DESENCUENTRO
El quiere estar calmado para atravesar las airadas palabras. Ella se siente ignorada e intensifica su verbo. El se detiene, invitándola con un soplo de voz a la mayor tranquilidad posible. Ella siente que sus casi gritos no llegan a ninguna parte y eso la enfurece más. El piensa que a ella puede disparársele una subida de presión arterial. Ella piensa que él se muestra impávido para hacerla rabiar. Cada uno empieza a tomar una decisión que puede ser definitiva.
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