Ancianidad
Si tengo suerte, llegaré a anciana. Si tengo suerte, podré ver una imagen desconocida en el espejo.
Veré alguien de cabellos blancos y rostro surcado por arrugas a quien desconozco. Tal vez, en el fondo de la mirada, crea reconocer a la niña que cepillaba un largo cabello castaño hasta las caderas, o a la jovencita que ensayaba peinados y maquillajes… o quizás, a la mujer que apenas tenía el tiempo de acomodar su aspecto al tiempo que se lavaba los dientes.
Eso, y sólo eso, si tengo suerte.
Tal vez, si no es suerte y es karma, o buenas bendiciones, o voluntad divina… como quieran. Pero, tal vez, pueda ver engrosarse mi vientre y que todos mis encantos decaigan.
Tal vez, pueda gozar de levantarme de mi cama un día más, a pesar de los dolores de mis articulaciones o mi fatiga.
Pero eso, todo eso, es si tengo suerte. Porque puede ocurrir también que los excesos de la juventud cobren su precio y tenga que enfrentar un cáncer, un ACV o un infarto.
O tal vez sea una más de las incontables víctimas de los accidentes de tránsito. O de la violencia política o militar.
Entonces.. llegar a ancianos es un regalo, un don. Una oportunidad extraordinaria de adquisición de madurez, receptividad y reflexión.
Nuestros queridos viejos
Me pregunto entonces, ¿si es así, por qué son nuestros viejos, nuestro ancianos las víctimas más vulnerables de nuestra sociedad?
¿Por qué tantos hogares donde languidecen esperando una visita que no ocurre?
¿Por qué tanta indiferencia ante sus opiniones y sus necesidades?
¿Por qué son las principales víctimas del delito violento?
Sobre todo, antes que ninguna otra cosa, ¿por qué molestan ? Si alguien que ha llegado a los 70, 80 ó 90 años es un regalo, un cúmulo maravilloso de vida para disfrutar a nuestro lado.
En los ambientes académicos, se considera que un profesor o investigador está en plenitud de sus capacidades… ¡después de los 60 años! Entonces, ¿por qué nos obstinamos en ignorar a nuestros propios ancianos, a aquellos ligados a nosotros por los vínculos familiares? Si el docente universitario es capaz y digno de encomio por su labor, ¿por qué ellos, los que están cerca nuestro, no pueden ser útiles y agradable compañía, cuando no un magnífico consejero?
Detestables realidades
Me parece que en más de una ocasión, sin voluntad ninguna adrede, hemos “sintonizado” de manera similar con otros amigos que comparten estos espacios. Las cuestiones de Jud en sus “Divagaciones de domingo” son una puerta hacia la reflexión de nuestra propia maduración, del paso del tiempo que llega inexorable.
Es casi ridículo suponer que “eso” es algo que está allá lejos, en un futuro incierto y muy distante. “Eso” es una realidad que se muestra día a día aunque no seamos capaces de percibirla. Nadie está excento de que ocurra.
La vida es un trascurrir hacia ese camino, esa recta última de años serenos donde debemos sumar experiencias para sacar conclusiones. ¿A quién le entra en la cabeza que no le va a tocar?
Por eso duelen las indiferencias y las crueldades que se ven cotidianamente a nuestro alrededor. Por el grado extremo de ignorancia que demuestran.
Y… ¿qué me cuentan?
Les digo que esto no es más que un divagar también. Tal vez por muchas cosas que me han sucedido en estos últimos veinte meses. Tal vez por el cumpleaños reciente (por cierto, repito mis gracias a todos por los saludos maravillosos). Nada más que eso… ni nada menos.
Así como la vez pasada les dejé como regalo el final del cuento de Vancho que él, muy generosamente, me acercó con antelación, hoy les acerco dos obras de otro amigo.
Me refiero a “nuestro” José Itriago, que dice de sí mismo ser un pintor aficionado. Un “hobby”, lo llama. Ustedes evalúen si les parece que pinta como un aficionado.
El primer cuadro es “El nacimiento del cubo”, sobre el cual él hiciera una entrada en el blog de Osvaldo… la cual intenté encontrar y no pude… lo siento. En ella cuenta, con lujo de detalles, el proceso de “alumbramiento” de esta pintura.
El segundo se llama, sencillamente, “El cuadro”. A mí me inspira a un sueño, una playa remota en una galaxia distante.
¡Que los disfruten! Un abrazo con todo el corazón…
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Comentarios
20 respuestas a “Ancianidad”Deje su comentario
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27 de Junio de 2009 a las 9:04 am
Querida Celeste, el nombre de tu blog no puede ser más acertado, por los contenidos del mismo, y también más insólito viniendo de alguien tan joven, no es común que la sabiduría se manifieste así en personas de tu edad.
El tema de hoy me involucra directamente porque me estoy acercando a los 70 años, de modo que en vez de enfocarlo desde tus inquietudes lo haré desde mi experiencia…desde ese mirarme y encontrame siempre la misma, más allá de lo que el espejo, las canas y las arrugas me puedan decir, me veo como me ví siempre y, despojándome de toda programación sobre este tema, no encuentro diferencias. Si hay diferencias se dan, no en mí, sino en el enfoque de esas miradas, el paisaje cambia según desde donde lo mire; así también la vida puede variar según desde que verbos se la viva. Mucho tiempo la viví desde el “tener” y “hacer” hasta que poco a poco fuí girando hacia el “ser” y el “estar”…y en eso estoy, ya no me pregunto porqué llegué hasta aquí, sólo miro hacia adentro y en ese silencio quedo y se que eso es lo que soy, ahí está mi felicidad y nada más
necesito.
Todo lo negativo que se mueve en torno a la ancianidad es el producto de la feroz programación de esta cultura, generadora de toda la violencia y opresión que ejercemos sobre cada uno nosotros, de todos, ancianos, niños, mujeres, hombres, marginados, débiles, y para que seguir enumerando… pero tal como lo estoy viendo la respuesta y la salida están en cada uno, a partir del despertar de la consciencia uno se va transformando y comienza a relacionarse de otra manera con los demás y con todo su entorno, con amor, pero no con el amor a este o aquel, sino con el amor incondicionado que es lo único que puede ser llamado amor. Si amo más a mi hijo que al hijo del vecino…y bueno tendré que revisar mi pretendido amor, de esta revisión pueden surgir las respuestas que buscamos, pero nadie ni nada desde afuera me las dará ya que lo que está afuera no es más que una proyección de mi interior.
Sabés como me gusta la pintura, así que decime cómo puedo ver las de José Itrago, a lo mejor me regala alguna para mis publicaciones en el blog.
Un beso.
Delia
27 de Junio de 2009 a las 9:18 am
Si José me autoriza, publicaré alguna de las que mostrás acá, y me gustaría ver más.
Espero la respuesta.
Delia.
28 de Junio de 2009 a las 8:04 pm
Gracias por escoger mis pinturas para tu sitio. Las veo extrañas, como hijos que se fueron a estudiar en una universidad en el exterior. Lamento la baja resolución, que le dan un toque de estampa.
La alternativa a la ancianidad es terrible, así que hay que asumirla de la mejor forma posible y para eso recomiendo proveerse de muchas herramientas, como son el dibujo, la pintura, la música, la escritura, la lectura ciertos deportes y juegos y sobre todo, amigos con los cuales discutir, beber y comer. Lo peor es quedarse en una actitud pasiva, frente a la TV (salvo programas especiales de interés). Con la vejez se obtiene ventaja del tiempo, tienes más tiempo para todo, duermes menos, trabajas menos, pero si no tienes herramientas para administrar el tiempo sobrante, ese exceso juega contra ti y puede ser fatal.
El fantasma siempre será la soledad, pero no en términos de que estés solo en ti casa; eso es más bien normal, es imposible pretender vivir acompañado, todo el mundo está en algo y uno también tiene que estarlo. No, la soledad peligrosa es cuando uno siente vacío, cuando siente lejanía. Y ahora más, con tal exceso de medios de comunicación, la lejanía pierde buena parte de su justificación. Si no llaman, sabes que es que no se acuerdan o les fastidia llamar.
Claro que uno debe romper el círculo y vivir llamando, de esa manera no da chance para olvidos y puede siempre suponer que no lo llaman porque uno llama siempre.
Pero hay mucho en la personalidad de cada quien. Algunos son alegres por naturaleza y siempre encuentran una salida y una explicación, otros son más bien depresivos. Los que son alegres se hacen inmunes contra los maltratos y los depresivos encuentran ofensas y menosprecios donde sólo hay un poco de descuido.
Envejecer es un premio por algo, hay que disfrutarlo.
Delia puede publicar esos trabajos, Me parece un honor y se lo agradezco mucho.
28 de Junio de 2009 a las 8:35 pm
Mis queridos amigos… creo que estoy buscando la voz de quienes me anteceden. Y no porque no tenga excelentes ejemplos en mi familia… sino porque es bueno reflexionar en grupo.
Mi madre tiene 85 años y no hay nada ya que pueda ser un desafío demasiado grande para ella. Se ocupa aún de su casa y sus quehaceres y va diariamente de visita a casa de mi hermana a ver a sus nietos y bisnieta. Tiene una palabra amorosa y justa para todos. Ha pasado por los dolores más extremos y aún encuentra lo bello y amoroso de la vida. Creo que con eso ya he dicho más que suficiente.
Pero no es sólo lo que veo en mi entorno cercano, sino lo que se vé un poco más allá. Algo así como lo que expresa Delia: el ver al otro en una directa compenetración con uno. Como el significado de la palabra “misericordia”… eso de colocar la miseria del prójimo sobre nuestro propio corazón.
Supongo que creo necesario, de alguna manera, ir preparando el camino para una vejez serena y feliz. Me encantan las cosas que dice José… creo que le ha calado la vuelta al tema del paso del tiempo… ¡grande!
Un abrazo…
28 de Junio de 2009 a las 9:50 pm
Me he paseado en varias oportunidades por la etapa de la ancianidad -aunque no sé por qué me gusta más llamarla Longevidad, lleva esa elegancia del tiempo- he pensado qué estaré haciendo, con quién, cada cuánto lograré ver a mis hijas que salieron mucho más desprendidas y libres que yo, que ya es bastante, y siempre termino pensando en mi papá… murió de 82 años, y se sentía solito, y si, leía mucho, pero se había vuelto más bien flojito, se quedaba mucho frente al televisor, creo que el malestar de su condición física tampoco lo ayudaba mucho, pero se volvía una pascua cuando llegábamos a su casa alguno de sus hijos, con los nietos, era fiesta para él… creo que vivió por y para nosotros, y siento que de ahí partía su soledad, y es que cada uno tenía su vida y no era fácil estar en casa todo el tiempo. Yo me la pasaba en su casa en las tardes-noches hasta que me vine a vivir fuera de Caracas, eso él lo extrañaba mucho.
Mi madre por su parte, todo un personaje, aún a su edad es súper activa -no puedo decir su edad porque me cuelga por las orejas, y si bien no lee esto, cuando se trata de su edad creo que siempre se entera por Re o por Fa jajaja- y ha tenido de todo, le cambiaron la cadera, le acaban de poner quimio por cáncer en la piel.. pero ella sólo muestra su susto conmigo a solas, de resto, siempre anda como si nada, de sonrisa, y está sola, pero parece haberse conformado.
Yo quiero, y espero, seguir siendo como soy aún con 90, claro, ya no bailaré jajaja… pero seguiré cantando… y tendré cara de abuelita tierna, pero seré de las que le enseñan maldades a los niños jajajaja.
Independientemente de quién sea, eso si, siempre respeto y doy a respetar a los ancianos, me molesta sobre manera cuando veo una injusticia hacia alguno, incluso hasta me empujaron de un autobús por defender a una a la que le quisieron cobrar el pasaje -aquí están exentos de pagar pasaje los de la tercera edad- la señora se asustó toda, pero yo me reí porque dejé al chico sin zapato y ella igual no pagó jajaja… pero si creo que caramba, ya le dieron a la vida su cuota, de lo que fuera, pero la dieron, es hora de rendirles pleitesía a ellos… y disfruto horrores sentarme a conversar con algún viejito o viejita, esa sabiduría e historias de esta gente, no tiene comparación.
Jose, mi bello Jose, cada sorpresa que nos das… le encuentro un aire surrealista a tu arte, estupendo tu manejo de la figura humana… y me encanta el juego y uso de los colores y formas, estas observaciones bajo la lupa de alguien cuyo conocimiento del arte es meramente autodidacta, eso si… me gustan, me gusta, me gustan… ¿Con qué pintaste? es decir, qué materiales y sobre qué…
Beso grande a mi dulce Celes… y un abrazote para nuestro artista plástico.
Los quiero ♥
29 de Junio de 2009 a las 2:18 pm
Celeste:
Decís “ir preparando el camino para una vejez serena y feliz”; no hay una llave maestra para abrir esa puerta, cada uno se fabrica la propia, la experiencia de los otros puede ayudar en ese proceso, pero la vuelta de tuerca es individual. Hay gente muy sabia que aconseja la actitud de la no resisten cia, imitar al agua que siendo blanda sabe cómo amoldar, esquivar, subir y bajar, y seguir su camino hasta donde debe desembocar. Lao-Tsé, el Viejo Sabio, aconseja el wu-wei (no actuar) que no se refiere a la falta de acción, sino a la acción que no violenta la naturaleza de las cosas, tampoco hace falta leer el taoísmo u otras filosofías, en el campo hay hombres y mujeres sabios que sin recurrir a los libros saben que en la aceptación y la confianza hacia la vida está su fuerza, la contemplación y el respeto por la naturaleza les ayudó a descubrirlo.
Hay un ciclo que se cumple más allá de nuestra voluntad, no lo decidimos, no lo elegimos, pero lo vivimos y de cómo lo vivamos va a depender su desarrollo y su fin. Cuando somos jovenes nos apena todo lo que perderemos en la vejez, pero cuando llegamos al momento de las “pérdidas” nos damos cuenta que también hay ganancias, y eso bien lo destacó José.
Gracias amiga por la oportunidad que nos das de charlar estos temas, y gracias José por facilitar tus creaciones, prepararé alguna entrada que las merezca.
Saludos a todos.
Delia.
29 de Junio de 2009 a las 7:51 pm
vaya, me siento chiquita comparandome con todos ustedes jejeje y no tanto por la edad, si n0 mas bien por la grandeza de su espiritu y de su sabiduria; de esa capacidad que aguardan en sus mentes, en sus manos y que sin recelo algun0 comparten con todos nosotros =)
celeste, tocallita =) mencanta siempre todo lo que escribes, y te repito, siempre a la par de mis propios pensamientos =), presisamente ayer, mientras contemplaba el sonido de las olas del mar en mis oidos, me puse a imaginar en esa posible oportunidad de poder llegar a la edad que tienen mis abuelos (y que no aparentan jejeje), me preguntaba sobre que mas puedes pedir a unos 70, 80 años de edad, si has tenido hijos, nietos y hasta bisnietos, has practicamente disfrutado de la vida, y entonces, recordando las historias de mi familia, particularmente la de mi madre, llegue a la conclucion de que me encantaria llegar a vieja, tan solo para deleitarme con la belleza de los hijos de mis hijos, claro, si dios me da esa dicha; me encantaria poder compartir con ellos ycon otros (me veo como mis profesores sesenteros =) mis experiencias y mis conocimientos, porque siento que sera entonces, cuando el ruido y el agetreo de esta vida loca que en ocaciones nos empeñamos a vivir afectaran nadad a mi sabiduria….quiero ser la tipica abuelita de cuentos o de peliculas, regordeta y con el cabello todo pintado de nieve =)….y quiero llegar a esa edad, sin el remordimiento de mis acciones. le contaba a una amiga sobre mi abuelo, quien ultimamente a sufrido de enfermedades y accidentes devido a que es un anciano muy terco quien no quiere aseptar que pues nomas necesita ayuda para algunas labores =); el le teme a morir, habia madrugadas en las que mi tia tenia que salir corriendo al hospital por esos ataques de nervios que le daban; y entonces llegue a la conclucion de que si le teme a la muerte es porque le remuerde la conciencia, porque no se trave a perdonarse, ni a perdonar a los demas ni a pedir perdon, y no porque sea un orgulloso sin no mas bien porque no deja de temerle a esa palabra tan complicada: PERDON
entonces, esa es mi conclucion =) me encantaria poder llegar a vieja, pero sin cargos de conciencia, quiero poder tener el valor ahora y mas adelante y siempre para pedir disculpas y para perdonarme a mi misma por mis faltas y por ello preveo evitar esa faltas =), como tu dices, preparo mi viaje =)
que bonitas reflexiones =) por eso me encantan =), ustedes me aydana a depurar mi alma a desechar lo malos pensamientos y sentimientos de mi mente =) GRAXIAS! =)
y ke maravillas los cuadros de JOSE I. deveras que si, es inebitable voltear a verlos, y presisamente me preguntaba sobre el autor y sobre si serian estampitas =) cuando lei mas tarde que pertencen a JOSE =) que emosion compartir el gusto por la pintura con uno de mis mas grandes amigos =); me recuerdan un poco al famosisimo picassso =)……se siente chido, de veras se siente chido =) quiero un dia de grande ser como tu =)
y aaa! por ultimo =) recordar que siento que prepara mi viaje inplica todo =), mente cuerpo espiritu =)
graxias una vez mas por darme la oportunidad de expresar mis pensamientos =)
los quiero! los quieor mucho =)
te veo en el msn celeste! =) que insisto que raro se siente llamar a otra persona por tu nombre =)
suerte con la cocina =)
AMOR PARA TODOS =)
PD.JOSE I GRAXIAS POR EL MAIL DE LOS CHISTES DE LOS DOCTORES, PASE UN BUEN RATO Y ALEGRASTE MI MAÑANA =) TQ!
29 de Junio de 2009 a las 8:03 pm
Hoy me siento extraño al ingresar al blog.
Ocurre que no quiero defenderme de los años que tengo.
Tengo-como todo el mundo- los años que tengo.
Quiero rever la paleta de José. Atrae, detrás de la mirada,
una sensualidad casi gustativa. Pero, claro,
esto de los años… Acabo de terminar un Magister
en la Pontificia Universidad Católica Chile,
(debo escribir la Tesis de grado, como casi todos)
no soy religioso, fui el más viejo de la sala de clases;
sumando portera, secretaria, profesor y alumnos.
Ese cubo sugiendo del trompo del tiempo, o
de -tal vez- una tormenta del alma. Fuera, las banderas
de lo cósmico y de los huertos familiares: la inteligencia.
¿De dónde vienes parido aqueste mundo?
Pero la paleta, díganme, ¿acaso esa paleta busca la infancia?
¿y esas rectas como filo de cuchillos buscan qué?
Las fronteras se dibujan cuando el color nace de la libertad.
¿Y la edad? Digo la edad de los viejos…
VANCHO
30 de Junio de 2009 a las 3:18 pm
Amigos, celeste:
Yo les conté de la Sra que me dijo:
“Yo ya fui vieja y por eso ahora no lo soy”.
Hoy ,otra persona bella me dijo: “Ahora, lo hago, con la licencia que me da la edad, (86)”.
O también en el trabajo de abordar la enfermedad: “Se envejece como se ha vivido”.
Yo no se nada, no hay certezas. Tal vez la vejez sea un descubrir comodidades e incomodidades como la adolescencia.
Me alegra sobremanera la pubicación de las dos obras de José en éste blog. Yo sigo buscando, ahora con poco tiempo, una respuesta de José a Vancho, como bromeaba en al blog de Osvaldo, aunque la búsqueda es real y no broma. Era algo relativo al agradecimiento. Es el verdadero avatar. Gracias Celeste por poner las pinturas. Que buena tu idea.
Un beso a todos
30 de Junio de 2009 a las 9:30 pm
La edad se ve en el documento de identificación, pero los años en el entusiasmo mi Vancho, y tú, tú que aún estudias, que aún te ríes, que aún bromeas a costillas de tu mujer, que aún deleitas con escritos ante los que me quito el sombrero por la carga de magia que llevan impregnada… tu eres un pibe, un pavo, un chamo, un ente joven y joven serás hasta el último de tus días, cargado de entusiasmo y de amor, sobre todo de amor, y nada mantiene más joven que el amor cuando irradia de adentro hacia fuera como lo sabes hacer… tu eres magia, y la magia siempre se reinventa, lo que siempre la pone en el plano de lo nuevo, por tanto, tú eres nuevo, y como nuevo, siempre serás joven… y yo te quiero, y mucho, con tus años, no importa cuántos sean… y tus años se parecen a los míos, entonces eres joven, he dicho jajajaja…
Un beso tronado que retumbe en el cielo de Santiago…
Libeljud.- ♥
1 de Julio de 2009 a las 4:34 pm
Judith, se sintió; no sólo sobre Santiago, también de Santiago al Sur: llueve y truena sobre toda la mitad sur de esta larga y angosta faja de tierra llamada Chile. Eres maravillosa, intuitiva a más, amable (del verbo amar)… en general me cargan los paréntesis explicativos -como todos los paréntesis-.
¿Qué te parece “El Cuadro”? Esa estupenda mujer develando el cuadro así como al pasar, como casi, rompiendo el espacio con sus caderas, arrastrando su mirada como cuando ya no se busca nada… ¡y el cielo luminoso tal cual un primer beso!? Yo digo que el cuadro de “El Cuadro” es como un plato de la sopa elemental de la vida, como un planeta que se reencuentra consigo mismo persiguiéndo su propia órbita… Yal vez por eso ni el negro lo contiene y el propio marco se quema en la pasión de su génesis… Quizás.
Sospecho que ella puede ser mi Lilith… si hasta percibo un viso rojizo en su cabellera… Puede ser la mujer.
VANCHO
1 de Julio de 2009 a las 10:50 pm
“El Cuadro”, me inspiró en principio algo similar a lo que acotas con relación a la mujer… ella, pasando y develando la tenue capa de organza que expone luego el completo resplandor de esa combinación de sucesos, emociones, texturas y formas… el cuadro, es como una conjunción de vida, para mi claro está… lo suave del cuerpo desnudo, pero con una cabeza gacha que me deja una sensación de que algo le pesa, en el alma, y luego la calidez de los colores del cielo, profundos marrones que dejan traslucir un azul de distancia, y un rojo energético que habla de vida, pero vida como en riesgo, como palpitante, que envuelve a ese laberinto que pareciera un firmamento en una elipse que en espiral te transporta a un cálido verde que se derrama como queriendo cubrir el rojo de una honda pena, que a su vez se mantiene estático sobre otro hondo que pareciera llamarle, y eso, lo encerrado en ese cubo, lo siento como que es justo lo que pesa en el alma de esta hermosa figura, que desnuda su cuerpo porque su alma no puede… como loco no? Pero eso me inspiró, de pronto sea la fiebre, si, he andado delirante estos días… y puede ser tu Lilith Vancho, claro que si, tu Lilith la armas tú en cada paso, en cada huella, en cada pensamiento…
Qué poderosa soy que escuchaste mi voz en tu cielo, wohooo jajajá
Más ♥
2 de Julio de 2009 a las 7:55 pm
Y si, claro que puede ser Lilith, la que Vancho conoció cuando ya había vivido muchos amores y creía haber sufrido o gozado del amar, como todos… o casi todos. La misma que una vez se le apareció de pronto, sonriendo y buscando con su mirada la de él, la mía y la de todos nosotros.
Mas las miradas que ayer nos bañaban de dorado, hoy nos son esquivas y se pierden dejando tibiezas entre sábanas y penumbras y cuando queremos reconstruir lo que fue con los pocos trazos que nos quedaron en esas brumas del mar del puerto de nuestros anhelos, nos encontramos tratando de proyectar una recta a partir de sólo un punto: nosotros.
Humedad, humedad cálida, textura de piel …ilusión accesible….un deseo urgente de ilusiones viejas, de ilusiones eternas y esa imposible realidad que eres tú, humedad cálida de amores, humedad de aromas
Es y puede ser Lilith, lo que quedó de su perfume en ese tul que sin cubrir, la vestía tanto, un tul ya suelto en el retorno hacia la extensión de nuestro recuerdo, no por lejano menos presente y en el atardecer, monótona armonía que perfora al alma enferma, surge el ojo de lo fantástico, remolino de colores trepando el último verde, como multitud de ciegos tanteando asas de aire mientras gatean palabras nonatas. Opaca la nota que no irrumpe, melodía truncada en viejas hojas sin corcheas, sin amigos y sin audiencia, Es el grito en la nada donde se ocultan los temores y los deseos secretos. Desnudas las sombras en masas homogéneas, parecen como seres que buscan un brillo metálico desgreñando nieblas de hebras también opacas . Hay que cruzar el umbral de algo, en cualquier momento. Se abren posibilidades para una vida de transacciones.
Puede ser Lilith al viento, al viento los recuerdos y en el viento nosotros, que vemos pasar…
8 de Julio de 2009 a las 6:05 pm
¿Les hablé de los reflejos de luz del cubo naciente de José I?
No sé qué voy a hacer conmigo; todo se me olvida. Digo que no es la edad, pues siempre he sido así: volado. Disculpen (quizás nací viejo; es una posibilidad).
Esta es la historia del nacimiento del cubo; pero el cubo ¡ya nació!, tras él, el remolino de las caderas del tiempo; frente a él, la luz maravillosa de la realidad. Esa luz viene y rebota como un bailarín en la pulida superficie del cubo; pero si miras con más desenfado verás que no rebota todo aquel abanico de colores… algo queda como agazapado en el costillar del cubo. Recién naciendo y ya humedecido por ese mundo nuevo donde ha de vivir.
¿Podrá este cubo dar fiel alojamiento a ese rayo de vida que penetró calavera adentro hasta lo profundo su ser? ¿Y las sucesivas oleadas de tiempo y luz, de luz y movimiento, podrán moldearse a las capas interiores del cubo?
Solo en el mundo como el más solitario de los dioses.
Veinticuatro exactos ángulos de precisos 90º, doce rectas que mueren en ocho hieráticos puntos; ¿Podrán con el pétalo silvestre?
Nuestro José I (esa “i” tan como ministro de fe acompañando al ciudadano “José”) nada nos dice, pero desde su instrumental de obrero viene y despliega su regla y su espada y nos muestra el paso de la recta entre tonalidades, y tempestades de luz, como una suerte de avanzada geométrica -para saludar tal vez al cubo-; pero ¡Ay! No tienen la fuerza para llegar la una hasta la otra; la porfiada realidad, como una selva de las tierras de Osvaldo, impide porfiadamente la proyección acerada.
Equilibrándome yo en la superficie resbaladiza del cubo, no recuerdo si les había hablado de la luz reflejada…
VANCHO
10 de Julio de 2009 a las 9:52 pm
Ya me veo en un asilo, como se lo he pedido a mis hijos, para librarlos de mi futuro modo de fastidiar, ademas, para seguir compartiendo sabiduría de a gratis, con otros a quienes no les importe la lata de los viejos y por ultimo para que otros que ha escogido la bondadosa labor de cuidar a los viejos tengan trabajo.
Quien se preocupe porque se esta poniendo viejo, sera un preocupado sin fundamento, porque quiera o no, viejo sera, a menos que se muera antes, por ello mi querida Celeste, os invito a que disfrutéis del camino a la longevidad sin desgano y con optimismo, de todas formas quien te quiere de verdad no te dejara de querer por vieja. Igualmente a todos mis amigos que escriben seguid esta sugerencia
Os ama
Joise
12 de Julio de 2009 a las 1:05 am
Cuando era una jovencita -ah! qué de tiempos jajaja- con mi mejor amiga decíamos que íbamos a abrir un sitio para cuando fuéramos viejitas lindas -importante acotación la del adjetivo descriptivo eh? jajaja- pero como somos tan bochincheras, no podía ser llamado “asilo” bajo ningún concepto… entonces decidimos llamarlo “Casa de Manguaréo” jajaja, en Venezuela, manguarear es hacer nada, hacer nada en la espera de algo. Las características de esta casa, son muy especiales y específicas… actualmente están la suscripción abierta para quien esté interesado, con un documento específico por si acaso comenzamos a perder la memoria no se nos olvide dónde queda y nos manden a otra donde nos traten como niñitos. Esta casa llevaba un diseño original para no hacer nada, pero luego de estar en estos sitios nuestros, he decidido hacer un cambio fundamental, la inscripción incluirá, una laptop para cada uno jajajaja… se leen ofertas, no se vayan a quedar sin cupo jejejeje…
Los quiero, y los querré cuando sean viejitos lindos jajaja
♥
12 de Julio de 2009 a las 2:32 pm
Jud… ¡me anoto! jajaja… ya lo estoy viendo. Además, me encanta el clima tropical y esto de vivir en una ciudad con clima marítimo frío me está cansando… un cambio para los años dorados no vendría mal.
Espérenme que estoy en esto de preparar una nueva entrada. ¡Abrazos!
12 de Julio de 2009 a las 9:40 pm
Jajaja anotada anotada jejeje… por cierto, los enfermeros y enfermeras tendrán características muuyyy especiales jajajaja… voy de a poquitos con los detalles jajajaja…
Te quieruuuuuu ♥
13 de Julio de 2009 a las 10:41 am
No me gusta mucho esto de los enfermeros y enfermeras: veámonos entre nosotros no más… con el compromiso de llamarnos todos los días al amanecer con nuestros nombres.
Clima tropical, inventado para los adultos mayores (cambio de nombre para los viejos y viejas). Mangueréo, ocupación propia de adultos mayores que algunos adultos pretenden para sí.
Cuando Uds lleguen yo los estaré esperando: la Tierra de Nunca Jamás, pero al reves.
Pasaporte, una sonrisa eterna (además de saber bailar -aunque sea en silla de ruedas-, jugar a las cartas, mirar bobaliconamente los atardeceres, agilidad de manos bajo el mantel, no dar entrevistas, no creerse esto de la sabiduría de los ancianos -es decir, no querer enseñar nada a nadie-)
Me inscribo. VANCHO
20 de Julio de 2009 a las 7:09 pm
Anótenme a mi también