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Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Costumbres

EL ÉXODO


Los cubanos hablamos del éxodo como si nosotros fuéramos los inventores del mismo, cuando la realidad es que el hombre siempre ha sido un animal en movimiento, voluntario o forzado, en busca de lo que no tenemos, de la felicidad, de la realización, del amor mismo que se nos hace esquivo.

Somos un países de emigrantes, primero desde nuestros pueblos y ciudades a medias, siempre rumbo a La Habana, la “Gran Manzana” que nadie cuida, porque no somos de aquí, la que criticamos constantemente por sus alquileres altos, por lo “fea que se ha puesto”, pero que nos cobija a todos en un abrazo solidario que la beneficia y nos hace falta.

Emigrar es saltar al mundo de los sueños, es despertar y madurar con las riendas de nuestras vidas en las manos, porque los cubanos con tantos problemas económicos a cuesta, tenemos que tatuarnos los recuerdos de la infancia en el alma, a cambio de la realización personal, que se nos pone dura por el fatalismo geográfico de haber nacido en el interior.

Yo soy oriental, guantanamero, y nunca me hubiera movido de mi “aldea”, si un ambiente favorable de crecimiento, tolerancia y esperanzas de futuro, me hubiera acompañado.

Más de treinta años en La Habana me hacen amarla, comprender y ser parte de su entramado cultural, aunque no sea de los que vivió La Habana, con sus dobleces, sus muchos mundos y ese eterno preparativo para volver al terruño, unos días, para ver a mis contemporáneos llevar su mediocridad, pero en medio de ese paz que tanto amo, de esas horas que se hacen más larga, con una conversación acompañada de un trago de ron y una canción nostálgica y esa posibilidad de poder caminar, sin cansarte, para llegar a tu hogar.

Eso lo seguiremos viviendo por mucho tiempo, para bien y para mal, para eso nadie nos prepara, pero junto con todos los rumores del hogar haz un huequito en tu equipaje ahí llevarás tu identidad.

Costumbres

LOS CUBANOS VIVIMOS MÁS



Buenas noticias para nosotros trae la Oficina Nacional de Estadística, los cubanos hemos elevado las espectativas de vida a pesar de todo y de que a veces  somos los últimos en reconocerlo. “Nadie sabe lo que tiene ahasta que no lo pierde”, al menos yo respeto esa valoración muy vieja del refranero popular t valoro el esfuerzo nuestro por vivir más y con más calidad:

“La esperanza de vida en Cuba se elevó hasta los 78.45 años durante el periodo de 2011 a 2013, lo cual constituye un incremento de 0,48 años con relación al período 2005-2007, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

“El estudio “Esperanza de vida 2011-2013″ muestra que las mujeres presentan mayor longevidad (80,45 años) mientras que la de los hombres es de 76,50.

“Según el informe, en ese período se experimentó un descenso significativo de la mortalidad infantil, la cual se situó en 4,2 por cada mil nacidos vivos; en 1987 fue de 13,3.

“También el resto de las edades exhiben una evolución positiva de sus valores en comparación con el período 2005-07, e inclusive se recuperan tendencias en los grupos de edad a partir de los 60 años que habían mostrado algún grado de deterioro.

“Debido a que la mortalidad femenina tiene un comportamiento distinto a la masculina, su esperanza de vida al nacer es superior en todas las provincias.

“Las tuneras y holguineras, en la zona oriental, son las más beneficiadas con ese indicador, con más de 79,5 años, mientras que en Villa Clara, Sancti Spíritus, Guantánamo y Pinar del Río superan los 79 años, aunque sin llegar al valor anterior.

“La provincia de La Habana es la de más baja esperanza de vida al nacer (77,36 años), seguida por Artemisa, Mayabeque, Matanzas y Santiago de Cuba.

“En el caso de los hombres, con la excepción de la provincia de Santiago de Cuba, hubo aumento, aunque de manera muy ligera.

(Con información de PL) La Habana 17/6/2014

Costumbres, Cultura

JUAN FORMELL, ¡SIGUE AHÍ!


¿Cómo llorar a alguien que nos ha dado tantas alegrías?, ¿Cómo recordar al hombre que ha sido el cronista musical de los últimos cincuenta años?… Con su música, con el tubao sabroso de su orquesta y en una gran rumba en la calle, en la casa, en cualquier salón de baile, famoso o improvisado, donde su orquesta con su bajo inconfundible siga marcando el ritmo de la Cuba revolucionaria, la que creció con su trepidante tandas de violines, sus cantantes, siempre muy bien seleccionados, y sus intervenciones características en medio de la apoteosis del baile y de la gozadora.

Cuba lo llora, pero será con el fondo musical de su tanta música buena que compuso, con la cubanía que nos lega y su apego a su gente y su tiempo.

La renovación de la música bailable cubana comenzó en 1969 con sus arreglos para la orquesta de Elio Revé, esa que comenzó a sonar distinto con esa mezcla del changüí guantanamero, con las nuevas sonoridades del bajo, la batería de violines y esa aceleración del ritmo del bailador, que hizo la diferencia entre la “salsa” y la “timba”, ambas hijas mestizas de la música cubana y en las que el maestro Juan Formell ha tenido mucho que ver., en 1970 creó “Los Van-Van” y desde entonces sigue aquí.

Ha muerto un grande de la cultura cubana, un hombre de ideas claras que nos llena de orgullo… ¡A seguir bailando que los “Van-Van” con Juan Formell ponen la música!

Obituario

“La noticia cae con esa fuerza más sobre la cultura nacional: Juan Formell, el legendario director, bajista, arreglista, compositor y cantante de Los Van Van, murió repentinamente este jueves (1/5/2014) mientras se encontraba hospitalizado en La Habana. Sus cenizas estarán expuestas en el lobby del Teatro Nacional de Cuba este viernes 2 de Mayo entre la 1.00 y las 7.00 pm, donde todo nuestro pueblo puede pasar a rendirle homenaje. Será recordado en las principales plazas del país con una cantata el próximo sábado.”[1]


[1] Tomado de CUBADEBATE viernes 2/5(2014

Costumbres

CUBA, PUEBLO, SOL Y PLAYA

Foto de mi amiga Sussy, curiosa, indagadora y española.
La principal atracción de la Cuba de hoy, es su pueblo y su sociedad, eso no deja lugar a dudas cuando usted habla con los cientos de miles de turistas que llegan de todas partes del mundo, claro, vienen a descansar, liberar el estrés, conocer un nuevo destino turístico muy bello y atractivo por sus playas, su sol ardiente todo el año y esas miles de tonalidades de verdes que reverberan en el paisaje cubano…Pero también son atraídos por su pueblo, alegre, confianzudo, que entabla una fácil e inteligente comunicación muy rápido y que sin muchos rodeos te puede invitar a una descarga musical, un “toque” de santo, como también te hablará con una sonrisa en los labios sobre esta vida precaria e impredecible que tenemos en las cotidianas cosas de la vida.
El turista sabe que en Cuba toda la educación y la salud es gratuita, que no hay niño sin escuelas y que la mendicidad como la prostitución son fenómenos que existen pero que no están ajenos a la labor del estado por eliminarlos.
Cuba no es un paraíso, pero sus índices de delincuencias son bajos, aunque en aumento en comparación con décadas anteriores, el consumismo es hobby para los que les sobra algún dinero, que no son muchos, pero la gente sigue llena de ingeniosas ideas para palear las escaseces y las dificultades.
El que viene a Cuba quiere llevarse una foto del Che, de Fidel, de aquellos primeros años de la Revolución; compra libros de uso de esa “década prodigiosa” que fue la de los sesenta; hurga entre los cientos de suvenires y trata de encontrar ese aliento único del cubano que fue capaz de hacer una Revolución más grande que su isla, pero sin dejar de bailar, bromear, tomar ron y de alagar a la hermosa mujer que ya no solo da placer, sino que es parte imprescindible en el trabajo por evitar la “Involución” a la que muchos nos convocan en nombre de la modernidad.

Costumbres

PABELLÓN CUBA, EPICENTRO DEL VERANO HABANERO


Hay un evento cultural que año tras año va ganando prestigio y aceptación en el púbico habanero y visitante del verano, es la FERIA ARTE EN LA RAMPA desarrollada en  el emblemático Pabellón Cuba de La Rampa, en el corazón del Vedado la zona más céntrica de la capital cubana.

Allí se agrupan  artesanos artistas y empresas cubanas para proponerle al público cubano, un arte utilitario de calidad, artesanías de muy buen gusto y sobre todo un gran momento de esparcimiento y cultura, con la presentación de libros, lectura de poesía, presentación de artistas y agrupaciones musicales y la posibilidad de intercambiar con todos los artistas que exponen en la feria y los de otras manifestaciones que se mueven a este colorido espacio anual para intercambiar con el público.

Sugerencia, si usted viene a La Habana en julio y agosto, no deje de estar en la Feria Arte en la Rampa, es una experiencia única:

TARDE DE VERANO EN LA RAMPA

Roberto Miguel Torres Barbán

Es viernes pasado el mediodía y la doctora Norka Garcés inicia una cola en las intersecciones de 23 y N en el Vedado capitalino. Mira el reloj, se le hacen eternos los minutos que aún le separan de las dos de la tarde, hora de apertura de la Feria Arte en La Rampa. Desespera al ver a su pequeña de cuatro años resistir desprotegida el intenso sol de esta tarde de verano, pero aguarda, motivada por lo que ella considera, una de las principales opciones de este periodo estival.

Mientras avanza la cola se pregunta si la apertura podría ser en un horario más temprano y cómodo para los pequeños que —acompañados de sus padres— llegan hasta el céntrico Pabellón Cuba o si en realidad podrá encontrar allí el necesario entretenimiento que busca para ella y su hija.

Una vez adentro, Norka y su pequeña se pierden entre las decenas de personas que ya han entrado a la instalación, entre ellos —otro galeno— el guantanamero Raúl Silvén, reincide por segundo día consecutivo en su visita al Pabellón, porque “la feria es una oportunidad única donde se reúnen multiplicidad de opciones, no solo para el consumo de bienes materiales, sino para pasar un rato escuchando música o socializando con amigos. También hay ofertas gastronómicas en ambas monedas, lo que permite pasar un buen rato este verano”.

Por su ubicación, el Pabellón Cuba se erige entre las principales opciones en la capital, no solo por sus cercanías al malecón, Coppelia o los cines de 23, sino por sus variadas ofertas, comenta el galeno recién graduado. Junto a él, Fernando de Jesús, estudiante mexicano en Cuba, precisa que la Feria constituye un magnífico espacio donde confluyen variedad de ofertas de calzado y textiles artesanales, difíciles de encontrar en un mismo lugar pues usualmente están diseminadas por toda La Habana.

Un ejemplo del poder de convocatoria de esta feria es que hasta el primer mes de trabajo habían acudido unas 125 mil personas, mientras durante los dos meses que se extendió Arte en La Rampa el pasado año, recorrieron la instalación 92 mil visitantes, explicó a Granma Lorely Cárdenas, subdirectora del Centro Nacional de Artesanía. Este crecimiento también se refleja en el volumen de las ventas y la participación de expositores “pues en esta edición ya se presentan 83 stands individuales y nueve institucionales”.

En tal sentido, Ana Martínez, quien lidera el stand del Centro de Arte Marco, adscrito a Arte Génesis, destaca la importancia de la Feria para su empresa, pues cataliza las ventas de esa institución, lo que permite un incremento en los usuarios que precisan los servicios de la entidad, ya que muchas veces no saben dónde enmarcar u obtener una reproducción.

Sobre el polémico tema de los precios en Arte en La Rampa, Sobeyda Colomé, trabajadora de la Dirección de Servicios de la Universidad de Matanzas, — igual que otros asistentes a la Feria— agradece la existencia de este espacio para el disfrute de la familia, apreciar la artesanía cubana y acercarse a elementos de la cultura como la plástica y la literatura, pero se muestra inconforme con el precio de los productos, de manera especial con los materiales escolares y de talabartería infantil.

La mayor importancia social de Arte en La Rampa radica en su condición de espacio para el divertimento de la familia, y en especial de los jóvenes, así como para propiciar un mayor acercamiento a la cultura.

En tal sentido, Ignacio Cruz, del Centro Provincial del Libro y la Literatura, explica que hasta su stand llegan cientos de personas diariamente y las ventas de textos se acercan al medio millar de ejemplares en una jornada, de manera especial, los fines de semana.

Leslie Salgado, gestora de comunicación de la Asociación Hermanos Saíz, explicó que como parte del espacio Arte en La Rampa tienen lugar a las 6:00 p.m. —de viernes a domingo— conciertos con la participación de artistas como Descemer Bueno, Ivette Cepeda, Kelvis Ochoa, Polito Ibañez, Interactivo, entre muchos otros.

También en La Pérgola se realizan espectáculos infantiles, tiene lugar la presentación de trovadores, repentistas y se realizan desfiles de modas, mientras los jueves a las 4: 00 p.m. la periodista Magda Resik entrevista a destacadas personalidades de la cultura cubana. Salgado destacó como un importante espacio de la Feria las sesiones en la Sala de Cine del Pabellón Cuba, donde tienen lugar proyecciones de varias películas y cines debate.

Uno de los visitantes tardíos de la Feria es el joven Rafael, quien llega desde el Cotorro y espera a unos amigos para disfrutar del concierto de la jornada. Vengo a la Feria a participar de sus opciones culturales, aquí compro libros o discos, degusto una que otra confitura, disfruto a muy módicos precios de conciertos de artistas de primer nivel e incluso hasta pruebo una cerveza, cuando se puede. Cada fin de semana me llego al Pabellón Cuba y encuentro lo que busco: diversión en el verano.

Cae la tarde, y la doctora Norka ya sale de la Feria. Su pequeña, que lleva un nuevo libro bajo el brazo, ya ha degustado una que otra chuchería, por su parte, ella ha encontrado el regalo que buscaba.

Tomado del periódico Granma, versión digital, 9/8/2013

Costumbres, Cultura

EL JUEGO


El juego es la actividad más importante en la formación del ser humano, jugando comienza sus pasos por la vida el niño y la niña, definiendo cada unos de los comportamientos sociales reflejos del medio en el que se educa, si a esto añadimos que esa nueva personita va agregando a estas actividades aquellos elementos de sus personalidad innata, tendremos en tampoco tiempo como cinco años a un ser humano preparado para vivir en sociedad y seguir aprendiendo mientras viva adaptándose a circunstancias, rebelándose a muchas y cambiando el medio social en el que se mueve, todo esto a través del juego como elemento fundamental en la formación de la personalidad humana.

Tal es lo intrínseco del juego en la vida del ser humano, que el elemento lúdico de la vida ha sido potenciado por las sociedades modernas hasta niveles de enajenación, como contrapeso del trabajo, fuente de toda riqueza, pero menospreciados por las sociedades de consumo.

El ideal humano debe conducirle a encontrar en el trabajo no solo la fuente de ingresos y progresos sino también elemento lúdico, porque lo lúdico es lo que causa placer y así debe ser visto el trabajo, factor formador de la sociedad del hombre, esa donde luego y simultáneamente va a desarrollar el juego, como condición de su humanidad.

Uno de los trabajos más interesantes de José Martí para la revista “La Edad de Oro” fue el artículo “Un Juego Nuevo y Otros Viejos” en el que Martí promociona las ideas modernas sobre la actividad del juego como formadora del ser humano y demuestra con la sencillez de la síntesis que en todas las sociedad humanas, desde las más simples (primitivas), hasta las más modernas se juega y se juega en serio, entendiendo como válidas aquellas ceremonias de colegios y congregaciones, logias y sectas, como elementos formativos del espíritu humano.

El mundo lúdico que comprende al juego es muy amplio y abarcador y va desde los juegos tradicionales que sirven para integrar al pequeño a su grupo, pasa por las liturgias, los juegos físicos, los deportes hasta los juegos de azar y los extremos, provocando fenómenos de enajenación humana que muchas veces destruyen al ser humano.

Les recomiendo leer el libro “Homo Ludens” del holandés Johan Huizinga una verdadera lección para intentar comprender al hombre y la sociedad humana.

Ojalá lo logremos, antes que el egoísmo, las ambiciones de poder, la intransigencia y la intolerancia, nos lo impidan.

Costumbres, Cultura, Opinión

LA CULTURA POPULAR EN EL VERANO CUBANO


Mi Taller de Verano que este año vuelve en el mes de julio

En Cuba la definición de estaciones no está muy clara, a veces en medio de los meses “invernales” el calor nos recuerdas que vivimos en una isla tropical, por eso marcamos las etapas por el quehacer social que en este caso marca el fin del curso escolar en los primeros días de julio, entonces millares de cubanos salen a la calle a buscar donde pasar eso que llamamos “tiempo libre” y que en nuestro afán de aprovecharlo a veces lo perdemos de la manera más simple.

A casi todos los cubanos, tal vez por las temperaturas reinante, les gusta las playas y aprovechan estos meses de julio y agosto para desbordar estos espacios que en La Habana en temporada pico suelen acoger más de medio millón de personas de todas las edades. Junto a la playa la familia lleva lo que tiene para pasarla bien, su música, los sombrillones, pelotas y cuanto aditamento le permita no solo “protegerse del sol” sino lucir, estar a la moda, vistoso o vistosa, para los miles que pasan y miran, para atraer nuevas amistades o simplemente para cambiar de aire y olvidar el cotidiano. Las playas de Guanabo y las de menos calidad pero más populares playas del municipio Playa, en la que miles de muchachos y muchachas van a diario aprovechando el sol y la socialización sana y hermosa de su edad, por las protagonistas en la capital cubana.

Desde los difíciles años de los 90 el estado cubano se involucra en la creación en estos y otros muchos espacios urbanos y rurales, de una programación que intenta ser variada y para todos los gustos, donde la protagonista es la música y su compañero el baile, en tanto los proyectos culturales y las instituciones se encargan de proponer cosas distintas pero igual de atractivas.

Ejemplo de ello es la Oficina del Historiador de la Ciudad que desde hace más de una década organiza el Proyecto Rutas y Andares, con el fin de que la familia como grupo, pueda disfrutar el conocimiento de una forma más lúdica, acompañando a guías especializados por espacios históricos, conociendo la ciudad en la que viven y que ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad, sorprendiéndose con lo  cotidiano, con lo que mira a diario y ahora observa con su grandeza expuesta. Junto a esto los Talleres de Verano para niños y adolescentes son opciones para aprender algo o pasar un rato agradable en espacios patrimoniales o lugares hermosos.

“La noche de los libros” es un espacio nuevo, no menos gustado por miles de personas que acuden a las avenidas seleccionadas en pueblos y ciudades de la isla, para escoger un libro y hacer su lectura de verano, un modo de ocupar un tiempo en este verano cubano.

La televisión, tan querida y tan cuestionada, sigue siendo el medio por excelencia del cubano, con una oferta que trata de cubrir el mayor espectro de público, de variados gustos y que intenta pasarla bien en casa o en cualquier parte que haya un televisor, mientras conversa con amigo.

Porque en realidad para el cubano no hay mejor manera de compartir entre amigo, que conversar en grupos, de todos los temas, que para eso nos pintamos solo, compartiendo una cerveza, una comida hecha en casa y reírnos de nuestros problemas y defectos, porque así somos, resistentes y únicos, venaticos y temperamentales, gritones, amigos de la gesticulación, buenos anfitriones y ombligos del mundo cuando estamos entre familiares y amigos.

Para el cubano la familia no es solo el que nació y llevaba el apellido, es el amigo, el compañero de trabajo o al que conocimos en circunstancias difíciles y nos tendió la mano y por eso se sienta en nuestra mesa, a nuestro lado sin preguntarle mucho, o sin preguntarle nada, y “tiramos la casa por la ventana” aunque el lunes nos vayamos a pie al trabajo porque no tenemos ni para coger la guagua.

Esa es la magia de un país, que no se galvanizó, sino que en estos cincuenta y tantos años de Revolución de todos y con todos, seguimos teniendo el egoísmo y la tacañería como uno de los defectos mayores que puede tener un cubano, porque “hoy por ti y mañana por mí” y así hemos puesto el hombro es esta obra imperfecta pero nuestra, que añoramos luego en cualquier lugar del mundo que caigamos, porque no es delito ser bueno, ni tener un lugar en el mundo al que volver y saber que nos quieren.

Costumbres

VÍCTOR PATRICIO DE LANDALUCE (1828-1889)

Por motivos técnicos tuve que retirar esta entrada en mi Blog, pero a mí me gusta mucho, habla de la formación de la cultura criolla, tan hermosa y contradictoria en estos años en que cientos de miles de cubanos peleaban por su independencia, por eso y por la contradicción que hay en este hombre nacido en España pero que supo captar como nadie ese ambiente humano de La Habana de su época.

En 1869, en plena guerra por la independencia llegaba a La Habana un oficial bilbaino con muy buenas dotes para la pintura y el dibujo que no tardó en ponerlo al servicio de su más rancio “integrismo”[1]. Grabador, pintor y dibujante, Víctor Patricio de Landaluce, capitán de milicias y enemigo jurado de la independencia de Cuba, muy pronto comenzó a colaborar con la prensa satírica que circulaba en la capital de la isla.

Su agudeza artística lo llevó a fijar en sus cuadros, dibujos, litografías y caricaturas el mejor conjunto costumbrista criollo, contribuyendo a salvar para la posteridad todo lo que atacó en la sociedad criolla. Dejó un completo cuadro de costumbre, alejado del complaciente y bucólico romanticismo de los grabadores extranjeros que nos dejaron una Habana y una isla idealizada, con negros pintorescos y edulcorados.

Landaluce era enemigo de todo lo cubano, toda expresión de costumbrismo o de alta cultura, viniendo de un criollo, era ya motivo para su mordaz crítica. Como grabador publicó el álbum, “Tipos y costumbres de la Isla de Cuba” (1881), que recoge un grupo de dibujos costumbristas en el se enseñorean negros caleseros, mulatas exóticas con sus grandes “mantones de Manila”, escenas que pretendían dejar un testimonio negativo de “lo criollo”, para convertirse por ironía de la historia y a pesar del mismo en el más rico testimonio gráfico de la sociedad criolla de la isla de Cuba, con énfasis en los elementos folklóricos de la gente de color, libre o esclava, aunque por su agudeza y detalles se convierte en crónica pictórica del período.

Los dibujos satíricos salidos de su pluma fueron publicados en el periódico habanero de Juan Martínez de Villerga, entre ellos el personaje del guajiro que personifica al pueblo cubano y que en las primeras décadas del siglo XX, Torriente copió y bautizó como Liborio.

[1] Integrismo, esta era la ideología colonialista de los españoles en Cuba que no querían reconocer que la “Siempre Fiel Isla de Cuba”, había cambiado y que en este país ya existía un pueblo mestizado que se sabía distinto al español y que quería por lo mismo, ser nación.

Costumbres

LOS PERROS DE CASA


En Cuba la mayoría de la gente que prefiere un perro busca un “saterry”, no es un raza especial, sino un mestizo sin casta que todos nosotros llamamos “sato”, a veces tan parecido a otros , por su pelambre, lo hermoso de su porte, su energía y otros atributos que Ud. puede encontrar en algunas de las razas conocidas y que tiene asociaciones, le llevan el “pedigrí” al perro y otras tantas finuras que hacen del perro del único animal en Cuba con “clase”.

Hoy los que hacen unos pesos en Cuba, se compran una buena casa, la arreglan y como una distinción adquieren nuevos perros, ya no los pobres satos que les acompañaron toda la vida, sino los de raza, de cualquiera, eso les da distinción, porque los que van a su casa, más que elogiar al perro, preguntarán, cuánto le costó, es decir el can es un objeto de lujo de los que prosperan en Cuba.

Los que vivimos de nuestro salario, que somos la mayoría, nos conformamos con tener un perro de compañía, un sato que coma de todo, desde vegetales hasta viandas y a veces ¡carne!, es alegre, nos esperará al llegar del trabajo y compartirá las buenas y las malas, sin traicionarnos, porque esa es su cualidad. Cuida el hogar, es territorial y hasta algunos desconsiderados dicen tenerlos, pero lo echan a la calle para que el mismo se busque su comida.

Buscamos en el perro sato, su compañía, esa alegría suya que levanta el ánimo y esa sobrevivencia y capacidad de adaptación similar a nosotros los cubanos, en las buenas y en las malas cuide a su perro, el nunca le abandonará.

Les presento a la mía, ella es un cruce de todo, parece “puder”[1], otros dicen que “bichón habanero”, pero para mí es “Hermes” producto de un desliz de su madre de raza con un guapo sato que asaltó la casa, mejor no la quiero y por eso les traigo su foto.


[1] No sé si se escribe así, al menos así se pronuncia.

Costumbres

¿HACIA CUÁL PROSPERIDAD?


Muy de acuerdo contigo Pepe, pero como bien dice la prosperidad no puede caer del cielo complaciente del estado, sino del trabajo de la gente, que debe ver los frutos sin traba, prosperidad es vivir sin precariedad en la vida cotidiana que es la que más nos golpea. Ya conquistamos derechos universales, ya los hicimos nuestros, pero vivir como la gente decente y trabajadora, no puede convertirse en un infierno de papeleos y sobornos a cientos de personajillos incrustados en la burocracia estatal y que te siguen cobrando por hacer realidad tus derechos, pero yo también apuesto a la prosperidad, sostenible, diversa y participativa, esa es la idea. En realidad la consigna debió ser: “Por una Cuba Próspera y Sostenible”

José Alejandro Rodríguez

Demasiado predecible cada Primero de Mayo en multitudes, entusiasmo y consignas. Pero es curioso: por encima de tantos problemas en órbita, la gente en Cuba sigue marchando alegre y colmando plazas y calles el Día del Trabajo, por un entrañable sentido de pertenencia a país y a sociedad, que es rara avis en este mundo atomizado. Un sentido de posesión que urge potenciar mucho más en toda su dimensión y diversidad.

Cuidado, te dices, no seas rehén de las rutinas y abre los ojos, que por algo la gente avanza en bloque, por encima de disensos, de mi, de tu y de su criterio. Y lo hace en estos últimos Primero de Mayo, mucho más por la Cuba que cambia. Por la Cuba audaz, que enfrenta no pocas resistencias internas y externas de quienes quisieran un país hibernado, por diversas conveniencias aquí y allá. Por la plenitud de una Revolución que desanda caminos ya trillados de inoperancia y adormecimiento, y retoma sus ardores fundacionales, para esta vez intentar la toma definitiva de los cuarteles de la inteligencia, la iniciativa y la plenitud.

Sí, porque de caídas y derrumbes se sabe mucho como para no entretenernos con los errores importados y los domésticos, ni adormecernos con los innegables avances. Tenemos gravitando el alerta perenne de Fidel, de que la Revolución podría desaparecer por los propios dislates de los revolucionarios.

«Por un socialismo próspero y sostenible» es el lema de esta fiesta de los trabajadores. A fuer de sincero, temo que palabras tan retadoras de insurgencias —¿qué socialismo ha franqueado ya ese umbral hasta ahora?— se pueden convertir en eso: un lema, consignas manoseadas, por esa proverbial facundia que tenemos para indigestarnos de vocablos, si no las convertimos en hechos. Y me niego a aceptar que cualquier distracción o inconsecuencia nos pueda desviar de ese socialismo en constante renovación, que suelte sus propios lastres para remontar el vuelo de la invulnerabilidad.

Próspero. El término huele a novedad, en un país que, durante mucho tiempo, y luego de hondas transformaciones que abrieron el horizonte y las perspectivas a los más, a los sempiternos perdedores, pretendió por nobles idealismos promediarlo todo tan equitativamente, sin palancas diferenciales.

Prosperidad entendida como lo que pretende esta actualización del modelo económico: desatar los nudos que frenan las fuerzas productivas, vindicar el trabajo, ya estatal o no estatal, como la principal fuente de redistribución de las riquezas, que seduzca y estimule a los que más aportan, y los ponga en su lugar frente a los pillos, holgazanes y acomodados. Prosperidad es crecer bien y con calidad, sin mediocridades, para ir disminuyendo la brecha entre las elevadas expectativas y necesidades que genera un modelo social inclusivo y abarcador, y las contribuciones que puede aportar nuestra aún ineficiente e ineficaz base económica.

Prosperidad es también competitividad, el aprovechar e incentivar mucho más esa inteligencia cultivada del cubano —no extraviarla más—, para convertir a nuestra economía y sociedad en verdaderamente sostenibles y no dependientes y vulnerables, en los complejos escenarios del mundo de hoy, y con el feroz bloqueo norteamericano sobre la nación, entre tantas obsesivas hostilidades para con este terruño irreductible.

Próspero y sostenible, en tanto que lo logremos de manera inclusiva y participativa, contando con todos, por diferentes que sean; en la medida en que lo discutamos y decidamos en la familia nacional, ensanchando los cauces de la democracia socialista, y comprendiendo que el gobierno de los asuntos pasa por un camino de doble interacción, de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba.

Próspero y sostenible son consustanciales para el socialismo que se renueva hoy. Mucho más por eso, que por viejas y obvias certidumbres, marcharon ayer los cubanos, e hicieron un alto a sus problemas con la alegría de la posesión. Esa es una excelente señal de la Revolución para los eternizadores de la abulia.

Tomado del periódico Juventud Rebelde, versión digital. Jueves 2 de mayo de 2013

Costumbres, Opinión, Política

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