lig tv izle
justin tv

Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

UN INVENTO CUBANO


El cubano es “bicho malo” dice un refrán popular para caracterizar a la gente de esta tierra llena de ingenio y deseos de resolver, imagínense ahora con una formación cultural y prentesiones muy grandes de salir adelante, lean esta noticia de un invento criollo, que al parecer dará mucho que hablar:

GUANTÁNAMO.— El Caverchelo, un instrumento musical cuya caja de resonancia reúne al tambor con el güiro y la marímbula, tuvo una fa­vorable acogida en Japón, donde fue presentado du­rante más de un mes por su creador, el ar­qui­tec­to y músico guantanamero Pedro Caver­dós Qu­ert.

Los tumbaos y otros sonidos sacados al no­ve­doso instrumento fueron escuchados en La Bo­deguita, centro nocturno representativo de la cultura cubana en Tokio, y en otros sitios de la ca­pital japonesa donde gusta la música de la Mayor de las Antillas e hispanoamericana.

El Caverchelo es un instrumento de pequeño formato (60 cm de largo por 30 de ancho) cuyo nombre combina los apellidos de quien lo diseñó y del carpintero que lo fabricó por primera vez, el tam­bién guantanamero Sigfredo Taquechel Cas­tillo.

Además de en Japón, ha mostrado sus cualidades en República Dominicana, contribuyendo en esos países al conocimiento y preservación de ritmos autóctonos de la región más oriental de Cuba, como el changüí, el nengón, el kiribá y la regina montunera.

El sui géneris instrumento recibió en 2011, jun­to al conocido medicamento cubano He­ber­prot P para el tratamiento del pie diabético, el Premio de la Oficina Cubana de la Propiedad In­dustrial a la creatividad y la Innovación Tec­nológica, y re­cientemente el Certificado de Re­gistro de Marca, otorgado por la propia institución.

“Entre mis aspiraciones está la generalización de su uso en escuelas de arte y agrupaciones mu­sicales”, señaló a Granma su creador, famoso en Guantánamo, además, por sus cualidades como productor de vinos

15 de octubre de 2014

Tomado del periódico Granma, 16/10/2014

Cultura

DÍA DE LA CULTURA CUBANA


“Injértese en nuestras repúblicas el mundo;

pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”

José Martí

El 20 de octubre los cubanos celebramos el Día de la Cultura Cubana, en conmemoración a la fecha en que fue cantado por primera vez el Himno nacional en la ciudad de Bayamo, el 29 de octubre de 1868.

En su célebre ensayo “Nuestra América” de José Martí, aparecido en enero de 1889, está escrita la frase que sirve de exergo a este trabajo y que resume con certeza su concepción de cultura partiendo de la conservación de aquellos elementos que la hacen auténtica y única, aunque en interacción constante con el resto del acervo cultural humano.

“Nuestra América” fue escrito a modo de resumen de las ideas del Apóstol cubano sobre el neurálgico tema de la identidad latinoamericana en momentos en que se cernía sobre nuestros pueblos los peligros de anexión y absorción cultural por las grandes potencias capitalistas, incluyendo a los Estados Unidos, por entonces un paradigma para la intelectualidad y la gente de poder en nuestros países que veían en esa nación vecina el modelo a seguir, el ideal de nación y la posibilidad de igualarse.

Frente a este mimetismo surgen las ideas de José Martí advertidoras y valientes para reivindicar todos aquellos elementos autóctonos que hacen diferentes a estas naciones de origen latino con fuerte componente mestizo y la pervivencia de culturas ancestrales que tienen su base en las sociedades originarias que existían desde antes de la conquista.

Era una frase que incluía también a Cuba, aún colonia cuando escribe esta obra, pero con un pueblo que ya se reconoce otro frente a su metrópoli colonial, España. En la isla e a fines del siglo XIX se ha vivido un largo trecho forjador de la nacionalidad trascultural de más de tres siglos por entonces; que se ha levantado por su independencia y ha hecho una reafirmación de su cultura que se funde con elementos que ya le serán imperecederos: la libertad y el antimperialismo.

Toca a José Martí el reconocimiento pleno de la madurez cultural de su pueblo, reconocerlo en toda su plenitud en los relatos de los emigrados revolucionarios que cuentan con orgullo los avatares de la “Guerra Grande” (1868-1878), canta sus canciones, añora sus paisajes, mientras espera el reinicio de la contienda por la independencia para incorporarse a la tarea de hacer una nación libre.

Él mismo es fruto de esta cultura criolla, madura y en tránsito de cubanía, educado por maestros cubanos que están orgullosos de serlos, que enseñan una literatura nacional que ya ha dado sus frutos de calidad en poetas como José María Heredia, Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido) y Juan Clemente Zenea, entre otros muchos, que primero se reconocieron en el paisaje y luego fueron encontrando sus huellas en el pueblo y la isla que los vio nacer.

Ese es el pueblo cubano que conoció Martí, al que llamó a la unidad y al sacrificio no solo para lograr la independencia, sino para impedir su anexión a los Estados Unidos.

La muerte del Martí fue una gran pérdida para su pueblo, su prédica vehemente y su ejemplo, fue lección para las generaciones que en la república se dieron a la tarea de hacer la patria, completando el ideario del Maestro, luchando contra politiqueros y anexionistas de toda laya que resumieron la cubanía en varios elementos estereotipados y serviles: rumba, mulatas y ron; playas, juegos y paisaje; vendidos como slogan para turistas.

Cuba era mucho más, la fragua de lo nacional siguió el derrotero martiano en medio de la frustración y la rebeldía, el pueblo cubano forjó su cultura de resistencia que soñaba en los versos de Nicolás Guillén, pinta en las trasparencias de Carlos Enrique y la mulatéz de Wilfredo Lam; canta en los sones y las rumbas de cualquier barrio, se permite el hermetismo creador del Grupo Orígenes, encabezados por José Lezama Lima; hace teatro con Paco Alfonso y Virgilio Piñeras y se vuelve compromiso político en Rubén Martínez Villena, Juan Marinello, Alejo Carpentier y Raúl Gómez García, para ir conformando ese tronco fecundo de la cultura cubana al que constantemente se inserta el mundo para bien, creando vasos comunicantes que enriquecen y fertilizan.

La Revolución triunfante el 1º de enero de 1959, encuentra una cultura nacional madura y activa, fecunda y representativa, que saluda el cambio y se une a él, acepta el reto y nuevas savias que viene de lugares disímiles.

Fue necesario aceptar el reto de alfabetizar un pueblo, de masificar cultura y vestir el arte de campesino y obrero, para fecundar el árbol de lo cubano, sil olvidad que el reto era “…injertar en nuestras republicas el mundo”, fuera cual fuera el mundo, siempre y cuando nos beneficiara como pueblo y sociedad, y nuevas formas de ver la cultura y el arte llegaron en medio de transformaciones y la cultura cubana creció, asimiló la savia foránea y Martí siguió diciendo “…pero el tronco ha de ser el de nuestras república”

Un pueblo crecido en estos más de cincuenta años de revolución, ha consolidado una cultura donde, “el ejercicio de la soberanía es la mejor escuela del espíritu, y del alma de un pueblo, el único medio de mantener despierta sus virtudes cardinales”[1]

Donde puede considerarse que la cultura es una “…estructura asimiladora que digiere materiales extraños y que evolucionan sin perder por ello la conciencia de su identidad. Esa asimilación le enriquece y no puede afectar su destino”[2]

Estas palabras escritas casi cien años después que la frase de José Martí, tiene el mismo objetivo de destacar la importancia de mantener las raíces de toda formación cultural como único modo de sobrevivir a los intentos hegemonistas de las cultura dominantes y los centros de poder del primer mundo, dueños de los medios de comunicación y por ello vendedores de modelos para países “menos desarrollados”.

La vigencia de esta frase cobra mayor fuerza en época de “globalización”, “aldea global”, “mass cultura”, y todo intento de la maquinaria sociocultura del capitalismo moderno empeñada en hacer una versión sintetizada y desproblematizada de la cultura humana y sus diversas variantes.

La Revolución Cubana como obra y continuidad histórica de las luchas y el pensamiento de José Martí, basa su política cultural en ese dilema de intercambio cultural que desde el siglo XIX nos plantea José martí, no para dar la espalda al mundo sino para intercambiar con él, asimilar y dar, crecer en la fusión, pero tener bien claro cuáles son las raíces que deben prevalecer para conservar la identidad de una cultura, hija ella misma del intercambio, pero rica en peculiaridades que le dan signo de otredad y fuerza.

La Revolución Cubana creó la oportunidad de desarrollo para la cultura nacional al incentivar a todos los creadores, priorizar la educación de un pueblo, para que fuera capaz de disfrutar el arte y la cultura auténtica, teniendo como máxima el hecho cierto de que toda la cultura puede ser popular, siempre que sea auténtica, refleje el sentir de los seres humanos y no se separe de las bases culturales que le dieron origen.

Otro principio básico para toda cultura revolucionaria está centrado en el hecho de que la cultura está en constante cambio, de que ese proceso de “fusión” contemporáneo es algo inherente a las culturas nacionales, en constante interacción unas con otras, para enriquecerse y salir fortalecidas, ese fenómeno es el que recoge José Martí en su ensayo “Nuestra América”, donde no se habla de chovinismo, ni nacionalismo estrecho, sino de culturas en constante fusión para dar lugar a fenómenos nuevos en el ámbito del arte, la literatura y la vida, hechos que solo el tiempo y el pueblo, avalarán con su aceptación o no.

Otro cubano imprescindible, Fernando Ortiz, no por gusto llamado el tercer descubridor de Cuba, devela este fenómeno de fusión cultural que ha llevado al pueblo cubano al desarrollo de una cultura mestiza de muchos componentes, pero en la que se destacan dos grandes conglomerados culturales: uno de origen ibérico, traídos por el conquistador y el otro de origen africano mezclados a fuerza de dolor e incomprensiones a lo largo del desarrollo de una economía plantacionista que tuvo al esclavo africano como principal mano de obra.

A este proceso de “transculturación”[3] Fernando Ortiz lo comparó con el famoso “ajiaco criollo”, al que constantemente se le está añadiendo un nuevo producto o condimento y ¿qué es este proceso sino el mismo al que José Martí se refiere en la frase que encabeza este trabajo, solo que para José Martí esto se complementa con un componente ideológico fundamental: la defensa de la autenticidad para mantener la soberanía y la libertad, por eso, “el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”, lo cual tiene vigencia primordial en este siglo XXI en el que se proclama la creación de una sola cultura universal, basada en el consumo de productos culturales, “fáciles de digerir” por todos, alienadores de la condición humana, rica, compleja y en constante desarrollo.

Bibliografía

- Anta Diop, Cheikh: “Los tres pilares de la identidad”, en Revista UNESCO, Nº 5/6, 1986

- Martí, José: Obras Completas, Tomo VI, pág. 15. La Habana, 1972

- Martínez Pires, Pedro: “Eusebio Leal: “No podremos entender la Revolución sin entender la república”, entrevista en revista Temas Nº 24/25, 2001

- Ortiz, Fernando: “Contrapunteo del tabaco y el azúcar”. La Habana, 1975

Cultura y sociedad centran la atención del Congreso de escritores” en per. Juventud Rebelde 1/4/2008


[1] Cheikh Anta Diop: “Los tres pilares de la identidad cultural”, en revista UNESCO, Nº 5/6, 1986

[2] Ídem

[3] Concepto acuñado por Fernando Ortiz para referirse a este constante intercambio y fusión de culturas, aparecido por primera vez en su libro “Contrapunteo del tabaco y el azúcar”, 1940

Cultura, José Martí

LA DIFERENCIA

CUANDO LEO LAS NOTICIAS DIARIAS SOBRE LOS CIENTOS Y A VECES MILES DE CIVILES INOCENTES QUE MUEREN EN CONFLICTOS O EN REPRESIÓN FEROZ QUE LAS AUTORIDADES DE SU PROPIO PAÍS REALIZAN CONTRA ELLOS, NO ME QUEDA MENOS QUE PENSAR ESO NO PASA EN CUBA DESDE 1959.

POR MUCHO QUE LA PROPAGANDA DE LA DERECHA INTERNACIONAL SE EMPECINE EN TRATAR DE CONVENCER AL MUNDO QUE CUBA ES UN ESTADO FALLIDO, CON CIUDADANOS SIN DERECHOS Y TODA UNA SARTA DE VERDADES A MEDIAS  MAGNIFICADAS Y MENTIRAS REPETIDAS POR OPOSITORES PRESENTADOS COMO VÍCTIMAS DEL ESTADO REVOLUCIONARIO CUBANO, JAMÁS PODRÁN COMPARAR LAS ATROCIDADES QUE CONTRA SU PROPIO PUEBLO SE COMETEN EN LA MAYORÍA DE LOS PAÍSES DEL MUNDO ATENAZADOS POR ESTADOS BURGUESES NEOLIBERALES, GOBERNANDO PARA MINORÍAS PODEROSAS, NACIONALES Y EXTRANJERAS, QUE PRESENTAN LA PROSPERIDAD DE ESTOS RICOS, COMO EL CUERNO DE LA ABUNDANCIA QUE SE DERRAMARÁ SOBRE SUS PUEBLOS, A LO SUMO DERRAMARÁN MIGAJAS SOBRE LAS MAYORÍAS Y CREAN CIENTOS DE ESPACIOS DE CORRUPCIÓN DONDE FLORECEN TODOS LOS VICIOS HUMANOS CONVERTIDOS EN PRÓSPEROS NEGOCIOS… EN CUBA NO SUCEDE ESTO, PODEMOS DECIR COMO DIGNO COLOFÓN DE NUESTRO ACTUAR POLÍTICO Y SOCIAL AQUELLO QUE LE ESCUCHABA SIEMPRE A MI MADRE: “POBRES PERO HONRADOS”, ESA ES LA DIFERENCIA.

Política

DIA DEL ADULTO MAYOR

HOY 1º DE OCTUBRE ES EL DÍA DEL ADULTO MAYOR, JORNADA DE VISIBILIZACIÓN DE UN SECTOR IMPORTANTE DE LA SOCIEDAD QUE OCUPA LA CRESTA DE LA PIRÁMIDE HUMANA, NO POR SUS AÑOS, QUE YA ES UN MÉRITO, SINO POR LA EXPERIENCIA ACUMULADA Y LAS HABILIDADES DE TERNURA QUE DESARROLLA ESTE SER YA ABUELO, ABUELA, O SIMPLEMENTE GENTE QUE ADMIRAMOS POR SU SABIDURÍA ACUMULADA, SU SONRISA Y LA PACIENCIA PARA CORREGIR ERRORES DE OTROS QUE VIENEN EMPUJANDO CON LA AUTOESTIMA Y LAS NEURONAS A MIL.

CON ORGULLO ME CUENTO ESTRE ESTOS DUEÑOS DE LOS AÑOS ALTOS, LOS QUE PODEMOS MIRAR DESDE LA CÚSPIDE DE NUESTRA EDAD Y ASPIRAMOS A VER SALIR EL SOCIAL PRIMERO CADA DÍA.

ENVEJECER ES ELEVARSE, ES IRSE LLENANDO DE TRANQUILIDAD Y PACIENCIA, ES VER CORRER A LOS DEMÁS DETRÁS DE METAS SUPERFLUAS, GASTAR SU TIEMPO EN PLACERES MUNDANOS Y TENER LA SABIDURÍA DE REPASAR NUESTRA HISTORIA ÚNICA Y DEJAR QUE ELLOS VIVAN LA SUYA, TAMBIÉN ÚNICAS, CON NOSOTROS A SU LADO.

A VECES NOS DEJAN EN NUESTRO RINCÓN DE OBSERVACIÓN, CON NUESTRO SUEÑOS Y RECUENTOS, ENTONANDO LA ESTROFA DE ANTONIO MACHADO: “Y CUANDO LLEGUE EL DÍA DEL ÚLTIMO VIAJE/Y ESTÉ AL PARTI LA NAVE QUE NUNCA HA DE TORNAR/ ME ENCONTRAREIS A BORDO LIGERO DE EQUIPAJE/ CASI DESNUDO COMO LOS HIJOS DE LA MAR”

Sin categoría

UN AMANECER DE ART NOVEAU


Casa Art Noveau de la calle Cárdenas

Mañana por mañana como fantasma, paso frente este hermosa esquina habanera de la calle Cárdenas, un día tentado lleve la cámara para pillarla dormida, porque apenas sean las siete de la mañana, se convertirá en una de tantas esquinas bullangeras de esta ciudad de ruidos humanos, de vendedores que no pregonan sino te insultan con sus altos precios de cualquier cosa. Es La Habana, no os asombréis de nada, bella, contrastante, cuidada-ruinosa, limpia-sucia, cosmopolita y con don de ser el ombligo de nuestro mundo.

Esta edificación, junto a dos tres que sobreviven en esta corta calle de apenas cinco cuadras, recuerda los tiempo de principios del siglo XX cuando el ferrocarril era el principal modo de unir a la isla y en esta calle se edificaron estas casas de estilo art noveau, construida por maestro de obras catalanes y con capital inglés fundamentalmente, inversionistas del ferrocarril en expansión que tiene su estación central muy cerca, tanto que se escucha el ruido de los trenes que salen y llegan a La Habana.

Amo a estas casas atrevidas que retan a la línea recta y tienen algo de ecologistas con sus sinuosas curvas vegetales, que no fueron abundantes en Cuba, pero por estos populosos barrios habaneros pueden descubrirse muchas huellas del estilo, escondido en la huella de la mugre y la necesidad de la gente de expandir un espacio que le queda pequeño.

Cultura

UN LUGAR DE LA HABANA VIEJA


Este lugar me resulta entrañable porque hace quince años sin faltar un día, llego hasta aquella casita de fachada amarilla y ventanales azules para ocuparme del más hermoso de los oficios, cuidar la historia, trasmitirla apegado a la verdad, conversar con los que llegan desde todas parte de esta isla de Cuba y desde este mundo que cada día se nos hace más pequeño.

Esta casita es una metáfora, en ella se resume el inicio de un hombre imprescindible para todos los cubanos, la figura de la que hablan los libros, los estudiosos y los políticos, este que desde niño fue predestinado a ser conductor de pueblo, no por un don entregado por los dioses, sino por esa entrega al ser humano como causa principal, sin chovinismos, primero entre los suyos, esa familia fecunda y nutriente que le fue dada, después con su pueblo, entre los suyos, sufriendo las injusticias de cada esquina, aprendiendo de cada hombre o mujer que entró en su vida, aunque solo fuera para saludarlo.

Este hombre político fue poeta y soñó un mundo mejor y la humanidad por patria, sin olvidar que había nacido en una isla verde demasiado cerca de los gélidos egoísmos que se concentraban al norte, ese es José Martí, mi oficio es cuidar la casa donde nació, esa que todos en Cuba saben dónde está, esa sencilla pieza de entramado urbano, en un bello rincón de La Habana colonial, rodeada de gente que vive y sueña y que meridianamente es un resumen de Cuba y su historia.

Cultura, José Martí

EL ÉXODO


Los cubanos hablamos del éxodo como si nosotros fuéramos los inventores del mismo, cuando la realidad es que el hombre siempre ha sido un animal en movimiento, voluntario o forzado, en busca de lo que no tenemos, de la felicidad, de la realización, del amor mismo que se nos hace esquivo.

Somos un países de emigrantes, primero desde nuestros pueblos y ciudades a medias, siempre rumbo a La Habana, la “Gran Manzana” que nadie cuida, porque no somos de aquí, la que criticamos constantemente por sus alquileres altos, por lo “fea que se ha puesto”, pero que nos cobija a todos en un abrazo solidario que la beneficia y nos hace falta.

Emigrar es saltar al mundo de los sueños, es despertar y madurar con las riendas de nuestras vidas en las manos, porque los cubanos con tantos problemas económicos a cuesta, tenemos que tatuarnos los recuerdos de la infancia en el alma, a cambio de la realización personal, que se nos pone dura por el fatalismo geográfico de haber nacido en el interior.

Yo soy oriental, guantanamero, y nunca me hubiera movido de mi “aldea”, si un ambiente favorable de crecimiento, tolerancia y esperanzas de futuro, me hubiera acompañado.

Más de treinta años en La Habana me hacen amarla, comprender y ser parte de su entramado cultural, aunque no sea de los que vivió La Habana, con sus dobleces, sus muchos mundos y ese eterno preparativo para volver al terruño, unos días, para ver a mis contemporáneos llevar su mediocridad, pero en medio de ese paz que tanto amo, de esas horas que se hacen más larga, con una conversación acompañada de un trago de ron y una canción nostálgica y esa posibilidad de poder caminar, sin cansarte, para llegar a tu hogar.

Eso lo seguiremos viviendo por mucho tiempo, para bien y para mal, para eso nadie nos prepara, pero junto con todos los rumores del hogar haz un huequito en tu equipaje ahí llevarás tu identidad.

Costumbres

EL BRINDIS DEL HOTEL INGLATERRA


En agosto de 1878 regresó a La Habana José Martí, venía de Guatemala acompañado de su joven esposa Carmen Zayas Bazán, que estaba en un avanzado estado de gestación.

Al país que regresaba Martí le llenaban sentimientos encontrados tras diez años de guerra por la independencia que tuvieron su impase en el pacto firmado entre los insurrectos cubanos y la monarquía española en marzo de 1878, una de las cláusulas del acuerdo fue el permitir el regreso de todos los desterrados políticos, entre los que contaba Martí.

Adaptarse a la situación político social de su ciudad y su isla no fue nada fácil para el ya reconocido abogado y hombre de letras, que había demostrado capacidades suficientes como para salir adelante con su familia, pero las autoridades españolas desconfiaban de él y trataron por todos los medios de impedirle el normal desarrollo de su vida en la ciudad, empezando por el trabajo cosa que se le dificultó mucho, hasta el punto de tener que trabajar como “pasante”[1] en bufetes de abogados  amigos, Viondi y Azcárate, ¿razón? No tenía los títulos de las carreras hechas en España[2].

Hay una anécdota muy conocida entre los cubanos sobre los verdaderos sentimientos políticos de Martí y su valentía para expresarlos en público, este fue el brindis que hiciera en el banquete realizado en el “Café El Louvre” un conocido espacio situado en la esquina de Prado y San Rafael, en los bajos del Hotel Inglaterra en La Habana.

Era un homenaje que hacían al periodista Adolfo Márquez Streling sus amigos de los círculos intelectuales habaneros. El mismo se efectuó el 21 de abril de 1879 y en medio de los discursos laudatorios que se hicieron a la figura del importante periodista cubano, muchos de los presente  elogiaron la política conciliatoria que se producía entre los partidarios de la independencia y los que querían reformas bajo el régimen colonial.

Al tocarle su turno a José Martí este pronunció un encendido discurso contra lo que calificó de burla a las aspiraciones separatistas de los cubanos y en un encendido discurso contra lo que creyó que significaba una burla a las aspiraciones separatistas de los cubanos y cerró sus palabras alzando la copa y diciendo:

“… Por soberbia, por digna, por enérgica, yo brindo por la política cubana, si por ligeras caricias en la melena, como domador desconfiado, se pretende aquietar y burlar al noble león, ansioso, entonces quiebro mi copa: no brindo por la política cubana.”

Uniendo a sus palabras vibrantes la acción de quebrar la copa ante el asombro de la concurrencia.

De esta forma manifestó su desacuerdo con la política de los autonomistas que pretendían una Cuba como  provincia de ultramar española.


[1] Una especie de secretario o escribiente en los bufetes de la época

[2] Era una costumbre sentada que a los recién graduados en España se les daba algunos años de gracia para desarrollar sus carreras y luego comprar los títulos, dado su costo. Certificaban su acreditación con un documento expedido por las Universidades.

José Martí

LA PERIODIZACIÓN HISTÓRICA EN LA REVOLUCIÓN CUBANA


La Revolución Cubana triunfante en 1959 constituye el hecho histórico más importante de la historia contemporánea de la isla, con la llegada al poder de los revolucionarios encabezados por Fidel castro y las grandes transformaciones que han desarrollado en el curso de estos cincuenta años y más.

El hecho mismo de estar inmersos en las grandes transformaciones que se produjeron es este período histórico, ha detenido a pocos estudiosos en la periodización sistemática de este acontecimiento.

He aquí un intento que pretende dar organicidad a la historia de una Revolución aún viva y con la disposición dialéctica al cambio:

Período Fundacional (1959-1971)

Caracterizado por la radicalización de los procesos histórico que se dan: el enfrentamiento con la oligarquía nacional y las fuerzas imperialistas de los Estados Unidos, convertido desde los primeros meses del triunfo revolucionario en el mayor adversario del proceso de cambio; la Ley de Reforma Agraria, la campaña de alfabetización, las primeras nacionalizaciones a los colaboradores de la dictadura de Batista.

El enfrentamiento a la violencia contrarrevolucionaria, creación de las milicias, los Comités de Defensa de la Revolución, los órganos de seguridad del país, la derrota de la invasión mercenaria en Playa Girón, la Crisis de Octubre, la lucha contra bandido.

El establecimiento de vínculos políticos y económicos con la Unión Soviética y el Campo Socialista, el bloqueo económico de los Estados Unidos y la amplia ayuda en todas la esferas de estas naciones para permitir la sobrevivencia de la Revolución que al mismo tiempo crearon vínculos políticos y económicos que frenaron el impulso liberal y democráticos de la Revolución.

Es el período más rico y menos sistematizado de la Revolución

El momento de cambio de este período está dado por el fracaso de la “Zafra de los 10 Millones” (1969-1970) y la rectificaciones posteriores en las esferas de la ideología, la economía.

La Institucionalización (1971-1980)

En lo económico significó la incorporación de Cuba al bloque económico soviético del CAME[1] con su controvertida “división socialista del trabajo”, que acentuó a Cuba en su papel histórico de país monoproductor de materia prima, con una excesiva participación del estado en la gestión económica.

Se creó una estructura estatal vertical y rígida que fortaleció el estado burocrático centralizado; la creación de una estructura estatal y política semejante a la de sus homólogos socialistas; la ideologización de la sociedad cubana y el intento de crear una cultura “nueva” con muchos rasgos del realismo socialista, excluyente y sectario.

El momento de cambio de este período está dado por el fracaso del reencuentro con la Comunidad Cubana en los Estados Unidos, su influencia en los sectores marginados, afectado y excluidos y por las políticas de lucha contra el diversionismo ideológico, con su momento más álgido en la “Crisis del Mariel” y la ocupación de la embajada de Perú por cientos de personas que querían abandonar el país.

La rectificación de errores (1980-1991)

El tercer período está marcado por el término de las misiones internacionalistas en África, el proceso de rectificación de errores, los sucesos en la URSS y en los países del Campo Socialista de Europa.

Fue un período en que el estado cubano logró una estabilidad económica y social basada en el sistema de cooperación con el CAME, con estándares de vida, educación, salud y bienestar aceptables, aunque con todo el peso del sistema ideológico-burocrático fortalecido y en alza.

La desaparición del Campo Socialista y de la Unión Soviética, con la pérdida de los sistemas preferenciales y subsidiados que habían beneficiado a Cuba provocó una brusca caída en los niveles de vida y en la economía del país dando paso al momento más duro del proceso revolucionaria: El Período Especial

El Período Especial (1991- 2000)

Tentativamente puede hacerse un cierre al término de la década de los 90, aunque el siglo XXI cubano es una historia en desarrollo.

La pérdida de los mercados socialistas dejó a Cuba paralizada, sin combustible, ni abastecimientos, sobreviviendo con la cuenta diaria y con el liderazgo de un líder que puso en función de su pueblo su inteligencia para impedir el caos.

La confianza en Fidel, sobretodo, hizo que este pueblo siempre supiera a qué atenerse en aquellos duros momentos.

En medio de tantas penurias el Período Especial le dejó al pueblo cubano la lección de lo que podía hacer por sí solo, con la inventiva, confianza en sí mismo y su potencial cultural y educativo, para salvar un proyecto en esencia noble y participativo.

Volvimos a descubrir que podíamos hacer muchas cosas, sin el estado, fuimos más libre, valoramos mucho más lo que habíamos alcanzado, pero exigimos nuestra posibilidad de participación e integración en nuestra sociedad.

El estado no se debilitó, se hizo más democrático, apareció la sociedad civil cubana fuera de las rígidas organizaciones políticas y de masas, ganaron en visibilidad los religiosos, los grupos marginados de todo tipo y la presión sobre el estado vertical y centralizador ha sido mayor.

Defectos muchísimos, los valores humanos salieron dañados de este período duro de nuestra historia, el egoísmo, el individualismos enfermizo, la prostitución, el juego, las indisciplinas sociales y la corrupción en los estamentos estatales se hicieron presente, pero el pueblo y su Revolución salió de lo peor, y pudo lograr “conservar las conquistas del socialismo”, ese pedido que en los días más difíciles del Período Especial, nos hizo Fidel.


[1] Comunidad de Ayuda Mutua Económica

Historia

JOSÉ MARÍA HEREDIA, EL CUBANO ERRANTE


José María Heredia nació en Santiago de Cuba el 31 de diciembre de 1803. “A los ocho años de edad –dice Bachiller y Morales- traducía a Horacio, sin cumplir los diez hacía versos, y a los quince se recibía de bachiller en derecho en la Universidad de La Habana”

Luego de una larga estancia fuera de Cuba por las responsabilidades de su padre como funcionario de Audiencia en La Florida, Santo Domingo y Venezuela regresa a Cuba en 1819 tras la muerte de su padre, dotado de un talento natural para la literatura y en especial para la poesía. Su madurez coincide con las inquietudes del segundo período liberal en España, las guerras de liberación en América Hispana y la propagación de los ideales humanistas y liberales de la burguesía frente al despotismo en retroceso y a la defensiva en Europa y el mundo occidental.

La corriente literaria del romanticismo llega a Cuba y América traído por los emigrados latinoamericanos que en mayor o menor medida habían participado en el proceso liberador de Hispanoamérica. Cuba era una encrucijada de viajeros, provenientes de las inquietas regiones rebeldes de América y en ella se encontraba el joven Heredia, viajero perenne con sus padres, bebiendo de las influencias de otras culturas de América y recalando en su patria justamente cuando el proceso liberal se abre paso entre los jóvenes intelectuales de su tierra y tiene en Varela, su maestro mayor desde la cátedra de Constitución del Seminario San Carlos.

José María Heredia es el primer escritor cubano en cuya obra es posible reconocer una identificación con la patria, ya no solo como naturaleza, sino como entidad política independiente. A pesar de que su educación básica no transcurre en la isla, al incorporarse a la misma se identifica con la patria y sus actividades, entra en contacto con emigrados latinoamericanos en La Habana[i], amistad que influye en la maduración de sus concepciones políticas en pro de la independencia que lo llevarán a conspirar contra el régimen colonial y posteriormente al destierro en Estados Unidos en 1823.

En 1925 fue llamado a México por el presidente Guadalupe Victoria para desempeñarse en la jurisprudencia de ese país. Se radica en Toluca donde fue director de Instituto de Literatura para el cual escribió en 1827 sus “Lecciones de Historia Universal”, un libro de historia que intenta dar una visión de la historia universal desde la óptica de un hispanoamericano, partiendo de la traducción razonada del libro “Elementos de Historia Universal” del historiador inglés Tyler.

La novedad de su obra está en que agregó a estas lecciones de historia las muy recientes entonces revoluciones americanas por la independencia, realzando la gesta de los grandes pilares independentistas del continente. Desde este punto de vista fue un precursor, al escribir el primer libro de Historia Universal escrito en Hispanoamérica.

Su labor en México contribuye a su maduración literaria definiendo su formación romántica con su versos “En el Teocalli de Cholula”, considerado los primeros versos románticos en castellano.

En Nueva York publica su cuaderno “Poesía” (1825) que le dará renombre en América y Europa como uno de las más importantes figuras del romanticismo en su lengua y el primer cubano en alcanzar fama internacional por los altos valores estéticos de su obra poética.

Como figura del romanticismo, al igual que como independentista, será precursor, terminando su vida en tierra extraña, añorando la propia. Su poesía se sitúa en las raíces del romanticismo en Iberoamérica, aunque en ocasiones deja ver el fardo retórico del neoclasicismo del que no pudo desprenderse. Más su lírica dejó obras de inigualable valor como, la “Oda al Niágara”, Himno del Desterrado”, “Emilia” o “La Estrella de Cuba”, versos en los que vibra la rebeldía y sus anhelos de libertad para su tierra natal, casi siempre ausente en su breve vida.

A la muerte de Fernando VII y aprovechando la amnistía decretada por la Reina Regente, fue autorizado a volver a Cuba durante dos meses, estaba muy enfermo y quería ver a su familia. Su antiguos amigos y admiradores en La Habana le dieron la espalda, lo consideraron un traidor a sus ideales y regresó a México triste y desencantado para morir en Toluca el 7 de mayo de 1839.


[i] Las cuatro figuras más destacadas en la difusión de los ideales de independencia por estos años fueron, el peruano Manuel Lorenzo de Vidaurre, el ecuatoriano Vicente Rocafuerte, José Antonio Miralla, argentino y José Fernández Madrid, colombiano.

Cultura

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda