Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

ART- DECO EN CUBA


En Europa se inician en la década del veinte trasformaciones importantes en la arquitectura que tuvieron en la Exposición de Artes Decorativas de 1925 su momento culminante. Los códigos estilísticos del art noveau se ven reelaborado en un sistema decorativo o de figuras estilizadas, en fachadas lisas. Este fue el sistema conocido por Art-Deco, influenciado por el cubismo, el funcionalismo de Bauhaus, el futurismo y el sentido estructuralista de los monumentos precolombinos.

En Cuba estos cambios tuvieron que esperar algunos años, por el conservadurismo ecléctico de la clientela burguesa y los ejecutantes criollos y extranjeros.

Primero hubo una avanzada teórica que llegó en la literatura arquitectónica a fines de la década del veinte. En 1926 aparece en la revista “El Arquitecto”, dirigida por Luis Bay, el primer trabajo sobre arquitectura moderna: “Las nuevas tendencias arquitectónicas”, del arquitecto argentino Alejandro Christophersen; ese propio año José María Bens, en la misma revista publica su artículo, “Momentos modernos de las bellas artes”, con una valoración sobre lo que ocurría en arquitectura en Europa. La revista “Colegio de Arquitectos” de los años 28 y 29 informa sobre la obra de Gropius y de Bruno Taut, mientras el arquitecto cubano Alberto Camacho diserta sobre, “Las falsa visión del arte moderno”

Todo este ambiente de información y conocimiento sobre arquitectura moderna influyó en los arquitectos cubanos y ya en la década del treinta aparecen las primeras construcciones de estilo funcional, aunque en realidad se limitaron a la sobriedad de la fachada, sin alterar la distribución espacial de la obra.

Los cambios fueron paulatinos pero seguros, el repertorio ecléctico comienza a depurarse a partir de la influencia del Art-Deco: los frisos, frontones, capiteles y cornisas, se simplifican y reducen a los elementos fundamentales y a motivos decorativos integrados a la funcionalidad de la edificación. Predominan los paños puros y las formas simples, pero se mantiene la simetría y la verticalidad del ecléctico.

La primera construcción dentro del estilo Art-Deco se levantó en Quinta y 24, Miramar, proyectado por el arquitecto José Mendeguía, luego un edificio en Línea y Paseo, barrio del Vedado, de Joaquín Weiss y Carlos Maruri. Pero el edificio que afianzó el Art-Deco en Cuba fue el conocidísimo “López Serrano” en 13 y L, Vedado de 1932, obra del arquitecto Mira y Rosich, el primer “rascacielos habanero”, con una planta en H que facilita la ventilación e iluminación. Sus muros están trabajados con ligeros entrantes y salientes, concentrando la decoración en el basamento y la entrada.

La principal obra del Art-Deco cubano es el edificio de la firma licorera Bacardí (Monserrate y Progreso, en La Habana Vieja, realizado por el arquitecto Esteban Rodríguez Castells. El edificio está revestido de cerámica mayólica y su funcionalidad responde a su uso como edificio administrativo. De forma llamativa domina la edificación el símbolo escultórico de la firma Bacardí, un murciélago

Los componentes estéticos del Art-Deco se imponen a partir de la década del treinta y continúan utilizándose en los años cuarenta, tanto en edificios públicos y de apartamentos, en residencia y en casas más humildes. Los motivos geométricos, abstractos o figurativos, de los paneles aplicados a las fachadas se repiten de barrio en barrio: Víbora, Lawton, Marianao, Luyanó y otros de La Habana y el interior del país.

Cultura

VALORAR LO QUE TENEMOS

La tranquilidad social y el devenir cotidiano en medio de un ambiente de paz es una de las fortalezas del sistema socialista cubano, primero por la tradición revolucionaria de solidaridad y apoyo mutuo que permanece entre nosotros, a pesar del asomo del egoismo individualistas en ciertas manifestaciones de grupos minoritarios, por eso son de notar, por excepcionales.

Como ciudadano cubano me doy cuenta que estos pequeños matices de actitudes están dados por la no solución de pequeños-grandes problemas de la cotidianidad ciudadana, dados por las carencias y mucho por la insencibilidad de los que tienen en sus manos resolver determinados asuntos de la vida cotidiana del ciudadano.

Es por eso que llama la atención el artículo aparecido en el periódico Granma (3/6/2014) sobre la desidia como fenómeno de las administraciones estatales al dejar de resolver o responder cuando no se pueda resolver, pero en forma clara y en tiempo a las quejas de la población. Responder a una queja un año después, es una ofensa al pueblo que sufre los problemas e irrespeto al mandato que ese mismo pueblo ha dado a sus funcionarios.

Pequeñas cosas determinan grandes desiciones y los que vivimos en Cuba sabemos que es el “día a día”  el que nos consume por esos  “pequeños problemas” que a la larga convierten la vida en común, en un infierno.

Opinión

CUBA, EL RETO DEL MEDIO AMBIENTE


Mañana es el Día Mundial por el Medio Ambiente, ese querido y deteriorado medio en el que vivimos a veces sin darnos cuentas que lo afectamos con mucho de nuestros actos.

Cuba es una isla larga y estrecha que se entiende de este a oeste, o viceversa, para dar la impresión de un lagarto verde y dormido sobre las aguas del mar Caribe, si se fijan bien más que una isla somos un archipiélago, con cientos de pequeños cayos e islotes y una hermosa perla de encanto que es la isla de Pinos. Somos un país expuesto a los huracanes del Caribe, esos que están en nuestra historia, tanto como los piratas y las ambiciones del norte. Las costas cubanas son en buena parte bajas, llenas de innumerable playas y humerales de mangles que posiblemente desaparezcan con el crecimiento de los mares. Siempre habrá un espacio para el cubano.

La sobreexplotación de los bosques tropicales en Cuba es un fenómeno que comenzó con la colonización a tal punto que en la isla solo hay islas boscosas de poca extensión y muy depauperadas por la presión de las necesidades de la población: leña para cocinar, terrenos para sembrar, uso de maderas y otras muchas malas prácticas de manejo medio ambiental, que poco a poco los cubanos van aprendiendo a superar, si es que queremos tener un país en el futuro.

Las montañas, que no abundan en Cuba y apenas rosan los 2 mil metros, resisten mejor el embate de la acción humana, gracias a su prioridad y el esfuerzo conservacionista del estado en los últimos cincuenta años.

Mucha tierra de cultivo ha sido degrada por las malas prácticas del cultivo intensivo e industrial de determinadas plantas y los sueños de poseer una agricultura industrial, con alto uso de fertilizantes, mecanización y monocultivo, hoy le pasan la cuenta al fondo de tierras para la agricultura.

El marabú ha sido el arbusto nacional en todas esas tierras maltratadas y costará mucho trabajo aún dominarlo y hacer que su presencia sea solo ornamental.

En cuanto a la vida urbana, La Habana es un gran problema sanitario y medio ambiental, con muchos micro vertederos de esquinas, crecidos bajo la indolencia humana y la desidia de las autoridades escudadas ya usted sabe en qué, la falta de recursos, el bloqueo, etc., etc.

En contraposición las ciudades del interior del país poseen una tradición de limpieza encomiable, con poquísimos recursos mantiene limpias sus vías, tanto en los centros urbanos, como en sus barrios y si más no hacen, es por lo que ustedes saben.

Existe una voluntad estatal de mejorar el medio ambiente, pero del dicho al hecho el trecho es mucho y si no tenemos más problemas de salud, es gracias a nuestro sistema de salubridad, vacunaciones y esa preocupación sanitaria de la puerta hacia adentro, que se contrapone a la suciedad, de la puerta hacia afuera.

A alguien le escuché decir, todos podemos hacer por el medio ambiente, mira a tu alrededor y comienza ahora.

Opinión

Cuba, la liberación de las fuerzas productivas


En el socialismo las fuerzas productivas son controladas por el estado quien debe en su reasignación de planificación tener previsto dónde va cada uno de los eslabones de este engranaje de la sociedad que son los trabajadores.

En el caso de Cuba durante muchos años la subutilización de las fuerza productiva, la sujeción a los diabólicos mecanismos burocráticos del estado y el partido comunista, se convirtieron en un freno para el desarrollo de la economía cubana, más allá de factores externos más que conocidos, como son el bloqueo económico a la isla, la persecución del gobierno de los Estados Unidos a cuantas posibilidades tenga la sociedad cubana para negociar con cualquier país capitalista del mundo y el oportunismo de los capitalistas de cualquier nación por el cobro de intereses leoninos por comerciar con la “isla hereje”.

Los cambios que se están produciendo en el país a partir del “nuevo modelo económico” implementados en los “lineamientos económicos” del partido han conllevado a la liberación paulatina pero creciente de estas “fuerzas productivas”, en sectores muy dinámicos y que para el estado siempre han sido un gran dolor de cabeza: los servicios personales, la gastronomía, el comercio minorista, el trasporte público y las pequeñas producciones locales, artesanales, artísticas. Un poco más controlado pero igualmente creciente ha sido la producción agrícola, enormemente deficitaria por muchos años, estatalizada en más del 80 % hasta hace menos de una década, pero que no satisfacía las necesidades de una población de apenas 11 millones de habitantes, teniendo que convertirnos en importadores netos de alimentos.

La distribución de tierras estatales ociosas (miles de caballerías de tierras llenas de marabú en manos del estado) ha significado una nueva reforma agraria, contra un latifundio estatal ineficiente y en banca rota. Es la principal reforma en el campo económico cubano, llamada a lograr la sustentabilidad económica del país, siempre y cuando las trabas burocráticas que aún la ralentizan sean eliminadas y dejen al productor con las manos libres para producir los alimentos que este pueblo necesita.

A mi modo de ver el problema fundamental que seguimos afrontando es la enorme carga que significa para el estado y el pueblo, el ejército de funcionarios que en todos los niveles se empeñas en “hacer cumplir” mecanismos obsoletos o se atrincheran detrás de cualquier resolución o ley anacrónica para frenar esta fuerza productiva que por necesaria y progresista terminará por imponerse y dejar las cosas en su lugar.

Hacer efectivo el gobierno del pueblo, descentralizar la mayor cantidad posible de funciones, hacer posible que los municipios tengan iniciativas, se sustenten y que los “delegados del poder popular” verdaderamente sean los representantes del pueblo son asignaturas pendientes pero necesarias si queremos seguir adelante con un socialismo próspero y sustentable.

Opinión, Política

SANCTI SPÍRITUS, LA QUINTA VILLA


La historia de Cuba empieza con las peripecias de un grupo de aventureros españoles que allá por 1511 decidieron probar suerte en la isla de Cuba y se vinieron a su territorio, no para asentar sus hogares y crear familias, no para evangelizar unas tierras paganas llenas de aborígenes sin casi ropa, con una vida placentera y sencilla, no, simplemente para crear un negocio de riesgo, buscar oro, el oro que no abundaba en La Española, primera isla de su asentamiento americano y que no encontraran en abundancia en la más hermosa y grande de las islas antillanas.

Embarcados en aquella aventura necesitaron mano de obra para buscar ese oro esquivo que le diera estatus de señores a todos aquellos segundones y aventureros y para ello esclavizaron a la población nativa, que no conocía las largas jornadas de extenuantes búsqueda en los ríos de aquellas pepitas de oro milagrosas, para poderlo hacer crearon las “encomiendas”, esa “nobles instituciones por las que el rey les entregaba un grupo de aborígenes para que los cristianizaran y en cambio trabajaran para sus nobles amos”, el resultado fue la casi total desaparición de la población autóctona de la isla en menos de cincuenta años y el comienzo de nuestra historia con la creación de aquellas legendarias siete villa que desde el 2011 están cumpliendo 500 años.

Primero fue la villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, aquella villa pegada a la isla Española, mirando al paso de los vientos y que fue la primera capital de la isla, con Diego Velázquez como su fundador; la segunda fue San Salvador de Bayamo (1512), creada en las márgenes del río Yara a raíz de la derrota y asesinato del legendario cacique Hatuey, ese que no aceptó el bautizo porque si iba a encontrarse en el mismo cielo que los españoles, no lo deseaba; en su avance ambicioso y devastador los conquistadores llegaron a la región del Camagüey y en la actual bahía de Nuevitas crearon la tercera villa, que nombraron Santa María del Puerto Príncipe (1513), la misma que tuvo que refugiarse al interior de la isla para escapar a los ataques de corsarios y piratas y que sus vecinos orgullosos y bravíos pugnaron mucho tiempo, hasta que le lograron, fuera llamada Camagüey, ese Camagüey de Cuba que nos enorgullece por sus tradiciones y patriotismo.

En 1514 fueron fundadas las dos villas del centro, la Santísima Trinidad a principios de años, en las faldas del macizo de Guamuaya y Sancti Spíritus más al centro del territorio el 4 de junio de 1514, pronto tendrá sus 500 años.

Cerrando el ciclo a fines de 1514 se funda al sur del occidente de Cuba en la ensenada de Cortes, la villa de San Cristóbal y en 1515 cerrado el ciclo fundacional Santiago de Cuba en la zona oriental, pero esa es una historia que contaré después. Por el momento felicitar a los espirituanos que están de fiesta, engalanando su villa, hoy una importante urbe del centro de Cuba y que disfruten su San Juan espirituano, fiestas de gran colorido y participación popular.

Cultura, Historia

CUBA, EL PAÍS QUE CAMBIA

Yo se que no sosmos los únicos, en cualquier sociedad el mismo tiempo marca cambios, pero los seres humanos que vivimos en estas sociedades somos la huella más visible de estos cambios, para los cubanos esta es una verdad del diario.

Hace más de cincuenta años hicimos la Revolución más profunda y radical del hemisferio occidental, la herejía nos hizo soñar más allá de nuestras propias posibilidades y fuimos un David enfrentado a un Goliat poderoso, no bastaba la honda, pero al menos aprendimos a soltear sus golpes y sus amanazas.

Tuvismos un líder preclaron, soñador y un poco profeta que nos hizo soñar con un mundo más justo y equitativo, en la medida de lo posible nos convertimos en la isla Utopía, con gente sana,  con educación, aspiraciones amplias e inteligencia abierta; no todo fue color de rosa, los amigos de ayer se cansaron, nos dimos cuenta que no eramos un país muy rico y hasta la capacidad de trabajar por lo que parecía fácil, nos fue durmiendo en unos laureles que cada vez eran menos brillantes.

Ahora estamos abocados a cambiar, tenemos que ser capaces de construir una sociedad con una economía sustentable, con la mira puesta en la necesidad de mantener lo que de maravilloso nos ha legado la Revolución en la que crecimos, salvando un mundo de valores que parece estar alejandose en la medida que un grupo, no despreciable por su número, trata de imponer la Ley del salve el que pueda o el principio de, “en teniendo yo los demás que se jodan”, así de triste y crudo.

Cierto es que muchos marchan al extranjeros, a conseguir sus sueños de proasperidad, porque aquí hay que trabajar duro y la remuneración no es mucha, queda mucho por hacer, por reparar, por hacer posible, pero  en lo que seguimos metiendo el hombro y la mente en hacer mejor lo nuestro, sigo viendo la mano amiga, el pueblo solidario, el vecino escandaloso pero leal, al compañero de trabajo, angustido por el trasporte, pero dispuesto a echar palante, ese es nuestra Cuba de hoy, esa que sigue cambiando, pero que no ha cambiado de rumbo, sigue construyendo una sociedad, CON TODO Y PARA EL BIEN DE TODOS.

Opinión

LUIS CARBONELL, EL HOMERO CUBANO


Uno de los símbolos de la cultura nacional popular ha muerto, su nombre es Luis Carbonell y por mucho tiempo estuvo entre nosotros, como alguien que pertenece y a veces no nos damos cuenta cuánto vale. Ese era él, declamador como ninguno, formador de una visión de la gente sin historia, el mismo formado en el duro bregar de la pobreza digna y el deseo de ser “alguien” como el mismo diría.

Una voz y una gestualidad que se ganó el respeto de todo el pueblo cubano, que siempre lo vio como la expresión máxima de ese cronista de barrio hablándonos de lo que vemos a diario con dicción impecable, tonos de voces únicas y ese vibrar junto a las cosas propias del cubano mestizo.

Una cultura amplia, pianista, arreglista, repertorista, maestro por sobre todas la cosas, está ahora en ese olimpo cubano donde se mezclan los orichas con esos santos estirados y fríos de la cristianidad popular, que le hacen un guiño pícaro al mulato con vocación de cronista de su pueblo:

Luis Carbonell, hacedor del milagro de la palabra

Cultura

A PROPÓSITO DEL 20 DE MAYO



Por:

Historia

JOSÉ MARTÍ, VARIOS DATOS SOBRE SU MUERTE

Ø

Muerte de José Martí, autor, Esteban Valderrama

Murió alrededor del mediodía del 19 de mayo de 1895

Hubo un único testigo de su muerte por la parte cubana, el joven soldado mambí Ángel de la Guardia.

Ángel de la Guardia no era su ayudante personal, sino del General Bartolomé Masó.

José Martí fue impactado por tres balazos de máuser: Uno penetró por debajo de la barbilla y salió por la parte posterior del cráneo; el segundo entró por la punta del esternón, con salida por la espalda y el tercero en el muslo derecho.

Su muerte fue instantánea

Las fuerzas españolas que le mataron estaban mandada por el coronel José Jiménez de Saldoval

Su cadáver quedó en manos de las fuerzas españolas, quienes no sabían en un primer momento quién era el occiso

Fue enterrado directamente en tierra en el cementerio del poblado de Remanganagua

Fue exhumado el 22 de mayo de 1895 por el doctor Pablo A. Valencia, para su identificación oficial.

Trasladado a Santiago de Cuba donde fue enterrado en un nicho del cementerio Santa Ifigenia

La pintura más conocida sobre la muerte de José Martí la hizo el artista cubano Esteban Valderrama. Quien la destruyó por las muchas críticas que recibió, por pequeños detalles de su obra.

A pesar de ello esa es la obra más representativa de la tragedia de Dos Ríos.

Ø

José Martí

SIN PATRIA PERO SIN AMO


Muerte de Martí. Dibujo de Eladio Rivadulla

Hace 119 años, al medio día del 19 de mayo de 1895 moría por Cuba y sus ideales de mejoría humana, José Martí Pérez. El intelectual más importante de la historia cubana, el mismo que reunió en su persona la capacidad de liderazgo para conducir a un pueblo a su libertad y a la mejoría social de sus habitantes más desposeído en una sociedad que el soñó, “con todos y para el bien de todos.

Hace 119 año nació para la historia un hombre singular que tuvo la sagacidad política de advertirnos del peligro mayor que significaba para las naciones latinoamericana, los Estados Unidos de América, “…cuanto hice hasta hoy y haré es para eso”, impedir la anexión de Cuba a los Estados Unidos y la expansión de estos por Nuestra América, eso dicho en pleno esplendor de la “democracia imperial” del “…norte revuelto y brutal que nos desprecia”, todo escrito con claridad un día antes de morir a su amigo Manuel Mercado de México como advertencia certera y clara de lo que nos esperaba en ese siglo “XX americano”, que tanto nos ha pesado.

“Viví en el monstruo y le conozco las entrañas y mi honda es la de David”, así diría de forma lapidaria en esa carta inconclusa que todos los hombres de nuestras tierras deberían leer, “Patria es humanidad”, dirá en otra ocasión y sigue vivo en nosotros, aún sin saberlo nosotros:

“Yo quiero cuando me muera

“Sin patria pero sin amo

“Tener en mi loza un ramo

“De flores y una bandera”

Carta inconclusa a Manuel Mercado (Fragmento)

Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895.

Sr. Manuel Mercado

Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir, ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber-puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.

Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos -como ese de Vd. y mío,-más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia,-les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos.

Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas:-y mi honda es la de David. Ahora mismo, pues días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, que me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,-la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,-la masa inteligente y creadora de blancos y de negros.

José Martí

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