Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

A PROPÓSITO DE “PALABRAS A LOS INTELECTUALES”



Uno de los temas más importantes para los intelectuales y artistas cubanos a principios de la Revolución, era la libertad de creación, por lo que desde inicios hubo tensiones con ciertos sectores que desde la Revolución adoptaban una posición más dogmática, este enfoque era asumido por los redactores de “Lunes de Revolución”, tabloide cultural del periódico Revolución, dirigido por Guillermo Cabrera Infante, quienes desde sus páginas comenzaron a “pedir cuentas” a los escritores y artistas por su obra de “evasión de la realidad” y de poco o ningún compromiso social antes del triunfo de la Revolución, atacando directamente al grupo Orígenes y su mentor José Lezama Lima.

En estos círculos intelectuales había muchas preguntas sin contestar y desde la dirección de la Revolución no había una política cultural definida, como no fuera la línea de “Lunes de Revolución”, que protagonizó una protesta por la censura del documental “PM”, financiado por este semanario y que fue interpretado como un ataque a la libertad de expresión y provocó un malestar evidente entre los intelectuales de La Habana.

Por tal motivo la dirección de la Revolución convocó a los intelectuales a una reunión realizada en la Biblioteca Nacional José Martí, los días 16, 23 y 30 de junio de 1961. El objetivo era debatir los temas que preocupaban a este sector. Fue un proceso extenso, en el que se expresaron diversos criterios, y que terminó cuando Fidel, después de escuchar todos los criterios, dejó definida la política cultural del proceso revolucionario en sus palabras de resumen, conocidas hoy como “Palabras a los intelectuales”:

“Si a los revolucionarios nos preguntan qué es lo que más nos importa, nosotros diremos: el pueblo. Y siempre diremos: el pueblo. El pueblo en su sentido real, es decir, esa mayoría del pueblo que ha tenido que vivir en la explotación y en el olvido más cruel. Nuestra preocupación fundamental siempre serán las grandes mayorías del pueblo, es decir, las clases oprimidas y explotadas del pueblo. El prisma a través del cual nosotros lo miramos todo es ese: para nosotros será bueno lo que sea bueno para ellos; para nosotros será noble, será bello y será útil todo lo que sea noble, sea útil y sea bello para ellos.

“Comprendemos que debe ser una tragedia para alguien que comprenda esto y, sin embargo, se tenga que reconocer incapaz de luchar por eso. Nosotros somos o creemos ser hombres revolucionarios; quien sea más artista que revolucionario no puede pensar exactamente igual que nosotros. Nosotros luchamos por el pueblo y no padecemos ningún conflicto, porque luchamos por el pueblo y sabemos que podemos lograr los propósitos de nuestras luchas.

“Y la Revolución tiene que tener una política para esa parte del pueblo, la Revolución tiene que tener una actitud para esa parte de los intelectuales y de los escritores. La Revolución tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse. Es decir, dentro de la Revolución.

“Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada. Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene también sus derechos; y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir. Y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie -por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera,- nadie puede alegar con razón un derecho contra ella. Creo que esto es bien claro.”[1]

A pesar de la claridad de estos conceptos, vinieron años de aplicación coyuntural y selectiva de estos principios, de acuerdo al momento histórico y a la percepción de los “funcionarios” erigidos en guardianes de esta política y que trajo un triste “decenio gris”(década de los 70 y más) que empobreció el trabajo intelectual cubano y creó un clima de intolerancia y exclusión muy dañino.


[1] Fidel Castro: Palabras a los intelectuales. La Habana, 1961

Cultura, Historia, Opinión

MI RAZA



JOSÉ MARTI. AUTOR EDUARDO ABELA

En 1893 en el periódico “Patria”, José Martí escribió un artículo esclarecedor que dejó bien sentado cuál era la posición del Partido Revolucionario Cubano y la suya propia frente al problema social más importante que enfrentaba el pueblo cubano a fines del siglo XIX. Los conceptos emitidos en este escrito paradigmático pudieron ser el programa de la República a que estaban convocados a fundar aquellos que fueron a la guerra por la independencia, pero a pesar de toda la razón que había en sus palabras, las mismas se hicieron letra muerta luego de terminada la guerra, cuando la hermandad combativa fue sustituida por el prejuicio racista colonial que pervivió en la República y que tuvo su momento más vergonzoso, cuando la oligarquía nacional so pretexto del “racismo negro”, negó sus derechos a una vida digna y en igualdad en aquella República. Hace 103 se produjo la cruenta represión racista que emprendió el gobierno de José Miguel Gómez, con la complicidad o la indiferencia egoísta de los grupos sociales de la época. Este es uno de los artículos más esclarecedores y hermosos de José “Martí a cerca de uno de los grandes problemas de la humanidad, los conflictos raciales y por extensión las intolerancias que tiendan a proliferar en la sociedades modernas, vale la pena echarle una mirada:

“Esa de racista está siendo una palabra confusa, y hay que ponerla en claro. El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos. El negro, por negro, no es inferior ni superior a ningún otro hombre: peca por redundante el blanco que dice: “mi raza”; peca por redundante el negro que dice: “Mi raza”. Todo lo que divide a los hombres, todo lo que los especifica, aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad. ¿A qué blanco sensato le ocurre envanecerse de ser blanco, y qué piensan los negros del blanco, que se envanece de serlo, y cree que tiene derechos especiales por serlo? ¿Qué han de pensar los blancos del negro que se envanece de su color? Insistir en las divisiones de raza, en las diferencias de raza, de un pueblo naturalmente dividido, es dificultar la ventura pública, y la individual, que están en el mayor acercamiento de los factores que han de vivir en común. Si se dice que, en el negro no hay culpa aborigen, ni virus que lo inhabilite para desenvolverle toda su alma de hombre, se dice la verdad, y ha de decirse, y demostrarse, porque la injusticia de este mundo es mucha, y la ignorancia de los mismos que pasa por sabiduría, y aún hay quien crea de buena fe al negro incapaz de la inteligencia y corazón del blanco; y si a esa defensa de la naturaleza se la llama racismo, no importa que se le llame así, porque no es más que decoro natural, y voz que clama del pecho del hombre por la paz y la vida del país. Sí se alega que la condición de esclavitud no acusa inferioridad en la raza esclava, puesto que los galos blancos, de ojos azules y cabellos de oro, se vendieron como siervos, con la argolla al cuello, en los mercados de Roma; eso es racismo bueno, porque es pura justicia y ayuda a quitar prejuicios al blanco ignorante. Pero ahí acaba el racismo justo, que es el derecho del negro a mantener y, probar que su color no lo priva de ninguna de las capacidades y derechos de la especie humana.

“El racista blanco, que le cree a su raza derechos superiores,¿qué derecho tiene para quejarse del racista negro, que le vea también especialidad a su raza? El racista negro, que ve en la raza un carácter especial, ¿qué derecho tiene para quejarse del racista blanco? El hombre blanco que, por razón de su raza, se cree superior al hombre negro, admite la idea de la raza, y autoriza y provoca al racista negro. El hombre negro que proclama su raza, cuando lo que acaso proclama únicamente en esta forma errónea es la identidad espiritual de todas las razas, autoriza y provoca al racista blanco. La paz pide los derechos comunes de la naturaleza: los derechos diferenciales, contrarios a la naturaleza, son enemigos de la paz. El blanco que se aísla, aísla al negro. El negro que se aísla, provoca a aislarse al blanco.

En Cuba no hay temor alguno a la guerra de razas. Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro. Cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro. En los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntas por los aires las almas de los blancos y de los negros. En la vida diaria de defensa, de lealtad, de hermandad, de astucia, al lado de cada blanco, hubo siempre un negro. Los negros, como los blancos, se dividen por sus caracteres, tímidos o valerosos, abnegados o egoístas, en los partidos diversos en que se agrupan los hombres. Los partidos políticos son agregados de preocupaciones, de aspiraciones, de intereses y de caracteres. Lo semejante esencial se busca y halla, por sobre las diferencias de detalle; y lo fundamental de los caracteres análogos se funde en los partidos, aunque en lo incidental, o en lo postergable al móvil común, difieran. Pero en suma, la semejanza de los caracteres, superior como factor de unión a las relaciones internas de un color de hombres graduado, y en sus grados a veces opuesto, decide e impera en la formación de los partidos. La afinidad de los caracteres es más poderosa entre los hombres que la afinidad del color. Los negros, distribuidos en las especialidades diversas u hostiles del espíritu humano, jamás se podrán ligar, ni desearán ligarse, contra el blanco, distribuido en las mismas especialidades. Los negros están demasiado cansados de la esclavitud para entrar voluntariamente en la esclavitud del color. Los hombres de pompa e interés se irán de un lado, blancos o negros; y los hombres generosos y desinteresados, se irán de otro. Los hombres verdaderos, negros o blancos, se tratarán con lealtad y ternura, por el gusto del mérito, y el orgullo de todo lo que honre la tierra en que nacimos, negro o blanco. La palabra racista caerá de los labios de los negros que la usan hoy de buena fe, cuando entiendan que ella es el único argumento de apariencia válida, y de validez en hombres sinceros y asustadizos, para negar al negro la plenitud de sus derechos de hombre. De racistas serian igualmente culpables: el racista blanco y el racista negro. Muchos blancos se han olvidado ya de Su color; y muchos negros. Juntos trabajan, blancos y negros, por el cultivo de la mente, por la propagación de la virtud, por el triunfo del trabajo creador y de la caridad sublime.

“En Cuba no habrá nunca guerras de razas. La República no se puede volver atrás; y la República, desde el día único de redención del negro en Cuba, desde la primera constitución de la independencia el 10 de abril en Guimaro, no habló nunca de blancos ni -de negros. Los derechos públicos, concedidos ya de pura astucia por el Gobierno español e iniciados en las costumbres antes de la independencia de la Isla, no podrán ya ser negados, ni por el español que los mantendrá mientras aliente en Cuba, para seguir dividiendo al cubano negro del cubano blanco, ni por la independencia, que no podría negar en la libertad los derechos que el español reconoció en la servidumbre.

“Y en lo demás, cada cual será libre en lo sagrado de la casa. El mérito, la prueba patente y continua de cultura, y el comercio inexorable recabarán de unir a los hombres. En Cuba hay mucha grandeza, en negros y blancos.”

Cultura

MÁXIMO GÓMEZ: EL GENERALÍSIMO


Cada hombre gana en su vida un lugar en la sociedad, por ese lugar será juzgado por la posteridad, querido, seguido, recordado o todo lo contrario, acorde con las ideas que defendió o con el legado que dejó para la Historia, esa que con mayúscula marca el devenir humano, aunque algunos quieran negarla.

El 17 de junio de 1905 murió en La Habana Máximo Gómez Báez, el campesino dominicano con inteligencia natural, fuerte personalidad de mando e imprescindible en nuestras luchas libertarias del siglo XIX.

Nació en Baní, República Dominicana el 18 de noviembre de 1836 y desde muy joven optó por la carrera militar, primero en las fuerzas dominicanas, luego al servicio de España cuando los dominicanos decidieron regresar al dominio de España por temor a la invasión haitiana, luego cuando el sentimiento de independencia fue más fuerte que el de seguridad y los dominicanos quisieron ser nuevamente libres, Gómez permaneció en la facción de quisqueyanos que prefirieron seguir junto a España, así llegó a Cuba a la región oriental en la zona del Dátil donde se asentó con los suyos.

Algo dentro de él fue cambiando, el país de adopción tenía como baldón a la esclavitud de los negros africanos, vio sufrir al hombre solo por su condición de esclavo, sin derechos, vendido y comprado, asesinado si era preciso.

Ese fue el detonante del cambio y el dominicano que fue soldado en su tierra y era campesino en la colonizada Cuba se unió a las huestes mambisas luego de la clarinada del 10 de octubre de 1868 y Cuba ganó un defensor de sus libertades, un jefe para sus soldados, un estratega para sus luchas.

Bajo su mando se formaron grandes figuras de nuestra independencia, entre ellos los hermanos Maceo, Guillermón Moncada, Flor Crombet y muchos otros que lo reconocieron siempre como el Generalísimo, el general de las carga al machete, el intransigente defensor de nuestra independencia.

Con él contó Martí para el reinicio de la guerra en 1895, con Maceo hizo la hazaña de llevar la guerra al occidente de Cuba y luego se mantuvo irreductible en La Reforma asediado por miles de soldados españoles hasta el fin de la guerra con la ocupación yanqui.

Fue el único de los grandes iniciadores que sobrevivió a la guerra, manteniéndose en un espera razonable para ver que iba a pasar con Cuba y su libertad, a su campamento vinieron a verlo como emisarios del presidente McKinley, el periodista Foster amigo del presidente yanqui y Gonzalo de Quesada.

Con él se habló para disolver al Ejército Libertador, precario y necesitado después de la guerra y se enemistó con la Asamblea Constituyente de la República en Armas que le negó autoridad y los destituyó en 1899, el pueblo entero fue a la Quinta de los Molinos a respaldarlo, la asamblea se disolvió y Cuba quedó sin libertadores, ni organismo legal que la representara.

Divide y vencerás, esa fue la fórmula que aplicó el interventor con los cubanos y Gómez cayó en esa trampa.

Pudo ser el primer presidente de Cuba y se negó, cuando reaccionó al ver el caos que vino con el personalismo de Estrada Palma y la omnipresencia norteamericana, encabezó las luchas políticas para tratar de enmendar el error, en esa nueva batalla lo encontró la muerte, no sobre el caballo de batalla sino en la tribuna política.

Ese es el Generalísimo el cubano por derecho del que todos debemos estar orgullosos, honor y gloria.

Historia

¿FÚTBOL EN CUBA?


Otra vez, una vez más, una nueva decepción, estas y otras expresiones llenan las mentes de miles de cubanos seguidores del deporte, al saber el resultado del juego entre Cuba y Curazao, empate a 1 en cancha de Cuba que deja a Curazao con el boleto, ya ni siquiera a nivel del Caribe el fútbol cubano puede clasificar, motivos muchos, el resultado el mismo.

Acostumbrado a la alharaca que arman los periodistas deportivos cubanos alrededor de cualquier deporte, creíamos que al menos frente a Curazao la selección cubana pasaría, ¿qué ocurrió?, vimos a once jugadores cubanos cayéndole atrás a la pelota, sin un concepto claro de lo que había que hacer con ella, individualistas, tratando de hacer el gol cada uno y no el equipo y olvidando la zaga y la tan necesaria defensa.

Faltó equipo y garra, frente a un equipo de Curazao que hizo lo que tenía que hacer, aguantar en su cancha y luego marca en cancha cubana donde vale doble, luego la lluvia, las justificaciones, las condiciones del terreno y la falta de garra de un grupo de deportista que no son aún un equipo, ¿hasta cuándo?

Deporte

MARINA GRAJALES COELLO


En Cuba esta mujer humilde y fuerte es un ejemplo, su aporte a la historia patria está en el legado materno que deja para la Historia, madre de héroes, que se formaron bajo sus enseñanzas de ser dignos del deber que le toca cumplir, de servir a la madre mayor, la patria y de llevar el orgullo y el decoro como blasones de familia.

Ella aportó a la independencia de Cuba el esfuerzo de sus hijos, no solo los hijos de Marcos Maceo, su segundo esposo, sino los mayores, los Regueiferos, frutos de su primera unión conyugal.

Mariana fue el eje de esta familia de laboriosos campesinos, mulata ella y sus hijos, nacida libre en medio de un país donde su raza era esclava y en el que el negro ocupaba un puesto subordinado a la raza blanca sojuzgadora y dominante.

Marina era el ejemplo para los suyos, su fuerte carácter, sus valores familiares y esa intuición de matrona digna hizo de ella un ejemplo a seguir por sus hijos e hija, así como por todos los que la conocieron.

Cuentan que al morir en combate su esposo Marcos Maceo, exclamó, “He cumplido con Mariana” y lo mismo harían sus hijos entregados a la causa de la independencia de Cuba, luchadores incansables, héroes de la patria de la que ella es ejemplo de entrega.

Celebramos hoy el bicentenario del nacimiento de Mariana Grajales Cuello (12 de junio de 1815) de ella hablará Martí en sentida nota al saber de su muerte en Jamaica, a donde meses antes había ido a conocerla, esto dijo el Apóstol de la madre de los Regueiferos y los Maceos:

“¿Qué, sino la unidad del alma cubana, hecha en la guerra, explica la ternura unánime y respetuosa, y los acentos de indudable conmoción y gratitud, con que cuantos tienen pluma y corazón han dado cuenta de la muerte de Mariana Grajales, la madre de nuestros Maceo? ¿Qué había en esa mujer, qué epopeya y misterio había en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con suavidad de hijo, y como de entrañable afecto? Así queda en la historia, sonriendo al acabar la vida, rodeada de los varones que pelearon por su país, criando a sus nietos para que pelearan.

0 mejor será pintarla como la recuerda, en un día muy triste de la guerra, un hombre que estuvo en ella los diez años, y es sagaz y leal, y tiene fe en ella: ¿qué é todo ha de ser descuajo, y gente nula y destructiva?

Fue un día en que traían a Antonio Maceo herido: le habían pasado de un balazo el pecho: lo traían en andas, sin mirada, y con el color de la muerte. Las mujeres todas, que eran muchas, se echaron a llorar, una contra la pared, otra de rodillas, junto al moribundo, otra en un rincón, hundido el rostro en los brazos. Y la madre, con el pañuelo a la cabeza, como quien espanta pollos echaba del bohío a aquella gente llorona:“¡Fuera, fuera faldas de aquí! ¡No aguanto lágrimas! Traigan a Brioso”. Y a Marcos, el hijo, que era un rapaz aún, se lo encontró en una de las vueltas: “¡Y tú, empínate, porque ya es hora de que te vayas al campamento!””[1]


[1] Patria. 6 de enero de 1894, Tomo 5 Obras Completas de José Martí, pág.25-26

Historia

EL CHE HABLA DE JOSÉ MARTÍ


El 14 de junio de 1928 nació en Rosario, Argentina, Ernesto Guevara de la Serna, nuestro querido “Ché”, una figura carismática y de aportes extraordinarios al quehacer revolucionarios de nuestros días. Los cubanos tuvimos el inmenso privilegio de verlo crecer en el ámbito cubano como guerrillero, estadista y ser humano.

De hecho el Che dejó entre nosotros su faceta más fructífera para todas las generaciones que vinieran después, la de educador. Con su ejemplo y su intransigencia formó en los hombres bajo su mando y en quienes lo conocieron la convicción de que a la sociedad nueva le correspondía un “hombre nuevo”, del que fue sin duda el modelo. Ese hombre nuevo solidario, altruista, capaz de luchar por la causa de los humildes desde el lugar que le asignara la historia y las veleidosas circunstancias, fue él.

Mi generación lo vio vivo, actuante, constructor de la nueva sociedad, impulsor de las nuevas conductas para la sociedad socialista modélica que soñó y que hoy nos queda como la utopía que alcanzará la humanidad cuando sea capaz de dejar a un lado los egoísmos y las ambiciones fanáticas de poder y enriquecimiento.

Como homenaje a este nuevo aniversario del nacimiento del Che traigo unas anotaciones que hice hace ya varios años, con respecto a su pensamiento sobre José Martí:

El 28 de enero de 1961, aniversario del natalicio de José Martí y en un año en el que Cuba se había comprometido ante el mundo librarse del flagelo del analfabetismo, se produjo este hermoso encuentro del Comandante Ernesto Guevara con un grupo de entusiastas jóvenes que lo aclamaban; con su peculiar manera de dirigirse al pueblo el Che dijo:

“Hoy se cumple un nuevo aniversario del natalicio de José Martí, y antes de entrar en el tema quiero prevenirles una cosa: he escuchado hace unos momentos: ¡Viva el Che Guevara!, pero a ninguno de ustedes se les ocurrió hoy gritar: ¡Viva Martí!… y esto no está bien…”

Más adelante explica a los jóvenes allí reunidos lo que significa Martí para los revolucionarios, “…Martí fue el mentor de nuestra Revolución a cuya palabra había que recurrir siempre para dar la interpretación justa de los fenómenos históricos que estábamos viviendo, y el hombre cuya palabra y cuyo ejemplo había que recordar cada vez que se quisiera decir o hacer trascendente en esta patria… porque José Martí es mucho más que cubano; es americano, …su voz se escucha y respeta no solo aquí en Cuba sino en toda América”

El guerrillero argentino-cubano que conoció del arraigo del Apóstol en el pueblo cubano profundiza en el modo mejor de rendirle homenaje al inspirador ideológico de la Revolución Cubana:

“Se puede honrar a Martí citando sus frases bonitas, frases perfectas, y además, y sobre todo, frases justas. Pero se puede y se debe honrar a Martí en la forma en que él quería que se le hiciera, cuando decía a pleno pulmón: “La mejor manera de decir es hacer”

La ejemplar vida del Guerrillero Heroico fue su mejor modo de rendirle homenaje al Cubano Mayor. El pudo conocerlo poco, como bien dice en otros momentos, había leído algo de su poesía y aprendió de su obra y ejemplo con los cubanos en la preparación de la insurrección, en la guerra y ya triunfante la Revolución.

Pudo aquilatar el valor de la vida y la obra de José Martí, no solo para los cubanos, sino para los latinoamericanos y los desposeídos de la tierra, con los que quiso su suerte echar.

Sus palabras de ese día se centraron en explicar a los jóvenes cubanos el modo de honrar a Martí enfatizando su identificación con aquella máxima martiana que expresa: “Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre” porque para él ese aforismo definía a un revolucionario en la lucha por lograr la plena emancipación humana, por eso murió Martí, por eso también murió el Che.

Al terminar su alocución, después de recordarles el amor de José Martí por la niñez y la juventud, el Che les pidió a los allí reunido que lo despidieran como lo habían recibido,”…pero al revés: con ¡Viva Martí que está vivo!”

José Martí, Opinión

¿SER VIEJO ES UN CARGA?


¡Cuánta luz emana de un rostro añoso!

José Martí

Esta pregunta que pareciera utópica o contraproducente tiene un marcado sentido de alerta dada la apertura a una serie de artículos y propagandas en la prensa y los medios cubanos con respecto al contrasentido que significa que Cuba tenga una alta tasa de población mayor de 65 años y aumentando paulatinamente, haciendo peligrar el equilibrio entre población laboralmente activa y la que se retira, la famosa tasa de remplazo laboral.

En principio que la esperanza de vida en Cuba alcance los 78 años de edad, es un LOGRO INCUESTIONABLE DE LA REVOLUCIÓN CUBANA, su política de protección a la población, el acceso universal a la salud, la educación y la seguridad social, factores todos que significan un enorme costo económico, pero al que no se ha renunciado nunca.

Con orgullo estoy en ese grupo y he tenido que leer en estos día un artículo donde se plantea “la carga que espera a los jóvenes” con una población cada vez más envejecida, población trabajadora, que construyó las bases de la Revolución Cubana, que vivió sus intensos días de sacrificios y hoy tienen que participar, seguir haciéndolo, en los cambios que se producen en el país, para el bien de todos.

Muchos se cansaron, otros se decepcionaron, este no era el sueño al que fueron convocados, pero la mayoría, entre los que me cuento, con un claro pensamiento dialéctico, creo en los cambios por necesarios y aseguradores del futuro de la sociedad cubana.

No somos carga, seguimos a pie de obra, educando a nuestros nietos y a cuantos nos quieran escuchar y seguir, en un ejemplo de trabajo que ojalá hereden, porque todo no se le puede regalar, deben ganarlo con el sudor de su frente y sus mentes, sin esperar a que caiga del cielo, esos también son valores.

Opinión

IGUALES Y DIFERENTES


Cada mañana levanto la mirada, pongo Radio Reloj[1] y hago recuento del mundo y mi isla, dada esa costumbre de “animal político”, ideologizado y comprometido.

Como adulto mayor doy gracias cada día a la vida y la sociedad en que me ha tocado vivir, su tranquilidad y seguridad ciudadana pese a las precariedades y la vicio de la vagancia que enraiza en muchos dispuesto al zarpazo de ocasión y no al trabajo honesto, al estudio como inversión de futuro y la creación de una familia, como metas plausibles de seres humanos normales.

Sé que muchos en Cuba estarán pensando en el porqué de esta “muela” mañanera y les digo que es la costumbre de la comparación, vivimos en un país de economía precaria, sociedad de garantías, precariedades a montones, pero como una “paz social” que solo la rompe la convivencia entre vecinos, las marañas de algunos y la tolerancia de un mecanismo burocrático que por un lado controla (¿?) y por otro “tolera” y lo que es peor se corrompe.

Cuba no es una sociedad perfecta, la “democracia” es una quimera para todos, lo principal es nuestra preparación para defender lo conquistado, la capacidad de participación en el perfeccionamiento de la misma y sobre todo “memoria histórica”, que todo esto no vino del aire sino que es el fruto del sacrificio de todo el pueblo, somos un país de iguales, aunque todavía queden algunos “más iguales que otros”, pero seguimos siendo optimista y confiamos al trabajo honesto y la capacidad creativa de la sociedad para alcanzar mejores resultados.


[1] Emisora tradicional cubana que da la hora minuto a minuto y noticias las 24 horas del día, es nuestra gran guía informativa

Opinión, Política

LA GITANA TROPICAL


“Gitana Tropical”

Autor Víctor Manuel García

A propósito de la Bienal de La Habana, ahora en desarrollo en los ámbitos más importantes de la capital cubana quiero ir a la génesis de la pintura cubana esa que se comenzó hacer en la década del veinte del siglo XX cuando un grupo de jóvenes (siempre ellos) decidió romper con los cánones de la academia cubana, esa que dictaba y aseguraba continuidad a una forma conservadoramente hermosa de hacer pintura en Cuba.

Esos muchachos pusieron su mirada en Paris y sus vanguardias y desde allá reinterpretaron un modo de ver a Cuba novedoso para su entorno.

Gitana Tropical, fue el cuadro que impactó a la sociedad habanera de esa época, era una forma de ver a una guajirita cubana con sus grandes ojos negros mirando desafiante a los espectadores, acostumbrados a los retratos de bellas damas criollas en tarde de siestas, con vaporosos vestidos y en medio de un espacio real pero no común para la gente de la isla, fue el primero y luego vinieron muchas formas de acercarse a Cuba y su gente, hasta las de hoy envueltas en claves de pesimismo, mensajes extra artísticos, interpretaciones y guiños a coleccionistas y galeristas, nada una invitación a pasear por el arte por estos dos meses de arte en La Habana.

Cultura

LOS POLICIAS DEL MUNDO


A raíz del gran escándalo alrededor de FIFA hay algo que se va escapando en medio del sensacionalismo y la indignación de aficionados y ciudadanos del mundo, ese algo es el fenómeno de la “extraterritorialidad”, tan traída y llevada en el mundo.

Durante muchos años Cuba ha sido víctima de esa “extraterritorialidad”, aplicada casi únicamente por los Estados Unidos de América, en razón de su “embargo” (bloqueo) son perseguidas cientos de empresas, bancos y personas por tener algún vínculo comercial con Cuba, claro como Cuba no es una potencia nuclear, ni económica, ellos aplican multas, prohíben cosas y el pataleo se queda en la trastienda, porque los poderosos del mundo, los ostentadores del poder miran hacia otro lado.

Pero es que ahora estos “policías del mundo” se han creído eso de ser “Capitán América” e incursionan con total desfachatez y con complicidad de otros en todas parte en busca de los “malos que ya no le convienen”, porque los otros siguen protegidos por ellos, ocultos por su “justicia” y hasta enriqueciéndose con los favores que comparten con los “hombres de negro”.

Claro ellos son dueños de los medios de comunicación, crean estados de opinión, tienen un estrecho código de derechos humanos que apenas aplican en su propio país, en fin solo quiero llamar la atención sobre esto, porque a este paso, nadie sabe cuándo, ni por qué le llegará una notificación “made in USA”.

¡Ojo, mañana pueden venir por mi o por ti!

Opinión
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