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La Ansiedad y sus trastornos no son ajenas a los famosos.

Aunque pueda parecer que las celebridades llevan unas vidas perfectas y que el dinero y la fama les hacen invulnerables, a veces, no se corresponde con la verdad, y es que las enfermedades mentales no discriminan acerca de a quienes pueden afectar, ya sean personas famosas o no. Como todo el mundo, las celebridades tienen problemas que no pueden compartir con la gente.

Problemas con los que conviven día a día, y aunque el estigma social de tener una enfermedad mental es aún muy fuerte, algunos siguen adelante con su vida.

En este post hablaremos sobre algunas personas famosas que conviven con trastornos mentales serios.

Emma Stone.

En 2013, Emma reveló que sufría de ataques de pánico durante su infancia. Reconoció que los ataques se hicieron tan graves, que desarrolló agorafobia durante un tiempo. La agorafobia (http://www.ansiedadsintomas.es/)es una enfermedad mental que está especialmente relacionada con el temor intenso a los lugares abiertos o públicos en los que suelen encontrarse multitudes de personas, mientras que los trastornos de pánico tienden a desarrollarse en personas al principio de sus dos décadas de vida, Emma Stone comenzó a tenerlos mucho antes, alrededor de los 8 años de edad. Aunque los ataques le siguen sucediendo, ella ha encontrado la manera de desarrollar estrategias para afrontarlos. Además, acude regularmente al psicólogo.

John Nash.

Conocido por ganar un premio Nobel en Ciencias Económicas en 1994. Nash sufría de esquizofrenia, una enfermedad mental que hace que las personas no estén seguras de lo que es real y de lo que no es. Puede afectar a las interacciones sociales, y a la habilidad para pensar de forma lógica, ya que también provoca pensamientos paranoides. En una entrevista con la CBS, famosa cadena estadounidense de televisión pública, que durante los periodos de paranoia, él escuchaba voces, pero también dijo que estas voces reflejaban su deseo de tener un papel más influyente en el mundo. John decía que la enfermedad mental no le hacía mal alguno y que el trastorno, es normalmente incomprendida. Adaptó su estilo de vida para convivir con su esquizofrenia, y contó que no afectaba negativamente a su trabajo. La historia de Nash, inspiró la película “Una Mente Brillante” que recibió numerosos premios en el año 2001.

Carrie Fisher.

Conocida por su interpretación de la princesa Leia en la película de Star Wars. Fisher, tuvo problemas con el abuso de sustancias, y el trastorno bipolar, enfermedad que se caracteriza por manifestar cambios de humor severos, que pueden afectar a las actividades diarias. Fisher fue capaz de reconocer en público su enfermedad, diciendo que no se avergonzaba por

padecer este trastorno.

Catherine Zeta-Jones

Catherine habla hoy en día abiertamente sobre su enfermedad, para ayudar a borrar el estigma social que pesa sobre ésta. Pero esto no siempre fue así, en 2011 esta increíble actriz fue diagnosticada con trastorno bipolar, un tipo de depresión maníaca. Cuando fue diagnosticado por primera vez, manifestó, que quería demostrar a los fans que esa enfermedad podía ser tratada y controlada, y hacerlo de una forma elegante. Posteriormente ingresó en un centro de tratamiento en abril de 2013.

Elton John.

Habló sobre su lucha con el abuso de sustancias y la bulimia, trastorno de alimentación, que hace que la gente ingiera comida en grandes cantidades y luego la expulsa ya sea a través del vómito inducido, o por el uso de laxantes. Esta enfermedad se da con más frecuencia en las mujeres, pero también afecta en una cuarta parte a los hombres. Después de buscar ayuda, John dijo que fue lo mejor que había hecho, pero que pudo haber sido mejor si hubiera buscado esa ayuda mucho antes. Reconoció haber sufrido el trastorno durante 16 años antes de buscar tratamiento.

J.K. Rowling.

La escritora de los libros de la saga de Harry Potter, estuvo luchando contra la depresión antes del despegue de su mágica saga. Rowling vivía en la pobreza, y la muerte de su madre, la llevó, según reconoció a tocar fondo en su vida. Dijo que los “dementores”, almas oscuras que se alimentan de la felicidad humana, surgieron de su depresión. Al darle a los sentimientos que tenía, una forma física, ayudó a su recuperación. Aunque también reconoció la ayuda de los psicólogos, que le trataron la depresión.

Mel Gibson.

Además de ser diagnosticado con trastorno bipolar, también lo fue de Trastorno maníaco depresivo. Gibson, tuvo problemas graves con el alcohol, e incluso fue detenido en 2006. Fue aquí cuando solicitó ayuda para solucionar su problema con el abuso de sustancias. Reconoció que sufría una enfermedad mental y aseguró sentirse avergonzado por la forma en que se comportó. El actor, se disculpó por su comportamiento y buscó tratamiento para su enfermedad.

Jim Carrey.

Reconocido como uno de los mejores actores cómicos del panorama mundial. Sorprendió a todos en una entrevista realizada en 2009, donde reconocía su lucha contra la depresión, durante una parte importante de su vida. Su depresión, declaró, alcanzó un punto en el que decía que era tan fuerte y debilitante que no podía superarla por sí mismo. Po lo que buscó la ayuda de los médicos, que le prescribieron “Prozac”. Además de la depresión, Carrey también fue diagnosticado con trastorno de Déficit de atención e hiperactividad. Enfermedades que a veces van de la mano de otras como la depresión. Después de un tiempo, descubrió que la medicación no le estaba ayudando, y probó tratamientos alternativos.

Recuerda que no solo tú tienes problemas, y que hay gente que por mucho dinero que tenga y que por muy feliz que parezca, también tienes esos mismos problemas. Lo importante es hablar de ello, y buscar ayuda para comenzar el camino de la recuperación.

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