TE VOY ENCONTRANDO
Te voy encontrando
Aveces como sin querer
te descuelgas de tantas cosas
y te me vienes encima
cuando me sabes màs indefenso.
No me atrevo entonces a mirarte
por miedo a que mis sentidos
abiertos de golpe
te dejen leer en mi
màs que los oasis
estos còsmicos e insufribles desiertos.
Sin embargo
te voy encontrando
tu voz al telefono
va desconchando
aqui
allà
las paredes
hasta abrirles grietas
hasta estremecerlas por completo
hasta echarlas abajo
y una fresca brisa entonces me envuelve
y algo de mì va y se escapa
saltando entre escombros
sin que yo pueda detenerlo
sin que yo quiera detenerlo.
Tù que me conoces sabes bien
còmo me empeño en construir siempre mis ciudades
sobre riesgosos pantanos
Còmo vivo soñando caminos abiertos para todos
Còmo dìa a dìa
invento estrellas
para que los viajeros podamos andar
aunque sùbitas noches nos atrapen
Còmo renuncia a cualquier refugio
porque sòlo sè vivir en las tormentas.
Pero en verdad reconozco
que cuando estoy màs huèrfano de respuestas
vienes tù y te paras
descalza
sobre estos restos de motivos
que con descuido
dejè caer sobre el piso
y me sonrìes
con esa sonrsa de vida llamando vida
y es entonces cuando me desparramo
en todas direcciones
por todas partes buscàndote
para seguir encontràndote
ahora
casi siempre
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Comentarios
2 respuestas a “TE VOY ENCONTRANDO”Deje su comentario
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6 de Octubre de 2010 a las 11:31 am
Julio: me pareció como escrito de súbito, sin un momento para que fuera la forma correcta de decir quien dijera la última palabra.
Te voy encontrando
A veces como sin querer
te descuelgas de tantas cosas
y te me vienes encima
cuando me sabes más indefenso.
No me atrevo entonces a mirarte
por miedo a que mis sentidos
abiertos de golpe
te dejen leer en mi
más que los oasis
estos cósmicos e insufribles desiertos.
Sin embargo
te voy encontrando
tu voz al teléfono
va desconchando
aquí
allá
las paredes
hasta abrirles grietas
hasta estremecerlas por completo
hasta echarlas abajo
y una fresca brisa entonces me envuelve
y algo de mí va y se escapa
saltando entre escombros
sin que yo pueda detenerlo
sin que yo quiera detenerlo.
Tú que me conoces sabes bien
cómo me empeño en construir siempre mis ciudades
sobre riesgosos pantanos
Cómo vivo soñando caminos abiertos para todos
Cómo día a día
invento estrellas
para que los viajeros podamos andar
aunque súbitas noches nos atrapen
Cómo renuncia a cualquier refugio
porque sólo sé vivir en las tormentas.
Pero en verdad reconozco
que cuando estoy más huérfano de respuestas
vienes tú y te paras
descalza
sobre estos restos de motivos
que con descuido
dejé caer sobre el piso
y me sonríes
con esa sonrisa de vida llamando vida
y es entonces cuando me desparramo
en todas direcciones
por todas partes buscándote
para seguir encontrándote
ahora
casi siempre
Aún así, es como meterse en la conversación de otro que a otro alguien algo le dice y le recalca, con dulzura y demás
Me gustó
Un saludo
8 de Octubre de 2010 a las 9:11 pm
Gracias por tu comentario, Francisco. Pensarè en lo que dices acerca del final.