Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Opinión

CUBA EN VERANO


Para los cubanos la llegada de los meses de julio y agosto es un toque de arrebato, porque el sol manda y los colores hermosos de nuestra isla inspiran ir ligero de ropa por las calles, buscando un lugar para pasar un rato, principalmente en familia, aunque los adolescente y jóvenes, tan dados a las “tribus urbanas” buscan la cercanía de sus contemporáneos en playas, centros recreativos, lugares de bailes y música o en un caminar constante por donde se reúnen las mayorías, para disfrutar de las brisas marinas, exhibirse un poco y hablar, hacer amistades y crecer en nuestros sueños junto a tanta gente linda que acaba de salir de la escuela, tiene vacaciones y aspira vivir intenso estos meses ardientes del verano cubano.

Ya hay muchas formas de pasarla bien en un país donde la tranquilidad ciudadana sigue siendo prioridad y garantía del día a día, de día y de noche, pese a todas las carencias, a pesar de los “malas cabezas” que buscan un “vuelo” en el alcohol , o en otras sustancias, verdaderamente prohibidas en Cuba sin el remilgo de que son medicinales o mejoran la autoestima, vivir sano es prioridad social en nuestro país y quienes lo infrinjan enfrentan severas leyes que protegen a una sociedad y a todos sus ciudadanos.

¿Perfectos?, no, pero si percibo y formo parte de ese gran grupo de los que tratan de darle a los cubanos un verano hermoso, tranquilo, desarrollador y variado para pasarla juntos, sin que sea el patrón dinero lo más importante, cada cual traza su “ruta” y escoge sus “andares”, la cultura, sin divorciarse de la recreación, marca las pautas fundamentales de estos día de “sol bueno y mar de espuma”. Por cualquier calle nos vemos.

Opinión

CUBA, CUBA Y CUBA


Soy de esta isla soy del caribe

/jamás podré pisar tierra firme

/porque me inhibe

Pablo Milanés

En época de aldea global, desmembramiento de países e imposición de una cultura hegemónica de consumo, hedonismo e individualidad extrema, en países que blasonan de “cultos”, “desarrollados” y “campeones de los derechos humanos”, yo sigo apostando por Cuba y su Revolución madura y en constante cambio, con dirigentes nada ingenuos y a los que la “zanahoria de la abundancia barata y condicionada”, no los deslumbra, como pueblo espero mucho de nuestra herejía en construcción.

Mucho se está viendo en este mundo de “Revoluciones de colores” y cambios de “baja intensidad” donde los sesudos del sistema imperialista mundial apuestan por un mundo de sombies bien vestidos ignorantemente informado y corriendo detrás de ídolos de papel que evitan con sus extravagancias y escándalos de falda, droga y sexo que las mayoría y especialmente los jóvenes no se den cuenta que el mundo que les ofrecen en un mundo de enajenación, injusto y mal repartido en el que ha naufragado la familia, la solidaridad y los grandes ideales que nos han traído hasta este siglo XXI, que en ocasiones parece las puertas de fin del mundo, aunque los que seguimos soñando las “herejías” de igualdad social y dignidad humana, pensemos que es la nueva oportunidad para una “humanidad más humana” basada en el amor por bandera, sin fanatismos de ningún tipo, con ideologías flexibles e inclusivas donde la ética sea la supervivencia y el desarrollo del ser humano, en cualquier parte de este planeta nuestro, tan maltrato, tan bellos, tan grande, tan ajeno, tan desigual, pero único, nuestro hogar para el cual solo la paz y la convivencia tolerante son y serán la clave de su existencia.

Opinión

DAVID CONTRA GOLIAT


Desde hace más de doscientos años esta pequeña isla con el grupo humano que ha vivido en ella siempre ha tenido una dicotomía entre la pertenencia a la metrópoli española o la inglesa, primero, y luego con el surgimiento de la flamante República burguesa de los colonos de las 13 colonias inglesas surgida por obra y gracia de su ambición, su pragmatismo y su violeta forma de crecer a costa de los pueblos originarios y sus vecinos; en la sombra anexionista que ha hecho creer entre los nacidos en esta tierra un sentido de pertenencia que se ha contrapuesto a estos designios de absorción política y social.

El ambicioso proyecto plantacionista desarrollado en el siglo XIX por una burguesía criolla en base al sufrimiento y explotación de miles de esclavos traídos desde África, hicieron más cotizada esta isla, cuya sociedad siempre se ha debatido entre la plena independencia o la dependencia de un vecino que lo ha hecho todo por servirse de su posición geográfica, sus iniciativas económicas y de tenerla siempre a su lado, no con la condicionalidad de un amigo, sino con la servidumbre que la superioridad de la historia de los Estados Unidos manda.

Para las principales mentes criollas del siglo XIX, la anexión no era una opción, a ella acudieron los dueños de capitales y esclavos temerosos de perder sus privilegios y fortunas y cuando la independencia fue la alternativa viable de los cubanos, la “neutralidad” cómplice de los gringos alargó el sufrimiento de los cubanos, a pesar de la colaboración individual de algunos norteamericanos.

El liderazgo martiano en la continuidad de las luchas por la independencia de Cuba, no ocultó la necesidad de enfrentar el peligro mayor que representaba los Estados Unidos para Cuba y el papel geopolítico que por su situación geográfica estaba llamada a jugar.

“Viví en el monstruo y le conozco las entrañas y mi honda es la de David” fueron palabras iluminadoras escritas un día antes de su muerte en Dos Ríos y como advertencia de las intenciones del “vecino del norte”.

El siglo XX cubano fue la radicalización de un pueblo que vio frustrada su Revolución por la independencia y por la República “con todos y para el bien de todos” propuesta por Martí. La clase burguesa cubana fue cómplice del entreguismo impuesto a la República con la Enmienda Platt, el chantaje político para dominar a Cuba. La historia vergonzante de los gobiernos burgueses cubanos, no hicieron más que madurar un radicalismo patriótico que optó por la República, libre e independiente aún a costa del “cacareado desarrollo económico y social” que benefició a las minorías burguesas de la isla, que nunca fueron independientes de los designios yanquis.

La Revolución Cubana triunfante en 1959 fue el resultado lógico de la violenta confrontación entre la inmensa mayoría del pueblo cubano y los intereses de las élites burguesas del país y sus padrinos los oligarcas de los Estados Unidos, de ahí el apoyo contrarrevolucionario, los sabotajes a la economía cubana, el crimen contra el pueblo cubano, la invasión directa de Bahía de Cochinos apoyada por la CIA y el gobierno de USA, la crisis de los misiles, el crecimiento de la conciencia nacionalista en este pueblo y su sentido de igualdad aún a costa de un bienestar que ha estado condicionado por el BLOQUEO ECONÓMICO con más de cincuenta años de aplicación infructuosa, como no sea el dificultar el progreso de una nación como Cuba y alentar el objetivo que ellos nunca han perdido, volverla al redil capitalista.

Esta es la historia política de David y Goliat, sé que podrá parecer panfletario y reduccionista, pero de vez en cuando tenemos que recordar que “nuestra honda sigue siendo la de David”.

Historia, Opinión

“…Y MI HONDA ES LA DAVID”


Hace 122 años, un día antes de morir por Cuba y todos nosotros, nuestro José Martí escribió una carta a Manuel Mercado en la que se escribe esta enfática frase que encabeza mi entrada, en alusión al conocimiento que tenía sobre la política de los poderes estadounidense con respecto a los temas de Cuba, nosotros somos herederos de esa honda, porque crecimos en medio de la Revolución Cubana, esa que no perdonan los imperialista por radical, soberana, altruista y revolucionaria, que tuvo la osadía de nacionalizar todas las propiedades de la burguesía nacional y de los inversionistas extranjeros, principalmente yanqui, que desde principios del siglo XX fueron adueñándose de las principales riquezas del país en beneficio de una minoría desnacionalizada y anexionista, que creyó el cuento del “fatalismo geográfico” de esta isla, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.

Ahora vuelve el cuento de los “derechos humanos conculcados”, el desconocimiento de la historia que hemos vivido en más de cien años luchando por nuestra independencia, el tratarnos de ahogar por hambre y estrecheces, como si ya no estuvieras acostumbrados, ya tenemos el cinturón con muchos huecos para apretarlos, la lengua fina y audaz para responder y la capacidad firme e irrenunciable de defender las conquistas que la Revolución Cubana dio a los humildes y a las capaz menos favorecidas dentro del capitalismo dependiente de la burguesía nacional y sus seguidores.

El gobierno de Donald Trump vuelve a las andadas de sus predecesores, cada uno a su forma ha tratado de “hacer volver la oveja al redil capitalista”, pero han olvidado contar con la conciencia de un pueblo de varias generaciones, que ha madurado, pero que sabe cuánto perdería en este cambio en los derechos de muchos por los privilegios de poco, tenemos cultura, sabemos leer, mal que bien la información de internet nos llega y ninguna propaganda revolucionaria fue mejor que oír el parloteo grotesco y extemporáneo del señor presidente de los Estados Unidos en un discurso que parecía una parodia de lo peor de la “Guerra Fría”, sino fuera porque lo dijo el gurú de las llaves imperiales, para él nuestro desprecio total por su ignorancia.

Opinión, Política

SI YO FUERA POLÍTICO


Si volver a nacer fuera una opción viable, yo cambiaría poco en mi vida, aunque sé que las circunstancias son las que determinan quienes somos y qué queremos, yo solo cambiaría mi oficio, mi carrera o como quieran llamarle; sería “¡político!”, para hacer todo lo distinto a lo que hacen hoy los políticos de la actualidad.

Ser político para mi es ser el líder de la comunidad, sea esta del tamaño que sea y consagrarse a ella con todas las fuerzas de tu espíritu y de tu inteligencia, latir con el que más sufre y alegrarte con el que es o parece ser feliz, tratar de prever y no dejar ningún cabo suelto para que lo resuelva el que viene atrás, porque a ti te toca y ese es tu deber.

Incluso en los casos, pocos en el mundo, en que me creyera que gobierno para el pueblo y por el pueblo, no sacrificaría a esos que creyeron en mi por el poder, pero no los traicionaría robándoles lo que es suyo, vendiendo influencia, acomodando a mis amigos y la familia y escuchando primero la voz de la ideología que la voz de la necesidad colectiva.

Si yo fuera político preparara a los que oriento y dirijo, para la difícil tarea de su “realización personal”, base de la prosperidad colectiva, dándole educación, cultura, protegiendo su salud, dejando que busque sus metas en la vida y con duros mecanismos para reprimir todo lo que destruya su dignidad humana.

Trataría de persuadir a los egoístas, a los que se creen superiores por el motivo que fuera, cuidaría la armonía del ser humano y de este con la naturaleza, cuidaría a mi prójimo, no como masa amorfa de pueblo seguidor, sino como persona digna de sí misma y capaz de hacer lo que yo como político me propongo; si yo fuera político seguiría cambiando, o tratando, las mismas cosas que ahora, aunque no tengo más poder que mis palabras y mis modestas acciones de ser común.

Nota: para mis conciudadanos en Cuba, no solo miro lo que pasa en el mundo “cosificado y egoísta” que hay afuera, sino al nuestro empeñado en hacer lo contrario, pero fallando en las mismas circunstancias, doy gracias por mis derechos, mi sociedad sin violencia abierta, aunque deteriorada en lo moral y en lo material, pero el político que sería seguiría cambiando cosas y entre ellas a la propia gente, protagonista del todo.

Opinión, Política

NADA HAY MÁS IMPORTANTE QUE UN NIÑO

Yo he crecido escuchando este lema que ha distinguido la política social de la Revolución Cubana, esa que hoy se diluye  en medio de un cotidiano bregar y precariedades en un pueblo que sabe lo que tiene pero que aspira a más, a mejor, a realizrse en este mundo violento y tan cambiante y donde los que ya peinamos canas y hemos crecido con este proceso sabemos que todo lo que logremos será fruto de nuestro esfuerzo.
Para volar libre un ave adulta necesita el espacio necesario para hacerlo, una sociedad con tan disímiles logros como la nuestra, también necesita el espacio para crecerse, pero el parorama neoliberal y capitalista, feroz y competitivo, hace que tengas que medir el vuelo de nuestro crecimiento, porque los gavilanes están ahí, fuertes y reales para destruir el modesto nido.
Hoy es 1 de junio, Día Internacional de la Infancia, en una Cuba que perfecciona su sistema educativo para dar más calidad a la enseñanza a esos que son “la esperanza del mundo”, como dijo hace más de un siglo José Martí.
Infancia que es cada vez menos en la población cubana, abocada a un proceso de decrecimiento demográfico por los multiples factores económicos y sociales que hacen que una mujer posponga el parto una y otra vez para un momento mejor; o porque su peso en la sociedad es tal que no tiene cómo  hacer tiempo para lo que naturalmente está hecha, PROGREAR, realidades que en vez de mejorar se agravan, con familias donde ellas son las cabezas de núcleo, principal sostén y en muchos casos sostenedora de una madre o un padre anciano, carga que se une a su precariedad diaria para mantener la casa y dar de comer y vestir, a sus hijos y a los demás.
No todo son decretos, la familia en Cuba está en riesgo, a cada buena acción estatal, le viene acompañada una reacción de los acaparadores, coleros, resolvedores de todo tipo, que por “hacer un favor” le cobran un “ojo de la cara” al necesitado, siempre hay un resquicio por donde se cuela el oportunista y hace naufragar las buenas intenciones, en medio de todo esto está el niño, muy portegido por programs, logros y medidas, pero vulnerable en las cambiantes aguas en una vida diaria cada vez más dura.

Opinión

NI PIES SECOS NI PIES MOJADOS


Las administraciones gubernamentales norteamericanas, con tal de dañar a la Revolución Cubana y hacerla implosionar, han implementado cientos de medidas y leyes a lo largo de estos casi sesenta años de diferendo ideológico entre ambos sistemas sociales, un conjunto de ellas ha tenido que ver con la emigración aplicada desde los primeros años del triunfo revolucionario, recordar el desconcierto sembrado en las familias de clase media y alta cubana en la década del sesenta, tras anunciar una falsa ley de quitarle la “patria potestad a los padres sobre sus hijos”, miles de niños salieron solos o mal acompañados rumbo a los Estados Unidos y el trauma aún se vive, luego la Ley de Ajuste Cubano, vigente aún, que acoge a cuanto cubano pida asilo a esa nación, considerándolos perseguidos políticos cuando en realidad son víctimas de las dificultades económicas provocadas por tantos años de bloqueo económico y de mala administración de los recursos internos, que de todo hay en este caso.

Últimamente cientos de cubanos acogiéndose a su derecho de viajar, sacaban boletos para países limítrofes a Estados Unidos o cercanos a sus fronteras y acogerse a la famosa medida de recibir asilo siempre y cuando el cubano llegara a territorio estadounidense, era una ruleta rusa de inseguridad y violencia, por llegar y en medio de este espacio eran víctimas del tráfico humano, estafas, maltratos y hasta la muerte, en busca de un sueño americano, selectivo y nada humanitario que dejaba afuera a millones de otros latinoamericanos en busca de igual objetivo.

Se llegó a la aberración de implementar un programa para facilitar la deserción de los médicos cubanos en misiones en muchos países, facilitando sus trámites rápidos y expeditos para llegar a los Estados Unidos, en un franco y abierto “robo de cerebro” que implemento el mismo gobierno del presidente Obama, ese que nos invitó a mirar al futuro, olvidando el pasado, en una lógica suicida que pretende destruir el proceso socialista cubano, de modo pacífico, al modo de las Revoluciones de colores que han sumido hoy al mundo en el caos y la inestabilidad.

En hora buena la firma de los nuevos acuerdos migratorios entre Cuba y los Estados Unidos, la racionalidad triunfa sobre la soberbia, ojalá la nueva administración piense con mente clara en la continuidad de estas vías pacíficas para zanjar nuestros conflictos.

Opinión, Política

ENVEJECER


Es triste ser una estadística y ser manejado como si fuéramos parte de un problema, por eso desde la perspectiva de quien tiene ya 66 años quiero referirme al tema del envejecimiento en Cuba.

Somos ya un buen porciento de la población, que pasa de los 60 años, somos un grupo etario preparado en su gran mayoría, formados en la época de la ilusión y el entusiasmo por una Revolución que nos dio todo lo que podía darnos y a la que dimos y damos nuestro trabajo, nuestra confianza y nuestra vida.

Muchas veces como parte de esta sociedad sui géneris y siempre al borde un problema, somos los más vulnerables, los que pasan más trabajo para trasportarse, los que son desplazado por los que viene atrás y viven en la misma casa, los que si se jubilan, son los que hacen los mandados y cuidan los nietos, tratados con la violencia de la inmediatez y a quien se le hace sentir el estorbo de sus años, porque “ya tu viviste”, “déjame tranquilo”, “ocúpate de la casa” y tantas y tantas cosas que agobian a esta persona que aún tiene vida, es vital en muchos aspecto pero es marginado por su propia familia y la triste circunstancia de vivir al límite.

Ahora todos saben que esta “fuerza de trabajo vieja pero consagrada” irá engrosando poco a poco las filas de los atendidos por la Seguridad Social y serán una carga para el presupuesto, porque los hijos y nietos se van del país o se mudan de ciudad, buscan “hacer si vida rápida y ahora”, la mayoría sin pensar en la descendencia, porque un hijo es una carga y yo no tengo como mantenerlo, vivo con mis padres y ¡quiero vivir!”

Es triste, pero mañana cuando seamos sombra de una casa o de un asilo, pocos se acordarán de nuestros aportes, de los que fuimos y si no somos famosos o reconocidos antes de jubilarnos, moriremos en vida y ni siquiera tendremos la escueta nota de prensa a la que acostumbra la prensa cubana cuando muere una “personalidad”.

Opinión

CRECER EN CUBA


Crecer en Cuba hoy tiene una doble lectura, la primera es llegar a adulto de forma sana, con una base cultural que puede ser de media o superior según su inteligencia y las motivaciones de la familia, dado que el estado cubano garantiza la enseñanza obligatoria y gratuita y ha depositado su mayor riqueza en el capital humano; la segunda tiene una motivación más espiritual porque la sociedad socialista cubana que nos hemos empeñado en construir, tiene por ideal humano un ser altruista, solidario, preparado, dadivoso, con apego a principios éticos universales de respeto al otro, a las divergencias y la diversidad, todo eso va muy bien en el ideal humano que la Revolución Cubana ha hecho crecer en nosotros.

La realidad de la vida y los inmensos avatares de la cotidianidad tuercen muchas veces esos sueños sociales y surge el EGOISMO como patrón de vida, la satisfacción de necesidades materiales como freno al crecimiento y el oportunismo como fórmula para avanzar sobre los otros y no al lado de ellos.

El capitalismo en una realidad mundial que se construye sola con el incentivo de que “Ud. Puede llegar a ser rico, Ud. Puede llegar a ser un triunfador, Ud. Puede ser parte de los ricos y famosos”, porque el ser humano tiene que comer, vestirse, criar a sus hijos y después pensar en las utopías, el reto de los cubanos es que tenemos que hacer todo esto, retirando el “después” y sí pensando que las utopías de equidad y solidaridad humana nos han traído hasta aquí y nos llevarán tan lejos como queramos como sociedad, que ese es el futuro de la humanidad si quiere sobrevivir como especie, porque todo no es mercancía y ganancia, porque el ser humano y la naturaleza tiene que estar en el centro de todos los problemas a resolver para seguir creciendo y alcanzar ese sueño de “mundo mejor para todo, con la mayor cantidad de justicia posible para todos también”.

Opinión

UN ANIMAL POLÍTICO


El siglo XXI requiere de gente consiente del mundo en que está viviendo, que no se deje embaucar por las lentejuela y los espejitos del confort, que los llevarán al status de “gente manipulable”, consumidora en exceso y seguidora de cuanto consejo contradictorio traigan estas redes sociales cada vez más enredadoras, cursis y desmovilizadoras.

Para ello es importante cultivar el “animal político” que toda persona informada, culta y contestataria lleva dentro. Los colores siempre han tenido matices, pero casi siempre terminamos por generalizar y decir, “rojo”, “azul”, “negro”, sin fijarnos cómo se mueve ese gama de tonos entre unos y otro, eso es diversidad y lo fundamental es buscar puntos comunes para unirnos y formar el “arco iris” fabuloso, que sale después de la tormenta, o cuando el sol brilla entre nubes.

2017 será un año de retos, como tantos otros, con la diferencia que ahora los “egoístas”, “intolerantes” y de “extremos”, parecen estar ganando, porque les conviene un mundo desigual, de ignorantes, de figuras (des)informadas, cansadas de tantas tragedias traídas a sus casas por tabletas y chips que lo convierten en seres inseguros, deseosos de “gobiernos fuertes” que le garanticen confort, aun a costa de vivir en una jaula de oro.

Es un panorama triste, porque la gente tiene en primer lugar un derecho a la vida, que los poderosos no garantizan para todos y que hoy solo cuantifica si eres una persona VIP, por lo demás puedes ser una víctima colateral, alguien que estuvo en el “lugar inadecuado en el momento inadecuado” y tantos otros eufemismos que destruyen al ser humano como ser social, con derechos, feliz años 2017, seguiremos conversando.

Opinión
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