Blog del escritor Andrés Casanova

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El narrador y el narratario: dos elementos técnicos importantes para escribir narrativa de ficción

La buena narrativa de ficción tiene para mí dos etapas bien diferentes:

La primera es la impronta, aquella cuando el autor escribe como resultado de una descarga emocional, la liberación psíquica y el inconsciente. En el momento de la escritura, el autor es un demiurgo, un creador, llega a creerse el mismo Dios.

La segunda es la terminación de la obra escrita, cuando el autor la revisa con el empleo de las herramientas que haya logrado adquirir aunque sea de manera elemental, mucho mejor si esas herramientas se basan en la técnica narrativa porque las haya aprendido de manera autodidacta o siguiendo cursos programados.

Es en esta segunda etapa que cobra importancia el dominio de las diferentes variables que operan en la narratología, la que se define de diversas maneras en dependencia del punto de vista adoptado:

a) Como disciplina autónoma encargada de estudiar la diégesis de los discursos. Aquí lo que interesa es el estudio de las acciones dentro de la narración.

b) Como una parte de la semiótica (relativo a la semiosis, o sea, la operación productora de signos) que se encarga de describir el nivel narrativo. A esta parte le interesa describir la narración.

c) Como una parte de la semiótica que se encarga de descubrir el sentido de la narración. Aquí lo que interesa es la hermenéutica o sea, la interpretación de la narración.

Las tres vertientes de la narratología para mí son bien importantes y en un sentido práctico, a todo escritor debería interesarle de esa disciplina resolver los siguientes problemas:

1º Cuáles son los mecanismos psíquicos que permiten construir la narración.

2º Por qué, para qué y para quién escribimos la narración.

3º Cómo debo narrar si pretendo convertirme en sujeto de la comunicación con un objeto de la misma que es el lector.

Hablando de esto, ya nos acercamos al tema que pretendo abordar en esta conferencia y que lo formulo así:

¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE EL ESCRITOR Y EL LECTOR?

Daré varias respuestas a esta pregunta, siempre desde el punto de vista narratológico, pues voy a basarme en los estudios de la narratología que tanto me han ayudado a abordar los materiales que de manera cruda me da la historia (asumiendo como tal los hechos sucedidos en la vida real tamizados por mi imaginación) para convertirlos en una trama (que son los hechos que suceden en el mundo de la ficción tal como los presento en mis cuentos y novelas).

RESPUESTA 1: La existencia del narrador

Cuando uno va planificando una NARRACIÓN (llamaremos por comodidad así lo mismo al cuento que a la novela, aunque desde luego ambos géneros no son iguales en todo) dentro de mi imaginación, debo pensar no como AUTOR sino como NARRADOR.

Porque el narrador:

*Es una categoría de la ficción.

*Es un recurso ficcional o elemento técnico.

*Es el sujeto de la enunciación narrativa cuya voz cumple las siguientes funciones:

a) Describir el espacio narrativo.

b) Lograr el desarrollo del tiempo narrativo.

c) Desarrollar los personajes de la narración.

d) Describir las acciones de los personajes.

Sobre el narrador decimos entonces que nunca es el autor real del relato, sino una figura hipotética creada por el enunciado narrativo mismo.

O sea, que según este concepto el autor no crea al narrador, sino que al narrador lo crean las propias circunstancias de la narración.

Veamos un ejemplo tomado del cuento Macario de Juan Rulfo:

“Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció. Mi madrina también dice eso: que la gritería de las ranas le espantó el sueño. Y ahora ella bien quisiera dormir. Por eso me mandó a que me sentara aquí, junto a la alcantarilla, y me pusiera con una tabla en la mano para que cuanta rana saliera a pegar de brincos afuera, la apalcuachara a tablazos…”

Este narrador:

*Es protagonista de la narración por cuanto nos habla de una experiencia personal.

*Desde un supuesto presente de la narración nos narra tanto el presente (esperar a que salgan las ranas) como a cierto pasado (cuando las ranas cantaron hasta que amaneció), es decir, narra el pasado desde el presente en lo que se conoce como retrospectiva.

Veamos ahora otro narrador que sin dejar de parecerse al protagonista anterior en realidad no lo es, y sin dejar de ser testigo emplea la primera persona de una manera tangencial, tal como sucede en el cuento La intrusa de Jorge Luis Borges:

“Dicen (lo cual es improbable) que la historia fue referida por Eduardo, el menor de los Nelson, en el velorio de Cristián, el mayor, que falleció de muerte natural, hacia mil ochocientos noventa y tantos, en el partido de Morón. Lo cierto es que alguien la oyó de alguien, en el decurso de esa larga noche perdida, entre mate y mate, y la repitió a Santiago Dabove, por quien la supe…”

Hasta aquí, el fragmento tiene un total de seis narradores (a eso yo le llamo entrega de un narrador a otro) como si el autor implícito de la narración (e incluso el autor real) pretendieran confundir al narratario (ya veremos más adelante quién es este) a tal grado que ya no se sabe quién fue el narrador original de lo que nos van a narrar.

Y este otro fragmento inicial de Casa tomada de Julio Cortázar:

“Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia…”

Este es otro caso de narrador testigo protagonista que se colectiviza con el NOSOTROS-NOS para convertirse en una voz colectiva, en un narrador que asume la responsabilidad de contarnos por él y por otros.

RESPUESTA 2: El narrador fuera de la narración

Si bien ya vimos que el narrador dentro de la historia puede ser personaje protagonista, personaje no protagonista y personaje testigo, ahora debemos mirar el caso en que el narrador no está dentro de la trama. Empecemos por el fragmento inicial de Narciso de Manuel Mujica Láinez:

“Si salía, encerraba a los gatos. Los buscaba, debajo de los muebles, en la ondulación de los cortinajes, detrás de los libros, y los llevaba en brazos, uno a uno, a su dormitorio. Allí se acomodaban sobre el sofá de felpa raída, hasta su regreso. Eran cuatro, cinco, seis, según los años, según se deshiciera de las crías, pero todos semejantes, grises y rayados y de un negro negrísimo…”


Aquí aparece un narrador que podemos considerar testigo indirecto porque si bien no participa de la narración internamente (no es personaje protagonista, no protagonista ni usa la primera persona propia del testigo) tiene un conocimiento pleno de lo que sucedió en la narración.

RESPUESTA 3: El narrador fronterizo con la narración

Sin agotar todavía el tema de los tipos particulares de narradores que podemos encontrar en diferentes narraciones, copio aquí un fragmento encontrado que me parece interesante por lo que nos enseña acerca del giro que podemos darle a una narración. Se trata de Tonto de Julio Cortázar que de inicio se nos presenta como si estuviera dentro de la narración como mero testigo:

“Qué le vas a hacer, ñato, cuando estás abajo todos te fajan. Todos, che, hasta el más maula. Te sacuden contra las sogas, te encajan la biaba…”

Hasta aquí tal parece que se trata, reitero, un narrador testigo no protagonista pero cuando sigue luego de un punto y seguido en la palabra biaba podemos leer:

“Andá, andá, qué venís con consuelos vos. Te conozco, mascarita. Cada vez que pienso en eso, salí de ahí, salí. Vos te creés, que yo me desespero, lo que pasa es que no doy más aquí tumbado todo el día.

Pucha que son largas las noches de invierno, te acordás el pibe del almacén cómo lo cantaba. Pucha que son largas…Y es así, ñato. Más largas que esperanza´e pobre…”

Y aquí de pronto el supuesto testigo se nos convierte en protagonista, y el ñato es el que viene a ser el testigo de un narrador protagonista en segunda persona.

Si he presentado este último ejemplo es para hacer notar por una parte que no podemos hacer juicios apresurados sobre un narrador por un fragmento de la narración, pues muchas veces suelen cambiar el tipo de narración sin que constituya un error técnico y para saberlo hay que conocer el concepto de narratario.

RESPUESTA 4: La existencia del narratario

Para formular la teoría de que en toda narración existe no sólo un narrador sino también un narratario, apelamos al argumento de la lógica: si existe narración es porque alguien narra y a ese alguien le hemos llamado narrador o sea:

SUJETO FICTICIO DE LA NARRACIÓN QUE CUMPLE LAS FUNCIONES DE DESCRIBIR: el espacio, el desarrollo del tiempo, los personajes y sus acciones”.

Pero si existe un sujeto es porque también existe un OBJETO. Al objeto de la narración se le llama de manera convencional NARRATARIO, tal como lo ha nombrado la narratología y se define así:

OBJETO FICTICIO DE LA NARRACIÓN QUE JUSTIFICA LA EXISTENCIA DE LA MISMA.


Si como dijimos, el narrador es construido por la propia narración, entonces el narratario también debe su existencia a la narración porque “no hay sujeto sin objeto” y si partimos de que el narrador es quien refiere el relato, hay que preguntarse: “¿a quién se lo refiere?”. La respuesta más general dentro de la lógica es “a alguien”, y ese alguien es lo que llamamos narratario.

Existen dos tipos de narratarios:

Marcado: cuando el narrador señala en algún momento y de cualquier manera a quién se está dirigiendo.

No marcado: cuando el narrador no se preocupa por señalar a quien le narra.

Siguiendo el criterio de Renato Prada Oropesa, podemos decir que marcar o no al narratario define:

*El vocabulario, las acciones de los personajes y las posibles interpretaciones de las mismas.

Es decir, marcar o no al narratario obliga al narrador a una composición discursiva determinada pues no es lo mismo dirigirse a un narratario en general (no marcado) que de manera específica por ejemplo:

*Policía que acaba de detener al ladrón

Algunos narradores posibles: Jefe de policía, amigo del ladrón, el propio ladrón.

*Enfermo de gravedad

Algunos narradores posibles: Médico, familiar cercano, el propio enfermo.

Lo que quiero hacer notar es que la pareja narrador-narratario resultan inseparables.

En el caso de los ejemplos expuestos antes, podemos describir a cada narratario de la siguiente manera:

* Macario de Juan Rulfo:

Narrador: testigo protagonista

Personajes: Las ranas, la madrina y el narrador.

Narratario: no marcado

* La intrusa de Jorge Luis Borges:

Narrador: testigo no protagonista

Personajes: “Dicen”, Eduardo, Cristian, alguien, alguien, Santiago Dabove, el narrador.

Narratario: no marcado

* Casa tomada de Julio Cortázar

Narrador: testigo protagonista

Personajes: “Nosotros” y sus familiares ya muertos

Narratario: no marcado

*Narciso de Manuel Mujica Láinez:

Narrador: Testigo indirecto

Personajes: Los gatos y el que encerraba a los gatos

Narratario: no marcado

* Tonto de Julio Cortázar:

Narrador: Fronterizo

Personajes: Ñato, “Todos”, el pibe del almacén, el narrador

Narratario: marcado (el tal “ñato”)

RESPUESTA 5: El narrador no es el autor pero tiene sus huellas

Aunque la teoría narratológica establece de manera absoluta que el narrador no es el autor, a mí por lo menos no me caben dudas que al narrador lo crea el autor y por lo tanto en los diferentes narradores que surgen de la mano de un mismo autor habrá siempre aspectos comunes: el estilo personal de escribir, las experiencias vitales que ha tenido, su forma de pensar, etc. Siguiendo atentamente al narrador se podrá llegar a cómo piensa el autor.

RESPUESTA 6 Y FINAL: El narratario no es el autor pero si bien el primero influye en el tipo de construcción del relato, el segundo determina la interpretación del mismo.

Ya expliqué la influencia del narratario en la construcción del relato y en el caso del lector, es evidente que los lectores más cultos, o más entrenados en la técnica y en el conocimiento del llamado pacto narrativo que existe entre él y la narración, le ayudan a acercarse más a las verdaderas intenciones del autor con cada uno de sus diferentes relatos.

Sin embargo, los menos capaces o menos entrenados en la lectura se perderán en falsas hipótesis llegando a interpretaciones erróneas o falsas del relato que terminan de leer.

Criterios personales sobre la técnica literaria

ACERCAMIENTO A LA VIDA Y LA OBRA DE GILBERTO E. RODRÍGUEZ A TRAVÉS DE SU WEBGRAFÍA

(Palabras leídas por el autor el 5 de junio de 2012 en el Memoral Vicente García de Las Tunas, en ocasión de la Jornada de Poesía en homenaje a Gilberto E. Rodríguez)

Parte 1: Introducción necesaria

Convocado una vez más a este encuentro anual con la vida y la obra de quien indiscutiblemente es uno de los poetas tuneros más relevantes de todos los tiempos, Gilberto E. Rodríguez, quise acercarlo a nuestro tiempo por medio de un análisis inicial de lo que constituye la WEBGRAFÍA que diferentes CIBERANALISTAS han ido desarrollando, y me encontré resultados interesantes que pretendo hoy compartir con ustedes con el propósito de alentar a quienes como yo se declaran partidarios de defender la cultura cubana en general y la literatura en particular apoyados en las llamadas NUEVAS TECNOLOGÍAS, emprendan estudios de ampliación al presente y otros nuevos que ya van siendo necesarios como una manera de crear guías para el CIBERLECTOR que a veces por falta de orientación no es capaz de llegar a los sitios apropiados donde adquirir o ampliar su conocimiento sobre temas específicos.

Este trabajo que hoy comparto no pretende ser una tesis científica, sino una propuesta sencilla para profundizar en el conocimiento de nuestros autores literarios e incitar a otros a que se amplíe la presencia de la literatura tunera en Internet.

Antes de pasar al análisis concreto de la presencia actual de GILBERTO E. RODRÍGUEZ en Internet, deseo comenzar por definirles el término WEBGRAFÍA tal como lo hace la enciclopedia libre Wikipedia (1) porque entre todas las definiciones encontradas, me pareció la más acertada por ser la más sencilla:
“Webgrafía es un conjunto de links a los que la gente suele acudir en búsqueda de una mayor información en cuanto a un tema tratado”.
Deseo agregar a esta definición la nota expresada en el propio enlace electrónico o link donde aparece esta definición, nota con la que pudiéramos o no estar de acuerdo, pero la que resulta innegable ya y es la siguiente:
“En nuestro actual siglo XXI y ya desde el pasado siglo XX, los diversos medios de masa de nuestra sociedad han ido evolucionando a un ritmo acelerado, dando origen a un mundo globalizado en que la tecnología es la ciencia predominante de la información, ya que buscamos en medios tecnológicos la satisfacción a nuestras múltiples necesidades”.
“Esta globalización ha culminado en la actualidad con una fabulosa herramienta tecnológica, “la internet”, la que con sus numerosos sitios Webs es hoy en día la herramienta más popular de los jóvenes, ya sea para realizar sus tareas escolares o simplemente para comunicarse”. (2)
No soy de los que opinan que con el desarrollo y extensión de Internet (prefiero dejarlo en neutro, no con el femenino que se le acostumbra a emplear) desaparecerán los libros físicos y por lo tanto las bibliotecas y librerías reales sustituidas por espacios virtuales: no avizoro un fin escatológico de la realidad real absorbida por una realidad virtual que será siempre un medio para llegar al conocimiento y jamás un fin en sí mismo. Ahora bien, sí creo que en esa coexistencia de ambas realidades, la comodidad de Internet está contribuyendo cada día más a que sea una necesidad no ignorarlo, porque de lo contrario estaríamos involucionando hacia el analfabetismo tecnológico en una era en que se está imponiendo esta forma de hacer, de tener y de saber.
Por tanto, me resulta llamativo que podamos hablar de una Webgrafía de Gilberto E. Rodríguez tal como ilustraré, por cuanto nuestro poeta mayor no alcanzó a vivir la etapa de auge de esta herramienta del conocimiento humano en nuestro país y sin embargo, hoy puede ser conocido en cualquier rincón del mundo gracias al adelanto tecnológico.
Parte 2: El poeta en sitios paradigmáticos de la literatura
Escojo como paradigmas fundamentales de la literatura aquellos sitios Webs especializados en idioma español en los que todo autor importante debe aparecer, pues los conocedores acuden a los mismos en busca de información. Es como si dijéramos “quienes no existen en tales sitios como escritores, existen poco o no existen para el público lector”. En dichos sitios suelen encontrarse autores que llegan por una de las 3 vías siguientes:
a. Por iniciativa propia del autor
b. Por iniciativa del propio sitio que se convierte en gestor literario
c. Por iniciativa de alguna institución estatal o privada que los incluye por considerarlos “importantes” por determinadas razones de su interés.
Es adecuado que se conozca la existencia de estos 3 procedimientos, pues muchos autores no existen en Internet no ya por su voluntad, sino por el desconocimiento de los diferentes gestores literarios que no se preocupan de su presencia en sitios de obligada consulta para los que desean obtener datos de un determinado género literario.
Partiendo de este concepto, considero como sitios paradigmáticos de la literatura para un cubano aquellos cuyo fin esencial es de tipo cultural que no económico y por lo tanto en orden descendente de importancia considero que serían en el caso de los nacionales: Ecured: la enciclopedia cubana (3); el sitio de la Biblioteca Nacional José Martí (4); Cubaliteraria virtual (5); el sitio de la UNEAC (6); y los sitios provinciales. Para el caso de los extranjeros escogí: Cervantes virtual (7) y la enciclopedia libre Wikipedia (8). Está claro que existen muchos más que será necesario clasificar y rastrear por parte de quienes decidan realizar un trabajo más completo, no obstante, para el muestreo que me proponía en este primer estudio los escogidos resultaban suficientes.
Tomé como referentes también dos grupos de sitios más que se deben tener siempre en cuenta para este tipo de análisis: los sitios de descarga de libros gratuitos o vendidos y los buscadores de la Web. En el caso de los sitios de descarga de libros me limité a aquellos que son gratuitos y que admiten el donativo de textos por parte de los autores o sus causahabientes y escogí entre los más relevantes: elaleph (9), LIBROdot (10), planetalibro (11) y Alibiazul (12). No tuve en cuenta sitios importantes como Amazon, Amabook y Smashwords pero merecen ser conocidos y los apunto aquí para que se sepa de su existencia como los más relevantes en la venta de libros virtuales.
En el caso de los buscadores, elegí el más universal, Google (13) y agregué el cubano http://www.2×3.cu (14).
No fue mi intención una búsqueda exhaustiva, sino presentar una muestra que por una parte nos diese una idea de la presencia de Gilberto E. Rodríguez en los sitios de Internet y divulgar la importancia de continuar explotando lo que a no dudarlo constituye una herramienta eficaz para la promoción y divulgación literarias.
Una vez “linkeados” los sitios escogidos, los resultados obtenidos fueron los siguientes:
1º Aparece reseñado en el sitio ecured (15), con foto, síntesis biográfica y su quehacer literario que incluye los títulos de sus libros publicados y las obras en publicaciones periódicas. Constituye un resumen del autor sin entrar en detalles, tal como es la norma en este sitio.
2º No se encontraron referencias a su obra en las búsquedas internas de los sitios pertenecientes a la Biblioteca Nacional, los de Cubaliteraria y el de la UNEAC. No aparece como personalidad de la cultura en el sitio de la Dirección Provincial de Cultura de Las Tunas ni en el del Centro Provincial del Libro y la Literatura. En este último tampoco tiene una página Web como escritor de la provincia. No aparece en la relación de personalidades de la cultura en el sitio de la Dirección Municipal de Cultura de Las Tunas, a pesar de que en dicha relación aparecen escritores y artistas ya fallecidos.
3º Con los resultados del aspecto segundo, no me pareció viable realizar una búsqueda exhaustiva en los restantes sitios de las direcciones provinciales de cultura, sino sólo un muestreo por medio del directorio cultural del libro y la literatura (16) donde encontré el denominado “Sitio del poeta Gilberto E. Rodríguez” (17) con 48 visitas computadas hasta la fecha. Con muy buen diseño, recoge su bibliografía activa, la pasiva y su voz en off. Lleva la identificación “Poeta del siglo XX-Montaraz-Editorial Sanlope”, y fue realizado por el Webmaster Maikel Pérez Batista, encontrándose desactualizado.
4º No se hallaron referencias acerca del autor en los sitios extranjeros escogidos para esta búsqueda.
5º La entrada a los sitios de distribución gratuita de libros la hice con la esperanza de que aun sin el consentimiento de sus causahabientes, hubiese alguna referencia a este importante autor, búsqueda que repetí por medio de Google con este objetivo específico. El resultado de una búsqueda primaria fue nulo, lo que no descarta la existencia de algún libro de este autor en la red virtual, si se tiene en cuenta que por una parte hay registrados miles de sitios de descarga de libros y por la otra, la posibilidad de que sin autorización sea colocado un libro de cualquier autor en un sitio poco escrupuloso en estos menesteres, lo que no invalida por supuesto el valor de los sitios que sí respetan las leyes del derecho de autor, pues de igual manera existen editoriales piratas que publican libros en formato papel sin permiso autoral e incluso autores poco escrupulosos que plagian textos ajenos. Lo digo para que esta verdad no empañe de manera absoluta las ventajas culturales de Internet.
5º Más alentadora resultó sin embargo, la búsqueda de referencias sobre Gilberto E. Rodríguez en cuanto a artículos, reseñas, comentarios y otros textos que ofrecen datos de su quehacer, entre los que abundan casi de manera exclusiva los generados por autores de nuestra ciudad. Para ello recurrí al más universal de los buscadores, el Google, con el cual encontré de un total de 50 posibilidades escogidas como muestra con la expresión clave más simple, es decir “Gilberto E. Rodríguez”, un conteo estadístico de 15 resultados, para un 30 % de coincidencias. En el directorio cubano de 2×3 no se encontraron Resultados para Gilberto E. Rodríguez.
Aquí relaciono los textos que más llamaron mi atención, pues para no cansar al oyente sino simplemente para ilustrarlo en los resultados me abstengo de una lista exhaustiva:
a) Gilberto E. Rodríguez: poeta y periodista de Las Tunas, en el sitio familias tuneras (18), el que contiene además de una reseña sobre el quehacer literario y personal del autor, una sinopsis de una entrevista realizada a su hijo Rafael. Aparece firmado por la titular del blog (Ada Cristina) con la colaboración de la periodista Maira Castro Lora.
b) Gilberto E. Rodríguez, el poeta del siglo XX, sitio Web confeccionado por el Webmaster Maikel Pérez Batista (19), sitio interactivo que a pesar de no haberse actualizado desde la fecha de su confección presenta un diseño agradable y una información atractiva, pues además de la lectura con voz en off del escritor de su poema Migajas de luz, en la Sección Bibliografía Pasiva contiene un comentario crítico de Antonio Gutiérrez Rodríguez y otro de Carlos Tamayo. La sección Bibliografía Activa contiene 14 libros que de manera interactiva haciendo click encima de sus carátulas se accede a algunos de sus poemas.
c) Gilberto E. Rodríguez: Lo principal es ser un poeta de pueblo, artículo publicado en el sitio tunero Tiempo 21 (20) el lunes 17 de Octubre de 2011 por Maira Castro Lora y Ada Cristina Higuera Tur; aborda en síntesis la biografía del autor desde un punto de vista bien interesante y audaz.
d) Para que la obra del poeta no muera, artículo publicado en el sitio Tiempo 21 (21) el lunes 6 de Junio de 2011 por Darletis Leyva González, donde se hace una reseña de las actividades realizadas en homenaje al poeta durante la Jornada de Poesía de ese año.
e) Gilberto E. Rodríguez, artículo publicado en el sitio Tiempo 21 (22) sin pie de firma ni fecha de entrada. Hace referencia a la vida del poeta y relaciona sus libros publicados.
f) Las Tunas celebra Jornada de la Poesía Gilberto E. Rodríguez, noticia tomada del sitio Tiempo 21 por el Portal Cubarte (23) con fecha 5 de junio de 2010, en la que se reseñan las actividades a realizar durante la jornada de ese año.
Parte 3: A manera de conclusión provisional
No es reiterativo de mi parte que el presente trabajo de búsqueda lo realicé con fines netamente informativos, nunca con sentido crítico hacia institución o persona alguna. No obstante, me parece oportuno dejar sentado aquí lo conveniente que resultaría:
1º Que especialistas de la informática con mayores posibilidades de tiempo de conexión en máquina realicen un rastreo más exhaustivo sobre la presencia de la vida y la obra de Gilberto E. Rodríguez en Internet, extendiendo la búsqueda con palabras claves más específicas y en sitios de todo el país y del mundo.
2º La mayor incidencia de los gestores de la cultura en que la vida y la obra de Gilberto E. Rodríguez se conozca con mayor profundidad nacional e internacionalmente, aprovechando las ventajas que para ello brinda Internet y estableciendo vínculos de trabajo con sitios Webs de amplia consulta pues no resulta de igual relevancia aparecer en un sitio generado en una provincia que en otro con categoría “nacional” (entrecomillo el término pues me parece absurda tal clasificación al uso: las provincias que no son La Habana forman parte también del Territorio Nacional).
3º Solicitar autorización a los causahabientes para colocar algún libro del autor en sitios de descarga gratuita, lo que podría contribuir al interés de algún editor por su obra, teniendo en cuenta que en determinados círculos la poesía de amor y las estrofas clásicas sobre todo el soneto, tienen una gran aceptación.
4º Lograr que la Editorial Sanlope edite la valoración múltiple realizada sobre el poeta por un grupo de escritores, la cual permanece inédita.
5º Darle el lugar que merece el poeta en los sitios Webs de la Dirección Provincial de Cultura, la Dirección Municipal de Cultura en Las Tunas y el Centro Provincial del Libro y la Literatura, actualizando el existente en este último y creando la página que con toda justicia debería existir en los sitios de la cultura tunera.

Andrés Casanova, Las Tunas, 5 de junio de 2012

ENLACES CITADOS:
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Webgrafia
(2) Idem
(3) http://www.ecured.cu
(4) http://www.bnjm.cu
(5) http://www.cubaliteraria.com y http://www.cubaliteraria.cu
(6) http://www.uneac.org.cu/
(7) http://www.cervantesvirtual.com
(8) http://www.es.wikipedia.org
(9) http://www.elaleph.com
(10) http://LIBROdot.com
(11) http://www.planetalibro.net
(12) http://www.libroos.es
(13) http://www.google.com.cu
(14) http://www.2×3.cu
(15) http://www.ecured.cu/index.php/Gilberto_E._Rodriguez
(16) http://www.directoriocultural.cult.cu/publico/default.php?m=8
(17) http://www.tunet.cult.cu/pagsec/out/gilberto/index.htm
(18) http://familiastuneras.blogspot.com/2009/06/gilberto-e-rodriguez-poeta-y-periodista.html
(19) http://www.tunet.cult.cu/pagsec/out/gilberto/index.htm
(20) http://www.tiempo21.cu/index.php/cultura/575-gilberto-e-rodriguez-lo-principal-es-ser-un-poeta-de-pueblo
(21) http://www.tiempo21.cu/index.php/cultura/347-para-que-la-obra-del-poeta-no-muera
(22) http://www.tiempo21.cu/index.php/cultura/572-gilberto-e-rodriguez
(23) http://www.cubarte.cult.cu/periodico/print/noticia/145392.html
(24)

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ÚLTIMA DESPEDIDA PARA ROBERTO CASANOVA GUERRERO

La muerte del mayor de mis hermanos me ha dejado anodado: especie de alter ego intelectual mío con  quien debatía todos los temas posibles (incluso, los que no pueden sacarse a la luz sin riesgo de ser juzgados de altaneros o de cualquier otra bajeza humana) eran puestos sobre la mesa del diálogo en las visitas frecuentes a su casa.

Sufrí su final desde el fatídico miércoles de su ingreso hasta el ya imborrable viernes de su terminación definitiva 17 días con sus noches después, no sólo con el dolor de la pérdida sino además de las burocracias añadidas que tanto me persiguen.

Entonces, no pude menos que homenajearlo escribiendo unas palabras para el día de la despedida postrera, el sábado 31 de marzo en el cementerio local. Y para que el homenaje sea completo, aquí reproduzco mi lectura de esa mañana que difícilmente podré olvidar jamás.

Nos enfrentamos hoy al último día que estaremos cerca del que fuera un ser querido para muchos, momento difícil por irrepetible e irreversible.

No creo que Roberto mi hermano fuese un ser perfecto, ¿quién lo será? ¿Acaso el bodeguero que nos mira de buena o mala gana?; ¿o el médico que hace todo por salvarnos o el que comete cualquier negligencia?; ¿el electricista que arregla nuestro ventilador o el zapatero que da puntadas horribles en nuestros zapatos? Ninguno de estos ni otros millones que pudiera mencionarles, incluyéndonos a todos los que aquí estamos. “No hay justo ni aún uno”, dice la Biblia y eso me tranquiliza. Robertico (así lo seguiré llamando toda la vida) me dijo que deseaba perdonar y ser perdonado, que quería irse ligero de equipaje al viaje sin retorno, y que sólo me pedía unas palabras finales.

Le amé como hermano porque también dice la Biblia que el amor todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, todo lo perdona. Discutí con él como hermano. No estuve de acuerdo con él en algunas de sus actuaciones como hermano. Coincidí en muchas ideas suyas como hermano. En fin, le amé de manera entrañable porque aunque siempre lo supe imperfecto, en más de una oportunidad no pude eludir alguno de sus consejos, o me advirtió de algunos peligros propios de este mundo.

Entonces, ese amor fraterno que de ahora en adelante me faltará, trataré de suplirlo con los que deja como continuadores de su sangre.

No sé cuánto tiempo estaré lamentando su muerte, aunque sé que Dios es mi pastor y nada me faltará. Pero de lo que sí estoy convencido es que mientras yo viva, lo estaré recordando.

Gracias a ustedes por habernos acompañado a los dolientes hasta el momento de la despedida final. Quisiera pedirles solamente que cada uno arranque una flor de alguna corona y la arroje a la fosa mortuoria antes de que los sepultureros la sellen definitivamente.

Por lo demás, perdónenme la elegía que he escrito para Robertico, pero no puedo dejar de compartirla con ustedes porque luego me ahogaría de pena.

DOLOR

Hoy que estamos sintiendo el dolor repetido

cuando la verdad es un río que navega

entre la soledad eterna y el seguir asidos a la vida

cuando jamás el que tiene nuestra misma sangre

conocerá el oxígeno

ni retornara a sus antiguas costumbres

a jugar ajedrez contra la muerte

fumar la pipa del olvido

y retornar sobre sus pasos ciegos,

nos quedará la esperanza

de su no sentir el dolor de su dolor

las risas que desaparecieron por el agónico latido de sus huesos.

Desde este instante que no veremos ya su rostro disolverse

ojalá pudiéramos cualquier día de estos

vernos en el cielo.

Las Tunas, 31-3-2012

Generalidades

Crónica de una feria del libro: FINAL DE LA FIESTA

Allí donde haya libros, existe el placer por la lectura. Quizás algunos los compren para otros usos, o hasta para dejarlos empolvados de manera lamentable en el más oscuro rincón oxidado de una casa.

Sin embargo, estamos los que confiamos en el poder “mágico” de las palabras (”En el principio fue el verbo”, dice la Biblia) y por lo tanto, creemos que cualquier actividad relacionada con el libro, aunque existan carencias en ella, vanidades de uno que otro concurrente por creerse el escritor más grande del mundo e incluso, desorganización en algunas de las actividades programadas, siempre será motivo de regocijo participar en una de estas fiestas.

Y si he dicho en el título de este comentario que llego al final a pesar de que según el programa oficial mañana es que concluyen las actividades, para el mí el domingo tiene carácter de sagrado para el descanso y por lo tanto, cesan aquí mis crónicas.

A pesar de esto, me veo comprometido a resumir lo acontecido desde ayer en la tarde cuando en el patio de la UNEAC nos convocamos diez escritores para en apenas una hora hablarles a los lectores potenciales acerca de libros de narrativa, ensayo y poesía, labor difícil cuando sesenta minutos después tendríamos que darle paso a lecturas de poemas, música y el ambiente informal de la alegría por el encuentro entre amigos que desde hacía tiempo no se veían. Entonces, como me resultaría imposible reseñar todos los libros presentados, me limito a decirles mis CONFESIONES DE UN LECTOR más adelante.

Durante la mañana del sábado fui, para emplear la imagen acuñada por Lucy Maestre durante la presentación de Fiesta con Havana Club, “el hombre de la moto roja” que desanduvo la ciudad en busca de provisiones para que a la hora de fantasear con mis ficciones no exista en mí cargo de conciencia alguno.

La tarde, me lo había propuesto, estaría en el espacio denominado “Pensamiento literario” porque me interesaba escuchar lo que se dijera acerca del estado de la dramaturgia en Cuba y fui así como mis pasos me llevaron por un sol de horno hasta el vetusto Museo Provincial en reparación que a pesar de ello y del calor intenso, siguió acogiendo en su estrecha sala a los que escuchaban a los disertantes intentando no perderse una sola palabra de ellos.

Mi única intención aquí era adquirir el libro El trabajo del actor sobre sí mismo, de Konstantin Stanislavski, pero quisieron los representantes de Ediciones Alarcos que me interesaran también los dos tomos con obras teatrales cubanas durante los últimos cincuenta años, para que mis ya exiguos bolsillos (metafóricamente sea dicho) dejaran de existir. Pero al menos, tendré buenas lecturas por un tiempo.

Ya en la media tarde en el patio de la UNEAC de nuevo el frescor de las cinco nos acogió para leer poesía y escuchar lo que llamamos trova de dos de los mejores cultores de este género en nuestra localidad, Norge Batista y Fredy Laffitta.

En fin, cierro estas crónicas con la alegría absoluta de lo que no estamos dispuestos a rendir nuestras armas a la mediocridad y al olvido. Yo por mi parte, seguiré escribiendo estas crónicas durante las cien siguientes ferias del libro en mi ciudad, aunque me vea obligado a hacerlo en un rollo de papiro o en unas tabletas de arcilla.

Ahora, los dejo con lo leído por mí en las tardes del viernes y el sábado.

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CONFESIONES DE UN LECTOR

Me corresponde en esta oportunidad hablarles sobre una antología de cuentos titulada CONFESIONES y que lleva por subtítulo “Nuevos cuentos policiales cubanos”, en edición preparada en 2011 por Unión, la editorial de la UNEAC.

Antes de hablarles del libro en sí, quisiera aunque de manera muy breve conceptualizar algunos tópicos que pueden servirle de guía a los posibles lectores, pues es mi deber desde este espacio que se me proporciona por los organizadores de la Feria del Libro en Las Tunas persuadirlos del interés que presentan los textos reunidos en este volumen.

Quiero comenzar por decir entonces que desde lo que podría considerarse el surgimiento de la narrativa policial hasta nuestros días han cambiando muchos puntos de vista sobre la misma. Sin afán de hacer historia y a riesgo de encontrar voces discordantes con la siguiente afirmación, digo que ya hoy el lector verdadero de este tipo de literatura no busca lo mismo que buscaba el de siglos anteriores. Si bien antiguamente para considerar que estábamos ante un texto policial se requería de un crimen o un delito espectaculares, y un detective o investigador que perseguía a un delincuente, ya hoy con la entrada en el mercado del libro del concepto novela negra y de forma más general narrativa negra, tal esquema ha dejado de ser funcional porque constituía una camisa de fuerza para el escritor, esquema que llegó a agotarse desde Edgar Allan Poe y Arthur Conan Doyle hasta acá, dando paso primero a las innovaciones un tanto pacatas sobre ese esquema y luego ya a una violación total de cierta Ley Orgánica que servía de base para que los detractores de este género lo calificaran incluso de no-literatura.

También resulta preciso aclarar que la literatura policial cubana ha cambiado mucho desde la década del 60 del siglo pasado hasta acá, con la llegada de nuevas generaciones de escritores a esta especie de campo minado que fue en sus inicios coto exclusivo de algunos, literatura convertida por éstos en un cliché, en otra camisa de fuerza pero ahora tropical y circunscrita a los límites de las fronteras insulares de Cuba.

Por suerte hoy podemos exhibir un pequeño botón de muestra que ha venido a romper con ambos esquemas y ha irrumpido en el mercado del libro con textos donde no aparecen los ya clásicos y manidos policías cubanos perfectos,  las amables viejitas presidentas del CDR con una tacita de café para los no menos amables investigadores oficiales y otra pléyade de imaginarios actores de una literatura que estaba dejando de serlo para convertirse en mera propaganda política, ni tampoco el triunfo universal de los policías sobre los delincuentes.

La existencia de esta antología preparada por Lorenzo Lunar y Rebeca Murga, quienes desde hace tiempo vienen observando el desarrollo del género en Cuba, muestra un amplio espectro de conceptos acerca de cómo tratar fabularmente el tema del crimen y del delito en general en la Cuba posterior a 1959 sin caer en esquemas ni tópicos aburridos. En cuanto a extensión encontraremos textos que en otro contexto no se clasifican como “cuentos” sino como “relatos” (por ejemplo, El viejo que se comía la suerte, de Mario Brito Fuentes, con 12 páginas y unas líneas más) hasta lo que ahora se ha dado en llamar “minicuentos” (por ejemplo, Música de fondo I, de Danieris Fernández Fonseca, con menos de una página de extensión). En cuanto a temáticas, las hay diversas, desde la presentación del criminal por placer (Una novela para Dostoievski, de María del Carmen Muzio) hasta la descripción del incremento del delito como consecuencia de lo que se ha llamado eufemísticamente el “período especial” (por ejemplo, Río de Agua Mansa, de Angel Santiesteban).

Llama la atención también en estos textos cómo se han desacralizado los héroes típicos creídos por el imaginario popular como incorruptos e incorruptibles policías cubanos (por ejemplo, puede comprobarse leyendo Atrapados, de Carlos Santos Montero) y también que la mujer cobra protagonismo en la escritura de textos policiales: de un total de 18 autores antologados, 7 son mujeres. Quizás esto se deba a que de los dos antologadores una es del sexo femenino, lo que también habla acerca de la democratización de este género en Cuba que tiene dos paradigmas indiscutibles en el caso de la novela: Daniel Chavarría y Leonardo Padura.

Debo aclarar que toda antología recoge en sí el criterio estético de sus antologadores, y jamás será la verdad absoluta en cuanto a calidad e intensidad de los textos elegidos, por lo que advierto a los que decidan darse una vuelta por  la nueva literatura negra cubana, que se encontrarán diferentes niveles de calidad en las obras aquí recogidas: unas realmente pequeñas piezas maestras del género que vale la pena conocer, otras de manera lamentable se quedan en los intentos. Sin embargo, recomiendo la compra de este libro: sus textos apuestan por la desacralización del héroe, la introducción de personajes novedosos y raros para la literatura cubana, la exploración de diversos niveles de realidad que ya está exigiendo toda la narrativa cubana en general y no solamente la policial, así como una libertad creativa que va contra criterios dogmáticos de algunos con deficiente visión estética que califican cada propuesta artística que se salga de sus moldes mentales oscurantistas e inquisitoriales de poco menos que “nocivas para la salud”.

¡Doy la bienvenida a estos cuentos que a no dudarlo abrirán las mentes de escritores y lectores, porque podrán observar que, parafraseando una consigna conocida entre nosotros, sí se puede en Cuba… hacer verdadera literatura desde el llamado género negro o policial!

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DESTINO

Soy zurdo
y no me creo
un adalid de la gloria sino más bien
el judío errante que ya no adivina los caminos de la historia.

No merezco
aplausos por mis acciones
pues lo que hago con mis manos
mis sueños lo deshabitan
porque he perdido caminos.

Soy diestro
para escribir
la memoria que no olvido
pues con mi mano derecha
tomo la verdad y miro
hasta dónde la mentira ha hecho de mí pordiosero.

No miento
sino el quehacer
en mis días se fracciona
porque convierto en teorema
lo que fue una pobre burla.

Vamos a ver
si tus perros
que muestran sus fieros dientes
con sus odios pasajeros
son capaces de tragar
los sueños que no he soñado.

Entonces ya vencedor
voy a la luna y me pierdo
porque allí
no habitan ángeles.

Al final sólo quedamos
yo y tu desprecio
yo y tu mirada vacía
yo y tu silencio asesino
yo y tu recuerdo que fui
quien sostuvo tus olvidos.

Entonces nunca me pierdas
de vista porque te pierdes:
Soy zurdo porque perdono
Y derecho porque olvido.


MOSCU YA NO CREE EN SUS LAGRIMAS

No fui a Moscú como simple turista
hombre de paso que viene y va sin echar raíces
afianzado en las imágenes de postal
o las fotos posadas para un regreso que jamás llega a ser.
En Moscú no fui a ver el cadáver de Lenin
porque en dos oportunidades me lo impidió
el programa de clases en la Universidad.
Al Kremlyn me acerqué casi con miedo
como si el centro del poder me alertargara.
En cambio
estuve paseando por la plaza Alejandro Nevski
catorce horas tomado de la mano de Sofía Alexandrova
la última nieta de Boris Pasternak
quien me confió frotándose las manos de tanto frío dentro de su alma
que al abuelo no le importó jamás ser ignorado
confiando como estaba en el curso de la historia.
Eché raíces en Moscú.
Pasé frío en Moscú.
Tuve hambre en Moscú
de ser un poeta.
Viaje de gratis
en el Metro de Moscú
algunas veces.
Viví en Moscú
en la calle Kapraia Domi
en el número cinco
junto a Sofía Alexandrova
que amaba a Moscú
tanto como a su abuelo Boris.
En Moscú me gradué
gracias al Manual de Afanasiev
y trabajé dos años
como montador de tornos.
Entonces Moscú fue
el pasado sin manchas
la estrella con la hoz
y el martillo escudado.

Hoy que despierto
soñando con mis poemas
comprendo que Moscú
tanto como La Habana
no puede creer en lágrimas.

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Crónica de una feria del libro: LA BIBLIOTECA ME ABRIÓ SUS PUERTAS

Hoy, viernes 2 de marzo, ha sido para mí pródigo en actividades propias de la feria e incluso, unas cuantas netamente privadas. Me ha quedado un gran agotamiento de tanto corretear por la ciudad, hacer gestiones para…, pensar lo que voy a decir en cada lugar porque…, no debo incomodarme pues…, en fin, esos pequeños conflictos cotidianos que le suceden a cualquiera en cualquier latitud.

La mañana en la Biblioteca Provincial, cuya directora Carmen Velázquez me acogió una vez más en su institución creando todas las condiciones para que fuese un éxito la presentación no sólo de mi novela Fiesta con Havana Club, sino también la de Canción desde la huida pero sobre todo, de mis vínculos como escritor con la Editorial Amarante y las razones por las que estoy entregándole obras hasta este momento inéditas. Muy pronto en la sección “Monografías” de este mismo blog, podrán leer la muestra gratuita de ambas novelas que distribuye la editorial.

Considero que las palabras de Lucy Maestre, la presentadora, resultan tan elocuentes como para que no sean necesarias más explicaciones de mi parte.

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ELOGIO DE FIESTA CON HAVANA CLUB

Por Lucy Maestre

Me causa un enorme placer ser la presentadora de la novela Fiesta con Havana Club de nuestro escritor Andrés Casanova, pero antes de hablarles del texto que en formato digital de la editorial española Amarante ha sido puesto a la venta mundial en varias librerías virtuales, les hago una breve semblanza como creador de quien debe ser orgullo de los tuneros que lo ven andar día a día por las calles de nuestra ciudad, lo mismo a pie que en su pequeño motor rojo.

Confieso en primer lugar que me considero su amiga a pesar de que a veces hemos discrepado por su manera recta de hablar, por no tener como decimos habitualmente “pelos en la lengua”, pero eso ya sería parte de su biografía y yo prefiero presentárselos como el escritor empecinado que es, dispuesto a toda costa a defender la publicación de sus obras.

En esta semblanza, comienzo por su novela Hoy es lunes, libro cuyo espacio fabular es una fábrica cubana contemporánea con los conflictos entre los obreros y una administración corrupta, texto que hoy más que nunca cobra vigencia a pesar de haber sido publicado por Letras Cubanas en 1995.

Luego le siguen en orden de publicación, en el caso de las novelas, Tormenta tropical de verano con tres ediciones diferentes, la primera por nuestra tunera Editorial Sanlope, novela que yo califico de divertida comedia de contraespionaje y además, una manera de mostrar al cubano de hoy inmerso en su realidad habitual. También por Sanlope vimos en las librerías Las trágicas pasiones de Cándida Moreno, que comienza siendo un canto de amor y termina convertida en un texto sobre el desamor.

Luego la Editorial Oriente le publica dos obras más, La jaula de los goces y La fiebre del atún. La primera una sátira pero a la vez una demoledora crítica contra las ansias de poder de los hombres, de gobernar los cerebros ajenos. La otra, radiografía psicológica de un hombre frustrado que construye la mujer ideal en su mente y esa imagen se vuelve contra él mismo. En ambas los espacios fabulares son totalmente ficticios, pero pueden extrapolarse a cualquier realidad terrenal.

Disfruté la lectura de Las nubes de algodón porque me parecía estar viviendo entre escritores reales. Cuando pasaba sus páginas donde los miembros del taller literario viajan por diferentes países fabulares hasta llegar a la Casa de Contratación de Sevilla en busca de su amigo el escritor y mecánico Cundo Núñez, me parecía en realidad que me movía en el Tren Fantasma con escritores tuneros.

Finalmente, puedo decir con orgullo que fui la editora de No somos aquellos niños, puesta a la venta por la Editorial Sanlope en el 2007. Un texto que me permitió apreciar más de cerca al Andrés Casanova escritor, conocer sus sueños y frustraciones como creador, su laboriosidad pero también sus méritos. Porque debo aclarar que la obra suya no ha sido lo suficientemente valorada por la crítica, la que no se ha detenido a evaluar lo que lleva dentro de cubanía a la vez que de universalidad, lo que aporta en el campo de la técnica literaria y lo que nos deja como enseñanza para nuestra vida.

Debo mencionar una octava novela publicada en edición digital por la portuguesa Emooby en 2011 titulada Atrapados por el vicio, pero sobre la que no puedo abundar por no haberla leído. Aclaro que también dicha editorial, con sede en la Isla Madeira, tiene en su librería virtual cinco libros electrónicos de Andrés Casanova, los que salvo el que acabo de mencionar que era inédito al momento de su publicación, son reediciones de obras anteriormente impresas.

Fiesta con Havana Club la entregó a la Editorial Amarante, recientemente fundada en la española ciudad de Salamanca, cuando ésta contactó con él interesándose por una novela inédita suya. Muestra de los valores que encontró el Consejo Editorial en esta obra, puede dejar constancia lo que opinó de ella la editora Mercedes Andrés (cito textualmente): “…obra magnífica, muy bien escrita; en la línea de la última novela negra cubana; donde aparecen tres aspectos fundamentales muy valorables y que ofrecen su sello de distinción: En primer lugar “obra coral” donde ninguno de los personajes toma especial protagonismo (…). En segundo lugar (…) cargada de un humor inteligente, muy agradable al lector pues no se cae en los tópicos ni en los arquetipos sociales jocosos. Y un surrealismo enmascarado en las situaciones del otro plano astral, lo cual es de agradecer cuando nos encontramos abrumados por una literatura plagada de vampiros, zombies, etc en tono serio y aburrido. Y en tercer (…) lugar, el aspecto crítico que desprende la obra. Cuando, los agentes perjudiciales externos van perdiendo importancia, cuando el exterior es cada vez menos peligroso para una sociedad; entonces cada uno nos miramos más en nuestro ombligo. En resumen, una novela entretenida y que recomendaremos y promocionaremos con todo nuestro (…) potencial”.

Creo de interés agregar también a manera de información, que el crítico español Eladio Martín en el espacio virtual “Crítica de Libros” se refiere a esta novela de manera elogiosa y que ya la obra se encuentra catalogada en el importante sitio cuya dirección electrónica es http://www.bibliotecanegra.com.

Está seleccionado este mes por la Editorial Amarante como “libro destacado”, en correspondencia a la coordinación que se estableció por parte del Centro Provincial del Libro y la Literatura en Las Tunas para presentar este importante texto en nuestra feria, por lo que ahora sólo me queda pedir que luego de las palabras de Andrés Casanova, se les distribuya el folleto de muestra de la novela que ha confeccionado Amarante de manera especial para nosotros, en el que podrán encontrar además de un fragmento de la obra, una explicación sobre los libros electrónicos, una semblanza del autor y una valoración  de esta importante novela.

Escrito el 1º de Marzo del 2012

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Crónica de una feria del libro: MAÑANA ESTARÉ DE FIESTA CON MIS AMIGOS…pero no con Havana Club

Mañana viernes, a las once de la mañana, la Biblioteca Provincial José Martí me abrirá una vez más sus puertas para acogerme, pero esta vez lo hará de una manera electrónica, pues en el espacio de esta Feria del Libro que alberga la Ciudad Virtual, mis lectores potenciales podrán conocer detalles acerca de la publicación que estoy haciendo de mis obras con la Editorial Amarante, con sede en Salamanca, España.

Será para mí una nueva oportunidad de festejar la salida a la luz de mis obras que nacen lentamente en el mi taller de fabricar ficciones. Había esperado largamente porque una editorial apostara por mi novela Fiesta con Havana Club

Portada de Fiesta con Havana Club

Portada de Fiesta con Havana Club

de la que puedo decir que es una novela de espionaje que transcurre en una Habana un tanto futura, aunque casi es la actual. Una hermosa jovencita es encargada por el catalán Francisco Llobregat de ganarse la confianza del asesor principal del Ministro de Desarrollo Técnico y… (Mejor los invito a que vean la ficha confeccionada por Amarante tal como se encuentra en:

http://editorialamarante.es/ebooks/ficha/fiesta-con-havana-club

Yo solamente pensaba hablar de esta obra, pues fue lo conversado por mí con la editora Mercedes Andrés, quien de manera gentil propició una cooperación entre Amarante y Sanlope, de manera que allá diseñaron y en Sanlope imprimieron los archivos digitales del cartel promocional, la invitación y el folleto con la muestra gratuita que se entrega en la red a los que vayan a la dirección URL:

http://editorialamarante.es/ebooks/descargar/fiesta-con-havana-club

Para mi sorpresa, hace apenas unas horas y para que los lectores que asistan a la primera presentación de Fiesta con Havana Club en Cuba, Amarante colocó en la red mi segunda novela que publico con ellos, Canción desde la huída, novela que califico de postmoderna, cuyo espacio fabular es una pequeña ciudad cubana de la actualidad

Portada de Canción desde la huida

Portada de Canción desde la huida

en la que se relatan las dificultades que intenta vencer una pareja de diferentes estratos sociales para imponer su amor.

En fin, que voy a celebrar con mis amigos mañana, cuando ofreceré más detalles acerca de la presentación y desde luego, donde no habrá Havana Club porque no consumo bebidas alcohólicas pero si habrá la satisfacción de un escritor que ha encontrado una nueva vía para que sus libros no duerman el sueño eterno en las gavetas de la posteridad.

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Crónica de una feria del libro: EN EL PATIO DE LA UNEAC CON UN GRUPO DE AMIGOS

En esta fresca tarde del primero de marzo en el patio de la UNEAC, amplia casona que acoge siempre a los amantes de las artes, nos convocamos esta vez un grupo de amigos, colegas escritores, de aquí y de allá, y con el trasfondo de otros que conversaban con sus botellas color ámbar, nosotros nos dedicamos a lo nuestro. Hablar de libros publicados por Ediciones Unión.

Títulos que recomendamos buscar, porque luego de los análisis y las lecturas de nuestras consideraciones particulares, concluyo que aunque no es posible leer todos los libros que se editan, sí es necesario llegar al menos a un grupo de los que resulten imprescindibles.

Cada uno de nosotros defendió los libros escogidos desde hace varios días: Variaciones al arte y a la fuga (de Francisco López Sacha); Aunar lo imprevisible (de Gustavo Pérez); Acercamientos y complicidades (de Ricardo Viñalet); Las nubes en el agua (de Alberto Garrandés); y Las ruedas de la fortuna (de Félix Sánchez Rodríguez). Los presentamos, en ese mismo orden, Antonio Gutiérrez Rodríguez, Odalis Leyva Rosabal, Marina Lourdes Jacobo, Xiomara Maura Rodríguez y yo. Los cinco coincidimos en esta suerte de juicio donde el tribunal que dará el veredicto final se formará en el futuro por los posibles lectores, que estamos en presencia de textos que continúan prestigiando la literatura cubana.

Aquí les dejo lo que personalmente opino  sobre Las ruedas de la fortuna porque me resultaría imposible por cuestiones de tiempo reproducir lo dicho por los restantes colegas.

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LAS RUEDAS DE LA FORTUNA O EL DESENCANTO DE TULIO

De las múltiples lecturas que pueden hacerse de una obra literaria, yo voy a quedarme con aquella que está en correspondencia con mi ideario estético: la literatura de ficción es simplemente eso, realidad literaria. Puede tener un cierto contacto con esta realidad en la que usted, yo, el otro, el otro y el otro respiramos, vamos al baño, sufrimos uno que otro día una rabia por alguna burocracia o una injusticia de cualquier funcionario público que creído reycito sin corona nos atropella, pero no por eso deja de ser ficción, sus seres que la pueblan siguen siendo simples personajes que no personas, con caracterización psicológica pero jamás con cerebro propio ni psicología.

Carátula de Las ruedas de la fortuna

Carátula de Las ruedas de la fortuna

Quien escribe a los personajes es el autor, pero cuando los suelta a vivir en sus ficciones ya los pierde, ellos viven su propia vida dentro de la realidad literaria, y así le ha sucedido a Félix Sánchez con Tulio Ojeda, a quien en una novela anterior (Tulio y los elefantes verdes, Editorial Oriente 2009, ISBN) lo puso a vivir la aventura de participar en un maratón amistoso apoyado por la Radio Victoria de esa novela (no la de ninguna realidad real) y la embajada en La Habana de la República Democrática Alemana, nombre de país que hoy ya no existe, y en el cual a pesar de una serie de manipulaciones que hicieron ciertos funcionaritos que querían el triunfo para Yamilé, negra y mujer, porque representaba los ideales de la Federación de Mujeres Cubanas de aquel lugar de la ficción, logra Tulio la victoria gracias al apoyo de sus fans capitaneados por Cristo y su aplanadora, un muchacho que terminará los días de Las ruedas de la Fortuna ingresado de por vida en el Hospital para Dementes.

Ahora en Las ruedas de la fortuna (como en aquel cuento de Onelio Jorge Cardoso de título similar, aunque aclaro que Cardoso sólo se refiere a una rueda; además, a pesar de la imagen de la carátula, las ruedas de la novela de Félix se refieren a las de uno de los llamados bicitaxis que circulan por muchas calles cubanas) Tulio tiene otro sueño que vencer: que la nueva Alemania, cuyos manes edilicios se comprometieron a asumir todos los compromisos contraídos por las dos Alemania antes de la caída del Muro de Berlín, cumplan con otorgarle el viaje al país de sus sueños, donde quizás esté perdida la alemanita Brigitte Ubel, su entrenadora en el maratón y de quien acabó enamorándose. Y entre cartas al nuevo embajador ahora en un año terrible para los habitantes de ese país metido dentro de las ruedas que yo llamaría sin fortuna (pasaban por lo que “alguienes” decidieron llamar eufemísticamente período especial en lugar de decirle monda y lirondamente crisis económica terrible, si es que deseaban agregarle algún adjetivo diferenciador de lo que sucede en otros países de la realidad real), luchas contra la burocracia de la ciudad provinciana donde vive y búsqueda de un método de supervivencia a cualquier precio, Tulio se convierte en bicitaxista.

Claro que no voy a contarles la novela, aunque deseos  no me falten de hacerlo porque disfruté cada una de sus 306 páginas de esta edición que hace Ediciones Unión con ISBN 978-959-308-006-4, porque en sólo tres días llegué a la página final, en un maratón de lectura similar al de la amistad protagonizado por Tulio, y al maratón de sueños del personaje por lograr sus objetivos de ir a Berlín o a Frankfurt (que es otra historia paralela en esta obra) y no sólo ser abrazado por los viejos combatientes contra el fascismo de Hitler sino también encontrar a Brigitte Ubel, que luego de la desaparición de la RDA también desapareció del pueblo donde parecía que iba a unir su vida a la de Tulio.

Bien, esta novela tiene varias subtramas tan interesantes como los sueños de Tulio. La historia de los propios bicitaxistas, quiénes eran en la vida anterior a la crisis en la que están metidos y donde encontrar una tenca lo que se vuelve un problema de vida o muerte; la de Luis, el tío de Tulio, uno de los que busca tencas clandestinamente en la presa en compañía de un grupo de amigos, exponiéndose a que los inspectores le decomisen el producto por perjudicar los intereses estatales; el asesinato de cuatro bicitaxistas, caso en cuya solución tendrá participación destacada la compra de unos binoculares profesionales a un marinero contrabandista; la existencia de la vendedora de libros de uso, que prefiere aquellos de papel absorbente porque ya no dan papel sanitario por la libreta de abastecimientos; la existencia en el lugar de la nueva moneda para duplicar la anterior en nombre pero no en valor; la bolsa negra; los cambios de jefes incompetentes y dogmáticos que suben y suben como la espuma por una escalera que al parecer llega al cielo… y muchas más allá.

Podría referirme al virtuosismo de narrador del autor Félix Sánchez pero quizás ustedes no me crean porque a él se le ocurrió poner en la dedicatoria del libro, entre otras, la siguiente: “Para tres buenos amigos: Lázaro Zamora, Carlos Esquivel y Andrés Casanova”, y ustedes tendrían derecho a pensar que los estoy engañando, que hablo bien de este libro porque soy cómplice en la amistad. Por suerte, puedo recurrir a lo que llamo el principio de autoridad, que es aquel por medio del cual se le cree al de más prestigio entre dos que testifican: este libro mereció el Premio Guillermo Vidal UNEAC de las Tunas (así dice la carátula del libro, aunque debemos recordar que es uno de los llamados Premios Nacionales en cuyas bases se recoge la obligación de ediciones Unión de publicarlo) que en 2010 estuvo compuesto por un jurado que podríamos decir de lujo: Ernesto Pérez Castillo, Lourdes González Herrero y Ramiro Duarte Espinosa.

En fin amigos, que de las múltiples lecturas que tiene todo libro como estructura flotante que se le considera por la escuela de los estructuralistas y yo así lo creo, los invito a que busque cada uno de los presentes la suya propia adueñándose de este libro para que conozcan la suerte final de Tulio Ojeda.

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Crónica de una feria del libro: EN LA ACADEMIA PROFESIONAL DE ARTES PLÁSTICAS

Lástima no haber tenido una cámara fotográfica para haberles ofrecido imágenes del encuentro que tuvimos tres escritores a favor del libro con los estudiantes de la Academia Profesional de Artes Plásticas de nuestra ciudad, en una de las actividades de extensión hacia centros estudiantiles que son habituales en la Feria del Libro que se celebra en nuestra ciudad.

Motivo doble de alegría para mí: ser recibido con muestras de alegría por el claustro de profesores, como siempre en esta Academia de la que me considero parte mucho más ahora que tengo entre sus estudiantes un taller de creación literaria; y que estuviera en el público mi hijo Carlos Manuel, artista plástico y mi heredero sentimental en el mundo de las artes.

Ya que por derecho propio me correspondió ser el presentador, porque los otros dos escritores no son de nuestra ciudad, no sólo me dediqué a hablar sobre el libro El ritual del necio del escritor Roberto Méndez, sino además a expresar mi interés porque algunos de los hoy educandos en un futuro se dediquen al diseño del libro, porque sueño con el día en que tengamos excelentes diseñadores en la Editorial Sanlope y veo entre los estudiantes de la Academia los posibles actores de ese futuro. También les expresé mis consideraciones acerca del precio del libro, de sus tres aspectos más importantes para ser adquiridos por los lectores (el título, el diseño de portada y la nota de contracubierta), para leerles luego el minicuento Tristeza mía y el poema Soy un poeta comprometido, que desde luego ustedes podrán leer más abajo. Finalicé mi exposición con la explicación desde mi punto de vista de la importancia de leer la novela de Roberto Méndez para ellos, que bien pronto serán los artistas de aquel presente, los atraje con la lectura de algunos fragmentos llamativos de la obra e hice silencio luego de haberles leído el artículo que también queda a la vista y que titulo El ritual del necio y sus múltiples lecturas.

Debo hablar sobre los dos amigos escritores que me acompañaban:

José Antonio Guerra (Amancio, Las Tunas, 1970; narrador y poeta, especialista de II Grado en Pediatría y quien ha publicado cuatro libros) ubicó a los oyentes en el contexto de su novela El pálido rencor de los que temen (Editorial Sanlope, 2011) antes de leer un fragmento realmente conmovedor. Se trata de una obra que a pesar de ser clasificada por su editor como “novela juvenil”, realmente debía haberse dicho de ella simplemente que es una novela, porque su lectura sería incluso más apropiada para los adultos que tenemos hijos y deberíamos siempre velar por ellos de manera más cercana. En ella se toma como pretexto la muerte de un joven estudiante en una escuela interna cubana, para comenzar el relato de un drama que conduce a una serie de transformaciones. Con lenguaje crudo, casi despiadado, el fragmento leído por sí solo es capaz de convencernos del placer de leerla completa.

Ibrahim Martínez Romero (Yateras, Guantánamo, 1964; instructor de Artes Plásticas con dos poemarios publicados por la editorial guantanamera El Mar y la Montaña), nos confió haber sido músico y artista plástico, oficios a los que renunció por dedicarse al menos remunerado, la literatura, por el que siente una pasión sin límites. Nos leyó sus poemas Decadencia, A un paso de la luz y Diagnóstico final, los que quizás un día pueda compartir con ustedes desde este espacio.

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TRISTEZA MIA

Cuando regresé de Barcelona, supe la noticia: Lucy Maestre había ganado el Premio Internacional de Poesía Infanta Inés de Colombia.

Ella, es decir Lucy, es mi amiga. La admiro como poetisa y porque su sensibilidad a veces la hace sufrir. Toco el timbre. Escucho su voz preguntar. Le respondo.

SOY UN POETA COMPROMETIDO


soy un poeta comprometido con la historia
porque avizoro días canjeables por terquedades
y hasta el cielo se tornará de un púrpura ametrallado
sin remedio de abrir flores entre verdes.

No temo confesar que aspiro un día
a que ya no nazcan más serpientes ni dragones
a que todos los hombres y mujeres conozcan las verdades
y se disuelvan los odios imposibles.


soy un poeta comprometido con la Verdad
tan mayúscula como la propia Historia
porque sólo ellas dos podrán libertarnos del fango y la ignominia.

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EL RITUAL DEL NECIO Y SUS MÚLTIPLE LECTURAS

Para mí, presentar un libro siempre ha sido un acto de responsabilidad y es por tal motivo que antes de hacerlo, leo con calma el texto y luego confecciono un resumen de la presentación para finalmente, escribir en no más de dos cuartillas una suerte de orientación para el lector.

Considero entonces mi responsabilidad que quien adquiera el libro no resulte decepcionado al emprender la lectura.

En esta feria me han hecho responsable de presentarles RITUAL DEL NECIO del cubano Roberto Méndez (camagüeyano nacido en 1958 quien además de ser poeta, ensayista y narrador de amplia cultura, es Doctor en Ciencias sobre Arte del Instituto Superior de Arte de La Habana y ha recibido varios premios nacionales de gran importancia).

Novela de la que comienzo diciendo que tiene múltiples códigos y muy apropiada para quienes deseen ejercitar el pensamiento libre, creador y al margen de imposiciones o deseos ajenos. Novela de confrontación de criterios éticos y estéticos, advierto que no se trata de una lectura facilista.

Narrada desde diferentes perspectivas, desde la de un narrador autoral hasta la de un testigo pasando por estados intermedios o fronterizos, nos conduce por el laberinto mental de los personajes y sus frustraciones en cualquier época: tanto en el pasado más remoto como en tiempos más actuales, incluidos los días del llamado “período especial cubano” que fue una triple consecuencia de la crisis económica, moral y política del socialismo europeo encabezado por la entonces Unión Soviética.

El espacio fabular principal se pone de manifiesto desde el primer párrafo: “Cada noche, antes de las ocho, el Ángel está en la azotea. Desnudo, empuña su trompeta y por un momento los vecinos que escuchan olvidan el apagón, las peleas por un poco de aceite o de agua, o por nada. La música va saltando de techo en techo, de chalet en cuartería y se pierde allá, sobre la línea del mar, donde despierta a los solitarios viajeros de los botes. Desde hace un año, nunca falta a la cita. Jamás ha venido alguien a darle las gracias por esos instantes, pero apenas escuchan el primer acorde, comienzan a perdonarse algo por dentro y quizás son felices, una gota, hasta que después de las ocho se hagan a la vez el silencio, la oscuridad absoluta y comience la verdadera noche feroz de La Habana”.

Para mí, resulta clave en esta arrancada el adjetivo “feroz” que está como brillando en ese párrafo, advirtiéndonos tal vez que vamos a asistir más a una tragedia que a una comedia, lo que corresponderá finalmente desentrañar a cada lector.

No obstante a este espacio fabular principal, por medio del recurso de la intertextualidad los múltiples narradores nos llevan por otros espacios y con un lenguaje disímil y tramas cruzadas somos testigos entre otras subtramas de:

-El amor casi imposible entre Hortensia y Ángel.

-La metamorfosis de Kundry en Mailet y viceversa.

-El desenfreno por el sexo entre algunos personajes.

-La amistad de Ángel con el suicida.

-La puesta del Tanhäuser de Ricardo Wagner.

-Las artes plásticas y la música como vías de progreso espiritual del ser humano.

-La proyección humanista en diferentes etapas de la historia en contraposición a herejías y métodos inquisitoriales.

Un alerta final: no es para el consumo de los llamados “lectores hembras” según la clasificación de Cortázar. Es una reflexión filosófica sobre el hombre y la mujer, el sexo sin cortapisas y el valor de los principios humanos por encima de burocracias, imposiciones de cualquier tipo, actitudes oportunistas y corruptoras y sobre todo, es un canto de esperanza a favor de la libertad verdadera.

Una novela para leer varias veces hasta encontrar el código secreto que el escritor no ha querido regalarnos, porque está escrita con una prudente valentía, aunque desde luego con valentía.

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Crónica de una feria del libro: EMPEZÓ LA FERIA DEL LIBRO EN LAS TUNAS

Hoy en la mañana del 29 de febrero, día adicional que cada cuatro años nos regala el Universo, en esta pequeña ciudad de Las Tunas comenzó una fiesta del libro.

Y digo “fiesta” porque luego de la inauguración en la Plaza Cultural con música, danzas y discursos, los otros, el pueblo, esperaba en las puertas de las librerías por el inicio de las ventas.

No sé ni cuento la cantidad de libros que se venderán, no se puede medir la pasión por la literatura por medio de las estadísticas; lo que me importaría saber en realidad es de cada cien libros cuántos serán disfrutados hasta la página final por algún lector interesado.

Saliendo de la plaza a una adolescente se le cayó un sencillo libro, quizás adquirido a no más de 3 pesos, y mi asombro fue grande cuando al levantarlo del suelo para devolvérselo respetuosamente pude descubrir el título: El pequeño príncipe. Sólo atiné a decirle con una sonrisa:

-No dejes de leerlo.

Luego mis pasos me llevaron al lugar donde los artesanos en el bulevar céntrico venden sus llamativos productos, y después de conversar un rato con Amilkar Rodríguez frente a sus interesantes y llamativos souvenirs representativos de la cubanía, mis pasos me llevaron hasta una de las librerías gigantes donde los potenciales lectores esperaban desde mucho antes de que en la Plaza Cultural a los escritores y los demás invitados y público en general nos empezara a quemar el sol.

Valiéndome de mi credencial entré, violando la cola que desde antes de las 8 de la mañana se había formado para comprarle un regalo a mi esposa: Arroz, el insustituible, del Chef Iván Linares Méndez; Helados y bebidas frías, de Jorge Méndez Rodríguez-Arencibia; Dulces caseros, de Silvia Mayra Gómez Fariñas; y Beber en el trópico cubano, de Madelaine Vázquez Gálvez y Alejandro Montesinos Larrosa. Quizás no lleguemos a consumir muchas de sus recetas culinarias, pero al menos es una tradición de esta ciudad con los libros de tal temática cuando llega una feria.

Ya a las 10 de la soleada mañana estábamos en la Biblioteca Provincial José Martí un grupo numeroso de personas, rindiéndole homenaje a uno de nuestros grandes narradores, que como yo jamás estuvo dispuesto a abandonar Las Tunas a pesar de nuestras múltiples escapadas literarias y extraliterarias: Guillermo Vidal.

Me dieron la posibilidad de leer dos textos que aquí comparto con ustedes: un minicuento donde el personaje es otro escritor tunero amigo suyo y mío también, como Guillermo ya fallecido, me refiero a Ramiro Duarte; y un poema que yo, como fabulador, le hice creer al público oyente que se lo había mostrado a Guillermo estando éste en vida, cuando a mediados de la década del 1990 ambos nos convertimos al cristianismo evangélico. En realidad, ahora lo confieso, ese poema lo escribí apenas el pasado año. Pero como el programa decía: “Recital poético dedicado a Guillermo Vidal”, no tuve otra alternativa que crear una vez una inofensiva ficción.

Mi primer día en la feria del libro tunero. Qué bueno tenerla cada año, para respirar una aire universalista por medio de autores extranjeros que aunque ya fallecidos porque vivieron en otras épocas o porque luego de estar en la Feria Internacional de La Habana se retiraron a sus países, se está entre libros que es una de las mejores maneras de estar.

29 de febrero de 2012, a las 11 y 20 a.m.

YA NO VENDEN AGUJAS

Para pinchar los globos de los demás niños, Ramiro Duarte compraba cada día en la farmacia del doctor Ortiz una aguja redonda, de tres pulgadas y con la marca registrada de la Pharmacial Randon, le mejor casa productora de agujas.

Una mañana llegó a la farmacia y supo que el doctor Ortiz la había vendido con todo y agujas. Desde ese día, Ramiro Duarte se negó a asistir a la escuela pues, se decía, qué sentido tiene aprender a leer si ya no se pueden explotar los globos de los demás niños.

MIL BUJÍAS SIN TIEMPO

He pensado durante estos mil días
que me han tendido como el tigre de la jaula
en la posibilidad de retornar al antes
cuando una flor en realidad era una flor y las palabras
chocaban contra el viento.

Tiempos aquellos de cometas y trenos
aunque sin patines sí con bicicleta
cuando la voz del gran hermano alertaba
y mis padres decían ahora sí acabaron
para los de este lado las banderas sin agua
y el odio escapado del redil.

Anduvieron los días persiguiendo quimeras
porque la familia no estaba dispuesta a dispersarse
y mientras unos descubrían los habituales pelos en la sopa
mamá nos advertía lo increíble
que la seda ya no servía para las lluvias
ni el arroz lamería nuestra piel para salvarnos.

El padre en cambio aseguraba
haber soñado con el dragón inerme de la selva
que lo esperaba para entregarle sus llamas.

Yo mientras tanto he abandonado  al gran hermano
porque sus predicciones aseguraban que la muerte
era la única manera de ganar la sobrevida.

Fueron mil días convertidos en tigre
buscándome a mí mismo sin el atroz vacilar de los espejos.

Generalidades

Presentada mi novela “Fiesta con Havana Club” en Radio Victoria (*)

En el programa radial Entre amigos de la emisora de Las Tunas Radio Victoria, fue presentada mi última novela publicada por la editorial española Amarante, con sede en la ciudad de Salamanca.

En dicho programa, que asesora la licenciada Ivia Cano, se resaltó tanto la irrupción de las nuevas tecnologías informáticas entre autores cubanos que residen en la isla, como el quehacer de Amarante que está apostando por las ediciones digitales de libros.

El programa Entre amigos, que se transmite desde las 3:30 hasta las 4:30 p.m. hora de Cuba, es una revista en la que se abordan temas culturales del país y del mundo en general. Está en las ondas de 104,9 MHz en FM y en 1 050 kHz en AM. Tiene la característica de llegar a una gran cantidad de oyentes que a esta hora de la tarde sintonizan ambas frecuencias, como una costumbre ya tradicional en el país por escuchar la radio.

Allí, en la calidez del estudio radiofónico pude hablar a mis anchas de esta novela que forma parte de mi saga sobre la novela policíaca con espacio fabular en la Cuba de la actualidad, género al que no le temo aunque algunos lo califiquen de manera despectiva de menor. Según mi criterio, se puede hacer buena literatura desde cualquier género y además llegar a un variado público lector que a no dudarlo, busca esencialmente en la literatura una forma de divertirse, de distraerse, de meterse en los mundos de ficción con el propósito esencial de salirse aunque sea por unos instantes de la dureza de estos tiempos. Negar estas funciones lúdica y hedonista de la literatura sería negarnos un espacio a los autores que pensamos en el público lector y no solamente en nuestros propios mundos narrativos a la hora de escribir nuestras obras.

Agradezco entonces a este colectivo integrado además de Ivia Cano, por Idania Gamboa, Elennis Cobas, Yunior Arrastria y a su conductora Dayamís Almaguer, que me permitieron durante una hora conversar con el público radioyente acerca del futuro del libro digital, que comienza ya a generalizarse en idioma español en los géneros de ficción, de la propia novela Fiesta con Havana Club, de la próxima novela La huída con una temática acerca del amor en la era postmoderna que publicaré próximamente con la Editorial Amarante y de mis libros digitales también disponibles en la red electrónico que fueron publicados el pasado año por la Editorial Emooby, sobre todo los policíacos Tormenta tropical de verano y Atrapados por el vicio.

(*) Usted puede obtener una muestra de promoción gratuita de la novela Fiesta con Havana Club pinchando encima del título.

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