Después de Auschwitz y otras yerbas

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de Theodor W. Adorno

Nacemos con una responsabilidad adquirida.
Todos somos herederos de injusticias pasadas:
unos las heredan como fortunas y otros como infortunios.

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de Julia Kristeva

Sólo somos personas cuando nos situamos frente a otro, nunca de forma aislada.
Lo que nos convierte en personas es el vínculo con el otro, la relación de amor.

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de Julia Kristeva

Nombrando el sufrimiento, exaltándolo, diseccionándolo en sus más mínimos
componentes: eso es, sin duda, una forma de frenar la pena.

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de Cecilia Meireles

Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos.
Hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz.
Pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida
y nos marcan para siempre.

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de Gabriel García Márquez

Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidar es difícil para quien tiene corazón.

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Uno queriendo ser dos - Gil Dor


Uno en la noche, uno al despertar, uno soñando una mitad,
uno asustado, uno y su dolor, uno queriendo ser dos.

Uno desierto, uno mar azul, uno en el filo, uno inquietud,
uno buscando, uno desamor, uno queriendo ser dos.

Dónde estaré mañana, dónde estarás mi amor,
bajo el sol abrázame, fundidos los dos en un corazón.

Uno dudando si hay o no verdad, uno mil veces soledad,
uno escuchando a su corazón, uno queriendo ser dos.

Dónde estaré mañana, dónde estarás mi amor,
bajo el sol abrázame, que sé que tú y yo podemos ser dos,
podemos ser dos fundidos los dos en un corazón.

Uno mentira, uno realidad, uno la herida y la sal,
uno pregunta sin contestación, uno queriendo ser dos.

Dónde estaré mañana, dónde estarás mi amor,
bajo el sol abrázame que sé que tú y yo podemos ser dos,
que sé que tú y yo podemos ser dos fundidos los dos en un corazón.

Que sé que tú y yo podemos ser dos fundidos en un corazón.

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Me muero - Jaime Sabines

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

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de Martin Luther King

La oscuridad no puede sacarnos de la oscuridad; sólo la luz puede hacerlo.
El odio no puede sacarnos del odio, sólo el amor puede hacerlo.

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Límites - Juan Gelman

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed, hasta aquí el agua?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire, hasta aquí el fuego?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor, hasta aquí el odio?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre, hasta aquí no?
Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.

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de Viktor Frankl

El hombre es ese ser que ha inventado las cámaras de gas de Auschwitz,
pero también el ser que ha entrado en esas cámaras con la cabeza erguida
y el Padre Nuestro o el Shemá Israel en los labios

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