Cultura Cuba

Un Blog para dar a conocer la cultura cubana, su gente y su historia, en pocas palabras.

 

HABLAR POR TODOS


Hoy en día las tecnologías digitales y el acceso muy amplio que a ella tiene un buen número de persona en la población mundial, convierte hoy en un “ruido” lo que podría ser el ejercicio del criterio, porque muchos han convertido el opinar en una manera de burlarse de la información misma y de la opinión ajena dada la impunidad que da la soledad cibernética y las enormes frustraciones que hoy tienen los seres humanos.

Opinar en un foro es hoy muy cotidiano, aun cuando el que opina apenas sabe de qué se está hablando, pero al mismo tiempo con la saturación de “información” de los grandes medios y de los intereses de los más poderosos en política y economía básicamente, hacen que la “formación de opiniones” caiga en terreno de la manipulación, dada las verdades a medias, mentiras solapadas y silencio sobre “lo que no me conviene”.

Volvemos a la doctrina de “Miente, miente, que algo queda” que la propaganda nazi hizo política de estado, todos sabemos sus consecuencias en vidas humanas, que fue lo más doloroso, y eso sigue siendo hoy elementos para crear tendencias de opinión y manipulación mediática, a eso nos enfrentamos los cubanos.

Hablo en plural, aunque me queda claro que la pragmática informativa y las dificultades reales que hemos enfrentado como sociedad, por todos los factores conocidos de agresión externa de los Estados Unidos y errores internos de intolerancia e inmovilismo, ha calado en muchas personas que solo quieren “vivir bien” ellos, aunque sea a costa de los otros y las consecuencias ha sido el crecimiento del descontrol, la corrupción , la desidia y la pasividad ideológica ante el bombardeo “inocente y constante” del modo de vida capitalista, creador de tantas cosas buenas, creador de tantas desgracias, capaz de hacer desechable a los seres humanos, de convertir el tráfico de droga, armas y seres humanos en los negocios más lucrativos de la tierra.

Y sigo con las doctrinas de José Martí, al lado de los pobres de la tierra, porque ellos no son desechables sino ese potencial que salvará la humanidad, si su aspiración es vivir en convivencia y con prosperidad digna para todos, lo otro, será condenar a la humanidad a una desaparición prematura y acelerada.

Opinión, Política

UNA PELEA CUBANA CONTRA LOS DEMONIOS


Breve, porque tengo mucho que hacer con la adarga al brazo y el pensamiento agudo, estamos inmersos en una batalla fuerte y hermosa, la creación del “hombre del futuro”, y no lo digo solo por Cuba donde las intencionalidades de esto han sido prioridad de la vanguardia política e intelectual del país, sino en todo el mundo, donde la ambición de una poderosa minoría ha convertido en mercancía todo lo que toca, como el Rey Midas que convertía todo en oro, eso tratan de hacer los panzones capitalistas, ignorando historias, culturas y costumbres; apoyando hipócritamente la violencia fundamentalista de diferentes signos y a esas derechas fascistas que ahora vuelven a levantar cabeza en América Latina para vender al mejor postor sus riquezas de todo tipo, con tal ser ellos los gananciosos.

Ahora quieren los “inocentes amigos” que tenemos en los Estados Unidos, subvertirnos por las buenas, el famoso segundo carril que el señor Obama conoce muy bien, para que sean los jóvenes quienes devuelvan el “país a sus dueños resentidos”

Esta parece ser una etapa más de esa lucha que data de dos siglos, entre las pretensiones de los poderes yanquis y la tozudez de este pueblo descreído, alegre, hospitalario, inteligente, pero muy nacionalista, con una historia más grande que su isla y con hombres de la talla de gigantes, que impedirán las apostasía de los acomodaticios y resaltarán la obra de una sociedad para no ser apéndice de nadie.

Opinión, Política

EL ÁNGEL DE LA JIRIBILLA


El gran escritor cubano José Lezama Lima decía que el ángel titular de los cubanos era el “Ángel de la Jiribilla”, esa figura que no sabemos cómo pero nos incita a seguir adelante con alegría y ganas de vivir cuando las cosas se pone “color de hormiga”, ya sea en la vida personal o en la social, en Cuba o en cualquier parte que el azar y las circunstancias hayan puesto a un cubano.

Osvaldo Doimeadios, actor cubano, más valorado por actor humorista que por el filósofo popular que es, es tal vez quien mejor representa a esa tropé de actores, que desde los escenarios, la radio, la televisión o en cualquier acto que lo dejen se encargan de que nos olvidemos que nuestros problemas existen y sigamos adelante como si no pasara nada, gracias a la mayor virtud del “Ángel de la Jiribilla”, la alegría, las ganas de vivir, el no rendirse nunca y salir adelante “donde esté”.

Somos como somos, producto de ese ajiaco criollo que mezcló no solos las razas, sino las culturas en una isla que no sabemos si tiene forma de cocodrilo o de “lagartijo”, ese bichito pequeño que vemos en cualquier casa o paisaje cubano, resistiendo y alimentándose de lo que puede, ¿qué le recuerda eso?, de todos los colores, pero sin meterse con nadie.

Ahora estamos en la mira de todo el mundo, ya no nos ignoran, ahora esperan que cambiemos, ¿para qué?,…bueno para que nos parezcamos a todo el mundo, para que hayan huelgas en Cuba, tengamos un alto índice de mortalidad infantil, tengamos una pandillas de panzones llenos de anillos y dueños de la mitad del país, que haya guerras internas y páginas amarillas que cuenten cómo se mata la gente por cualquier cosa, para que los cubanos seamos desiguales por principio, y haya elecciones cada cuatro años y siempre suban los mismos al poder para robarse el presupuesto y dejemos las puertas abiertas al juego, la prostitución institucinalizada, las drogas duras y todas esas “bellas cosas” de la gente de la postmodernidad.

Pués no puede ser!!, como decía Cheo Malanga , otro célebre personaje de la Iliada humorística cubana, somos pobre pero no comemierdas y sabemos que entre nosotros hay ya aspirantes a panzones que por supuesto con tal de beneficiarse quieren el cambio pa’tra, y aunque vuelva otro presidente yanqui, con falda o con pantalones, a decirnos que olvidemos y construyamos el futuro a su manera, seguiremos aquí, comiendo y repartiendo entre todos lo poco que tenemos y eso nos lo enseñó el hijo de otro Ángel, Castro de apellido que era gallego, esa raza hispana de la cual tenemos mucho y que junto al negro y todos los santos forman el panteón de la nacionalidad cubana.

Opinión, Política

UN COMENTARIO AL ARTÍCULO “LA FUTURA ESCLAVITUD” DE JOSÉ MARTÍ



Cada cierto tiempo hay un sesudo que “descubre” algún fragmento de la escritura de Martí que se amolda a sus intereses y enseguida corren esos fragmentos por esta red implacable, neutral en sí pero cargada con toda la intencionalidad que el ser humano pone en los medios de comunicación para servir a sus intereses, ahora le toca a la “Futura Esclavitud” un artículo de José Martí que enjuicia criterios del filósofo inglés Herbert Spencer, hace ya un tiempo dediqué dos amplios trabajo al análisis de esos artículos, ahora hago énfasis en el fragmento que le sirve a los nuevos “Descubridores” para enfrentar los problemas reales y evidente de la burocracia estatal socialista.

El controvertido séptimo párrafo, entresacado por muchos y contrapuesto con malicia al Estado Revolucionario Cubano, es un resumen de los temores de Spencer y José Martí lo abrevia con mucho cuidado, aunque no se aleja de la esencia del original, su objetividad parece advertirnos de la posibilidad de que esta cosas puedan ocurrir (ocurren) y por ello algunos investigadores ven en este párrafo el criterio martiano, para que pueda opinar el lector le transcribo íntegro el párrafo:

“Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, o irla perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad un esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la Rendida, por el tiempo y en la labor que pluguiese al Estado asignarle, puesto que a éste, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquellos. De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovechar de los abusos, y por a aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio, y las astucias del vicio originan pronta y fatalmente en toda organización humana. “De mala humanidad-dice Spencer–no pueden hacerse buenas instituciones.” La miseria pública será, pues: con semejante socialismo, a que todo parece tender en Inglaterra, palpable y grande. El funcionarismo autocrático abusará de la plebe cansada y trabajadora. Lamentable será, y general, la servidumbre.”[1]

El último párrafo de “La Futura Esclavitud” es un esperanzador llamado de José Martí a los poderosos que representa Spencer, una toma de posición que hace a José Martí más nuestro, por sus principios éticos, su apego a la justicia social y su innegable toma de posición al lado de los oprimidos:

“Y en todo este estudio apunta Herbert Spencer las consecuencias posibles de la acumulación de funciones en el Estado, que vendrían a dar en esa dolorosa y menguada esclavitud; pero no señala con igual energía, al echar en cara a los páuperos su abandono e ignominia, los modos naturales de equilibrar la riqueza pública dividida con tal inhumanidad en Inglaterra, que ha de mantener naturalmente en ira, desconsuelo y desesperación a seres humanos que se roen los puños de hambre en las mismas calles por donde pasean hoscos y erguidos otros seres humanos que con las rentas de un año de sus propiedades pueden cubrir a toda Inglaterra de guineas[1].

“Nosotros diríamos a la política: ¡Yerra, pero consuela! Que el que consuela, nunca yerra.”[2]


[1] Moneda inglesa de la época


[1] Obras Completas de José Martí. Tomo 15:288-292

[2] Ídem

Cultura, José Martí

ALGO DE HISTORIA ECONÓMICA CUBANA


La todopoderosa Socieda Económica de Amigos del País gestora de grandes cambios en la sociedad criolla del siglo XIX

A fuerza de tanto oírlo el cubano se creyó de verás en vivir en una isla rica en recursos naturales, en realidad fue lo contrario: el español al llegar a la isla buscó oro y este es más raro que la nieve en este país, se conformó con hacer trabajar al nativo, so pretexto de evangelizarlo, con el fin único de hacer que la tierra diera el poquísimo oro que algunos ríos tenía. Luego el abandono y el silencio hicieron  su zafra en esta tierra bella pero por suerte, desprovista de grandes riquezas naturales.

Más de un siglo de despoblamiento, la isla se convirtió en abastecedora de ganado, agua y provisiones para las nao que venían a conquistar México primero y luego toda la América.

Ya en siglo XVII la isla se convierte en el punto de reunión de la flota que llevaba y traía mercancías y riquezas entre España y estas tierras nuestras, la corriente de Golfo se convirtió en la gran autopista de los galeones y La Habana, que era casi toda Cuba en esos momentos, la caja de caudales donde resguardar las riquezas del rey mientras pasaban ciclones y piratas en busca de estas.

El siglo XVIII constató una mirada desde el interior de la isla hacia cultivos crecían de lo mejor en la isla y suplieron la falta de minerales preciosos para los caudales de España.

El criollo, ya se reconocía como tal, comenzó a plantar tabaco, para toda Europa y el negocio prosperó, el rey lo hizo un monopolio y estos vegueros levantiscos tuvieron que poner en su lugar a gobernadores y funcionarios que querían darles la mala.

Luego fueron la caña de azúcar y el café, cerrando la santísima trinidad de una economía precaria y siempre mono productora. Los ingleses tomaron La Habana en 1762 y el libre comercio de esclavos africanos se abrió como base de la economía de plantación que vendrá en el siglo XIX, levantando una potente economía que enriqueció a una oligarquía criolla que de patriota solo tenía el apego a la tierra y de España quiso hasta los título de nobleza que no era de sangre azul sino de guarapo puro, estos son los señores que prefirieron vivir cómodamente como colonia de España, con la que colaboraron en la represión contra todo viso burgués y republicano que vino posterior a la restauración monárquica de Fernando VII, tan malo para España y tan conveniente para la oligarquía criolla de la isla que fue su cómplice.

Así nació la rica colonia, con tres mil familia muy ricas, llenas de grandes título, una Habana ampulosa y una cultura liberal y burguesa, asentada sobre la espalda de millares de negros esclavizados. Este fue el origen

Cultura

OCHÚN EN LA CARIDAD


Hoy es 8 de septiembre, esta fecha ningún cubano la ignora, es el Día de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba y protagonista de una de las más hermosas leyendas místicas para explicar una de las tantas advocaciones de la Virgen María.

Cachita como la llaman sus íntimos, esos que piden siempre estar bajo su manto protector, no podía nacer en otro lugar que en la región oriental, cuna de la identidad nacional, arropada en aquel lejano siglo XVII por una fantástica historia que ya incluía los tres elementos del etnos nacional: Juan el Indio, Juan Criollo y Juan Esclavo, los tres juanes símbolos de nuestra diversidad racial.

Será en el siglo XVIII cuando la riada oportunista y criminal de miles de esclavos africanos sirviera para enriquecer una oligarquía criolla que amasará títulos y riquezas sobre la sangre y el sudor de aquellos infelices que no pidieron venir a esta parte del mundo, pero que si resistieron el desarraigo y la explotación desmedida con su espiritualidad hermosa y simbólica, sus orichas y sus espíritus naturales reencarnados en aquella naturaleza que se parecía tanto a la propia.

En ese panteón clandestino que tuvo que buscarse equivalentes sincréticos para sobrevivir, la mente del desgraciado esclavo, encontró en la Virgen de la Caridad, los atributos maternales y protectores de la Ochún yoruba, dueña del río, salamera y protectora, maternal y alegre, seductora y domeñadora del carácter fuerte de Changó o del huidizo Ogún a quien sacó del monte, pero sus atributos de amor y protección prevalecieron en esa amalgama encontrada de atributos, para afianzarse como la deidad de la vida y la resistencia, manteniendo la hermosura y la capacidad de vencer a través del amor, eso en Cuba y en cada casa hay una Ochún reidora y balsámica que cuida y protege a este pueblo que la ama y le rinde tributo. ¡Aché mi Madre!

Cultura

HABANA ¿QUE SERÍA DE MÍ SI NO EXISTIERAS?



La Habana, desde el Vedado

La Habana ha inspirado siempre a quienes nacieron al pie de su bahía y también a los que llegados de otros rincones de esta isla o del mundo, han asentado su vida en esta urbe mágica, abierta al golfo, bullanguera y sensual que no ha podido ser cambiada por nadie, aun en los momentos difíciles cuando piratas y corsarios la asaltaron, o el inglés la ocupó; cuando el yanqui quiso hacerla un garito y sus marines subieron a la estatua del Apóstol; cuando estuvo al borde de desaparecer por la Crisis de Octubre, amenaza de misiles y de intolerancia; digna era La Habana en medio del Período Especial, cuando nuestras insuficiencias y exceso de sueños, se unieron a un deseo enfermizo de los trasnochados por una vuelta atrás. Esa es La Habana, muy cantada seducida y seductora, mejor mirada cuando se le ve por el vitral ambarino de un trago de ron Havana Club, así con V como siempre la conoció el anglosajón que no supo nunca que esa B fuerte de La Habana venía de Buena hembra, Buena amiga y Buena Cubana.

Escuchemos la voz de un HABANERO con mayúscula y adopción, producto de esas mezclas tan propias de esta isla, Fayad Jamis, una línea de libanés y dos de criolla cubana, que un día embriagado de Habana le canto esta canción:

Si no existieras

(Canción)

Qué sería de mí si no existieras,

Mi ciudad de La Habana.

Si no existieras, mi ciudad de sueño

En claridad y espuma edificada,

Qué sería de mí sin tus portales,

Tus columnas, tus besos, tus ventanas.

Cuando erré por el mundo ibas conmigo,

Eras una canción en mi garganta,

Un poco de tu azul en mi camisa,

Un amuleto contra la nostalgia.

Y ahora te camino toda entera,

Te vivo toda hasta la madrugada,

Soy el viento en tus parques y rincones,

Soy el sol que te acaricia el alma.

Ciudad de mis amores en el polvo,

Bella ciudad de podredumbre y alas,

En ti nací realmente un mes de enero

Cuando golpeó en tu pecho la esperanza.

Si viví un gran amor fue entre tus calles,

Si vivo un gran amor tiene tu cara,

Ciudad de los amores de mi vida,

Mi mujer para siempre sin distancia.

Si no existieras yo te inventaría,

Mi ciudad de La Habana.

Cultura

LA HABANA CIUDAD MESTIZA


San Cristóbal de La Habana fue la sexta villa fundada bajo el gobierno del Adelantado Diego Velázquez, era como las anteriores villas el pretexto ideal para aplicar la repartición de indios y de tierras a la que fue sometida la colonia de Juana[1], ya que esta facultad era de los cabildos y sin villa, no había Cabildo, aunque fuera pequeño.

El origen de la villa está en la remota leyenda de un siglo de descubrimientos y conquistas, 1514, probablemente en el mes de julio se funda esta población al sur del actual territorio de la provincia de Mayabeque, como era costumbre entonces dado que las rutas marítimas más conocidas por los españoles estaban por el sur.

Entre tanto y sin que nadie la fundara, en la bahía de Carenas, actual bahía de La Habana, había un movimiento de poblamiento no autorizado pero real, incluso aún antes de la fundación de la villa al sur, allí habían llegado náufragos españoles y el punto fue utilizado para carenar y repara algunos barcos hispanos que recorrían estos mares, así lo hizo incluso Sebastián de Ocampo, el primer marino en bojear a Cuba y dar la certeza de que era isla y no península del continente.

No por gusto por esos esos meses posteriores se traslada la villa a la orilla del río Almedares, fuente de agua necesario de los barcos y pobladores de la época, aunque los habaneros hoy se asombren, dado el estado de contaminación que presenta.

Posteriormente la mudanza y unificación de las poblaciones de puerto Carenas y del Almendares quedó sellado con la famosa misa bajo la ceiba ocurrida el 16 de noviembre de 1519, lo que completa el ciclo de la villa de San Cristóbal de La Habana, ahora conocida como La Habana, nuestra ciudad mestizada desde el inicio, hija de la flota y de la codicia del Imperio Español, que hicieron de ella un sinónimo de Cuba, a tal punto que el resto de la isla vivió un oscuro y bastante independiente período que duró casi dos siglos y acuñó aquel refrán autosuficiente y muy habanero: “La Habana es Cuba y lo demás áreas verdes”


[1] Primer nombre con que se conoció la colonia en homenaje a un tal príncipe Juan.

Cultura, Historia

RECUENTO DE DOS DÍA DE LLUVIA


La Giraldilla, veleta del siglo XVI, símbolo de La Habana, originalmente asentada en el Castillo de La Fuerza

Cesó la lluvia, espero que el sol vuelva a ser el rey en esta ciudad multicolor y muy ocupada en vivir su propia historia, realmente por arte de magia los barrenderos también tomaron un “diez” y la basura que el agua sacó a flote, “adorna” las calles habaneras, fundamentalmente las más populosas, por la que se mueven a diario miles de diambulantes, negociantes, vagos de profesión y la ralea humana que se une a los trabajamos y que hemos tenido que salir casi disfrazada en estas 48 horas para llegar al trabajo.

Si llover es una preocupación, la higiene de esta enorme ciudad lo es más, con cientos de papeles de todo tipo alrededor de cada lugar en donde venden algo, perros callejeros, personas sin hogar y un mundo sórdido de diversidad que parece no ser visto por nadie o al menos ignorados por todos.

La Habana es grande por su gente, no importa en qué barrio, en qué trabajo, su gente bullanguera y variopinta tratando de sobrevivir “por cuenta propia”, hermosa aún en sus defectos, noble en sus carencias, sin necesidad de slogan turísticos para ser hermosa.

Esta ciudad que ya tiene más de 500 años, vagabunda por excelencia, fundada cerca de Batabanó en 1514, muy al sur de donde está hoy, trasladada por sus vecinos a la orillas del río Caciguagua (Almendares) y puesta en el puerto de Carenas por lo estratégico de su posición geográfica, en 1519. Lo saludable de sus costas y la bendición de la corriente del Golfo, pasando a pocas millas de sus costas trajeron el auge de esta ciudad cosmopolita cuando en América solo había aldeas gracias al monopolio de la Flota y a la capacidad de estos náufragos que ya se identificaban a sí mismo como habaneros en ese legendario siglo XVI que determinó que La Habana fuera el ombligo de la Isla, para bien y para mal.

Cultura, Opinión

LLUEVE EN LA HABANA


Es muy difícil en los últimos tiempos ver a La Habana gris con un manto de lluvia que cubra toda la ciudad y su suciedad, lluvia que pone a pensar a cientos de inquilinos atrapado en la trampa del vivir precario, con una gotera por compañía, una tupición, un salidero, un descolchado y todas esas heridas propias de los años sin mantenimiento que tiene nuestros edificios en sentido general.

Llueve en La Habana y en los barrios tradicionales, todo el mundo piensa en el peligroso momento que salga el sol, porque esa conjunción de humedad y calor trae desprendimientos en estas edificaciones heridas y mal tratadas o no tratadas, por una gente a la que acostumbraron que el estado lo resolvía todo, pero cuando pudiera y con quien pudiera; ahora que se le ha dado la posibilidad de arreglarlo por su cuenta, con créditos incluidos, caes en manos de los burócratas que dilatan los tramites y de los especuladores que te revenden lo que el estado puso en sus rastros para que tu comprara.

¿Qué hacemos?, ver llover, ponernos románticos, correr tras las guaguas repletas, sacar el paragua, ponernos las botas y rogar que no se inunden las calles viejas y heridas de Monte, de Cuatro Camino, Vía Blanca y 10 de Octubre y tantas otras que nos dejan en medio de una Venecia pestilente y vergonzosa.

Llueve en La Habana y Servicios Comunales en el peor servicio urbano, no tiene carros para la basura, su personal es escaso y muchas veces solo sirve para lo que hacen y lo hacen mal.

Llueve en La Habana y para algunos será la lluvia un espectáculos desde sus carros o desde sus balcones, para los de a pie, para nosotros es ver a esta bella ciudad del Golfo, llorar fango y basura.

Opinión
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