Después de Auschwitz y otras yerbas

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Mario Benedetti

Rostro de vos - Mario Benedetti

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.

Mario Benedetti

Luna congelada - Mario Benedetti

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

Mario Benedetti

Otoño - Mario Benedetti

Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha

Mario Benedetti

de Mario Benedetti

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.

Mario Benedetti

Pausa - Mario Benedetti

De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Mario Benedetti

Te quise tanto - Mario Benedetti

Te quise tanto
que dejé pasar las horas
a la espera de tu amor.
Te quise tanto
que corté cada alita
de travieso picaflor.
Pero ahora me has dejado tan solita,
el plumaje desgastado del dolor,
dime vida cómo hacer para seguir
sin su amor…

Valiente corazón el que yo tuve
que no dudó en entregarte su querer,
se abrió como la flor en primavera
descubriéndote el tesoro en su haber.
Fue dulzura de cachorra enamorada
fue pasión de los fuegos por arder,
tu mirada atravesaba mis pupilas
como estrellas en un claro anochecer.

Pasaron días y semanas con el viento
pero tan lento cuando no estabas aquí,
te quise tanto que con uno de mis dedos
tapé el sol y corrí siempre hacia tí.
Me abracé como una niña a tu pecho,
te quise tanto que temía morir
y no tenerte para siempre entre mis brazos
y por mi culpa acaso fueras a sufrir.

Pero entonces, sabe Dios qué pasó entonces,
más la flor entre los dos se marchitó
fue muriendo uno a uno cada sueño
hasta ver que el último pétalo cayó.
Y quedaron sólo hojitas en mis manos,
mi mirada en el suelo se clavó,
como ave que se queda sin su nido
en silencio la alegría se voló.

Te quise tanto
que dejé pasar las horas
a la espera de tu amor.
Te quise tanto
que corté cada alita
de travieso picaflor.
Pero ahora me has dejado tan solita,
el plumaje desgastado del dolor,
dime vida cómo hacer para seguir
sin su amor…

Mario Benedetti

de Mario Benedetti

Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma.

Mario Benedetti

Bienvenida - Mario Benedetti

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

Mario Benedetti

Esa batalla - Mario Benedetti

¿Cómo compaginar
la aniquiladora
idea de la muerte
con ese incontenible
afán de vida?

¿cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá
con la invasora alegría
del amor provisional
y verdadero?

¿cómo desactivar la lápida con el sembradío?

¿la guadaña
con el clavel?

¿será que el hombre es eso?
¿esa batalla?

Mario Benedetti

Trueque - Mario Benedetti

Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río
tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero
tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés

me das tu corazón ese verdugo
y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel

me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero

Mario Benedetti
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