Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Política

DE AMÉRICA SOY HIJO Y A ELLA ME DEBO

Estatua ecuestre de José Martí en el Parque Central de Nueva York

Un momento importante en la maduración política de José Martí fue su contacto con la sociedad norteamericana. Llega a Nueva York el 3 de enero de 1880, venía de España después de haber sido deportado por el gobierno colonial español de la isla de Cuba algunos meses antes.

El contacto con aquel país en pleno apogeo de su desarrollo económico fue deslumbrante, por eso escribe en el periódico The Hour un artículo titulado “Impresiones de América” en el que expresa: Estoy, al fin en un país donde cada uno parece ser su propio dueño. Poco a poco el conocimiento más profundo de aquel país le hará escribir un año después: (…) este país, señor en apariencias de todos los pueblos de la tierra, y en realidad esclavo de todas las pasiones de orden bajo que perturban y pervierten a los demás pueblos.

En aquella nación vivió las emociones de las grandes transformaciones tecnológica, la expansión de la nación hacia el oeste, las ríadas de emigrantes provenientes de Europa, base de la vertiginosa transformación del país, luchas de los trabajadores, en su mayoría emigrantes, por mejores salarios y ocho hora de labor, acontecimientos que sirvieron para aguzar su pensamiento social, siempre al lado de los humildes, sus críticas a los métodos violentos de lucha y su comprensión paulatina de aquella gente violenta, engañada y víctima del gran capital, es una constancia dialéctica de su maduración.

En los Estados Unidos el Apóstol cubano conoció y puso al descubierto el fenómeno imperialista y advierte sobre el peligro que representaba para Cuba, las Antillas y a la larga para América Latina. El auge económico de los Estados Unidos traía la necesidad de mercados y sus clases dominantes apuntaban hacia el dominio de las naciones de la América Latina. Como su zona de influencia natural.

Desde sus crónicas para los periódicos de Hispanoamérica no se cansa de mostrar las luces y las sombras de aquella nación y al organizar el movimiento independentista y liberador de la isla de Cuba, sienta sus objetivos políticos de impedir la anexión de Cuba al país del norte.

Su profundo espíritu analítico y su voluntad de estudiar las interioridades de los Estados Unidos, le permitieron llegar a conclusiones político sociales que aún hoy guardan una gran vigencia:

- La unidad de los países latinoamericanos como contraparte al hegemonismo de los Estados Unidos.

- El desarrollo cultural y económico de nuestra América como antídoto a la dominación de la nación del norte.

- La necesidad del desarrollo desde bases propias como contrapartida a la influencia y penetración de esa cultura basada en el pragmatismo y el individualismo exacerbado.

- La esencia humanista de la sociedad, su confianza en el ser humano y su capacidad de ser bueno.

Esas y otras que se me escapan son esencias sociales de la prédica martiana, no solo contenidas en documentos políticos y programáticos, sino en toda su obra





José Martí, Política

LA POLÍTICA DEL PALO Y LA ZANAHORIA


Sin el menor rubor por lo que dice el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama acaba de hacer declaraciones para la cadena de noticias Yahoo News en Nueva York expresando sus puntos de vista sobre el mantenimiento del bloqueo a Cuba y de las políticas unilaterales e injerencistas de los círculos de poder de los Estados Unidos hacia Cuba.

El gobierno cubano debe tomar nota, pero el pueblo cubano debe abrir los ojos porque la candidez y la “inocencia” política pueden costarnos caro como nación. La historia reciente y pasada de las relaciones entre nuestras dos naciones nunca han sido de relaciones de igualdad sino todo lo contrario, las de imposición, prepotencia e intervención en los asuntos internos de nuestra Cuba.

Para los incautos y los que esperan beneficiarse de estos “cambios condicionados” le exponemos como botón de muestra algunos párrafos del presidente de los Estados Unidos:

“Nosotros podemos hacer algunas determinaciones acerca de cómo se implementa el embargo actualmente y podemos presentarle argumentos más fuertes al Congreso sobre la importancia de eliminar el embargo, si el gobierno cubano introdujera reformas más sustanciales

Nuestra teoría original —dijo Oba­ma— no era que íbamos a ver cambios inmediatos ni que el control que ejerce el gobierno iba a suavizarse, sino más bien que con el tiempo se establecerían las condiciones para una transformación sustancial.

“Si ellos quieren disfrutar de todos los beneficios de su reincorporación a la economía mundial, entonces van a tener que acelerar las reformas que hacen falta”, añadió.

“Mientras más vean los beneficios de las inversiones de Estados Unidos, de los dólares de los turistas norteamericanos moviéndose dentro de la economía, de las telecomunicaciones abriéndose para que los cubanos obtengan información sin censura, más se sentarán las bases para los cambios mayores que están por venir”.

“No hay dudas de que les encantaría tener Guantánamo de vuelta. Imagino que será una larga discusión diplomática que se extenderá más allá de mi administración”, añadió sin negar la posibilidad de que esa devolución finalmente se materialice, lo cual es una demanda histórica del pueblo cubano amparada en la ley internacional y los derechos de soberanía sobre su territorio.

Si esto no es injerencia en nuestros asuntos internos, “que baje Dios y lo diga” (como reza el refrán).

A título personal de cubano de a pie, que ha vivido toda su vida en Cuba, trabajando para su sociedad imperfecta, comprometido con sus sueños y sus ideales, contestatario, informado y con un alto concepto de la libertad individual, con toda nuestra historia a cuesta le digo al presidente de los Estados Unidos que este es un país soberano, con un pueblo que hizo una Revolución profunda y radical hace más de cincuenta años que tiene amigos (muchos) pero que no aceptará jamás amo.

Opinión, Política

NADIE SABE LO QUE TIENE HASTA QUE NO LO PIERDE


Ese refrán tan verdadero como muchos otros, parece estar funcionando para gentes que en Cuba sufren de desmemoria crónica, eso que han entrado en la catarsis de la negación completa en cuanto se tratan temas internos del país.

Ya han nacido y crecido en Cuba más de tres generaciones bajo el signo verde olivo de la Revolución de Fidel Castro, esa que significó un cambio cualitativo y cuantitativo para la sociedad cubana en particular y un ejemplo para los millones que en el mundo permanecen al margen del vertiginoso cambio social y tecnológico que vive la humanidad, no porque ellos quieran, sino porque la parte que le corresponde en esa distribución social está engrosando la fortuna de familias y grupo de élite que dominan el poder en esas sociedades.

Quiero recordar que la Revolución Cubana, socialista e igualitaria (tal vez demasiado) significó el acceso de las masa a los servicios sociales básicos de toda la población de Cuba, blancos, negros, tuvieran la religión que tuvieran, trabajaran o no, en fin todo aquel que fuera ciudadano de este país.

Desde el surgimiento de la Revolución, frente a sus deseos y realidades por cambiarle la vida al cubano, apareció el enemigo más grande que puede tener cualquier país o grupo humano, negado a seguir los sacrosantos preceptos de la “democracia representativa”, “la libre empresa”, “respeto a la propiedad privada”, “los derechos humanos”(entendidos a la manera burguesa), y el modo de vida consumista, egoísta y edonista que necesita el capitalismo para sobrevivir vendiéndonos un futuro que no es para todos. Ese enemigo tiene nombre: Estados Unidos de América, su oligarquía, gobierno y grupos de poder, que no pueden tolerar esa herejía a las puertas del imperio y como no pudo destruirla militarmente(luego de haberlo intentado) condenó a este país a un BLOQUEO ECONÓMICO TOTAL, que tiene como fin rendirnos por hambre, debilitar la capacidad de resistencia del cubano, sumirnos en las precariedades y demonizar el proceso revolucionario ante los ojos del mundo (por algo son los dueños de los grandes medios de comunicación), lo peor de todo es que apuestan por el desgaste, por el tiempo, por la propaganda subliminal que nos inunda y por nuestra incapacidad de cambiar, de adaptarnos a las nuevas circunstancias, por la banalidad y la superficialidad que hacen innecesario(porque es “teque”) el seguir hablando de la realidad, trabajar sobre nuestras limitaciones, confiar en todos, pero controlar, crear un espacio de libertad y creación, pero tener siempre presente que el egoísmo es un antivalor, intrínseco al ser humano y que resolver “mi problema”, no me quita el deber de ayudar a resolver el del otro, el de todos.

Por estos días hará un año de ese cambio positivo en la política exterior de los Estados Unidos, ese que sus funcionarios, empezando por el propio Obama insisten en decir que no significan que renuncien a alcanzar sus objetivos, pero por otras vías, la del diversionismo, la del reblandecimiento y el egoísmo de los que quieren vivir mejor ellos, aunque los demás se jodan.

Lo nuevo siempre aparece en base a la experiencia anterior, la dialéctica en ciencia y en lo humano, aunque a veces la convirtamos en dogma, se cumple.

Opinión, Política

LAS APETENCIAS IMPERIALES


La desmemoria es el suicidio de los pueblos por eso la mirada adelante no puede olvidar los hechos del pasado para aprender de ellos, más cuando la realidad presente te reafirma las intenciones pasadas de una clase capitalista con ínfulas imperiales desde su nacimiento como nación:

“En junio de 1823, Thomas Jefferson (el miso que redactó la famosa Declaración de Independencia de 4 de julio de 1776), tercer presidente de la Unión Norteamericana escribía Monroe lo siguiente:

“Debemos estar dispuestos a recibir a Cuba cuando ella misma lo solicite, porque sus adición a nuestra República es precisamente lo que nos hace falta para redondear nuestro poder”

“El 24 de octubre del mismo año decía:

“Confieso cándidamente que siempre he mirado a Cuba como la adición más interesante que podríamos hacer en nuestro sistema de estado. La supremacía que esta isla y la Florida nos darían sobre la Golfo de México y para los países colindantes, sería suficiente para colmar la medida de nuestro bienestar político”[1]


[1] “Maquiavelo trabajando”, Julio César Gandarilla. La Habana, 1996

Opinión, Política

LOS INMIGRANTES

Es realmente triste cuando los gobernantes y los decisores del mundo nos convidan a olvidar la Historia y emprender el “HOY” como si este fuere el primer día de la creación, realmente lo que quieren que olvidemos son los crímenes cometidos en nombre de la avaricia y del enriquecimiento de una minoría cada vez más rica.

Es por esto que traigo un fragmento de crónica de José Martí escrita en Nueva York hace más de cien años, cuando el “Paraíso Prometido” estaba en la joven nación de los Estados Unidos, ambiciosa y bravucona, capaz de ampliar su territorio a costa de los vecinos y de las naciones indígenas que habitaban más allá del Mississippi, con tan enormes reservas que explotar un capitalismo pujante y ambicioso necesita mano de obra barata para crecer y estimularon las grandes oleadas de emigrantes, principalmente europeos, que llegaron después de la Guerra de Secesión , he aquí una crónica sobre este tema migratorio que Martí describe con la objetividad de la denuncia y el deseo de que aprendamos. ¿Hay muchas diferencias con la riada de refugiados y emigrantes provocados por los conflictos internos que alientan las élites occidentales en el Oriente Medio o la condición infrahumana del África preterida?

“(…) No volverán, en cambio, sino que harán casa en las entrañas de los bosques, o arrancarán una fortuna al seno de las minas, o morirán en la labor esos cuatrocientos cuarenta mil inmigrantes, que Europa, más sobrada de hijos que de beneficios, ha enviado este año a las tierras de América. Manadas, no grupos de pasajeros, parecen cuando llegan. Son el ejército de la paz. Tienen derecho a la vida. Su pie es ancho y necesitan tierra grande.

En su pueblo cae nieve, y no tienen con qué comprar pan y vino. El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama, y viene empujado de ella y huyendo de donde no la hay, cuando aquí viene. Esa estatua gigantesca que la República Francesa da en prenda de amistad a la República Americana no debiera, con la antorcha colosal en su mano levantada, alumbrar a los hombres, sino mirar de frente a Europa, con los brazos abiertos. He aquí el secreto de la prosperidad de los Estados Unidos: han abierto los brazos. Luchan los hombres por pan y por derecho, que es otro género de pan; y aquí hallan uno y otro, y ya no luchan. No bien abunda el trigo en los graneros, o el goce de sí propio halaga al hombre, la inmigración afloja, o cesa; mas cuando los brazos robustos se fatigan de no hallar empleo,-que nada fatiga tanto como el reposo,-o cuando la avaricia o el miedo de los grandes trastorna a los pueblos, la inmigración como marea creciente, hincha sus olas en Europa y las envía a América. Y hay razas avarientas que son las del Norte, cuya hambre formidable necesita pueblos vírgenes. Y hay razas fieles, que son las del Sur, cuyos hijos no hallan que caliente más sol que el sol patrio, ni anhelan más riqueza que la naranja de oro y la azucena blanca que se cría en el jardín de sus abuelos: y quieren más su choza en su terruño que palacio en tierra ajena. De los pueblos del Norte vienen a los Estados Unidos ejércitos de trabajadores: ni su instinto los invita a no mudar de suelo, ni el propio les ofrece campo ni paz bastante. Ciento noventa mil alemanes han venido este año a América: ¿qué han de hacer en Alemania, donde es el porvenir del hombre pobre ser pedestal de fusil, y coraza del dueño del Imperio? Y prefieren ser soldados de sí mismos, a serlo del emperador. De Irlanda, como los irlandeses esperan ahora tener patria, han venido en este año menos inmigrantes que en los anteriores. La especie humana ama el sacrificio glorioso. Todos los reyes pierden sus ejércitos: jamás la libertad perderá el suyo:-de las islas inglesas sólo han buscado hogar americano este año, ciento quince mil viajeros. Francia, que enamora a sus hijos, no ha perdido de éstos más que cuatro mil, que son en su mayor parte artesanos de pueblos, que no osan rivalizar con los de la ciudad, ni gustan de quedarse en las aldeas, y vienen, movidos del espíritu inquieto de los francos, a luchar con rivales que juzgan menos temibles que los propios. Italia, cuyas grandes amarguras no le han dejado tiempo para enseñar a sus campesinos el buen trabajo rudo, ha acrecido con trece mil de sus perezosos y labriegos, la población americana. Suiza, que no tiene en sus comarcas breves, faena que dar a sus vivaces y honrados hijos no ha mandado menos de once mil a estas playas nuevas. De Escandinavia, a cuyos donceles de cabellos rojos no tienen los desconsolados nativos riquezas de la tierra que ofrecer porque es su tierra tan pobre como hermosa, llegaron a Nueva York cincuenta mil hombres fornidos, laboriosos y honrados. Nueve mil llegaron de la mísera Bohemia, más en fuga del trabajo que en su busca; y nueve mil de Rusia, de cuyas ciudades huyen los hebreos azotados y acorralados. Y los áridos pueblos de la entrada del Báltico han enviado a estas comarcas de bosques opulentos dieciséis mil neerlandeses. ¡Y cómo vienen, hacinados en esos vapores criminales! No los llaman por nombres sino los cuentan por cabeza, como a los brutos en los llanos. A un lado y otro del globo, del lóbrego vientre de los buques se alzan jaulas de hierro construidas en camadas superpuestas, subdivididas en lechos nauseabundos, a los que sube por una escalerilla vertical, entre cantares obscenos y voces de ebrios, la mísera mujer cubierta de hijos que viene a América traída del hambre, o del amor al esposo que no ha vuelto. Les dan a comer manjares fétidos, les dan a beber agua maloliente. Como a riqueza a que no tienen derecho, los sacan en majadas a respirar algunos instantes sobre la cubierta del buque el aire fresco. ¡No se concibe cómo reclusión semejante no los mueve al crimen! ¿dónde está la piedad, que no está donde padecen los desgraciados?”

Obras Completas de José Martí. Tomo 9: 223-226

José Martí, Opinión, Política

CUBA-ESTADOS UNIDOS, UNA RELACIÓN PELIGROSA


Dentro de pocas horas se hará oficial el reinicio de relaciones diplomática entre Cuba y los Estados Unidos, relación que llega después de 54 años de tozudez y pulseó político, diplomático y militar para hacer “volver a esta isla al redil del servilismo” impuesto desde la intervención de los Estados Unidos en la guerra que los cubanos desarrollaban contra el colonialismo español, hace más de cien años.

La intervención yanqui no fue la desinteresada ayuda para terminar la guerra, sino el gesto imperial para ocupar los restos de lo que fue el imperio colonial hispano en el mundo: no fue solo Cuba, fueron Puerto Rico, Filipinas y las islas Guam, todas posiciones de España, intervenidas por el naciente poderío del imperialismo de los Estados Unidos.

Nadie le preguntó a los cubanos si querían que Estados Unidos intervinieran, hasta esos momentos la nación del norte se mantenía fuera de la beligerancia e interfiriendo en la labor del emigrado cubano para ayudar en las luchas por la independencia en Cuba.

Aún no está claro el “extraño” estallido del acorazado Maine en la bahía habanera, pretexto para la intervención en Cuba, pero bien claro está en la historia de Cuba la ignorancia del gobierno interventor de los mecanismos de los insurrectos cubanos, no reconocieron al gobierno de la república en Armas, ni al Ejército Libertador, cerraron las puertas de Santiago de Cuba a los heroicos mambises y Máximo Gómez fue largamente ignorado en su campamento de guerra.

El pacto del interventor fue con los autonomistas cubanos, poderosos caballeros que lo menos que querían era una república cubana, pactaron con todo el que los reconoció mientras miraron con recelo a los que querían una República libre en Cuba.

Tomás Estrada Palma les hizo el gran favor de disolver el Partido revolucionario Cubano, el partido de Martí y de los independentistas y chantajearon a los delegados de la Contituyente cubana imponiéndole a Cuba la bochornosa “Enmienda Platt”, que exigió la entrega de bases carboneras para su flota, el derecho a intervenir cuando consideraran que sus intereses estaban en peligro y negaron durante largos años que isla de Pinos fuera parte del territorio cubano.

El embajador de Estados Unidos en Cuba se convirtió en un procónsul al que se consultaba todo en aquella República mediatizada y los gobernantes cubanos tuvieron solo el derecho a robar el erario público.

Cuba sufrió una segunda intervención pedida por el entreguista Tomás Estrada Palma, ambicioso de poder, el hombre que llegó a presidente de la isla siendo aún ciudadano norteamericano y al que muchos cubanos aún quieren reconocerlo como un hombre honesto, como si no fuera bastante su entreguismo.

Alfredo Zayas gobernó con un “asesor yanqui” llevándole la mano para administrar el dinero público y José Miguel Gómez asesino miles de ciudadanos negros con la anuencia yanqui, que en plena matanza, intervinieron en la zona de Guantánamo, para proteger “bienes e intereses de los ciudadanos norteamericanos”

Los anexionistas de hoy quieren vendernos una “prosperidad venida de las manos ensangrentadas de Fulgencio Batista”, dinero de la mafia yanqui para mejorar las condiciones de ese anillo de turismo de juego y prostitución que extendieron de Varadero a La Habana, mejorando infraestructura, con un boom constructivo que dejaba oculto una deuda de miseria que Fidel denunció en su alegato por el juicio del Moncada.

La Revolución tuvo causales profundas y si triunfó en 1959 no fue por la ayuda yanqui sino por la interesa de todo un pueblo por revertir un pasado oprobioso.

Ellos rompieron con la Cuba nueva en 1961, eso le dejaba las manos libres para aplicar una violenta ofensiva de subversión y terror contra los cubanos, la Revolución Cubana no temió en profundizar su accionar por defender las conquistas de todo un pueblo, la nación radicalizó sus principio, la mayoría al lado de la Revolución, las minorías burguesas y privilegiadas junto a los intereses de los Estados Unidos.

Cuba llega hoy a esta posición de reconocimiento de los Estados Unidos sin renunciar a los principios de justicia social y equidad de derechos que hizo de esta pequeña nación un ejemplo para los pobres de la tierra, en igualdad, sin olvidar nuestra historia, ni los principios por los que hemos luchado, saludemos el gesto civilizado de los nuevos tiempo, pero sin olvidar la historia, porque es la gran maestra de la vida.

Historia, Política

IGUALES Y DIFERENTES


Cada mañana levanto la mirada, pongo Radio Reloj[1] y hago recuento del mundo y mi isla, dada esa costumbre de “animal político”, ideologizado y comprometido.

Como adulto mayor doy gracias cada día a la vida y la sociedad en que me ha tocado vivir, su tranquilidad y seguridad ciudadana pese a las precariedades y la vicio de la vagancia que enraiza en muchos dispuesto al zarpazo de ocasión y no al trabajo honesto, al estudio como inversión de futuro y la creación de una familia, como metas plausibles de seres humanos normales.

Sé que muchos en Cuba estarán pensando en el porqué de esta “muela” mañanera y les digo que es la costumbre de la comparación, vivimos en un país de economía precaria, sociedad de garantías, precariedades a montones, pero como una “paz social” que solo la rompe la convivencia entre vecinos, las marañas de algunos y la tolerancia de un mecanismo burocrático que por un lado controla (¿?) y por otro “tolera” y lo que es peor se corrompe.

Cuba no es una sociedad perfecta, la “democracia” es una quimera para todos, lo principal es nuestra preparación para defender lo conquistado, la capacidad de participación en el perfeccionamiento de la misma y sobre todo “memoria histórica”, que todo esto no vino del aire sino que es el fruto del sacrificio de todo el pueblo, somos un país de iguales, aunque todavía queden algunos “más iguales que otros”, pero seguimos siendo optimista y confiamos al trabajo honesto y la capacidad creativa de la sociedad para alcanzar mejores resultados.


[1] Emisora tradicional cubana que da la hora minuto a minuto y noticias las 24 horas del día, es nuestra gran guía informativa

Opinión, Política

GIRÓN: LLEGARON Y QUEDARON


Eran días gloriosos, millares de cubanos se movilizaron en todo el país, por playa Girón se iniciaba el desembarco mercenario con la flota yanqui a tres millas, era la evidencia clara de que solo hacía falta el pretexto para intervenir nuevamente en Cuba.

Desde el central Australia, a pocos kilómetros del desembarco, Fidel insistía en la necesidad de aplastar en 72 horas o menos al invasor, impedir que los “vende patria” hicieran una cabeza de playa para instalar un “gobierno” que pidiera apoyo a los Estados Unidos, por eso fue enorme el sacrificio, miles de milicianos muchos de ellos adolescentes avanzaban hacia la bahía de Cochinos, la patria entera estaba en pie de guerra, dispuesta a vencer o a morir en el empeño.

El 16 de abril de 1961 las fuerzas enemigas atacaron con todo por este lugar inhóspito, pero el fuego de los jóvenes milicianos de las ametralladoras de “cuatro boca” marcaron el día convirtiendo el cielo de la ciénaga en un infierno para el invasor, eran los “niños héroes” que en poco tiempo aprendieron a manejar aquellas armas convencidos de que si querían futuro, tenían que asegurarlo con su victoria, era toda Cuba no olvidemos nunca esto, en cada rincón de la isla se alzaron los revolucionarios para anular a los enemigos apadrinados por el IMPERIALISMO YANQUI, Cuba recuerda estos días de gloria, estaba en juego el futuro, mi padre y mis hermanos mayores estuvieron en aquella epopeya, yo tenía diez años, esa historia me pertenece.

Historia, Opinión, Política

¡SOCIALISTAS!


Un 16 de abril de 1961, el mismo día en que fueron sepultados los combatientes que murieron en los bombardeos previos a la invasión de Playa Girón, el pueblo cubano junto a su máximo líder Fidel Castro, proclamaba el carácter socialista de la Revolución Cubana y millones de cubanos de todas las edades, vestidos de milicianos y armados de fusiles se dispusieron a defender aquel proceso nacido de lo más profundo de sus convicciones revolucionarias.

Era la radicalización de una Revolución popular enfrentada a la burguesía criolla, antinacional, aliada a los imperialistas y dispuestas a quedarse sin patria si en ella se aseguraban sus privilegios, sus riquezas y su modo de vida ostentoso y derrochar a costa de la miseria de la mayoría del pueblo.

Esta es la Historia, la que no podemos olvidar, porque lo rojo no puede convertirse en rosado solo para satisfacer las apetencias de minorías consumistas, siempre dispuestas a venderse o plegarse, si con ello salva sus intereses.

Historia, Opinión, Política

CUBA ESTÁ FUERA DE LA LISTA DE LOS PAÍSES TERRORISTAS


Como un contrasentido, la nación más solidaria del planeta permanecía en la lista de los “países terroristas” desde la década de los 80’ del siglo pasado, gracias a la prepotencia y los intereses hegemónicos de la mayor potencia del mundo, Estados Unidos de América, ¡esos mismos, los yanquis! Los que han intervenido en múltiples ocasiones en naciones del mundo donde sus “intereses están amenazados”.

Terrorista Cuba que desde sus mismos inicios como nación tuvo la tutela de una “Enmienda imperialista” que ellos impusieron a la nación; Cuba que tiene aún contra su voluntad una base militar de los Estados Unidos en su territorio; Cuba que en abril de 1961 fue bombardeada e invadida por mercenarios entrenados y pagados por este mismo poder imperial; Cuba donde aún lloran familiares por los suyos asesinados en atentados terroristas dentro y fuera de Cuba, realizados por una contrarrevolución financiada por los estados Unidos.

Qué bueno que ahora se impuso la sensatez de un presidente honesto, al menos para el tema Cuba, aunque siga mirándonos como la nación que “debe cambiar” de acuerdo a sus intereses.

Aún está pie el BLOQUEO ECONÓMICO bajo el cual ha nacido ya más de la mitad de la población cubana y la LEY DE AJUSTE CUBANO, criminal engendro que permite el estatus especial de refugiado político a todo cubano que llegue en balsa o deserte de una delegación en cualquier país, no importa que ni siquiera tenga una filiación política, es un modo de mantener a Cuba en ese estado de guerra perenne al que ya nos hemos acostumbrado y que nos hace mirar con optimismo pero con cuidado, cada gesto, cada cambio, porque sus intenciones, eso lo dijo su presidente, siguen siendo las mismas, subvertir la sociedad cubana, destruir el mal ejemplo…pero esa es otra historia.

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