Energía vital universal
Usui Mikao sensei nació en 1865, dos años antes de que se iniciara en Japón la Restauración Meiji, y vivió sus fructíferos sesenta y dos años en profunda compenetración de una vida espiritual.
Si bien la posición privilegiada de su familia le permitió viajar por Europa y Estados Unidos en su juventud (eran hatamoto samurai, miembros del clan Chiba), educándose con amplitud y refinamiento, tempranamente eligió un camino de sencillez más acorde con su naturaleza, ordenándose zaike (sacerdote) lego del budismo tendai.
Al igual que en las iglesias protestantes cristianas, en el budismo existe la posibilidad de realizar el voto de castidad de manera optativa, permitiendo a los hombres y mujeres constituir familias, a la par que sirven a sus respectivos templos con una entrega de mayor compromiso.
En este ámbito, Usui sensei comenzó a desarrollar, alrededor de 1915, una técnica de recuperación y conservación de la salud física, mental y emocional por medio de la imposición de manos, la cual culminó de desarrollar en 1920, tras una intensa experiencia espiritual vivida en un retiro monacal.
Cuando Usui sensei era consultado sobre la enseñanza que impartía, simplemente respondía que era “Usui-do” (el camino de Usui) y su método de sanación “Usui teate” (sanación Usui por las manos). Pero era evidente que existía una diferencia significativa entre el modo de Usui y otras técnicas de imposición de manos comunes en Japón en esa época: las “reiju” o armonizaciones, que Usui sensei enseñaba a sus discípulos y que constituyen la base fundamental donde se sustenta el valor único de la práctica.
Las reiju son ejercicios (por llamarlos de algún modo) que el practicante debe realizar de manera cotidiana para mantener vivo en sí mismo el recuerdo de cuál es el origen de aquello que imparte. Mantener plenamente actualizado en la conciencia el hecho de ser sólo vehículo de lo que se manifiesta, es esencial para controlar el ego y contribuir así al desarrollo en humildad del practicante.
Pero… ¿qué es lo que se imparte? El practicante es un canal a través del cual se manifiesta la Energía Vital Universal, la cual, como sustento de todo lo existente, tiene la capacidad de armonizar al ser que la recibe, contribuyendo a la optimización de la salud.
Es por ello que esta técnica es factible de ser aplicada a cualquier persona independientemente de su edad, estado de salud, creencia religiosa o filosófica, e inclusive a otros seres vivos, como animales y plantas, y es reconocida por la Organización Mundial de la Salud como disciplina complementaria en diferentes tratamientos terapéuticos, incluyendo a enfermos VIH y oncológicos.
La ruta a occidente
No se sabe con exactitud si realmente Usui sensei fundó alguna escuela para impartir sus enseñanzas, pero sí que inició a alrededor de veinte maestros en la disciplina que nos ocupa. Podemos afirmar con seguridad el hecho de que, desde aproximadamente la época en que el sensei falleció, existe la Usui Reiki Ryoho Gakkai en Japón, institución que ha conservado la técnica y que la ha impartido a muchos otros maestros desde entonces.
Hayashi Chujiro, maestro de dicha escuela, se separa de la misma en 1931 e inicia en las técnicas a Takata Hawayo, mujer de origen japonés que había sido sanada de una patología grave a través de esta disciplina. La señora Takata introduce las técnicas en occidente, practicando la disciplina durante 40 años e iniciando a 22 maestros, entre los que se incluye a su nieta, la señora Phyllis Lei Furumoto.
En algún momento, imposible de determinar, la técnica dio en llamarse “Reiki”, para darse a conocer en la sociedad occidental. El kanji (ideograma) de la expresión Reiki es el que vemos a la derecha, compuesto por dos figuras, que representan “Rei” a la energía Universal (superior) y “Ki” a la energía Vital (inferior).
Todas las escuelas de Reiki que se han desarrollado en occidente tienen el antecesor común de la señora Furumoto, pues al ser una disciplina que se aprende por iniciación de un maestro calificado, el linaje debe o debería, al menos, ser fácil de seguir en retrospectiva.
Por tanto, cualquier practicante tiene que ser capaz de ofrecernos, a nuestra solicitud, el linaje del cual proviene su formación y mostrar el certificado de iniciación correspondiente, el cual le habilita para impartir Reiki. Todas estas, cuestiones importantes a tener en cuenta al momento de ponerse en manos de alguien para recibir una terapia, de igual manera que lo haríamos con el odontólogo o el fisioterapeuta, ¿no les parece?
Para la próxima
Dejo para mi próxima entrada, los elementos más “jugosos” de este tema… sabrán disculparme. Es que se hace demasiado extenso para una sola vez incluir tantos elementos informativos.
Gracias a todos por sus maravillosas intervenciones. Pueden preguntar todas las dudas que tengan respecto de esta disciplina y las responderé con gusto.
¡Abrazos con el corazón!
Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.
Comentarios
5 respuestas a “Energía vital universal”Deje su comentario
Debe iniciar sesión para dejar un comentario.


26 de Marzo de 2009 a las 3:00 am
Espero espectante el resto de la información, pues tengo gran interés en esto… pero mientras te dejo una pregrunta, que deriva de una conversación tenida con alguien: Es cierto que se puede realizar o aplicar (desconozco el término exacto) Reiki en una persona a larga distancia? Si esto se envuentra dentro de la información que traerás a posteriori, pues entonces me espero, no hay problema jeje.
Un beso grande amiga
Jud.-
26 de Marzo de 2009 a las 3:01 am
Fe de erratas: encuentra por envuentra… disculpas por el error.
26 de Marzo de 2009 a las 9:25 am
Era muy poco lo que sabía acerca del reiki así que me estás abriendo una puerta más y muy importante por lo que leo. Esencialmente se trata de compartir esa energía que se manifiesta en nosotros y hacerlo a través de técnicas de imposición de manos, no?
Me parece, y esto desde antes de saber en qué consiste el reiki, que todos estamos llamados a dar vida y que esa vida la damos en la atención y el servicio al otro, cómo? eso se va descubriendo a cada instante, en cada situacion y relación que se nos presenta.
Descubrir el reiki es descubrir otra de las innumerables formas de dar y recibir las energías que portamos. Me gustaría experimentar estas técnicas, tendré que informarme primero sobre las personas que las imparten.
Gracias amiga, y un fuerte abrazo.
26 de Marzo de 2009 a las 9:57 am
Querida Jud… sí, es cierto que que la disciplina incluye armonizaciones a distancia. Tiene que ver, justamente, con el hecho de que la Energía de la cual estamos hablando impregna a TODOS los seres y se encuentra en TODO lugar y objeto. Es lo que hace que todo sea. Por lo tanto, es factible para el practicante que lleva ya un cierto tiempo en esto, concentrar su mente y voluntad en ayudar a alguien que no está presente físicamente.
El principio es el mismo que el que se aplica en las reuniones de oración para la sanación de un enfermo, tan comunes entre nosotros. El grupo que ora, pide con fe que el enfermo mejore, aunando sus voluntades y concentrando sus pensamientos positivos y amorosos sobre el enfermo. Más allá de que esto “cure” efectivamente al paciente, la “onda expansiva” de amor y contención que genera la oración le provoca consuelo espiritual.
Así, una persona que practica reiki, se purifica para ser “utilizado” como canal y ayudar específicamente a las personas que lo necesiten, sea personalmente o a distancia.
Delia… si realmente estás interesada, mi maestra es de Buenos Aires, así que puedo darte sus datos para que la contactes y veas de hacer tus cursos.
¡Abrazos a las dos!
27 de Marzo de 2009 a las 10:31 am
Pensaba, Celeste, que algo se produce, cuando se habilita el cuerpo, como herramienta. Occidente sabe de los efectos de incluir lo corporal (como integrantes de una cultura a la que pertenecemos, también somos cuerpo) agregándolo a la escena. Algo sucede. No es fácil, para mi definir qué. Se me escapa en la red de mis conocimientos que a éstos efectos, por momentos detenta una malla muy abierta.
Me manejo un poco más cómoda con el abrazo. Con la caricia. Eventualmente el masaje. Tomar la mano, que sé yo….todos esos son elementos que sí existen en mi universo.
No conozco los efectos del reiki, presumo que porque no me convoca habilitar canales para incluirlos. Me doy cuenta que puedo aceptar con más facilidad una historia, dónde poéticamente se despliegue el concepto de reiki, que incluirlo como parte de mi realidad.
No me sucede lo mismo con la existencia de lo que en psicoanálisis se llama inconciente. Allí, la clínica misma se organiza a traves de esquemas de conocimiento que utilizamos para entender ya que es una noción operativa. Sirve para trabajar y aliviar el padecimiento.
Que se yo…..por allí estamos hablando de entidades similares.
Un abrazo!!!