Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

Archivo de Septiembre, 2012

MÁXIMO GÓMEZ, NOTAS SOBRE SU PENSAMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL


Tomando unos apuntes añejados sobre una de las figuras más admiradas y queridas por los cubanos, el dominicano Máximo Gómez, quiero hacer un breve acercamiento a pensamiento social y político que muchas veces no es tenido muy en cuenta al valorar a este genial estratega militar, patriota cubano incondicional que supo darle a Cuba lo mejor de sí y recibir de ella no solo el reconocimiento por sus méritos sino la oportunidad de crear una familia que lo afianzó en nuestras vidas con raíces propias.

Las más importantes valoraciones del pensamiento del Generalísimo[1] están contenidas en sus propios escritos, esos nacidos de la necesidad de llevar memoria de sus acciones militares, sus criterios y testimonios, válidos hoy para conformar su personalidad y su pensamiento político social.

El dice que su llegada a Cuba se produce tras su “ciega” participación de los “oscuros” acontecimientos de Santo Domingo y lo valora como una “casualidad”. En esos momentos se siente desarraigado al perder status social y su patria, aunque el procede de una familia “venida a menos”. Allí en Dominicana deja hijos y viene a Cuba con una formación cristiana de raíces populares y el oficio militar aprendido en las guerras contra los haitianos y en las luchas intestinas de los suyos.

Al llegar a Cuba parece hacer tabla raza de su vida pasada se afinca como campesino en un pueblito oriental en las laderas de la Sierra Maestra, El Dátil, acompañado de su madre y dos hermanas.

El fenómeno de la esclavitud es algo que choca a su ética y lo que determina la radicalización de su pensamiento, aún antes de comenzada la guerra por la independencia en Cuba. Emilio Roig apunta que Máximo Gómez fue abolicionista antes que independentista.

Sus primeras notas autobiográficas se refieren a “Cuba país de esclavos” y tiene radicales ideas sobre la esclavitud, sin posiciones racistas y declara que a través de ellos (los esclavos) “aprendió a amar al hombre”.

En estas notas deja bien en claro que fueron sus necesidades de justicia social la que lo llevaron a incorporarse a la guerra por la independencia.

Su concepto de raza es superior al predominante en la sociedad colonial cubana de su época. El escribirá en carta al General Ramón Blanco, que no hay diferencia de raza y que cree en una sola raza, la humana. Que los valores humanos eran los que determinaban las diferencias entre los hombres. Será este pensamiento social el que lo acerque a José Martí.

En su obra deja claro su pensamiento social, declarándose “socialista”, siempre y cuando sea para la distribución de las riquezas sociales entre los pobres.

Hay en él una concepción “antillanista”, compartida con Houston, Betances y Martí y en estos momentos de lucha por la independencia de Cuba insta a los dominicanos a apoyarla en su intento y dejar en claro sus posiciones con respecto a los Estado Unidos. Deja en claro las relaciones que prevé entre Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico, anteponiéndola a la falta de identidad con los Estados Unidos.

A Francisco Carrillo le escribe en 1887 su preocupación por el auge que va teniendo el anexionismo y las consecuencias para Cuba y las Antillas. En 1893 escribe un análisis sobre la situación cubana y los peligros de que España pudiera intentar salir de Cuba y ponerla en manos de otros extranjeros.

Está muy clara su posición antianexionista y siempre que tiene una oportunidad deja clara su posición, no se cruzó de brazos y a su modo y como pudo trató de alcanzar la República para los cubanos.


[1]Así lo llaman los cubanos desde los días de las guerras por la independencia

Historia

JOSÉ MARTÍ Y SUS CRÓNICAS PARA EL PERIÓDICO «LA NACIÓN» DE BUENOS AIRES


Con el inicio de las colaboraciones de José Martí el lector latinoamericano recibe informaciones inquietantes sobre los Estados Unidos que otros corresponsales prefieren callar o “maquillar”. En sus trabajos Martí combina la exposición directa de los hechos con el comentario objetivo y entre líneas, que completan un criterio sobre la realidad de la sociedad estadounidense que le tocó conocer.

Esto inquietó a los dueños y directores de los periódicos con los que colaboró el Apóstol cubano, por lo que trataron de sugerirle que bajara el tono de sus críticas y en algunos casos llegaron a mutilar algunas de aquellas crónicas por considerarlas “inconvenientes” para el “país modélico” que era los Estados Unidos para la burguesía latinoamericana y su intelectualidad segundona.

Es muy conocido que la primera crónica de José Martí para “La Nación” fue mutilada por los editores del periódico bonaerense. Para conocer del suceso nos remitimos a la carta que Bartolomé Mitre, director de dicho diario le remitiera a Martí y fechada el 26 de septiembre de 1882:

«(…)La supresión de una parte de su primera carta (…)ha respondido a la necesidad de conservar al diario la consecuencia de sus ideas, en lo relativo a ciertos puntos y detalles de la organización política y social y de la marcha de ese país(…) La parte suprimida de su carta, encerrado verdades amigables, podía inducir en el error de que abría una campaña de “denunciation” contra los Estados Unidos como cuerpo político, como entidad social, como centro económico(…) Su carta hubiera sido todo sombras, si se hubiera publicado como vino, y habría corrido el riesgo innecesario, publicándola íntegra, de hacer suponer la existencia de un ánimo prevenido, y mal prevenido (…) pero tratándose de una mercancía –y perdone Ud. la brutalidad de la palabra, en obsequio a la exactitud- que va a buscar favorable colocación en el mercado que sirve de base a sus operaciones, trata como es su deber y su derecho, de ponerse de acuerdo con sus agentes y corresponsales en el exterior acerca de los medios más convenientes para dar a aquella todo el valor de que es susceptible[1]»

Querían la verdad pero no toda, ni tan directa y hasta llega a sugerirle aquello tan conocido de “quien paga, manda”, por lo que siempre hicieron lo posible por “atenuar las críticas” sociales que Martí incluía en sus crónicas.

El sentido del deber, tan propio de José Martí lo lleva a hurgar en las noticias y los acontecimientos sociales y políticos que están ocurriendo ante su vista, por eso va más allá de lo aparencial, busca en la base de los hechos y en la concatenación con otros acontecimientos.

«Y cuando se escarba en las raíces de los hechos, lo nuevo muestra su relación con lo precedente tanto como su posibilidad: lo que por un lado remite a la complejidad de una causa y por el otro, sin dejar de tener significación inmediata, es también, o principalmente, anuncio del porvenir»[2]

José Martí que es ya un revolucionario consecuente, desde su paso infortunado por las cárceles coloniales de Cuba, llega a los Estados Unidos con una formación radical en cuanto a los destinos de Cuba y es ya un agudo observador de los acontecimientos que conmueven al mundo de su época.

Con su aguda mirada periodística y su percepción revolucionaria comprende que el peligro está en los Estados Unidos y que la primera víctima será su patria, luego Las Antillas y finalmente Latinoamérica y el mundo.

Advertidor y valiente escribe « (…)¡qué no ocurriría allí, donde la ignorancia, la xenofobia y el racismo coexisten con los adelantos industriales y las transformaciones en numerosos campos de la actividad humana! Hace unos siglos cazaban en Salem a las “brujas”, y en 1887, en una típica población llamada Oak Ride, se ve llegar como bandidos al “alcalde” y su patrulla, que vienen a matar a los negros (…) en castigo de que un negro de allí vive en amor con una blanca»[3]


[1] Citado por Gonzalo de Quesada Miranda en “Martí periodista”. La Habana, 1929, pp. 103-105

[2] “Martí en 1887: dos aspectos” Bernardo Callejas, en Revista Universidad de La Habana, pág. 149, Nº 209. La Habana, 1978

[3] José Martí; Obras Completas. Tomo 11, pág. 237. La Habana, 1975

José Martí

MARTI NO ES DE LA RAZA VENDIBLE



Fotografía y montaje de Josep Trujillo

Hace 133 años, un día como hoy 17 de septiembre de 1879, fue detenido en  La Habana José Martí por “sospechas de infidencia”, días después fue deportado a España en el vapor “Alfonso XII”, volvería a Cuba en 1895 para ponerse al frente de la guerra por la independencia.

Corta fue la estancia de José Martí en la ciudad de La Habana tras su regreso a la misma en agosto de 1878 cuando terminada la Guerra de los Diez Años, la “Paz del Zanjón” permite a los deportados políticos el regreso a la isla. Esta no fue en principio la primera idea de Martí, según escribe a Mercado no quiere regresar a un país donde se le haría imposible vivir en cuanto conocieran cuáles eran sus ideales políticos.

En este regreso le acompaña su joven esposa Carmen Zayas Bazán embarazada de su primer y único hijo, ilusionada con lograr que el nacimiento de este “haga sentar cabeza” a su rebelde esposo.

0 Desde el punto de vista político el ambiente habanero está saturado de las esperanzas de autonomía que ha prometido España tras el término de la guerra, muchas personas en la ciudad, principalmente intelectuales y personas con intereses económicos que proteger, cifran sus augurios en la posibilidad de lograr para la isla un estatus similar a las provincias de la península, para lo cual crearon con la aprobación de la metrópoli el Partido Autonomista, al que se afiliaron de buena fe muchos cubanos.

Pese a este ambiente reformista que encuentra en la ciudad, el Martí que regresa, es un hombre convencido de que España no hará concesiones a los cubanos y que el logro de los anhelos nacionales pasaban por la conquista de la independencia.

La presencia de José Martí en La Habana trae aparejados nuevos compromisos para el joven patriota, la ciudad parecía indiferente a los males de la nación en aquel verano de 1878 cuando el vapor Nuevo Barcelona proveniente de Honduras los deja en el puerto habanero.

Quiero suponer que a la espera de la pareja acude un pequeño grupo de persona, entre los que se destacan los padres y hermanas de Martí y algunos amigos entre los que se destaca Fermín Valdés Domínguez, acompañado de su esposa. Ya habían acordado que sería en la casa de los Valdés Domínguez donde se alojaría el matrimonio, compartiendo las vivencias de tantos años de separación y la felicidad de la espera del primer hijo en ambos matrimonios.

Allí en la casa de Industria y San Miguel, se pone al día sobre la situación en el país, las esperanzas de los autonomistas, entre los que se contaba su amigo Fermín, soñador y vehemente, apegado a lo que creía era lo mejor para su patria en aquel momento.

José Martí escéptico en cuanto a estas esperanzas de reformas, mantuvo frente a la mayoría reformista su punto de vista independentista, conocedor de que las autoridades españolas jamás consentirían en darle la libertad a la colonia de la sacaban grandes ganancias.

La presencia de José Martí en la ciudad fue muy bien acogida por sus coterráneos y principalmente por los grupos intelectuales criollos agrupados en los Liceos de Guanabacoa y de Regla, que lo hicieron miembro de ambas instituciones en las que tuvo una activa participación cultural.

En el Liceo de Guanabacoa José Martí llegó a ser miembro de la directiva como secretario de la Sección de Literatura, que organiza las conocidas discusiones científico literarias sobre diversos temas en los cuales participó Martí al intervenir en el debate sobre el idealismo y el realismo en la literatura, defendiendo la postura idealista frente a las posiciones materialistas argumentadas por Enrique José Varona.

Otras oportunidades tuvo el Apóstol para el lucimiento de su oratoria erudita al hablar en el homenaje que el Liceo de Guanabacoa le ofreció al músico cubano Rafael Díaz Albertini. En sus palabras Martí resalta sus valores como artista y su pertenencia a una cultura forjada en esta tierra y de la cual se manifiesta orgulloso. Esas palabras marcaron una reacción airada del Capitán General de la Isla, Ramón Blanco, presente en la sala a quien se le atribuye las siguientes palabras:

“Quiero no recordar lo que he oído y no concebí que se dijera delante de mí, representante del gobierno español. Voy a pensar que Martí es un loco, pero un loco peligroso”

En otras ocasiones las palabras de Martí resonaron en el Liceo de Guanabacoa, una de ellas para rendir homenaje al poeta Alfredo Torroella, como él desterrado, que enfermo añoraba venir a la patria para morir en su suelo natal, hecho que no dejó de resaltar el joven ponente con un marcado sentido del amor a la tierra en la que se nace y los anhelos de redención que para ella quieren sus hijos.

Muy recordada fue la conferencia dictada en esa institución sobre el dramaturgo español José Echegaray, en el que vierte su punto de vista sobre el teatro y su función social de exaltar los valores patrióticos de los pueblos.

Fuerte es el vínculo de Martí con esta institución en la que fue presencia obligada, participando en sus tertulias y veladas, leyendo sus poemas, dando su criterio y cultivando la amistad de aquella buena gente que recordará siempre al apasionado joven preocupado por los problemas de Cuba.

De igual índole fueron sus lazos con el Liceo de Regla desde su fundación. Inaugurado el 10 de octubre de 1878, José Martí fue invitado a decir las palabras centrales de esa velada, que estaba evidentemente dirigida a conmemorar el décimo aniversario del alzamiento de los cubanos contra el dominio colonial. Su discurso dejó huellas entre los que presenciaron el acto, eran palabras mesuradas, llenas de símiles y recuerdos, guiadas a exaltar los valores culturales y patrióticos de los nacidos en esta tierra, hecho que le gana la simpatía de los gestores culturales de la idea, que muy pronto lo hicieron socio de la nueva institución como miembro de su Sección de Instrucción.

Si el acercamiento de José Martí a estas instituciones, en las que permanecía vivo el ímpetu nacional, fue un modo importante para mantenerse vinculado a su pueblo; no lo es menos su constante presencia en la vida intelectual de la ciudad, invitado a tertulias, mítines, banquetes, reuniones literarias o simplemente invitado por las instituciones culturales.

Es muy conocida su participación en el banquete en honor al periodista cubano Adolfo Márquez Sterling en el Hotel Inglaterra en el que argumenta su brindis por el amigo, el cubano, pero no por las ideas autonomistas en las que no creía.

Se ha escrito mucho sobre sus esfuerzos por establecerse en la ciudad, ganarse la vida haciendo lo que había aprendido: trabajando en el magisterio o como abogado, carreras que había cursado en España, pero que sus necesidades económicas no le habían permitido comprar los títulos correspondientes. Basadas en estas carencias de títulos las autoridades de la isla le impidieron trabajar en algunas de estas carreras, haciéndole más difícil la estancia en La Habana.

El fin último de las autoridades coloniales españolas es obligarlo a salir de Cuba ante el agobio económico que vivía; era un “peligroso” independentista que no desaprovechaba ocasión para dejar bien claro cuál es su criterio sobre el status colonial cubano y qué esperaba de sus compatriotas, muchos de ellos ilusionados por las promesas de autonomía para Cuba.

Se sabe vigilado y su paso por la ciudad se mide por sus vínculos con otros separatistas, que lo invitan a reuniones e intercambian criterios que van forjando una comunidad de intereses en favor de la libertad de Cuba.

En lo personal, la precariedad económica se une a las necesidades no satisfechas de sus más allegados, que crea un clima de tensión en su familia, por ese modo suyo de no hacer concesiones de principios, que lo llevan a rechazar aspiranturas a cargos públicos, ayudas económicas de su suegro y un discreto alejamiento de seres tan queridos como Fermín y Mendive, personas que no comparten ahora sus ideas separatistas de continuar adelante con la lucha anticolonialista.

Decidido y valiente se une al movimiento conspirativo que sucede al alzamiento de los orientales en agosto de 1879, en lo que la Historia de Cuba recoge como “La Guerra Chiquita”.

Forma parte de la directiva conspirativa en La Habana y ante el evidente desafío las autoridades españolas deciden detenerlo el 17 de septiembre de 1879. Encarcelado recibe propuestas de las autoridades para hacer una pública dejación de sus ideas a cambio de su permanencia en el país, pero su intransigente respuesta de que “Martí no es de la raza vendible”, corta todo intento de entendimiento y finalmente es deportado a España.

Muchos amigos acuden al muelle a despedir al rebelde joven, tiene 26 años, en su alma aprietan fuerte las penas de hombre: atrás quedan su esposa y su hijo, con menos de un año; sus padres sufren de nuevo al verlo detenido y desterrado y su pueblo de nuevo movido a la noble idea de ser libre y a quien el futuro no se le presenta nada favorable por las divisiones internas, las esperanzas de los autonomistas y el cansancio natural tras diez largos años de guerra. Para él la decisión es ya una convicción: Cuba debe ser libre.

José Martí

UNA BRILLANTE TEMPORADA DEL TEATRO MUSICAL CUBANO


El teatro lírico está presente desde principios del siglo XX con obras aisladas que habían permanecido sin ocupar un lugar preponderante en el gusto del público, primero por la fuerza del bufo, luego por la falta de voces y una orquesta capaz de tocar estas partituras. A fines de la década del veinte se da estas condiciones junto con el talento musical y el apoyo económico de Lecuona para preparar la primera temporada de zarzuelas cubanas.

En 1928 Ernesto Lecuona estrena, “El Cafetal”, “El Batey” y “El Maizal”. En 1930 en el teatro Pairet su conocidísima zarzuela, “María La O”. En este fructífero período otras zarzuelas de Lecuona subieron a los teatros habaneros: “Lola Cruz”, “La Plaza de la catedral”, “Cuando La Habana era inglesa”, “La de Jesús María”, “Rosa la China”, “El calesero”, “El amor del guarachero” y “La cubanita”, entre otras.

A pesar de la crisis política que vive la isla en la década del 30 el lírico reafirma su buen momento al inaugurarse la temporada de 1931 en el Teatro Martí, sostenida por el comerciante Agustín Rodríguez, la dirección general de Manuel Suárez y Gonzalo Roig en la dirección musical.

La temporada duró hasta 1936 estrenándose en ese tiempo más de cincuenta obras, casi todas con el argumento ubicado en la época colonial, girando los temas alrededor de los amores incomprendidos o idílicas escenas de la burguesía esclavista criolla.

La zarzuela cubana incorpora del bufo algunos personajes, más por su pintoresquismo que por su aporte al género: el negrito y el gallego; agregando además al calesero, el galán, la damisela, blanca y la mulata de sino fatal.

Esta mulata será el gran personaje del lírico, proveniente del bufo, pero con característica diferente: continúa siendo bella, pero cargará con su fatalismo de amante del señorito blanco y el deseo perenne de ascender en la escala social, entre sus iguales, pero terminando engañada y víctima o victimaria de la venganza. Todo un símbolo sexual que de un modo u otro ha dejado una profunda huella en la sociedad cubana.

El paradigma de esta zarzuela resultó, “Cecilia Valdés”, basada en la novela homónima de Cirilo Villaverde. Subió a la escena del Teatro Martí el 26 de marzo de 1932, su autor fue Gonzalo Roig quien escribió las partituras, que de hecho han hecho más conocida la zarzuela que la novela y que es reconocida como la más importante obra lírica de la música cubana.

«“Cecilia  Valdés” es  la  obra  cumbre  del  teatro  lírico  cubano compuesta de dos actos y un prólogo, ocho cuadros, un epílogo y una apoteosis. La música fue escrita por el maestro Gonzalo Roig y la letra del libreto pertenecen a Pepe Sánchez Arcilla y a Agustín Rodríguez. Tal como ocurrió con la novela homónima de Cirilo Villaverde, la zarzuela alcanzó el punto cimero en su género en el momento  en  que  se  estrenó  y  permanece  como  pieza  suprema  del género lírico cubano.»[1]

Gonzalo Roig es el autor de otra zarzuelas que estrenó en esta exitosa temporada lírica del teatro Martí: “El Clarín”, “La hija del sol”, “La Habana de noche”, “Cimarrón”, etc.

Otros de los animadores de esta temporada fue Rodrígo Prat quien es autor de las zarzuela: “Amalia Batista”, “María Belén Chacón”, “Guamá”, “El Pirata”, “La Perla del Caribe”, “La Habana que vuelve”, “El gran desfile”, etc.

Jorge Anckerman estrenó sus zarzuelas, “Rincones de Cuba” y “La emperatriz del Pilar”, mientras que Eliseo Grenet y Moisés Simons, incursiona igualmente en el género.

En cuanto a los protagonistas de este teatro lírico se destacan: Caridad Suárez, Conchita Baduls (española que estrenó la zarzuela “María La O”), Elisa Altamirano (mexicana, primera protagonista de “Cecilia Valdés”), Hortensia Coalla, María Ruiz, Esther Borjas, Rita Montaner, Candita Quintana, Alicia Rico, Maruja González, Rosita Fornés, Lolita Barrio, Miguel de Grandy, Panchito Naya, Álvaro Suárez y muchos otros que engrandecieron esta temporada lírica.


[1] “A 80 del estreno de la zarzuela Cecilia Valdés”. Redacción de CMCH. 26/3/2012. Digital

Cultura

LA PRIMERA CECILIA VALDÉS


Este año se han cumplido los 80 años de la primera presentación en el Teatro Martí de La Habana de la zarzuela de Gonzalo Roig, “Cecilia Valdés”, basada en la novela homónima de Cirilo Villaverde, escrita en el siglo XIX y que es considerado el más completo cuadro de costumbre de la Cuba colonial.

El maestro Gonzalo Roig quien confesara que escribió la obra en unas pocas semanas dejó plasmada en la zarzuela todo el espíritu costumbrista de una época que Villaverde quiso inmortalizar por sus enraizados contrastes entre el esplendor de una burguesía criolla, opulenta e indiferente, y un entramado popular ya maduro en el que descansaba todo el antecedente de la cultura popular cubana.

La zarzuela, “Cecilia Valdés”, se convirtió en el paradigma de la zarzuela cubana y la “salida de Cecilia Valdés” en la pieza más cantada del lírico cubano. Subió a la escena del Teatro Martí el 26 de marzo de 1932, teniendo como protagonista a la mexicana Elisa Altamirano.

En homenaje a este acontecimiento reproduzco del sitio web de la emisora Habana Radio, un artículo que Ramón Fajardo le dedicara a esta figura de la música cubana, nacida en México, pero eternamente recordada en nuestro país. Ojala otras personas pueda completar la historia de Elisa Altamirano que los cubanos desconocemos:

Elisa Altamirano

“Nada se sabe acerca del destino de la hermosa cantante y actriz mexicana Elisa  Altamirano después que realizara una larga y fructífera labor en escenarios habaneros  entre el decenio de los años veinte y los primeros del siguiente.

“Nacida en 1907, con sólo 12 años de edad integró, en calidad de bailarina, un espectáculo presentado en Estados Unidos por un tío suyo: el prestigioso compositor y director de orquesta Miguel Lerdo de Tejada. Dos años después formó parte de una compañía que trajo a La Habana el empresario mexicano José (Pepe) Campillo.

“Terminadas esas actuaciones, determinó permanecer en la capital cubana. En calidad de tiple, actuó en conjuntos de zarzuelas españolas en diferentes coliseos, y en 1928 la prensa destacaba sus éxitos en el teatro Actualidades como integrante de la compañía del empresario José Orozco.

“El 30 de noviembre de este año participó en el Regina en el estreno de La Virgen Morena. Retornó en 1929 al Actualidades para trabajar en una Compañía de Zarzuela y Varietés, creada y dirigida por Gustavo Sánchez Galarraga.

“Su nombre encabezó carteleras del Regina durante la temporada que en 1929 auspició Pepito Gomis con la colaboración de Ernesto Lecuona y Gustavo Sánchez Galarraga en la cual la soprano mexicana participó en la reposición del citado título de Grenet y Rianho e interpretó Niña Rita o La Habana en 1830.
El 3 de mayo de 1930 Lecuona la presentó en un concierto realizado en el Payret, junto con Rosario García Orellana y Conchita Bañuls, quien acababa de obtener un resonante éxito en ese teatro al estrenarse María la O. A tal escenario volvió al lado de Lecuona el 13 de junio de 1931 en la primera reposición hecha por el maestro de María la O, convirtiéndose en la segunda intérprete que asumió el papel protagónico de esta zarzuela.

“Sin poderlo lograr, ese año el pianista y compositor intentó ante los productores de Hollywood y el director del filme The Cuban, que la Altamirano fuera escogida para el personaje femenino de esa película en vez de Lupe Vélez, distante por completo del tipo de la guajira cubana. Según declaró entonces Lecuona, Elisa Altamirano aunque es mexicana, está muy identificada con nuestras costumbres. Las siente, las vive.

“Con la llegada de agosto de 1931, se incorporó, como primera tiple, a la empresa Suárez-Rodríguez, en el Martí, cuyo elenco integró desde la función inaugural el día 7 de ese mes hasta el 17 de septiembre de 1932, cuando se anunció su retirada de la compañía. Durante ese período actuó en numerosas piezas y desempeñó los roles titulares en los estrenos de obras paradigmáticas del género: Cecilia Valdés, Soledad y Rosa la China. De tales caracterizaciones opinó el doctor Francisco Ichaso, crítico de El Mundo: Fue mulata no por  el color, sino por la música que es serlo más.
Posteriormente volvió a México y allí se reencontró en 1934 con Lecuona, quien le propició algunas actuaciones en su temporada lírica en el Iris. En ella debutó el 2 de febrero en el fin de fiesta con que concluyó un homenaje dedicado al maestro en ese teatro.
En lo adelante, resulta infructuoso obtener información sobre la labor profesional de Elisa Altamirano en México, excepto la de su presencia en el filme La mujer del puerto (1934, dir: Raphael J. Sevilla y Arcady Boytler).

“De esta soprano tan ligada a Cuba desde el punto de vista artístico manifestó Ernesto Lecuona en 1930: tiene una gran voz de soprano dramático, linda figura y un gran temperamento. Meses más tarde, tras verla debutar en María la O, sólo pudo expresar: Merece un monumento.”

Ramón Fajardo sitioweb@habradio.ohc.cu

31/10/2008

Cultura

ANTONIO GUITERAS: UN HOMBRE UNA ÉPOCA


Cuando en Cuba hablamos de un hombre decidido y capaz de un liderato radical, pensamos enseguida en Antonio Guiteras Holmes, Tony, el hombre crecido con las circunstancias de su tiempo, madurando sobre la marcha y con una concepción clara de cambios en una época de desorientación y oportunismo, como la que predominó en los días posteriores a la caída de Gerardo Machado en agosto de 1933.

Él es el símbolo de las aspiraciones más noble de los que estaban involucrados en la insurrección antimachadista y no querían que esta fuera solo la salida del poder de este sanguinario personaje, sino el momento de cambios que tanto necesitaba el pueblo cubano.

Un día como hoy 12 de septiembre de 1933, Antonio Guiteras asume la Secretaría de Gobernación del Gobierno Provisional de Ramón Grau San Martín, el conocido “Gobierno de los Cien Días” que tuvo en Guiteras su elemento más radical con importantes medidas revolucionarias que dicen mucho de su posición.

Tal vez la más espectacular de estas medidas fue la nacionalización de la Compañía Cubana de Electricidad, de capital estadounidense y que cobraba altísima tarifas a los cubanos. Fue la primera medida de nacionalización contra una “propiedad” de capital yanqui en Cuba, sacrilegio que tuvo que pagar aquel efímero gobierno, crecido en medio del vendaval de las contradicciones, que no fue reconocido por el Gobierno de los Estados Unidos y que tuvo en el embajador de ese país en Cuba al jefe de los conspiradores para sacar del poder al gobierno provisional del demagógico Ramón Grau, que tenía en Guiteras su ala izquierda y en el Coronel Fulgencio Batista, su ala derecha, contrapeso que lo llevó al fracaso y con ello lo anhelos de aquella Revolución de 30, que a decir de Raúl Roa, “se fue a bolina” como un papalote destrozado por el vendaval de sus circunstancias y una reacción derechista que no vaciló en eliminar a cientos de miles de opositores, entre ellos al propio Guiteras.

Historia

YARGELIS SAVIGNE: BORRÓN Y SALTO NUEVO


El periódico Venceremos de Guantánamo nos ha regalado un hermoso encuentro con Yargelis Savigne y su novio Orlando Ortegas dos destacados atletas de la delegación cubana que asistió a Londres, ella con una carrera hecha que tuvo un momento difícil en este año 2012 y él toda una promesa de las vallas cortas cubanas, finalista en Londres en los 110 metros con vallas. Reproduzco aquí la entrevista que a ambos le hizo la periodista guantanamera Lianet Escobar Hernández, para compartir con ustedes un bello momento de estos atletas cubanos, más allá de las pistas:

Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) - La multicampeona del triple salto guantanamera Yargelis Savigne Herrera luego de un mal año y un ciclo olímpico plagado de desilusiones, anuncia estar con fuerzas para mejorar estos resultados y asegura sentirse capaz de volver a ocupar el lugar cimero en el triple cubano femenino, que aún le pertenece.

No está en su mejor momento deportivo, pero sigue sin perder su carisma, su entusiasmo, sus deseos de escalar la cima. Cuando logre equilibrar añoranza, expectativas y aspiraciones con su talento, ¿volveremos a ver brillar a la excelente atleta que es, la gran  Yargelis Savigne?

Ella no duda en mostrarse positiva ante esta y otras interrogantes.

“Para nadie es un secreto que no tuve un buen ciclo olímpico, una rotura del bíceps femoral como la mía, necesita reposo y yo no pude hacerlo. Luego de la lesión llegaron los Panamericanos, tenía que aportar mi granito de arena al país y así lo hice, pero eso me costó perder por completo mi forma deportiva, siempre supe que no iba a estar del todo bien en Londres”, agregó.

“Sabía que una posible medalla se me iba de las manos, fueron muchas las competencias y muy poco el descanso, pienso que pudo haber influido el factor psicológico por el estrés de la lesión y los malos resultados que obtuve durante este cuatrienio, pero creo que no fue lo fundamental”, continuó.

“Ahora hay que hacer borrón y cuenta nueva, mirar atrás solo para aprender de la experiencia y en la próxima no cometer los mismos errores. En este momento me encuentro disfrutando de unas necesarias vacaciones para incorporarme en el mes de octubre a los entrenamientos con la mirada puesta en el mundial que se celebrará en Moscú, Rusia, en agosto de 2013”, alegó.

“Ese y discutir mi tesis de licenciatura en Cultura Física en diciembre de este año son mis prioridades, porque no pienso competir en el evento bajo techo”.

Es cierto, la guantanamera Yargelis Savigne Herrera, sin medias tintas de por medio, decepcionó con su actuación en la capital británica, pero siempre es fácil apalear al atleta cuando está en el suelo, al parecer, nadie suele recordar las tantas alegrías que nos dan.

La doble titular del orbe en Osaka 2007 y Berlín 2009, con otros disímiles lauros en sus vitrinas sufrió en carne propia este olvido, sin embargo, su sonrisa está exenta de rencores.

“Esta es mi tierra, en Guantánamo me siento feliz, llena de vida, con ganas de salir adelante. Aquí están mis raíces, mi familia, mis amigos, de los que no quiero desprenderme nunca”, afirmó.

La triplista del Guaso anunció a esta reportera no pensar en el retiro: “cuando aparezca un relevo que sea capaz de sobrepasar los 15 metros, de saltar más que yo, entonces veremos qué pasa, mientras tanto hay que seguir contando con Yargelis”, aseguró.

Amor entre saltos

Cuando la campeona guantanamera del triple salto accedió a concedernos la entrevista, los periodistas de los distintos medios de prensa de la provincia presentes allí, esperamos como es lógico conversar con ella. Sin embargo se hizo indispensable compartir nuestra atención, pues en el hogar de la saltadora nos encontramos con el corredor de los 110 metros con vallas, ocupante del séptimo lugar en la cita estival de Londres, Orlando Ortega, su novio.

El vallista corto expresó sentirse dichoso por ese resultado. “Fue la primera vez que participé en unos Juegos Olímpicos, llegar a la final en una prueba tan difícil con rivales de tanto prestigio fue todo un honor, me siento contento con el puesto que ocupé, uno como atleta nunca está conforme, pero sí estoy satisfecho”.

“Luego de las vacaciones llegan nuevamente los entrenamientos y mi meta en lo adelante es seguir preparándome para llegar en mejores condiciones al mundial y ver si allí puedo lograr algo más que lo que obtuve en Londres”, anunció.

“Estar aquí en Guantánamo ha sido genial, nunca había venido y me llevo la mejor de las opiniones, puedo decir que conozco casi media provincia por lo mucho que he recorrido el lugar. Ha sido una experiencia maravillosa, por la familia que encontré aquí y principalmente porque pude visitar la ciudad natal de Yargelis y de Dayron, con quien por cierto mantengo una excelente relación de amistad, es el ejemplo a seguir”, comentó.

Orlando cuenta que desde pequeño sentía pasión por el atletismo, que su abuela Cristina Hechavarría, otrora corredora de Artemisa, lo inició en el deporte y no pudo alejarse de él. La afición por la vallas se la inculcó su padre, quien primero lo entrenó en las modalidades de 60 y 80 metros y después lo trasladó a 400 y 110.

“Sobre todo a mi abuela le debo todo lo que soy, ella ya no está conmigo pero ocupa mis pensamientos cuando compito, mi papá y el profesor Santiago Antúnez que es como un padre para mí, son mi otro punto de apoyo, ellos hicieron de la carrera con obstáculos mi segundo amor (no duda en confesar que el primero es Yargelis) y eso se los agradeceré siempre”, concluyó.

A esta pareja no solo los une el romance, también lo hace su dedicación al deporte que practican además de la entrega a un país y a un pueblo que hoy lo observa a él, convertirse poco a poco en un campeón y que a ella, la verá levantarse de la arena con la cabeza erguida, el orgullo a flor de piel y otra vez en los labios, la sonrisa del triunfo.

Lianet Escobar Hernández

11 de septiembre de 2012, 12:15 pm

Deporte

CUBA, SU HISTORIA EN LA RED DE REDES


Jesús Martínez Alfonso (izquierda) impulsor del internet en Cuba, junto a Vinton Cerf creador de la world wide web

1993 era uno de los años más duros del llamado PERIODO ESPECIAL cubano, lo apagones estaban a la orden del día, los cortes eléctricos duraban en algunos lugares más de doce horas. Parecía que este país estaba destinado a volver a la Edad de Piedra y a renunciar a todo lo que había logrado, tras la estrepitosa caída del Bloque Socialista de Europa del este y principalmente de la Unión Soviética, país al que nos unían lazos tan profundos que casi nos arrastra en su caída.

Los cubanos siguieron de pie, rodeados de precariedades acrecentadas pero negados a abandonar la utopía de igualdad social y la mayor cantidad de justicia posible para los vivíamos y vivimos en este bello archipiélago.

Uno de los soñadores más atrevido era Jesús Martínez Alfonso, director del Centro Nacional de Intercambio Automatizado de Información (CENIAI) quien soñaba con enlazar a Cuba a esa red internacional de información que nacía y crecía vertiginosamente en el resto del mundo, INTERNET, con la voluntad de impedir quedara retrasado en esta revolución de la información que estaba produciéndose en el mundo.

En Cuba no había dinero para invertir en tal proyecto, pero lo más preocupant6e era la negativa del gobierno de los Estados Unidos a que se autorizara la entrada de Cuba al gran entramado informativo. En Cuba no faltaban los que miraban con desconfianza esta nueva herramienta de la información, por sus implicaciones con los organismos militares y de espionaje de los Estados Unidos y por el desconocimiento, que siempre es un factor de freno.

La contraproducente Ley Torricelli del presidente Clinton, un instrumento de la política de bloqueo económico contra Cuba, promovía el libre flujo de información, para subvertir al sistema socialista cubano.

Esa fue la brecha que aprovechó Cuba para solicitar su acceso a internet con los mismos derechos que otros países y el 12 de enero de 1995 se le otorgó a Cuba el derecho a tener una red de clase B, con más 63 mil direcciones suficientes para comenzar a establecer la conectividad.

El 22 de agosto de 1996 se estableció por primera vez desde La Habana una conexión a través del proveedor Spring Corp. Y en octubre se inauguró oficialmente el primer nodo nacional y el primer servicio de Internet desde el CENIAI, en el antiguo Capitolio Nacional de La Habana, sede del Ministerio de Ciencia, tecnología y Medio Ambiente.

En 1997 fue creada la red nacional de Joven Club de Computación y Electrónica, que de inicio fueron 32 y hoy es una poderosa red popular donde no solo van los jóvenes a capacitarse y utilizar tiempo de máquina, sino personas de todas las edades que han hecho del Joven Club, la “Computadora de la Familia”.

El reto estaba asumido Cuba informaba y se informaba y entraba en una amplia “batalla de ideas”, mucho más allá del cliché político, exponiendo sus razones y logros, confrontando y divulgando por todo el mundo.

Nota: La información para esta nota fue consultada del artículo “Pisada en pavimento fresco” de Toni Prada, revista BOHEMIA, 23/6/2006

Cultura

DECLARAN MONUMENTO NACIONAL SITIOS VINCULADOS A LA VIRGEN DEL COBRE


Un hecho como este no era concebible hace unos veinte años en Cuba, la tirantés entre la Iglesia Católica y el estado cubano hacía que los temas religiosos fueran tratados en el ámbito particular, como uno de los secretos que debía guardar la persona en un estado que había hecho del “ateísmo científico” uno de sus baluartes ideológico allá por los setenta y ochenta del siglo XX.

La Caridad del Cobre era la devoción de mi madre junto a San Lázaro, a quien ella consideraba un santo milagroso. En mi hogar de la infancia nunca faltó una vela para ambos, junto a un merengue níveo para “Cachita” y una jícara de ron con un tabaco, para el “viejo”.

Ellos junto a todo el panteón cubano, que es amplio y sincrético, tuvieron que aguardar mejores momentos para ser proclamados públicamente, sin perjuicio del practicante.

Ellos siguieron viviendo en nuestros corazones y en los mejores lugares del hogar, los rincones del secreto y la intimidad familiar y nos acompañan con toda la fuerza de su espiritualidad, aunque ahora seamos máster y doctores.

Hoy es el DIA de la CARIDAD del COBRE, la Patrona de Cuba, para ella nuestro respeto y la petición de que abra las mentes obtusas, de izquierda y de derecha, para avanzar en un mundo con prosperidad, igualdad, libertad y tolerancia.

Reproduzco la información sobre la declaración de Monumento Nacional de dos lugares vinculados a la Virgen de la Caridad del Cobre:


MAYARÍ, Holguín. — Dos históricos lugares contemplados en el camino de la imagen de la Virgen de la Caridad, desde su hallazgo en 1612 en la Bahía de Nipe hasta su colocación en el santuario de El Cobre, —Cayo La Virgen y Barajagua—, fueron declarados monumentos nacionales de la República de Cuba.

Este viernes se celebró el acto de reconocimiento en Cayo La Virgen, pintoresco sitio costero ubicado entre las desembocaduras de los ríos Centeno y Nipe, al sur de la bahía del mismo nombre, en el municipio holguinero de Mayarí.

La celebración, organizada por la Comisión Provincial de Monumentos, incluyó la presentación del libro La Virgen Cubana en Nipe y Barajagua, de los investigadores holguineros Ángela Peña, Roberto Valcárcel y Miguel Ángel Urbina, en la sala principal del museo municipal de Historia mayaricero.

La declaración en Barajagua será a las tres de la tarde de este sábado, una cita en la cual tendrán lugar otros importantes momentos, como la develación de una tarja alegórica al intercambio sostenido por Fidel con lugareños, el 16 de mayo de 1981, víspera del Día del Campesino.

Los participantes en el acto podrán apreciar además una pequeña exposición de objetos arqueológicos encontrados en el lugar y fotografías de los sitios del camino de la Imagen de la Virgen de la Caridad y del Paisaje Cultural del Cobre, en la vecina provincia de Santiago de Cuba.

Hirán Pérez Concepción, presidente de la referida Comisión Provincial, informó que en Barajagua también se colocará la primera piedra del futuro Monumento al Indio, un proyecto que rescatará la memoria del homónimo cacicazgo instaurado por siglos en la zona.

De esta forma se da cumplimiento a la Resolución 01, del 24 de febrero de 2012, emitida por la Comisión Nacional de Monumentos, en la cual se refrenda la necesidad de proteger debidamente estos sitios, con alto valor etnológico y etnográfico.

Héctor Carballo Hechavarría

Juventud Rebelde 8/9/ 2012

Cultura

LA MÚSICA CRIOLLA DE SALÓN

Ernesto Lecuona, pianista y compositor cubano de renombre universal

Frente a la renovación musical encabezada por Roldán y Caturla, partiendo de las raíces musicales afrocubanas, se desarrolla una vertiente musical nacionalista de tendencia “criollista” continuadora de la música de Cervantes y Saumell, que tiene en Eduardo Sánchez de Fuentes a su principal impulsor.

Esta vertiente “criollista” (música de salón) parte de la música lírica española y la canción italiana con elementos de la música negra ya asimilados por la “alta cultura” a través de décadas de uso y decantación, es una música “mulata”, pero de tez clara, aceptada y hermosa, pero que se estanca en su evolución. Una música del siglo XIX en medio de las renovaciones de vanguardia del siglo XX y que en nombre de “lo nacional”, margina otras sonoridades que aún no habían dado todas sus posibilidades, las de origen afrocubano.

Esta es también música cubana y muy hermosa, trasnochada para su época pero con un “(…) carácter nostálgico y cierta lánguida sensualidad que durante mucho tiempo pretendió erigirse como arquetipo de los cubano”[1]

Dentro de este criollismo se destacan compositores como Jorge Anckerman (1977-1941), el director musical del teatro Alhambra, hombre de vasto repertorio autoral que lo puso en función de las obras del bufo cubano: rumbas, guarachas y canciones de alto lirismo que encajan en esta vertiente de música de salón. Fue el autor más prolífero de la música cubana, creador de la criolla y caracterizado por su cubanía en la creación y sus grandes dotes de director de orquesta.

Eliseo Grenet (1893-1950), compositor y pianista, creó zarzuelas como “Niña Rita” y “La Virgen Morena”. La primera marca el debut escénico de Rita Montaner con el célebre tango “Mama Inés” y la segunda de gran éxito en España, donde alcanzó 1 600 representaciones. Sus canciones son ampliamente conocidas, autor de, “Lamento esclavo”, “Tabaco verde”, “Las perlas de tu boca”, “La Mora”, “Si me pides el pescao”, “Papá Montero” y otras muchas obras internacionalmente conocidas. Escribió música para el cine tanto en Europa como en los Estados Unidos, país donde introdujo el ritmo de conga.

Moisés Simons (1889-1945), director de orquesta y compositor. Escribió para el teatro lírico. Introdujo el danzón en las orquestas jazzband, dirigió por muchos años la orquesta del Teatro Martí en el apogeo del lírico cubano. Emigró a Francia en 1928 y triunfó con su música. Su obra junto a la de Ernesto Lecuona es credencial de los ritmos nacionales. Entre sus composiciones más conocidas están, el pregón “El manisero”, popularizado en París por Rita Montaner y en los Estados Unidos por Gustavo Machín; “Chivo que rompe tambor” y la famosa habanera “Marta”.

Ernesto Lecuona(1895-1963), Rodrigo Prats (1909-1980) y Gonzalo Roig (1890-1970), conforman el grupo principal de los autores de la música criollista o de salón. Ellos fueron los más importantes compositores de zarzuelas en el siglo XX cubano: “María La O”, “Rosa La China”, “El cafetal”, de Ernesto Lecuona; Cecilia Valdés, “La hija del Sol”, “Clarín”, de Gonzalo Roig y “María Belén Chacón”, “Amalia Batista” y “Soledad” de Rodrigo Prats.

Ernesto Lecuona es un creador versátil y de talento, tanto al piano como en la composición. Al piano hizo famosas sus danzas afrocubanas, entre ella la célebre, “La Comparsa”. Compuso muchas canciones, algunas ya clásicas, como “Siboney”, popularizado por Rita Montaner y la “Damisela Encantadora” cantada por Esther Borjas.

Es el principal animador de la temporada lírica cubana, tanto como compositor y como empresario. Paseó la música de Cuba por los escenarios del mundo, con agrupaciones que interpretaron tanto el repertorio lírico como el tradicional.

Otros buenos compositores dentro de esta tendencia de la música criolla fueron, Jaime Prats y Luis Casas Romero, a este último le debemos la clásica canción, “El mambí”.

La intérprete predominante en este período es Rita Montaner (1900-1958), ella canta la música cubana de salón y la lírica. Al salir de gira por Europa y los Estados Unidos su voz se impone, junto a sus actitudes histriónicas. Otras voces destacadas de la música criolla fueron Esther Borjas, Caridad Suárez, Tomasita Núñez, Nena Planas, Hortensia Coalla y María de los Ángeles Santana.

A pesar de la fuerte competencia de la música foránea, principalmente de los Estados Unidos, la sonoridad cubana se reafirma y vive un auge importante es este período (1925-1940). En lo popular se impone el son, se revitaliza el danzón y en la música criolla, lo popular recibe un tratamiento más elaborado, por compositores que tienen una mayor preparación académica, mientras en lo sinfónico, lo cubano se actualiza con las concepciones de la vanguardia, reelaboradas en base a los timbres afrocubanos.


[1]Leonardo Acosta: “Del tambor al sintetizador”. La Habana, 1989

Cultura
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