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1984

Para mi hermano Roman Rosso

 
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Tapar el Sol

“El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliada de Eurasia. Él, Winston Smith, sabía que Oceanía
había estado aliadacon Eurasia cuatro años antes. Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Sólo en su propia conciencia, la cual, en todo caso, iba a ser aniquilada muy pronto. Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía
en verdad. El que controla el pasado -decía el slogan del Partido-, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.”(fragmento 1984, George Orwell)

Que estrategia precaria, pero recurrente. Hay cantidades de ejemplos a través de nuestra historia como sociedad que lo corroboran.

Mas allá de los objetivos que persigue como gobierno, aquél que quiere imponer o vender su postura como  única, lo que está haciendo es esconder el miedo. El miedo a que un otro lo deje desnudo, se de cuenta, ”se avive” como decimos por aquí,  y descubran que hay otra posible verdad, algo nuevo a la vista de todos. Descubrir que no todo esta dicho y hay mucho por decir todavía. (Continuar leyendo »)

Vivencias personales

Tanta Libertad Puede Matarte

“En realidad, se sabía muy poco de los proles. Y no era necesario saber mucho de ellos. Mientras continuaran trabajando y teniendo hijos, sus demás actividades carecían de importancia. Dejándoles en libertad como ganado suelto en la pampa de la Argentina, tenían un estilo de vida que parecía serles natural. Se regían por normas ancestrales. Nacían, crecían en el arroyo, empezaban a trabajar a los doce años, pasaban por un breve período de belleza y deseo sexual, se casaban a los veinte años, empezaban a envejecer a los treinta y se morían casi todos ellos hacia los sesenta años. El duro trabajo físico, el cuidado del hogar y de los hijos, las mezquinas peleas entre vecinos, el cine, el fútbol, la cerveza y sobre todo, el juego, llenaban su horizonte mental. No era difícil mantenerlos a raya. Unos cuantos agentes de la Policía del Pensamiento circulaban entre ellos, esparciendo rumores falsos y eliminando a los pocos considerados capaces de convertirse en peligrosos; pero no se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era deseable que los proles tuvieran sentimientos políticos intensos. Todo lo que se les pedía era un patriotismo primitivo al que se recurría en caso de necesidad …” (fragmento 1984, George Orwell)

Me parece muy simpática la pintura que hace Orwell en este caso, obviamente por la mención de la pampa Argentina, pero también me parece lo extremadamente cruda (y brillante) para hacer algunas reflexiones cortas respecto de cómo compatibilizamos la vida individual con un orden institucional que nos permita realizarnos como individuos (¿se podrá decir ser felices?). Por supuesto, del fragmento leído, cualquier similitud con la realidad actual es pura coincidencia…

Y para ser crudos, Nietzsche, por supuesto: dice que libre es “lo que no es perturbado ni desviado en su dirección, lo que no es objeto de coacción alguna”. En otro sentido agrega “«la entrega a la voluntad de Dios» y la «humildad» no son más que las coberturas del temor de asumir con decisión el propio destino y enfrentarse a él“. Y respecto de hacer pleno uso de esa libertad, “¿Cuál es el sentido de la libertad realizada? No sentir verguenza de si mismo”. Es un pensamiento que por supuesto nos carga de responsabilidad como individuos, y nos pone en graves problemas, no es ninguna novedad, a la hora de compatibilizar la vida en sociedad como género.

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Filosofía amateur

Príncipes Solidarios o Justos?

” Muy poco tiempo antes, en febrero, el Ministerio de la Abundancia había lanzado la promesa (oficialmente se le llamaba «compromiso categórico») de que no habría reducción de la ración de chocolate durante el año 1984. Pero la verdad era, como Winston sabía muy bien, que la ración de chocolate sería reducida… ” (fragmento 1984, George Orwell)

Se podría decir entonces que el Ministerio asigna correctamente sus recursos, la misma cantidad para todos, y si no hay, menos para cada uno. Tal vez hay gente que no puede comer chocolate porque es diabética, o no quiere. No es fácil.

Como se ve esto de la asignación de recursos públicos a la luz de la realidad de un mundo que suele etiquetar comportamientos con la palabra solidaridad en lugar de ejercerla, no por lo menos de la forma que nos enseñaron en casa cuando chicos, en el anonimato.

No será que estamos reclamando equivocadamente?  Pedir que una Administración o Gobierno sea solidario, es un absurdo. La palabra solidaridad se define como adhesión “voluntaria” a una causa de otros. Etimológicamente proviene del latín solidus , que significa sólido, soldado, unido. La causa del “príncipe” (de la administración o gobierno) es la causa de “todos”, como a ellos mismos les gusta decir, de todos los habitantes del ámbito geográfico para el cuál fueron elegidos para gobernar por un período limitado de tiempo. Por lo cual, por definición no debería haber voluntarismo alguno, de haberlo, sería equiparable con favorecer a unos en detrimento de otros por el solo hecho de que a alguien se le plazca. Claramente enemistado con el sentido de justicia. (Continuar leyendo »)

Administración

Comunicación e Intereses…

¨…apenas pasaba una semana sin que el Times publicara unas líneas describiendo cómo alguna viborilla -la denominación oficial era «heroico niño» había denunciado a sus padres a la Policía del Pensamiento contándole a ésta lo que había oído en casa.¨ (fragmento 1984, George Orwell)

En este párrafo 1984 nos muestra una realidad llevada al extremo del absurdo.

Comunicación es una palabra de moda cuyo uso se ha tratado de monopolizar en materia periodística o mediática. Pero en soledad significa solo eso, el hecho de emitir un código que el otro sea capaz de decodificar. En materia de Dirección de proyectos, para dar un ejemplo, el 90% de la tarea de un Gerente de Proyecto es comunicar las novedades a los interesados, siendo éstos, personas que se verán afectadas positiva o negativamente por sus resultados. En mayor o menor medida nuestra vida es una sucesión de pequeños proyectitos, día tras día.

El avance de un sinnúmero de medios de comunicación electrónicos nos lleva hoy a darnos cuenta del poco alcance que tienen, comparativamente, los clásicos medios escritos o la comunicación de boca en boca. Pero a la vez descubrimos que el lugar que estos últimos ocupan aún hoy, según el ámbito donde se manejan, es irreemplazable. Bienvenidos estos nuevos medios, como este Blog, que hasta permiten minutos de fama tanto a audaces como a ignotos ensayistas, quienes muchas veces nos animamos a tirar alguna idea.  El punto importante a señalar es, si me lo permiten, saber cuán esclavos somos de esas ideas cuando las dejamos salir.  Personalmente creo que los efectos que una idea puede producir, o cuán lejos puede viajar, o cuán trascendentes pueden ser, escapa en principio a la voluntad del emisor.

Sea grande o pequeño, el efecto “es”, de por sí.  Si no pregúntenle a ese padre del «heroico niño».

En una conversación en la mesa familiar, podríamos decir que nuestros hijos (pequeños ellos) escuchan y absorben gran parte de lo que decimos y pensamos sin saber que tenemos posturas (preconceptos a veces) ante determinados temas. Ellos no nos dirían -esa es una opinión interesada-, y nosotros no podríamos tampoco explicarles -por supuesto que es interesada, de otro modo no sería materia de opinión-

Los grandes temas que dividieron al mundo a través de la historia fueron producto de miles de millones de opiniones interesadas. Y a los hechos me remito, los resultados no fueron alentadores en todos los casos. No entra en tela de juicio, al menos en esta discusión, si fueron opiniones calificadas o no. Pero cada uno de nosotros, en mayor o menor medida, en grandes u olvidables epopeyas, hemos tenido algo que decir al respecto para apoyar una postura que nos beneficie directa o indirectamente. Hemos discutido en una mesa de café por algo o a favor de alguien, o al menos a favor de nuestro propio ego.

Periodistas, politólogos, críticos de arte, escritores, científicos, lectores, ciudadanos, televidentes … todos y cada uno comunicando, contando y argumentando pareceres que solo a veces, y mirándolos en perspectiva, modificarán un estado futuro propio del emisor. Y solo a veces, lo convertirán en su esclavo en beneficio de un interés ajeno, buscado o no por el tercero beneficiario.

¿Que efecto tendrán en un futuro estos medios de comunicación instantánea, en este peligroso juego de intereses? Me aventuro a ser optimista y apostar por un efecto autorregulador y en pos de un interés abierto y abarcativo, consultivo y democrático…  veámoslo en perspectiva. La clave estará seguramente en saber decodificar cada mensaje correctamente.

Vivencias personales

Por que 1984?

…olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria en cuanto se necesitara y luego olvidarlo de nuevo; y sobre todo, aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo.” (fragmento 1984, George Orwell)

1984 es un libro vivo. Cumple desde un propósito tan vano como darle un nombre con una significación totalmente tergiversada un Reality Show, hasta, y esto si es lo maravilloso, despertar las conciencias de personas inquietas desde hace ya cerca de 50 años.

Le de mi hermano Román, por supuesto, fue una de ellas. Me atrevo a decir la primera en importancia, y la mía, porque no, fue la segunda. Podremos discutir con los fundamentos del caso con aquél que se quiera arrogar cualquiera de estas dos posiciones de privilegio.

El caso es que mi hermano fue el primero, y ser primero tiene sus privilegios. Se lo veía, y se lo debe ver todavía, caminando con ese aire característico de “a mi Orwell me despertó primero”…, e indignándose…” y cómo que usted ni siquiera sabe quien es Orwell”

Ese día, en realidad esa tarde creo, me dijo que él había empezado a tocar el bandoneón el día en el que su conciencia se despertó. El día en el que terminó de leer el libro 1984 y, el cual, acto seguido, me regaló. Tal ves fue al revés, él me quería regalar todo eso desde hace tiempo, digo, la experiencia y el libro; estoy seguro, porque ya para ese entonces tocaba el bandoneón con una destreza inusual… (Continuar leyendo »)

Vivencias personales

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