Empresa
“En diez años muy probablemente sientas que éste era un excelente momento para empezar a cambiar.” Guillermo Echevarria
Cómo Hacer que las Cosas Pasen está a la venta en las principales librerías de Argentina y para el resto del mundo a través de la librería virtual “Tu Libro Usado” http://bit.ly/QxmW3d
Nuevo Libro: ¿Cómo Hacer Que Las Cosas Pasen? de Guillermo Echevarria
bAños luz de diferencia - ¿Cómo hacer que tus clientes atraigan más clientes? - Tu Minuto de Coaching - Guillermo Echevarría

La secretaria me avisó que la sala donde solía reunirme con la directora estaría ocupada durante todo el día con una capacitación y me indicó que la siguiera hasta el salón de usos múltiples donde podría esperarla. Pasamos por un sector que yo no conocía. Por todos lados había escritorios ocupados por personas que trabajaban concentradamente y sentí que estaba entrando en el corazón de la empresa, donde se cocinaba la cosa.
Ése día tendríamos la décima reunión de coaching y, aprovechando que había llegado algunos minutos antes, decidí ganar tiempo para anotar los puntos que habíamos acordado tratar en nuestro último encuentro. Tomé un marcador que encontré junto al televisor y me puse a escribir en un pizarrón de vidrio que llamó muchísimo mi atención. Habría terminado de listar los ítems más importantes cuando noté que tenía la mano completamente manchada con la tinta del fibrón. Inmediatamente hice memoria. Estaba casi seguro de que mientras pensaba qué escribir me había rascado la cara en varias oportunidades. Miré el reloj. En siete minutos empezaba la reunión.
Necesito un baño urgente- pensé mientras me dirigía al escritorio más cercano para que me indicaran dónde quedaba el del sector. Junto a las escaleras- dijo el hombre, mientras su sonrisa me indicaba que mi cara había quedado perfecta para un circo. Salí a toda velocidad en esa dirección y lo primero que hice cuando entré fue buscar el espejo. Efectivamente, tenía la cara manchada por todos lados, pero lo que más me impactó no fue eso, ni el hecho de que el baño tuviera bidet y bañadera -con cortina y todo-, sino la gran cantidad de cajas y revistas apiladas en los rincones y dentro de la bañadera.
[¿Qué es el Coaching?] o ¿Cómo mover una gran heladera? - Tu Minuto de Coaching - Guillermo Echevarría
Sábado a la mañana en Buenos Aires. Vicente había terminado de regar su jardín y ahora, como buen aficionado a la carpintería y otras profesiones hogareñas, estaba rodeado de herramientas, dedicado completamente a arreglar el portón del garage.
-Disculpa… -interrumpió una voz a sus espaldas. Vicente volteó la mirada sobresaltado hasta que reconoció a su vecino, el centroamericano.
-Perdona. No quise asustarte.
-No fue nada ¿En qué puedo ayudarte? –contestó Vicente que siempre estaba dispuesto a brindar una mano.
–Quería pedirte un favor ¿Mira, estoy necesitando mover una nevera que…
-Una ¿qué? –preguntó Vicente, divertido con la tonada extranjera.
-Este… -retomó el vecino recordando que estaba en otro país- El refrigerador.
-¡Ah! ¿Querés decir la heladera?
-Eso mismo.
-Claro… –dijo Vicente mientras guardaba sus herramientas y cerraba el portón.
-¿Sabés qué? –arrancó Vicente- Diste con la persona indicada.
La Segunda Oportunidad - Tu Minuto de Coaching - por Guillermo Echevarría

Era el primer taller de negociación que yo facilitaba en esa escuela de negocios y quería hacer un buen trabajo. Los participantes del seminario provenían de rubros tan diferentes como gastronomía, química o construcción. El primero de los cuatro encuentros semanales que duraba el curso acababa de terminar y, ahora veía con una claridad absoluta todo lo que no había funcionado. Pero lo que más me llamaba la atención era haberme dado cuenta, recién al terminar, que había olvidado planificar algunas cosas básicas de un seminario y, encima, típicas de mi estilo de capacitación.
Como, por ejemplo, entregar etiquetas autoadhesivas con los nombres de los participantes para facilitar el diálogo entre ellos. O ganar tiempo pidiéndoles que para el segundo encuentro vinieran con un caso personal de negociación, porque –aunque no todos lograran traerlo- al menos se iban a sus casas con la inquietud y yo podía arrancar el encuentro entrenándolos en la habilidad de encontrar oportunidades cotidianas de negociación. -¿Por qué había pasado por alto éstas y otras cosas al momento de diseñar la actividad?- me preguntaba ahora, ya en un afán de descubrir algo más que de reprocharme lo que me había olvidado. Todavía me quedaba una semana para preparar el segundo encuentro y estaba decidido a capitalizar en algo la experiencia del primero.
Dándole vueltas al asunto descubrí que no era la primera vez que me ocurría algo así. Al terminar algunas reuniones comerciales también me había dado cuenta de cosas que podría haber dicho o hecho. Y no se trataba de puntos que hubieran sido mencionados durante el encuentro, sino ideas que yo intuía que ya estaban en mi mente antes de la reunión. Como si al finalizar algo yo me abriera a una manera más penetrante y efectiva de ver la realidad. Pero si esa mirada ya estaba disponible en mi mente esperando a que yo la utilizara ¿qué sucedía o qué era lo que yo hacía después de una reunión que me generaba pensamientos distintos, de mayor lucidez?
[Frases de Motivación] De un manotazo, el mono solidario, iba dejando los peces en la orilla; salvándolos de morir ahogados. Guillermo Echevarría [Tu Minuto de Coaching]


¿Sufriste alguno de estos monos? ¿Fuiste uno de estos monos? (Yo, sí)
Guillermo Echevarría
“No le hagas al otro lo que no le gustaría que le hagan al otro.” Guillermo Echevarría [Tu Minuto de Coaching]
¿Comentarios, Sentires, Vivencias, Experiencias o alguna otra cosa que te nazca compartir
a partir de esta frase?
Coaching - El Secreto de la Motivación y el Liderazgo Personal - Coach Guillermo Echevarría
Si el humor no existiera, yo estaría en serios problemas…
En este video te comparto tips de motivación personal que me han ayudado a salir de algunos desiertos personales.
(Para contestar luego de ver del video)
Luego de haber estado enfocado 5 minutos en el video ¿en qué emoción estás ahora?
Quizá notes un gran cambio o tal vez la lucesita casi imperceptible del comienzo de una nueva emoción. ¿A qué lugares emocionales haz estado llevándote ultimamente?
Cuando ejercitamos el músculo de elegir en qué nos enfocamos y nos adueñamos del significado que le vamos a dar a lo que está ocurriendo, pasamos de ser marionetas a ser los titiriteros de nuestra vida.
Guillermo Echevarría
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Jiao Lian y el secreto milenario del Coaching - por Guillermo Echevarría

Cuando tomé conciencia de que iba a ser papá de Rosario empecé a pensar en todas las cosas que podríamos hacer juntos a medida que ella fuera creciendo y yo aprendiendo a ser su padre. Eran tantas las ideas que decidí armar una lista para asegurarme de acordármelas a todas. Andar a caballo, remontar barriletes, componer canciones o descubrir la luna; pero entre todas ellas hubo una que me cautivó poderosamente: plantar y cuidar un árbol.
Al principio pensé en plantarlo juntos, pero como para eso todavía faltarían algunos años decidí que podía plantarlo yo y, de esa manera, el árbol tendría casi la misma edad que ella. Como si se tratara de su hermano mellizo.
-¿Pero qué árbol? –me pregunté mientras agarraba las llaves de casa y salía en dirección al vivero de la otra cuadra.
-¡Un Ombú! –dije pensando en los buenos momentos que había pasado jugando entre las raíces gigantescas del que aún hoy sigue creciendo frente a la casa de mis padres. Pero, al llegar al vivero, me enteré de que no tenían Ombúes. O sí, pero no quería ni pensar en lo que me había contestado el empleado del lugar.
¿Un Ombú Bonsai? ¡Ni loco! Eso era exactamente lo opuesto al ser frondoso, de raíces inmensas y capaz de resistir todos los vientos, que yo había imaginado.
¿Cómo bailar con la más linda? - Tu Minuto de Coaching con Guillermo Echevarría

Estaba en una escuela de negocios dando un taller de supervisión y coaching cuando se cortó la luz.
El lugar no tenía ventanas y la oscuridad se hizo total. En seguida se oyeron las expresiones de sorpresa de los presentes y voces que llegaban de salas contiguas a la nuestra, en las que se estaban dictando otros seminarios. Yo, que venía entrenándome en tomar los imprevistos como oportunidades, respiré profundo al tiempo que me preguntaba ¿qué oportunidad es esto para nosotros?
Y mientras esperaba que me llegara una respuesta mejor que la típica reacción de quejarnos o matar el tiempo hasta a que pasara el problema, pregunté al grupo si seguían allí y si estaban bien. Contestaron todos a la vez, un poco alterados por la situación. Estaba pidiéndoles que nos escucháramos cuando bajó la respuesta a mi pregunta: si el propósito de este encuentro es entrenar el liderazgo ¿por qué no convertir la oscuridad en una oportunidad para liderar superando las circunstancias? (Continuar leyendo »)





