Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Historia

A PROPÓSITO DE “PALABRAS A LOS INTELECTUALES”



Uno de los temas más importantes para los intelectuales y artistas cubanos a principios de la Revolución, era la libertad de creación, por lo que desde inicios hubo tensiones con ciertos sectores que desde la Revolución adoptaban una posición más dogmática, este enfoque era asumido por los redactores de “Lunes de Revolución”, tabloide cultural del periódico Revolución, dirigido por Guillermo Cabrera Infante, quienes desde sus páginas comenzaron a “pedir cuentas” a los escritores y artistas por su obra de “evasión de la realidad” y de poco o ningún compromiso social antes del triunfo de la Revolución, atacando directamente al grupo Orígenes y su mentor José Lezama Lima.

En estos círculos intelectuales había muchas preguntas sin contestar y desde la dirección de la Revolución no había una política cultural definida, como no fuera la línea de “Lunes de Revolución”, que protagonizó una protesta por la censura del documental “PM”, financiado por este semanario y que fue interpretado como un ataque a la libertad de expresión y provocó un malestar evidente entre los intelectuales de La Habana.

Por tal motivo la dirección de la Revolución convocó a los intelectuales a una reunión realizada en la Biblioteca Nacional José Martí, los días 16, 23 y 30 de junio de 1961. El objetivo era debatir los temas que preocupaban a este sector. Fue un proceso extenso, en el que se expresaron diversos criterios, y que terminó cuando Fidel, después de escuchar todos los criterios, dejó definida la política cultural del proceso revolucionario en sus palabras de resumen, conocidas hoy como “Palabras a los intelectuales”:

“Si a los revolucionarios nos preguntan qué es lo que más nos importa, nosotros diremos: el pueblo. Y siempre diremos: el pueblo. El pueblo en su sentido real, es decir, esa mayoría del pueblo que ha tenido que vivir en la explotación y en el olvido más cruel. Nuestra preocupación fundamental siempre serán las grandes mayorías del pueblo, es decir, las clases oprimidas y explotadas del pueblo. El prisma a través del cual nosotros lo miramos todo es ese: para nosotros será bueno lo que sea bueno para ellos; para nosotros será noble, será bello y será útil todo lo que sea noble, sea útil y sea bello para ellos.

“Comprendemos que debe ser una tragedia para alguien que comprenda esto y, sin embargo, se tenga que reconocer incapaz de luchar por eso. Nosotros somos o creemos ser hombres revolucionarios; quien sea más artista que revolucionario no puede pensar exactamente igual que nosotros. Nosotros luchamos por el pueblo y no padecemos ningún conflicto, porque luchamos por el pueblo y sabemos que podemos lograr los propósitos de nuestras luchas.

“Y la Revolución tiene que tener una política para esa parte del pueblo, la Revolución tiene que tener una actitud para esa parte de los intelectuales y de los escritores. La Revolución tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse. Es decir, dentro de la Revolución.

“Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada. Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene también sus derechos; y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir. Y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie -por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera,- nadie puede alegar con razón un derecho contra ella. Creo que esto es bien claro.”[1]

A pesar de la claridad de estos conceptos, vinieron años de aplicación coyuntural y selectiva de estos principios, de acuerdo al momento histórico y a la percepción de los “funcionarios” erigidos en guardianes de esta política y que trajo un triste “decenio gris”(década de los 70 y más) que empobreció el trabajo intelectual cubano y creó un clima de intolerancia y exclusión muy dañino.


[1] Fidel Castro: Palabras a los intelectuales. La Habana, 1961

Cultura, Historia, Opinión

MÁXIMO GÓMEZ: EL GENERALÍSIMO


Cada hombre gana en su vida un lugar en la sociedad, por ese lugar será juzgado por la posteridad, querido, seguido, recordado o todo lo contrario, acorde con las ideas que defendió o con el legado que dejó para la Historia, esa que con mayúscula marca el devenir humano, aunque algunos quieran negarla.

El 17 de junio de 1905 murió en La Habana Máximo Gómez Báez, el campesino dominicano con inteligencia natural, fuerte personalidad de mando e imprescindible en nuestras luchas libertarias del siglo XIX.

Nació en Baní, República Dominicana el 18 de noviembre de 1836 y desde muy joven optó por la carrera militar, primero en las fuerzas dominicanas, luego al servicio de España cuando los dominicanos decidieron regresar al dominio de España por temor a la invasión haitiana, luego cuando el sentimiento de independencia fue más fuerte que el de seguridad y los dominicanos quisieron ser nuevamente libres, Gómez permaneció en la facción de quisqueyanos que prefirieron seguir junto a España, así llegó a Cuba a la región oriental en la zona del Dátil donde se asentó con los suyos.

Algo dentro de él fue cambiando, el país de adopción tenía como baldón a la esclavitud de los negros africanos, vio sufrir al hombre solo por su condición de esclavo, sin derechos, vendido y comprado, asesinado si era preciso.

Ese fue el detonante del cambio y el dominicano que fue soldado en su tierra y era campesino en la colonizada Cuba se unió a las huestes mambisas luego de la clarinada del 10 de octubre de 1868 y Cuba ganó un defensor de sus libertades, un jefe para sus soldados, un estratega para sus luchas.

Bajo su mando se formaron grandes figuras de nuestra independencia, entre ellos los hermanos Maceo, Guillermón Moncada, Flor Crombet y muchos otros que lo reconocieron siempre como el Generalísimo, el general de las carga al machete, el intransigente defensor de nuestra independencia.

Con él contó Martí para el reinicio de la guerra en 1895, con Maceo hizo la hazaña de llevar la guerra al occidente de Cuba y luego se mantuvo irreductible en La Reforma asediado por miles de soldados españoles hasta el fin de la guerra con la ocupación yanqui.

Fue el único de los grandes iniciadores que sobrevivió a la guerra, manteniéndose en un espera razonable para ver que iba a pasar con Cuba y su libertad, a su campamento vinieron a verlo como emisarios del presidente McKinley, el periodista Foster amigo del presidente yanqui y Gonzalo de Quesada.

Con él se habló para disolver al Ejército Libertador, precario y necesitado después de la guerra y se enemistó con la Asamblea Constituyente de la República en Armas que le negó autoridad y los destituyó en 1899, el pueblo entero fue a la Quinta de los Molinos a respaldarlo, la asamblea se disolvió y Cuba quedó sin libertadores, ni organismo legal que la representara.

Divide y vencerás, esa fue la fórmula que aplicó el interventor con los cubanos y Gómez cayó en esa trampa.

Pudo ser el primer presidente de Cuba y se negó, cuando reaccionó al ver el caos que vino con el personalismo de Estrada Palma y la omnipresencia norteamericana, encabezó las luchas políticas para tratar de enmendar el error, en esa nueva batalla lo encontró la muerte, no sobre el caballo de batalla sino en la tribuna política.

Ese es el Generalísimo el cubano por derecho del que todos debemos estar orgullosos, honor y gloria.

Historia

MARINA GRAJALES COELLO


En Cuba esta mujer humilde y fuerte es un ejemplo, su aporte a la historia patria está en el legado materno que deja para la Historia, madre de héroes, que se formaron bajo sus enseñanzas de ser dignos del deber que le toca cumplir, de servir a la madre mayor, la patria y de llevar el orgullo y el decoro como blasones de familia.

Ella aportó a la independencia de Cuba el esfuerzo de sus hijos, no solo los hijos de Marcos Maceo, su segundo esposo, sino los mayores, los Regueiferos, frutos de su primera unión conyugal.

Mariana fue el eje de esta familia de laboriosos campesinos, mulata ella y sus hijos, nacida libre en medio de un país donde su raza era esclava y en el que el negro ocupaba un puesto subordinado a la raza blanca sojuzgadora y dominante.

Marina era el ejemplo para los suyos, su fuerte carácter, sus valores familiares y esa intuición de matrona digna hizo de ella un ejemplo a seguir por sus hijos e hija, así como por todos los que la conocieron.

Cuentan que al morir en combate su esposo Marcos Maceo, exclamó, “He cumplido con Mariana” y lo mismo harían sus hijos entregados a la causa de la independencia de Cuba, luchadores incansables, héroes de la patria de la que ella es ejemplo de entrega.

Celebramos hoy el bicentenario del nacimiento de Mariana Grajales Cuello (12 de junio de 1815) de ella hablará Martí en sentida nota al saber de su muerte en Jamaica, a donde meses antes había ido a conocerla, esto dijo el Apóstol de la madre de los Regueiferos y los Maceos:

“¿Qué, sino la unidad del alma cubana, hecha en la guerra, explica la ternura unánime y respetuosa, y los acentos de indudable conmoción y gratitud, con que cuantos tienen pluma y corazón han dado cuenta de la muerte de Mariana Grajales, la madre de nuestros Maceo? ¿Qué había en esa mujer, qué epopeya y misterio había en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con suavidad de hijo, y como de entrañable afecto? Así queda en la historia, sonriendo al acabar la vida, rodeada de los varones que pelearon por su país, criando a sus nietos para que pelearan.

0 mejor será pintarla como la recuerda, en un día muy triste de la guerra, un hombre que estuvo en ella los diez años, y es sagaz y leal, y tiene fe en ella: ¿qué é todo ha de ser descuajo, y gente nula y destructiva?

Fue un día en que traían a Antonio Maceo herido: le habían pasado de un balazo el pecho: lo traían en andas, sin mirada, y con el color de la muerte. Las mujeres todas, que eran muchas, se echaron a llorar, una contra la pared, otra de rodillas, junto al moribundo, otra en un rincón, hundido el rostro en los brazos. Y la madre, con el pañuelo a la cabeza, como quien espanta pollos echaba del bohío a aquella gente llorona:“¡Fuera, fuera faldas de aquí! ¡No aguanto lágrimas! Traigan a Brioso”. Y a Marcos, el hijo, que era un rapaz aún, se lo encontró en una de las vueltas: “¡Y tú, empínate, porque ya es hora de que te vayas al campamento!””[1]


[1] Patria. 6 de enero de 1894, Tomo 5 Obras Completas de José Martí, pág.25-26

Historia

19 DE MAYO



Dos Ríos. Autor Esteban Valderrama

Hace 120 años, un mediodía aciago murió por Cuba y por los pobres de la tierra José Martí, el más fecundo de nuestros pensadores y el más consecuentes de todos, a él este poema que le dedicó Rubén Martínez Villena, otro de los imprescindibles de la Historia de Cuba quien lo tituló solo, “19 de Mayo”:

Señor de la palabra, caudillo de la idea,

Tu verbo fue cual grito pletórico de fe,

Que al pueblo arrodillado quitole la librea,

Rompiole las cadenas y púsole de pie;

Y fue clarín guerrero llamando a la pelea

Y látigo feroz

Y centro en que brillaba la libertad futura,

En cuyas amenazas, preñadas de amargura,

El alma de la patria lloraba por tu voz.

Señor de la palabra: Tu helénica figura

En la historia aparece como un jirón de luz;

Y no se por qué el alma te supone en un templo

Y al recordar tu vida, buscándole un ejemplo,

¡Se postra de rodilla y piensa en una cruz!

Caudillo de la idea: al recordar tu muerte

El alma como un ángel magnifico te advierte

Que murió cultivando tu milagrosa mies

-La mies que fue regada con sangre de patriotas-

Y te ve con la frente y con las alas rotas

Y una estrella en el pecho y un león a tu pies.

Tu obra es una obra de tormento,

Es la de aquel que el alto pensamiento

En una estatua primorosa labra

Y te da vida con su propio aliento;

Héroe para entrar en la pelea

Te forjarte una espada: La palabra,

En una fragua sin igual: La Idea.

Mas la espada trocose en un machete

Y el orador se transformó en jinete

Para buscar el trágico bautismo;

Hacia el encuentro de la lid marchaste

Y, arrojando tu fardo de idealismo,

Te dejaste arrastrar en tu heroísmo

Por el propio huracán que desataste.

Águila que cansada de sus vuelos

Por las regiones de grito aterra,

Descendió como un rayo de los cielos

Para morir cual tórtola en la tierra…

Señor de la palabra, Caudillo de la idea,

Supiste ser más tarde señor de la pelea,

Caudillo del tropel;

Montaste sin destreza sobre el bridón altivo

Te erguiste clamoroso de pie sobre el estribo,

Y el fuego de tu verbo electrizó al corcel,

Y fue como un pegazo con un ángel encima.

La hoja de la espada -en inocente esgrima-

Prolongaba tu alma como un rayo de bien.

Oyose una descarga…caíste entre las balas,

Y el sombrero cubano te formó con sus alas

Como un halo glorioso que rodeaba tu sien.

Y las ánforas vivas, prodigiosas,

De tu pecho y tu cráneo se volcaron;

Urna de sangre y de ideal preciosas,

Que tu tesoro en tierra derramaron;

¡Así tu sangre y tu ideal regaron

Tu cosecha de mieses milagrosas!

Y susurraron las palmas con un trémulo rumor

Que puso espanto en las almas

Y en el pendón español:

“No me pongan en lo oscuro

A morir como un traidor,

Yo soy bueno y como bueno

Moriré de cara al sol…”

Callaron las palmas. Y los ríos

Que vieron su caída, sollozaron,

Y sus dulces murmuríos

Y en su canción plañidera

También ellos susurraron:

“Yo quiero cuando me muera

Sin patria pero sin amo,

Tener en mi tumba un ramo

De flores y una bandera…”

Y las flores de mayo, para cumplir tu sueño,

Quisieron afanosas, con inútil empeño,

Escapar de sus tallos y formarte un cendal;

Lloraban dulcemente los ríos en sus cuencas,

Se inclinaron las palmas y juntando sus pencas,

Formaron a tu muerte como un arco triunfal.

Y lloraban los ríos en canción plañidera,

Seguían sus rumores pidiendo una bandera;

Y unos trozos de cielo y unas nubes de tul

Bajaron lentamente como por un encanto

Formando a su cadáver como un mágico manto

Con dos franjas de blanco y tres franjas de azul.

Y la patria a tu lado sollozando miraba

Como en el manto mágico tu sangre dibujaba

Un triángulo teñido de trágico arrebol:

Dejó que de tu sangre se extendiera la huella

Y entonces le dio un beso y dibujó una estrella

-La marca de sus labios brillando como un sol-

Esa fue tu bandera de sublimes colores

Pero tu otro deseo ¿aquel ramo de flores

Que forjara tu musa de inmortal soñador?

Acepta como un ramo el pobre canto mío,

Donde la flor es verso y es lágrima el rocío

Y el matiz es la rima y el perfume es amor.

Águila que cansada de tu vuelo,

Sentiste la nostalgia de la tierra

Y descendiste rápida del cielo

Para morir cual tórtola en la guerra;

Señor de la palabra, Caudillo de la Idea:

Observa que tu pueblo ya no tiene librea

Y rompió sus cadenas con suprema altivez;

Pero en el día fúnebre en que más grande brillas,

El pueblo redimido se encuentra de rodillas:

¡Tu recuerdo sagrado le arrodilla otra vez!

Rubén Martínez Villena



Cultura, Historia, José Martí

JOSÉ MARTÍ, ¿LA CARTA INCONCLUSA?


Hoy es de 18 de mayo, hace 120 años José Martí escribió su último documento para la historia, los cubanos le conocemos como “la carta inconclusa”, porque a pesar de lo extensa que ya era, Martí no pudo concluirla, en esos momentos llegaba al campamento insurrecto el Mayor General Bartolomé Masó con sus fuerzas y el Apóstol junto a todos los que allí estaban salió a recibirlo.

Pero en aquella carta todos quedó dicho, en realidad era un resumen de los temores de José Martí sobre el futuro de Cuba si fracasaba la Revolución que el encabezaba y ese peligro venía de las apetencias anexionistas de los gobernantes y de lo decisores de los Estados Unidos y de los que en Cuba estaban dispuesto a renunciar a ser independiente siempre y cuando quedarán intactos sus caudales y sus intereses; triste realidad que tuvimos que vivir como nación “a medias” cuando tras la intervención de los yanquis en la guerra de independencia, Cuba quedó a merced de esa potencia imperial, que al no poder someterla a la anexión, le impuso el vasallaje de la “Enmienda Platt”, esa Ley ominosa que le concedió a los Estados Unidos el derecho de intervención en Cuba y nos dejó el tratado a perpetuidad que cedía la bahía de Guantánamo a los “marines gringos”,

¿Podemos olvidar la historia? ¡Nunca!

Fuimos el país más sometido a los Estados Unidos, la rebeldía de los cubanos se debe a tanta humillación, a la desvergüenza de los apátridas y la “desmemoria” de muchos gobernantes, eso no podrá pasar de nuevo, desde la historia, Martí sigue hablando para nosotros:

“Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895.

“Sr. Manuel Mercado

“Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir, ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber-puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.

“Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos -como ese de Vd. y mío,-más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia,-les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos.

“Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas:-y mi honda es la de David. Ahora mismo, pues días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, que me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,-la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,-la masa inteligente y creadora de blancos y de negros.”

(Fragmento)

Historia, José Martí

EL BARCO QUE TRAJO A JOSÉ MARTÍ



Maqueta del Nordstrand, conservada en el Museo casa Natal de José Martí

El Nordstrand, era un carguero de flete, construido en los astilleros de Neptum de Rostock, con el Nº de construcción 139 para los armadores Langel-Kiel y botado al agua en 1893. Casco de acero, eslora 64,30 mts. y 9,80 de manga. Desplaza un tonelaje de 886 ton. Propulsión mixta de velas y máquina de 400 C.V. Velocidad de 9,5 nudos.

Estando varados en la isla de Inagua llegó este carguero de bandera alemana teniendo como capitán a Heinrich Julius Theodor Lowe, nacido en Arnis, Silecia, Alemania el 6 de febrero de 1859, casado con Agnes Marteus, con la que tuvo cinco hijo, se radica en Hamburgo. Fue capitán de la marina, inspector del pportando madera y carga general.uerto de Amsterdan durante la Primera Guerra Mundial y murió a los 76 años el 1º de febrero de 1935.

Por esta época en que se cruzó en el camino de nuestro Apóstol cuando Lowe hacía con su barco la travesía de Cayo Hueso, Inagua, Cabo Haitiano, Kingston, trasportando madera y carga general.

El testimonio de lo que apreció Martí el gesto del capitán alemán al aceptar llevarlos hasta cerca de las costa de Cuba, es esta carta del Apóstol que trascribimos:

Sres. B. J. Guerra

y Gonzalo de Quesada

Estimados señores:

Tengo el gusto de presentar a vuestra gratitud y amistad al Capitán H. Loewe- él nos situó, el 11 de abril, donde deseábamos estar. Esto lo hizo, - no solamente por el interés de un servicio pobremente remunerado, - pero con el cuidado y el generoso empeño de un amigo. - Lo presento como un hombre inteligente y digno de confianza, plenamente merecedor de su afecto y confianza, y de los mejores términos que podemos ofrecerle. El está presto y capacitado para dirigir cualquiera de nuestras empresas actuales. Quizás sería aconsejable retenerlo con nosotros, al menos por algún tiempo con una iguala, utilizando sus buenos servicios en uno u otro trabajo. Junto con él están sus valiosos compañeros, - su Contramaestre y Primer Maquinista, - quienes podrían encontrar empleo en nuestra empresa frutera con Ñ punby(Emilio Núñez), en caso de no efectuarse, en el embarque de provisiones a cualquiera de las Antillas Europeas, por ejemplo, en consignación, o tránsito, a M. B. Barbes & Cía.,–agentes, Inagua, o en cualquier otro asunto que el Capitán Loewe pueda sugerirle. Nuestra mercancía pudiera venir como víveres. Nuestro R. R.(Horacio Rubens) pudiera venir con él.

En caso de que Uds. se cercioren que el Capitán H. Loewe haya perdido su puesto en él vapor Nordstrands debido a este servicio, les autorizo y encargo para pagarle $508.00.

Pero lo que más deseo encarecidamente es que Uds. le puedan encontrar, y él encuentre con nosotros, un empleo permanente y provechoso. Salúdenlo como un buen amigo.

De Uds.

J. Martí

Vapor Nordstrand, 11 de abril (1895).

Historia, José Martí

GIRÓN: LLEGARON Y QUEDARON


Eran días gloriosos, millares de cubanos se movilizaron en todo el país, por playa Girón se iniciaba el desembarco mercenario con la flota yanqui a tres millas, era la evidencia clara de que solo hacía falta el pretexto para intervenir nuevamente en Cuba.

Desde el central Australia, a pocos kilómetros del desembarco, Fidel insistía en la necesidad de aplastar en 72 horas o menos al invasor, impedir que los “vende patria” hicieran una cabeza de playa para instalar un “gobierno” que pidiera apoyo a los Estados Unidos, por eso fue enorme el sacrificio, miles de milicianos muchos de ellos adolescentes avanzaban hacia la bahía de Cochinos, la patria entera estaba en pie de guerra, dispuesta a vencer o a morir en el empeño.

El 16 de abril de 1961 las fuerzas enemigas atacaron con todo por este lugar inhóspito, pero el fuego de los jóvenes milicianos de las ametralladoras de “cuatro boca” marcaron el día convirtiendo el cielo de la ciénaga en un infierno para el invasor, eran los “niños héroes” que en poco tiempo aprendieron a manejar aquellas armas convencidos de que si querían futuro, tenían que asegurarlo con su victoria, era toda Cuba no olvidemos nunca esto, en cada rincón de la isla se alzaron los revolucionarios para anular a los enemigos apadrinados por el IMPERIALISMO YANQUI, Cuba recuerda estos días de gloria, estaba en juego el futuro, mi padre y mis hermanos mayores estuvieron en aquella epopeya, yo tenía diez años, esa historia me pertenece.

Historia, Opinión, Política

¡SOCIALISTAS!


Un 16 de abril de 1961, el mismo día en que fueron sepultados los combatientes que murieron en los bombardeos previos a la invasión de Playa Girón, el pueblo cubano junto a su máximo líder Fidel Castro, proclamaba el carácter socialista de la Revolución Cubana y millones de cubanos de todas las edades, vestidos de milicianos y armados de fusiles se dispusieron a defender aquel proceso nacido de lo más profundo de sus convicciones revolucionarias.

Era la radicalización de una Revolución popular enfrentada a la burguesía criolla, antinacional, aliada a los imperialistas y dispuestas a quedarse sin patria si en ella se aseguraban sus privilegios, sus riquezas y su modo de vida ostentoso y derrochar a costa de la miseria de la mayoría del pueblo.

Esta es la Historia, la que no podemos olvidar, porque lo rojo no puede convertirse en rosado solo para satisfacer las apetencias de minorías consumistas, siempre dispuestas a venderse o plegarse, si con ello salva sus intereses.

Historia, Opinión, Política

10 DE ABRIL, UN DÍA DE CUBA


Martí y los emigrados. Serigrafía de Roberto Fabelo

Colección del Museo casa Natal de José Martí

Hoy es 10 de abril, fecha que marca dos acontecimientos relevantes en la Historia de Cuba, la primera fue en 1869 cuando los independentistas cubanos se dieron en la pequeña población de Guáimaro, una Constitución liberal y democrática que marcaría el nacimiento constitucional de la nación cubana, aunque aún no teníamos República, esa había que conquistarla con las armas en la mano porque el León Hispano consideraba a este isla, “La Siempre Fiel Isla de Cuba”

Ignacio Agramonte y Carlos Manuel de Céspedes lideraban aquella asamblea cubana que nos dio la primera Carta Magna de Cuba, era toda una declaración de sueños aún no realizados pero por la que murieron durante diez años los cubanos en los campos de batalla.

Otro 10 de abril pero de 1892, no es casual que José Martí, el nuevo líder por la continuidad de la Revolución Independentista proclamara al Partido Revolucionario Cubano, un partido que no tenía fines politiqueros, ni grupales, un partido para luchar por la independencia de Cuba y la creación de una República que fuera, “Con todos y para el bien de todos”.

Era su modo de decirle a los cubanos y al mundo que la Revolución que se preparaba era la continuidad de la Revolución de Demajagua y Yara que había convocado Céspedes.

Por primera vez en la historia nacía una organización política para organizar y dirigir una Revolución que en sus fines no tenía solo la independencia de Cuba, sino impedir la anexión de la isla a los Estados Unidos y alcanzar una República justa y de iguales para todos los cubanos, esa era la razón ideológica de aquella organización martiana nacida en el seno de la emigración revolucionaria cubana, fundamentalmente gente humilde y trabajadora, anhelante de tener patria, pero patria verdadera donde las diferencias de clase y color no frenaran el desarrollo digno de todo un pueblo.

Los cubanos de hoy, los crecidos y nacidos bajo el proceso más radical de la Historia de Cuba, la Revolución encabezada por Fidel, somos herederos de aquellos principios de igualdad y justicia convocados por los padres fundadores y mantendremos esas conquistas, aunque haya oportunistas trasnochados que piensen solo en su interés personal y el bienestar de sus bolsillos.

Historia, José Martí

ANTONIO MACEO, DE NUEVO EN CUBA


El 1ro de abril de 1895 llega a Cuba el Mayor General Antonio Maceo Grajales acompañado por un reducido número de expedicionario desembarcaron por playa Duaba, Baracoa. Los expedicionarios partieron el 25 de marzo de Puerto Limón, Costa Rica en el vapor “Adirondack” hasta la isla Fortuna del grupo de Las Bahamas donde abordaron la goleta “Honor”.

Al frente de la expedición marítima venía el general Flor Crombet encargado por José Martí a traer con éxito a tierras cubanas al Mayor General Antonio Maceo. El contingente estaba formado por 23 patriotas entre ellos, además de Antonio Maceo y Crombet, los generales José Maceo y Agustín Cebreco.

Luego del desembarco se dirigieron al lugar conocido como Alto del Pino donde sostuvieron el primer combate con fuerzas españolas a las puertas mismas de la ciudad de Baracoa, lo que sirvió para que sus pobladores supieran quien era la figura que había llegado a su territorio.

La presencia en Cuba del Titán de Bronce se regó por todo la zona oriental del país sirviendo de aliciente a los miles que ya estaban en la manigua y de impulso a otros muchos que se unieron a la causa independentista.

Días después, el 11 de abril llega José Martí y Máximo Gómez por Playitas de Cajobabo, Imias con lo que la Revolución tenía en Cuba a sus principales líderes.

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