pues me voy de campamento como cada año por el mes de agosto. Dejo todo cubierto con sábanas multicolores para que, sin llenarse de telarañas, siga irradiando felicidad, compañerismo y sonrisas… y es que desde allá estaré pensando en aquí, bajo mis noches estrelladas en esos mis momentos particulares de solaz.

Mi campamento es un lugar de magia que se llena de niños cada semana, niños que inundan de gritos alegres cada rinconcito, dejando en el sitio una energía que se me hace necesaria para cargar las pilas para el resto del año. Muchos se preguntan ¿cómo es posible que recargue las pilas luego de pasar un mes con aproximadamente un centenar de niños campistas y jóvenes guías? y es sencillo. Allí, entre gritos, cantos, paseos y momentos especiales, se vive paz, si, dicotómico pero real, paz de la verdadera, paz cargada de sonrisas, de ropas regadas, de lagunas y verdes caminos, de paseos a caballos y pernoctas bajo las estrellas, de olor a lluvia y calor de sol, de campanadas y pitos, de lodo y bailes, de cumpleaños y gritos de agua helada… paz de vida, de vida compartida, de vida que se agradece.

Y es que allí, re descubro el sol al levantarme, re descubro el amor en la sonrisa de los niños, re descubro la libertad en las alas de un cristofué qué corre por entre los árboles queriendo ser parte del grupo, re descubro a un amigo en el abrazo cálido, re descubro la maravillosa naturaleza en los gusanitos del jardín, y me reencuentro con Dios cada mañana al son de la Campana.

Por eso, cada vez que sientan el olor de la lluvia, que escuchen el canto de los pájaros, que se descubran cantando, que disfruten el café de la mañana, que contemplen mariposas y libélulas a la luz del sol, o los inspire una estrella, sabrán que estoy pensando en ustedes, y deseando que les invada el mismo sentimiento de paz… ese será seguro, mi pensamiento y mi deseo para ustedes desde allá.

Los quiero mucho y grande, los quiero con la paz y la música interior que me inspiran, los quiero con risas de mañana y besos de buenas noches…  Dios me los bendiga… se me cuidan eh? y me cuidan a mi Karlis, que se queda solita…

Mis besos multicolores
La Jud(th) libelul

y recuerden:   Color Esperanza

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Risa, compensación garantizada

A todos nos gusta sentir la alegría. Es algo que proponiéndonoslo, podemos crearlo a nuestro alrededor, teniendo como resultado un cambio, un incremento de nuestra creatividad, un reflejo luminoso en el rostro y una sustancial mejora de nuestra salud.

Puede sorprendernos de forma súbita y llenar de luces nuestro entorno, como también puede ir llegando de gotica en gotica, hasta convertirse en enorme río de sensaciones fantásticas, motivando cada parte de nosotros y haciéndonos vibrar al máximo. Esos son los momentos que más atesoramos, evocamos y esperamos regresen.

Cuando estamos, como diríamos aquí, de capa caída, una música alegre o una imagen que desprenda alegría, siempre motiva una chispa interna que, si bien de momento no nos hace reír de forma hilarante, seguro seguro nos saca una sonrisa, lo que es suficiente para que un chorro de endorfinas sacuda el cuerpo, y la pena por un momento desaparezca… suficiente para evitar un infarto, y hasta un pensamiento depresivo que desencadene una conducta desesperada.

Hay muchos que se refieren a las personas alegres como gente tonta y hasta irresponsable, pues tienen un concepto errado de que la seriedad implica circunspección y responsabilidad, nada más lejos de esto, pues una cosa no tiene que ver con la otra. Es evidente que hay un momento para todo, y que ciertamente existe algo que se llama “sentido de la oportunidad”; no obstante, la alegría, no necesariamente implica andar todo el tiempo con la muecota para arriba, aunque nada más atrayente y atractivo que una persona que camina por la calle con un esbozo de sonrisa en el rostro, ¿o no?.

La alegría es lo que en Psicopedagogía se conoce como una “emoción contadora”, de esas que nos cargan la pila, que nos llenan de energía y nos hacen mirar el mundo con un matiz simplemente especial. Estas emociones contadoras, como la risa, la alegría, la paz, el júbilo o la confianza, forman parte de procesos químicos cerebrales que si bien no son precisos aún en sus estudios, se perciben en los mapeos cerebrales con intensidad de color por calor.

A nivel científico y psicológico cada vez se valoran más las emociones contadoras. Leí en un artículo que una doctora de la Universidad de Michigan acotaba: “estas emociones nos estimulan al ampliar y construir el repertorio de habilidades y recursos de los que disponemos”… repertorio de habilidades y recursos, aquí quería llegar más específicamente.

La alegría nos lleva a crear lazos de amistad que permiten incentivar e incrementar nuestro círculo de acción, lo que de alguna forma nos permite a su vez, sentirnos acompañados y saber que de alguna forma siempre habrá cerca alguien que nos sacará de la soledad eventual. Nos permite que afecten menos las equivocaciones, esas que siempre vamos a tener. Incluso, nos permite manejar situaciones personales de forma que, en vez de verse como una debilidad, termine resultando una fortaleza, aquí estoy yo.

Ser Déficit de Atención lo suele colocar a uno en situaciones realmente comprometedoras y hasta vergonzosas, que manejadas desde la alegría de la mofa, lo sacan a uno de más de un apuro. Un ejemplo de ello lo comentaba con mi bella Celeste hace rato y tiene que ver con mi falta de memoria… muchos, a cierta edad, comienzan a sufrir porque se les olvidan las cosas, yo en cambio, ni le presto atención, no me doy cuenta, y es que nací así jajajá… esta forma de enfrentarlo, de alguna manera nos permite el manejo de un pensamiento más flexible y creativo, afrontando mejor el estrés y los momentos desfavorables… y cualquiera lo puede trabajar, aumentando la capacidad de alegría interna, que compartida, crece. Para esto, lo dicho, hacer uso de habilidades y recursos como la mofa o el chiste.

No se trata de ir por la vida como si nada nos afectara o sonriendo todo el día, lo cual sería también enfermizo, recordemos a Aristóteles cuando decía que los extremos son vicios; simplemente, se trata de ponerle a la vida pequeños arcoíris diarios, de esos que se reflejan a través de una sonrisa llana y amplia, o un simple jajajá cuando escribimos. Y es que pocas cosas tan agradables como la alegría, y tan contagiosas como la Risa, siempre una compensación garantizada.

Especial

No podría dedicar esta entrada a alguno en especial, porque todos destellan arcoíris diarios para todos,  especialmente para mi, incluso muchas veces cuando el tema es serio… creí más conveniente hacer algo especial, dejarles una tarea. Además de dejar su opinión -si quieren jajaja- dejar un chiste luego de la misma con el fin de que, al menos por una semana, tengamos un sitio en donde reírnos cada vez que entremos, liberando endorfinas y regalándonos unos minutos de salud emocional, en un despliegues de risas.

Aquí el mío

Llega una señora a conversar con el párroco:
-’Padre, ¡tengo un problema!’
-’Dime, ¿Cuál es tu problema, hija?’
-’Fíjese padre que tengo dos loritas bonitas, pero lo único que saben decir es:
-’Hola somos prostitutas, ¿Quieres divertirte un rato?’

Le contesta el cura:
-’Eso está muy mal hija, pero le propongo algo.
Yo tengo un par de pericos a los que he enseñado a rezar,
Tráigame sus loritas, las ponemos en la jaula con mis pericos y ellos les enseñarán y así se les quitará lo mal habladas.’

La señora, encantada con la idea, le lleva las loritas al día siguiente.

Al llegar con las loritas ve que los pericos del Padre están en su jaula concentrados rezando el rosario.
Mete las loritas a la jaula y fieles a su costumbre, éstas dicen:
-’Hola somos prostitutas. ¿Quieres divertirte un rato?
Y uno de los pericos contesta:
-’Hermanos, guarden los rosarios y cierren los libros, nuestras oraciones han sido escuchadas.

Aporte aparte

La ilustración que dejo como imagen de mi entrada, fue realizada por mi hija mayor, para un poema que le escribiera a mi hija menor, llamado “Mi sonrisa mejor puesta”, y que forma parte del poemario que pronto saldrá publicado.©

Ahora si, besos multicolores para todos… y que Dios me los bendiga

Jud.-

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Divagaciones de domingo…

El domingo es un día que unos suelen odiar y a otros les es indiferente… qué hace que con el paso del tiempo nos guste menos el domingo? Esto lo digo de forma aseverativa porque es mucho el adulto contemporáneo de quién lo he escuchado comentar –de hecho, dos que tengo a mi lado ahorita-… y entonces me pregunto: ¿tendrá que ver con la edad y una asociación indirecta al cansancio?

Hay cosas que cambian con la edad, eso lo hemos escuchado montones de veces, pero qué tenaz cuando lo comprobamos en carne propia o lo hacemos consciente… es como si hiciéramos un descubrimiento, no el vernos al espejo y descubrirnos nuevas arruguitas (que no es menos eh? la vanidad ante todo) pues esta conducta representa un acto reflejo diario, si, al cepillarnos los dientes, al cepillarnos el cabello, al vernos cómo nos queda lo que vestimos… claro, diría que la parte de atrás como que si nos asusta más, pues esa no la miramos tanto, o simplemente después de cierta edad pareciera que volviésemos a la etapa de negación de la temida adolescencia, “epa epa, mejor no mires”… pero ésto no me preocupa mucho. A lo que me refiero, es a los pequeños dolorcitos ante ciertos movimientos o ante “ciertas” posturas, por ejemplo cuando paso unas buenas horas sentada trabajando frente al computador… y así, me pasa con otra serie de cositas.

El uso de cierta ropa, las minifaldas por ejemplo. No sé qué hace que sienta un cierto pudor al ponerme una falda corta –aquí estoy justo cuidando el sentado- cuando toda mi vida las he usado por simple comodidad, aunque ciertamente hubo una época en la que por el tamaño no era nada cómoda, pero la moda, el look, la Twiggy… y por qué no? si mis canillas daban para eso. No es que ahora no den -si aun las veo chulas, como dirían mis amigos mexicanos- pero al tener una hija de 24 años (que por cierto, no las usa) pues me siento como que rompo esquemas.

Romper esquemas parece ser otro “algo”, más, que está como vetado después de cierta edad, o tal vez sea que vivo en una ciudad que más que ciudad, continúa siendo un pueblo, y el sentido del ridículo suele agudizarse ante la mirada de “algunas”, que de sólo ojearte, te hacen imaginarte en las páginas de chismes –es decir, Sociales- del periódico local: “SEÑORA IMPÚDICA EN LAS CALLES VALENCIANAS USANDO MINI FALDA”, diría el encabezado… es que como decimos aquí: “Caracas es Caracas, lo demás, monte y culebra” jejejé…

He vivido la vida con enorme respeto hacia los demás y con un sentido de la preocupación, en ese aspecto, bastante light, rara vez critico, no suelo juzgar, pero me he descubierto en ocasiones impresionada ante ciertas “jóvenes contemporáneas” -para no llamarlas viejas por aquello de la proyección jijiji- haciendo (a mi parecer) el ridículo, cuando usan sendos escotes a través del cual exhiben sus costosas voluptuosidades… tal vez más que hacer el ridículo, lo vea un poco ordinario, guacho o naco. Muchas veces me digo -ya que Dios en este aspecto me dotó bien y aún luzco- que gracias a éstas “exhibicionistas tardías”, muchos dirán que las mías también costaron caro, ya que para darse cuenta que son naturales y MÍAS, tendrían que tocarlas… y entonces me increpo: ¿y qué demonios te importa a ti lo que diga la gente, si nunca ha sido algo que te dé dolores de cabeza? ¿Qué te pasa? ¿Desde cuándo eso te importa, en ti o en otros? ah! pero ahí me hallo, criticando al son de cómo sería yo criticada, y escuchando en mi mente –con susto- una voz honda que me dice: “con la vara que mides serás medida”- y me pregunto ¿será cuestión de la edad? :O uh!… ¿o será una manía adquirida, que por más que la repudie, se ha adherido a mi sistema en tantos años de convivir con ello?… acaso mi instinto de adaptación al medio… esto, mientras le doy vueltas y vueltas con mis dedos a un mechón de mi cabello, costumbre de adolescente que no ha desaparecido de mi sistema, y dudo que lo haga.

El cabello largo es otra cosa que después de cierta edad, pareciera estar vetado. Me encanta el cabello largo, me siento cómoda con él, pero al pasar de cierto largo, ya me comienzo a sentir inquieta, y me he descubierto –también- pensando que posiblemente se deba a que me molestaría que alguien me viera como mmm ¿ridícula? y es que dicen que se ve una como virgen de pueblo… traducido sería “out of fashion”, en marquesina roja jajaja.

Ésto, este auto juzgarse, ¿acaso forma parte de los años? No cambio mi forma de ser, me siento muy cómoda conmigo, pero ¿por qué entonces me perturba por momentos? ¿Pasarán los hombres por lo mismo o algo parecido?

Estas divagaciones de domingo –que por cierto son de yo con yo, nunca públicas- son las razones por las cuales a veces los amo, pero otras veces quisiera que pasaran de largo al lunes…

Acotación
Esto lo escribí sentada en la mesita de mi panadería, con la brisa en el rostro y pensando en ustedes, pero se me acabó la Splenda para el café… mejor me voy a mi casa.

Aparte
Feliz Día del Padre a todos los papis que transiten por esta senda… en especial a Osvaldo, Jose, y Vanchito, -son los que he oído decir que son papás, eh?-… un abrazo cálido y nutridor.

Besos sabor a cafecito…
Jud.-

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Prefiero ser Mariposa

Mi mayor queja en los últimos tiempos, por implicar una enorme angustia, es la pérdida de valores, en todos los niveles, en todas las sociedades, alrededor del planeta, porque a unos nos toca más que a otros, pero es cierto que el mundo está convulsionado, o si no, basta con observar a un buen número de nuestros jóvenes. El lenguaje soez que utilizan como natural -por dar un ejemplo- ya es algo que descompone el cuerpo. Con qué facilidad hacen uso de palabras que lo dejan a uno perplejo, y es que definitivamente, cómo hace de falta en las escuelas la otrora enseñanza del Manual de Carreño, y cómo hace de falta que nos impongamos ante ellos –y con imposición en este caso, no pretendo referirme a algo agresivo, en absoluto-

Pero ¿a qué se debe tal convulsión? Estoy convencida que la flojera es la gran promotora de esto. La flojera existencial es un síntoma de que algo no funciona, de que algo va mal, de una evidente falta de motivación. Entonces, ¿qué puede estar produciendo este nivel de flojera en la población mundial? Pues pareciera que la disparidad de oportunidades, la falla en la repartición equitativa de aquello a lo que tengo derecho, aquello que va motivado a su vez en el nivel de consumismo que se nos ha ido imponiendo, por parte de aquellos grupos capitalistas que tienen la oportunidad de pervertir al resto con campañas publicitarias en donde la idea es tener, tener, y tener, en un afán desmedido de sopesar fallas emocionales que no dejan en paz a ciertos espíritus… y es que la publicidad nos tiene comido el cerebro. Y cómo evitarlo, si es algo desproporcional… abrir la página de inicio de cualquier portal interactivo actualmente, es una cuestión de tener paciencia, porque fácilmente toma un mínimo de 5 a 7 minutos mientras el montón de banners publicitarios se activan, entonces, sólo entonces, podemos leer un correo o leer una información… lo mismo en la televisión, en donde los programas de una hora realmente durarían 30 minutos, o en las vallas publicitarias de las avenidas, que a lo mejor por eso hay tanto accidente de tránsito ahora.

La tecnología –esa que amo y disfruto tanto- está siendo mal utilizada, avanzando mucho más rápido que el cerebro, razón por cierto, de muchos de los problemas actuales en los niños, no hay forma de que el cerebro se adapte con tal rapidez a miles de cosas nuevas que aparecen todos los días, y de las que si no sabemos, andamos fallos. Esto nos regresa al consumismo, y a la flojera, si, porque la flojera deviene de ese aceleramiento al que estamos expuestos y que nos es impuesto, ir demasiado rápido está teniendo consecuencias tremendas, en la salud, en la emocionalidad, hasta en la alimentación. Y de alguna forma este consumismo nos ha llevado a creer en antivalores, relegando los valores humanos reales, aquellos que nos hacen realmente personas dignas… y ojo, no estoy en desacuerdo con tener, si no hay nada más rico que darse un gustico, pero como diría Aristóteles: “los extremos son vicio”.

La familia actual dista mucho de la familia de antes. En mi casa, particularmente, mis padres trabajaban ambos, pero de alguna forma siempre estaban al tanto de nuestras actividades, calificaciones, problemas, angustias y necesidades, y es que no vivían tan rápido, ni estaban tan pendientes de cambiar el auto cada año, ni de comprar el último perfume de Carolina Herrera para sentirse gente honorable, por lo que era más fácil demostrar cómo vivir en valores, porque los valores no se enseñan como teoría, es una cuestión de práctica… ahora, si no tienes, no vales. Los chicos te piden el celular –el último modelo- , el iPod, la tele con Hi definition, DEBE haber por lo menos una PC en casa, porque si no chateas ni tienes facebook, no estás en honda, es importante asistir al gimnasio por aquello del físico –ojo, físico, que no implica salud- es de suma importancia “verse bonito” tener cuadritos y voluptuosos senos… y pare de contar. Entonces como padre, si no cumples con ciertos requerimientos “materiales” con tus hijos, no estás proveyendo a los muchachos de un crecimiento “emocionalmente saludable”… esto, es extenuante, de ahí la relación entre flojera y consumismo.

Si a esto le unimos la situación mundial en cuanto a lo económico –que por cierto, es algo justamente desencadenado de lo anterior- entonces creo que podemos de alguna forma explicar el por qué de este surgimiento de gobiernos “pseudo socialistas” –porque de socialistas tienen lo que yo de china- que en vista de esto, se están aprovechando de la situación de los más desposeídos –que cada vez somos más- exacerbando el resentimiento, para un único logro de un lucro personal, o la alimentación de narcicismos patológicos, produciendo un estrés más. Todo esto, confluye en una sensación de incertidumbre, que nos monta en planos de indeterminación e inseguridad, puesto que no encontramos respuestas o salidas viables, sólo pudiendo salir de él, en la medida en que somos capaces de contraponer o asociar lo que percibimos como incertidumbre, con aquello que se conoce o se cree como válido. Esta situación nos lleva a la parálisis o la inacción –de allí la flojera- pues con tanto bombardeo de información y situación, no nos es posible establecer elementos de juicio que nos lleven a tomar decisiones acertadas, nos produce estrés, desequilibrio emocional, y terminamos accediendo a lo primero que venga, lo más fácil, que generalmente, es lo más negativo.

La mejor forma de combatir esa incertidumbre, es con certezas, y esas certezas están en datos históricos, antiguos como actuales, esos que nos demuestran cómo y cuándo las cosas eran mejores, funcionaban distinto –para bien- y hacer uso de ellas sin temor. Esas certezas, definitivamente, están en los valores, en esos principios que nos legaron, el del respeto, el del compañerismo, de la solidaridad, del amor sin condición, esos que me permiten resistirme a que los amigos de mis hijas, por ejemplo, digan vulgaridades delante de mi, que alguien me intente tazar, o a una de mis hijas, por lo que NO se posee, esos que me hacen pararme del asiento de autobús cuando una señora mayor está de pié, esos que nos guían en el mejor desempeño de la conducta diaria y que desarrolla en la persona, su sentido de humanidad.

No es tan difícil, si, da flojera por momentos, pero vale enteramente la pena… y aunque rece el dicho que una gaviota no hace verano, también en cierto que el aleteo de una sola mariposa, es capaz de cambiar el curso de la naturaleza… yo, prefiero ser mariposa.

Los quiero enorme… mis besos alados ♥

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Compartiendo Apartamento

Hola a tod@s..
Esta semana compartiré mi pequeño apartamento con Hanna y sus Hermanas, como bien lo dejara ella escrito en una notita en la puerta del suyo. Cederé gustosamente la entrada por mi puerta a su música, mientras nuestra promotora musical se toma unas merecidas vacaciones. Regaré sus notas y abriré las puertas a las de ustedes. Pueden traer canapés, café y hasta un sabroso licorcito… yo haré mi papel de anfitriona lo mejor posible, si bien nunca como ella, prometo tratar de mantenerlo a la altura, con la ayuda de tod@s…

Esto los recibirá al entrar…

jijiji

Miles de besos… ♫ musicales todos ♪

Jud.-♥

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Anécdota de Amor Infantil.

Esta anécdota vino a mi mente, entre un remolino de recuerdos, a raíz de la nota de esta semana de Morita, por aquello de las fantasías, los cuentos de hadas y príncipes y La Vida Real… a ti mi afable y dulce María de los Milagros, va dedicada mi entrega.

La bella historia
Fui maestra tutora -Tía, como nos llamaban allí- de un primer grado con 29 chiquitos entre los 6 y los 7 años, actividad que me nutrió enormemente por las personitas a mi cargo, pero que en ocasiones agotaba hasta fundirme, amén de que teníamos un jefa que…

Una mañana mientras impartía clases, ante la mirada atenta de 28 dulces rostros, uno en especial llamó mi atención… aquel que no me veía. Increíblemente se mantenía en su puesto -es hiperkinético, jamás estaba sentado- sin escucharme por encontrarse escribiendo algo. Debo acotar que es un niño especialmente sensible y de inteligencia superior… todo un reto. La actividad era importante y no deseaba perder el hilo, por lo que mientras continuaba hablando, me fui acercando a su puesto a llamar su atención. Sin dejar de hablar, intenté tomar el cuaderno donde escribía para cerrárselo mientras lo miraba con cara de “atiéndeme niño”, cuando de pronto con sus ojitos asustado me pedía:

-No Tía… no me lo quites por favor.
Su rostro llamó mi atención, pero como docente al fin, lo advertí:
-Mi amor… me tienes que prestar atención… te estoy enseñando algo y además, lo que haces es de mala educación mi cariño.
Me haló por la camisa y me dijo al oído:
-Hablemos afuera…
así lo hicimos… a lo que, juntando las manitas, me dijo:

-Porfa Tía, permíteme terminar lo que escribo, te juro que es muy importante –mientras apachurraba sus ojitos y su boca parecía de pececito- y después te lo doy a que lo leas y me das tu consejo, si?… por supuesto que accedí.

Entramos, terminó de escribir muy concentrado con su lengua de medio lado, sobre mi mesa, y al terminar la clase me dio el cuaderno y me dijo:

-Lee… mañana espero tu respuesta
Así lo hice… y con esta belleza me encontré (trascrito textualmente)

Estoy enamorado de Vanessa y yo creo que ella de mi, puede ser que ella se case y puede que no, porque se puede casar con G o con S o con R o yo. Yo 100%, G 98%, S 96% y R, noo R 0%. Cada vez que la veo se ve más preciosa, ninguna la puede superar, porque es perfecta, es la mas linda del salon, ella es linda con ojos azules, linda con el pelo marrón claro, es muy inteligente, muy ordenada, y lo mejor es que yo también soy muy inteligente, tengo para dar amor, a mi mamá, a mi papá, a mi hermano que es mi pana, y a Vanessa el 60% que falta. No se de quien se casará o terminará, puede ser que todos tengamos 100%, pero creo que yo tengo el mas, exepto R, yo se que e sido malo, pero ella también, ella siempre empieza y termina, pero yo la amo, y ella y sus ojos cuando me mira, me pongo rojo, pero la amo y creo que el 100% es mío. Ella es amiga de la Tía, se quieren mucho, le voy a preguntar, me ayudará porque también me quiere a mi, a veces no me hace caso pero yo la quiero y a Vanessa la amo. Me casaré con ella, lo decidí. Fin

Al día siguiente, como nunca, llegó entre los primeros… venía con una bolsita, un vaso plástico con algo caliente dentro y su espectacular sonrisa y me dice:

-Hola tía podemos sentarnos a conversar? En privado? Es serio eh?

Nos dirigimos al parque y me preguntó:
-Leíste?
-Si mi amor, todo –respondí-
-Ajá, dime, te parece que saqué bien la cuenta?
-Creo que está bastante acertada.
-Entonces, crees que Vane se fije en mi?
-Creo que ya se fija en ti, y tú lo sabes
-Si, cierto, pero más, es decir, como para amarme como yo la amo?
debo confesar que aquí el corazón se me salía, me provocaba salir corriendo y decirle a la niña que mucho cuidado con hacérmele daño a mi muchacho, y encima, debía tener mucho cuidado con lo que le decía, para él era una obvia situación de real importancia, entonces le dije:

-Mi vida, qué piensas tú? Qué deseas tú hacer?
-Yo quiero preguntárselo, tía

-Bueno cielo, yo creo que cuando uno quiere a alguien y siente la necesidad de decirlo, debe hacerlo, sin importar lo que nos respondan. Es posible que en ocasiones no nos den la respuesta que esperamos, pero en el amor, siempre hay que ser valiente… –él me interrumpió y me dijo:

-A las niñas les gustan los príncipes valientes de los cuentos jeje
-… exacto mi amor, de todas formas, al menos sabes que lo dijiste y no te quedas con eso dentro.

Entonces con carita de confusión me dice:

-Eso pensé… anoche hablé con mi mamá y me despeinó y me dijo que primero pensara en estudiar, no sé por qué me dice eso si sabe que yo estudio. Mi hermano (de 10 años) me dijo que si yo era gafo, que mejor era tener muchas amigas. Luego le pregunté a mi papá que vino a visitarme, y me miró y se rió y me dijo que si estaba seguro le preguntara, si no, que para que me iba a dar ese co… -una palabra común aquí jaja- ahora tú me dices eso… mmm estoy un poco confundido.

Me quedé mirándolo y sentí angustia, sentí que debía haberle preguntado eso, pero de pronto, pasó la pequeña y me dijo:

-Aguántame esto con mucho cuidado, ya vengo…

… y voló donde estaba la niña. Lo único que vi fue a los dos hablando y a la pequeña bajando la cabecita sonrojada, de pronto muerta de la risa, y se dieron las manos. Mi niño vino dando esos pasitos que dan como brinquitos y me dijo:

-Ahora si Tía, desayunemos con gusto, ser valiente, como dices, vale la pena, nos dimos la mano viste?
-Si mi amor, vi… y qué significa eso?
-Ah pues, que somos novios… buen provecho tía

Sacó dos ponqués de la bolsita, me dio uno y me dijo:
-toma, tu café.

Desayunamos juntos en la rueda y al sonar el timbre de entrada, me abrazó fuerte y me dijo:
-Tía, tienes siempre los mejores consejos…

Él se fue corriendo, y yo caminé con los ojos anegados de emoción.

Dichoso momento de Reflexión
Puede que tuviera a una persona muy difícil como jefa, o que el trabajo fuera agotador, pero momentos como éste, definitivamente me llenaron el corazón… me ensancharon la vida. Y ciertamente, creo que siempre vale la pena ser valiente, sobre todo en el amor.

Mis besos de siempre…
Jud.- ♥

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Vestirnos de Héroes.

El uso de tácticas psicológicas como arma para el logro solapado de un fin macabro, es uno de los mayores crímenes que existen, tipificados como Crímenes de Lesa Humanidad, pues forman parte de actos inhumanos que causan sufrimiento, ofenden, agravian, injurian, atentan contra la salud mental y física, y son cometidos como parte de un ataque generalizado y sistemático contra una población y con conocimiento de causa. Un crimen que se está gestando no sólo contra sujetos activos determinados, sino también contra sujetos pasivos, en la figura de la población Venezolana.

Lo que vivimos a diario, y especialmente estos días, es una tortura generalizada y sistemática, impuesta por un lobo que otrora se metiera en piel de cordero, pero que hoy se despoja de ésta para mostrar su baba sangrienta y sus garras llenas de codicia, al más descarado y cruel estilo Fürer, dejando la figurilla de la balanza jurídica de cabeza y teñida de rojo.

Como bien dijera Montesquieu: Una injusticia hecha al individuo, es una amenaza hecha a toda la sociedad…

La Intimidación como arma criminal

La Intimidación es el arma que usan algunos para lograr su cometido a través del miedo. No es más que una conducta inadaptativa, producto de un pensamiento de dominio, que si bien es visto en los animales como preservación de su especie, el animal pensante, léase el hombre, lo utiliza para enardecer su afán de dominio, como conducta compensatoria, especialmente si posee características de psicópata narcisista. En estos casos, es empleada como una conducta consciente motivada a ideas de apropiación, utilidad, auto poder y reconocimiento.

Se manifiesta a través de la amenaza física, miradas amenazantes, manipulación emocional, abuso verbal, abuso de poder, actos tormentosos, humillación intencional, e incluso, maltrato físico real y contundente… vamos entendiendo?

¿Qué la motiva? Neta y absoluta inseguridad personal, mezclada muchas veces con “enfermedades o trastornos mentales”, o en el más leve de los casos, por trastornos emocionales severos. Generalmente se aplica sobre aquellos que no encajan dentro del grupo del intimidador, por razones de apariencia, raza, religión, creencias, e incluso condición sexual.

Algunos intimidadores usan el ataque físico, otros usan el control psicológico –unido a lo descrito en las formas de manifestarse- con la idea de tener el control de la situación.
El intimidador es INCLEMENTE, por lo que utiliza el ataque a otros como meta-mensaje para un grupo, con la idea de propiciar y establecer un estado de temor -e incluso terror- constante, que incide en el ánimo, la autoestima, el estrés, la depresión, la ansiedad e incluso en actos agresivos como respuesta. Le gusta dominar, sólo piensan en sí mismos, carecen de real sociabilidad por lo que en este aspecto suelen tomar malas decisiones. No entienden de sentimientos, compasión, ni afecto hacia los que se atraviesan en su fin. Se sienten superiores, con derecho a importunar y menospreciar a quien no esté de acuerdo con él, rara vez sienten culpa, empatía o remordimiento… son firmes candidatos a consulta Psiquiátrica.

Normalmente, las formas más idóneas de enfrentar la intimidación serían; ignorar y alejarse del intimidador –no significando esto que se es un cobarde- como medida cautelar; no molestarse, pues es lo que el intimidador busca y lo que satisface su ego; no usando la fuerza física, pues la reacción de vuelta suele ser doble, en cambio, tomar control de la situación siendo firme en lo que se haga, el guavinéo lo alimenta; sentirse bien con uno mismo, y así demostrarlo; haciéndose cargo de su vida, mejorando las aptitudes, el aprendizaje (el initmidador suele ser torpe intelectualmente); hablar del problema con otros, lo cual ayuda al desahogo y a mantener la calma; no quedarte solo, buscar nuevas amistades o relaciones afines.

Es muy probable que haya muchos sintiendo esa intimidación, aunque no lo digan por miedo a que el intimidador se vuelva contra ellos; en consecuencia, deciden que manteniéndose callados se distancian del victimario y de la víctima… ojos que no ven, corazón que no siente. Cuando esto sucede, el alcance de la intimidación está siendo supremo.

¿Qué hacer cuando la intimidación es pública y notoria? La mejor respuesta es el enfrentamiento, no hacerle el juego al intimidador, no quedarse callado, no bajar los brazos, usar las armas de éste y sobre todo aquellas que no posee, dar guerra sin tregua y no demostrar el miedo -aunque lo haya- siendo héroe o heroína, en su perfecta y verdadera acepción, porque el intimidador cuando es público, queda ante ese público como lo que es: un represor.

Reza el dicho: “El valiente existe, hasta que el cobarde quiere”… ¿Nos vestiremos de héroes?

Mis besos de siempre…
Jud.- ♥

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Anécdotas de Campamento -final-

Lunes… real primer día de la aventura… suena la primera campanada de la mañana, a las 7 a 7:10, indica estar preparados para la segunda, que suena cinco minutos después y emergen puros ojos achinados a toda velocidad al frente de la casa… en pijamas aún. El todo es que el grupo que salga de primero gana puntos, pero si uno de sus integrantes se queda rezagado, el equipo se fregó jeje… imaginen la presión para aquellos que son dormilones jejeje… esto es genial, los 2 primeros días todos prorrumpen desaforados, pero después… las caras jajaja… son un poema. Lo primero que se hace, al sonido de esta campana, son ejercicios, imprescindibles para avispar las neuronas e impregnar de energía esos organismos. La noche anterior, con mis guías, nos ponemos de acuerdo en cuál será el grupo que comienza la calistenia. Es así como el grupo elegido debe estar en primera fila y los guías de estos serán los indicados de ser los que la dirijan. Escogen la música que utilizarán y el tipo de ejercicio. Recuerdo una de las semanas en la cual el equipo fue el de los varones grandes, y sus guías decidieron hacer ballet jajaja… fue altamente divertido, porque todos debían hacerlo, por aquello de los puntos. Entre tanto, yo los observo desde la cocina, a través de la hermosa y amplia ventana estilo colonial, mientras mi Tere y yo nos encargamos del desayuno del pelotón. Al terminar, todos a las Madrigueras, a tender camas, limpiar baños y pisos… saben que mientras ellos desayunan yo haré la inspección de rigor. Me escapo de a ratitos de la cocina para espiar en los cuartos, primero porque es todo un suceso, luego para que ningún guía haga trampa y ayude. Me ataca de ternura ver a los más pequeños montados sobre las literas tratando de tender las camas jeje… o con las escobas y trapeadores que son casi el doble de grandes que ellos… intentar colgar las bolsas de la ropa sucia, es divertidísimo… o a las chicas grandes poner cara de asco al tener que limpiar los baños jajajaja… qué sifrinas (fresas)… una de ellas me dice: -Judiiiiith qué voy a hacer con mis manos???… y yo: -tranquila, en mi cuarto tengo cremita jajaja… y la guía suelta un - y eso que aún no has limpiado el potrero- ajajajajajajaja… las caras son todo un poema. Termina la limpieza y a comer. Hago la inspección y vengo con mi libretita a poner las puntuaciones en el Cartel del Terror (jejeje… recuerden que aquí todo tiene nombre) Puntuación para niños y para los guías y su cuarto, la que por cierto influye en la puntuación de sus grupos. Esto no lo saben los chicos, se los hago saber en ese momento… jajajaja… los guías reciben sus respectivos regaños siempre, oh si, el orden forma parte de la organización general, eso es ley aquí. Luego del desayuno todos se alistan con ropas apropiadas, repelente de mosquitos y protector solar, cantimplora con agua y una gorra si es posible… comienzan los pitos (los niños los detestan… jejejeje… el pito es mío por su puesto) Se ordenan intercalando guía entre niños y se enumeran… esta numeración durará toda la semana, cada uno se aprende su número… yo soy el 1 :). Nos disponemos a salir para la primera excursión, generalmente esta se hace a un cerro cercano, ya que hay que entrenarlos y sus musculitos no se pueden exponer a tanto de una vez. Aquí soy inmensamente feliz, amo la subida de los cerros. Sube un guía grande varón, yo subo de segunda y me sigue otro guía de los varones grandes, con las cuerdas vamos armando camino en mitades por donde empiezan a subir los niños. Los pequeños generalmente suben de primero, porque siempre desean subir conmigo… jejeje… pero es sólo en los primeros paseos, luego se las dan de expertos y piden ir con los grandes atrás y hasta sostener las cuerdas jeje. Subimos y llegamos a la cima, donde nos sentamos un rato a admirar el paisaje… que paz y que vista… y que cansancio el de todos jejejeje. Cantamos unas cuantas tonadillas de grupo. Hay una que me encanta, porque habla de un vampiro: ♫“yo nunca tuve madre porque no necesité, y cuando tuve una hasta la sangre le chupé, porque yo soy ZZZ soy ZZZZ el vampiro negro (bis), yo nunca tuve carro porque no necesité, y cuando tuve uno hasta el aceite le chupé, porque yo soy… y así siguen las estrofas… a los niños les encanta… hubo en uno de los grupos un chiquito de 7 años, desdentado en el frente, que cada vez que cantaba todos nos retirábamos a un lado, por los efectos acuáticos jajaja… en otro, una niña de 8 años que bailaba como rockera cada vez que cantábamos, parecía una batidora. Luego de descansar emprendemos rumbo por el filo de la montaña, generalmente vamos bromeando o cantando los guías y yo por los walkie talkies, así los niños no se dan tanta cuenta de la caminata. Hacemos un juego que es armar y desmembrar a la vaca mientras vamos caminando. Nos detenemos, les enseño a escoger cuarzos y les dejo que tomen sólo uno para llevar, toda vez que doy la explicación ecológica pertinente. Recogemos también conchas de caracoles de tierra, son hermosas, con matices blancos y grisáceos, por lo calcáreo. En una oportunidad encontramos uno vivo y nos lo llevamos de mascota, andaba por todas las jardineras de la casa. Nos devolvemos y comienza la divertida bajada… yo bajo de segunda enseñándole a los chiquillos a hacer culi cross, jejeje… sisisi… bajamos de trasero… el eco de las carcajadas se escucha hasta la carretera.

Llegamos a casa… un racimo de hermosas mejillas rosadas con bocas abiertas, se ve desperdigado por todas las áreas externas de la casa. Doy 5 minutos de descanso y todos a las madrigueras a ponerse los trajes de baño. Una vez listos, bajamos a la laguna, ellos a pié jejeje, por otra montaña, yo en la camioneta, es que el primer día debo llevar las 6 tripas (eso que parecen inmensas donas negras que se sacan de la parte de adentro de los cauchos de camiones) y los salvavidas. Nos vemos abajo -ellos bajan con los guías, el camino es seguro y siempre van Scot y Niño, perros guardianes amados-. Allí se dan las normas, estas son innegociables, soy muy estricta en esto. Este momento es un tanto estresante para mí, debo conocer como se desenvuelve cada uno en el agua y suelo tener 25 ojos… se hace de todas formas una prueba de resistencia, deben durar 15 minutos cerca del borde del muelle flotando, bajo mi vista… igual los pequeños DEBEN usar siempre salvavidas, de los de chaleco… ahí no hay negociación, a pesar de los ojitos apurruñados que me apuñalan el corazón, el no es rotundo. Como disfrutan esto, aún con el agua que es helada. Regresamos y a almorzar y luego a descansar una hora, cosa que casi ninguno hace pues se ponen a conversar o a pasar el tiempo con juegos de mesa dentro de las madrigueras… mi primer momento de descanso, me voy atrás, a lo que llamo mi oficina, me siento un rato y me lleno de energía y paz ante uno de los paisajes más maravillosos que he visto. En la tarde se hacen actividades manuales en las áreas de la casa, macramé, tallado de maderas, telares, figuras de masa, etc., siempre con musiquita, siempre… serías feliz en este momento Socorrito jeje. A las 5 reparto merienda, torta, o pan tostado con canela, mantequilla y azúcar, torrejitas dulces, ensalada de frutas, tartaletas… y la tarde del viernes es de chucherías (chocolates, galletas, gomitas, etc). Luego de la merienda se hace un juego colectivo, puede ser una gymkhana como un partido de fútbol o voleibol… todos participamos. A las 6:30 a 7 (18:30-19:00) todos a bañarse… regresan los gritos y mis risas. Van saliendo pollitos mojados con boquitas moradas preguntando: ¿Jud… qué hay de comer? Jejeje… Cena y luego juegos dirigidos (el pito, mímica, o algún otro). Dan las 10:30 (22:30) a dormir… se escucha a los más peques reclamar por el besito y el abrazo de buenas noches… Judiith, mi besitoooo… jeje… parecen chicharritas en época de lluvia… todos al tiempo. Reunión de grupo, y como a las 12 ó 1 llega mi otro momento… desde lo alto, Dios me regala su manto de cristales diciéndome: lo hiciste bien hoy, te doy permiso de irte a los brazos de Mofeo… lástima que Morfeo no sea de carne y hueso… pero bueno… ni modo, jajajá.

Así transcurren el resto de los días, intercambiando paseos, juegos, actividades. Los jueves y viernes cambian un poquito. El jueves, se levantan generalmente como a las 8:30 a 9, porque la noche anterior ha sido Noche de Navidad, si, hasta la Navidad llega. Cuando los niños están dormidos, a golpe de 1 ó 2 de la mañana, los guías y yo nos hemos disfrazado, o de renos, o de duendes, o tenemos un Santa y los reyes, siempre algo, y vamos por cada cuarto despertando a los niños con villancicos propios del campamento jeje, sisi, con la música de villancicos clásicos, pero la letra inventada por los muchachos con situaciones vividas o loqueras. Todo esto al son de maracas, cuatro, tambora y una campana. Los niños se abrigan y se van al porche principal, donde los esperan mantas en el suelo, velas encendidas a todo lo largo del muro, un gran cartelón que dice Feliz Navidad, bambalinas por doquier y un rico Toddy (bebida achocolatada) calientito… ahí se sientan a escuchar alguna historia de Navidad que deja bellas enseñanzas, las cuales se comentan con los niños. Mientras se da esta actividad, uno de los guías o yo, a escondidas se mete en las madrigueras y va dejando bajo la almohada el pequeño presente navideño, que es una bolsita con chucherías… esto les encanta, sobre todo los comentarios de los chiquiticos es una nota. Debido a esto es la levantada tarde al día siguiente jeje. El jueves, se baja a la laguna y no se hace paseo, porque el paseo es sustituido por la acampada de la noche. Luego de almuerzo, todos se alistan y suben a una montaña cercana a la casa, donde arman todo. Un grupo abre la letrina y pica la leña necesaria para lo noche, así como los palos de cola de ratón para el pan de leñador, masa que llevo yo hecha y que arriba toma forma de las manos de algunos. Los demás ayudan a montar las carpas, disponer las cosas, y un grupo me ayuda a arreglar todo para la comida: las salchichas en la olla, el barro para forrar los plátanos que irán al fuego, abrir las papas para ponerle el queso derretido y meterlas envueltas en aluminio en la braza. Se arma la cena, se hacen filas, se reparte y luego de comer, cantamos alrededor del fuego, hacemos juegos de manos estilo “El Calentamiento”… al terminar, los pequeños se meten en sus carpas y lo más grandes duermen bajo las estrellas en grandes encerados y metidos dentro de sus bolsas de dormir, bien abrigados porque el frío y el sereno son fuertes. Al levantarnos, preparo un ollón de Toddy caliente y lo reparto con cereal. Mientras recogemos todo, Tere está abajo preparando empanaditas de queso y jugo, con lo que nos recibirá. Es viernes, los niños descansan un poco, se ponen sus trajes de baño y nos vamos a la laguna, donde pasaremos el día entre juegos de competencia, saltos y nado, mientras yo preparo las hamburguesas en la parrilla, para el almuerzo. Ahí pasamos el día y en la noche al regresar, se hace la fiesta de despedida. Al día siguiente regresan a sus casas, muchos de los cuales se van con sentimientos encontrados, la alegría de ver a papi y mami de nuevo, y la tristeza de la semana que ha culminado… de ahí, nacen bellas amistades, algunas de las cuales, se han convertido en noviazgo con el tiempo jeje. Y yo, descanso, feliz de haber cumplido una vez más y de haberme llenado de tanto y tan bonito.

Besos y abrazos.
Jud.- ♥

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Anécdotas de Campamento II

Bien… aquí de vuelta con las anécdotas

Domingo… primera semana… primer momento de alimentación grupal… suena la campana por primera vez (campana de verdad con cuerdita y demás jeje)… esta sonará el resto del mes 7 veces diarias fijas y otras tantas para anunciar asamblea. La hora de comida es todo un proceso, especialmente para los guías nuevos… se necesita paciencia y control de grupo, por lo que yo lo inauguro; doy a los chicos las normas: codos fuera de la mesa, por favor y gracias siempre al recibir, entregar y/o pedir algo, no hablar con la boca llena, tenerle paciencia a lo guías mientras van sirviendo y la bendición inicial de la mesa que es un rezo cantado en inglés (por razones personales de la dueña)… a veces para romper el hielo o para calmar el delirio de los chicos y evitar el desbarajuste, hacemos juegos de estimulación de la coordinación óculo manual… son bastante divertidos.

Luego me dirijo hasta la cocina donde están tres personas que me ayudan tanto a cocinar como a servir… tres encantadoras mujeres oriundas de la zona… una de ellas es mi mano derecha y la quiero horrores, la bella Tere (mi Rosalina jeje) apodada por cariño “Metralleta Vrizuela” porque habla tan rápido que sólo yo la entiendo… y no siempre jeje… la típica mujer de campo risueña, ingenua y bonachona… Dios me la guarde. En la cocina frente a mí el reverbero, donde se encuentran los ollones de comida y la pila de platos que fluye más rápido que patineta en bajada… voy sirviendo las porciones y ellas las van pasando por la ventanita que da al comedor, junto con las grandes jarras de bebida y cualquier otro acompañamiento extra como queso, salsas, Maples, etc., de acuerdo a lo que indique la ocasión. Desde la cocina se escucha el bullicio de los chicos y se ven, a través de una hermosa ventana de madera antigua, las caras animadas de éstos y las angustiadas y presurosas de mis bellos guías… que labor tan bella y loable hacen estos muchachos… son mis niños mimados… siempre guardo porciones especiales para ellos y los defiendo como loba fiera si alguien osa irrespetarlos o hablar algo de ellos. A medida que van terminando, los chicos se van levantando y recogiendo sus utensilios de comida, los cuales pasan a través de la famosa ventanita, apodada “La Milagrosa” jejeje… aquí todo tiene un nombre eh?…. desde adentro, lo más lindo es ver los ojitos de los más críos como pequeñas luciernaguitas que titilan mientras le van agradeciendo a Tere y a todas por el alimento… es norma y deber de campista.

Luego sirvo el almuerzo para mis guías… siempre hay uno que se mete en la cocina a registrar las ollas… y siempre terminan un cucharonzazo en las manos ajajaja… Al terminar también agradecen… y yo siempre me llevo más de un beso y un apurruño… mi aperitivo jeje… yo como siempre de última. Los chicos almuerzan y se van a sus Madrigueras (cuartos respectivos) a organizar el nombre y grito del grupo (se solía llamar grito de guerra pero ahora se prohibió por aquello de las connotaciones bélicas que implica la palabra, órdenes de organizaciones gubernamentales… en fin) Esta primera semana el tema para sus nombres son Animales Mitológicos. Son cuatro grupos, organizados por sexo y edad: Hadas, Pegasos, Cancerberos y Dragones. A la hora suena la campana para la primera asamblea… y comienza mi diversión.

Todos sentados a mis pies, en el porche principal, escuchan de mi boca con los ojos abiertotes y pasmosa atención, la lectura de las primeras normas a conocer… la base y fama de nuestro campamento… nunca un accidente en 10 años. Así mismo las indicaciones de la ambientación de las madrigueras, donde pongo énfasis en el uso y cuidado del material y donde motivo a los chicos a pensar en todo aquello que podrían diseñar, dando permiso para el uso de cualquier material siempre y cuando sea pedido. Aquí se les da un pequeño relato en relación al motivo escogido… esta vez hubo lectura de pequeñas historias acerca de cada uno, las caras de los chicos es un poema y sus cabecitas comienzan entonces a concebir creatividad, que a través de sus vivaces miradas se nota desesperan por prorrumpir de sus manos y mentes. Se van a sus Madrigueras a crear. Mientras organizo cosas en mi mesa central denominada “La Jerencia” (según el que le puso el nombre una combinación entre jefes y querencia jajaja) observo con deleite las presurosas caritas que van y vienen en busca de material para la decoración… siempre regalándome una sonrisa. Luego regresan y cada grupo hace derroche de su creatividad con sus gritos de grupo… pueden ser gritos típicos de patrulla, como poesías, Rap y hasta reguetones… es un verdadero deleite.

Las Haditas, el grupo de las niñas pequeñas, inventaron una poesía… mis ojos se llenaron de emoción y mi corazón de ternura al ver a 7 chiquitinas entre los 6 y 7 añitos, recitar como si fueran profesionales, con gestos que endulzaban hasta al más duro, entre frases tiernas y graciosas que se escapaban por los huequitos de las primeras desdentadas, dejando escuchar más de una z en su entusiasta declamación. Ovación completa del público por supuesto y las respectivas felicitaciones a sus guías (una de ellas mi hija jeje… mi orgullo). Así fueron pasando uno a uno cada grupo, excelentes todos, para luego dirigirme de las manos de mis hijos semanales a sus Madrigueras, a ver sus obras de arte. Las haditas por su puesto decoraron la suya con dibujitos y un sin fin de corazoncitos halados realizados en foami (goma eva) jejeje… la habitación parecía una fiesta de ilusión. Pero llamó mi atención la Madriguera de las chicas grandes… Cancerberos. Acoto para el que no sabe que el Cancerbero es un animal mitológico de tres cabezas, como el de Harry Potter. Pues las chicas hicieron el dibujo del Cancerbero en grande… muy grande, (uniendo dos grandes pliegos de papel por detrás con cinta adhesiva) con la boca de la cabeza central abierta y las otras a los lados observando vigilantes… la boca abierta era la entrada… imaginen el tamaño… y las figuras estaban divina y delicadamente dibujadas y coloreadas con acuarelas que matizaban tonos negros, blancos y grises, contrastando con sendas lenguas de tono magenta fuerte realizadas de forma impecable en papel creppe (o crepado)… las de los lados eran babeantes, efecto realizado con el plástico que se usa para proteger los alimentos… sencillamente espectacular. Adentro, a la cabecera de cada litera, una cabeza con el nombre de cada chica, y una mayor con el nombre de la guía que dormiría con ellas… todos los nombres escritos en letras góticas en negro y plata. Por su puesto ganaron, pero no por lo que dibujaron sólo, sino porque este trabajo se debe realizar en una hora y media… ellas demostraron aquello en lo que más hacemos hincapié en el campamento, la importancia del trabajo en grupo, la integración y la organización… es obvio que este grupo lo logró con éxito.

Luego de esto viene uno de los momentos más divertidos para nosotros (los guías y yo)… la hora del baño. Los niños hasta el momento no tienen idea de que en el campamento no hay agua caliente, jejejeje… el agua es de pozo, es decir, helada. Se escucha cada grito ajajajaja… y hasta una que otra palabrota, seguida de su concebido -Epaaaa niñoooo- (que esbozo sin que vean mi risa traviesa) con un –Juuu, na’ guará… me tiembla hasta el alma- de respuesta jejejeje. A este momento yo estoy organizando ya la cena, con la concebida bebida calientita jeje. A esta hora, cuando el sol decide descansar sus rayos y la luna asomar su inmensa luz, el aire decide bajar sus grados obligando a los desacostumbrados huéspedes a usar suéteres, mientras los zancudos esperan hambrientos la comida que aportaran aquellos que no estén protegidos con repelente, por lo que desde mi cocina se escucha como unas 30 veces ¿niños se pusieron el Off? Suena la campana de la cena… el ritual concebido… se acaba la cena y para la primera noche se prepara un juego denominado Match 4… juegan organizados por sus guías hasta las 10 y llega la hora de dormir. Todos a sus madrigueras en la primera noche sin papi y mami, jumm… me deslizo entre los cuartos compartiendo abrazos, besitos y bendiciones a cada uno y a los 15 minutos se apagan las luces… no así las vocecitas que quedan pululando unos minutos más… mientras, me reúno con mis guías a planificar el día siguiente y establecer fedd back con relación a cada niño.

Al término de la reunión, algunos se van a dormir de una y otros se quedan en la placita central conversando un ratico más… a veces les acompaño un rato. Luego me doy mi momento de sosiego y pertenencia personal antes de irme a los brazos de Morfeo… me siento en mi silla, sola, atrás, con un gran café marrón que me ha dejado mi Tere listo, un cigarrito (por eso atrás y el único del día) y me deleito observando el manto de luceros que me regala el universo, amplio, limpio, único, con una luna que siempre me sonríe rotunda y cómplice demarcando la silueta de la majestuosa montaña, la música de los grillos y el ganado que pasta, y el olor a verde obscuro que me obsequia la brisa… envuelta en mi poncho por el frío de la noche, entonces agradezco a Dios, con una frase sencilla… señor, esto es la felicidad, gracias por este día.

En la próxima entrega, vendrá el final jeje

Un beso y un abrazo

Jud.- ♥

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