Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Archivo de Junio, 2013

EL NEGOCIO ES NEGAR VISAS, NO OTORGAR VISAS


“Viví en el monstruo y le conozco las entrañas

y mi honda es la de David”

José Martí

A los cubanos no nos asombran estas maniobras desleales y políticas de la oficina de Intereses de los Estados Unidos en la Habana, crear desestabilización y una mala imagen de Cuba en el mundo es la función del “puesto de mando de la contrarrevolución en Cuba”.

La criminal Ley de Ajuste Cubano, que niega visa a un cubano para entrar a los Estados Unidos y luego lo recibe con los brazos abiertos si se va ilegalmente, “porque está huyendo del comunismo” es otra de las buenas maneras de respetar los derechos humanos del cubano, de los cuales la reunificación familiar es uno de ello, queda este trabajo como testimonio del doble rasero yanqui cuando se trata de Cuba

Néstor García Itúrbide

Hace pocos días Walter Lippmann en su boletín informativo CubaNews, puso una nota en un artículo donde explicaba que un amigo suyo residente en Miami le contó que a la suegra, en la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana, le habían negado la visa para viajar a Miami, una visita netamente familiar y justificada; señalaba además que también le habían negado la visa a docenas de personas que intentaban viajar con el mismo fin, no con el de emigrar a Estados Unidos.

Otro comentario sobre el asunto lo realizó Karen Lee Wald, en su blog Cuba Inside Out, donde señalaba las acciones que toma Estados Unidos. Por una parte niega las visas a estas personas que desean visitar a sus familiares que viven en Estados Unidos, mientras se gastan millones de dólares en Radio y Televisión Martí para tratar infructuosamente de llevar la imagen de Estados Unidos a los cubanos, lo que sería más económico si les otorgaran las visas.

Como todo esto tiene cierto interés y luce contradictorio, decidí hacer una investigación sobre el problema para tratar de descifrar lo que está sucediendo.

Es una cosa real que las visas en la mayoría de los casos no se están otorgando. Muchas de las personas con las que hablé, cuando salían de la Sección de Intereses venían seriamente consternadas, pues no sabían cuándo podrían ver a sus familiares, algunas de ellas habían sido rechazadas en tres oportunidades. Los oficiales estadounidenses les habían explicado problemas burocráticos con los documentos, la edad que tenían que hacía pensar se quedarían en Estados Unidos y otra serie de pretextos para no otorgarle la visa que estaban solicitando.

Algunos de los rechazados, que aún no han llegado a la tercera edad, mencionaban que no vendrían más a solicitar visa, que junto con algunos amigos prepararían un viaje ilegal por mar para tratar de llegar a territorio estadounidense, como han hecho unos cuantos, sobre todo con la seguridad de que las autoridades cubanas no están interviniendo en estos intentos y cuando más dan consejos para no poner en riesgo la vida de los que se aventuran. Aspiran a convertirse en “pies secos” y evitar el trámite de la visa.

Un pequeño grupo maneja otras opciones. Tienen su pasaporte y pueden salir del país cuando lo de-seen, por lo que harán gestiones de visa en algún país de Centro América o en México, avisarán a sus familiares en Estados Unidos para que los vayan a recoger en un auto con chapa de dicho país, estos les llevarán ropa y si es posible algún documento acreditando que ya viven en Estados Unidos y según plantean, pasarán la frontera tranquilamente, como ya otros lo han hecho y llegarán a Miami, también como “pies secos”.

Es posible que uno de los propósitos del gobierno estadounidense con la negativa de visas sea el provocar que los viajes ilegales aumenten. No es lo mismo decir que Cuba dejó salir un número de personas que no tuvieron problemas para viajar a Estados Unidos en las líneas aéreas que cubren la ruta, que decir han llegado varios grupos de inmigrantes ilegales en botes, lanchas y otros vehículos, que “vienen huyendo del comunismo”. La propaganda contra Cuba se beneficia de esto, nadie va a decir que no le dieron la visa en la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana.

Pero la investigación llegó a otro aspecto, el económico. Cada persona que es entrevistado por estar solicitando visa para viajar a Estados Unidos tiene que pagar 160 cuc por la entrevista, de acuerdo con lo que me plantean los entrevistados son citadas 600 personas diarias, por lo que por ese concepto el gobierno de Estados Unidos recauda 96 mil cuc diarios, 480 mil semanales. No voy a continuar sacando cuentas, estoy seguro que ustedes pueden hacerlo, pero es muy sencillo, cada diez semanas recaudan cuatro millones 800 mil cuc.

Cuando una persona es rechazada y no se le otorga la visa, pierde su dinero. Cuando regresa a solicitar la visa nuevamente tiene que pagar otra vez. Si otorgan muchas visas las personas no regresan a solicitarla nuevamente, resuelven su problema con 160 cuc. Si se la niegan entonces pudiera costarle 320 o quizás 480, que por lo regular al que le cuesta es al familiar que reside en Estados Unidos. Si otorgan muchas visas, pierden los “clientes”.

Algunos, para recibir la visa le han dado dinero al funcionario (corrupción administrativa), hay funcionarios que se enfadan, otros se dejan querer, la gente que hace la cola ya sabe quién es uno y otro, si te cayó el que se deja querer puedes salvarte, pero nunca dándole el dinero dentro de la Sección de Intereses, eso se resuelve en una gasolinera, un supermercado, o una pizzería; pudiera ser la de la calle J entre 9 y 11 donde los funcionarios acuden con frecuencia y no llama la atención que junto a él estén allí otras personas.

Realmente yo consideraba que el otorgamiento de visas, especialmente a familiares que van a realizar un acto de “reunificación familiar”, madres y padres que van a ver a sus hijos y nietos, personas que van a pasar unos días con sus hermanos y sobrinos era algo al que el gobierno de Estados Unidos le daba un tratamiento “humanitario”, pero esta investigación ha revelado que el tratamiento es netamente “comercial”, no hay consideración alguna con la pobre viejita que quiere viajar, ni con su hijo que además de pagar los impuestos al gobierno estadounidense, tiene que pagar un trámite a un precio estratosférico, que por lo regular debe hacer dos o tres veces hasta que le den la visa.

Quizás una auditoría de la General Accounting Office del gobierno de Estados Unidos encontraría muchos problemas más de los que yo he podido conocer entrevistando a los “rechazados”.

Esa es la verdadera entraña del monstruo, importante caballero es don dinero.

(Tomado de La pupila insomne)

Publicado en el periódico Granma, versión digital 28/6/2013

Política

LOS PERROS DE CASA


En Cuba la mayoría de la gente que prefiere un perro busca un “saterry”, no es un raza especial, sino un mestizo sin casta que todos nosotros llamamos “sato”, a veces tan parecido a otros , por su pelambre, lo hermoso de su porte, su energía y otros atributos que Ud. puede encontrar en algunas de las razas conocidas y que tiene asociaciones, le llevan el “pedigrí” al perro y otras tantas finuras que hacen del perro del único animal en Cuba con “clase”.

Hoy los que hacen unos pesos en Cuba, se compran una buena casa, la arreglan y como una distinción adquieren nuevos perros, ya no los pobres satos que les acompañaron toda la vida, sino los de raza, de cualquiera, eso les da distinción, porque los que van a su casa, más que elogiar al perro, preguntarán, cuánto le costó, es decir el can es un objeto de lujo de los que prosperan en Cuba.

Los que vivimos de nuestro salario, que somos la mayoría, nos conformamos con tener un perro de compañía, un sato que coma de todo, desde vegetales hasta viandas y a veces ¡carne!, es alegre, nos esperará al llegar del trabajo y compartirá las buenas y las malas, sin traicionarnos, porque esa es su cualidad. Cuida el hogar, es territorial y hasta algunos desconsiderados dicen tenerlos, pero lo echan a la calle para que el mismo se busque su comida.

Buscamos en el perro sato, su compañía, esa alegría suya que levanta el ánimo y esa sobrevivencia y capacidad de adaptación similar a nosotros los cubanos, en las buenas y en las malas cuide a su perro, el nunca le abandonará.

Les presento a la mía, ella es un cruce de todo, parece “puder”[1], otros dicen que “bichón habanero”, pero para mí es “Hermes” producto de un desliz de su madre de raza con un guapo sato que asaltó la casa, mejor no la quiero y por eso les traigo su foto.


[1] No sé si se escribe así, al menos así se pronuncia.

Costumbres

DANIEL GISPERT: EL ÚLTIMO DE LOS GENERALES


Les traigo un trabajo interesante y muy bien documentado de mi coterránea Yisel Reyes Laffita, ella tiene la sensibilidad de encontrar lo humano en lo más sencillo y lo trascendente en los que de forma individual aportaron a la grandeza patria, por ese merecimiento aquí está su crónica diáfana y sincera.

Por Yisel Reyes Laffita

Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) -La profesionalidad de los médicos cubanos y su proyección social tiene en Cuba una larga tradición que rebasa el siglo y medio de existencia, muestra de ello es Daniel Gispert García, uno de los 13 galenos que formó parte de las filas del Ejército Libertador.

Aunque dio sus primeros pasos en La Habana, pues fue allá donde vio la luz el 21 de abril de 1871, su alzamiento, con 24 años, tuvo lugar en la parte central de la Isla, específicamente en Villa Clara.

Su bautismo de fuego fue en el ingenio San José bajo las órdenes del coronel Rafael Casallas, pero a partir de ese momento comenzó su participación en diversas acciones, donde tendría múltiples responsabilidades y cargos, lo mismo como combatiente o médico, título que ya poseía.

Entre las acciones iniciales del legendario militar estuvieron los combates de San Felipe y Los Hondones; y resultó importante auxilio en el desembarco  de la expedición Sánchez-Roloff, por la zona de Tayabacoa, colindante con los territorios de Trinidad y Sancti Spíritus.

Su incorporación oficial fue en el Cuarto Cuerpo de Ejército, que abarcaba la antigua provincia de Las Villas, en el cual llegó a ocupar el cargo de Jefe de Sanidad Militar, responsabilidad significativa dentro de la vida de los mambises, teniendo en cuenta sus carencias y la necesidad de improvisar para garantizar la atención médica.

También se sumóa la campaña de la invasión de Oriente a Occidente, magistralmente dirigida por los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo, donde tuvo la oportunidad de participar en acciones de envergadura como los combates de Iguará, Mal Tiempo, Coliseo y Calimete, consideradas entre las más importantes de esa gesta.

Posteriormente Gispert regresó a territorio villaclareño con Serafín Sánchez, y bajo sus órdenes se desempeñó como médico de la Inspección General del Ejército. Allí fue ascendido al grado de Comandante.

Ya en 1897, y teniendo en cuenta sus conocimientos y experiencia, fue asignado al Consejo de Gobierno de Bartolomé Masó, también como médico, cargo con el cual concluyó la guerra, ya que no fue hasta el año siguiente en que ascendió al grado de General de Brigada del Ejército Libertador.

Instaurada ya la República de 1902, Gispert desempeñó múltiples responsabilidades, tanto en la capital como en Pinar del Río. En esta última provincia fue subdelegado de Sanidad en San Cristóbal y delegado de Sanidad en Candelaria, así como consejero provincial.

Mientras que en La Habana fue Inspector Especial de Sanidad, jefe de despacho de la Inspección General de Sanidad y Beneficencia, director de la Sala de Veteranos del Hospital Calixto García, director del Asilo de Ancianos de Guanabacoa y Presidente de la Junta Superior de Sanidad, entre otras funciones.

Entre sus habilidades desarrolló también las de periodista. Trabajó en la redacción del periódico Patria, en Nueva York, y en La República, publicación que representaba al gobierno revolucionario en el Centro y el Occidente de la Isla.

Con su fallecimiento, el 25 de junio de 1964, desaparecía el último de los generales y uno de los más importantes médicos del Ejército Libertador, quien pasó por las grandes etapas políticas de Cuba: de colonia a neocolonia, y de ésta a la Revolución.

Tomado del periódico “Venceremos” versión digital 26/6/2013

Sin categoría

CABARET TROPICANA


En una antigua quinta del municipio de Marianao, en medio de una vegetación exuberante y propiedad entonces del italobrasileño Víctor Correa da Silva se creó en 1930 una instalación recreativa que con el paso del tiempo llegaría a ser mundialmente famosa: Tropicana

En 1939 Correa pierde la propiedad por deudas de juego y es adquirida por el empresario cubano Martín Fox, un “hombre que se propuso hacer las cosas en grande”[1], para ello contrató al famoso arquitecto cubano Max Borge Jr., creador de lo que hoy conocemos como “Paraíso bajo las estrellas”, al conjugar la moderna construcción en medio de la naturaleza que fue respetada. Su salón “Arcos de Cristal” recibe la medalla de oro del Colegio de Arquitectos de Cuba.

A partir de este momento Tropicana adquiere relieve internacional, principalmente por la gran cantidad de turistas estadounidenses que llegan para disfrutar del show y jugar en su “jugoso” casino.

Pero en el afamado y bello cabaret comienzan a pasar estrellas del mundo de la farándula como la argentina Libertad Lamarque, la afro norteamericana Josephine Baker, nuestra simpar Rita Montaner, el show man cubano Ignacio Villa (Bola de Nieve), Nat King Cole y Xavier Cugat de los Estados Unidos y decenas de figuras que dieron brillo a los célebres espectáculos de “Tropicana”, donde las verdaderas estrellas son la exuberantes mulatas, los rumberos y un cuerpo de baile que ha mantenido a lo largo de los años la calidad de sus ejecutantes y en el que dejó su huella el bailarín y coreógrafo cubano Rodérico Neyra (Rodney) contratado en 1952 por Martín Fox y quien lleva al cabaret al pináculo de su fama, junto a su orquesta, capaz de interpretar todos los ritmos cubanos.


[1] Argelio Santiesteban: El Paraíso está en el barrio de Belén. Revista Bohemia, Nº 1, pág. 50 enero de 1989

Cultura

YA SE PELEA SIN CABECERA EN EL BOXEO CUBANO


Julio César La Cruz  (izquierda) campeón mundial de los 81 kgs. dijo: «sin cabecera me siento más fresco y cómodo. Además, me quité algo que me molestaba mucho y que afeaba el espectáculo».

Crecí viendo pelas espectaculares entre boxeadores fajadores de verdad, con dinamita en ambos puños, dominadores de las tres distancias y reales atletas de este varonil deporte. Luego vinieron aquellos años de cuidar al atleta y afear el espectáculo y el boxeo se convirtió en un ajedrez donde los jueces jugaban con los peleadores, poniendo punto que tenían que coincidir, balanceando las pelas y hasta robándosela a unos en beneficio de otros, que de todo se ha visto.

Volvemos al boxeo clásico, donde el cuidado del atleta no lo convierta en un cacher de beisbol, lento, marcando más que golpeando y haciendo de este deporte algo deslucido.

Por las característica del boxeador cubano, esta medida le beneficia, porque siempre la escuela cubana se ha caracterizado por su técnica depura del golpeo y la esquiva, donde se había perdido la potencia de la pegada, vuelve esta y exige del boxeador, una mayor cuidado de sí mismo, olvidando ese retador “baile alrededor de su contrario” bajando la guardia y provocando lo que ahora si es potencial, perder fulminantemente un combate que se va ganado.

El boxeo es un deporte espectacular, donde el perdedor puede triunfar con frecuencia en el último minuto por un golpe que saque fuera de combate a su oponente, lleno de emociones y en Cuba de calidad.

Esperamos que todos estos cambios convenzan a los dirigentes de Cuba de que el amateurismo se acabó y que en todo deporte se debe asumir la postura profesional, no solo en el entrenamiento esmerado, sino en la compensación justa del principal protagonista, el atleta, que está ansioso de pelear con los mejores, pero ganar lo justo y lo que se merece y a su retiro ser un hombre recordado, pero con un futuro asegurado con lo que supo hacer bien.

Ojo en el deporte también hay que hacer cambios, los atletas y el público cubano lo merecen, hay que respetarlo, ser profesional no es ser un mercenario, es ganar con justeza por lo que se sabe hacer, ¡entiéndalo bien mentes alta y obtusa!

Deporte

VIVIR EN CUBA



(Esto no lleva imagen, la tristeza no la tiene)

Siempre es recomendable escribir de algún tema con la cabeza fría para que las pasiones, el resentimiento y lo malo que nos ha tocado en cada momento de la vida no dañe la objetividad del decir, el testimonio, nuestras opiniones o simplemente la descarga a la que tiene derecho el ser humano.

Yo nunca he vivido en otro país que no sea Cuba socialista, revolucionaria, bloqueada, intransigente y justificativa, por ello me resulta difícil compar con otras situaciones en el mundo, que tal vez sean peores que las nuestras, porque el mundo se mide con el termómetro de satisfacción e insatisfacción con que se vive: debe ser un índice de felicidad, que debe fluctuar con el cúmulo de satisfacciones e insatisfacciones de la gente.

No quiero seguir hablando, voy a atacar lo que siempre defendí, lo que siempre soñé como muchacho pobre y que se ha ido convirtiendo en una aberración ideológica de la que solo queda un grupo de gente aferrada al poder y aceptando “cambios” cuando estos ya se le viene encima.

No quiero hablar, porque crecí teniendo como guía a hombres que me hablaron de un “futuro luminoso” de ese futuro luminoso del que todo los cubanos nos burlamos, porque nosotros, aquellos niños entonces, somos ese futuro, sin nada, con millares de problemas que afrontar ahora que casi estamos abocados al retiro y sin “sueños” que defender, porque sabemos que son modos de mantener entretenida a la gente porque la “estructura burocrático-militar creada”, está hecha no para satisfacer nuestros simples sueños de gentes terrenales, sino para preservar el poder para la “clase obrera”, ¿qué clase obrera?, ¿qué pueblo?, si somos una bandada de gente descreída y suspendida en un limbo de promesas no cumplidas y de soluciones a medias que siempre vienen acompañadas de más restricciones, de nuevas trabas, de más diabólicos papeleos y “teques” cada vez más hueco, por favor yo solo quiero vivir en un país normal y corriente para la gente, donde la prosperidad sea la principal premisa de cada ser individual y de la sociedad representada por su estructura estatal, un país bueno y de buenos, donde los hipócritas no se escondan tras la ideología y donde la pertenencia a algo sea real y no representativa.

Quiero saber que hay un futuro, porque en él creo, tanto para los míos como para el resto de la humanidad.

Opinión, Política

PARRANDAS DE REMEDIOS, PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN


Trabajo de Plaza del San Juan remediano

Por estos años se están celebrando en Cuba el medio milenio de las siete primeras villas, esas que aprendimos casi de memoria en la escuela cuando nos hablan de la conquista española, fueron años oscuros de poca información y mucha leyenda en las que el aborigen cubano tuvo un protagonismo importante, tanto por lo que aportó al mestizaje primero por el amancebamiento obligado del “culto y cristiano” español, hasta por sus costumbres, ajuar, arquitectura y tradición, que fue muy importante para sobrevivir en una isla calurosa donde el hispano caballero se asombró de los hábitos higiénicos del más atrasado “indito” de frecuentes baños y vida apacible y al que en su afán civilizador casi extermina, no sin antes pasar por el susto de su rebeldía desesperada.

De estas cosas nuestras y de esta doble moral del cristianicimo conquistador, surgió la octava villa, la “villa bastarda”, porque existía y no existía, en medio de harén de indias que uno de ellos formó en su hato para poblar el solo con su prole todo este centro de Cuba, dedicado al contrabando y el crecimiento por su cuenta. Esta es San Juan de Los Remedios, un lugar adorable, cuna de tradiciones y cubanía que ha conservado en la “parrada” una de las fiestas populares cubana más peculiares. A los remedianos que la conservan a pesar de todo, contra viento y marea, felicidades.

SANTA CLARA.Una de las fiestas populares de mayor tradición y arraigo en el país, las parrandas de Remedios, serán declaradas este lunes patrimonio cultural de la nación, en ocasión de celebrarse el aniversario 498 de la fundación de esa villa, la octava fundada por los españoles en Cuba.

La importante distinción es conferida por la Comisión Nacional para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial, teniendo en cuenta la centenaria existencia de esta legítima costumbre folclórica iniciada en Remedios en 1820, y que posteriormente se extendió a otras 17 ciudades y poblados del país.

La declaratoria del Complejo Festivo Parrandas de Remedios como Patrimonio Cultural de la Nación ocurrirá en el marco de la Asamblea Solemne que acontecerá en la Iglesia Parroquial Mayor de San Juan Bautista, según detalló Sulma Rojas, directora del Museo de las Parrandas de Remedios.

La fiesta sanjuanera se distingue por la amplia participación popular y la calidad de sus trabajos de plaza y carrozas, además de la variedad de los fuegos artificiales.

Tomado del periódico Granma, 24/6/2013

Cultura

EL PENSAMIENTO MARTIANO EN LA BASES DE LA REVOLUCIONARIA CUBANA


No hay pueblo o ciudad cubana donde no esté su presencia.

Este en el parque de Cárdenas , Matanzas.

En el proceso de formación del pensamiento revolucionario cubano ha existido una articulación armónica de las ideas de los más preclaros pensadores de la isla, José Martí tiene como base las concepciones de cubanía que le llegan de hombres como Félix Varela, José María Heredia y José de la Luz y Caballero, entre otros; lo que unido a un pensamiento liberal y democrático que conoce de la tradición occidental de la cual es deudor, va conformando una posición democrática revolucionaria, que en su caso, lo lleva a una radicalización antiimperialista frente a las posiciones expansionistas de los Estados Unidos, una identificación de sus raíces con la América Latina, la necesidad unitaria de esta para enfrentar los nuevos retos que le imponía el desarrollo del capitalismo a fines del siglo XIX por la ambiciones de la oligarquía norteamericana y su identificación con los más humildes de la sociedad, los más explotados, que siempre encontraron en él una voz.

El pensamiento social martiano se desarrolla a fines del siglo decimonónico, cuando de forma impetuosa y peligrosa para los pueblos se extiende en los Estados Unidos la fase superior del capitalismo, el imperialismo; ese estadío capitalista en el que las poderosas fuerzas de la oligarquía rebasan el marco de lo nacional para expandirse por las naciones de menor desarrollo para subordinarlas a su modo de producción, bien como mercado de sus productos, fuente de materia primas o sitios de expansión geopolítica.

En medio de este complejo proceso vive José Martí, estudioso de los fenómenos sociales que se desarrollan en la rica nación del norte y signado por una misión liberadora que le ha dado sentido a su vida.

Mucho antes de que maduraran en Cuba las simientes del marxismo ya José Martí había definido una manera de pensar novedosa y autóctona, partiendo del principio de construir una sociedad “Con todos y para el bien de todos”, para lo cual creó un Partido(Revolucionario Cubano), que tenía como misión no solo luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico, sino también crear una república de hermandad, en la que necesariamente la sociedad tenía que cambiar para cumplir ese reclamo de igualdad del que José Martí se hizo eco.

Junto a esto el Apóstol, basado en su experiencia, sagacidad política y conocimiento de la sociedad norteamericana, intuyó que en esa desmedida ambición de la oligarquía yanqui había un peligro que podía evitarse con la unidad de los países de América Latina, esa que el llamó Nuestra América.

Tras su muerte en Dos Ríos y la salida de la metrópoli española en 1899 se inicia la intervención norteamericana en Cuba y posteriormente se proclama la República, entidad que nacía conculcada por las condicionantes neocolonialistas que le impuso la Enmienda Platt. En ese ambiente social las ideas de Martí comienzan a arraigarse y difundirse entre los cubanos, venciendo una tendencia oficialista de las clases dominantes, que pretenden presentarlo como un mártir de la independencia, de vida sacrificada y destacada labor literaria; todo esto era verdad pero José Martí era mucho más que eso, el verdadero sentido ideológico de su vida no se había materializado en aquella república y es por ello que las nuevas generaciones de cubanos y su vanguardia lo asumen en su intento por lograr el cumplimiento de sus sueños.

Este ideario martiano completado con su ética humanista y su pedagogía avanzada y social se fortalece al ser retomada por la generación del veinte del siglo anterior, jóvenes que como Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena o Juan Marinello, entre otros, abrazan el marxismo como ideología social para luchar por los cambios que necesitaba la nación cubana, enriquecidos de modo conciente y creciente con la ideología martiana. En estos momentos comienzan a publicarse los escritos que Martí había dejado diseminado por la prensa Latinoamericana y esta generación joven de la década del veinte del siglo XX comprende que esas ideas martianas mantenían plena vigencia.

Por eso el joven Mella, fundador del Partido Comunista de Cuba (1925) plantea que él debía un libro a Martí, al Martí antimperialista, revolucionario y consecuente que descubre en la obra del Apóstol y Rubén Martínez Villena, poeta, líder comunista y obrero, escribe un poema en el que pide acabar la obra que emprendió Martí haciendo una República para todos.

Ellos fueron la base de la continuidad del pensamiento social cubano que entronca con la Generación del Centenario del Apóstol, encabezada por Fidel Castro y Abel Santamaría, martianos de corazón y conocedores de las teorías marxistas. Hombres que antes de conocer la ideología de Marx y Lenin, ya habían estudiado a José Martí, el mismo que Fidel nombra “autor intelectual del asalto al Cuartel Moncada”, en el juicio que se le siguió por este hecho.

La Revolución Cubana ante que marxista fue martiana y martiano fue el programa del Movimiento 26 de Julio, la organización que dirigió la lucha contra la tiranía. Estas fueron las bases ideológicas de la Revolución Cubana, triunfante en 1959, martiana por convicción y marxista por necesidad, auténtica y social, en constante perfeccionamiento en su búsqueda incesante por la plena igualdad humana.

Pese a los errores de visión que la vanguardia política cubana actual tuvo con respecto a la aplicación acrítica del legado marxista en Cuba y a la supeditación del pensamiento martiano a coyuntura ideológicas, fue Martí el asidero ideal del pueblo cubano en los días ácigos del derrumbe del “socialismo real” y ajeno que copiamos por necesidades pragmáticas, y quien nos mostró la necesidad de confiar en nosotros mismos para lograr el sueño de país que seguimos soñando.

José Martí, Política

EL BEISBOL, OPINIONES MARTIANAS



Esta entrada la escribí hace unos años, es posible que la haya insertado en algunos de mis Blog, pero como me parece actual por la efervescencia que vive el cubano embriagado por la única cosa que él discute con fervor y libertad, la pelota lo traigo a colación.

Ayer leí una conferencia de Padura sobre el mismo tema de la pelota, yo sé que él además de escribir la jugó y le duele, como a tantos, pero a decir verdad no me gustó el tono de nostalgia que daba al historiar la “gloriosa trayectoria” de este deporte en Cuba.

Martí conoció el beisbol desde sus inicios en los Estados Unidos, debe haberle llamado la atención la “pasión” con que la vivieron los estadounidense de esa época y es muy probable que desconociera que ya en aquellos momentos e su isla se jugaba aquel “desgraciado y monótono juego”.

Fuimos los segundos en el mundo de tener una liga profesional de beisbol, la nuestra fue liga brava y apasionada y como modo de entretenerse y vivir el cubano le puso el corazón, hoy que está en el tapete este derecho del deportista cubano de vivir de lo que sabe hacer, dejo esta crónica como muestra y mi opinión como remache:

Termina la Serie Nacional de Beisbol en Cuba, la pelota, como cada uno en esta isla la llama, para adorarla o desdorarla, de acuerdo a como le haya ido al equipo de sus amores, que por suerte son dieciséis para dividir pasiones de tanta gente que se desayuna y come beisbol en corrillos que son más atrevidos y atractivos que los que hace el cubano para comentar cualquier otro tema.

En estos tiempos estamos heridos en el orgullo patrio porque el beisbol nuestro está cuestionado y porque ha perdido varios campeonatos internacionales seguidos y como problema mayor todos en esta isla debatimos y tenemos opiniones en el conjunto de las cuales están las verdaderas causas de un estancamiento peligroso. Causas económicas, políticas y deportivas se mezclan con otras menores pero que pesan para la pérdida de calidad del mayor espectáculo nacional cubano.

Para aportar un granito más a esta pasión nuestra por la pelota quiero referirme a cómo vio José Martí, allá en sus inicios neoyorquinos en el que pudo percibir su despunte como fenómeno lúdico de masas, que lo llevaría a ser el mayor negocio deportivo de los Estados Unidos, las Grandes Ligas donde la megalomanía yanqui los lleva a nombrar Serie Mundial a la final de su liga de beisbol.

Llegar a la cuna del béisbol en enero de 1880 no pudo dejar indiferente a José Martí ávido lector, observador acucioso y simpatizante de todo fenómeno social que beneficiara al ser humano. Eso era el beisbol o base boll, su nombre original, cuando allá por los años de la Guerra de Secesión (1861-1865) de los Estados Unidos se extendió por toda la geografía del país norteño llevado por los soldados de la unión, principalmente los que procedían de New York y sus alrededores, en cuya ciudad había nacido y se desarrollaba el deporte de las bolas y los strike, a tal punto que el juego comenzó a ser conocido en todo el país como el New York Game(El Juego de Nueva York)

Ya en la década de los 80 del siglo XIX el béisbol se había consolidado en los Estados Unidos con la creación en 1876 de la National League(Liga Nacional) que agrupaba a ocho equipos profesionales del este y centro este de ese país: Grises de Louisville, Rojos de Cincinnati, Mutuales de Nueva York, Gorras Rojas de Boston, Azules Oscuros de Hartford, Browns de San Louis, Reservas Blancas de Chicago y Reservas de San Louis

Debe ser por esta popularidad tan grande que Martí llama a este deporte, “pelota yanqui[1], aunque para referirse a él en la mayoría de los casos usa el sustantivo “pelota”, como conocemos hoy todos los cubanos al béisbol.

Como para que no quepan dudas al referirse a otros juegos con pelota le agrega un calificativo identificador: “pelota de pié” (fútbol), “pelota de césped” o de “jardín” (tenis) y “pelota emplumada” (bádminton), pero para el béisbol siempre escribió, pelota.

En sus conocidas crónicas para la prensa de Hispanoamérica aparecen más de una veintena de menciones o comentarios breves sobre la pelota, la mayoría de ellas para dar cuenta de la popularidad del juego entre los estadounidenses.

Con asombro nos habla de la masiva participación de la gente de todas las clases sociales en las múltiples actividades lúdicas que se generan en el estío norteño. En medio de tanto ajetreo el béisbol ocupa un lugar protagónico, jugado en todas parte por niños, jóvenes y adultos: “(…)Si se mira a las calles por las tardes, no se ve sino mozos robustos que andan a buen paso, para cambiar sus trajes de oficio por el vestido de paseo, con que han de lucir a la novia, o el del juego de pelota, que aquí es locura, en la que se congregan por parques y solares grandes muchedumbres”[2] y en otra de sus “Escenas Norteamericanas” agregará: “En cada solar hay un desafío de pelota”[3], son gente común que acude a dar rienda suelta a sus energía en porfías donde “(…)juegan con brazos desnudos y ágiles los favoritos de la ciudad(…)”[4]

Para quienes han leído sus crónicas, resulta muy llamativo su calificativo de juego “desgraciado y monótono[5] , que aplica al béisbol en comentario escrito en 1887 al reseñar una serie de reuniones y convenciones que se realizaban en la ciudad. Estos juicios van dirigidos no al juego en sí, sino a los vicios que a su alrededor se fueron generado producto de la enconada rivalidad y la pugna entre clubes, las apuestas y las riñas con su secuela de vicios y holgazanería, consecuencias estás incluidas en ese calificativo de “desgraciado”; en tanto lo de “monótono” tan vez esté dado por lo extenso de un partido de béisbol, que como promedio rebasa las dos horas, siendo frecuente llega a las tres y más, problema que aún hoy arrastra el béisbol como uno de sus principales dificultades.

En cuanto a su conocimiento del juego de pelota, quedan en esas notas suyas, apreciaciones que dan fe de su dominio de las reglas del juego, ese juego “(…)con sus cuatro bases y sus dieciocho jugadores(…)[6] que será noticia porque “(…)los nueve de Chicago vencen en el juego de pelota a los nueve neoyorquinos”[7] y lo hacen basándose en un fildeador que “(…)gana diez mil pesos, porque no va una vez la pelota por el aire que el no la pare(…)”[8]; o comenta con sorpresa la contratación de un joven estudiante universitario a punto de graduarse, que abandona la carrera, porque como jugador de béisbol gana fama y mucho más dinero que como abogado o médico y todo “(…)por su firmeza para recibir la bola de lejos, o la habilidad para echarla de un macanazo a tal distancia que pueda, mientras la devuelven, dar la vuelta el macanero a las cuatro esquinas del cuadro en que están los jugadores(…)”[9]

Habla del interés que tiene el deporte para la prensa norteamericana de la época, principalmente el béisbol y su Liga Nacional profesional, a tal punto “(…) que para dar cuenta de quién recorrió más veces o tomó más pelota en el aire, publican los periódicos de nota al oscurecer, una edición extraordinaria (…)”[10]Conoce el juego y es muy posible que siguiera algún equipo o pelotero en particular, dado ese acercamiento más personal que solo se logra como espectador.

En una conocida crónica dedicada a los muchachos vendedores de diarios, aparecida en el periódico mexicano, “El Partido Liberal” en 1888 se refiere a las expectativas que estos “voceadores” de noticias levantaban con sus titulares en los momentos en que la población trabajadora regresaba a la casa.

La pregunta expectante que se hace Martí en este artículo es su homenaje mayor al béisbol y sus practicantes al narrar de modo poético uno de los lances más espectaculares de la pelota:

“(…)¿qué peloteros ganaron, los de Nueva York, que tienen el bateador que echa la pelota más lejos, o los del Chicago, cuyo campeador es el primero del país, encuclillado fuera del cuadro, mirando al cielo, para echarse con ímpetu de bailarín a coger en la punta de los dedos la pelota que viene como un rayo por el aire?”[11]

De antología, creo que después de esta descripción de un cacher o receptor cogiendo una bola elevada detrás del home, cada vez que vea la jugada recordaré la descripción de Martí y crecerá mi amor por un deporte que esparte de la idiosincrasia del cubano.


[1] O.C.J.M.T:13:367

[2] Otras Crónicas de Nueva York:40

[3] O.C.J.M. T. 15:

[4] O.C.J.M. T.9:438

[5] O.C.J.M. T. 11: 258-259

[6] O.C.J.M. T.13: 367

[7] O.C.J.M. T.10: 297

[8] Ídem

[9] O.C.J.M. T.13: 337

[10](O.C.J.M. T.11: 259

[11]Anuario Martiano CEM:1979:21

Deporte

HABLANDO CON MIS LECTORES


Lo que me sigue asombrado es tener más lectores de habla inglesa que en español, aunque también abunden los rusos, franceses e italianos. Los japoneses y chinos parecen estar más interesado en utilizar mi espacio para anunciar sus baratijas o buenos productos, pero que a mí no me interesa tener en mi buzón.

Trato de actualizar diariamente mi Blog y de eso he hecho un hábito, de modo que tengan algún trabajo sobre mi Cuba, su cultura (en general), dar mis opiniones sobre lo que conozco y publicar algunas cosas que me gusta y quiero compartirlos.

Los asiduos saben que José Martí es una personalidad que me plazco en divulgar, es mi lectura de cabecera, alguien muy llevado y traído por políticos e intelectuales, muy respetado entre nosotros.

Si respondiera individualmente a cada lector, no tendría tiempo para trabajar, a más de que siempre se esconden tras anónimos nombres que me sugiere ser una forma de mantener su personalidad en este mundo de internet, tan supervigilado por amigos y enemigos y donde lo que se dice, es como gritarlo en una plaza, con altavoces muy potentes.

Como todo, hay personas que parecen vivir en otra galaxia, cuyo nombre en individualismo, enajenación, egoísmo y tantas maneras insanas de ser “YO” que se olvidan que el “NOSOTROS” incluyen muchos yo que debe ser un coro armónico donde cada voz tenga su nota y brille con tono propio.

Para los que me preguntan sobre mi plataforma, bueno ya lo he dicho muchas veces y lo repito, en MONOGRAFIA.COM un sitio maravilloso que me ha dejado desarrollar este Blog desde el 2010, muy sobrio, con facilidades de conectividad amplia, muy leído y al que solo le falta tener un contador de visitas en los Blog y un poco de estímulo para esta parte de la creación, como lo hacen para los que escribimos monografías.

Para orgullo nuestro es argentino y para nosotros los cubanos es una plataforma de promoción importante, sin politiquería, ni exclusiones, ¡bravo!

Los quiero un montón y trataré de mantener esa calidad que dicen ustedes tienen mis trabajos, que hago yo solito, algunos pregunta si compro los temas, ¡con qué dinero y para qué!, chao!

Opinión
chatroulette chatrandom

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda